Long-fic de Inuyasha - Un nuevo comienzo, Miko no densetsu [Sesshoumaru x Kagome]

Tema en 'Inuyasha, Ranma y Rinne' iniciado por Shammy_chan, 6 Febrero 2008.

  1.  
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    Re: Un nuevo comienzo, Miko no densetsu [Sesshoumaru x Kagome]

    ahhhhhhhhhhh
    que lindo sessho!!!!!!!!!!

    vaya que es celoso

    y como la cuida!!!!


    ^///////^


    es taaan tierno



    ¬¬espero que no lo dejes ahi


    sigue asi con tus caps super largos!!!


    kisss!!!!
     
  2.  
    pomy

    pomy Usuario popular

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    Re: Un nuevo comienzo, Miko no densetsu [Sesshoumaru x Kagome]

    jajaja que copadoooo!!! todas dicen que es trsite pero a mi me re fascino la idea!!!

    Inuyasha recien nace!! y sessh no lo sabe! :O

    kagome lograra hacer cambiar de opinion a sessh'?? como seguiran las cosas??? y como es eso de que kagome es la perla?? je... kiero saber maaaaas

    espero la conti superpronto y si pones algun otro fic de seguro me vas a tener leyendolo como rata de biblioteca (o rata de cemzoo??) jajaja

    besooo
    suerteee


    la pomy
     
  3.  
    Shammy_chan

    Shammy_chan Guest

    Título:
    Un nuevo comienzo, Miko no densetsu [Sesshoumaru x Kagome]
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Ciencia Ficción
    Total de capítulos:
    17
     
    Palabras:
    5247
    Re: Un nuevo comienzo, Miko no densetsu [Sesshoumaru x Kagome]

    XD jo ! pa que vean Inuyasha recien nace ^O^ UNA PREGUNTA !!! IMPORTANTE XD ---> SI X AHI .. D CASUALIDAD NO C XD AY UN CAPITULO MEDIO HENTAI !! :o Y WENO COMO SI NO ME EQUIVOCO NO C PUEDE POSTEAR ESO ... LO QUISIERAN LEER XD Y SI LO QUISIERAN LEER ME DEJARIAN SUS CORREOS PARA MANDARSELO =D (OOBVIO MAS ADELANTE) weno me responden :) !!! las quiero bye bye (solo xq leen mi fic ¬¬) no mentira xD cuidense !!!



    Capitulo VIII :


    Yukina llegó en cuestión de segundos al dormitorio, y pudo observar a la joven pareja durmiendo uno en los brazos del otro, que hermosos se veían, no quería ni molestarlos, jamás había visto a su joven señor estar tan relajado mientras dormía, y la miko igualmente estaba con una pequeña sonrisa en los labios, Sesshoumaru la tenía bien agarrada de la cintura, hasta parecía que tenía miedo de que se fuera a desvanecer de un momento a otro, mientras que la jovencita estaba completamente acurrucada en el pecho del inuyoukai, poniendo sus delgadas manos sobre este, ‘no quiero hacer esto, pero no tengo de otra, es un caso de vida o muerte’, pensó la inu antes de proceder a despertarlos, “Sesshoumaru sama, Kagome sama, despierten”, dijo la inu moviendo un poco a su señor y a la joven miko; al sentir el movimiento Sesshoumaru abrió instantáneamente los ojos, jamás había descansado tan placida y relajadamente, porque tenían que molestarlo ahora, y al sentir un peso en los brazos se dio cuenta que estaba abrazando a la miko y no hizo ni un esfuerzo por soltarla, hasta que se percató de la presencia de la que lo había cuidado desde pequeño, y ahí dejo ir suavemente a la muchacha parándose e instantáneamente extrañando el tibio cuerpo de la miko junto al suyo, por otro lado Kagome no quería ni siquiera abrir los ojos, se sentía muy bien estando tan tibia, pero se percató un poco en el tono de voz de Yukina, algo no estaba bien, así que siguiendo el ejemplo del taiyoukai se paró, “que sucede Yukina chan”, el inuyoukai simplemente tenía una ceja levantada esperando la respuesta de la inu y Kagome la miraba preocupada, “Inu-Taisho solicita su presencia, al parecer los necesita para que lo ayuden en algo muy importante, así que los espera debidamente vestidos y arreglados en su estudio”, “que es lo que quiere ahora mi padre”, replicó inmediatamente el inuyoukai algo exasperado ya que no le gustaba nada el echo de que lo hayan despertado estando tan tranquilo, “gomen mi señor pero Inu-Taisho sama me ha prohibido decirles la razón dice que los espera en menos de media hora si es posible”, el taiyoukai dio un gruñido y miró de reojo a Kagome quien le devolvió la mirada y se sonrojó, para luego irse a cambiar a su dormitorio y dirigirse hacia el estudio de su padre por primera vez de buen humor ya que no se podía quitar de la cabeza el rostro sonrojado de la joven miko, y encima por su causa.

    Kagome trató por todos los medio de que Yukina le adelantara algo sin conseguir absolutamente nada, así que mientras le arreglaba la vestimenta de miko que tenía que usar trató de cambiar de tema para aligerar la tensión, “porque los colores de este atuendo son diferentes a los tradicionales”, dijo refiriéndose al color lavanda de la hakama que le estaba ajustando la inu, “es porque eso quiere decir que eres la miko de la casa de la luna”, la muchacha solamente asintió y decidió que lo mejor era quedarse callada, la ropa que llevaba era como el atuendo tradicional de una miko, solo que era de una tela mucho más fina, algo como seda y las hakamas eran de un color lavanda muy bonito, mientras que en la manga del ahori llevaba diseños de flores de cerezo del mismo color lavanda de los pantalones; al terminar de arreglarle la vestimenta Yukina procedió a amarrar el largo cabello de la hermosa miko en una cola de caballo un poco alta dejando dos mechones anchos y envolviéndolos con una especie de moños hasta la mitad, si que le resultaba difícil tratar con su cabello ya que era extremadamente largo, la buena noticia era que a la vez era muy sedoso así que eso lo hacía todo más fácil, “estas lista Kagome chan, ve, solo déjame advertirte que debes tener paciencia, las cosas que estas a punto de presenciar no serán nada bueno, onegai Kagome por todo lo bueno que a hecho Kami apoya a mi joven señor Sesshoumaru y hazlo entender”, y con eso Yukina se fue dejando a Kagome sola para que se dirigiera hacia el estudio, la muchacha no sabía a lo que se refería la inu, pero se aseguro de recordarlo ya que tenía un fuerte presentimiento de que algo muy malo se avecinaba.

    La muchacha llegó al estudio en el que se encontraban los tres inuyoukais y como siempre el mayor de todos le sonrió calidamente al igual que Kadsuki, mientras que Sesshoumaru se la quedó mirando obviamente de reojo pero por un largo rato, ‘porque se tiene que ver tan bella en todo lo que se ponga, aunque sean ropas de miko, Kami, tu quieres tentarme’, pensó mientras la observaba cuidadosamente y de pies a cabeza.

    “Y bien padre que es lo que sucede, para que nos has mandado a llamar con tanta urgencia”, dijo el joven inuyoukai mirando sospechosamente a su padre, jamás lo había visto tan preocupado y eso solo podrían ser malas noticias, “tomen asiento por favor”, dijo Inu-Taisho señalando a las dos sillas que se encontraban frente a su escritorio, los dos hicieron como les pidieron, sentándose y mirando fijamente al gran taiyoukai quien dio un respiro profundo y procedió, “Sesshoumaru, desde que tu madre murió yo pase décadas honrando su memoria, y Kami sabe que aun lo sigo haciendo, ya que fue la mujer que más ame y que más amaré en toda mi vida, pero hace algún tiempo decidí tomar otra esposa”, explicó el inuyoukai vigilando cuidadosamente la reacción de su hijo, el joven inuyoukai, no podía creer que su padre había tomado a otra mujer después de su madre, su madre que lo amaba tanto, como podía haberla traicionado de esa manera, aunque la ira lo estaba consumiendo, observo el rostro suplicante de Kagome, algo en él le decía, ‘escucha onegai’, el sentía como sus ojos se habían comenzando a enrojecer, pero respiro profundo y decidió dejar a su padre continuar, “prosigue”, le dijo en el tono más frío que pudo haber encontrado, la muchacha escuchó lo que dijo el taiyoukai, esto no se dirigía a nada bonito, y al sentir la ira de Sesshoumaru volteó su rostro y lo observó a los ojos, sus hermosos ojos ambarinos que se comenzaban a enrojecer como la primera vez que lo vio, y lo miró pidiéndole silenciosamente que escuchara a su padre, “hace algunos años tomé otra mujer, esta mujer es la hija de uno de los terratenientes más poderosos de la zona, su nombre es Izayoi, y en pocas horas dará a luz a mi segundo hijo, a tu hermano”, dijo y sintió la ira irradiando de su joven hijo, quien se paró y lo miró, Inu-Taisho sentía el desprecio irradiando de los ojos de su primogénito y lo dejó desahogarse, Sesshoumaru no podía creer lo que escuchaba, su padre, el taiyoukai del oeste, con la hija de un terrateniente, eso solo podía significar una sola cosa, “tomaste a una humana por esposa, reemplazaste a mi madre por una simple e insignificante humana”, dijo cerrando los puños y haciendo tanta presión que las palmas de sus manos comenzaron a sangrar, “y ahora me vienes a decir que esta esperando un bastardo, un hanyou, una cuya sangre esta contaminada por la escoria de los humanos, padre… me das vergüenza”, Kagome escuchó las palabras del joven inu, y sintió como si una estaca estuviera siendo clavada en su corazón, como podía ser que odiara tanto a los humanos, acaso la despreciaba de esa manera a ella también, le dolía tanto escuchar esas palabras tan llenas de rencor, pero se lo tragó, y recordó lo que le dijo Yukina, “estas lista Kagome chan, ve, solo déjame advertirte que debes tener paciencia, las cosas que estas a punto de presenciar no serán nada bueno, onegai Kagome por todo lo bueno que a hecho Kami apoya a mi joven señor Sesshoumaru y hazlo entender”, “que es lo que desea de nosotros Inu-Taisho sama”, dijo la muchacha tratando de que su voz sea firme, pero no lo logró, le dolía tanto lo que había dicho Sesshoumaru, más que lo del incidente del comedor, mucho más.

    Inu-Taisho sintió el dolor irradiando de la muchacha, su hijo a veces tenía que ser tan brusco, pero entendía que estaba siendo segado por ira, “onegai, les pido por favor, que me ayuden a traer a mi mujer y a mi hijo, lo más probable es que tengan el castillo rodeado y una vez que nazca lo mataran”,”me rehúso a ayudar a una humana y menos a un híbrido, por mi que los maten a los dos, nos librarían de un humano y librarían a esa criatura de la desdicha de su futuro al nacer de la mezcla de dos razas”, Kagome no podía soportar las crueles palabras de Sesshoumaru, pero al ver la cara de desesperación de Inu-Taisho respiró muy hondamente, ‘hazlo entender, hazlo entender’, fueron las últimas palabras que le dijo Yukina, eso haría, pero después no quería volver a acercarse a él, no después de escuchar el desprecio que tenía hacia los seres humanos, no después de escuchar el probable desprecio que también tenía hacia ella. Sesshoumaru estaba segado por la ira al escuchar lo que dijo su padre que se olvidó de la presencia de la muchacha y habló llevado por el rencor y el dolor al saber que su querida madre había sido traicionada; Kagome se acercó a él y bajó la mirada, observando las palmas de sus manos encerradas en un puño y completamente rígidas, goteando sangre por la presión, así que suavemente abriéndolas cogió al taiyoukai de las manos manchándose con su sangre, sin importarle en lo más mínimo, “Sesshoumaru te estas haciendo daño”, le dijo tomando la atención del inuyoukai, quien al ver su hermoso rostro con lágrimas en los ojos y al sentir sus manos agarrando las suyas tuvo un mal presentimiento, “onegai Sesshoumaru, no todos los humanos somos como tu dices, verdad?, no todo es como tu piensas, tal vez esa mujer, Izayoi, tal vez sea digna de tu padre, tal vez sea una de las tantas excepciones, pero nunca lo sabrás, Sesshoumaru tu padre te esta pidiendo un favor, onegai vamos a ayudarlo, por favor, no puedes permitir que se pierdan dos vidas verdad”, dijo la muchacha levantando las manos del Youkai entrelazadas con las suyas, poniéndolas en su pecho, “vamos a ayudarlo, onegai, y te prometo, te juro que haré todo lo posible por jamás cruzarme en tu camino, no más humanos molestos, yo no tendrás mi presencia para ofuscarte, ya no más humanos inservibles, onegai te lo ruego, tu padre esta sufriendo, el ama a esa mujer, quiere ver a su hijo nacer, a tu medio hermano, que aunque vaya a ser un hanyou aún tiene algo de tu sangre dentro de él”, le dijo con lágrimas cállenlo por sus blancas mejillas, y después de eso levantó mas sus manos y besó las del taiyoukai con mucha ternura manchándose sin querer de la sangre de este, “ayúdame a ayudar a tu padre y te prometo que jamás, jamás te volveré a molestar, ya no tendrás porque quejarte de aquella escoria que tanto detestas, y si la presencia de Izayoi sama te molesta yo me quedaré con ella y su pequeño hijo si Inu-Taisho sama me lo permite y haré todo lo posible por no cruzarme en tu camino, onegai Sesshoumaru onegai”, todos se quedaron perplejos al escuchar lo que decía la muchacha y al ver lo que hacía, Inu-Taisho no podía creer lo que había causado, la muchachita estaba sufriendo, su alma se estaba desgarrando al decir cada una de esas palabras y todos ahí lo podían sentir, Kadsuki quería ahorcar al inuyoukai por lo que dijo en frente de la miko, tanta bondad tenía la hermosa humana que estaba sacrificando el amor que le tenía al primogénito de Inu-Taisho por salvar la vida de personas que no conocía, Sesshoumaru se iba a arrepentir.

