Y así, Mimi se hizo con un quinto miembro para su equipo. Vaya, ¡si que se había hecho numeroso en poco tiempo! Druddigon era un pokémon poderoso, pero también poderoso. ¿Sabría Mimi tratar con él, o se convertiría en un dolor de cabeza? Solo el tiempo lo diría. Druddigon añadido a la ficha. IVs: 240%
Mimi Honda Gracias a la ayuda de Yuudai—pseudo-ayuda, porque no parecía realmente muy feliz indicándome el camino—regresé finalmente a la zona señalizada. Estaba helada, con las manos ateridas, pero orgullosa de la última incorporación a mi equipo. Ahora solo tenía que salir de allí y regresar a la ruta trece. En el momento en que estaba guardando la pokéball de Yuudai en el bolso, me percaté de algo. La luz de mi holomisor estaba prendida y parpadeaba indicando que tenía una llamada perdida. Extrañada a interesada a partes iguales lo cogí y revisé. Se trataba de Liza. Y había llamado al menos tres veces. Arceus, ¿por qué no lo había oído sonar? ¿Tal vez porque estaba demasiado ocupada tratando de no congelarme? ¿Le habría ido bien contra Arlene? ¿Habían ganado? No sabía que esperar. Liza era una entrenadora experimentada pero la desventaja númerica podría ser un gran hándicap. Me mordí el labio inferior. Y decidí llamarla yo misma. Contenido oculto Liza White ahora tú andas ocupada xD pero te etiqueto para que lo veas <3
Con gran lentitud, una cosita pequeña, azulada y que se arrastraba muy, muy lentamente apareció delante de Mimi. Le costaba moverse, le costaba siquiera avanzar, ¡pero ahí estaba él, como un campeón! ¡Pero qué monada! Contenido oculto
Mimi Honda Liza no parecía tener intención de contestar de modo que a los pocos intentos corté la llamada. ¿Pero qué pasaba? ¿Ahora ella me iba a llamar al ver las llamadas perdidas y yo no la iba a oír e iba a pasar lo mismo eternamente? Suspiré pesadamente mientras guardaba el holomisor de vuelta en mi bolso. Era momento de irme de allí... sin embargo, no había dado apenas un paso cuando una criatura extraña, azulada, que se arrastraba con una lentitud extrema por el suelo me paralizó en el acto. Fue como si me acabasen de arrojar un cubo de agua helada por encima. No fue por el frío. En ese momento incluso lo olvidé, porque la sangre pareció congelarse en mis venas de súbito. Una sensación extraña escaló por mi piel, que se erizó y un nudo prieto se formó en mi garganta. Paralizada por la repugnancia y el terror retrocedí un paso produncial... y eché a correr sin rumbo fijo. ¿C-cómo demonios...? ¿¡Desde cuando había Pokémon bicho de tipo hielo!?
