Llego con los supervivientes y guardo el regalo de sus padres y se presento con las manos cruzadas —Me llamo Victoria Gutierrez, yo la verdad no trabajo aun sigo estudiando pero iba ser dibujante Dijo sacando sus dibujos de su bolsa y mostrandolos, el primero fue el que acababa de dibujar, el retrato de Annabeth Halet.
Bega Minier Sintió como alguien la jalaba hacia la orilla; ella intentaba liberarse pero su fuerza era rídicula después de gastar toda su resistencia nadando contra las olas. Fue llevada hacia donde estaban aquellos que aún vivían; no podía soportar verlos ni oírlos, la única voz que quería era la de Eithan y ya no la escucharía más. Escuchó la cálida pregunta de alguien, consternado por su estado físico; pero ella sabía que estaba bien pues Eithan la había protegido mientras todo sucedía "Tranquila, cierra los ojos y confía" recordaba esas palabras y comenzaba a llorar. Ella quería estar bien, sabía que había sobrevivido por algo, que debía ser fuerte, pues permanecer con vida era algo que le debía a Eithan; pero simplemente no podía ser útil, estaba devastada, había perdido a la persona que mas había amado... En menos de un minuto. —Bega...— intentaba articular sin romper en llanto— Bega Killian— pudo contestar finalmente
—Ese es un buen boceto, Vicki, eres la stalker con más talento que he visto —comenté con un tono bromista, intentando aliviar un poco la tensión. No era sencillo, probablemente imposible, pero no había otra opción más que intentar hacer lo mejor de la situación de mierda en la que se encontraban ahora. Se volvió hacia la pelirroja—. Bega… bonito nombre. Le sonreí y luego procedí a pensar en lo que había dicho Natalia. Bueno, había fuerza en los números, para que negarlo, y ser rescatados era la prioridad de modo que… sí, tenía sentido mantenernos juntos. ¿Qué más íbamos a hacer sino? No había otro lugar a donde ir. Aún quedaban dos chicas que no se presentaban (además del ruso y el doc, pero con sus apodos a mí me bastaba), de modo que todos clavaron sus miradas en ellas para que procedieran a por lo menos decir sus respectivos nombres.
Me sentí un poco nerviosa por toda la gente que me miraba a mi y a la chica que tenia al lado, pero arme valor y procedí a hablar —Me...Me llamo Melody Berlitz y la verdad me dirigia a estados unidos ya que me contrataron para diseñadora de video-juegos—Dije algo sonrojada por todas las miradas que tenia encima
Me sonroje levemente de la vergüenza al sentir todas esas miradas sobre mi y la otra chica a mi lado, la cual acababa de decir su nombre...y por la forma en que tartamudeo supe que ella también se sintió nerviosa por las miradas. Y tras ella acabara de hablar decidí presentarme yo. —Y-yo soy....Hikari Aisaka—me presente un poco nerviosa, pero luego tome aire y mi leve sonrojo desapareció.
Terra Weedall. Giró su rostro de nuevo hacia el grupo reunido debajo de las palmeras y expresó con un tono seco, sin arrogancia pero con cierto desdén. —¿Así son todos en las ciudades, Tony? No hemos venido de excursión. Vamos a salir de aquí cuanto antes y basta de charlas... ¿alguien me acompaña a inspeccionar el terreno y ver qué clase de alimentos podemos encontrar, o a construir unas cuantas chozas? ¿O nos quedamos aquí a seguir dibujando?
