— Vamos Ukita no seas tímido ellas no muerden — le dije bromeando, siempre se quejaba que "queria conocer a mas personas" y ahora que podía conocerlas estaba bastante distraido — Podriamos ir hacia otra ruta...
—Ajam...— mire de reojo y con el ceño semi fruncido a Dante, bien sabia que no me relacionaba con personas mas que mi padre y él. —Me parece bien a mi, no esta muy lejos...— trague saliva, intentando seguir la conversacion para desenvolverme.
Sonreí ante la actitud de mi amiga. Se estaba poniendo muy melodramática. Pero, dejé ese tema y observé al chico nuevo. Parecía incomodo así que decidí hacer algo. --Oye, y si vamos todos a dar un paseo y así conocernos mejor. --dije muy feliz al tener a dos personas más en el grupo.
Me rasqué la nuca, me parecía buena idea... pero y... ¿Dante? -.- No sabia si responder o no.—Pues pues... eh, ¡por mi genial!
--Podríamos dar un paseo hacia la siguiente ruta, porque si no, no avanzamos Liz.-- Dije señalando tras de mí. --Todos tenemos planes, y hay que ir hacia delante, no quedarnos en el mismo sitio.--
Oi eso y tambien afirme, me veia algo tonto aceptando todo lo que proponian—Claro claro, tienes razon...
Ok. Me parece bien pero antes Destiny... --le dije mientras empezaba a caminar. --He de hacer algo muy importante. Xau --y salí corriendo aún con la mano alzada en señal de despedida
--¿Pero a donde va?-- Esta chica es muy rara... Bueno, de que quejarme, yo también lo soy. --Esto... -- ¡Me siento incómoda!
Y eso... la muchachilla habia salido corriendo de la nada. Wow.... —Oh... ¿Y a donde se va? —otra vez mi caterpie de la curiosidad.
— Bueno... — dije al aire para despues acercarme un poco a Destiny — Oye Destiny.. ¿segura que estas bien? — le murmure ignorando que mi voz se notaba bastante nerviosa
--Yo...-- Ya está, no debo seguir mintiendo, no me llevará a ningún lugar. --No...--Respondí, notando que mi voz empezaba a temblar.
Crucé las calles y pasé las carreteras a toda pastilla. Al fin llegué a mi destino... el centro pokémon. Entré y subí a la habitación para coger lo que se me había olvidado. Me alegré de que estuviera ahí,lo puse contra mi pecho y susurré: --Que bien que estés aquí... -- y rápidamente la guardé en mi bolso con sumo cuidado y eché a correr no sin antes devolverle la llave a la enfermera joy y agradecerle todo lo que había hecho por nosotras.
--Dante, olvídalo, son cosas mías.-- Me giré para poder ocultar mi rostro, pero vi a White venir a toda prisa. --Mira quien vino.--
— No lo olvidare... pero para cualquier cosa puedes decirme — le murmure girándome para ver a Liza con una sonrisa como si nada hubiera pasado
--En fin, ya hablaré de eso...--Le susurré a Dante. --¡White! ¡No has tardado nada! ¿A dónde fuiste?--
— Bueno ahora que estamos todos juntos... ¿a donde iremos? — les pregunté aprovechando que por fin estabamos todos