Con curiosidad, una especie de... pingüino se cruzó en el camino de Mimi. La miró de cerca mientras se acercaba corriendo; era un pokémon alto, desde luego, pues casi llegaba a mirarla frente a frente, sin alzar la cabeza. Su cabeza, por cierto, era azul, y desproporcionadamente pequeña, era curiosa, con una especie de "pelo" surgiendo hacia arriba. Pero cuando vio al pokémon que vino tras ella, aquel Druddigon, se asustó, y... ¿m-metió la cabeza bajo la nieve? ¡Y-Y al sacarla, tenía un cubito de hielo gigantesco rodeándola! Salió corriendo con ese aspecto, de forma cómica e incluso algo patética. Q-Qué pokémon más... raro. Contenido oculto Pos na, otro que sale gigante olv
Mimi Honda Corrí sí... pero no lo suficiente para alejarme de la zona delimitada. Al menos lo necesario para dejar aquella cosa muy, muy atrás. ¿¡Qué diablos era eso!? ¿¡Desde cuando existían Pokémon bicho de tipo hielo!? ¡Era una locura! Pero si de locuras hablábamos, aún no había visto ni la mitad. Porque allí, nada más acercarme, vi un extraño Pokémon alto, con una cabeza azul ridículamente pequeña. Parpadeé con rapidez, en estado de shock. ¿Estaba viendo bien? ¿Qué narices era eso? En determinado momento metió la cabeza en la nieve y al sacarla... su cabeza era un cubito de hielo enorme que bien podría haber aplastado su cuerpo. ¿Cómo podía siquiera mantenerse en pie? ¿Eso era físicamente posible? Tardé unos breves, eternos segundos en recuperarme del impacto y aún más en darme cuenta de que tenía una llamada. En el momento, también, volví a ser consciente del frío que tenía, de modo que abracé mi brazo con una mano mientras sostenía el holomisor en la otra. Liza parecía estar... en el Centro Pokémon. La escuché con atención, aguardando el momento en que me hablara sobre su combate contra Arlene. Pero no era necesario que lo dijera. Su expresión lo estaba gritando. Y sus palabras lo confirmaron. Había perdido. Después de todas las ganas y el esfuerzo... no había podido pasar. Pude percibir su decepción y su frustración. Pero Liza parecía ser una maestra en eso de enmascarar emociones negativas. —Oh—fue todo lo que pude decir. Sorprendida, impactada de hecho. No era una respuesta que esperase y en el momento no logré encontrar las palabras apropiadas. Dejé de abrazarme a mi misma y jugueteé con un mechón de cabello, algo tensa. Apreté los labios—Lo lamen— Liza me cortó. Me dijo que sólo había necesitado un turno. La desventaja numérica sí que había sido un hándicap. Si tan solo hubiese tenido un Pokémon más habría vencido... y eso demostraba, una vez más, la destreza de Liza White como entrenadora. Sonreí ligeramente. —Estoy segura que lo lograrás a la próxima, solo necesitas un miembro más en el equipo y lo tendrás hecho—le respondí—. Era arriesgado enfrentar a Arlene con solo tres Pokémon... pero lo hiciste y aunque perdiste, estuviste a nada de ganar. Eso es un logro del que deberías sentirte orgullosa ¿sabes? Era la primera vez que hablábamos por holomisor. Yo no solía ser tan abierta con la gente... simplemente Liza invitaba a ser sociable. Tenía esa chispa en su carácter. —Estoy en el Valle Tundra, una zona helada al norte del sur de Gérie, poco después de abandonar Aldea Risco. Hace un frío terrible—respondí con un escalofrío y volví a abrazarme y a frotarme los brazos, aterida—. No sabes cómo lo odio.
Mientras hablaba con Liza, Mimi no pudo evitar fijarse en un pokémon que pastaba con tranquilidad entre la escasa hierba que había bajo la nieve. Horadaba en ella con su hocico peludo con tal de extraer todas las raíces y hierbajos posibles. Era muy, muy peludo, tanto, que parte de sus pelos tapaban su rostro. Y... era tan distinto que costaba identificarlo, pero, ¿era eso un Skiddo, acaso? Contenido oculto