    El joven taiyoukai se quedó paralizado al escuchar lo que le decía la muchacha, como pudo haber sido tan egoísta, como pudo haber dicho esas cosas tan hirientes en frente de la muchacha, y ahora le estaba pidiendo que ayudará a su padre y como trato prometía alejarse lo más que podía de él, NO, el no quería eso, no quería que se alejara de él, kami que había echo, “esta bien, ayudaré a mi padre”, dijo en un tono frío rehusándose a soltar las manos de la muchacha, sin importarle ya que estuviera su padre o Kadsuki ahí, queriendo decirle que todo lo que había dicho no era verdad, que el no pensaba esas cosas de ella, que quería.. pero no pudo, la muchacha le sonrió débilmente y se soltó de sus manos, diciéndole un igual de débil ‘arigatou’, ‘no, no puede quedarse así, ella no puede pensar eso, ella no se puede alejar de mi’; Inu-Taisho vio el arrepentimiento en los ojos de su hijo, y confió en que el sabría manejar lo que había echo, ojalá que esta vez no fuera muy tarde, todos salieron del castillo, Kagome al lado de Kadsuki ya que no quería estar cerca de Sesshoumaru por nada del mundo, no quería enamorarse más de él, no quería dañarse más, Inu-Taisho delante, guiando el paso, y Sesshoumaru al final viendo a la joven miko y arrepintiéndose en el alma de lo que había dicho, largos momentos después de viajar a una velocidad demoníaca llegaron a una casona, estaba completamente rodeada de guardias, “yo ayudaré”, dijo Kagome alejándose de ellos, diciéndoles que vayan detrás de ella, y los inus solamente observaron atentos lo que hacía la joven miko, al verla todos los guardias se pusieron firmes y la apuntaron con su lanza ya que estaba acompañada de tres Youkais, uno de los soldados se acercó a ella y la miró de manera grotesca y depravada, “mujer que quieres aquí” dijo tratando de tocarla, escuchando un fuerte gruñido detrás de ella, dejando sus intenciones de lado inmediatamente, y en ese momento la muchacha pensó en algo inteligente, “vengo a llevarme al pequeño de Izayoi sama, tengo entendido que es un hanyou, no requerirán su presencia aquí”, dijo de manera completamente inexpresiva y gélida, algo que hizo temblar al mismísimo Sesshoumaru, el guardia la miró de pies a cabeza y luego detrás de ella, “y esos demonios, que es lo que quieren acá, son demasiados no los puedo dejar entrar, aunque sí me hacer un favor talvez”, dijo acercándose a Kagome acariciando su rostro, el joven inuyoukai no se pudo contener, como se atrevía ese infeliz humano a tocarla de esa manera, como se atrevía si quiera desearla, así que perdiendo el control dejó libre su látigo venenoso y amarró con el, el cuello del desafortunado soldado gruñendo, “jamás te atrevas a tocar lo que le pertenece a este Sesshoumaru”, y con eso le cortó la cabeza al hombre, haciendo que los demás guardias ataquen, sus palabras pasando desapercibidas para una descorazonada miko, pero no para dos youkais quienes sonrieron.
    Al percibir el ataque de los humanos Kadsuki se puso en medio, “avancen ustedes, estos no significan nada para mi”, dijo comenzando a pelear con los ilusos guardias que se atrevían a retarlo, matándolos de un solo golpe, Inu-Taisho agradeció y entró corriendo hacia donde percibía la presencia de su mujer y su pequeño hijo, que al parecer hace pocos momentos acababa de nacer, ya que podía escuchar el llanto de un varón, Kagome caminaba atrás del taiyoukai, cuando Sesshoumaru la cogió del brazo, “Kagome espera, yo…”, la muchacha lo miró clavando sus ojos llenos de melancolía sobre los ambarinos y arrepentidos ojos del inuyoukai, “iie, lo echo, echo esta, yo no faltaré a mi palabra Sesshoumaru sama”, le dijo fríamente haciendo que el taiyoukai sienta un peso inimaginable en el pecho quien se rehusó a dejarla ir, “prométeme que hablaras conmigo cuando todo esto termine, prométemelo”, le dijo tratando de asegurar una oportunidad de arreglar las cosas, Kagome lo miró, Kami, por más que quería no se podía negar, no podía, de ninguna manera, así que suspirando rendida, “esta bien, pero primero lo primero”, y con eso dio un jalón y salió corriendo detrás de Inu-Taisho dejando un triste pero esperanzado inu atrás.

    Inu-Taisho entró al dormitorio de su mujer y la vio con un pequeño de cabellos plateados y pequeñas orejitas de inu asomándose por su diminuta cabeza, y una sonrisa apareció en sus labios, “Izayoi”, la mujer sonrió al ver a su amado, “mi señor”, dijo la princesa hija del terrateniente de esas tierras, abrazando a su pequeño hijo y levantándose con un poco de trabajo para dejar que el gran taiyoukai observara a su pequeño hijo, y cuando estaba a punto de decir algo fue interrumpido por la voz de un hombre, “bestia, veo que has regresado a reclamar a aquel engendro tuyo”, dijo el humano vistiendo en las ropas de un general, “Takenmaru”, murmuró el taiyoukai con algo de recelo en su voz refiriéndose al hombre que estaba sacando una espada y preparándose para atacar, “sabía que vendrías bestia, por eso tu morirás aquí junto a aquella que esta detrás de ti”, y en ese instante el castillo se prendió en llamas y aquel hombre llamado Takenmaru embistió contra el taiyoukai quien desenvaino una espada colosal, verdaderamente aquel humano tenía mucha habilidad para pelear pero no duraría mucho, en esos instantes Sesshoumaru y la joven miko hicieron su aparición, Kagome corrió hacia la mujer que estaba con un pequeño y hermoso bebe en brazos sonriéndole muy dulcemente, “no te preocupes, todo estará bien”, le dijo mientras la ayudaba a pararse, “domo arigatou, mi nombre es Izayoi”, dijo la otra joven mujer aceptando la ayuda y yendo a una lado con la hermosa miko mientras la miraba detenidamente, era muy bonita y se notaba que era una miko, “yo soy Kagome”, le dijo la joven con una sonrisa, observando a Sesshoumaru ayudar a su padre contra el humano, algo no estaba bien, como un humano podía con dos Youkai tan poderosos como esos, Izayoi envolvió a su pequeño hijo en la especie de capa con la que estaba cubierta y en ese momento Kadsuki apareció en escena, “que es lo que esta sucediendo, porque no pueden vencerlo”, dijo el inuyoukai viendo a padre e hijo luchar juntos, “no se, algo muy extraño esta sucediendo, llevate a Izayoi sama y al pequeño”, dijo la muchacha, pero la princesa se negó, “iie, onegai cuida de mi pequeño, yo me quedaré aquí a esperar por mi señor, no me moveré sin el, ve tu Kagome chan, cuida de mi pequeño”, le dijo peor la miko a la vez se negó, “iee, yo tampoco me pienso mover de aquí sin ver salir triunfante a Sesshoumaru y a Inu-Taisho sama”, dijo con un poco de melancolía en su voz, y Kadsuki lo comprendió, así que cargando pequeño hanyou se alejó de ahí diciendo, “los estaré esperando”, las dos mujeres sonrieron entendiéndose perfectamente la una con la otra, ya que las dos se quedaban ahí por una sola razón, ver a las personas que amaban salir sanas y salvas.

    Sesshoumaru no podía entender porque no podían vencer a ese humano, el sentía la presencia de la miko detrás de él, y se rehusaba a dejar a ese maldito pasar, no permitiría que le hicieran daño, sin darse cuenta que su padre estaba pensando exactamente lo mismo con respecto a Izayoi, Takenmaru se cansó de estar peleando y de uno de los bolsillos de su traje sacó un pentagrama echo de oro y lo puso frente a él, “ya basta de juegos, es hora, despídanse”, los inuyoukai lo miraron extrañados mientras sostenía ese extraño objeto que comenzaba a brillar de color dorado; Kagome quien estaba con Izayoi pudo observar aquel objeto y lo reconoció inmediatamente sintiendo como su sangre se congelaba al instante, al igual que la joven princesa, ya que ella también sabía de la existencia de ese objeto, “kami, no, los van a sellar”, dijo desesperada la joven Izayoi, “no, no lo puedo permitir”, replicó la joven miko corriendo hacia el soldado que amenazaba a la persona que amaba, Izayoi fue tras ella y las dos se pusieron en frente de los Youkai cogiendo a Takenmaru , “onegai para no lo hagas, basta Takenmaru”, gritó una desesperada Izayoi, cogiendo de las manos al general para que soltara el objeto con el que sellaría las almas de los inuyoukai que se encontraban detrás de ellas, mientras el castillo se consumía en las flamas, asemejando al mismísimo infierno, “para, por favor no sabes lo que haces, onegai para, no cometas esa barbaridad”, gritó la joven miko ganando la atención del general quien la miró maravillado, esa mujer era más hermosa que la misma Izayoi, una miko tan pura y bonita , pero porque, porque esas dos mujeres estaban de parte de las bestias, en ese instante la ira lo consumió y las tiró bruscamente a las dos, dejando inconsciente a la princesa Izayoi, lo que ganó dos fuerte gruñidos detrás de él.

    Los inuyoukais al ver a las muchachas tiradas en el suelo después de haber recibido un fuerte tirón estaban a punto de ir a matar a ese desgraciado, pero las flamas que se formaron oportunamente alrededor de ellos no se los permitieron haciendo que dos fuerte gruñidos de advertencia salieran de lo más hondo de sus gargantas, “dime mujer, porque, porque se ponen del lado de esas bestias, de esos engendros creados por Kami, por que si ustedes son humanas”, Kagome se levantó cuidadosamente y cogió aquel objeto extraño fuertemente rehusándose a dejarlo ir, “dime porque luchas aún estando herida, porque lo haces, en que son más especiales esos seres”, la miko estaba cansada de esas diferencias, solo quería que nada le pase a nadie, ni a Sesshoumaru ni a Izayoi sama ni a nadie, quería que todo estuviera bien, no quería que sellaran a su querido Sesshoumaru así que cogiendo fuertemente el objeto gritó, “estamos de su parte porque lo amamos, porque no importa que sean youkais son importantes para nosotras, entiéndelo, no puedo permitir que selles ahí dentro a la persona que amo, no puedo permitir que selles a Sesshoumaru, NOOOOOOO”, gritó la muchacha haciendo que una luz brillante salga de ella y destroce el objeto callando rendida al suelo, Takenmaru escuchó lo que le dijo la muchacha, eso no era razón suficiente, seguramente su mente había sido poseída por esos seres al igual que le sucedió a Izayoi sama, pero la mataría por haber destrozado su única oportunidad de ganar, levantándola del cabello clavó su espada en el centro del estomago de la miko haciéndola gritar de dolor y dejándola en el suelo, gran error, acaba de firmar su sentencia de muerte.

    Sesshoumaru escuchó lo que le respondió Kagome al humano y sintió su corazón comenzar a latir más y más rápido, la miko lo amaba, tanto estaba dispuesta a hacer por él, quería correr y abrazarla fuerte, pero no podía aparte del fuego había una especie de campo de fuerza creado por ese extraño objeto dorado que parecía ser un pentagrama, quería tener a Kagome cerca de él, ella lo amaba, y eso lo hacía muy feliz, llenaba de una calidez extraña su corazón, una calidez que el no entendía, pero fue sacado de sus pensamientos por el grito desgarrador de la miko y el fuerte olor a sangre proveniente de aquél escudo, ‘ese olor, la sangre, la sangre es de KAGOME’, pensó él joven inu, sus ojos enrojeciéndose de la ira, “KAGOMEEE”, gritó el inyoukai cogiendo su espada echa de los restos de un oni, su fiel Tokijin, su padre pudo escuchar lo mismo y sus ojos se enrojecieron con rabia al mismo tiempo, como se atrevían a hacerle daño a una de las personas que el apreciaba, cogiendo a Tenseiga fuertemente miró a su hijo y el asintió, atacando los dos al mismo tiempo un par de veces, hasta que lograron destrozar aquella barrera y por la fuerza del impacto disipar las llamas que les impedían el paso, y lo que vieron no les gusto nada, en el piso estaba la joven miko con una herida en el estomago que estaba sangrando incontrolablemente y Takenmaru tenía a Izayoi cogida de los cabellos, Sesshoumaru quiso atacar al desgraciado por lo que le hizo a su miko pero no tuvo tiempo ya que Inu-Taisho se había abalanzado contra él cortándole el cuello y dejándolo a que se calcinara en las llamas, el taiyoukai cogió a su mujer sintiendo la presencia de Kadsuki junto a su pequeño hijo no muy lejos de ahí, y miró a la miko con mucha tristeza en los ojos, si moría no se lo iba a perdonar.

    Sesshoumaru se arrodilló y levantó a la muchacha en sus brazos, tenía una herida muy profunda en el vientre y no dejaba de sangrar, estaba completamente fría y pálida, no el no la quería perder, no la podía perder, “Kagome, Kagome escúchame, reacciona”, le dijo acariciando su rostro suavemente saliendo de aquel lugar junto a su padre mientras trataba de despertar a la muchacha desesperadamente e Inu-Taisho miraba desconsolado a su hijo, su joven y frío hijo estaba sufriendo, y era por su culpa, el los había llevado hasta allá.

    Kagome no sentía la mayoría de su cuerpo, estaba muy débil y tenía mucho frío, podía sentir a alguien llamándola, no quería morirse, no quería, así que con las pocas fuerzas que tenía abrió lentamente los ojos, al principio su vista estaba borrosa, peor luego pudo distinguir los dorados ojos del joven Inuyoukai, “Se..shou..ma..maru”, dijo sonriendo débilmente, “Kagome no te esfuerces, estas muy mal herida, ya pronto llegaremos, onegai resiste”, la muchacha levantó una de sus manos y acarició el suave rostro de taiyoukai quien se aferro a la caricia, no soportaba sentir que las suaves manos de la joven miko estuvieran tan frías, en este momento todos se encontraban regresando al castillo, ellos tenían heridas menores debido a la pelea, pero nada de que preocuparse, lo único grave era el estado de Kagome, “no te preocupes…”, replicó la miko tosiendo un poco de sangre debido a que la herida se encontraba justo en su estómago, “al menos tendrás un humano menos del cual preocuparte”, le dijo sonriendo mientras inconscientemente se acurrucaba más en él ya que estaba comenzando a tiritar; al escucharla decir eso el joven inu estaba pensando seriamente en darse un buen golpe, “iie, no digas eso, no digas eso por favor, tu no te puede morir”, le dijo mirándola con unos ojos llenos de tristeza y preocupación, por primera vez el frío hijo de Inu-Taisho estaba tratando de aferrar a alguien a la vida, no quería por nada del mundo que la miko muriera.