—Tranquila, Tarzán —le dije a la australiana con suavidad, poniéndome de pie—. Estábamos haciendo tiempo a que el peligro pasara, y el fuego ya murió… creo que ya es hora de inspeccionar en busca de equipaje… seguramente gran parte habrá caído sobre la jungla, pero vayamos a ver que encontramos… Pasé de largo de la rubia y caminé hasta lo ahora encajados y carbonizados escombros. Si bien no eran ya un peligro, estaban ardiendo por todo el fuego, de modo que no había que tocarlos o no sería bonito. Vi unas lonas cerca de un pedazo del avión, parecían ser las que se usaban en caso de emergencia como "toboganes" para que desciendan los pasajeros. Podían sernos útiles para armar tiendas después. Caminé un poco más a ver que encontraba y… —Bien, unas pocas maletas, creo que las etiquetas se salvaron así que podremos ver a quienes pertenecían… —llegué a un total de siete maletas, de modo que procedí a tomar la primera y abrirla frente a todos los demás, que se habían puesto en ronda a mi alrededor, para que todos vieran luego no acusaran cualquier cosa—. La primera es de… ¿Terra Weedall? Iba a decir que seguramente era alguien que no había salido con vida, pero resultó que era la australiana, que se apresuró hacia todos cuando oyó su nombre. La maleta contenía algunas mudas de ropa y uno o dos objetos personales, nada particular, de modo que permitímos que Terra la tomara sin más y nos concentramos en la segunda valija. La segunda valija pertenecía a Victoria; contenía una gran cantidad de mudas de ropa y un cuaderno lleno de dibujos. La chica guardó su cuaderno en el bolso de mano, el cual, por cierto, contenía nada más otro cuaderno más pequeño, un lápiz, una lapicera, una goma de borrar, una cartera con unos pocos billetes, y un celular que había sido destruído durante el accidente. Se lo habíamos pedido ver, por supuesto, pues ella era la única que había rescatado su bolso de mano. La tercera valija pertenecía a un tal Matthew Cook, quien al parecer no se encontraba entre los sobrevivientes (creí que se trataba del doc, pero éste reveló que su nombre era en verdad Adam no Matthew). Contenía una amplia variedad de ropa de hombre y nada más. La aparté para distribuírla luego entre los demás. La cuarta valija pertenecía a Nettie, para sorpresa de ella. Contenía unas cuantas ropas elegantes, y unas pocas casuales, pero tendrían que ser suficientes… también descubrimos una botella de whisky escondida entre las ropas, a lo que ella se encogió de hombros, diciendo que si los de aduana no se habían dado cuenta era su problema, no el de ella. Decidió guardarla para más tarde por alguna razón. La quinta valija pertenecía a Annabeth; contenía un montón de ropa y un par de kits de maquillaje, probablemente debido a su profesión, de la cual había hablado algo anteriormente. La sexta valija pertenecía a Hikari; contenía muchísimas mudas de ropa y nada más que eso. Sugerí que aquellas que no habían podido encontrar su maleta, como Natalia o Melody, podían pedirle prestada mudas de ropa a ella, pues parecían ser del mismo talle todas ellas… La séptima y última valija pertenecía a Bega; en ella se encontraba bastante ropa de mujer y un par de ropas casuales de hombre, lo cual llevó a la conjetura de que viajaba con alguien, ese mismo alguien cuyo nombre había estado gritando… ¿un novio, quizás? ¿Marido? Preferí no preguntar.
La mayoría de los aquí presentes se dedicaban a presentarse, otros como aquel hombre que tenía aspecto de ruso buscaba (supuse) algún que otro objeto útil por la arena. Yo simplemente observaba con notable indiferencia al oleaje depositar varios cuerpos sin vida sobre la arena, arrugando la nariz en el proceso al comenzar a oler un poco mal debido a los desdichados que no lograron salvar sus vidas en el accidente. En un momento determinado aquella chica rubia de antes rompió un silencio apenas formado, y el tal Tony se levantó y empezó a buscar equipajes por si las moscas. En mi mente pensaba que sería demasiada casualidad encontrar las maletas de alguno de nosotros después de todo ésto, pero para mi sorpresa aparecieron 7 maletas, la mayoría de algunos afortunados del grupo. Solo una de las maletas no pertenecía a ninguno de nosotros, y para despejar dudas tuve que decir que yo era Adam Williams y no ese tal Matthew Cook. Directamente tomé aquella maleta y la abrí, cogiendo una camiseta negra de mangas cortas y poniéndomela en el acto. Estar semidesnudo delante de ésta gente era bastante incómodo para mí. Una vez dejé la maleta en el suelo, miré a la tal Terra (nombre apenas mencionado al ver su maleta) y hablé. —Lo primordial es encontrar agua, con ella podremos sobrevivir por dos semanas más, la comida y el refugio pueden esperar aún. Así que yo estoy de acuerdo con inspeccionar la isla, cuanto menos tiempo perdamos mejor.