Mimi Honda No pasó desapercibida la forma en la que Liza intercambiaba constantes miradas entre yo y algo que no podía ver dado que la cámara no lo enfocaba, pero a juzgar por su más que evidente nerviosismo juraría que se trataba de un reloj. Me pregunté por qué hacía eso, pero entonces ella misma me lo confirmó. Estaba aterrada. Le daba pavor regresar a ese estadio y volver a perder. Podía entenderlo. La multitud, los focos... yo misma me sentía presionada por la cantidad de expectativas que había puestas en mí. No podía fallar al público, no podía fallar a Roxy y sobre todo, no podía fallarme a mí misma. Pero eso era... porque yo lo necesitaba. Necesitaba la fama. —Liza, escucha—le dije entonces, con seriedad—. El miedo es un arma de doble filo peligrosa. Te protege de las cosas que puedan dañarte, pero también puede encender falsas alarmas en tu cabeza y paralizarte. Eso es lo que pretende usar Chance en Galeia, para que la gente accepte su jodido plan de control mental con los Pokémon. No dejes que te detenga. No lo hiciste antes... ¿por qué hacerlo ahora? Sería ridículo ¿verdad? Has enfrentado a la misma muerte y le temes a un combate que tienes ya ganado. >>Lo que te dije antes de la gran inaguración en el estadio es cierto—aseguré desviando momentáneamente la mirada y jugueteando, nerviosa, con un mechón de cabello—. Sé que eres fuerte. Te he visto antes. Y por eso sé que puedes con esto. Aprovecha la oportunidad y arrasa con Arlene. Y luego podemos hacer una guerra de bolas de nieve... Mientras observaba a un lado me di cuenta de que un extraño Pokémon se encontraba pastando allí. Estaba completamente cubierto de pelo, tanto, que ni siquiera se le veían los ojos. ¿Qué era esa cosa? ¿Un Pokémon natural de la región? ¿Alguna forma regional? Estaba tan tranquilo, horadando en la nieve para comer el pasto... Nieve. Una guerra de bolas de nieve. ¿¡Ah!? Me di cuenta en ese preciso momento de lo que le había dicho a Liza, fue una fracción de segundo, y mi rostro se encendió, mis mejillas ardiendo con fiereza a pesar del frío glacial. ¿Pero qué estaba diciendo? ¡Qué vergüenza! Me volteé rápidamente a mirarla, ceñuda. >>¡A-aunque sea super infantil y no me pegue para nada!—exclamé.
Mimi Honda De esa forma la guerra de bolas de nieve quedó pactada. Suspiré con cierta resignación pero no pude evitar sonreír ligeramente una vez terminó la llamada. Había logrado animarla y esperaba que aquello le diese el empujoncito necesario para alcanzar la victoria. También tenía un mensaje de Emily. Lo escuché con atención, solo para saber que venía hacía Gérie. Ya debía estar en la región, no menos. Me preguntaba que inicial escogería. ¿Sobble por ser tierno? ¿Scorbunny por ser hiperactivo? ¿Grookey por ser... Grookey? —Nos vemos pronto entonces, Em—dije al aire, guardando el holomisor en mi bolso. Me froté los brazos, sintiendo un escalofrío por toda la piel. Mierda—. Pero lo primero es salir de aquí.
Poco tiempo pasó hasta que Mimi se topó con un pokémon que parecía un Mienfoo, pero de distinta coloración. Parecía estar practicando artes marciales... y, al ver a Mimi, le hizo una reverencia y con una patita, apuntó en una dirección. ¿Era la salida...? ¿Le indicaba el camino a la salida? Qué amable... Contenido oculto
Mimi Honda La salida no quedaba lejos y, de hecho, un amable Mienfoo regional me la indicó. Era un Pokémon bastante agradable y comedido. Me pregunté si siento tipo hielo... haría buena dupla con Yuudai. Eran del mismo entorno, quizás ese amable Mienfoo pudiera calmar los humos de ese terco dragón. Me detuve un momento y tras agradecerle su ayuda me giré en su dirección y le propuse una pelea. Contenido oculto Yo que pensaba irme (?) Pues na, ahora necesito esta cosita hermosa <3
Al ver cómo Mimi parecía dispuesta a pelear, el Mienfoo, lentamente, hizo gestos de preparación para la pelea y se puso en guardia. Dispuesto a defenderse de los ataques, parecía extremadamente frío y calmado, calculando cada movimiento y moviéndose de forma fluida y serena. Era... mucho más "zen" que los Mienfoo de otras regiones, sin duda. Y parecía más que dispuesto a disputar una buena batalla, sin duda. MIENFOO: Lucha/Hielo Lvl. 16 Salud: 100/100 AP: 100/100 Ataque: 100 Defensa: 50 Ataque especial: 70 Defensa especial: 50 Velocidad: 75 (<56) Habilidades activas: -Destructor (20 Potencia, Normal, físico, -5 AP) -Detección (bloquea un ataque rival. -20 AP) -Meditación (+50% ataque propio por dos turnos, -25 AP) -Rapidez (40 Potencia, Normal, especial, -10 AP) -Sorpresa (10 Potencia, Normal, físico, permite hacer un ataque doble aunque la velocidad no sea suficiente para ello, solo funciona en el primer turno en el que sale al campo, -30 AP) Ratio de captura: 35 Resistencia a captura: -Concentración (aumenta el número de caras del dado que debes lanzar en 40).
