--¡Kyaaa! --chillé encogiéndome por el miedo de no saber los objetos que salian volando hacia nosotros, ya que no podía ver. La tormenta cada vez era mas fuerte, ya que pasaba tan rápido que dentro de poco amainaria, pero el peligro no había pasado para nosotros. Empezaron a sonar crujidos de ramas rompiéndose y me temí lo peor. Se abalanzaban hacia nosotros. --Dante, ¿!que ocurre?! --grité al notar que los objetos se acercaban a nosotros. El aire hizo que me arrastrara hacia atras, alejándome muy poco de Dante, y perdí el equilibrió calléndome al suelo violentamente y haciéndome rasguños en las rodillas y en los codos. --¡¿Dante donde estas?! --chillé indefensa.
Al estar dándole la espalada a la tormenta, podía ver un poco... pero aun así la arena no me ayudaba mucho -- ¡Liza, tranquila! -- le grite mientras caminaba hacia ella intentando esquivar la mayoría de las ramas que la tormenta había traído Por fin logre llegar a Liza, me senté frente a ella y la tome del brazo jalándola hacia mi y poder abrazarla -- No pensé que el aire te moviera tanto -- le dije de broma intentando que se tranquilizara
Le abracé fuertemente, muy asustada, pero de repente recordé algo. --¡¡Pika!! --chillé al recordar que mi pokemon estaba en el hombro de Dante pero, entreabrí como pude los ojos y vi que ya no estaba ahí. Me levanté del suelo sin poder ver nada, literalmente y empecé a llamarle, muy preocupada. --¡¡Pika responde!! ¡¿Dónde estas?! --grité mientras avanzaba contracorriente y unas cuantas ramas azotaban mi cara y partes de mi cuerpo provocando bastantes arañazos. A lo lejos, agarrándose a una planta, estaba mi pikachu malherido. Este no pudo aguantar más y se desprendió. --¡Pika te tengo! --lo cogí al vuelo cayéndome al suelo y sujetándolo bien fuerte. --No te preocupes. Cuando lo tuve bien agarrado, fui como pude hasta donde estaba Dante y lo agarré del brazo para que esquivara una rama que se le venía encima.
¿Por qué no paraba la tormenta? pensé después de volver a sujetar a Liza cuando me tomó del brazo -- ¿Como esta Pika?-- le pregunté algo adolorido por unas ramas que rasparon partes de mi brazo y algo de mi rostro
--Malherido...--le respondí, aguantándome el dolor de los rasguños que me hacian las ramas e intentando abrir los ojos, pero la arena no paraba de dar contra nosotros. En un instante, la tormenta paró de repente, sorprendiéndome. Pero un gran viento nos tiró al suelo y es cuando todo se acabó. Levanté la mirada y con un brazo, me fui levantando del suelo, mientras que con el otro sujetaba a Pika, el cual yacía inconsciente. Abrí los ojos poco a poco pero no podía ver bien, solo veía manchas borrosas, ya que tenía mucha arena en los ojos. --D-Dante, ¿estas bien? --pregunté al aire mientras trataba de levantarme del todo.
-- He tenido días mejores... -- le respondí mirando mis brazos para ver cual era el daño después de todo eso. Para mi no estaba tan mal, pero yo en realidad jamas se cual es la gravedad de mis heridas -- Pero mi chaqueta se ha perdido... Me levante con dificultad y extendí mi mano para ayudar a Liza a levantarse -- Tenemos que regresar para ir al centro pokémon y que atiendan a Pika
Me esforcé abriendo los ojos como pude pero de nuevo ese dolor que me hizo volver a cerrarlos. Debería arreglarmerlas por ahora sin vista. --Dante, no-no te veo. Me duelen mucho los ojos. --le expliqué levantándome yo sola del suelo, ya que no vi su mano, y me tambaleé al ponerme en pie.
-- También tendras que lavarte el rostro para que no te siga doliendo... -- dije mientras me ponía enfrente de ella y la cargaba como una princesa para movernos mas facil -- ¿No te molesta verdad? -- pregunté comenzando mientras caminaba de regreso
Me asusté al cogerme desprevenida Dante pero me limité a agarrar bien fuerte a mi pokémon herido. --Claro que no, gracias Dante. --le sonreí y apoyé mi cabeza en su pecho para sujetarme como podía a él.
Llegué a la ruta 308 y la atravesé rápidamente para evitar otra tormenta de arena, aunque sabía que en la proxima ruta el clima sería algo peor
--Bueh, quiero hacer esto rápido así que...-- Libere a mi Shinx y le ordene que usara mordisco junto con chispa en mi trasero, luego lo regrese y al hacerlo empece a correr a gran velocidad por la ruta atravesándola en un dos por tres.
--...-- no dije nada en todo el camino, solo miraba la cámara de Dante con pena. Espero poder arreglarla...
--Y yo creía que ese tipo era majo... ¡Y un cuerno!-- Dije hecha una furia. --Estúpido e inepto individuo... --
Seguí caminando, pero Spark iba un poco por detrás. --Me lo voy a cargar... Se creé el único que está sólo... Yo no tengo familia ¡y no me he muerto!-- Seguí caminando, pero muy, muy decepcionada. --¡A fregar! ¡Que apechuge! ¡Casi me roba la confianza de mi pokémon! ¡Lo odio! ¡Con todo mi ser!--
Primero se hace la victima, y luego dice que no le importa lo material. ¿Y un álbum qué es? ¿¡Una persona!? Me vengo a dar cuenta ahora. --¡Spark! ¡No hay vuelta de hoja! Te voy a hacer más fuerte...-- Este se lo pensó. Pero yo tenía razón... No hay mucho que él pueda hacer. --¿Estas de acuerdo conmigo? ¿O eres un traidor?-- El me miró, pero decidido asintió. Yo sonreí, pero muy ligeramente. --Así se habla campeón...--
Muchas ideas se me venían a la cabeza, pero sobre todo, malas. --Primero mi pokémon, y ahora mi hermana... Esto es demasiado ya...-- Dije tristemente. --Se enterará... Y mucho...--
Ahora que me doy cuenta... Si que estoy sola completamente. solo tengo a mis pokémon, pero... De personas a nadie... --Y todo por culpa de ese cerdo...--
(¿¡Qué pinta usted acá!? ¡A fregar! ¡Vallase!) El pobre Spark iba ya por el camino tapándose las orejas. Ya estaba cansado. Suspiré profundamente, he inenté ir callada el resto del camino. Pero no pude. --Idiota...--