Bega Minier Abrazó fuertemente la maleta, era lo único que quedaba de él. Y de nuevo comenzó a llorar, en verdad trataba de contenerse pero no podía; ya le dolía su cabeza y comenzaba a sentir alergia por el cambio de temperatura. Miró al interior de su maleta y pudo ver una camisa de Eithan, la acarició con su mano temblorosa; después se intentó secar sus lágrimas, fue inútil.
Alisson Las ultimas personas que faltaban de presentarse, por fin se habían presentado-si no me equivocaba-. Y el primer tema que surgió fue el de inspeccionar el terreno, claramente lo tendríamos que hacer, pero no negaba que las presentaciones sirvieron para tan siquiera relajarnos un poco, ¡habíamos caído de un avión!, lo mínimo que podríamos hacer era calmar los nervios y el miedo... o tan siquiera eso creía yo. No mucho después Tony se levantó y caminó por los escombros para buscar algo en específico: equipaje, me levanté de la arena para caminar cerca de donde se encontraba para escuchar lo que decía, y ver si estaba mi equipaje, en total habían sido siete maletas, ninguna mia, pero estaba segura que con las maletas que habíamos encontrado podríamos cambiarnos todos cuando la ropa que lleváramos ya estuviera en condiciones... deplorables, por asi decirlo. — ¿Iremos dentro del bosque? — pregunté, algo de agua debía de ver allí — ¿O intentaremos buscar botellas por aquí?....
Me alegre al ver una de mis maletas, en la cual traia la ropa casual y maquillaje, abrí una de las cajas de maquillaje, era un desastre. Los polvos se rompieron y mesclaron y el espejo estaba echo trizas, los labiales salieron intactos y los esmaltes de uñas tambien se rompieron dejando una mancha multicolor en el fondo de la caja. Abri la otra caja en el cual mantenia un maquillaje especial para hacer detalles segun la obra, eran unos frascos plasticos los cuales salieron intactos, o algo así un par se rompio pero no habia de que preocuparse y los pinseles se partienos en pedazos pero seguian siendo utilizables, tambien tenia unas fotografias de como debia ser el maquillaje y peinado que usarian los actores, pero se manchaton un poco. Mi ropa estaba bien, tenia mucha ya que planeaba quedarme en casa de mi madre un tiempo. Mi ropa formal estaba en la otra maleta ya que no podia ponerla junto a la pintura. Pero no me preocupaba tanto ya que podria encontrarla o reemplazarla, lo que me preocupaba era mi bolsa de mano, en ella tenia mi cámara fotográfica y unas fotos de mi familia, tambien una agenda con mis horarios de trabajo y datos importantes. —Yo creo que es muy poco probable encontrar botellas —dije al escuchar la pregunta de Alisson —, ya que la mayoria era de plastico y el avion se incendio.
Terra Weedall. —Vamos a tener que ir tierra adentro en algún momento. Hagan lo que hagan, que la sed no los obligue a beber el agua de mar, o pronto estarán flotando como ellos —y señaló a los cadáveres que pronto empezarían a hundirse—. La noche va a ser fría. Cámbiense la ropa húmeda o no se sentirán bien de salud. Terra siguió inspeccionando el terreno más próximo. De algún modo, a pesar de no ser una persona acostumbrada a la compañía, sentía un poco de lástima por aquellos citadinos que seguramente jamás se vieron rodeados de un par de árboles. Sabía que tenía que hacer algo por ellos. Llevó su propia maleta junto a la palmera más cercana y revisó desde donde se hallaba la madurez de los frutos que colgaban de ella. En cuanto la sed los atacara, lo más factible era beber del agua de los cocos. ¿Y el alimento? Sin duda los peces contendrían un buen balance si pronto lograban hacer una hoguera cayendo la noche. Era una provisión que no se les agotaría en un muy buen tiempo. Pero nadie sabía cuánto había que esperar para ser rescatados o si, del otro lado de la isla, había alguien que pudiera prestarles auxilio. Por supuesto, la isla también podía estar infestada de insectos o víboras, así como de fieras. Ella sabía defenderse y sobrevivir en los parajes indómitos, pero varios de sus compañeros mostraban un horrible miedo a lo desconocido.
