Drake Orestes Apresuramos el paso. No debíamos tardar mucho en camino a la ciudad, para conseguir mis joyas y continuar nuestro camino. —Vamos, chicos, no falta mucho. Hay que entrenar.
Orgen Tras haber abandonado la playa del sur, comencé a caminar a través del paso sinuoso, observando nuevas variedades de pokémon entre ellos un Snover que me pareció bastante inusual y por la apariencia era de tipo planta.
Orgen De pronto caminando entre el camino y la hierba apareció de manera sorpresiva un Snorunt, que sobresaltó a Prim el cual cayó de mis hombros al suelo, dándose un buen golpe. —Jajaja, pobre Prim. —comenté, mientras me agachaba y le sobaba un poco.
Orgen [3/5] En el camino seguía contándole mi aventura y parte de mi vida a Prim, mi nuevo compañero. El como había estado batallando dentro de la torre durante varios meses, las aventuras e investigaciones de todos los holders, le hablé de Mimi Honda y vaya, sí que tenía mucho que contarle.
Orgen Mimi Honda, exactamente esa mujer me sacaba de quicios con tan solo pensar en ella. Desde la vez que insultó a mi querido Pidove hasta aquella vez que me lanzó una piedra sobre la cabeza. Sabía que Galeia estaba llena de gente loca, pero Mim rompía los esquemas y patrones comunes.
Orgen [5/5] Tras un largo recorrido por el camino al final se observaba una ciudad rústica formada por recursos naturales como paja, piedra y madrea. Me acercaba a la ciudad Mkuu la cual era el punto de encuentro y referencia según el profesor Abeto.
Orgen Volví a paso lento a través del paso sinuoso y me dirigí a la playa nuevamente. Era hora de entrenar a Prim y conseguir nuevos comapñeros que sean bastantes fuertes.
Dante Miles Tras salir de los mercados de la ciudad, sus pasos volvieron a llevarlo al paso sinuoso, por el momento... el lugar menos caluroso que podía encontrar por los dos grandes acantilados que lo "rodeaban", este había sido el lugar donde había dejado a sus pokémon cuando se había topado a Steve en esa isla, y como luego lo había vuelto a ver en Galeia sabía que tan siquiera se habían quedado con los pokémon de su amigo y con suerte, Litten no se habría metido en ningún problema. Comenzó a llamarlos, paseandose por las hierbas altas, mirando la vegetación, escondites, incluso algun par de árboles, hasta que finalmente, a lo lejos divisó a su pequeña pokémon planta/fantasma —¡Budew! —Movió un poco sus manos para llamar su atención y cuando notó que miraba en su dirección apresuró sus pasos para recibirla en sus brazos —¿Cómo estás pequeña? ¿Estuviste fuera de problemas? Eso parece... —Quería creer que tan siquiera habría dormido a cualquier pokémon que representara un peligro o algo así. De igual forma, le parecía muy adorable y como había hecho desde que la había reclutado, comenzó a acariciar un poco su cabeza aprovechando que la tenía cargada. —¿Sabes a donde se fue Litten? —Preguntó en voz baja, aquel pequeño felino era realmente escurridizo y sabía muy bien que era un gran fanático de ir a encontrarse con otros pokémon para pelear. Budew no tardó en asentir y fue entonces que Dante volvió a dejarla sobre el suelo para seguirla por el paso hasta que, luego de unos minutos vio a su pokémon inicial, en una pose de un completo cazador (con un pokémon que sabía que no había visto frente a él) y antes de que pudiera saltar, Dante dio un toque sobre su cola, asustandolo. No hizo más que sonreir bastante entretenido cuando lo vio dar ese pequeño salto mientras también trataba de darle un par de arañazos a su dedo por aquel susto —Perdona, perdona... no quiero que te metas en problemas tu solo, pero ya estoy de vuelta —finalmente logró acercar su mano lo suficiente para acariciar su cabeza —, somos un equipo, ¿sí? —Le ofreció su brazo para que lo trepara y pudiera estar sobre sus hombros, luego volvió a cargar a Budew. —Busquemos un pokémon si te parece bien...