    Ya habían llegado al castillo y entraron a toda velocidad por los corredores, Sesshoumaru diciendo que se encargaría de la muchacha, dejando a su padre con su mujer y su pequeño hijo para que el se encargara de ellas, en ese instante fue cuando Kagome escuchó o mejor dicho asimiló las palabras del inuyoukai y se sintió muy feliz, tan feliz de que no deseara que ella muriera, no lo podía entender, a veces decía cosas tan hirientes y otras cosas tan hermosas, pero ahora sentía que la vida se le estaba escapando poco a poco y lo que él le dijo en ese instante fue suficiente para hacerla feliz, “arigatou Sessh…” pero no pudo terminar su oración ya que quedó inconsciente en lo brazos del inuyoukai quien fue desesperado a sus aposentos, los cuales se encontraban más cerca, tendiéndola en la cama fue en busca de Yukina y al traerla la inu comenzó a llorar, “que sucedió mi señor, que le sucedió”, dijo la Youkai acercándose a la muchacha y abriendo la parte superior de la vestimenta que llevaba puesta para observar la herida que tenía, “un general humano la atacó cuando intentó salvarnos”, respondió el taiyoukai fallando miserablemente en tratar de esconder sus emociones, Yukina observó la herida, la muchacha estaba completamente pálida, sus hermosos labios morados y la herida igual de violeta, cuando tocó sus manos estaban congeladas, y al poner uno de sus dedos de bajo de la nariz de la miko para saber si aún respiraba no sintió absolutamente nada, trató acercándose a ella para escuchar el latido de su corazón, pero nada, en ese instante la Youkai comenzó a llorar arrodillándose al lado de la cama; al ver eso el joven inu se desesperó, “Yukina que sucede”, la Youkai no le respondía ya que estaba llorando, el joven inu se acercó e hizo exactamente lo que había echo anteriormente la inu y al no encontrar señales de vida se subió a la cama y cogió ligero y frágil cuerpo sin vida de la miko resguardándola entre sus brazos y echándola en su regazo, dando un fuerte aullido lleno de dolor y tristeza que se escuchó por toda la casa de la luna, dejando saber a todos los habitantes que la joven miko que había salvado su vida había perecido haciéndolo nuevamente, “Kagome”, dijo en un murmullo el taiyoukai mientras la abrazaba y la acercaba más a su pecho.

    Inu-Taisho quien se encontraba limpiando algunos arañones que tenía su mujer y dejando a su lado a su pequeño hijo que afortunadamente se encontraba dormido escuchó el aullido de su hijo entendiéndolo perfectamente haciendo que se congele donde estaba, “no puede ser, Kagome chan no puede morir, es imposible, no puede morir”, se dijo en voz alta abriendo un baúl en su cuarto, el aullido lleno de dolor de su hijo sintiéndose una y otra vez dentro de su cabeza, sacando del baúl una espada, “aún no, aún hay esperanza”, y con Tenseiga en mano fue a toda velocidad al dormitorio de su hijo, de donde había venido el desgarrador sonido

     
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    Kikuyo

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    Re: Un nuevo comienzo, Miko no densetsu [Sesshoumaru x Kagome]

    Hay esperanza!!!!!!!!!!!!!!!!!! Noooooooooooooooooooooooooooooo por Kami ke as esho!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Madre mia has matado a kag!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Tu estas bien de la kabeza?¿?¿?¿?¿?¿!?¿?!¿?¿!?¿?!¿?¿!?¿! Por Kami ke Inu-Taisho llegue a tiempo y le devuelva la vida !!!!!!!!!!!!!!!!!!! Buaaaaaaaaaaaaaa buaaaaaaaaaaaaa sniff sniff ToT ToT ToT ToT ToT ToT ToT
    Komo puedes dejarlo ai?¿?¿?¿?¿?? Ayyyyyyyyyyyyy me da algo!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Nooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
    Date prisa en la Konty, me alegro de ke la pongas kada día, si no estaría ya muerte reketemuerta!!!!! No puedes ser tan mala!!! Seguro ke no te aliado tu nadie?¿?¿? (Ideas: POmy, Pan Chan, etc!!!)
    AKi todas contra mi pobre korazon!!! Ke son demasiadoas emoziones fuertes!!! Buaaaaaaaaaaaa buaaaaaaaaaaa
    BUeno io espero la konty intentado kalmarme... pero date prisa, pliss!!!! si?¿?¿ ToT
    Kuidate amiga, tu fik es genial!!! Se nota vdd?¿? JEejje
    Mushos bess!!!! Ciao!!! ;)
     
  5.  
    Atropos

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    Re: Un nuevo comienzo, Miko no densetsu [Sesshoumaru x Kagome]

    pobre kag!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!



    me hizo llorar
    TT.TT

    es tan perfecta tu historia

    me encanta


    pobre de sessho


    todo por inu¬¬

    sisue asi con tus capitulos que me encantan!!!!
    kissss!!!!


     
  6.  
    Master Angel

    Master Angel Iniciado

    Leo
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    Re: Un nuevo comienzo, Miko no densetsu [Sesshoumaru x Kagome]

    hollita
    Pues yo ya sabia que Kagome moririajkjkj pero por si las moscasdesesperaoooo!!!!!NO LA DEJES MORIR PORFAAAAAAAAAA!!!!
    addios
    Atentamente:Master Angel
     
  7.  
    Al Azif

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    Piscis
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    Re: Un nuevo comienzo, Miko no densetsu [Sesshoumaru x Kagome]

    hola!!!!!!!!!!

    wowww, acabo de leer todo tu fic, y permíteme decirte que....

    ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ESTA PADRÍSIMO!!!!!!!!

    Me encanta la identidad que la has puesto a Kagome, bastante original, muy innovadora n_n

    Por cierto, ojalá y Inu-taisho llege a tiempo con la espada para que Kagome no se nos valla...0.0 espera un momento...¿La perla puede morir?
    n_n oh que intriga, ojalá y pongas lo que falta pronto.
    BYE!!!!!!!!!!!!
     
  8.  
    Lady Stanley

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    Virgo
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    Re: Un nuevo comienzo, Miko no densetsu [Sesshoumaru x Kagome]

    ToT , maldito takenmaru , como te atreves a tocar a la mujer de sesshomaru , bien yo quiero que la revivan .
    bueno me encato este capitulo asi que continualo pronto nos vemos , cuentas con tod mii apoyo :D
     
  9.  
    pomy

    pomy Usuario popular

    Libra
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    Re: Un nuevo comienzo, Miko no densetsu [Sesshoumaru x Kagome]

    casi lloro!!!! si no fuera porque mis lagrimas se secaron hace ya miles de años (¿?) estaria llorando a rios....

    buaaaaaaaa


    se murio kagomeeeee

    pero hay esperanza!!!!

    "pintarse la caraaaaaa colorrr esssperanzaaaa" jejeje... Dieguito torres le pinta la cara de verde a Inu No Taisho jaja

    buenooooo cheeeee que esperas?? la conti la contiiii!!!
    jejeje :P:P

    bue me voy llendo
    beso
    suerte

    la pomy

    quiero contiiii!!!
     
  10.  
    Shammy_chan

    Shammy_chan Guest

    Título:
    Un nuevo comienzo, Miko no densetsu [Sesshoumaru x Kagome]
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Ciencia Ficción
    Total de capítulos:
    17
     
    Palabras:
    6678
    Re: Un nuevo comienzo, Miko no densetsu [Sesshoumaru x Kagome]

    OIGAN XQ NUNK HACEN KSO A LO Q LES PONGO XD WENO IA ! COMO SEA ! ESPERO Q LES GUSTE ESTE CAPITULO ^^ Y NO SE OLVIDEN DE DEJARME COMENTARIOS AH ¬¬ SI NO ME RESIENTO xD ! WENO AHI LES VA ! :


    Capitulo IX :

    Akabane se encontraba sentado en su pequeño escritorio trabajando en las próximas clases que le daría a la joven miko que había cautivado sus sentidos, cuando escuchó el aullido que dio el príncipe de las tierras del oeste y se quedo inmóvil en donde estaba sentado, “que demonios fue eso”, y sin pensarlo dos veces salió corriendo de su hogar, el cual se encontraba en el ala norte del castillo, donde se alojaban los soldados de alto rango del ejercito de Inu-Taisho sama, y corriendo por los pasillos llegó hasta el ala oeste, el ala que le correspondía a la familia de la luna, algo no estaba bien, podía olerlo, en el aire estaba el olor a muerte, y cuando estaba a punto de llegar a su destino fue interceptado por Kadsuki, “es mejor que no entres ahí”, dijo el joven y triste inu de cabellos marrones mientras bajaba la cabeza, no podía creer que aquella dulce mujer acababa de perder la vida, el ryu Youkai simplemente lo miró incrédulo, “que sucedió”, preguntó algo desesperado, algo no estaba nada bien y él quería respuestas en ese instante, Kadsuki se tragó el pequeño nudo que tenía en la garganta y miró en los ojos azules del ryu, “Kagome chan acaba de perecer”, en ese instante Akabane sintió un horrendo escalofrío pasar por su espina dorsal, “estas mintiendo”, dijo mientras se alejaba poco a poco del inuyoukai frente a él, “es verdad, en estos momentos su cuerpo se encuentra en los aposentos de Sesshoumaru sama”, el ryu Youkai salió de ahí en menos de un segundo y se dirigió al dormitorio del joven taiyoukai, si lo que decía Kadsuki era cierto lo haría pagar.

    Inu-Taisho corrió hacia el dormitorio de su hijo, de donde había venido el aullido y abrió la puerta viendo una escena que le partió el corazón, el cuerpo inerte de la hermosa miko estaba en los brazos de su hijo quien se encontraba sentado sobre la cama, con ella en su regazo, su rostro libre de alguna emoción, y eso hizo que el gran taiyoukai del oeste se quedará completamente melancólico, ese mismo rostro, ese mismo rostro fue el que puso cuando su madre murió, cuando se encerró en esa caja de cristal para que nadie supiera que emociones estaban cruzando por su ser, si dejaba que Kagome continuara muerta no habría esperanza para su hijo, no habría quien lo saque del estado en el que se estaba sumiendo, sus ojos, se veían tan tristes y desorientados; no lo permitiría, en ese instante se encargaría de lo que ocasionó, pero justo cuando estaba a punto de usar su espada fue interrumpido por la presencia de un muy molesto ryu Youkai. Akabane llegó finalmente hasta el dormitorio de Sesshoumaru, y cuando abrió la puerta lo que vio no le gustó absolutamente nada, ese maldito había dejado morir a la muchacha, “como pudiste, no pensé que fueras tan imbésil”, le dijo acercándose a él para tocar a la muchacha, pero cuando estaba a punto de hacerlo el inuyoukai que hace unos momentos se encontraba inmóvil simplemente observando a la mujer que estaba en sus brazos hizo un movimiento completamente veloz en el cual cogió la muñeca de Akabane y la apretó con mucha fuerza amenazando con romper algunos huesos mientras sus garras dejaban caer poción sobre la herida, “no te atrevas a tocarla”, le dijo en una voz completamente ronca y sombría, el ryu Youkai se soltó como pudo del fuerte agarre del taiyoukai y salió de un salto de su alcance parándose al lado de Inu-Taisho, el gran inuyoukai observó lo que sucedió y sacando a Tenseiga de su funda se acercó a su joven hijo.

    Sesshoumaru no podía dejar de observar el rostro de la joven miko, aunque estuviera muerta parecía estar placidamente dormida, una sonrisa estaba en su hermosa cara, lo único que delataba su estado era su pálido color, pero él no la iba a soltar, se negaba a dejarla morir, no quería verla morir, no sin antes decirle, no sin antes pedirle que le diera una oportunidad, Kagome no podía morir pensando que el la detestaba, no la iba a soltar por nada de este mundo, esa fue la razón por la cual cuando sintió la presencia del ryu sus instintos hicieron su aparición y amenazaron con destrozarlo, pero en esos instantes sintió otra presencia que se acercaba cautelosamente, a paso seguro, no podía identificarlo, su mente estaba en tal estado que no le importaba nada más que la mujer que se encontraba en sus brazos, Inu-Taisho sabía que su hijo estaba siendo dominado por su Youkai interno debido a la situación por la que estaba pasando, así que ya estando a un lado de la cama se dirigió a él, “Sesshoumaru, yo se una forma de volver a la vida a la muchacha”, exclamó el taiyoukai con una voz muy suave para no alterar más a su primogénito, al escuchar que había una manera de que Kagome volviera el inuyoukai levantó la cabeza y miró directamente a los ojos a su padre, acusándolo, restregándole en la cara con solo una mirada que eso era su culpa, que la mujer había muerto por su culpa, “ten”, fue lo único que dijo el gran taiyoukai del oeste mientras le alcanzaba el colmillo a su hijo, Sesshoumaru indeciso lo cogió y lo observó, que se suponía que tenía que hacer con esa espada, fijándose más de cerca e inspeccionándola con más detalle se dio cuenta que aquella arma carecía de filo, “que se supone que voy a hacer con esto”, interrogó el inuyoukai con exactamente la misma voz gélida que tuvo cuando su madre pereció, “ponla cerca a la miko y sabrás que hacer”.

    El inuyoukai echó delicadamente a la miko en la cama y se paró, Akabane observando muy intrigado lo que sucedía, no se atrevía a moverse después de lo que le hizo el joven taiyoukai, cogiendo el mango de la espada hizo como su padre le ordenó y la sostuvo muy cerca del cuerpo de la joven miko, sintiendo instantáneamente una serie de pulsaciones, “que es esto, porque esta pulsando la espada”, dijo sin querer en voz alta, razón por la cual su padre sonrió, al parecer colmillo sagrado quería ayudar a la jovencita después de todo, de pronto lo único que el inuyoukai podía ver era un fondo completamente oscuro y una serie de pequeños entes alrededor del cuerpo de la joven miko, tratando de llevarse algo, esperando el momento oportuno para llevársela con ellos, “mensajeros de la muerte”, susurró el inuyoukai e inconscientemente deslizó la espada sobre ellos cortándolos por la mitad esperando lo que sucedería después.

