—Puño Hielo. SAMUROTT: Agua (Potente) Torrente: potencia de ataques tipo agua doblada cuando los PS bajan de 1/3 Salud: 54/193 (3) Fuerza: 201 (3) Resistencia: 148 (3) Agilidad: 2/2 (74 de Velocidad) Movimientos: -Protección (Permite evitar un ataque sin consumir agilidad) (Usos: 2/2) -Puño Hielo (50 Potencia, Hielo) -Cascada (120 Potencia, Agua) (Usos: 2/4) -Fuerza Bruta (70 Potencia, Lucha; baja 10 fuerza y resistencia propias)
—Vamos mismagius, finaliza con bola sombra. MISMAGIUS: Fantasma (Balanceado) Levitación: Evita los ataques de tipo Tierra Salud: 54/120 Fuerza: 185 Resistencia: 185 Agilidad: 0/3 (105 de Velocidad) Movimientos: -Rayo Confuso (Provoca confusión) (Usos: 0/2) -Mal de Ojo (el rival no puede cambiar de pokémon) (Usos: 0/1) -Bola Sombra (60 Potencia, Fantasma) (Usos: 1/4) -Psicorrayo (40 Potencia, Psíquico)
—Aún no, ¡protección! —y al instante en el que el golpe iba a dar en Samurott, logró protegerse con un campo de fuerza justo a tiempo. SAMUROTT: Agua (Potente) Torrente: potencia de ataques tipo agua doblada cuando los PS bajan de 1/3 Salud: 54/193 (3) Fuerza: 201 (3) Resistencia: 148 (3) Agilidad: 0/2 (74 de Velocidad) Movimientos: -Protección (Permite evitar un ataque sin consumir agilidad) (Usos: 1/2) -Puño Hielo (50 Potencia, Hielo) -Cascada (120 Potencia, Agua) (Usos: 0/4) -Fuerza Bruta (70 Potencia, Lucha; baja 10 fuerza y resistencia propias)
—Jolín, no doy pie con bola. Usa psicorrayo MISMAGIUS: Fantasma (Balanceado) Levitación: Evita los ataques de tipo Tierra Salud: 54/120 Fuerza: 185 Resistencia: 185 Agilidad: 0/3 (105 de Velocidad) Movimientos: -Rayo Confuso (Provoca confusión) (Usos: 0/2) -Mal de Ojo (el rival no puede cambiar de pokémon) (Usos: 0/1) -Bola Sombra (60 Potencia, Fantasma) (Usos: 1/4) -Psicorrayo (40 Potencia, Psíquico)
—Cambio. ZOROARK: Siniestro (Asesino) Ilusión: Al salir al campo, pon la ficha de otro de tus pokémon que aún no hayas usado en batalla. Aun así, los ataques y el tipo serán en todo caso los del verdadero Zoroark, así como sus stats. En cuanto reciba un golpe, cambia al verdadero Zoroark. No tiene efecto alguno si es el último/único pokémon usado. Salud: 25/120 Fuerza: 250 (25) Resistencia: 120 Agilidad: 1/4 (120 de velocidad) (15) Movimientos: -Fuerza Bruta (70 Potencia, Lucha, baja en 10 fuerza y resistencia al usarlo) -Pulso Noche (70 Potencia, Siniestro) (Usos: 0/3) -Bola Sombra (60 Potencia, Fantasma) (Usos: 0/4) -Maquinación (Sube 20 Fuerza Propia) (Usos: 4/5)
—Ahh, usa bola sombra, supongo MISMAGIUS: Fantasma (Balanceado) Levitación: Evita los ataques de tipo Tierra Salud: 54/120 Fuerza: 185 Resistencia: 185 Agilidad: 0/3 (105 de Velocidad) Movimientos: -Rayo Confuso (Provoca confusión) (Usos: 0/2) -Mal de Ojo (el rival no puede cambiar de pokémon) (Usos: 0/1) -Bola Sombra (60 Potencia, Fantasma) (Usos: 0/4) -Psicorrayo (40 Potencia, Psíquico)
—Esquiva y... ¿maquinación? —comandé casi sin ideas. Con Zoroark me limitaba las cosas. ZOROARK: Siniestro (Asesino) Ilusión: Al salir al campo, pon la ficha de otro de tus pokémon que aún no hayas usado en batalla. Aun así, los ataques y el tipo serán en todo caso los del verdadero Zoroark, así como sus stats. En cuanto reciba un golpe, cambia al verdadero Zoroark. No tiene efecto alguno si es el último/único pokémon usado. Salud: 25/120 Fuerza: 270 (25) Resistencia: 120 Agilidad: 0/4 (120 de velocidad) (15) Movimientos: -Fuerza Bruta (70 Potencia, Lucha, baja en 10 fuerza y resistencia al usarlo) -Pulso Noche (70 Potencia, Siniestro) (Usos: 0/3) -Bola Sombra (60 Potencia, Fantasma) (Usos: 0/4) -Maquinación (Sube 20 Fuerza Propia) (Usos: 3/5)
