Despues de correr mi aliento se habia ido, el aire caliente dificultaba respirar asi que tome un poco de agua y le di a mis pokemon.
--Bien amigos, sigamos pero caminando no creen?-- rei mientras ellos volvian a subir a mis hombros y veiamos a lo lejos la salida de la ruta.
Me encontraba a un paso de entrar al desierto, y muy confiado lo di, no sabia en que lugar me estaba metiendo...
--De acuerdo, segun la pokedex el lugar más cercano es Ciudad Barniz... deberé cruzar ese feo desierto de nuevo...
Después del buen servicio en el C.P salimos a caminar un rato... pero algo raro sucedía en mi mochila.... ¡El huevo!, ¡Se me había olvidado por completo el huevo, ya estaba eclosionando!--¡Llegó la hora, chicos chicos, va nacer el huevo que me dieron los danzantes esos! El grupo se reunió armando una ronda, mientras el huevo se agitaba más y más... fue una gran sorpresa que saliera un alegre y al parecer muy hiperactivo Totodile. --Bienvenido al mundo amiguin, yo soy Ukita... ellos son Elekid, Natu y Venasaur.--El cocodrilo saltó varias veces de felicidad, para ser sus primeros segundos en el mundo, se encontraba muy activo... sin duda lo habia criado bien.
Este Totodile tenía un color fuera de lo común... no podía creerlo, ¡ESTABA ENFERMO!--¡Esos bailarines me dieron un pokémon enfermito... debo debo reclamar! El cocodrilo solo saltó riendose, tomé a todos y me dirigí hacia la Isla Caballete.
Oh! un Scraggy pero lo siento amigo por ahora no jaja--Le dije al poke--Oh genial ya veo la ciudad! vamos rapido!--Dije corriendo hacia la siguiente ciudad--
—¡Vamos Yair, apresúrate! —lo llamé con emoción mientras corría detrás de Togepi—. ¡Tenemos que llegar al Gran Desierto!
Comenzamos a caminar a través de la ruta serenamente; había bastante vegetación, pero no muchos pokémon a la vista lamentablemente.