— No lo sé... se habrán ido a pasear por el pueblito — respondí si el pueblo seguia asi de calmado no deberian estar en problemas de ningun tipo
Miré la conversación, aburrida. —Esto iba para rato..—pensé y me senté en el cesped para reposar la comida.
— Perdón por aburrirte — dije con una sonrisa mirandola recostarse — He de confesar que no soy muy entretenido que digamos Liza..
--Eso es lo de menos.-- --Entonces... Te han dejado sólo... No sé por qué, me recuerdan a alguien...--Dije mirando a White, con una sonrisa. --Si quieres, los podemos buscar. ¿Qué opinas White?--
— Pues... he venido desplomandome al pueblo así que es normal que se dieran a dar un paseo — dije pues en realidad eso habia pasado — No me gustaría molestarles.. deben estar divirtiéndose
—¿Qué? —Dije mirando hacía Dante extrañada. —No eres tu el que me aburre, es ella. —le respondí señalando a Destiny entre risitas.
--¿Disculpa? --Dije con una ceja arqueada, y con mi mano derecha en mi cintura. --Repíteme eso, encanto.--Reí
— Emm.. yo creo que lo decía de broma — dije intentando calmarlas y evitar una innecesaria pelea — No creo que seas aburrida — añadi
--No te preocupes, somos así a veces. Y gracias por el cumplido.-- Miré a White entre risas. --¿No querías ver el pueblo White?--
— Bueno... no me preocupare, pero si van a recorrer el pueblo... ¿me dejarían acompañarlas? — pregunté... creo que ya había estado solo mucho tiempo
Miré a Dante. Pobre, estar sólo es demasiado aburrido, además, cuanos más mejor. --Ni lo preguntes, acompáñanos.--
Deje escapar una gran sonrisa ante su respuesta — ¡Muchas gracias! — dije alegremente mientras cargaba a Cyndaquil y mi Starly se colocaba en mi hombro
--¡Pues en marcha!--Cogí la Pokéball de Poochyena y la lancé al aire, para luego cogerla, pero mi pokémon perro, saltó, tocó el botón, y entró el solito. Me quedé impresionada. Cuando la Pokéball cayó, la cogí, y Charmander se subió a mi cabeza esta vez. --¡Bueno! A caminar. ¡Vamos White y Dante!--
— Creo que no le he caído bien a tu poochyena — dije al ver como el solo había regresado a su pokebola al momento de salir — Bueno a caminar — dije con una sonrisa y empezando a caminar por el pueblito
--No te preocupes. Lo estoy acostumbrando a ir en Pokéball para que evolucione. No creo que quedé bien andar por ahí con un pokémon tan grande.--Reí mirándolo. --Si quieres, después te lo demuestro.--
— Pues creo que ya esta muy acostumbrado... — me quede pensando en ultimo que dijo — Si te refieres a mightyena no es tan grande... y si me gustaria que me lo demostraras algun dia — dije sin comprender mucho
--Para mí, los Mightyena son muy grandes.--Reí de nuevo. --Pero si le caes bien. Tranquilo.-- Miré a todos lados. Y me puse a pensar. --¿A dónde quereís ir antes?--
— Bueno pero aun así tu futuro Charizard sera mas grande que mightyena — dije entre risas — Ah y lo que ustedes elijan estará bien para mi — respondí
--Eso si es cierto.--Acentí riendo. --oye Dante Dante, te tengo una pregunta... Es la misma pregunta que le hice a White antes....¿Por qué te hiciste entrenador?--
— Ah.. ¿por qué me hice entrenador? — murmuré podría jurar que mi voz se estaba rompiendo — A mi hermanita... le gustaban mucho los pokémon al igual que a mi... pero a mi no me llamaba mucho la atención el ser entrenador... emm y tiempo después ella, bueno creo que lo sabrás sin que te lo diga — hice una pausa para poder tomar aire e intentar reponerme — Así que... he me aquí, voy a cumplir su sueño — concluí con una sonrisa