—Usa psicorrayo... MISMAGIUS: Fantasma (Balanceado) Levitación: Evita los ataques de tipo Tierra Salud: 54/120 Fuerza: 185 Resistencia: 185 Agilidad: 0/3 (105 de Velocidad) Movimientos: -Rayo Confuso (Provoca confusión) (Usos: 0/2) -Mal de Ojo (el rival no puede cambiar de pokémon) (Usos: 0/1) -Bola Sombra (60 Potencia, Fantasma) (Usos: 0/4) -Psicorrayo (40 Potencia, Psíquico)
Contenido oculto Psicorrayo, no paranormal xP Y entonces, cansada de la situación, dejé que el ataque acabase con Mienshao en un rápido cambio, y Samurott decidió acabar con Mismagius. —¡Piño Hielo! SAMUROTT: Agua (Potente) Torrente: potencia de ataques tipo agua doblada cuando los PS bajan de 1/3 Salud: 54/193 (3) Fuerza: 211 (3) Resistencia: 158 (3) Agilidad: 0/2 (74 de Velocidad) Movimientos: -Protección (Permite evitar un ataque sin consumir agilidad) (Usos: 1/2) -Puño Hielo (50 Potencia, Hielo) -Cascada (120 Potencia, Agua) (Usos: 0/4) -Fuerza Bruta (70 Potencia, Lucha; baja 10 fuerza y resistencia propias)
—Bien peleado, mismagius. Tu turno, vanilluxe. Usa rayo hielo VANILLUXE: Hielo (Potente) Gélido: los PS se restauran en 1/10 de sus PS máximos por cada turno en Granizo Salud: 142/142 Fuerza: 205 Resistencia: 180 Agilidad: 0/2 (79 de Velocidad) Movimientos: -Rayo Hielo (60 Potencia, Hielo) (Usos: 2/4) -Disparo Espejo (50 Potencia, Acero) -Frío Polar (KO de un golpe, Hielo) (Usos: 1/1) -Tundra (congela al oponente) (Usos: 2/2) Contenido oculto LOL pues he puesto paranormal en todos los posts y ni me he dado cuenta xDDDDD Estoy acostumbrado a claydol, tengo psíquico, psicorrayo y paranormal, es normal que me líe xDDD
—Buen trabajo a los dos. —felicité a Samurott junto con Mienshao, ya en sus balls, y Zoroark volvió a su lugar. —¡Fuerza Bruta! ZOROARK: Siniestro (Asesino) Ilusión: Al salir al campo, pon la ficha de otro de tus pokémon que aún no hayas usado en batalla. Aun así, los ataques y el tipo serán en todo caso los del verdadero Zoroark, así como sus stats. En cuanto reciba un golpe, cambia al verdadero Zoroark. No tiene efecto alguno si es el último/único pokémon usado. Salud: 25/120 Fuerza: 270 (25) Resistencia: 120 Agilidad: 0/4 (120 de velocidad) (15) Movimientos: -Fuerza Bruta (70 Potencia, Lucha, baja en 10 fuerza y resistencia al usarlo) -Pulso Noche (70 Potencia, Siniestro) (Usos: 0/3) -Bola Sombra (60 Potencia, Fantasma) (Usos: 0/4) -Maquinación (Sube 20 Fuerza Propia) (Usos: 3/5)
—Buen trabajo, equipo— suspiré— En cuanto a ti, Liza... Enhorabuena, de verdad. Me has vuelto a ganar. Ese zoroark me ha dado más problemas de los que pensaba, es muy fuerte. Y... ¿Qué hacemos ahora? ¿Alguna idea? Yo tenía en mente algunos pokémon para capturar, si me pudieses decir donde encontrarlos te lo agradecería.El primero que me gustaría conseguir es un budew
Y finalmente había acabado aquella batalla tan entretenida que nos había llevado quién sabe cuánto tiempo, ya había perdido la noción, pero que sin embargo había merecido la pena. Zoroark, jadeante, regresó a mi lado a duras penas pero con una sonrisa orgullosa en su rostro por el trabajo realizado, y en cuanto estuvo a mi lado la abracé, dándole la enhorabuena con ese simple gesto. Dejé que volviese a su pokéball para que descansase junto al resto, y me acerqué a Lucas para extenderle la mano en señal de respeto. —Muchas gracias, pero en verdad lo que decías al principio no era un farol. ¡Habéis estado muy bien! Y sin duda vuestro progreso va en aumento. Y eso que hace nada tenías un chikorita y mira ahora... —comenté sinceramente, y presté atención a lo último. —Y en cuanto a eso... Vamos entonces al Claro Pincel, allí se encuentra el pokémon que buscas. Togekiss apareció de momento para continuar con el recorrido, y nos observó esperando para echar a volar.
