Mis pokémon salieron de sus pokeballs sin avisar ya que era bien tarde y estaban aburridos y me miraron con una gota estilo ánime en la cabeza. Con mala uva me arrastraron por los pies al césped de un parque cercano para no estar tirada en medio de la calle y llamar la atención. Echo esto, se fueron a jugar por ahí y yo me quedé susurrando en sueños: --Voy que matar a Destiny....wiiii...voy a matar a Destiny...wiii... (estilo Homero/Homer Simpson) Pika y Osawhott se pusieron a jugar al pilla pilla por el parque, Starly volaba por ahí y Roggenrola y Rhyhorn paseaban tranquilamente, aunque ver a un pokémon tan enorme llamaba mucho la atención. Pika se fijó en que Sparky y Charmeleon estaban tambien ahí y se acercó para invitarles a jugar y todos se fueron dispersando por la zona.
Bueno... Ellos estan bien, y l cocinero estaba aún en la casa. --Bufff... ¿Qué hago?-- ME pregunté mientras me estiraba y salía del C.P.
Rhyhorn caminaba junto a Roggenrola tranquilamente y se encontraron con Destiny. Rhyhorn, que aún no la conocía, dio por echo que era una extraña y soltó un gruñido de enfado. En cambio Roggenrola saltó a sus brazos, alegre. Yo en cambio, seguía durmiendo, y mis pokémon liándola por ahí... dios mio...
--¿Y esto?-- Pregunté extrañada. A roggenrola si lo conocí, pero ese rinoceronte... --¿Dónde está Liza?-- Le pregunté al pokémon que tenía en brazos. En seguida, el pequeño me mostró el lugar, pero antes de ir con él, llamé a Charmeleon y Spark, que enseguida vinieron. Ahora sí, que seguí al pokémon. Me llevó hasta Liza, que dormía a pierna suelta. Charmeleon fué el primero en acercarse, y le dió unos toques en la cabeza para despertarla
[Y como siempre... huyes cuando Liza te quiere matar. Que casualidad oye xD] --... --Di una vuelta hacia la derecha y seguí durmiendo. Pika se acercó junto a Osawhott y se pusieron a corretear subidos a Rhyhorn, que no le apartaba el ojo de encima a Destiny. En cualquier momento que Des hiciera algo malo se le echaba encima. Starly por su parte seguía volando por los alrededores y Roggenrola intentaba calmar a Rhyhorn.
[Tenía gimnasia rítmica! D:!] --Charmeleon, sigue intentándolo, y si no funciona, ponle la llama de tu cola en el estómago.-- Charmeleon, no le quedó otra que hacerme caso, y así fué. Eso, más unos cuatos toques, debería despertarla. O eso espero...
[vale vale te creo xD ademas, yo tambien tuve que desconectarme para ir a baloncesto] --....mmmm....--me removí en el sitio y me tapé los oidos inconscientemente para poder dormir tranquila. A Rhyhorn ya le empezaba a molestar mucho que Destiny me intentara despertar, y menos aun al ver el fuego de la cola de charmeleon en mi estomago. Dejó de jugar con los pokémon y apareció de repente por la espalda de Des, con cara de "como la toques te mato".
--No funciona... Probemos otra cosa.-- Charmeleon se apartó de nuevo de ella, y yo empecé a ingeniar algo. --Podríamos usar el viejo truco del sobresalto.-- Propuse No hay nada mejor, que despertar a alguien de un susto. Ahora, solo falta saber como asustarla. ¡Claro! --¡White! ¡Es terrible! ¡Pika! ¡Pika a sido totalmente machacado! ¡Tiene sangre por todo el cuerpo!-- Dije gritando.
Me moví de nuevo he intenté apagar el "despertador" a mi manera. Pegué un tortazo al aire y este dio a una mejila de Destiny. Yo, sin saber que ocurría en la realidad, seguía durmiendo pacificamente. Dos dias sin dormir para mi es como un mes entero, y debia recuperar horas de sueño.
--¿Au?-- Ya estaba hartita de esto. --¿Dónde está la nutria?-- Me alejé un poco en busca de Oshawott, y cuando lo encontré, lo cogí, sorprendiendo un poco al pokémon acuático. Una vez lo sostube, lo acerqué a su propietaria. --Escupe.-- Apreté un poco la barriga dal pokémon, y este enseguida, echó agua en la cara de Liza. Juro que si no se despierta, usaré mis recuersos.
--Cinco minutitos mas... --dije en sueños y volví a acurrucarme. Osawhott, enfadado por haberme echo eso se dio la vuelta y mojó a Destiny. Saltó encima de su cabeza y se posó en la cabeza de Rhyhorn al que todos los pokemon estaban sujetando para que no se avalanzara hacia Destiny. Como no se apartara, iria a parar muuuy lejos.
--¿Sabes qué? ¡Que paso! ¡Que se quede ahí!-- Me sacudí el pelo, y me dí media vuelta para largarme de ahí. --¡Charmeleon, Spark! ¡Pirémonos, vayamonos a otro lado ¿vale?!-- Mis pokémon asintieron, y jubto a mí, emprendieron el paso. Spark se subió a mi hombro, y me miraba de una forma extraña. --¿Qué?-- Le pregunté. Él no dijo nada, solo volteó su cabeza a otro lado. Charmeleon tampoco decía nada, aunque no era de extrañar. Un Charmeleon solo responde a un rival superior.
--Buahh, ¿Ya es de dia?--pregunté tranquilamente y miré a todos lados. La escena que me encontre me hizo mucha gracia. Todos mis pokemon estaban a mi alrededor, sujetando a mi Rhyhorn enfurecido y noté que estabaa mojada. Fijé mi mirada a los alrededores y vi a Destiny. --Como siempre... --suspiré y metí a todos mis pokémon menos a Rhyhorn en sus pokéballs. Subí al rinoceronte y comence a "galopar" detras de ella hasta que me coloqué enfrente. --¿Me has mojado tu verdad? --le pregunté con los brazos cruzados y subida al inmenso pokemon.
--¿Tienes algún problema si es así?-- Le pregunté bruscamente. --Olvidate de mí, anda.-- Seguí mi camino junto a mis compañeros. Pasaba de tener una charla ahora. --Paso de hablar.--
Eso me sentó fatal. Aparte de que estaba mosqueada por como me dejo plantada en ciudad Tempera ahora me trataba asi. No...no lo entiendo...¿ Se supone que a esta chica la considero como mi hermana...? Metí a mi pokémon en su pokeball y decidí irme de allí no sin antes decirle algo. --Como desees Destiny... me olvidaré de ti... --dicho esto tiré de mi collar que compartianos Destiny y yo y lo lancé al suelo para salir de allí y no volverla a ver...a partir de ahora viajaré sola.
El dueño de la casa, un niño de unos 14 años, abrió la puerta y miró a los jóvenes que estaban allá. --¿Qué queréis? --una sonrisa se dibujó en su rostro-- ¡¿Venís a traerme las plumas que pedí?!
--No se si pediiste plumas, pero aqui entre los dos tenemos tres--- le dije al chico un poco confundido.
--Que si me pega, que si sus pokémon me atacan... Ya estoy harta...--Dije rechinando los dientes. No aguantaba demasiado las situaciones así. Miré el collar que me regaló, y enseguida lo volví a ocultar bajo la camisa. --Increíble...-- Pasé por unas casitas. No eran de mi estilo, pero en fin... Spark me miró enfadado, y se fue corriendo en dirección opuesta. --¿Spark? ¡¿A dónde vas?!--Llamé a gritos a mi pokémon, pero nada.--Volverá... Tiene que volver de todos modos--