Viktor Reznov Cuando comenzaron a repartir la ropa, apareció. Tomó sin miramientos la maleta con ropa de hombres y retiró un pantalón, una remera y un abrigo estilo campera para la noche; se acomodó la ropa debajo de su brazo izquierdo y miró a los que serían, a partir de ahora, la gente con la que estaría obligado a convivir. Pero ninguno de los presentes pertenecía a su unidad, por lo qué en cualquier momento podía irse sin miramientos. Observó el bosque y arrugó la nariz; no sabía que podría haber allá, pero por lo que sabía, los grandes mamíferos era muy improbable que existieran en una isla tan remota como esa, pero por otro lado... los reptiles; las víboras podrían ser un problema. -Iré al bosque. -anunció a nadie en particular, con sus celestes ojos clavados en la espesura del mismo. -Buscaré algún lugar elevado, quizá una colina, donde pueda ver bien el horizonte y poder detectar donde nos encontramos. -dijo sin esperanza pero sus palabras fueron firmes y rápidas, con su acento vulgar en cada sílaba. Comenzó a caminar sin esperar a nadie. Giró el rostro mientras se alejaba e intentó recordar los rostros y apuntó en su mente al más importante, el médico.
Se do cuenta de que se había encontrado la maleta de ella, corrió, o algo similar a eso gracias a su pierna rota y tomo rápidamente la maleta y la vio para revisar si estaban todos sus dibujos, ya que uno tenia el retrato de sus padres —Dios mio se salvo—dijo tomando el dibujo de su familia y abrazándolo Después se levanto tomando lo que pudo se su maleta, sin darse cuenta que en esta venia una bolsa oculta en tanta ropa, y en esta ¿venían mas bolsas? —Jaja, al parecer mi madre me a echado algo, pero, ¿esta bolsa ocupa llave?—dijo intentando abrirla—espero que lo que venga en esta bolsa, nos haga útil de alguna manera Se levanto y dejo la maleta junto a un tronco y decidió ayudar a encontrar las otra maletas
Al parecer las botellas por aquí no era una opción, estaba consciente de que las botellas pudieron quemarse al ser de plástico, pero tal vez podía haber un golpe de suerte, si nosotros salimos vivos de ese avión, podía haber botellas intactas esparcidas por la playa, pero seamos sinceros... aun se valía soñar, y en una isla posiblemente desierta, ¿a quién le gustaría perder la esperanza?. Cuando Terra comentó lo de la ropa y que posiblemente haga frio por la noche, miré mi vestuario, yo no había recobrado la conciencia en el agua por suerte, si no en la área, así que mi ropa mojada no estaba... así que el cambio de ropa podría servirle a otras personas. Después el hombre de acento ruso dijo que iría al bosque o algo parecido, a una colina que había señalado — ¿No...No sería peligroso que fueras tú solo?...— le pregunté algo preocupada, claro que él se veía capaz de irse solo por el bosque y esas cosas pero nadie sabía que podía haber en el bosque y hasta donde había visto, no le veía ningún arma encima
Viktor Reznov Se detuvo en seco y ladeó el rostro en dirección a la voz tímida que se dirigía a él. Le costó pocos segundos reconocerla; era la chica a la que había salvado de una de las ruedas del avión. Sonrió con malicia y con un ademán la invitó a seguirlo. -No estaré solo, tú vienes conmigo. Estaríamos con cuentas saldadas de este modo. -claro está que no hablaba en serio, luego de sus palabras volvería a caminar hasta perderse en el bosque, no creía que tenga el coraje. Pero quién sabe, quizá podría llevarse una sorpresa de toda esa gentuza
Lo primero que hubiera pensado es que hubiera seguido su camino ignorando mi comentario, pero no... se detuvo y al parecer buscaba a quien le había hablado: a mi, sonrió haciendo un ademán invitándome a seguirlo, para "saldar cuentas". Aunque claro si lo comparaba conmigo probablemente yo le serviría solamente como una especie de "carnada" que inconscientemente atraería a los posibles animales del bosque haciendo que pudiera seguir tranquilo su camino hasta su destino. Pero a pesar de estar preocupada por si iba solo o no, no me atreví a moverme, una de las causas era lo que había pensado hace poco y la segunda solo por el hecho de que tal vez, en el remoto caso: sería una carga. — Cuidate...