Mimi Honda El viaje transcurrió tranquilo y sin sobresaltos, aprovechando la dirección del viento, Rayquaza se movía con elegancia sobre las nubes, serpenteante y sinuoso, en un cielo azul y límpido que debía conocer como la palma de su garra. Era increíblemente cómodo volar sobre la cabeza del Gran Dragón, de haber sabido antes que sería tan confortable no hubiese rechazado la oferta de Alpha aquella vez en Acuarela; mucho menos ahora que sabía que aquella podría ser la última vez que compartiría con él esta experiencia. Rayquaza volaba mucho, muchísimo más alto que Swellow, y las vistas eran realmente hermosas desde tamaña altura. El paisaje, los ríos, las ciudades... toda la extensa región de Galeia no era más que un punto diminuto desde el vasto cielo del mediodía. Aparté por un momento la vista del paisaje y me volví para mirar a Alpha. Estaba dormido con los brazos tras la cabeza a modo de almohada, y una leve sonrisa se dibujaba en sus labios mientras la brisa veraniega mecía al viento su despeinado cabello castaño. Inconscientemente, me sonreí. Podría llegar a acostumbrarme a esto. Volviendo la vista al frente, cerré los ojos y disfruté también de la brisa, del aire puro y de unos segundos donde sentía que todas mis preocupaciones se habían esfumado. El combate contra Mine quedaba ya muy lejos, aunque en un rincón de mi mente tenía la resolución de no dejar así las cosas. Mine se había burlado de mí después de todo, había minado mi autoestima y mi confianza en mí misma, y eso era algo que no podía perdonarle. Tratándose de una completa desconocida, era una afrenta demasiado grave a mi orgullo como para pasarla por alto. No era lo mismo que con Effy. Cuando estuviese preparada y me hubiese fortalecido lo suficiente, regresaría a Témpera y volvería a enfrentarla. No aceptaría a otro entranador por contrincante, era algo personal que debía resolver yo misma... Y esa vez estaba decidida a aplastarla. Minutos después, tras atravesar un cúmulo de nubes bajas, vislumbré la silueta de una altísima torre recortada contra el cielo. Debía tener más de cincuenta pisos, y las zonas más altas desapararecían tras una capa de nubes. ¿Podría ser esa la Torre de los Dragones que había mencionado Alpha? Como si de una afirmación silenciosa se tratase, Rayquaza soltó un rugido de triunfo y comenzó a descender con lentitud, hasta quedarse levitando suavemente a unos cuantos metros sobre el suelo. Fue su cabeza la que descendió a continuación, confirmando que el trayecto acababa allí. Ese era nuestro destino, la Torre de los Dragones donde obtendría mi primer pokémon volador. Podía oír los rugidos de las bestias desde allí. —Vago— llamé a mi compañero durmiente, presionándole la mejilla derecha con un dedo—. Despierta, parece que hemos llegado. Y sin esperar contestación por su parte, descendí del Dragón con un salto quizás demasiado arriesgado, pero logré salir de él con vida. Caminé unos pasos en dirección al edifico y me detuve alzando la cabeza, en un intento vano por alcanzar a ver la cima de la Torre. Fue totalmente inútil. Como había podido comprobar desde el cielo, las zonas más altas se perdían tras un cúmulo de espesas nubes. —¡Wow, es enorme!—exclamé entonces, asombrada. Suspirando a continuación, puse mis brazos en jarras—. Gah... Espero no tener que subir todos esos pisos a pie... Con este calor sería una misión suicida... >>Eh, Senpai...—dije, volviéndome hacia un Alpha que empezaba a despertar—. ¿Qué pokémon hemos venido a buscar exactamente? Contenido oculto @Gold-Kun
Alpha. Y el sueño acabó. ¿Qué pokémon hemos venido a buscar exactamente?" Primeras palabras que en mi despertar se lograron escuchar. El cielo lleno de nubes y edificio rocoso eran la imagen que captaban mis globos oculares. El tacto escamoso de mi Rayquaza proporcionaba me transmitía calor. Los labios iban a ser los siguientes en moverse cuando dije: —Un Rufflet, Swellow o Vullaby—Articulé comenzando a retirar mis espaldas del Cuidador de los Cielos—, ¿Tienes una pokédex para revisarlos? Puede que no conozcas a alguno de ellos.—Terminé al estar de pie en terrenos de la estructura. Mi mano se pasó por la cabeza del colosal dragón en forma de sobajeo y me comencé a alejar para llegar al lado de Mimi. —Soltaré unos amigos.—En un bostezo varias de mis pokéballs se abrieron dejando salir a Charmander, Charizard, Garchomp y Haxorus. >>Flame, cuida de Blaze.—Y en segundos el Variocolor más claro se encontraba montado sobre su padre. Fueron segundos los pasados para quedar solo con la compañía de mi fiel Garchomp.