Mimi Honda Pasar por el paso sinuoso me ponía los pelos de punta. Todos esos... bichos... aguardando para saltarme encima desde la hojarasca. Mi equipo debía seguir en el desierto... eso pensaba. Pero una sombra ágil pasó como una exhalación por encima de mi cabeza, corriendo entre los acantilados a una velocidad pasmosa. Temí por un momento que se tratase de algún pokémon agresivo, apareciendo cuando estaba tan indefensa... pero frente a mi cayó una criatura de mirada serena. Sus ojos azules destellaron momentáneamente bajo la luz del sol que se colaba a través de las hojas. Contuve la respiración. Me miró por un momento... antes de lanzárseme encima. No tardé en ser cubierta de lametones. —... ¡Toboe...! ¡Toboe basta!—contuve una risita, estremeciéndome en el suelo—. ¡Para, me haces cosquillas...! ¡Para~! Se apartó entonces agitando la cola con emoción. Pude ver en él la imagen de un pequeño y cariñoso Rockruff y no de un serio y diligente Lycanroc. Suponía que en el fondo no había cambiado nada. Me limpié los lametones de la cara y sacudí mis shorts al incorporarme, apartando la suciedad y la hojarasca. Por un momento me pareció escuchar una voz a lo lejos. Toboe alzó la cabeza, atento. —¿Has oído eso?—inquirí. Asintió. Esa voz sonaba sorprendentemente familiar... pero ya estábamos a tan solo un paso de la playa. Sacudí la cabeza y me puse en marcha. ¿Dante? No. ¿Qué iba a hacer Dante en un lugar como este?
Dante Miles Estaba algo más contento, había pensado muchas veces en Galeia como aproximarse de una mejor manera a Litten para que convivieran un poco mejor y parecía que esa estrategia de simplemente ceder a sus deseos de irse a enfrentar a los pokémon que encontrara (o los pokémon que realmente no parecían simplemente un peligro para el pequeño felino) parecía funcionar bastante bien. Volvió por sus pasos para intentar regresar al camino principal, sintiendo como de vez en cuando sus patas delanteras se colocaban sobre su cabeza como si tratara de ver alguna clase de contrincante cercano antes de volver a su hombro. —No seas tan impaciente, seguro ahora cuando retomemos el camino podemos...—Y allí, justo cuando había llegado al camino principal, la vio, casi quedó congelado en su lugar apretando un poco más a Budew a él con dos grandes intenciones, cubrirse y sentirse algo más seguro. ¿Siquiera debía decir hola? ¿Dejarla pasar primero para que continuara su camino? ¿Volver a la hierba alta?
Mimi Honda Conseguir siete Pyukumuku era una locura... ¿para qué había abierto mi gran bocota y plantado mi enorme orgullo por delante? ¿Por qué no pensaba antes de hablar? Si ni siquiera podía encontrar tres... ¿por qué fanfarroneaba de siete? Escuchaba el murmullo del mar a lo lejos. El sonido suave de las olas turquesa. El aire ya olía a sal. De alguna forma lograba relajarme. Tenía un efecto calmante en mí. Nada podría romper esa paz... quise convencerme de eso. Estaba decidida y determinada en llevar a cabo aquella tarea. Toboe se detuvo repentinamente en mitad del camino, tenso. Yo hice lo mismo por mero instinto... pero no me topé con ninguno de esos asquerosos bichos que infestaban todo el paso. Aunque dada la situación casi lo hubiera preferido. Todo mi cuerpo se congeló. Fue como si hubiera chocado repentinamente contra una pared invisible. Esperaba no volver a encontrarme con él, mucho menos ahora. ¿Qué...? ¿Qué demonios estaba haciendo allí? ¿Era algún tipo de broma? —¿Dante?
