—¡Claro! ¿Cómo no podría gustarme algo tan bonito?—pregunté con tono incrédulo para después sonreír y apoyar mi cabeza en el hombro del chico.
— Te gustan que los pokemon sean bonitos como tú — comenté al aire mirando el volcán con una pequeña sonrisa, esperando cualquier golpe de Emily por lo dicho
Enterré mi cabeza en el hueco del cuello de Dante mientras esperaba a que el sonrojo se pasase en silencio. ¿Cuándo me acostumbraría a los halagos repentinos del chico? Me gustaría descubrirlo.
No había recibido un golpe ya que Emily se había escondido en mi cuello, así que era un punto a mi favor. Sonreí un poco y acaricié su cabeza con una de mis manos sin perder la sonrisa — Te quiero mucho Emily — dije sin detener mi acción de acariciar su cabeza, ella era muy tierna
—Yo también~ Mucho muchísimo~—le dije mientras restregaba un poco mi cara en su cuello y tras darle un pequeño mordisco cariñoso me bajé de un salto y lo miré sonriente—¿Vamos?—en esos momentos seguía sonrojada pero, ¡todo era culpa del calor!
Toqué un poco el área de mi cuello en la que había dado una mordida y reí un poco ante su entusiasmo. Regresé mis pokemon a sus pokebolas y al único que saqué después de eso fue a Staraptor — Las damas primero — dije acariciando un poco a Staraptor — El destino será pradera arte amigo
Imité el gesto de Dante al guardar a mis tipo fuego en sus respectivas pokéball y me monté en Staraptor de un salto. —¡Vamos a por ti, Arcanine!—dije alegremente tras acariciar un poco al pájaro.
Subí detrás de Emily y una vez que estuvimos listos le indiqué a Staraptor que ya podía iniciar el despegue hacia la pradera arte por el Arcanine
Una vez que llegue al volcan, me decidi a dar una vuelta hasta que vi a a un vulpix el cual pasaba por enfrente mio
—hola pequeñín— me acerque al pequeño vulpix que me miraba con miedo. —no temas...— trate de calmarlo, solo para recibir un lanzallamas de este. —Tsk, tu te lo buscaste— saque una pokeball. —Seras parte de mi equipo pequeño— lance la pokeball la cual capturo al pokemon zorro. de repente oí unos ruidos extraños muy cerca de mi, solo para notar a unos pokemon acercarse, los cuales pude notar que eran un slugma, larvesta y un skarmory... Contenido oculto nadie por la zona, mas 24 horas de espera igual a doble post permitido :/
—gulp, esto no es bueno— mire a los pokemon que tenia enfrente. —aunque si capturo a un par, seguro tendré un equipo lo suficientemente fuerte para ir al torneo— sonreí liberando a jyx y a Nidos. —ataquen— con una serie de ataques debilite a slugma y a skarmory, para luego capturarlos.
Tras, sacar para observarlos a mis nuevos pokémon, estos se presentaron ante el resto del equipo, mientras yo sentado los observaba y meditaba sobre mi viaje, también recordaba cosas de mi pasado... :flashback: —muy bien, ahora usa giga drenado— exclamo una niña que vestía el uniforme de una academia pokémon, mientras enviaba a luchar a un roserade. —Ni te creas, ninetales usa llamarada— un pequeño kyo que vestía un uniforme muy similar al de la le ordenaba al pokemon zorro. tras colisionar estos ataques dieron como vencedor al roserade de la niña. —Mal, muy mal Kyo— dijo una maestra enfadada. —teniendo todo a tu favor, solo tu puedes perder— me regañaba la mujer, para luego enviarme a mi casa, una vez mas, acababa de reprobar el examen final de la academia... :fin flashback: me recosté contra unas piedras y me puse a observar en busca algún otro pokémon, cosa que vi rápidamente, ya que vi a un larvesta y a un spinda a pocos metros.
Empece a caminar, lentamente, escondiéndome para verlos un poco mas de cerca, el spinda se veía fuerte y el larvesta, sinceramente me daba un poco de repulsión, pero para ser el mejor hay que atraparlos a todos ¿no?. Una vez que estuve detrás de estos, con dos pokeballs, me abalance sobre estos para capturarlos, obteniendo un golpe del puño mareo de spinda como resultado. —Tsk, eres fuerte pequeñín— mirando al pokémon que estaba frente a mi. —Por eso seras parte de mi equipo— libere a Skar y a Empear para derrotarlos y capturarlos. —Eso fue sencillo— suspire recostado contra unas piedras, para luego volcar mi atención en unos montañeros, que intentaban capturar a un skarmory el cual se resistía. —Tsk, no se dan cuenta de que no quiere ir con ellos— gruñí por lo bajo, para darme cuenta de que no eran montañeros sino, cazadores...
Subi en Skar hasta quedar a 5 metros bajo ellos, empeze a moverme con sigilo sin saber por que estaba queriendo atacarlos, tras una rato me quede tras una roca a pocos pasos de ellos. —Empear sal— libere a mi pokémon en voz baja, y le di unas instrucciones a seguir para preparar el ataque. —¡detenganse y dejen en paz a ese skarmory!— grite saliendo de mi escondite, ante la fria mirada de los cazadores. —¿por que no metes tu nariz en otro lado mocoso?— dijo un de ellos con una actitud altanera. —de ninguna forme fracasaremos en esta mision— sonreia mientras sacaba una pokeball. Sonrei triunfante al ver a empear tras de ellos. —ahora usa surf— la gran ola los tiro abajo haciendo que ellos huyeran. me quede un rato mirando por donde se habian ido los cazadores, y luego me dispuse a bajar hasta la falda del volcan.
tras pasar horas caminando, sin encontrar nada, decidi ir a descansar en una cueva, la cual si bien estaba oscura se podia apreciar a algunos pokemon durmiendo, los cuales deje tranquilos.
tras pasar la noche, segui, deambulando por las cercanias del volcan —aaa, quiero un growlithe— me queje buscando con la mirada a aquel pokémon.
de repente vi a un torkoal y un magmy frente a mis ojos, me acerque lentamente para intentar capturarlos. —un poco mas, solo un poco mas— me acercaba con sigilo para liberar a empear, recordando mi entrenamiento en la escuela :flashback: un pequeño kyo se arrastraba en unos arbustos para no delatar su posicion ante un grimer. —que peste— susurraba tapandose la naris, para ser descubuierto y atacado por un ataque toxico. —falle de nuevo— huye de ese lugar :fin flashback: —mejor no recuerdo esas cosas— riendo por lo bajo para luego atacar, y capturar a ambos pokémon.
una vez realizada la captura me quede un rato observando el volcán, pensando en lo que había pasado ayer. —mi equipo ya esta completo, lastima lo de growlithe, algún día tendré un arcanine— dije al viento, para luego partir de vuelta a ciudad barniz.
El acceso este de ciudad Barniz me dio paso al volcán que buscaba. Hacía un calor sofocante, puesto que el sol parecía brillar más aún en ese lugar en concreto, lo cual era prácticamente imposible, pero al encontrarse con lava la sensación térmica aumentaba. No había pokémon, de momento, solo quedaba ver si conseguía encontrar pistas sobre la Eonita, o en el mejor de los casos, al hombre del que me había hablado Jaden. El camino sería largo, la exploración más todavía... [1/15]