Mimi Honda —Hum— musité con un leve asentimiento una vez Alpha hubo respondido mi pregunta. La verdad es que sólo conocía uno de los tres pokémon que había nombrado el entrenador. Mi conocimiento sobre las especies no endémicas de Sinnoh era tan reducido que causaba risa. ¿Por qué no podían ser tan sencillos como un Staraptor o un Chatot? ¡Ugh! ¡Aunque fuese algo tan común y patético como eso! Dejé escapar un leve suspiro de resignación. Los otros dos... Esos... Rufflet y Vullaby, o como quiera que se llamasen escapaban totalmente a mi control. ''¿Tienes una pokédex para revisarlos? Puede que no conozcas a alguno de ellos.'' le oí decir a Alpha, y mi expresión se iluminó de golpe. ¡Cierto! ¡Me había olvidado por completo de aquella pokédex parlante que me había regalado papá! >>Es más que una pokédex, de hecho— respondí pues, cuando saqué el aparato de mi bolso; mientras Alpha, a mi lado, se dedicaba a dejar corretear libremente a sus pokémon—. Veamos... ¿Cómo funcionaba? ¿Qué botón era?—musité, observando la máquina desde todos los ángulos—. ¿Será este...? ¿o quizás...? —Buenos días, señorita Honda. —¡Wah!—grité como la última vez, tomada totalmente por sorpresa. De hecho, tuve que maniobrar en el aire para que la pokédex no se me cayese de las manos y se estrellase contra el suelo. La ira me encendió en segundos—¡Máquina del demonio! — grité molesta— ¡¿Quieres dejar de hacer eso?! —Mis disculpas— se excusó con aquella misma voz mecánica e impersonal de siempre—. Soy un dispositivo que se activa mediante la voz, después de todo. Suspiré de nuevo, en un intento por calmarme. No tenía caso enfadarme así con una máquina. Mucho menos cuando no la había sacado por simple ocio. Me aclaré la garganta y procedí con mi cometido. —Dex—llamé, creía recordar que era ese su nombre. Aunque realmente no veía la utilidad de ponerle nombre a una pokédex—. ¿Puedes darme información sobre Vullaby y Rufflet? —En seguida. Se desplegó ante mis ojos una pantalla holográfica con las imágenes de los dos mentados pokémon. Uno era un ave extraña y redondeada de aspecto amenazante y horrible en el que no me detuve demasiado a analizar detalles. El segundo, en cambio, mostraba un plumaje más espeso y lustroso, esponjoso incluso, y un aspecto considerablemente más agradable en cuanto a lo estético. ''Vullaby, el Pokémon pañal.—le oí decir entonces, mientras me mostraba una imagen en 3D del pokémon en cuestión desde todos sus ángulos— Las pequeñas alas de Vullaby no le permiten volar. Tiende a perseguir a Pokémon más débiles que él. Su cascarón tiene la forma de un cráneo quebrado a la vez que simula un pañal, mientras que su evolución tiene los dientes como un cinturón. Ya que sus alas son muy pequeñas, no puede volar muy alto y se cansa rápidamente. Y cuando le queda poco para evolucionar, se desprende de su cascarón.'' Enarqué una ceja, escéptica. Si ya tenía razones más que suficientes para no escoger aquella criatura aparte de su estética, aquello fue un argumento más que sólido. ¿De que me servía un pokémon volador que no podía volar? —Olvídalo— dije, ladeando la cabeza. Intercambié una breve mirada con Alpha, que parecía sorprendido por aquella pokédex (porque por supuesto era muy superior a la suya, no en vano había sido programada exclusivamente para mí) y esperé a que Dex me ofreciese información sobre el otro pokémon, el pequeño y esponjoso—. ¿Qué tal el otro? ''Rufflet—respondió en segundos—, el Pokémon aguilucho. Las uñas de Rufflet son tan fuertes que pueden abrir hasta las bayas más duras. A menudo desafía a combatir a oponentes más fuertes. Se encuentra dispuesto a hacer frente con valentía incluso al adversario más poderoso, puesto que ésto lo fortalece en gran medida para alcanzar su forma evolucionada. Suele ser presa de los Krookodile en algunas ocasiones, así como en otras es protegido por sus progenitores.'' ''Desafía indiscriminadamente a rivales poderosos. Librar numerosas batallas lo hace fuerte...''. —¡Lo encontré!— exclamé con ojos brillantes—. ¡Definitivamente es este el pokémon que quiero! ¡Si aspiro algún día el lograr convertirme en una entrenadora poderosa necesito sin dudas un pokémon tan determinado y ambicioso como este!