    Kagome desde que cerró los ojos escuchando las últimas y bellas palabras de Sesshoumaru se encontró con un lugar completamente oscuro, no sentía absolutamente nada de su cuerpo, donde estaba no tenía la menor idea, pero sabía muy bien que no se encontraba con vida, ya que después de la herida que le causo Takenmaru era imposible que sobreviviera, entonces donde se encontraba, porque no se había ido al cielo o al infierno como se supone que se van todas las ánimas, de pronto escuchó una voz detrás de ella, “Kagome no te asustes”, le dijo aquella voz y la muchacha volteó sin poder observar nada ya que el ambiente aún seguía de un color completamente negro, “quien eres, que quieres”, le cuestionó la muchacha un poco asustada, la extraña voz dio una pequeña carcajada, “tu no debes morir, aún te queda una eternidad por vivir, aún te quedan cosas por hacer”, la muchacha observó a la nada que estaba frente a ella completamente confusa, “a que te refieres, yo ya estoy muerta, no hay nada que se pueda hacer”, dijo la muchacha con un tono de tristeza, no podía creer que ya no vería más a su querido Sesshoumaru, “debes regresar por lo que amas, debes regresar para cumplir con tu destino, es hora de despertar, Sayonara Kagome chan”, la muchacha se quedó desconcertada, no entendía nada de lo que estaba pasando, así que como último intentó grito, “espera, al menos dime quien eres”, la voz se acercó un poco más y le susurró muy cerca al oído, “yo soy tu, tu eres yo, nosotras somos la joya, no lo olvides nunca”, y después de eso la muchacha pudo sentir como su ser era jalado, y un frío aire se apoderaba de ella asfixiándola un poco.

    Los tres youkais que se encontraban en el dormitorio se quedaron observando atentos lo que sucedería después, la desastrosa herida que había tenido la joven miko en el vientre había desaparecido, y eso dejó muy desconcertado a Sesshoumaru y bueno el ryu Youkai ni siquiera había notado que la muchacha tenía una herida, pero la pregunta era, porque no despertaba, es que acaso su padre no le había dicho que con eso despertaría?, unos minutos se pasaron en completo silencio, el joven inuyoukai a punto de perder las esperanzas, cuando de pronto escuchó el sonido de una fuerte inhalación de aire provenir de la muchacha, para que después comience a toser, en ese instante Sesshoumaru sintió que le habían devuelto la vida, no sabía porque pero se sentía completo de nuevo, estaba tan feliz de verla con vida de nuevo, el color había regresado a su hermosa y tersa piel, y por como se veían las cosas su temperatura también había regresado a la normalidad, lo único que quería era abrazarla con todas sus fuerzas y no soltarla nunca más, pero no pudo, ya que alguien se le adelantó; Akabane vio cuando la muchacha recobró el aliento y abrió sus hermosos ojos marrones y no se pudo contener y fue corriendo levantándola en sus brazos, “Kagome chan, que bueno que estas bien, me tenías tan triste, no vuelvas a hacer una cosa así”, le dijo mientras la abrazaba y se bañaba de su exquisito olor, Kagome acababa de despertar y estaba lo suficientemente sorprendida como para no registrar el abrazo del ryu, demorándose en procesar la situación, para luego sonrojarse antes lo que le dijo, “ehh… Akabane kun, no puedo respirar”, le dijo un poco avergonzada la muchacha haciendo que el Youkai la suelte y la mire a los ojos, “me alegra mucho que estés bien”, y después de eso el ryu desapareció ya que podía sentir el aura nada amistosa de Sesshoumaru quien estaba justo detrás de él, y por como sus sentidos lo percibían estaba dispuesto a atacar en cualquier momento.

    Inu-Taisho se regocijó de alegría al ver con vida nuevamente a la muchacha y se acercó a ella dándole un fuerte abrazo cuidando de no hacerle daño, “gomen Kagome chan, no quise que esto sucediera, arigatou por haber salvado nuestras vidas nuevamente, no sabes cuan agradecido estoy”, le dijo dándole una reverencia, por lo cual la muchacha se avergonzó, “iie, no importa, hice lo que tenía que hacer, no podía dejar que nada malo les pase”, “principalmente a Sesshoumaru”, murmuró el inuyoukai lord de las tierras del oeste haciendo que la muchacha se sonroje como un tomate y su joven hijo que se encontraba detrás simplemente de su famoso, “humph”, y no le preste atención, aunque el sabía que lo que dijo su padre tenía algo de cierto y eso lo hizo sentirse especial, “no se preocupe Inu-Taisho sama, yo siempre estaré aquí para servirle”, dijo la muchacha con una hermosa sonrisa tratando de cambiar de tema, “como se encuentra Izayoi sama”, preguntó, preocupación dejándose ver en sus hermosos ojos marrones, Inu-Taisho simplemente sonrió, “ella y mi pequeño se encuentran muy bien, aunque tengo una propuesta para ti”, le dijo con una sonrisa aún más grande en el rostro, Kagome simplemente lo miró de manera inquisitiva ladeando su cabeza ligeramente hacia la derecha, dejando saber que no tenía idea de lo que estaba hablando, “ya que tu salvaste la vida de mi hijo, te cederé el honor de que pienses en un nombre para él”, la muchacha se quedó muy sorprendida y como si en las horas pasadas no hubiera sucedido absolutamente nada comenzó a tambalearse en la cama dando pequeñas sonrisas, “sugoi, arigatou Inu-Taisho sama”, exclamó mientras pensaba en que nombre le podría dar al pequeño angelito de adorables orejas de perro, “bueno yo me retiró, creo que ustedes dos tienen mucho de que hablar”, y mirando sugestivamente a su hijo desapareció de ahí junto con Yukina que no tuvo tiempo ni de acercarse a Kagome ya que el taiyoukai la sacó de ahí diciéndole que los dos muchachos tenían asuntos que resolver.

    La joven miko subió la cabeza un poco y miró a los ojos al joven inuyoukai, sonriéndole dulcemente, se alegraba tanto de que estuviera bien, pero cuando estaba a punto de abrazarlo y agradecerle por las palabras que le dijo antes de que muriera recordó la promesa que le había echo, no podía faltar a su palabra, así que muy triste se paró un poco tambaleante ya que sus piernas parecían haberse dormido y dio unos pasos, pero cuando estaba a punto de llegar a la puerta perdió el balance y pensó que caería dolorosamente al piso, pero fue detenida por los fuertes brazos del taiyoukai que la cogieron suavemente rodeándola en su calor. Sesshoumaru la vio sonreír y sintió que su mundo daba vueltas, esa hermosa sonrisa que tenía era capaz de alumbrar una noche sin luna, no sabía que decirle, y era natural, él era una persona de pocas palabras y no estaba acostumbrado a esas cosas, pero cuando estaba decidido a aproximarse a ella observó el total cambió de semblante en el rostro de la muchacha quien se estaba parando con mucha dificultad y caminando hacia la puerta sin siquiera decirle absolutamente nada, pero no paso desapercibido para sus sentidos cuando la muchacha perdió el equilibrio y estaba a punto de caer al suelo, cogiéndola suavemente, “a donde vas”, le dijo en una voz muy serena libre de sarcasmo y frialdad, la joven se le quedó mirando, “me alejo de su presencia Sesshoumaru sama, como se lo prometí”, le respondió la joven soltándose poco a poco y satisfactoriamente del agarre del inuyoukai, lo había olvidado, había olvidado eso que le dijo en el estudio, “pero yo no quiero que te vayas”, le dijo en un susurró que felizmente fue alcanzado por los oídos de la muchacha quien sintió su corazón apresurar el paso al percibir su voz diciéndole que se quedara, pero ella no podía tener eso, no , porque después lo más seguro sería que le de su arranque de oh todo poderoso y vuelva a herir sus sentimientos diciendo esas cosas tan horribles sobre los humanos, así que decidida a decirle lo que sentía de una vez y sin importarle más nada volteo mirándolo a los ojos, con unos húmedos y tristes.

    “Iie, yo no puedo, me haces daño cada vez que dices cosas tan horribles sobre como los humanos somos criaturas insignificantes, puede que a ti no te afecte, pero a mi si porque yo soy uno de esos seres que tanto detestas, y me duele tanto escucharte decir esas cosas, siento como en mi pecho se forma un hondo abismo, porque siento que también piensas esas cosas de mi y no puedo soportar que la persona a la cual amo me deteste de esa manera solo por ser humana”, en ese instante la muchacha comenzó a llorar tapándose el rostro con las manos, dejando sus cristalinas lágrimas caer al piso echo de mármol, “yo no pedí ser humana Sesshoumaru sama, si hubiera sabido que la persona de la cual me iba a enamorar de esta manera los odiaba tanto hubiera deseado con todo mi corazón ser una Youkai, gomen, por no haber sido una Youkai, pero no puedo seguir cerca de usted, me duele mucho”, y después de decir eso la muchacha salió corriendo de ahí sin importarle a donde iba. El taiyoukai la escuchó declararle sus sentimientos, sufrir por las cosas que había dicho sin pensar, como pudo hacer sufrir de esa manera a ese ser tan hermoso, y por su insensatez lo había perdido para siempre, así que lleno de ira golpeo una de las paredes de su dormitorio haciendo un hoyo en ella y causando que sus nudillos sangren, jamás había estado tan frustrado en toda su vida, le dolía tanto las cosas que le dijo, el no quería que se alejará de él, le gustaba cuando lo retaba y luego discutía con él, para finalmente sonreírle y hacer como si no hubiera pasado nada, ‘que hice, me alegra que te des cuenta de que cometiste un error’, no otra vez, ahora no era el mejor momento para tener una plática con su Youkai interior, ‘cierra la boca de una buena vez, ahora no es el momento, te lo advertí tantas veces y no me escuchaste, porque eres tan necio, basta ya déjame en paz’, el taiyoukai no quería saber nada, solo quería quedarse sólo ahogándose en la penumbra sabiendo que la única persona que le demostró su afecto de tal manera había sido alejada por él mismo, ‘basta ya, lo que debes hacer ahora es preocuparte por recuperarla, déjame decirte que ella esta sufriendo más que tu’, eso era cierto, la joven miko estaba sufriendo más que él, desde donde se encontraba podía escuchar sus sollozos y eso le estaba partiendo el alma en pedazos, se podía sentir la tristeza en su alma, ‘dile, yo se que sabes, dile, dile si no la perderás para siempre’, fue lo último que le dijo su Youkai interior antes de callarse completamente, “Kagome….yo…”.

    La muchacha corrió desesperada por los pasillos sin importarle a donde ir, le había dicho todo a Sesshoumaru y ahora solo quería estar lejos, muy lejos, y sin querer se tropezó con alguien; Izayoi había despertado con mucha sed y se había encontrado con su señor durmiendo junto a su pequeño hijo y decidió no molestarlos, levantándose para buscar la cocina donde se supone podría encontrar algo de agua, caminando por el pasillo fue embestida por una llorosa miko, la muchacha levantó la cabeza para saber a quien había golpeado sin querer, “gomen Izayoi sama, no fue mi intención”, dijo con la voz entrecortada tratando de contener las lágrimas, Izayoi sonrió tiernamente, y se dirigió a la llorosa miko, “que es lo que sucede Kagome chan”, le dijo con una voz muy dulce mientras la observaba detenidamente, Kagome no se pudo contener más y se tiró sobre la princesa, “Izayoi sama, me duele, me duele tanto”, la joven señora la abrazo y acarició su cabello, “que es lo que sucede pequeña”, le dijo en un tono de voz el cual le hizo recordar a la joven miko cuando su madre la consolaba, “yo le dije, le dije que lo amaba, pero el odia a los humanos, y no puedo, no puedo estar cerca de él, me duele mucho”, la mujer sonrió tiernamente, ella sabía perfectamente por lo que estaba pasando la muchacha, ella había pasado exactamente por lo mismo con su señor, “no es así Kagome chan, a mi me sucedió lo mismo”, le dijo sonriendo al ver el rostro curioso de la muchacha, “no puede ser …”, dijo incrédula la joven miko y silenciosamente se dirigió a la gran cocina junto a Izayoi, y cuando llegaron se sentaron en el pequeño comedor que había dentro para los sirvientes, “cuando yo conocí a Inu-Taisho, su mujer, la madre de Sesshoumaru acababa de morir, a manos de un terrateniente que era amigo de mi padre”, le dijo la princesa y Kagome se quedó muy sorprendida pero no dijo nada, “en ese momento, la primera vez que lo vi me enamoré como una niña pequeña de él, un ser que parecía tan inalcanzable, tan frío y orgulloso, nunca sonreía, jamás mostraba piedad ante nada, parecía una hermosa escultura sin ninguna emoción en el rostro”, la joven miko se sintió identificada ya que ella había pensado exactamente lo mismo cuando observó por primera vez al inuyoukai, “justo como Sesshoumaru”, murmuró sin querer en voz alta, Izayoi dio una pequeña risita, “hai justo como su hijo mayor, Inu-Taisho detestaba a los humanos con todo su ser por lo que le habían echo a su mujer, sin mencionar aquel desagradable complejo de superioridad que gracias a kami logré eliminar”, la muchacha no podía creer cuanto en común tenía la historia de Inu-Taisho sama e Izayoi sama con la suya, pero decidió seguir escuchando, al menos así se distraería un poco del dolor que sentía.

    “Siempre me iba a visitar alegando que una débil humana no podría cuidarse sola, y yo solo sonreía y disfrutaba de su compañía, que más podía hacer verdad?, de todas formas el detestaba tanto a los humanos, pero un día Takenmaru, el general que te hirió, lo enfrentó cuestionándole cual era su enfermizo interés en mi y lo que Inu-Taisho respondió me rompió el corazón”, en ese instante Kagome nos sabía si reírse o llorar, se le hacía tan familiar, era exactamente lo que le estaba sucediendo con Sesshoumaru, “mi querido inuyoukai le dijo que el no se interesaría en débiles e inservibles humanos, que solo estaba ahí porque no tenía nada que hacer en su tiempo libre, y cuando escuché eso salí corriendo de ahí con lágrimas en los ojos con intenciones de no volverlo a ver jamás”, la joven miko estaba apunto de decir algo pero Izayoi sabía por lo que estaba pasando y solo quería ayudar así que culminó con su historia, “el regresó pidiéndome perdón por lo que había echo, Kagome, si el es tan orgulloso como pienso que es, dice las cosas sin pensar, para ellos no es fácil demostrar abiertamente sus sentimientos, recuerda que nosotros somos más emocionales, y ellos siempre están más en control, sobre todo Sesshoumaru, yo estoy segura que Inu-Taisho no es nada comparado con la dureza de su hijo, pero si el te aprecia aunque sea un poco el vendrá a ti, no lo busques más, no lo hagas sentir importante, deja que por esta vez el vaya por ti, vas a ver que no te vas a arrepentir”, y después de eso la princesa se paró, “y si puedes despertar sus celos mucho mejor, tu eres una muchacha muy bella, demasiado, estoy segura que debe haber otro pretendiente por ahí”, y después de eso Izayoi le guiñó el ojo a la muchacha, ella tenía un presentimiento que todo saldría bien, pero desde que la conoció podía percibir el amor que tenía por el joven inu, y aunque sea por una vez esos orgullosos necesitaban una buena lección, solo esperaba que Kagome siguiera su consejo, pensó para después reiterarse hacia su dormitorio.