Dante Miles "¿Dante?" Sí, la situación acababa de hacerse mucho más real. Pasó de sostener a Budew con una de sus manos en el momento que Litten pareció querer saltar hacia el pokémon que tenía Mimi, atrapandolo en el aire y volviendolo a guiar hacia su hombro, aunque le pareciera algo adorable, sabía que el pequeño felino no iba a tener oportunidad alguna si llegaba a molestarle. —...Lamentablemente —Porque simplemente no podía ser otra persona y tampoco supo que otra cosa responder, ahora la isla le parecía mil veces más chica —. No esperé verte en un lugar así...
Mimi Honda Mi sorpresa fue sustituida por cierta molestia cuando él respondió. Crucé mis brazos. ¿No esperaba verme en un lugar así? Yo tampoco, sinceramente. Pero por azares nefastos del destino nos habíamos encontrado en el último lugar en el que esperaba encontrarnos. Ironías de la vida. Y de mi suerte, que me odiaba con la pasión de mil soles. —Ya vaya, pues qué sorpresa—torcí con brusquedad—. ¿Qué pasa? ¿La princesita no puede viajar a una isla en mitad de la nada porque va a romperse las uñas? ¿Es eso? Aparté bruscamente el rostro. Estaba tensa, irritada. Dante me ponía de un pésimo humor. Prácticamente lanzaba toda mi energía positiva por el acantilado y me llenaba de una energía profundamente negativa. Nuestros encuentros siempre acababan mal. Esa perspectiva ya era horrenda. >>Mis uñas están perfectas, gracias. No soy tan estúpida como para dejar que se rompan. ¿Eso era todo? Tengo prisa.
Dante Miles Estuvo a punto de contestar con una afirmación, era exactamente por eso que no creía que fuera encontrarse con Mimi en ese lugar, quizás no por las uñas, pero todo lo que había visto de ella indicaba que no le agradaban esa clase de lugares. Ni siquiera a él le agradaban mucho la clase de lugares que había visitado en Udan, tan solo esta ruta por la escacez de sol y la poca probabilidad de que alguien viera lo ridículo que se veía en esa ropa. —Porque no creí que te gustara estar en una isla... pero me alegro de que tus uñas parezcan estar bien —¿Se podía ser estúpido y dejar que las uñas se rompieran? Porque si era así, no parecía entender la razón porque se lo había dicho —, yo no fui quien te detuvo en ningún momento, ¿por qué si tenías prisa te paraste a hablarme entonces? De algo estaba seguro, pudo haber pasado de él.
Mimi Honda Lo escuchaba sin escucharle realmente. Toboe estaba allí, frente a mí, moviendo la mirada entre nosotros como si se tratase de un partido de tenis. Pero siendo así, yo no iba a perder un partido de tenis. —¿Ah? ¡Tú te has parado ahí en mitad del camino como un idiota!—le espeté volviéndome para mirarle con incredulidad—. Podría haber hecho que mi Lycanroc te pasase por encima, pero por extraño que te parezca aún conservo algo de civismo. Solo me había detenido porque él estaba ocupando el camino. Y porque estaba demasiado sorprendida para hacer algo. Quiero decir... ¿cuales eran las posibilidades? Después de nuestra discusión en Témpera esperaba no tener que verle de nuevo. Qué irritante. ¿Cómo podía ser alguien tan irritante? >>Por supuesto que no me agrada del todo esta isla—convine—. Pero voy a ganar el desafío de las marcas...—desvié la mirada con desdén, digna—. Es algo importante que no te incumbe. Ni siquiera teniendo que ver con Emily... N-no. ¡Mierda! ¿Por qué había dicho eso? Mi corazón dio un vuelco repentino en mi pecho. Miré a Dante con los ojos muy abiertos, atemorizada, esperando encontrar en su rostro alguna señal de que no me había oído. De que no había escuchado el nombre de Emily. No quería afrontar una situación así. No sabía como podía terminar algo como eso. Mi labio inferior tembló. El calor subió a mis mejillas, traicionero, llegando hasta la punta de mis orejas. Ardían como si mi sangre fuese fuego líquido. Y entonces decidí que ya había sido suficiente. >>¡Ólvidalo!—bufé apretando los puños y caminando a paso rápido por su lado, tensa—. Tienes razón por una vez, no sé por qué me he detenido.
