Me sentía feliz de haber llegado al final, sin embargo, lamentablemente no habíamos logrado encontrar ningún Haxorus. Y era una pena, considerando que él me ayudó a encontrar a Ditto.
—Esas son… —miré hacia delante los puntos brillantes que se nos acercaban, curiosa, me parecía haber leído sobre ellos… abrí los ojos grandes como platos—. ¡Son plumas lunares! ¡No las toques Dragonite, puedes quedarte dormido, esquívalas! (35/50)
Miré curioso hacía Hubert. Cada vez se acercaba más, pero no había señales del dragón. —Será para la próxima. —me dije.
Dragonite evadió con agilidad las plumas, pero le faltó una… justo cuando estaba por tocar al dragón, Clefairy saltó de mis brazos y se interpuso, tomando la pluma en sus manos y cayendo dormido en su lugar. Sonreí al recibir a la pequeña hada dormida en mis brazos… no sabía que se sacrificaría así por nosotros. Con Clefairy a salvó, Dragonite prosiguió con nuestro camino de inmediato. (36/50)
(Ian malo (?) ) Ian sí que se había alejado. Cresselia se acercaba a la salida, pero el haz de luz no se dignaba a engrandecerse, pues todavía se hallaba demasiado lejos. Por otra parte, pensé que si Effy también venía volando, las Plumas le causarían problemas... Pero tratándose de ella, lograría salir airosa. Después de todo, se trataba de la gran Effy. (45/50)
—¡A toda marcha, Dragonite! —exclamé para alentarlo. A la vez que decía esto, saqué una pokebola y metí a Clefairy de inmediato en ella… la pokémon hada se había ganado descansar a salvo allí. (37/50)
(@juanjomaster No te preocupes: Hubert atrapó un Haxorus hace rato x) ) Perdida la carrera abierta por Ian, nos limitamos a avanzar con más lentitud. La Torre guardaba sus misterios, pero por el momento no había dado grandes peligros. (46/50)
Dos destellos de luz más emergieron de mi cinturón… Tepig y Togepi ahora se encontraban a bordo de Dragonite junto a mí. Le sonreí a ambos pokémon bebés, debieron presentir que me sentí algo más sola sin Clefairy… acomodé a Togepi delante mío bien segura, mientras que Tepig se instaló dentro de mi bolso sin dudarlo ni un momento, y reanudamos la marcha hacia la cima. (38/50)
—Oh vamos, la cima no puede estar mucho más adelante… intentemos acelerar un poco más, Dragonite. —¡Drago! —Chuki chuki priii —rió Togepi, como de costumbre, y aceleramos el paso. O vuelo. Lo que sea. (39/50)
A todo esto, ¡se me había olvidado un pequeño detalle! En la pacífica marcha de Cresselia, revisé cuidadosamente el morral... Suspiré aliviado al ver la empanada que roncaba junto a una Pluma Lunar. (47/50)
Me pregunté si no estaría perdida… nah, era un camino derecho, no creo que pudiese perderme así como así… Un momento, ¿había visto ya esa ruina? Creo que era la segunda vez que había pasado por allí… ugh, genial. Ahora estaba indecisa. Maldición. (40/50)
Hubert se acercaba más y más, pero lo que llamó mi atención es que, justo detrás de él venía un Dragonite. Al parecer el dragón llegaría incluso primero que Hubert.
Dragonite aceleró al oír unas voces más claramente un tanto más adelante. Me pareció oír algo a mí también, aunque no estaba tan segura pues no tenía tan buen oído como el dragón, pero al menos eso significaba que no estaba perdida… ¿cierto? (41/50)
Noté la cabeza empequeñecida de Ian asomándose desde el borde de la cima. Levanté el brazo para mostrarle que su Ditto estaba a salvo y durmiendo plácidamente. El pokémon bostezó, y volvió a su forma original. (48/50)
Una de mis varias plumas lunares se cayó por descuido. —Meh, ¿Qué puede pasar? —fue mi reacción. Después saludé a Hubert y a mi enpanada.
Contenido oculto Es la magia del cine juanjo (?) No, definitivamente no estaba perdida… Dragonite animó el paso un tanto más invocando su ataque Carga Dragón. Vaya que había sido buena inversión ese Más PP en el centro comercial, de otra forma no lo habría podido usar tantas veces... (42/50)
Cresselia seguía subiendo. Una Pluma Lunar descendió lentamente desde la cima, pasó junto a nosotros y fue dejada atrás... Ningún problema para Effy. (49/50)
Dragonite… se encontraba algo cansado. Sin embargo, mi leal dragón era fuerte y bien resistente, y fue capaz de seguir avanzando sin muchos problemas. Togepi le dio palabras de aliento para que siguiera, o al menos eso me parecieron a mí, aunque también reía… pero Togepi reía con todo, al fin y al cabo... (43/50)