    La miko se quedó pensando en todo lo que le había dicho Izayoi, ‘y si tiene razón, puede ser… pero no yo no sería capaz de usar a nadie para sacarle celos a otra persona verdad?’, pensó malévolamente la miko, y una pequeña sonrisa apareció en sus labios después de tanta tristeza, ‘tal vez Izayoi sama tenga razón, seguiré su consejo, solo espero que resulte como ella dice, por que yo amo mucho a mi Sesshoumaru’, pensó la joven miko levantándose de la silla y dirigiéndose hacia su dormitorio para bañarse y meterse a la cama.

    Al día siguiente todos se encontraban en el comedor, absolutamente todos menos la miko, y Yukina apareció en el preciso momento en que su señor la había mandado a llamar, “Yukina se puede saber donde esta Kagome”, dijo el inuyoukai del oeste a propósito, su mujer le había contado la noche anterior todo lo que había hablado con la joven miko y una sonrisa apreció en los labios del inu en ese momento, después de todo no se aburriría, ahora le daría a Sesshoumaru una cucharada de su propia medicina, la fiel empleada de la casa de la luna le dio una reverencia a todos los que estaban en la mesa, incluyendo a Izayoi y a su señor Sesshomaru, “Kagome sama dice que por favor la disculpen pero se encuentra indispuesta y no vendrá a desayunar ni a almorzar, pero que ya tiene un nombre para su pequeño hijo”, respondió con una sonrisa Yukina quien también estaba enterada de todo lo que había sucedido ya que muy temprano en la mañana había ido al dormitorio de la joven miko y esta le había contado absolutamente todo, al parecer los habitantes de la casa de la luna se encontraban en un pequeño y divertido complot para juntar a cierto taiyoukai testarudo con una amorosa miko, y por como se veían las cosas todo estaba yendo como lo planeado, “me preguntó que le habrá sucedido a Kagome, normalmente ella estaría acá temprano y muy sonriente”, dijo el taiyoukai fingiendo preocupación y deleitándose al ver el reflejo de la preocupación comenzar a formarse en los ojos de su hijo, “tu no tienes alguna idea Sesshoumaru”, dijo levantando una ceja, pero su hijo no lo estaba escuchando ya que cuando le prestó atención a Yukina y se enteró de que Kagome no vendría se sintió muy culpable, tenía que hacer algo, el la quería ver sonriéndole siempre, quería verla junto a él, “hijo estas ahí te estoy hablando”, le dijo Inu-Taisho a su hijo mayor luchando para no comenzar a reír, él sabía que lo que estaban haciendo era una pequeña maldad, pero después de todo si era con un fin bueno kami lo perdonaría, Sesshoumaru solo volteo a mirar a su padre y se levantó de la mesa, “permiso”, y con eso se fue a la biblioteca, Inu-Taisho dio una pequeña risa y miró a su mujer quien le había dado un pequeño jalón, “voy a ver a Kagome para saber que nombre decidió para nuestro pequeño”, el taiyoukai solo asintió y vio partir a la madre de su pequeño cachorro.

    Kagome estaba en su dormitorio se acababa de vestir y estaba pensando en lo que iba a hacer si se cruzaba con Sesshoumaru, después de todo tenía que seguir el consejo de Izayoi, cuando sintió un pequeño toque en su puerta, “adelante”, dijo la miko y la princesa entró, “Ohayo Kagome chan”, “Ohayo Izayoi sama, que la trae por aquí”, replicó instantáneamente mientras terminaba de cepillar su largo cabello, “bueno entre otras cosas vengo a contarte que el pequeño consejo que te di esta funcionando perfectamente”, eso captó la atención de la miko y se sentó en la cama haciendo una señal para que la joven señora se sentará a su lado, “hubieras visto el rostro del joven Sesshoumaru, con lo poco que se pueden leer sus emociones, al parecer esta muy preocupado, ya te esta comenzando a extrañar Kagome chan, y no ha pasado ni un día, te aconsejo que lo hagas sufrir un poco más”, dijo lIzayoi con una sonrisa en el rostro, y la joven miko se puso muy feliz, al parecer si le importaba al joven taiyoukai y lo único que quería hacer era correr y quedarse junto a él pero para que las cosas funcionaran tenía que seguir el consejo de la mujer de Inu-Taisho sama y ser paciente, “y bien Kagome que nombre has elegido para mi pequeño hijo, ya esta caminando y aún no se como llamarlo”, dijo Izayoi riéndose, Kagome se quedó mirándola extrañada, caminando???, pero si recién ayer había nacido, la princesa adivinó sus dudas y le dijo, “los youkais cuando son pequeños se desarrollan muchísimo más rápido, en estos momentos, mi pequeño parece un niño de dos años, es por eso que cuando son adolescentes quedan con la apariencia de tener dieciocho o hasta veinte años y no envejecen, es algo complicado en realidad”, le explicó la nueva señora de las tierras del oeste a la miko quien sonrío, se moría por verlo, “bueno estuve pensando en la noche para distraerme un poco y llegue a una conclusión, como es un inuyoukai y es un hanyou encontré un nombre muy kwaii para él, espero que les guste”, Izayoi la miró concentrada y asintió, “pues haber he decidido que se puede llamar Inuyasha”, dijo la muchacha con una sonrisa y la joven señora saltó, “es perfecto, se lo diré a mi señor y traeré al pequeño Inuyasha para que lo conozcas”, dijo Izayoi, y Kagome se sorprendió, “en serio cree que el nombre esta bien??”, la otra mujer solo asintió y salió de ahí yendo en busca de su señor para informarle.

    La joven miko aprovechando que seguramente Izayoi se demoraría decidió ir a estudiar un poco a la biblioteca, y lentamente se dirigió hasta halla y cuando abrió la puerta pensó que no había nadie y entró caminando mirando hacia los libros, hasta que se chocó con algo rígido pero suave a la vez y cuando levantó el rostro se dio con los hermosos ojos ambarinos del cierto inuyoukai, Kagome se perdió en el mar dorado de la intensa mirada del inuyoukai y ahí observó algo, esta vez no era su imaginación, esta vez lo podía percibir claramente, algo había cambiado en la forma de mirarla, ahora sus ojos estaban llenos de una calidez que solo prometía cosas buenas, y sus facciones angelicales ya no eran tan rígidas, que no daría por estar más cerca de él, pero cuando lo sintió moverse y levantar una mano para acariciar su rostro recordó lo que le dijo Izayoi sama, “… sobre todo Sesshoumaru, yo estoy segura que Inu-Taisho no es nada comparado con la dureza de su hijo, pero si el te aprecia aunque sea un poco el vendrá a ti, no lo busques más, no lo hagas sentir importante, deja que por esta vez el vaya por ti, vas a ver que no te vas a arrepentir”, así que dando un paso hacia atrás lo miró de nuevo, “gomen”, salió corriendo de ahí; Sesshoumaru estaba en la biblioteca pensando en que hacer respecto a la joven miko, no soportaba más estar así, no había pasado ni un día y ya la extrañaba, en ese instante lo comprendió, él estaba enamorado de la miko, de aquella hermosa humana que no le tenía miedo, que lo curó la primera vez sin saber quien era, de esa humana que le mostró tanta gentileza, el estaba enamorado de ella y no quería que se fuera nunca de su lado, y cuando sintió su presencia se alegró mucho pensando que podría decírselo y así hacer que nunca se alejará de él, peor cuando ella se percató de que él también estaba ahí lo miró quedándose concentrada en él por unos instantes, y el taiyoukai sintió la necesidad de tocar su hermoso y suave rostro, como cuando ella había estado durmiendo en sus brazos, pero cuando estaba a punto de hacerlo la miko dio unos pasos de atrás, le pidió disculpas y salió corriendo de ahí dejándolo completamente solo en la biblioteca, muy bien aceptaría que eso era su culpa, el la trató muy mal, pero una vez que le dijera cuanto la quería jamás permitiría que le pase nada malo, así que salió de ahí decidido a buscarla.

    El resto del día se paso así, Sesshoumaru tratando de encontrar a la joven miko y ella evadiéndolo por todos los medios posibles, ya estaba atardeciendo y el inuyoukai estaba cansado, pues si quería jugar a eso estaba bien, el no estaba dispuesto a ir tras ella, esta bien había aceptado que la quería y estaba enamorado para ella pero…”este Sesshoumaru se rehúsa a estar detrás de una mujer”, dijo observándola desde la gran ventana que había en el comedor mientras jugaba con el pequeño híbrido hijo de su padre, Inu-Taisho que pasaba escuchó lo que dijo su hijo y pensó que era el momento de darle una pequeña ayuda.
    Kagome sentía la presencia de Sesshoumaru e hizo todo lo posible por esconderse de él, hasta que se fue al jardín y no lo percibió más, ‘seguro no era para tanto y ya perdió el interés en mi’, pensó melancólicamente mientras se sentaba en el jardín que aún seguía cubierto de nieve ya que el invierno se negaba a dejar ir de su prisión a la naturaleza, cuando fue sacada de sus pensamientos por Izayoi que venía de la mano con un pequeño niñito, “Kagome chan te estaba buscando, fui a tu dormitorio pero no estabas, mira aquí esta el pequeño Inuyasha”, le dijo mostrándole al pequeño niño que se escondió tras su falda sosteniendo una pelota amarilla en sus manos, “Inuyasha no seas tímido, ve y conoce a Kagome chan”, el pequeño niñito de cabellos plateados y orejitas de perro, vestido en un ahori rojo, se paró y miró desde el rincón de sus ojos a una sonriente Kagome.



    La muchacha sonrió y se acercó al pequeño, “Konnichiwa Inuyasha kun, watashi wa Kagome desu”, le dijo la muchacha ofreciéndole su mano al pequeñito, el pequeño Inuyasha miró a la jovencita de pies a cabeza y soltó su balón corriendo hacia ella y abrazándola de la pierna ya que aún era muy pequeño para llegar a su cintura, “Kagome onee chan, Kagome onee chan”, gritaba el pequeño dando vueltas a su alrededor haciendo reír mucho a la joven miko quien lo levantó en sus brazos y acarició sus orejitas, “Inu kun, quieres jugar conmigo”, le dijo sonriente y el pequeño hanyou asintió con mucha fuerza, así que bajándolo la miko cogió la pelota y se la tiró y el corrió tras ella, para luego tirársela a la muchacha y que ella fuera por la pelota, haciendo que Izayoi sonría y se siente donde se encontraba Kagome observando jugar a su pequeño hijo con la hermosa miko que salvó sus vidas.

    Inu-Taisho se acercó a su hijo mayor y se paró a su lado mirando hacia la ventana, “algún día será una buena madre no crees”, le dijo el taiyoukai a Sesshoumaru quien solo asintió, “sabes Sesshoumaru a veces es mejor no dejar pasar las cosas si no luego te puedes arrepentir”, replicó el taiyoukai del oeste mirando como sonreía su pequeño hijo al jugar con la miko, Sesshoumaru lo miró incrédulo, “a que te refieres”, Inu-Taisho levantó la ceja, “ no te hagas el tonto, yo se que tu estas enamorado de Kagome chan, ella es muy hermosa, demasiado para ser una humana, es muy bondadosa y de buenos sentimientos, Sesshoumaru no dejes pasar esa oportunidad, tal vez nunca en lo que te reste de vida puedas encontrar a alguien como ella”, le dijo su padre yéndose y dejándolo sólo a que contemplara sus posibilidades; ya había anochecido e Inu-Taisho se dirigió al jardín cogiendo de la mano a su mujer, “Inuyasha ya es hora de dormir, despídete de Kagome”, el pequeño hanyou dio un insignificante gruñido de molestia que hizo reír a su padre y abrazó a Kagome que se encontraba sentada descansando, “Oyasumi nasai Kagome oneechan”, la muchacha sonrió y le dio un pequeño beso al pequeño hanyou, “Oyasumi nasai Inu kun”, y con eso los tres se fueron dejando sola a Kagome, Sesshoumaru lo había decidido, esta ves no permitiría que la muchacha se escape de él, así que saliendo al jardín corrió a toda velocidad y se paró frente a la miko, Kagome al verlo estaba a punto de volver a salir huyendo cuando el inuyoukai la cogió del brazo y la acercó a él quedándose a pocos centímetros de su rostro, “esta vez no vas a huir de mi Kagome”.


    Lo último que la joven miko supo fue que se estaba despidiendo del pequeño Inuyasha, cuando de pronto frente a ella estaba el joven inuyoukai mirándola intensamente a los ojos, la muchacha intentó salir de ahí, pero fue cogida fuertemente del brazo y de un tirón fue acercada al joven taiyoukai con el que solamente compartía unos pocos centímetros de espacio entre sus rostros, “esta vez no vas a huir de mi Kagome”, le escuchó decir, al parecer el concejo de Izayoi sama había funcionado y ahora la persona que ocupaba su corazón estaba dispuesto a hablar seriamente, así que dando un suspiro por fin se quedó quieta y le devolvió la mirada al inu quien la sentó suavemente en el gras cubierto de nieve, sentándose a su lado, “que es lo que sucede Sesshoumaru sama”, le preguntó la muchacha fríamente, cuidando de mantener ese tono distante, aunque le doliera en el alma al igual que al muchacho que estaba sentado a su lado, quien no se podía explicar porque la hermosa miko estaba tan distante con él, ya no lo soportaba más, “no me llames así”, le dijo cogiendo suavemente su rostro entre sus manos acercándola poco a poco a él, hasta quedar nuevamente en la posición anterior; la muchacha se sonrojó ante la cercanía que ahora si era obvia para ella, ahora como aquella vez en el dojo podía sentir la tibia respiración del inuyoukai justo sobre su labio superior, “lo siento”, le dijo mirándola dulcemente a los ojos, Kagome quería reír, quería echarse sobre él y gritarle cuanto lo amaba, pero se repetía a si misma que debía esperar solo un poco más, “no tiene de que disculparse Sesshoumaru sa…”, el taiyoukai no la dejo terminar ya que había soltado su rostro y había puesto uno de sus delgados dedos sobre sus labios, maravillado ante la suavidad de estos, expectante ante la posibilidad de probarlos y juntarlos con los suyos, pero como le dijo la muchacha, primero lo primero.