Dante Miles Casi que pareció sorprendido por la excusa, ¡acababa de salir de la hierba! Todo era un camino, que fuera el más cómodo era una cosa bastante distinta —... Allí esta el césped, pudiste haberme rodeado sin mucho problema, que no sea igual de lindo que el camino, bueno, tendrías razón, pero solo hubiera sido para pasarme... —Prácticamente había caminado lado a lado con Steve allí, sabía que era posible. —¿Aún? Bueno, eso sí es una sorpresa, gracias por tener un poco todavía... —Sonrió más aliviado que nada, le parecía un buen detalle que hubiera tenido algo de consideración con él, fácilmente pudo haber hecho lo que estaba diciendo, era algo que celebrar realmente. Más porque no podía asegurar que sus pokémon hubieran salido ilesos si hubiera sido tan de repente. "Ni siquiera teniendo que ver con Emily" Ahora parecía mucho más confundido que nunca, por el comentario, reacción, todo prácticamente, obligándose en cierta forma a seguirla, estando casi a su lado. —¿Por qué Emily tendría que ver en esto? ¿Por qué sería importante?
Mimi Honda —¿Qué te importa?—le espeté deteniendo mis pasos. Me irritaba. Me irritaba tantísimo que se interesase tanto por saber. Incluso había acelerado el paso, siguiéndome de cerca. ¿Qué le importaba? ¿Por qué no se metía en sus asuntos? ¿Por qué tenía que seguirme e indagar solo porque había nombrado a Emily? Hacía que me hirviese la sangre. Que algo dentro de mí se retorciese. Estaba tratando de ignorarlo. Pero había muchas cosas que no había dicho aún. Cosas que había preferido guardarme porque le prometí a Emily que no me metería más en su relación. Mi ceño se frunció y di un paso al frente, molesta, encarándole de forma directa. Yo no iba a perder ese partido. —¿Ahora te interesas por ella?— le pregunté con sorna—. No he olvidado lo que hablamos el otro día. ¿Quieres volver a discutir? ¿Quieres que te diga todo lo que pienso? Pienso que eres un cobarde que se escuda en la autocompasión para no tener que salir de su zona de confort. Pienso que eres un victimista y una persona insegura incapaz de actuar por sí misma. Te dije que yo no era tan fácil. >>¿Dónde estuviste cuando Emily te necesitó?—le pregunté dando otro paso hacia él. Y mi tono se tornó más áspero, hosco— ¿Lamentándote en una esquina? ¿Dónde durante la masacre de la prisión Boceto? ¿Por qué no estuviste ahí y la abrazaste cuando estuvo en shock en la playa? ¿Por qué solo apareciste cuando la secuestraron? ¡La secuestraron porque tú tampoco hiciste nada por evitarlo! Lo empujé en ese momento. Estaba tan furiosa que sentía las lágrimas arderme en los ojos. Estaba tan... tan celosa. Tan frustrada. Tan cabreada por todo. Estaba harta de esa farsa. —¿Por qué Emily no te llamó a ti cuando logró escapar de Justice?—insistí—¿Por qué fui yo la que tuvo que verla convertirse en polvo frente a sus ojos, siendo tú al que tanto le importa? ¡¿Por qué dices querer a Emily cuando no mueves un maldito dedo por ella?! ¡¿Crees que un "que no esté estemos juntos no significa que no la quiera" es válida?! Si yo no hubiera estado con ella en todas esas ocasiones quizás yo... quizás nunca... hubiera despertado estos sentimientos. Si Dante hubiera estado ahí cuando debía estarlo en lugar de mí... quizás mi amistad con Emily no estuviese en jaque ahora. Contenido oculto *va a por palomitas*
Dante Miles —¿Porque quiero entender, quizás? —Frenó en el momento que la vio hacer lo mismo para evitar chocar, quería entender... Si Mimi estaba aquí y había insinuado a Emily, quería entender la relación que eso tenía. ¿Quizás ella le habría dicho que viniera aquí a despejarse de la misma manera que Liza había hecho con él en ese momento? —Hablas como si jamás me hubiese interesado por ella, Mimi —Y seguía sin saber porqué, no era como si Emily en algún punto de su vida le hubiera resultado indiferente o algo por el estilo, siempre estaba presente en muchos aspectos de su vida y rondaba su cabeza—. Ni siquiera estoy discutiendo, solo pregun... —Y alli volvió todo lo que había pasado en la cafetería, de nuevo volvía a escuchar las mismas palabras que aunque quería ignorar, lo golpeaban con suma facilidad. Porque no era como si la hubiera pensado antes, si tenía miedo, se escondía y era la razón principal por la cual había simplemente ignorado por compleo todos los mensajes de su pokédex, para sentirse cómodo, seguro muchas de las veces. También sabía que no actuaba por sí mismo, su viaje no había sido por él mismo, seguir con el viaje no había sido por él, y podía hacer una lista mental de todo lo que había hecho por alguien más pero... tan siquiera sabía que el deso de tratar de ayudar a los que había conocido era genuino incluso aunque no pudiera hacerlo ahora. Pero...¿victimista? ¿Era uno? Tampoco retrocedió cuando la vio avanzar, la escuchaba sumamente atento y con un gesto serio, neutral. No quería que Mimi simplemente viera que tan afectado comenzaba a sentirse. Y la escuchó, sin moverse sin ni siquiera saber como demonios iba a contestar todas esas preguntas. Tan solo pareció reaccionar cuando la vio lo suficientemente cerca, protegiendo a Budew una vez que fue empujado, el Litten en su hombro no tardó en gruñir en respuesta después de haber sentido sus garras sobre él para mantenerse donde estaba. —...Estaba en Udan...Pero tienes razón, de igual forma no hubiese ido a aquella prisión desde un principio —Jamás se había interesado en los casos, no era la policía, no era su lugar simplemente asistir a personas que debían er lo suficientemente listas para hacer su trabajo —, no pude abrazarla cuando estaba en shock, y realmente lo siento, pero eso no... no borra todo lo que ya he hecho, por Arceus... ¿Se lamentaba por no estar allí para ella? Claro, y al mismo tiempo sabía del miedo que se había metido en su cabeza pensando que simplemente ella lo habría odiado por haber lastimado a Mimi. Así que sí, era un cobarde. —¿La verdad? Pude no haber aparecido, fue mera coincidencia que escuchara aquel mensaje y fuera, estaba erronamente ayudando a Alpha a sentirse menos confundido con respecto a ti y otros temas y allí fue donde me enteré de lo que pasó—Ahora también realmente se arrepentía de ayudarlo, quizás hubiera sido realmente mucho mejor si solo hubiera dicho que ella tenía la culpa de todo eso, por su forma de comportarse, atacarlo, contradecirse, no solo haberle hecho saber que él estaba bien y ella necesitaba espacio, si no remarcar que no pasaría nada si simplemente la odiara por todo el dolor que le había causado hasta ahora. Y lamentablente no era así —. ¡La secuestraron porque tú tampoco pudiste hacer nada! ¿Sabes? "Sé que está con Mimi y Effy... Puedes confiarle a ellas dos el bienestar de Emily." Me dijeron. Confié, Arceus, confié, lo lamento, tu tampoco hiciste nada y... estabas con ella, si la secuestrada hubieses sido tú, ni siquiera me hubiera molestado en aparecer incluso si hubiera tenido la misma coincidencia, porque solo Arceus sabe que realmente no mereces la misma ayuda, no después de todo lo que has hecho, porque tampoco estás libre de cosas malas, Mimi. