Me rei por como estaba Liza despues del breve viaje, seguidamente le respondi:—Pues pues... hacia la siguiente ruta no? Es mejor avanzar!
--Sii cuantos más mejor. --respondí muy feliz pero recordé la pregunta que me hizo Destiny y me puse nerviosa. --No he ido a n-nada importante jeje. Co-continuemos pues.
--¿Seguro?--Le volví a preguntar. Sé que me lo dirá, pero por ahora, mejor no digo nada. --¡Pues vámonos!--Lancé la Pokéball de Poochyena, para que el solito entrara, y subí a Charmander, para que él mismo se pusiera en mi hombro
— ¡Pues vamos! — dije comenzando a caminar hacia la siguiente ruta que si no me equivocaba era la 304
Fui tras ellos, Mi Bulbasaur se habia quedado dormido por los efectos de la bebida, me hubiera sentido culpable si lo guardaba en la pokeball asi que lo mantuve en mis brazos, mientras caminaba con a Dante, Destiny y White... oh y Emily,
Un pueblo, por fin un pueblo... reí bajo al recordar que Ukita y Emily pensaban que ahi estaba el casino donde harían esa apuesta que nunca realizaron... recuerdos, que solo quedarían como eso.. -- Anda, larguémonos de aquí
Pueblo Pincel.... Queda menos, menos mal... Lucario parecía cansado de ir de un lado a otro, pero se mostraba energético.
Crucé pueblo pincel con cierta extrañeza, el lugar se me hacia bastante conocido, sin embargo no podia recordar que hacia echo aquí, lo excuse a mi perdida de memoria, tenia bastantes incognitas, pero la aventura opacaba mi interés de resolveras.--Ya llego ya llego!--gritaba mientras corria hacia la siguiente ruta donde me esperaba Ian.
(Por aquí @Fabian) Llegamos a Pueblo pincel y respiré hondo hasta volver en mí. Raichu vio que ya esta mejor y me miró alegre, yo sonreí. Miré a Ukita y le propuse algo. --¿Y si vamos a comprar algo para el trayecto? Me entró sed. --sonreí.
(Gracias :3) --Oh claro! Espera espera yo tengo algo... son de mis favoritas--Rebusqué en mi mochila y saqué una lata de Friz!--Prueba--le ofrecí cordialmente.
(De nadita x3) Miré la bebida y me entró un escalofrío. Yo ya la probé antes y me volví hiperactiva. --Emm, no gracias. Ya la probé y acabé mal... --reí arrascandome la nuca avergonzada.
No me sorprendió, la mayoría de las personas reaccionaban algo así cuando les ofrecía Friz! Ya qué... Más para mí--Bueno jeje esta bien--Abrí la lata y tomé todo con naturalidad, me había acostumbrado a la amargura.--Bien, vamos a comprar algo para ti entonces!
Me quedé impresionada ante la naturalidad del chico bebiendo esa bebida del demonio. Me limité a asentir riendo y nos encaminamos hacia un quiosco. Pedí una coca-cola rápidamente, pagué y la abrí para empezar a beber. --Umm, que fresquita. --dije alegre y miré al chico. --Bueno, ¿seguimos pues? --pregunté con la botella en mano.
--¡Vaya, vaya! ¡Este lugar era juuuuusto lo que necesitaba! Miré hacia todos lados. Había una gran cantidad de cafeterías, hoteles, entre otros. --Bien, voy a descansar unos minutos, y sigo...
Los minutos se tranformaron en una noche entera. Estaba muy agotado de tan largo viaje. Pero ahora que estab más repuesto, era hora de seguir, así que tomé rumbo a la ruta 302.