    “Este Sesshoumaru esta arrepentido por todas las veces que dijo esas insensanteces, no quise herirte Kagome….”, el taiyoukai dio un respiro profundo, no podía creer que fuera a hacer esto, no podía creer que se fuera a rebajar a tanto, ‘jamás volveré a hacer semejante cosa, este es un caso especial’, se dijo a si mismo, contemplando la posibilidad que cada vez estaba más cerca, la posibilidad de por primera vez pedirle perdón a alguien. “Gomen, por todas las veces que te hice llorar”, le dijo en un susurró que la muchacha con mucho esfuerzo pudo captar; al escucharlo decir esas palabras Kagome no lo podía creer, por unos instantes pensó en pellizcarse el brazo pensando que simplemente estaba soñando, pero no era así Sesshoumaru le había pedido disculpas, la alegría la consumió, y se echo a los brazos del inuyoukai, abrazándolo fuertemente, mientras ocultaba su cara en su pecho, disfrutando su aroma natural, por unos instantes pensó que sería como siempre, que el no le correspondería, pero la joven miko no sabía cuan equivocada estaba esta vez.
     
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  11.  
    pomy

    pomy Usuario popular

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    Re: Un nuevo comienzo, Miko no densetsu [Sesshoumaru x Kagome]

    HUY!!!

    CONTIIIII :D

    sii que bien! ja che no te enojes si lloramos con las contis jajaja... bueno!! epa epa... quiero saber qué va a ser Seshh ante tal abrazo!!

    vamos amigaaa!! quiero contiii

    plisss

    bueno la espero

    beso
    suerteee


    la pomy
     
  12.  
    Kikuyo

    Kikuyo Usuario común

    Cáncer
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    Re: Un nuevo comienzo, Miko no densetsu [Sesshoumaru x Kagome]

    Ke tierno!!! POr fin el orgullo de Sess venzido por el amor, juju.
    Bueno espero la siguiente konty, jejej, ke no tngo musho timepo, ya me tengo ke dormir, jejeje.
    El fik kada vez es mejor!!! Kuidate amiga!!
    Ciao Besos!!!
     
  13.  
    Lady Stanley

    Lady Stanley Sweet Room

    Virgo
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    Re: Un nuevo comienzo, Miko no densetsu [Sesshoumaru x Kagome]

    Hola ¡¡¡¡

    Me encanto mucho la conti y yo estoy , de acuerdo con esta sesshkag , me encanto este capitulo respondelo rapido , me encanto .
    Y sabes que tienes , todo mi apoyo .
    bueno me retiro besitos y cuidate. :D
     
  14.  
    SARITZ

    SARITZ Usuario común

    Sagitario
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    Re: Un nuevo comienzo, Miko no densetsu [Sesshoumaru x Kagome]

    HOLA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

    AMIGA ES SIMPLEMETE GENIAL!!!!!,
    ME GUSTO MUCHO TODO ESO QUE HA
    PASADO ENTRE KAGOME Y SESSHOMARU.*.*....
    SOLO ESPERO QUE SESSHY LE PUEDA
    DECIR PONTRO A KAG TODO LO QUE SIENTE
    Y PUEDAN ESTAR JUNTOS.*.*....ADEMAS
    ........YA TENGO CURIOSIDAD SOBRE
    LO QUE VA HA HACER SESSHY....ESA FRACE
    DE "PERO LA JOVEN MIKO NO SABIA
    CUAN EQUIVOCADA ESTABA ESTA VEZ",
    ME PARECIO BASTANTE INTRIGANTE.....
    OJALA Y SESSHY PUEDA ARREGLAR LAS
    COSAS...CLARO ESTÁ QUE A SU MANERA....
    BUENO SOLO ME QUEDA ESPERAR A QUE
    PONGAS PRONTO LA CONTINUACION!!!!!! .plz *.*.

    TE DESEO SUERTE Y MUCHO ANIMO!!!!! .cool.

    .bye.
     
  15.  
    Shammy_chan

    Shammy_chan Guest

    Título:
    Un nuevo comienzo, Miko no densetsu [Sesshoumaru x Kagome]
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Ciencia Ficción
    Total de capítulos:
    17
     
    Palabras:
    6770
    Re: Un nuevo comienzo, Miko no densetsu [Sesshoumaru x Kagome]

    OLAS ! xD COMO STAN =D SPERO Q BIEN !!! WENO LES QRIA DCIR Q MUCHAS GRACIAS X LEER MI FIC :) SPERO Q SI HAGO OTRO LES GUSTE TANTO COMO STE !!! NOS VEMOS Y DISFRUTEN =D.


    Capitulo X :

    El inuyoukai sintió a la joven miko abrazarlo con tanta ternura y esta vez aprovechando que no había nadie espiando, y que ya sabía de verdad que era lo que quería, dudando un poco ya que era la primera vez que lo hacía levantó sus brazos y rodeó el delgado y esbelto cuerpo de la miko con sus fuertes brazos poniendo su rostro justo donde comenzaba la unión del cuello y el hombro de la muchacha embriagándose de su delicioso aroma a jazmines y rosas, susurrándole al oído, solo para que ella pudiera escuchar, “aishiteru Kagome”, la muchacha lo sintió corresponderle el abrazo y pensó que estaba en el cielo, se sentía tan bien, pero cuando lo escuchó decir esas palabras, su corazón dio un salto en su pecho esperando salir de el por lo fuerte que estaba latiendo, él la quería, la amaba, no la detestaba como ella pensaba, pero algo le molestaba, tenía que estar segura, así que separándose un poco de él cogió una de sus manos y lo miró nuevamente a los ojos, “no importa que sea humana”, le inquirió con un tono de voz algo temeroso mirando al suelo unos segundos después ya que inconscientemente tenía pavor de la respuesta; el taiyoukai la miró y nuevamente levantó su rostro cogiendo suavemente su mentón, acercándola más y más a él, “a este Sesshoumaru no le importa si eres humana, miko o Youkai, lo único que a este Sesshoumaru le interesa es no perderte nunca más”, le dijo el inu para después cerrar el pequeño espacio que había entre ellos, juntando sus suaves y delgados labios, con los carnosos, rosados e igualmente suaves labios de la miko, masajeándolos suavemente, incitándola silenciosamente a que le correspondiera el beso.

    Kagome escuchó una vez más su declaración y en ese momento no le quedaba duda alguna, pero cuando estaba a punto de decir algo sintió los labios del taiyoukai sobre los suyos, sonrojándose pensó, como había soñado con ese momento, los movía tan suavemente, que la muchacha salió de su estupor y comenzó a moverlos imitando las maniobras de él, Sesshoumaru la sintió corresponder, y lentamente deslizó una de sus manos por detrás de su cintura cogiéndola y acercándola más a él, no pudiendo soportar más tenerla tan cerca y queriendo probar aunque sea un poco de su esencia deslizó lentamente su lengua acariciando el labio inferior, rogándole por que le de una entrada a su dulce boca. La muchacha sintió el áspero pero a la vez suave apéndice del inu acariciar uno de sus labios y al parecer entendió el mensaje, ya que tímidamente abrió la boca haciendo que el taiyoukai aproveche la oportunidad e introduzca su lengua, controlándose para no dar un gemido ante el exquisito sabor de la boca de la miko, era un mezcla de miel y frutas, para él, lo más delicioso que había probado, así que sin perder más tiempo exploró cada uno de los rincones de la miko, Kagome lo sintió acariciar cada una de las partes de su boca y no pudo controlarse más al igual que él y ganando un poco de valor puso a trabajar su pequeña lengua acariciando la del taiyoukai muy tímidamente, ganándose un sonido que parecía asemejar un ronroneo, así comenzó aquel interminable baile de dos amantes, explorándose el uno al otro aún sin entregarse en cuerpo pero si en alma, sobre ellos danzando sus dos auras, entrelazándose y moldeándose la una con la otra, complementándose perfectamente, creando entre los dos un ambiente casi mítico; después de unos momento aquel inocente beso se convirtió en uno más pasional, la necesidad mostrándose en los dos seres que se demostraban cariño, la necesidad de pertenecerse el uno al otro, pero ambos sabían que aún no era tiempo, aunque no había nada que los hiciera parar en ese momento.

    La muchacha sintió como el taiyoukai la besaba con más pasión y más fuerza, y no pudo evitar que un leve gemido de placer escapara sus labios, perdiéndose en los confines de aquel interminable beso, Sesshoumaru la escuchó dar ese insignificante sonido de placer y pudo sentir como su sangre hervía dentro de él, como su Youkai le pedía que la tomara como suya, para que nunca se separaran, pero el sabía que todavía no, ‘al menos por hoy’, pensó malévolamente, mientras seguía disfrutando de aquel beso, hasta que después de un largo rato los dos tuvieron que separase por la falta de necesario oxigeno, y al hacerlo accidentalmente el inuyoukai rasgó uno de los delicados labios de la miko con sus colmillos, haciendo que sangre sin que ella se de cuenta, acercándose y lamiendo aquel pequeño hilo de sangre que corría por su labio inferior deleitándose nuevamente con el sabor del líquido vital de la muchacha, imaginándose solamente como sería su esencia si su sangre sabía de esa manera, ‘iie, este Sesshoumaru no puede tener esos pensamientos en la cabeza, al menos no por ahora’, pensó mientras rodeaba con sus brazos a una sorprendida miko; Kagome estaba totalmente mareada, jamás en su vida pensó que la primera vez que la besaran fuera, una sonrisa descarada apareciendo en los labios del taiyoukai al observar el rostro sonrojado y mareado de la miko, al parecer él había logrado eso, y eso lo llenaba de orgullo, la muchacha se acurrucó en él, susurrando de igual manera que el hizo con ella antes de quedarse dormida, “yo también te amo Sesshy”, y abrazándose de su cola procedió a serrar los ojos entrando al mundo de los sueños.

    Sesshoumaru la sostuvo así por unos instantes, con una calidez interior que nunca antes había sentido al escucharla decir que el también lo amaba, disfrutando de la cercanía de la que pronto sería su mujer, sí, así lo había decidido, haría a la miko su mujer para que siempre este a su lado, pasando un momento así sintió como el frío de la noche se intensificó sostuvo en sus brazos el ahora cálido cuerpo de la miko y la levantó, envolviéndola con su cola para que no le pasara el frío, entrando al castillo y dirigiéndose a su dormitorio sin darse cuenta de el par de ojos ambarinos que lo observaban desde la ventana, con alegría danzando por ellos; Inu-Taisho disfrazó su aroma para que su joven hijo no lo descubriera y observó todo lo que sucedía, ahora sí todo sería como siempre debió ser, y si kami lo permitía dentro de unos día tendría nietos en camino, lo único que faltaba era esperar un poco, ya que el pudo percibir el deseo irradiando de los dos mientras se besaban y por ser jóvenes lo más probable sería que no se pudieran contener, “mejor para mi, eso significa más miembros para el clan de los inus, y sin duda mis nietos serán muy fuertes”, dijo en voz alta regresando a su dormitorio, cambiando totalmente de rostro cuando recordó lo que había sucedido hace unas horas, uno de sus mensajeros había ido hasta el dojo donde en esos momentos se encontraba, llevándole una misteriosa carta firmada por un tal Naraku, quien era aquél no tenía ni la menor idea, pero lo que decía la carta si era preocupante, aquellas palabras se habían grabado en su memoria debido a la magnitud de estas, “yo se que usted tiene a la joya, la shikon no tama de carne y hueso, la encarnación del poder, las cuatro almas moldeadas en una sola, no descansaré hasta que me pertenezca, esa joya será mía”, eso era verdaderamente preocupante, no podía permitir que nada le pase a la futura mujer de su hijo, así que lo mejor sería que le informara y pronto, además pasado mañana era el aniversario del nacimiento de su primogénito, y por tal motivo iba a organizar una gran fiesta, así que lo mejor sería que le informe después de eso, con eso en mente regresó a sus aposentos a dormir junto a su mujer y pequeño hijo.

    El joven inuyoukai caminó lentamente hasta el dormitorio de la muchacha, abriendo cuidadosamente la puerta, apoyándola en su brazo izquierdo y sosteniéndola con ayuda de su cola, para que con su brazo libre pudiera abrir la cama, echándola suavemente y quitándole los zapatos que llevaba la cubrió y le dio un pequeño beso en los labios para luego salir de ahí silenciosamente, por más que quería estar con ella como la noche anterior no podía, ya que sabía que esta vez lo más probable sería que la tomara como su mujer, y el no quería hacerlo sin su consentimiento, así que dirigiéndose a su dormitorio dio un respiro profundo, ‘supongo que tendré que esperar’, pensó el taiyoukai molesto ya que de verdad deseaba estar con ella, así que resignado se deshizo de sus ropas y se metió a la cama, quedándose dormido mientras recordaba el aroma y el sabor de la muchacha, no, eso no ayudaba mucho, molesto por el calor que comenzaba a sentir se movió impasivamente, viniendo a su mente el pequeño gemido de la muchacha, no…gran error, dando un gruñido se movió nuevamente, al parecer esta noche no podría dormir, ni siquiera pegar un ojo, no hasta que la tuviera.