Mimi Honda Una vez aceptó no pude evitar sonreír, desafiante. —Veamos que tan dura eres. ¡Ve Yorube, Mofa! CORVISQUIRE: Volador Lvl. 21 (210) Salud: 154/154 AP: 100/100 Ataque: 82 Defensa: 66 Ataque especial: 45 Defensa especial: 60 Velocidad: 82 (<62) Habilidades pasivas: -Vista lince (inmune a bajadas de AP forzosas) Habilidades activas: -Picotazo (20 Potencia, Volador, físico, -5 AP) -Malicioso (baja la defensa del rival en un 50% por dos turnos, -30 AP) -Chulería (20 Potencia, Siniestro, físico, -15 AP. Sube su potencia en 5 por cada +25% que tenga en una de sus estadísticas) -Mofa (Impide al rival usar ataques no ofensivos por dos turnos. -20 AP) -Ataque furia (20 Potencia, normal, físico, golpea dos veces, -12 AP)
Mienfoo reaccionó con calma a la presencia de Yorube. De forma pausada pero, a la vez, ágil y certera, se movió hasta golpear con Sorpresa al pájaro, y, como si fuese parte de un combo muy estudiado, golpeó acto seguido con su Destructor. MIENFOO: Lucha/Hielo Lvl. 16 Salud: 100/100 AP: 65/100 Ataque: 100 Defensa: 50 Ataque especial: 70 Defensa especial: 50 Velocidad: 75 (<56) Habilidades activas: -Destructor (20 Potencia, Normal, físico, -5 AP) -Detección (bloquea un ataque rival. -20 AP) -Meditación (+50% ataque propio por dos turnos, -25 AP) -Rapidez (40 Potencia, Normal, especial, -10 AP) -Sorpresa (10 Potencia, Normal, físico, permite hacer un ataque doble aunque la velocidad no sea suficiente para ello, solo funciona en el primer turno en el que sale al campo, -30 AP) Ratio de captura: 35 Resistencia a captura: -Concentración (aumenta el número de caras del dado que debes lanzar en 40).
Mimi Honda Yorube resistió los golpes con entereza y fue rápidamente cambiado por el único Pokémon tipo lucha que de momento tenía en mi equipo. Aquel Mienfoo era ágil y poseía una feroz determinación. Era justo el tipo de Pokémon que necesitaba conmigo. —Katsuo: ¡patada baja! MACHOP: Lucha Lvl. 24 (330) Salud: 174/174 AP: 95/100 Ataque: 102 Defensa: 66 Ataque especial: 37 Defensa especial: 35 Velocidad: 41 (<31) Habilidades pasivas: -Agallas (si este pokémon sufre quemadura, aturdimiento, envenenamiento o parálisis, la potencia de sus ataques aumenta en x1,5) Habilidades activas: -Patada baja (20 Potencia, físico, lucha, -5 AP) -Malicioso (-50% defensa del rival por dos turnos, -30 AP) -Golpe Karate (40 Potencia, físico, lucha, -10 AP) -Desquite (30 Potencia, físico, lucha. Su potencia será 50 ante enemigos que puedan atacarle dos veces por tener superior velocidad, -12 AP) -Profecía (anula las inmunidades del tipo fantasma por 3 turnos. -10 AP)
Mienfoo sufrió graves daños por el ataque superefectivo, pero no iba con él rendirse; así que, con determinación, lanzó un Rapidez contra su oponente. MIENFOO: Lucha/Hielo Lvl. 16 Salud: 18/100 AP: 55/100 Ataque: 100 Defensa: 50 Ataque especial: 70 Defensa especial: 50 Velocidad: 75 (<56) Habilidades activas: -Destructor (20 Potencia, Normal, físico, -5 AP) -Detección (bloquea un ataque rival. -20 AP) -Meditación (+50% ataque propio por dos turnos, -25 AP) -Rapidez (40 Potencia, Normal, especial, -10 AP) -Sorpresa (10 Potencia, Normal, físico, permite hacer un ataque doble aunque la velocidad no sea suficiente para ello, solo funciona en el primer turno en el que sale al campo, -30 AP) Ratio de captura: 35 Resistencia a captura: -Concentración (aumenta el número de caras del dado que debes lanzar en 40).
