El pokémon soltó un pesado suspiro y no tuvo más remedio que explicar como Dante había perdido las ganas de vivir desde la desaparición de Ukita y Emily, así que decidió quitarse la vida, pero luego pensó que eso era muy pasado de moda y mejor decidió dejar de ser entrenador; dejando así a Quilava al cuidado de un neurótico demente que esta oculto detrás de los únicos arbustos de toda la ruta... (?)
--Pfff... osea que no sabemos donde está, mala onda Quilava... pero, significa que tu entrenador actual está cerca ¿No?--Por un momento pensé en Emily, pero pensé en que si fuera ella ya nos lo hubiera dicho.
El pokémon afirmó y respondió que su entrenador se llamaba Ian; un joven que aparte de entrenar pokémon y extorsionar gente no servía para nada más... ...Mientras tanto, arrojé una pequeña piedra a la casa de campaña y esta se cayó de inmediato; ciertamente no era muy sólida que digamos.
--Woo, que ha sido eso?--Fui a la tienda y noté que una piedrita la había deshecho mi mal-formado logro--Perdon Liza hehe--Como pude logré armarla para dejar que Liza descanse tranquila. Logré ver el arbusto de donde había salido, era un sujeto. --Que onda!--Lo saludé algo extrañado por como se ocultaba.
--¡Ya-ha! --exclamé dando un salto-- ¿Así que me has descubierto? Pero eso no significa nada; tu casa sigue siendo insegura y mis zapatos siguen oliendo a vomito. --le dije haciendole una señal a Quilava para que se acercara.
--Um?--Me agaché y olfateé sus zapatos--Puaj! Jeje quien te vomitó los zapatos?!--Un gustó!--Me puse de pie y tome su mano, estrechándola con la mía--Soy Ukitashi, puedes llamarme Ukita!--Miré su rostro ¿Lo conocía acaso? No recordaba, pero ya qué.--Eres el nuevo entrenador de Quilava ¿eh?
Una enooooooorrrrrrrrrrrrrrrrme gota de sudor recorrió mi nuca; ese sujeto definitivamente hbía llegado tarde a la repartición de cerebros. --Sí, claro, un gusto --dije estrechando su mano indiferente--. Y sí, soy el nuevo entrenador de Quilava, y seré yo quien la convierta en el "pokémon de fuego definitivo"... o tal vez ese sea mi Litwick, aún no lo decido... --miré su bulbasaur y le pregunté:-- ¿Y tú porque aún no has logrado evolucionar a tu pokémon?
(Tu vives lanzando dados xD Cuando salga un 5 seré feliz) --Cool, seguro Dante hubiera querido eso--Me reí, al no entender mucho a que se refería con "Pokemon de fuego definitivo"--Pues, no lo presiono... cuando tu quieras Bulbasaur.--Bulbasaur reconocía a Ian, apenas le miró algo indiferente.--Recuerda que los Bulbasaur evolucionan con todo ese proceso de la luna y esporas
--Pues... no sé... ¿tu crees amigo?--Bulbasaur ignoró por completo la pregunta.--Supongo que no, pero no es de importancia, Bulbasaur evolucionará de seguro cuando se sienta listo!
(Ok, pero sólo para el registro ya tienes suficientes puntos para evolucionar) --Vale, en ese caso yo me voy; hasta luego. --finalicé, dándome la vuelta y haciendo una señal con la mano como despedida.
(Lo sé owo Ya me lo dijeron, lo haré pronto) --Heey, cuida mucho de Quilava por favor!--me despedí del Pokemon.--Dante jeje... donde sea que estés, espero estés bien--Dije esto ultimo sólo para mí.
Unas patitas en mi barriga y al segundo unos lametones en la cara hicieron que me despertara. Me recosté y me fijé en que me encontraba en la tienda de campaña que supuestamente era de Ukita, y que ya era de día. Miré a mi alrededor y vi a mi Fennekin dándome los buenos dias a su manera, y yo la acaricié cariñosamente. Salí de la tienda y bostecé mientras me estiraba completamente. Estaba agarrotada. Fennekin salió también y la cogí en brazos mientras me resfregaba los ojos. --Buahh, que bien he dormido. Aunque...por la noche sentí como si la tienda se me viniera encima. --me giré para ver si había sido verdad pero la tienda estaba intacta. --Bueno, lo habré soñado. ¿Dónde estará Ukita? ¡Ukitaa! --Le llamé pero no obtuve respuesta. --Bueno, tendremos que buscarle, ¿vale Fennekin? --esta asintió decidida y echamos a correr no sin antes cepillarme el pelo un poco. Ahora si, salimos a correr por la ruta saltando de entre los árboles con mi pokémon en la cabeza.
--Oh! Veo que por fin despiertas Liza... Qué tal amaneciste?--Dicho esto me tomé otra lata de Friz! Esa cosa no me había echo tener ni rastro de sueño toda la noche. Me encontraba entre unos arbustos cercanos a la tienda , mi búsqueda de Pokémon habia sido algo inútil. Pero tenía esperanzas. (...) El pokémon escapo, de nuevo...
Salté de la rama del arbol y Fennekin se sujetó fuerte a mi cabeza para acercarme a Ukita. --Pues muy bien, tengo las energías renovadas. --le respondí alegremente. -- Y tu? No has dormido nada de nada?
(Qué exagerada eres; es una ruta semi-desértica, no hay suficientes árboles como para saltar de uno a otro ^^U)
Me encogí de hombros ante su respuesta. Si no tenía sueño, que se le va ha hacer. Las tripas de Fennekin empezaron a sonarles y me reí. --Yo tambien tengo hambre Fennekim. --sonreí y miré a Ukita. --Voy a preparar el desayuno a los pokes, ¿vien...? --no pude acabar la frase, mi videomisor me informaba de que ya me estaba tardando demasiado en el torneo y no me quedó más remedio que coger las pokeballs de todos, sacar a Sigilph y montar en el no sin antes decirle a Ukita. --Volveré rápida, tu vete adelantando! Y me fui a Ciudad Barniz.
--Oh... Bueno--Nuevamente, estaba sólo con Bulbasaur! Ni modo, si no faltaba mucho para llegar a ciudad Barniz... podría continuar. Salí de la ruta hacia el siguiente destino.