    El invierno estaba llegando a su fin, y se podían ver los escasos rayos de luz espiando a los habitantes de la casa de la luna por las rendijas de sus cortinas, o por las ventanas ya abiertas, un nuevo día comenzaba y todos los sirvientes ya estaban en sus labores diarias, un poco más ataviados ya que el día de mañana sería el aniversario del nacimiento de uno de sus señores, y como todos los años una gran celebración se libraba ese día, para festejar aquel acontecimiento, Inu-Taisho que se encontraba levantado estaba hablando con uno de sus tantos mensajeros para que llevara las invitaciones a todos los miembros de la realeza Youkai, mientras que su pequeño hijo daba saltos por aquí y por halla, poniendo los nervios del gran taiyoukai al borde del abismo, jamás había tenido tanto problema con Sesshoumaru, y bueno al parecer era natural, el carácter de su pequeño Inuyasha era completamente opuesto al de su hijo mayor, cuando el pequeño hanyou creciera seguramente abrían problemas, si es que no comenzaban a partir de ahora, así que dando un respiro profundo se dirigió al pequeño, “Inuyasha”, lo llamó en una voz severa, no podía darse el lujo de tratarlo delicadamente ya que el era un hombre, “hai outo san”, dijo el pequeño acercándose a su padre con una gran sonrisa mostrando sus pequeños colmillos que recién acababa de adquirir, “porque no vas a buscar a Kagome, estoy seguro que podrás jugar con ella”, le dijo su padre al pequeño, observando el brillo en sus ojos ante la mención de la muchacha, “hai, hai Kagome onee-chan”, dijo el pequeño saliendo a toda velocidad del estudio rumbo al dormitorio de la muchacha, el pequeño problema era que no sabía donde estaba su dormitorio así que caminando lentamente se encontró con Yukina, quien lo observó y le dio una calida sonrisa, “Ohayo Inuyasha sama”, le dijo la inu al pequeño niño mientras se agachaba para estar a su nivel, “Ohayo Yukina chan, me puedes decir donde se encuentra el dormitorio de Kagome onee-chan”, preguntó el pequeño hanyou con vocecita tierna, la inu sonrió y le mostró el camino viéndolo correr justo por el camino que le había indicado.
    Kagome se acababa de despertar y estaba muy contenta, acababa de recordar todo lo que había sucedido ayer y no lo podía creer, lo único que quería hacer era ir a buscar a Sesshoumaru y nunca separarse de él, sonrojándose mientras algunos pensamientos se entrometían en su cabeza, decidiendo que lo mejor sería darse un baño, haciéndolo y saliendo para vestirse, esta vez sin ayuda de Yukina ya que por primera vez desde su estancia en el castillo no había venido a verla, ‘seguramente tenía cosas que hacer’, se dijo a si misma la muchacha acomodándose el kimono que se había puesto, echándose un momento en la cama después de haberse peinado para mirar al vacío un momento, disfrutando de su pequeño momento de soledad hasta que un insignificante toque en la puerta la sacó de su pequeño universo, “adelante”, dijo la muchacha y lo único que pudo ver fue un aire entre rojo y plateado, hasta que sintió sobre ella al pequeño niño que la estaba abrazando, “Kagome onee-chan, Kagome onee-chan, ohayo Kagome onee-chan”, la muchacha dio una pequeña risita, por lo que podía observar el pequeño hanyou tenía energías de sobra, “Ohayo Inu-chan”, respondió la muchacha sentando al pequeño en sus piernas y acariciando sus orejitas, “y dime como estas”, le dijo y a partir de ahí el pequeño hiperactivo comenzó a contarle todo lo que había echo desde que despertó hasta ese momento haciendo que la joven miko de algunas risas ante sus ocurrencias. Sesshoumaru se despertó y decidió ir a ver a la joven miko así que caminando hacia su dormitorio tocó la puerta y escuchó un adelante, entrando sin darse cuenta ni percatarse de la presencia del pequeñito que estaba sobre las piernas de su futura mujer, “Ohayo Kagome” dijo el taiyoukai acercándose a ella, la muchacha se sonrojó recordando nuevamente lo de la noche anterior, mientras le daba una hermosa sonrisa al taiyoukai quien se acercó para besarla suavemente, siendo correspondido por ella, y cuando estaba a punto de ahondar más el beso fue empujado por unas pequeñas manitos que estaban sobre su armadura; Inuyasha había visto entrar al Youkai y por unos instantes se le quedó viendo, se parecía mucho a su Outo san, quien era??, no sabía aunque tampoco le importaba pero cuando se acercó y le hizo a su Kagome onee-chan esas cosas que su Outo san le hacía a su Oka san lo empujó y le dijo, “tu quien eres”.

    Sesshoumaru dio un gruñido exasperado, y observó hacia la fuente de la voz viendo al pequeño híbrido en las piernas de su Kagome, levantando una ceja, “porque le haces eso a mi Kagome onee-chan”, dijo el pequeño hanyou parándose sobre la cama y en frete de la joven miko, Sesshoumaru lo miró curioso, así que ese era el pequeño bastardo de su padre, como se atrevía, “y se puede saber quien eres tú”, le dijo en un tono aburrido y serio, el pequeño niño lo observó de pies a cabeza, “yo soy Inuyasha, y tu quien eres”, le dijo cruzando los brazos frente a su pecho, cosa que le pareció muy tierna a Kagome y comenzó a reírse silenciosamente, no podía creer lo que estaba viendo, al fin los dos hermanos se iban a conocer, no se atrevía a interrumpir ya que quería saber como se desarrollaba todo el asunto; el taiyoukai levantó una ceja, ‘mocoso igualado’, pensó antes de responderle, “mi nombre es Sesshoumaru”, dijo para luego mirarlo de manera totalmente seria, con esos ojos gélidos que podían congelar hasta el infierno y a todos sus habitantes, Inuyasha se acercó a Kagome ya que ese extraño lo estaba asustando, pero antes el pequeño necesitaba respuestas, “y se puede saber porque le hacías eso a mi Kagome onee-chan”, dijo el pequeño abrazando del cuello a la muchacha, cosa que molesto al taiyoukai, al parecer no le gustaba mucho la idea de que el pequeño híbrido estuviera tan cerca de su futura mujer, “creo que eso no es de tu incumbencia hanyou”, le dijo fríamente pero al pequeñito poco le importó lo que le dijo y le dio un beso en el cachete a una sonriente Kagome, “el único que puede hacerle eso a mi Kagome onee-chan soy yo, porque cuando cresa me voy a quedar con ella”, le dijo desafiante mientras se sentaba sobre la muchacha y la abrazaba, el taiyoukai dio un gruñido, ese mocoso como se atrevía a decir semejantes cosas, “pequeño insolente”, le dijo acercándose peligrosamente a él para cogerlo del cuello, pero el pequeño Inuyasha era más inteligente así que salió corriendo de ahí y comenzó a dar vueltas por todo el dormitorio, “a que no me atrapas”, le dijo sacándole la lengua, el joven inuyoukai ya estaba bastante irritado por la presencia y la osadía del pequeño y otro gruñido escapó sus labios, así que miró orgullosamente hacia otro lado diciendo, “este Sesshoumaru se niega a prestarse para juegos tontos y menos con mocosos”, el pequeño hanyou se paró en frente de su hermano mayor, e hizo exactamente lo mismo que él, cruzó los brazos sobre su pecho, miró con la misma terquedad hacia otro lado e imitó a la perfección el tono gélido de su hermano mayor, “este Sesshoumaru se niega a prestarse para juegos tontos y menos con mocosos”, dijo repitiendo exactamente las mismas palabras del taiyoukai, parándose ahí, esperando la reacción del heredero al trono de la casa de la luna.

    El inuyoukai se quedó estático viendo al hanyou imitarlo, “pequeño malcriado, ahora veras”, le dijo en una voz amenazadora haciendo que Inuyasha salga corriendo y él desaparezca en un abrir y cerrar de ojos, apareciendo detrás del pequeño y cogiéndolo del cuello de su ahori rojo lo levantó en el aire y hasta la altura de su rostro, “ahora me decías enano malcriado”, dijo con una sonrisa malévola mientras el pequeño pataleaba para que lo soltara, Kagome había visto todo, sin querer Sesshoumaru se había puesto a discutir con su pequeño hermano, era demasiado gracioso para ser verdad, y de un momento a otro ya estaban jugando, o bueno se podría decir, al parecer el gran taiyoukai no detestaba del todo al pequeño niño, hasta que lo vio levantarlo en el aire con una sonrisa malévola en los labios y eso hizo a la muchacha reconsiderar, parándose de la cama se acercó a los dos hermanos y miró tiernamente al taiyoukai, “ya bájalo es solo un pequeño niño”, dijo mientras lo cogía de la mano para ganar su atención, el taiyoukai no se puedo negar ante su hermoso rostro y dando un suspiro bajo al pequeño hanyou, y la muchacha se arrodillo al nivel del pequeño, “Inu-chan, el es tu hermano mayor, Sesshoumaru”, el pequeño hanyou miró al taiyoukai y le sacó la lengua, “pues Sesshoumaru onii-san no es tan gentil como Kagome onee-chan”, dijo abrazándose de la pierna de la muchacha, recibiendo una mirada nada amigable de su hermano mayor, hasta que los dos se miraron y voltearon igual de testarudamente hacia lados contrarios con los brazos nuevamente cruzados, la muchacha movió la cabeza de lado a lado y levantó al pequeño Inuyasha, “no puedo creer que te pongas a discutir con un pequeño niño”, le dijo al taiyoukai antes de salir a dejar al pequeño Inuyasha con sus padres, Sesshoumaru se quedó ahí parado, el pequeño malcriado había arruinado su perfecta mañana, ya se las pagaría, ahora tenía que esperar ya que quería hablar con la joven miko a solas, sin mencionar que deseaba hacer otras cosas también, así que cerrando la puerta del dormitorio de la muchacha detrás de él se dirigió hacia el dojo,le haría bien entrenar un poco.

    La muchacha caminó por los pasillos hasta que sintió la presencia de Inu-Taisho y de Izayoi sama en el salón, y al abrir la puerta se dio con absolutamente todos los sirvientes acomodando cosas por aquí y por allá, decorando cada parte, la muchacha los miró curiosa hasta que se acercó a Inu-Taisho, “Ohayo, Inu-Taisho sama, Izayoi sama, vengo a traerles a este pequeño inquieto”, dijo mirando a Inuyasha, la princesa sonrió y cargó a su hijo, “Ohayoo Kagome chan, espero que no te halla dado problemas”, dijo Inu-Taisho sonriendo, la joven miko sonrió y movió la cabeza como negativa, “no pero, Inuyasha acaba de conocer a alguien verdad?”, dijo mirando al pequeño hanyou quien dio un gruñido y un “feh”, que hizo reír a su madre y a la muchacha mientras su padre curioso levantaba una ceja, “y se puede saber a quien conociste Inuyasha”, el pequeño extendió sus brazos para que su padre lo cargara, y este accedió, sentándolo sobre sus hombros, “y bien?”, “hoy conocí a Sesshoumaru onii-san, que le estaba haciendo a Kagome onee-chan esas cosas extrañas con la boca que tu le haces a oka san”, en ese instante la joven miko se puso tan roja como la ropa que llevaba el pequeño niño e Izayoi comenzó a reírse, mientras que el gran taiyoukai del oeste compartió la risa de su mujer a la vez, mirando sugestivamente a la joven miko, “eso se llama besar Inuyasha, y dime que te pareció tu hermano mayor”, le preguntó nuevamente su padre bajándolo al piso de mármol para ver bien sus expresiones; recordando lo que le había visto hacer al joven inu, Inuyasha cruzó sus brazos y levantó su nariz bien en alto, “este Inuyasha se niega a responder preguntas”, dijo imitando el tono de su hermano dejando con los ojos tan grandes como dos ciruelas a su padre y a su madre a punto de ahogarse de la risa, al parecer su hijo menor ya se había visto con Sesshoumaru, seguramente fue algo muy gracioso, y por lo que estaba haciendo Inuyasha, no lo encontró del mejor humor, pero en ese instante recordó la pequeña acotación de su hijo y cuando estaba a punto de decirle algo a la miko ella lo miró y sonrió nerviosamente, “eh… y para que están decorando todo el lugar”, preguntó Kagome para cambiar de tema y a la vez para sesear su curiosidad, “el día de mañana, a partir del atardecer habrá una celebración ya que es él aniversario del nacimiento de Sesshoumaru”,la joven miko abrió la boca haciendo la forma de una pequeña ‘o’, así que era el cumpleaños de Sesshoumaru, “ya veo”, Izayoi la miró y se acercó a ella, “y ya sabes que le vas a obsequiar”, le dijo sonriendo, la muchacha puso un dedo sobre su mentón fingiendo entrar en concentración, para luego sonreír, “ya se me ocurrirá algo”, y finalmente dando una sonrisa salió del salón dejando al taiyoukai de la casa de la luna seguir con sus deberes y a Izayoi sama encargarse de su pequeño.

    Caminando por los pasillos mientras buscaba a Sesshoumaru se encontró con Kadsuki quien le dio una sonrisa, “Ohayo Kagome chan, ya desayunaste”, le dijo y la joven le devolvió el saludo negando con la cabeza, “entonces será motivo para que me acompañes ya que yo tampoco he desayunado aún”, dijo el inuyoukai sonriendo, la muchacha asintió y se fue con el a desayunar a la cocina, “y Kagome estas lista para comenzar con tus lecciones de concentración”, “hai Kadsuki kun”, respondió la muchacha mientras terminaba de tomar un vaso de jugo, “entonces cuando terminemos de desayunar podremos comenzar”, replicó el inuyoukai de cabellos marrones, para proceder a tomar desayuno y al culminar dirigirse al jardín, que era el mejor lugar para meditar; el inuyoukai se sentó frente a la muchacha y la observó con una mirada intensa, “muy bien siéntate con las piernas cruzadas y cierra los ojos, respira profundo y concentra toda la energía que tengas en un punto frente a ti”, indico el maestro a la muchacha que hizo como le dijeron, concentrándose rápidamente ya que por ser una persona calmada y serena era mucho más fácil para ella, “ahora piensa en crear una especie de campo alrededor tuyo, concentra toda esa energía en esa sola tarea”, volvió a indicar el general inu a la muchacha, Kagome estuvo intentando por unas cuantas horas hasta que por fin logró formar el dichoso campo a su alrededor, era una especie de esfera rosada, como toda la energía que salía de su cuerpo, y para probar la fortaleza Kadsuki decidió atacarlo, explicándole a la muchacha que se quede totalmente calmada, así que cogiendo la lanza que siempre llevaba consigo concentró una especie de energía en ella creando una pequeña descarga en la punta echa de acero, poniéndose en posición de ataque fue a toda velocidad contra el aparentemente débil campo de fuerza creado por la miko y al hacer contacto con el sintió una descarga recorrer su cuerpo y salió literalmente volando hacia el otro extremo del campo, Kagome el ver al inu perdió la concentración y salió de ahí corriendo acercándose a un semiconsciente inuyoukai, “Kadsuki kun, se encuentra bien”, dijo la muchacha acariciando su rostro ya que verdaderamente se encontraba preocupada, el inuyoukai se levantó a duras penas y dio una sonrisa, “la verdad es que subestime tu barrera Kagome chan, te felicito eres una alumna muy aplicada”, la muchacha dio una leve sonrisa y acarició el rostro del inu, justo donde había una pequeña quemadura debido a la energía purificadora que recibió, “gomen Kadsuki kun, creo que nuevamente no medí mi fuerza”, le dijo y el inu estaba a punto de responderle cuando escuchó un leve gruñido justo detrás de ellos.


    Sesshoumaru ya se había pasado un buen rato desfogando la molestia que tenía debido al pequeño cachorro con el que se encontró esta mañana, hasta que decidiendo descansar después de haber entrenado debidamente en el dojo se fue hacia su dormitorio y se dio un baño poniéndose uno de sus clásicos kimonos blancos pero con diseños azulinos en la parte superior del hombro y sin su acostumbrada armadura, y saliendo de sus aposentos comenzó a buscar el aroma de su preciada Kagome, percibiendo que venía desde el jardín, así que escabulléndose por ahí y mirando entre unos arbustos para darle una sorpresa a la muchacha se dio con una escena que le causo ese extraño sentimiento de molestia nuevamente.