Alpha. Segundos tras mis comentarios un grito. ¿El origen? Mimi con una rara pieza de tecnología parlante, y esta última le había pegado un buen susto al parecer, pero, a diferencia de cierto entrenador, era capaz de dar sus disculpas por ello... No lo niego, yo hubiera reído de ser quien le proporcionase el susto. Y tras ese acontecimiento la máquina se abrió en hologramas dejando ver a Vullaby junto a Rufflet, además de comenzar con una descripción. —Olvídalo.—Dijo Honda cuando pude cruzar mi mirada con ella. ¿Podría tener una de esas cosas yo también?. Luego de esas palabras ella preguntó por el tipo Volador/Normal y el artefacto comenzó a hablar al mismo tiempo que la imagen de ése pokémon se hacía con el frente del holograma. Y tras acabar de hablar Mimi prácticamente saltaba de la emoción: Había encontrado un pokémon para ella. —Evolucionará bastante tarde—Le comenté de primera acercándome.—, pero créeme que no es un pokémon que pueda hacerte fácil la lucha—En mi mente unas imágenes del pasado comenzaron a crearse; ahí yo junto a mi Sirena de Venus y Porygon-Z habíamos sido aplastados por un Braviary... No imaginaba uno de esos con Mimi, sería peligrosa.—. A mí me aplastó uno. —Pero mejor comencemos a buscar, ¿no crees?
Mimi Honda —Evolucionará bastante tarde— comentó entonces Alpha, haciendo que me volviese para mirarle. Su tono de voz era firme y seguro; no obstante, su rostro se veía algo más pálido de lo normal—, pero créeme que no es un pokémon que no pueda hacerte fácil la lucha—. Quedó unos segundos en silencio, como rememorando un hecho pasado. No podía leerle la mente, pero a juzgar por su expresión no era un recuerdo agradable. Finalmente y para mi sorpresa, añadió:— A mí me aplastó uno. Mi semblante mostró en segundos lo mucho que me había impactado aquella respuesta. ¿A Alpha? ¿Tan fuerte era ese pokémon como para derrotar a un entrenador tan experimentado como él? La verdad es que no me importaba realmente en que momento evolucionase, estaba dispuesta a esperar lo que hicese falta si el resultado iba a ser tan bueno. —¿De verdad?— pregunté, sin esperar una respuesta por su parte. Guardé a Dex en mi bolso tras agradacerle el trabajo realizado—. Wow, eso ha sido inesperado... Ahora estoy más segura que nunca de que necesito hacerme con uno—sonreí, confiada—. ¡Así la próxima vez que te encuentres con él seré yo misma quien te aplaste! Y, además... aún tengo una cuenta pendiente en la Torre Desafío que resolver... Añadí, recordando a Mine y mi humillante y patética derrota en Témpera. Mi expresión se ensombreció ligeramente. Costase lo que me costase y tardara lo que tardara... estaba dispuesta a derrotarla. ¡De ninguna de las maneras podía dejar las cosas así, era una cuestión de principios! ¡En absoluto volvería a permitir a nadie manipularme y convercerme de que era una total inútil... ! ¡Y si ahora lo era, por algún casual... haría mi mejor esfuerzo por dejar de serlo cuanto antes! ''Pero mejor comencemos a buscar, ¿no crees?'' Me asaltó entonces la voz de Alpha, y yo asentí bruscamente. —Sí—musité, cabeceando—. De hecho ya deberíamos haber empezado. Tan sólo espero que a Rufflet no le guste anidar en las alturas... Añadí, alzando de nuevo la cabeza y tratando de localizar la cima de la Torre con la vista. Ni modo, incluso el cúmulo de nubes que la cubrían parecía haberse hecho aún más denso y espeso. Cincuenta pisos... Ugh. Con un suspiro de resiganción, seguí a Alpha a medida que se adentraba en el edificio.
