Cuando llegué, la mirada de mi compañera era brillante, y devoraba como si no hubiera un mañana. --Halaaaaa...--Dije asombrada.
—Destiny... —me giré para verla. —Nos vemos en aquella mesa. —Y me fui a por la comida lo más rápido que pude. Cogí unas tostadas, un croassan y un colacao bien calentito, como a mi me gustaba. Y me senté en la mesa a disfrutar por una vez desde que inicié mi viaje, de un desayuno completo. De paso cogí comida para mis pokémon y los saqué. Se pusieron al lado mio y comieron con mucho apetito.
--Mejor... Te espero fuera.--Le dije señalando la salida. Me fui con Charmander, y una vez que salí, me acerqué a un árbol, y saqué a Poochyena. --Bien Poochyena, tú y Charmander, entrenaréis con ese árbol vuestros golpes directos, ¿vale?-- Mis pokémon hicieron caso, y empezaron a golpear, pero en menos que canta un gallo, se pusieron a jugar. Llevé mi mano a mi frente, son de lo que no hay...
Gire mi vista a un árbol lejano, había dos pokémon jugando un charmander y un Poochyena — Creo que se están divirtiendo — dije al verlos jugar tan alegremente, luego me percate de su entrenadora, era una de las chicas que había en el colegio, por fin otra cara conocida a parte de Ian y Jenna
--¡Estaos quietos chicos! ¡Os dije a entrenar, no ha jugar!-- Nada no me hacían caso... ¿Qué debo hacer? --Si no puedo, los dejaré, total, no hacen daño a nadie.--
—Que rico estaba todo... —me dije en voz alta. —Recogí los platos y el vaso y los llevé junto a las bandejas. Osawhott se subió a mis brazos y Starly en mis hombros y decidimos ir con Destiny. Salimos al patio trasero del centro pokémon a respirar un poco de aire fresco y vimos a lo lejos a mi compañera. Me di cuenta de que estaban entrenando y decidí dejarlos solos. Cerca de donde estábamos había un árbol bastante bajo pero con muchas ramas y decidí subirme arriba para ver el pueblo entero. —Woaah... se ve todo muy bien desde aquí.
— ¡Genial otra cara conocida! — pensé con alegría levantándome de la banca y caminando hacia el árbol donde la chica había escalado — Te podrías caer si das un mal paso — dije observandola desde el suelo
En ese momento escuché una voz y me distraje, resbalándome de donde estaba y dejando a Osawhott recolgando de la rama y Starly volando. —¡¡Aaah!! —grité mientras caía del árbol.
Escuché el gritó de White, y decidí ver que pasaba. --¡Vamos chicos!--Llamé a mis pokémon, y me dirigí hacia donde vino el gritó de mi compañera.
— ¡Cuidado! — le grite para rápidamente atraparla y evitar que cayera al suelo, por su parte mi starly logro hacer que su Osawhott volviera a la rama donde estaba, sano y salvo — Perdón por distraerte — me disculpe
Cuando abrí los ojos vi que no me había estrellado y que el chico que escuché antes me sujetó a tiempo. Me bajé de sus brazos y reconocí su cara de averle visto en la escuela pokémon. —Gra..gracias. —le agradecí con un leve sonrojo mientras metía a mis pokémon en sus pokéballs. —No me has distraido, es que soy muy torpe a veces. —reí.
— No hay nada que agradecer... aun así te has resbalado por que te he hablado — dije rascandome la nuca algo nervioso, de cierta forma si tenia un poco de culpa — Disculpa... emmm... podrías decirme tu nombre, no recuerdo si me lo dijiste en la escuela — añadí
—Soy..—en ese momento llegó Destiny alarmada por el grito que pegué antes. —si, estoy bien, tranquila. —le sonreí. Volví a mirar al chico y me presenté: —Soy Liza, pero todos me llaman White. Encantada. ¿Y tu eres..?
— Me llamo Dante... — le respondí mirando a la acompañante de Liza, ella en definitiva era de la escuela tambien — Lo siento.. ha sido mi culpa — dije dirigiendome a su amiga que al parecer estaba preocupada
--Si... Me acuerdo de ti... Tu pokémon principal fue un Cindaquil ¿no?--Le pregunté, pero caí en que no me había presentado. --Me llamo Destiny, y ellos son Charmander y Poochyena. --
— Si, ah mucho gusto Destiny — dije alegremente — Si los he visto jugar, se nota que se llevan muy bien — me gire hacia mis pokemon para que las saludaran — Cyndaquil, Starly ellas son Liza y Destiny
— En realidad no.. no me gusta estar solo — lo ultimo lo dije en un murmuro casi inaudible — Viajo con Emily y Ukita un viejo amigo mio — respondi