Mimi Honda El golpe dejó a Mienfoo bastante débil y contraatacó con rapidez con un ataque que aunque poco eficaz, mermó de forma considerable la vitalidad de Katsuo. Era el momento entonces. Preparé una pokéball en mi mano y la lancé hacia delante con fuerza. Cómo era usual el esférico lo absorbió. Giró una... dos veces... ¿Se quedaría dentro? MACHOP: Lucha Lvl. 24 (330) Salud: 120/174 AP: 95/100 Ataque: 102 Defensa: 66 Ataque especial: 37 Defensa especial: 35 Velocidad: 41 (<31) Habilidades pasivas: -Agallas (si este pokémon sufre quemadura, aturdimiento, envenenamiento o parálisis, la potencia de sus ataques aumenta en x1,5) Habilidades activas: -Patada baja (20 Potencia, físico, lucha, -5 AP) -Malicioso (-50% defensa del rival por dos turnos, -30 AP) -Golpe Karate (40 Potencia, físico, lucha, -10 AP) -Desquite (30 Potencia, físico, lucha. Su potencia será 50 ante enemigos que puedan atacarle dos veces por tener superior velocidad, -12 AP) -Profecía (anula las inmunidades del tipo fantasma por 3 turnos. -10 AP)
Por suerte para Mimi, aunque Mienfoo parecía un pokémon difícil de convencer, la ball terminó atrapando a Mienfoo al final. ¡Con él, ya eran seis pokémon en el equipo! Parecía un Mienfoo muy fuerte y con algo de experiencia ya en su haber... sería útil para Mimi, probablemente. Mienfoo añadido a la ficha. IVs: 280%
Mimi Honda Finalmente Mienfoo aceptó venir con nosotros. Tal vez fue la demostración de fuerza de Katsuo, Quizás mi determinación de atraparlo... fuese cual fuere la razón, ahora éramos seis en el equipo. —Bienvenida al equipo, Hatsu. Desde luego eres una chica dura. Agradecí antes de guardar su esférico y el resto dentro del bolso. Esa vez sí, de verdad, dejé atrás el Valle. Tirité y me froté los brazos, nuevamente consciente del frío que hacía. La adrenalina de la batalla me había hecho olvidarlo momentáneamente. Menos mal que me largué... porque empezaba a helarme en serio.
Lucas Diamond Al fin entramos en el Valle, que se encontraba a un lado de la Gran Carretera. Era un sitio muy frío, pero comparado con la experiencia de tener que combatir en el sendero con las ropas de Udan, se hacía mucho más soportable. Además, aquí mis Pokémon podían descansar en sus balls tranquilamente, sin necesidad de estar a la intemperie como yo. ¡Ellos no tenían por qué pagar mis ganas de explorar el sitio! ¿No? El valle estaba completamente vacío, sin entrenadores. ¿Habría muchos Pokémon...?