Bostecé frotándome los ojos mientras me estiraba. Ya había amanecido y tenía cosas que hacer. Desperté a Fósforo y a Altaria. Después de estar despiertos del todo, nos subimos al tipo dragón/volador y salimos de la ruta, en dirección a la ruta 301.
A penas entré a la ruta una risa salió de mis labios, esta era una ruta en la cual habíamos viajado con Liza y Destiny claro. antes de que Desitny comenzara a odiarme claro estaba ese hecho, si no ella me hubiera matado antes de llegar a esta ruta, pero ahora supuesta mente estábamos en un punto de que ella me toleraba porque estaba "perdonado" hasta que claro ella nuevamente perdiera la paciencia conmigo y volviéramos a ese mismo circulo de huidas y enojos. -- Vamos a Témpera... solo nos queda la caverna
Escuche lo que dijo Lucas para después suspirar pesadamente. —Pues vaya broma—Le dije para después estar caminando unos minutos más por aquella caverna, aparecieron varios pokemons, pero aún así logramos salir Ambos salimos de la caverna, sonreí levemente al ver la luz del sol de nuevo, solo habían pasado un par de horas....pero se me había hecho eterno, sonreí para después regresar a Typhosion a su pokeball, después de felicitarle por su trabajo claramente. Contenido oculto @Trainer prega
—Ah, por fin fuera —suspiré—. Para haber estado tan poco tiempo se me ha hecho eterno... Y bien, ¿dónde estamos? Rápidamente, eché un vistazo a mi poke-reloj. Según el aparato, nos encontrábamos en la ruta 304 y pronto llegaríamos a Pueblo Pincel, donde podríamos ir al centro pokémon a descansar. La ruta que se nos planteaba parecía muy tranquila, sin apenas pokémon. Con suerte no nos encontraríamos uno en mucho tiempo.
Me volteé para mirar a Lucas, para después mirar su poke-reloj de reojos, sonreí al ver ese aparato....nunca había visto uno. —Vaya, no me había fijado de eso—Le dije señalando el poke-reloj con una sonrisa—Parece bastante útil —Añadí sonriendo para después empezar a caminar por la ruta. —Vamos a pueblo Pincel, esta muy cerca de aquí —Le dije sonriendo mientras caminaba.
—¿Eh? —me volteé al notar que Mizuki me estaba hablando—. ¿Te refieres al poke-reloj? Sí, bueno, tiene algunas aplicaciones que sí son útiles, pero otras no las he usado nunca. ¿Entonces vamos a pueblo pincel? Genial, ¡en marcha! Tan pronto como nos pusimos a caminar, apareció el primer pokémon. La ruta no iba a ser tan tranquila como parecía.
—Bueno, aun así puede ser interesante tener un poke-reloj—Le dije sonriendo para después detenerme al ver a un pokemon delante nuestras, en eso me voltee a ver a Lucas. —¿Piensas capturarlo o algo?—Le pregunte mientras ladeaba mi cabeza.
—Puede, puede —asentí poco convencido—, aunque a veces es un fastidio llevarlo. Siempre tienes que estar preocupado de que no se te pierda, ya que aquí no los fabrican, y encima es muy pesado... Poco después de aparecer ante nosotros, el pidove salió volando sin darnos oportunidad si quiera a combatir contra él. A decir verdad, no me había percatado de que estaba ahí, si no fuese por el ruido del batir de sus alas. ¿De verdad merecía la pena capturar un pokémon al que se veía tan feliz en libertad? —Nah, es mejor dejarlo ir. Además, me recuerda un poco a noctowl y estoy seguro de que no le gustaría esto de explorar.
—Bueno...digamos que habría que tener un poco de cuidado con él—Le dije sonriendo para después ver a Pidove volar sobre nosotros, en eso escuche las palabras de Lucas y asentí a lo que dijo. —Tienes razón, pues en ese caso sigamos, pueblo Pincel no estará muy lejos de aquí —Le dije mientras empezaba a caminar de nuevo.
—Eso espero, mis pokémon todavía están algo débiles tras nuestra batalla. ¿Qué te parece si aligeramos un poco el paso? Mientra avanzábamos, más pidoves aparecían. ¿Acaso no había más pokémon aquí? Con las palomas no podíamos entrenar, siempre huían, así que no nos quedaba otra que esperar a encontrar alguno más.
—Por mi esta bien, vamos más rápido pues, no quiero que les pase nada a tus pokemons, así que vamos —Le dije mientras empezaba a ir mas rápido, aunque tampoco corriendo, en eso ví como mucho pidoves aparecían, y empezaban a volar, suspire levemente para después mirar de reojos a Lucas. —¿Has visto algún pokemon interesante que capturar?—Le pregunte mientras ladeaba mi cabeza.
—Genial —sonreí—. Bueno, la verdad es que alguna nueva incorporación a mi equipo no me vendría mal, pero... Me da algo de pena sacar a estos pobres pokémon de su hábitat, parecen tan indefensos. Mira a ese jigglypuff de allí —señalé al tipo hada escondido tras una farola—. No creo que fuese tan feliz conmigo como lo es aquí. Ya habíamos andado un buen trecho de la ruta, ¿faltaría mucho?