Viktor Reznov -Me lo imaginé. -dijo con una mediana sonrisa y la observó con sorna antes de darse media vuelta y seguir caminando hacia el interior del bosque, pensando a su vez en que sin brújula estaría desorientado pero podría marcar un camino arrancando o removiendo la naturaleza para saber por donde paso.
—Tranquilo ahí, Indiana Jones —me adelanté y me posicioné frente al ruso, que ya amenazaba con internarse en la salvaje jungla de la isla—. No vayamos a separarnos así nada más, cuantos más seamos mejores chances tenemos de sobrevivir… pero es verdad que es necesario, como había dicho ella —señalé a la australiana— anteriormente, hay que averiguar más de donde nos encontramos, y ahora que pasó el peligro es buen momento para hacerlo, ¿no creen? Hubo un murmullo de aprobación muy leve entre los sobreviventes; nadie parecía querer ir a la jungla a excepción del ruso y quizás la australiana, pero ni modo, alguno tendría que ir. —Bien... Miguel, Terra y… Hikari, ustedes vengan con nosotros —me señalé a mí mismo y al ruso—. Oh, y Alisson también, ya que más o menos te ofreciste y veo que quieres seguir ese romance de rescate con este apuesto ruso. Necesitamos gente para explorar mejor la isla, seis deberían ser más que suficientes, además buscaremos a ver si encontramos algo de agua… el resto supongo que podría ver de hacer tiendas con esas lonas, creo que hay suficientes para hacer individuales… pues vamos, ¡en marcha! Y sin decir mucho más, nos internamos los seis en la jungla. Contenido oculto Perdón por mi demora, tuve un fin de semana atareado XD @rapuma @Nekita @Jenna Bodt Fubar @Taiga Aisaka y @Cygnus sois los elegidos (junto con Tony) a explorar la jungla para conocer un poco mejor la isla… ¿qué sorpresas se encontrarán por ahí? Ya verán… el lugar "Jungla" fue creado, ustedes cinco al igual que yo deben rolear directamente allí ^.^ El resto de los roleros quedaron atrás en la playa tratando de organizar el campamento… @Felurian @Amelie @Liza White @Melody Berlitz @EliLover @serena ketchum @Chelsea roleen entre ustedes, conozcanse, interactúen un poco, y construyan las tiendas que serán los hogares de los personajes en la isla (supongo que no tengo que aclararlo, pero por las dudas, nada de cosas elaboradas e ilógicas; tiendas rústicas y sencillas XD)
Los seis supervivientes se fueron por aquella jungla a buscar algo de ayuda, mientras que en la playa se quedaron los otros 7, hasta entonces eran Antoinette, Adam, Bega, Melody, Natalia, Victoria y Annabeth, esta ultima era la que más le caía bien a Victoria. —Bueno, ellos ya se fueron, mientras intentamos hacer algo, ¿que tal si nos conocemos mejor?—dijo mirando a los que estaban en la playa junto a ella. Contenido oculto @EliLover @Felurian @Liza White @Amelie @Melody Berlitz @Chelsea