No nos costó mucho llegar a la desértica ruta 306, y con la mano le hice un ademán a la chica de que disminuyera la velocidad; ya habíamos llegado a nuestro destino o bueno, casi. Bajé de un salto de Togekiss y tras agradecerle con una caricia el viaje volvió a su pokeball finalmente. Llevé mis manos tras la cabeza y esperé a que Kim bajara, contemplando los alrededores con añoranza. @Diamond Girl
Por el gesto de Liza, estábamos llegando ya a nuestro destino concluyente, aterrizé al lado de Liza y su Pokémon, le sonreí a Pelipper y puse mi mano en la cabeza del Volador/Agua al bajarme de él y regresar lo. —¿Entonces es aquí?
Giré mi cabeza para ver a la chica llegar a mi lado y asentí, señalando con mi dedo una cueva a lo lejos cuya entrada estaba bastante alta. A simple vista se veía imposible de alcanzar, pero para un pokémon con Treparrocas le sería pan comido. —Exacto, la entrada está en esa cueva de allí. ¿Tienes la MO lista? Contenido oculto 1.- No importa si ninguno de tus pokémon ha aprendido la Mo, como es un poco tonteria aprenderle el ataque y luego quitarlo tu haz como quieras. 2.- ¿Es tu primera vez aquí? Lo digo por si debes hacer los 10 post xD
Contenido oculto: 1 Y 2 1- Se la pongo a Druddigon en la ficha, ojala fuera Absol que pueda aprenderlo ;-; (?) 2- Sí, lamentablemente si xD Liza pregunto sobre la MO lista, asentí levemente con la cabeza, la había activado recientemente con Druddigon. —Aja, recientemente la tengo—reí levemente.
Contenido oculto Pues nada, ha postear diez veces xD Hace un bonito día... ¿no? (? —Entonces todo listo, vámonos pues. —alcé el brazo con entusiasmo y ambas nos pusimos en camino hacia la cueva, la cual aún se podía divisar algo lejana.
Contenido oculto Aquí llueve a cántaros u.u (?) —Vale—le seguí el paso a la peli-castaña, quedandome un momento con mis ideas...Puede que la próxima semana..O mas adelante, regresé a la Torre Desafío.
Contenido oculto Pues aquí nos morimos de frío u3u Comencé a jugar a lanzar y atrapar una pokéball vacía en el aire, la misma con la que atraparía al Gible, mientras avanzábamos a nuestro ritmo por la ruta. —Y bueno, Kim. —carraspeé, volteando la cabeza para ver a la chica. —Hace mucho que no nos vemos, ¿cómo va tu entrenamiento?
Liza se entretenía con lo suyo con una pokéball, y me pregunto por mi entrenamiento. —Es verdad, hace mucho no nos vemos...Y sí, va bien con el equipo un poco mas actualizado, llevaba un poco de lo mismo...Y no capturaba o conseguía otros Pokémon..—sonreí levemente y le ví—¿Y a tí?
—Vaya, me alegra saber que este tiempo lo has aprovechado bien. Y si mal no estoy, y creyendo lo que me dices, supongo que ya tendrás un magnífico Serperior en el equipo, ¿no? —deducí con una sonrisa, volviendo a ver al frente y lanzando la ball hacia arriba de nuevo. —¿Yo? Bueno, la verdad avanzar no he avanzado mucho. Algunos pokémon de mi equipo están más fuertes que antes, eso sí, pero supongo que ya es hora de volver al entrenamiento. >>¿Qué me dices sin cuando acabemos esta mini aventura tenemos un combate? Estoy deseando ver tu nuevo equipo.
—Estas en lo correcto, el Snivy de antes ya es un Serperior hace casi un mes, jeje—sonreí ante su deducción y asentir—Tranquila, que yo estando tiempo fuera tampoco estoy mejor...No soy un "Alpha Clon", o algo parecido—reí levemente con lo que había dicho yo misma, hasta escuchar su propuesta de combate—¡Claro! Como los viejos tiempos.. Contenido oculto En el combate quiero algo que sea bueno para Absol, osea Fantasma o Psíquico (?)
—¿Alpha clon? —repetí, rascándome la mejilla sin entender, para luego reír ligeramente —¡Pues entonces confirmado! Tú eliges de cuantos pokémon, Kim. En un descuido por la emoción que sentía al saber que combatiríamos luego, me distraí y la ball me cayó en la cabeza. La recogí rápidamente y seguí caminando como si no hubiera pasado nada, sobándome el área de la cabeza en la que me había dado con desagrado.
—Era solo una opinión, jeje..—reí levemente otro rato, hasta que ví que Liza se había distraído y su Ball le dió en la cabeza—¿Estas bien?
—¿Hum? Sip, perfectamente. —le sonreí con una mano en la nuca. —Estoy acostumbrada a que me caigan cosas encima: pokéballs, pokémon, objetos de todo tipo, meteoritos gigantes... Ya sabes, lo normal. —Entonces volví a mirar al frente y pude apreciar que ya casi habíamos llegado, un par de metros más y ya estábamos allí.
Sonreí ligeramente mirando hacia el cielo despejado, y suspiré. Supongo que por contárselo no pasaría nada. —Es una historia algo larga. ¿Viste aquel vórtice en el cielo días atrás? Pues fue provocado por Giratina, quien anteriormente controlaba a Arceus en la región de Sinnoh. Algunos holders fuimos a la región para combatir contra el dios pokémon y frenarle los pies, pero solo uno de nosotros lo consiguió. El resto murió en la Columna Lanza, yo incluída, y morí precisamente por un meteoro oscuro. —decidí parar ahí la historia y me volteé para verla con una sonrisa siniestra, ahogando una risa por dentro. —Aquí donde me ves, soy el espíritu de tu amiga~.
—Sí lo ví pero...—Hasta que escuche su ultima frase, estaba shockeada—Q-Que...? No entendí a que se refería, ¿Enserio estaba...? ¿Y como que solo uno lo logró? Otros también fueron...Y también les paso lo mismo...?
Ahora sí que no pude evitar reír un poco, y dejé de asustarla con la farsa. —Tranquila, es broma lo último. El resto de los holders ganaron a Giratina y Arceus les concedió un deseo. Con eso revivimos todos. —acabé de explicar. Lo hice un poco a la corrida pero si tuviera que dar detalles tardaría bastante. Finalmente habíamos llegado a la gran montaña en la que se encontraba la cueva, y me giré para verla, apoyada en la pared. —Ya llegamos, solo falta tu ayuda para subir y listo.
Suspiré con un miedo de la leche. —Anda, tú...Por poco me matas del susto...—seguía sorprendida igual, que fuera farsa...—Me lo comí con toda la boca, digo yo—ya una vez me calme, saqué a Druddigon y le pedí usar Treparrocas.
Me disculpé con una sonrisita para liego subir al lomo del Drudigon junto con Kimi, y en cuanto ésta le pidió realizar el movimiento, comenzó a caminar por las rocas, agarrándose con sus fuertes garras a los diferentes peñascos formados en la montaña. Fue a toda velocidad hasta que nos topamos con una cavidad algo pequeña, y salté a du interior nada más paró al lado. Saqué de mi mochila una linterna y apunté al interior de la caverna... No se veían pokémon salvajes a simple vista. —Vamos, a dentro. —tras decir aquello comencé a caminar hacia el interior.
Ya estabamos en esa Cueva, y le seguí el camino a Liza. —Vaya, no compre linterna cuando pase por la Tienda después de que me llamaras...