—Supongo que tienes razón, pero también piensa que muchos de estos pokemons buscan a algún entrenador que les acepten—Le dije para después mirar a Jigglypuff, por lo que sonreí levemente al verlo. —Quizás no esta igual de feliz si no esta aquí, quizás esta aún más, ya que sabe que tiene a alguien que le quiere—Le comente para después ver la entrada del pueblo a lo lejos. —Vamos, ya no queda mucho —Le dije sonriendo mientras caminaba.
Me quedé un rato mirando al pequeño tipo hada y asimilando las palabras de Mizuki. ¿Y si tenía razón y no era feliz? ¿Y si, quizás, yo era lo que aquel pokémon necesitaba? ¿Y si el miedo que mostraba se debía a que no había conocido a ningún entrenador que le diese su cariño? Con un rápido movimiento lateral de cabeza volví en mí. Me había puesto demasiado sentimental. —Da-da igual —balbuceé—. Prefiero creer que vivirá mejor en libertad.
Miré a Lucas por el rabillo del ojo para después asentir con la cabeza ante lo que dijo. —Esta bien, si tu piensas que será más feliz si vive en libertad, quizás tenga razón, mucha gente no se da cuenta de ello y cuando se dan cuenta que no son felices con ellos simplemente les abandona....—Le dije recordando el caso de Umbreon, en eso ví que ya estábamos llegando al pueblo
Contenido oculto Bueno, ese "ya" son todavía ocho posts (?) —¿Abandonar a un pokémon? —por un momento pensé en la simple idea de un pokémon, solo, traicionado por su entrenador— ¡Hala! No creo que nadie fuese capaz de hacer eso. De repente, un pokémon salió de detrás de un cubo. Se trataba de un audino. Parecía haber escuchado todo lo que decía. El tipo normal, se acercó risueño y nos señaló en una dirección, como indicándonos el camino. Contento de ver lo amable que resultaba ser, me agaché y le acaricié la cabeza en señal de gratificación. —Muchas gracias, pequeñajo. Se ve que eres un pokémon muy simpático.
—No tienes ni idea del tipo de personas que hay, mi Umbreon fue abandonado cuando solo era un pequeño Eevee, por suerte lo encontré y lo capturé, no quiero ni pensar que hubiera pasado si no lo hubiese encontrado—Le explique. En eso un pequeño Audino apareció y nos indicó el camino por lo que le sonreí al pokemon. —Jaja, pues sí, y además nos ha ayudado a encontrar la salida—Le dije sonriendo.
—Al menos tu umbreon tiene suerte de tener tan buena entrenadora, se ve que le quieres mucho. Probablemente, ese abandono fue lo mejor que le pudo ocurrir. Por cierto, ¿no te parece que ese audino esconde algo raro? Quiero decir, se ha acercado solo para indicarnos el camino, y teniendo en cuenta que basta con seguir carretera... No sé, se me ha hecho raro. Mientras continuábamos la ruta, me fije que el tipo normal nos seguía. Con cuidado, me acerqué hacia él y lo cogí en brazos, pero nada más lejos de asustarse, saltó a mis brazos con una enorme sonrisa. —Vaya, sí que es cariñoso este pequeñín —audino continuaba señalando en la misma dirección y cada vez me extrañaba más, ¿qué sería lo que quería decirno?
—Bueno....supongo que tienes razón sobre lo de Umbreon—Le dije un tanto pensativa en eso escuche lo que me dijo y asentí—A mi también se me hizo raro, pero supongo que lo haría por querer ayudar —Le explique. Seguimos andando, en eso note como Lucas se paraba por lo que me voltee y lo ví abrazando a ese Audino —Pues eso parece—Le dije riendo un poco para después mirar con curiosidad al Audino—Quizás.....quiere que le llevemos al pueblo....no se—Dije un tanto pensativa
—¡Hey, tienes razón! Seguro que es eso, quiere que le llevemos al pueblo —según lo decía me convencía más de que esa era su intención—. En ese caso, agárrate bien, nos espera un largo camino. Audino seguía señalando al pueblo. ¿Por qué tanta prisa? Definitivamente, no era bueno entendiendo a los pokémon. Necesitaba mucho tiempo para llegar a comprender bien su naturaleza y esto estaba ocurriendo tan rápido... Un repentino ataque hacia nosotros me sacó de mis pensamientos. —¡Aah! ¿Estás bien Mizu? —me giré para ver quién era el emisor del golpe— ¡¿Cómo?! ¿Un par de audinos? ¿Qué venís, a por vuestro amiguito? —me agaché para dejar al tipo normal en el suelo, pero este empezó a lloriquear. Mientras, los demás pokémon seguían atacando—. ¡Agh, esta situación me supera! Los audinos atacantes, se acercaron corriendo al ver cómo dejaba al pequeño en el suelo. Al parecer, eran sus padres y lo único que querían era protegerlo. Tras un par de minutos de charla con sus padres, el bebé de la familia corrió hacia mí y me quitó una ball del cinturón. Ya creía comprender lo que ocurría. —¿Así que esto era lo que querías, no? Conocer mundo... Pues decidido, ¡bienvenido al equipo! —con una sonrisa y cociente de que Mizuki tenía razón en lo que decía, guardé a audino en la que, a partir de ahora, sería su pokeball.