La miré y seguí hacía delante. Cuando me enfado no es fácil animarme, eso lo tengo claro. Mi pokémon estaba en mis brazos aun con su pelotita y le pregunté si quería volver a la pokeball. Este se negó y se quedó a mi lado. Yo aún seguía unos metros delante de Destiny y Dante. Si querían conversar entre ellos yo no tenía que molestar.
Miré a Dante, y con mi mirada le pedí ayuda. --White, lo siento, de verdad... No era mi intención dejarte tan sola.--
De repente me paré en seco y la miré. Estaba siendo demasiado dura. Ella se ha dado cuenta y me había pedido perdón. --Ok... te perdono... --y seguí hacia delante sin volver la mirada.
Menos mal, no me gusta que la gente se enfade conmigo. Sonreí un poco, y luego hable. --Bueno, no sé si deveríamos ir a algún parque para que los pokémon jueguen y nosotros hablemos... ¿Qué opináis? Es que el pueblo no es muy grande que se diga.--
Seguía apartada del grupo cuando oí lo que había dicho Destiny. --Un parque... no suena nada mal. --dije en voz alta. Aun seguía una pizca enfadada, con lo que estaba separada de ellos unos metros. Vi un pequeño parque a mi derecha y me dirigí allí sin decir nada.
Creo que todavía no me ha perdonado del todo... Le dí un toque a Dante para que viniera. Me acerqué a White, y le decidí hablarle. --¿Seguro que me perdonas completamente. Llevo un tiempo corto contigo, pero lo suficiente para conocerte algo.--
--Si... te he dicho que te perdono Destiny. --y me recosté en un árbol cercano. Saqué a mi Starly para que disfrutara del aire libre junto a Osawhott y los demás pokémon y yo me limité a bajar mi gorra a la altura de mi cara dejándola tapada y descansar un rato.
A mi nadie me engaña, y yo huelo cuando alguien me engaña. Me acerqué a Dante y saqué a mi Poochyena. --Mira te voy a demostrar, que no le caes mal.-- Cogí su manos y se la acerqué a a el hocico de Poochyena. El pokémon perro, solo la olió, se sentó y lo miró. --¿Ves? No le caes mal.-- Cogí a Chrmander, y lo puse en el suelo junto a Poochyena, que de inmediato, se puso a jugar con él.
Observé de reojo como pochiena y Dante se hacían amigos y no se me pudo escapar una pequeña risa al ver como le olisqueaba la mano el pequeño cachorro y Dante estaba tan tenso. Me giré hacía el otro lado y me quedé mirando como jugaban mis pokémon. Son tan adorables...
Solté un suspiro de alivio cuando el poochyena dejo de oler mi mano y se puso a jugar con Charmander, ya que sentía que en cualquier momento me mordería, pero, también note que había hecho reír a Liza así que me acerque un poco a ella — ¿Me perdonarías? — le pregunté mientras me sentaba en frente de ella — No ha sido mi intención alejarte mientras platicaba con Destiny..
Me acerqué a ambos, y Dante se estaba disculpando con White. --Dante, no te preocupes se le pasará.--Le sonreí. --La casi-conozco.-- Me senté al lado de White. Espero no molestarla. --¿Verdad? ¿Liza?--
— Pero el sentirse ignorado no se "pasa" de un minuto a otro... por eso tengo que saber si en realidad estas bien... — dije mirandola algo triste
En parte estaba en lo cierto... Pero, ella estaba tan ausente... Pero en fin, no está bien apartar a la que puede ser tu mejor amiga. --Tienes razón...--Susurré.
—¿Como que no hay Eevee? — respondía enojado. El sujeto de las fichas nos habia... ¿estafado? Por nada habiamos gastado dinero. Me disponia a ir. —Lo siento, pero en este salon no se sortean ningun pokemon, lo lamento—se disculpaba el el señor. Ni modo, pensaba... —Bueno pues... queremos un rembolso. — asi se hizo, estaba desanimado, añoraba mucho tener un eevee, pero tendria que esperar hasta llegar al Casino donde los canjeaban. El tipo afirmo y nos dio nuestro dinero: a mi y a Emily.
Me ajusté la gorra para poder verles mejor. Había escuchado todo y la verdad es que me gustaba que se preocuparan por mi. Miré a Dante y después... a Destiny. Estaban arrepentidos y yo ya no podía seguir enfadada. Pero recordé una cosa y sonreí. --Os perdono. --dije con una gran sonrisa de oreja a oreja. --Peeero... --hice una pausa para dejarles con la duda.
— ¿Pe-pero? — le pregunté nervioso... ¿y si ella en realidad no nos habia perdonado?, esperemos que no... bueno si no nos llegaba a perdonar tendría que aprender a vivir con eso, a fin de cuentas también había sido mi culpa
Observé que Dante estaba muy nervioso. Parece que se olía lo que les iba a decir. --Deberéis hacer una pruebecilla de nada... --dije entre risitas. --¿Aceptais?
— Depende de que clase de pruebecilla sea — dije.. la ultima vez que acepte algo así termine probando una amarga Friz! que segun Ukita estaba deliciosa
Los miré con malicia. Ahora cambiarían las tornas. --Debereís caminar haciendo el pino por todo el parque y que vuestros pokémon se os suban encima. No es muy difícil para la reina de las bromas ¿no...Destiny? Al fin y al cabo, la venganza es dulce... --les dije. Mi compañera sabía de que hablaba. --¿Lo haréis?