    En medio del jardín se encontraba la joven miko que pronto sería su mujer acariciando el rostro del general más confiable de su ejercito, y aunque no quiso no pudo evitar que un amenazante gruñido escapara sus labios, haciendo que la muchacha de un salto y mirara para el lugar en donde el se encontraba, Kagome sintió aquel sonido y percibió que no se trataba de nada bueno así que volteando hacia el lugar de donde provenía vio a un no muy feliz Sesshoumaru, así que susurrándole nuevamente unas disculpas al inu que se encontraba parándose se acercó al taiyoukai que ahora se encontraba completamente erguido y mirándola hacia abajo ya que por lo menos le llevaba una cabeza, levantando una ceja observo a la joven miko y le dijo, “se puede saber que estabas haciendo”, Kagome devolvió el mismo gesto, acaso estaba celoso?, no tenía que ser su imaginación, quería reírse ante tal tontería, pero creía que lo mejor era no irritarlo más, así que dando la sonrisa más dulce y brillante que tenía miro al inuyoukai con unos ojos que asemejaban los de un pequeño e ilusionado cachorrito, “Kadsuki kun me estaba enseñando a hacer un campo de fuerza y cuando se quiso acercar a atacarme para probar la fuerza de este salio volando y me preocupo mucho, y cuando me acerqué me di cuenta que se había quemado la cara”, dijo riéndose divertida ante aquella anécdota, el joven taiyoukai le sonrió por primera vez a la muchacha y Kagome lo miró con dos ojos que parecían unas ciruelas, haciendo que el inu borre inmediatamente aquella mueca de felicidad, “que es lo que sucede”, le preguntó algo irritado, no había sido su intención sonreír, pero con ella a su lado simplemente pasaban cosas increíbles, la muchacha se acercó a él un poco más y se paró en las puntillas de sus pies para poder alcanzarlo, indicándole que se acerque a ella para que pueda hablarle al oído, el taiyoukai algo curioso accedió y la muchacha dio una pequeña risita en su estilizada y puntiaguda oreja, haciendo que una ola de placer pase por el cuerpo del inu ante la vibración en uno de sus apéndices más sensibles, entonces la muchacha cogió el rostro del inu entre sus manos y lo acercó lentamente a ella, estando finalmente a su nivel, “sabes, deberías sonreír más seguido, te queda muy bien”, el taiyoukai abrazó a la muchacha de la cintura acercándola a él lentamente, hasta que la pegó a su cuerpo, sintiendo todas sus perfectas y bien puestas formas femeninas ya que esta vez se encontraba sin su clásica armadura, bajando su cabeza y besando tiernamente a la miko que instantáneamente se derritió en sus brazos, agradeciendo a kami que el la estuviera sosteniendo, “tal vez puedo hacerlo, pero solo para ti”, le dijo volviendo a sonreírle, esa sonrisa única que tenía, algo que no se veía todos los días, la muchacha simplemente dio un suspiro y se recostó en su pecho, en esos instantes no le importaba nada, era la mujer más feliz del mundo.

    Inu-Taisho había terminado de hacer los últimos arreglos para el gran evento y ahora se encontraba sentado en su escritorio dándole vueltas a aquella carta, Izayoi que había regresado de dejar a su pequeño durmiendo, ya que hasta los energéticos hanyous necesitaban una siesta se dirigió hacia donde se encontraba su señor, encontrándolo muy preocupado dándole vueltas a un pequeño pergamino, “que es lo que sucede Inu-Taisho”, preguntó la princesa mirándolo preocupada, ella sabía que algo no se encontraba bien con su pareja, el gran taiyoukai la observó y pensó que lo mejor era compartir este problema con alguien, además estaba seguro que podía confiar en ella, así que sin decir ni una sola palabra le entregó el papel y la princesa lo leyó sin entender, “a que se refiere con la joya de cuatro almas encarnada”, el inuyoukai la miró y le indico que tomara asiento a su lado, “es Kagome”, le dijo en una sola oración haciendo que la mujer se cubra la boca, entendiendo la magnitud de la amenaza, volviendo a leer nuevamente aquélla nota, , “yo se que usted tiene a la joya, la shikon no tama de carne y hueso, la encarnación del poder, las cuatro almas moldeadas en una sola, no descansaré hasta que me pertenezca, esa joya será mía”, “pero como puede ser posible, que Kagome chan no es humana?”, el inuyoukai negó con la cabeza, “desde que la vi sentí algo diferente en ella, y solamente comprobé mi presentimiento al ver sus grandes poderes, esa muchacha es la perla de shikon creada por la legendaria Midorkio fundida en un cuerpo de mujer”, la mujer que se encontraba a su lado y era la madre de su pequeño hijo lo miró comprendiendo todo, ella había oído historias sobre aquella sacerdotisa y la perla que fue creada cuando estuvo luchando con un centenar de Youkais, pero jamás creyó que esa valiosa joya que se decía podía conceder cualquier deseo encarnaría en una joven, “es por eso que es tan única y especial”, murmuró el taiyoukai y su esposa asintió, “y Sesshoumaru ya sabe de esto?”, le dijo algo dudosa, si el joven inu se enteraba estaba segura aunque lo conociera tan poco que ese tal Naraku sería perseguid hasta el fin de los tiempos, “iie, no pienso decírselo hasta que pase la celebración de mañana”, Izayoi pestañeó unas cuantas veces, “ que acaso no sería mejor que él se enterará”, el gran taiyoukai volvió a negar con la cabeza, esta vez dirigiendo su mirada hacia aquél papel, “prefiero que lo sepa después, no quiero arruinar esto ya que tengo un presentimiento de que esta celebración será especial”, dijo con una gran sonrisa en el rostro, ‘seguro tiene algo que ver con Kagome’, pensó Izayoi sonriendo y abrazando a su esposo, los dos con pensamientos diferentes dentro de sus mentes, uno preguntándose que hacer ante tal amenaza y la otra contemplando la posibilidad de ver a una embarazada Kagome caminar por los pasillos de la casa de la luna.

    La joven miko se encontraba regresando al castillo junto al taiyoukai ya que ya estaba anocheciendo y tenían que cenar, hasta que lo recordó, “humm, Sesshoumaru por que no me dijiste que mañana era tu cumpleaños”, el taiyoukai la miró confundido, ladeando su cabeza ligeramente hacia un lado, “cum..ple..a..ños?”, preguntó pronunciando con dificultad aquella nueva palabra, la muchacha se dio un pequeño golpe en la cabeza, se supone que esa palabra no se utilizaba en ese tiempo, “ehhh, olvídalo, lo que quiero decir es que porque no me dijiste que mañana era el aniversario de tu nacimiento?”, el inuyoukai dio un suspiro, para variar su padre debió haber estado hablando demás y ya estaba con esa idea insulsa de hacer una gran fiesta, “no lo creí relevante”, le dijo en un tono serio, la verdad es que esas cosas no le importaban mucho, “como que no va a ser relevante, cuantos años vas a tener?”, le preguntó la muchacha un poco irritada ante la respuesta que le dio, el taiyoukai hizo un gesto de estar pensando muy concentrado, “en este momento tengo ciento cincuenta y cuatro años, así que obviamente este Sesshoumaru vendría a tener ciento cincuenta y cinco”, la joven miko por poco y no se cae de espaldas, acababa de decir ciento cincuenta y cinco, estaba enamorada de una persona con un aproximado de por lo menos ocho veces su edad, de repente empalideció un poco y el inuyoukai tuvo que luchar para no comenzar a reírse ante la cara que puso, “y cuantos años tienes tu Kagome?”, le dijo en un tono burlón, haciendo que la muchacha se sonroje, “diecinueve”, respondió la joven miko sintiéndose una pequeña bebe al lado del taiyoukai, “así que a mi lado eres una recién nacida”, agregó Sesshoumaru disfrutando el rostro de indignación que había puesto la miko ante tal alegato, “pues al parecer aún soy una pequeña bebe verdad”, dijo la muchacha en un tono sexy mientras se acercaba al taiyoukai y acariciaba su pecho con uno de sus dedos, trazando delicado círculos alrededor de sus bien formados músculos, haciendo que el inu de un suspiro al sentir sus suaves dedos sobre él, Kagome pudo sentir que el inu lo disfrutaba y acercó más a él, casi rozando sus labios ya que nuevamente había bajado su cabeza para tenerlo a su nivel, su respiración ahora en los labios del inu que solo deseaban tomarla y otra vez sentirla cerca de él, y rozando casi instantánea y suavemente los labios con los del taiyoukai dándole la impresión de que lo iba a besar y pegando su cuerpo contra el suyo, aumentando el deseo del joven inu, le susurró en un tono de voz demasiado sexy para su propio bien, “que lástima que las recién nacidas no sepamos besar verdad?”, y con eso se separó abruptamente de él y se fue caminando hacia el comedor, sonriendo ante la pequeña maldad que había echo, Sesshoumaru se quedó completamente, si lo decimos vulgarmente aguantado, la pequeña tentación acababa de dejarlo con todos los deseos de tenerla entre sus brazos, pero ya se las pagaría, en ese instante una sonrisa malévola apareció en sus labios, “después de todo mañana es el onomástico de este Sesshoumaru, por lo tanto puedo hacer lo que se me plazca”, y con eso salió hasta el comedor, verdaderamente mañana sería muy interesante.

    A unas buenas millas de ahí en las ruinas de una casona consumida por las llamas rondaba una sombra, buscando restos humanos que pudiera absorber para alimentarse, caminando como un buitre buscando la carroña, pasaba un misterioso hombre envuelto en una extraña piel de mono albino, sus ojos rojos como dos rubíes, atemorizantes para aquel que los veía, “pronto, pronto tendré a la joya y podré ser un Youkai completo”, se murmuraba a si mismo aquel misterioso ser, bajando la extraña capucha que parecía ser el rostro de un mandril, dejando ver a un muy bien parecido hombre de largos y frisados cabellos negros, piel tan pálida y blanca como la de una aparición, encontrando a su presa una serie de tentáculos salieron de su cuerpo y absorbió el cadáver de un hombre, caminando de regresó al oscuro bosque que por ese momento era su hogar, subiéndose a la rama más alta de un árbol, observando desde ahí a la casa de la luna en todo su esplendor, con ojos como los de un predador, “puedo sentirte, estas ahí, y pronto, muy pronto iré por ti”, murmuró el ente lamiéndose los labios, una sonrisa perversa apareciendo en su rostro, tornándolo en una mascara de pura maldad, mientras que un aura violeta y casi negra brillaba a su alrededor, “pronto serás mía…….Kagome”.


     
  16.  
    Atropos

    Atropos Entusiasta

    Leo
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    Pluma de
    Escritor
    Re: Un nuevo comienzo, Miko no densetsu [Sesshoumaru x Kagome]

    ahhhhhhhhhhhhhhhhh

    pobre sesshi

    me gusto mucho el fic de hoy

    es bastante interesante
    no me aguanto para leer el proximo

    perdon me perdi unos dias
    es que tenia q rendir quimica y estaba estudiando a la fuerza por mi mama y papa

    adivinen !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!


    rendi bien si!!!!!!



    de premio 2 caps seguidos

    jajajaja


    ese naraku como lo odio


    kissss!!!!
     
  17.  
    Kikuyo

    Kikuyo Usuario común

    Cáncer
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    Escritora
    Re: Un nuevo comienzo, Miko no densetsu [Sesshoumaru x Kagome]

    woooow!!! Necesito mas!!!!!!!!!!!!!!!! Jeejejejej, pobrezito Sess y ke mala Kag, jijjij. Me enkanta!!!!
    Y Tenia ke aprecer Naraku.. ¬¬
    Bueno lo mas grazioso ha sido la diskusion de los hermanos Inu, jejeej, habria ke ver a Inu Imitando a Sess y diziendole a éste ks kedaría kon Kag, jujuj, super interesante!!!!!!
    Espero Konty pronto amiga!!!! Kuidatre mushoooooooooooo!!!!!!!!!!!!!
    Besos wapa ciaooo!!!
     
  18.  
    pomy

    pomy Usuario popular

    Libra
    Miembro desde:
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    Pluma de
    Escritora
    Re: Un nuevo comienzo, Miko no densetsu [Sesshoumaru x Kagome]

    es dificil no pensar que seguira! ya quiero que sea mañana a si puedo seguir leyendo!!

    *O*naraku le va a robar a sessshomaru a kagome? pero como?!!

    emm... esta fiestoli va a ser.... erpa epa... jajaja kiero veeeer

    me encanto elñ enfrentamiento de inu y sessh

    y la imagen de Naraku me encandilo, me lo imagine exactamente como lo contaste

    excelente!!!

    kiero contio

    beso
    suerte

    la pomy
     
  19.  
    SARITZ

    SARITZ Usuario común

    Sagitario
    Miembro desde:
    23 Noviembre 2007
    Mensajes:
    287
    Re: Un nuevo comienzo, Miko no densetsu [Sesshoumaru x Kagome]

    HOLA!!!!!!!!!!!!!
    AMIGA ESTUBO SUPER-BUENA LA CONTINUACION!!!!
    AL FIN SESSHY LE DIJO A KAGOME QUE LA AMABA .*.*.,
    ESO FUE SUPER LINDO!!!!....ADEMAS ME DIO MUCHA RISA
    EL ENCUENTRO ENTRE SESSHY E INU .mucha riza.., SOLO ESPERO
    QUE NARAKU NO CAUSE DESASTRES EL DIA DEL
    CUMPLEAÑOS DE SESSHY....YA QUE SESSHY TIENE
    PENSADO HACER ALGO CON KAG .jojojo....OBVIAMENTE
    NADIE QUIERE QUE SE ARRUINE SUS PLANES .n u n.
    VERDAD??...OJALA Y PRONTO PONGAS EL LEMON .*.*.,
    BUENO SOLO ESPERO QUE PONGAS LA
    CONTINUACION PRONTO!!!! .plz *.*.

    TE DESEO SUERTE Y MUCHO ANIMO!!!! .cool.

    .bye.
     
  20.  
    Lady Stanley

    Lady Stanley Sweet Room

    Virgo
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    12 Enero 2008
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    Re: Un nuevo comienzo, Miko no densetsu [Sesshoumaru x Kagome]

    HOla

    wow , me dejaste con la boca habierta , estubo el capitulo genial lo mas gracioso fue que mi pequeño inuyasha se puso a imitar a su hermano mayor , ja que pensamientos mas seductoes de sesshomaru , yo decearia ser kagome.
    Bueno me despido bye.
    P.D. Recuerda que tiens todo mi apoyo :D
     
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  1. Hikari Tsuki
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