Alpha. —Wow, eso ha sido inesperado... Ahora estoy más segura que nunca de que necesito hacerme con uno—En ese momento logré ver una sonrisa que reflejaba total confianza en su rostro.—. ¡Así la próxima vez que te encuentres con él seré yo misma quien te aplaste!—Fue lo último que comentó sobre el Braviary. Mi sonrisa se volvió un hecho cuando caminaba; sus palabras eran algo que me dejaba perdiendo en un combate. Al final reí cuando pude darme vuelta para fijar mi mirada en ella. —El día que tu me derrotes...—Comencé cuando ella estuvo lo suficientemente cerca de mí.—. El día que tú seas capaz de derrotarme mi cabello se habrá caído—Le puse la mano en la cabeza y continúe riendo, pero esta vez no era de ella, sino de el imaginarme con una cabeza calva y brillante junto a un rostro totalmente arrugado... Paso.—, pero en mal camino no vas, aunque aún debes separarte de mí y entrenar sola—Y entonces Flame apareció volando de una manera rauda hacia los pisos superiores.—... Y quizá tener una bestia como esa.—Apunté al cielo. Segundos después mi mano salió de su ser y mi camino hacia las alturas retomó.
Mimi Honda —El día que tu me derrotes...—le oí decir una vez logré alcanzarle. Enarqué curiosa una de mis cejas, interesada. ¿El día que le derrotase qué...?—. El día que tú seas capaz de derrotarme mi cabello se habrá caído. ¿¡Ah!? ¿Qué clase de comentario era ese? Enrojecí bruscamente, de pura indignación y vergüenza; e iba a protestar, molesta por aquellos aires de suficiencia, cuando sentí su mano posarse sobre mi cabeza. Así, sin más. ¿Qué crees que estás...? balbuceé. Y entonces rió, y aquella risa cristalina, sincera... me impidió decir una palabra más. Mi enojo desapareció como por encanto, y lo único que logré hacer fue inflar las mejillas con aires de niña regañada. —Pero en mal camino no vas—continúo, con aquella serena sonrisa.— aunque aún debes separarte de mí y entrenar sola— Mi expresión palideció de súbito. ¿Entrenar sola...? Sentí como un conocido sentimiento amargo y pesado volvía a presionarme el pecho. Sola... aquella simple palabra me causaba escalofríos. ¡Maldita sea! Siempre me había aterrado la soledad... Desde que mis padres se separaron y todo mi idílico mundo se precipitó por inercia y se hizo pedazos. Alpha no pareció notar esto, sin embargo; y alzando la cabeza para comprobar como su Charizard ascendía a la cúspide de la torre con un rápido batir de alas, añadió—... Y quizá tener una bestia como esa. Yo, mientras tanto, luché por apartar aquellos pensamientos de mi mente. ¡No era momento para discurrir ahora! Ya lidiaría después con mi pasado, en un momento en el que me sintiese menos expuesta. Con un par de pasos apresurados, logré adelantar a Alpha en su ascenso hacia los pisos superiores. —Voy a tener una bestia mejor que esa— comenté pues, con mi usual orgullo y dignidad. Desde mi posición, le dirigí una sonrisa socarrona—. Después de todo, hasta un simple Vibrava es más dragón que tu Charizard, ¿cierto? >> ¿Quién sabe? Tal vez sufras una alopecia súbita y prematura cuando tenga a ese Braviary en mi equipo.