Alpha, Hubert, Ian… esos tres se inscribirían en el torneo, estaba casi segura. Luego estaba Liza, ella seguramente también participaría. Rojo me había dicho que entraría, y a donde iba Rojo le seguían ese grupito unido como carne y uña, frustrantemente inseparables, Yair, Mitsuki y Mizuki. Ahora, la incógnita era que harían Ukita, Destiny y Dante, éste último no parecía más interesado en batallas en particular… y también estaba Steve por supuesto, me preguntaba si era propenso a participar en torneos... (27/50)
Volar en Ho-oh era tan cómodo que comencé a quedarme dormido. Primero empecé a cabecear, a bostezar, luego a cerrar los ojos y por último a dormirme. (45/50)
Ah, me preguntaba con quien terminaría emparejada en el torneo… me imaginé en equipo con Alpha, Blastoise y Milotic tendrían unas combinaciones épicas… por otro lado, ese Salamance de Ian se veía como un luchador formidable… y también Hubert era fuerte, y tenía una gran variedad de pokémon que podían combinar perfectamente con los míos… En cierta forma era bueno que fuese al azar, no podría decidir yo ahora que lo pensaba. (28/50)
Pidgeotto descendió su velocidad. Obviamente cansado. Lo regresé a su pokébola y, antes de caer al vacío, saqué a Cresselia, que bondadosa me recibió sobre su lomo. Unas cuántas plumas lunares se desprendieron en el proceso... Una de ella cayó sobre el pecho de Ian... (40/50)
Dormía plácidamente como un bebé, cuando una voz resonó fuertemente en mi mente. —"¡No te quedes dormido, idiota" —decía la voz—. Cada vez me siento mejor de que alguien como tu no me haya atrapado. Aún así no puedo permitir que dejes a mi entrenador sólo. ¡Así que despierta! Y así, desperté de golpe, chocando mi pokémon y yo contra el muro de la torre. (46/50)
Por otro lado, puede que también me tocara desventaja… en mi última batalla cooperativa, Mitsuki me dejó a mitad de la batalla para irse a los brazos de su amado Yair por quien sabe que motivo insignificante… no podía combatir en un evento tan importante con alguien que no se tomaba la batalla pokémon en serio. Lo había decidido. Sea quien fuere mi compañero, tendríamos que entrenar intensamente en equipo para ese evento, por lo que debía inscribirme cuanto antes para saber con quien me tocaba lo antes posible... (29/50)
—¡Maaaaldita Hada Soñadora! —grité, mientras me desplomaba hacía abajo. A diferencia de Cresselia, Gardevoir era una bruja. Por no decir otra cosa. (47/50)
Cresselia no era tan veloz como Pidgeotto, pero me llenaba de paz estar cerca de ella. Las Plumas Lunares invadían las escaleras, prometiendo hermosos sueños para los dragones que vivían sus feroces días en la infinitud de su torre. (41/50)
Mientras mi mente seguía divagando acerca de posibles combinaciones de ataques de agua y fuego, una hoja rayada interrumpió mis pensamientos al impactarse en mi cara. Me la quité de allí con cierta dificultad, debido a la alta velocidad de Dragonite, y me dediqué a leerla… —¿Qué demonios es una hada soñadora? —me pregunté confundida, releyendo la nota una vez más... (30/50)
Mientras me quejaba, una Pluma Lunar cayó sobre mí, dumiéndome al instante. Si a Ho-oh le hubiera pasado lo mismo hubiera sido nuestro fin. Por suerte no fue a sí, y Ho-oh logró recuperar altitud. (48/50)
—Gracias por despertarlo. Tendrá ese tipo de actitud, pero es una persona muy útil para momentos cómo el que nos espera. No permitas que se lo lleve la torre. Gardevoir respondió con solemne silencio. (42/50)
Tras releer la nota una tercera vez, no descubrí ningún significado oculto… pero luego la volteé y descubrí un boceto de un Serperior, y de unas maracas en la esquina inferior derecha. Sin duda, la nota provenía de Hubert, aunque seguía sin saber que diablos era esa hada soñadora. Sin embargo, me sorprendió un poco que hubiese pensado en mí enviándome esa nota, que… considerado de su parte. Empujé esos pensamientos hacia otro lado y, con convicción renovada, le ordené a Dragonite acelerar. (31/50)
Logramos superar de nuevo a Hubert, ya a pocos metros de la salida. —¡Bien, amigo! —le grité a Hubert—. Parece que al fin hemos llegado al final de todo. (49/50)
—¡Acelera Dragonite, que cada vez falta menos! —¡Draaa! —Fairyyyyy —Clefairy casi salió despedido otra vez, pero la atajé justo a tiempo, y la mantuve a resguardo mientras Dragonite aceleraba aún más. (32/50)
—¡¿En serio?! —contesté a Ian con un brillo en los ojos— ¡Eso es grandioso! ¡Espérame, ya te alcanzo! (43/50)
Con gran fuerza, Ho-oh salió disparado del lugar, llegando a un nuevo sendero, sólo que éste estaba hecho... de nubes. —Definitivo, ahora sí que dejo las poke-drogas. (?) (50/50)
Llevabamos horas volando por esta condenada torre… ¿es qué acaso no tenía fin? No, debía finalizar en algún momento, como todo… —¡Dios! ¡Esto es más largo que mi batalla contra Brendan! —exclamé con enfado. Tras un momento de pensamiento me retracté. Nada sería más largo que eso. (33/50)
(Excepto mi batalla contra Zapdos...) Bajamos lentamente hacía ese sendero, mientras esperabamos a Hubert. —Seguro que es un sueño, sí seguro... (51/50) (?)
Ian no me estaba jugando ninguna broma: en lo más se entrevió el brillar de una luz, una manto de brillo blanco recortado por la sombre de Ho-oh. Cresselia aceleró su avance, dejando más Plumas Lunares a su paso, que se perdieron en la extensión a nuestras espaldas. (44/50)
Mientras surcabamos el camino a toda velocidad, me pregunté donde andaría mi querido Pidove… volando por ahí con su familia, con su bandada, esperaba que fuera feliz… realmente se lo merecía mi querido compañero. Suspiré, de nada servía pensar en esas cosas ahora. Me concentré nuevamente en el camino que tenía por delante. (34/50)