De una pokébola salió Togepi y se acomodó sobre mi cabeza alegremente, imitando a como se posan los Beautifly o los Butterfree.
De repente una roca se movió... ¡Era un Larvesta! Nos miró desafiantemente, pero por alguna razón... se asustó al ver a Togepi.
De repente, el suelo se movió... ¿Acaso el volcán iba a hacer erupción? Me di vuelta, y me di cuenta que era... ¡una manada de Numel corriendo a toda velocidad!
--¡Cuidado! --vociferé haciendome a un lado a toda velocidad. El huevo estuvo a punto de resbalarse, pero afortunadamente mis reflejos lo impidieron. Togepi, por su parte, sólo se reía.
--Uff.. estuvo cerca --musité mientras recuperaba el aire. Lentamente me levanté y miré hacia todos lados para asegurarme de que no habían moros en la costa...
Continué avanzando, mientras un par de gotas de sudor recorrían mi frente... ¡Vaya que estaba caluroso!
A lo lejos vi un letrero que decía "Ruta 309". Feliz de dejar el sofoco, corrí a toda velocidad y llegué a dicha ruta.
Atravesé con toda velocidad el volcán, tenía que llegar a un centro pokémon cuanto antes para que mi equipo se recuperara.
LLegué junto a Rojo hasta el volcán, sin toparme aun con Bruno. --Hey ven por aquí, de seguro hay varios pokémon que quieras por aquí....! @Campeón Rojo (Continuemos aquí. Kenway, fue pura coincidencia xD)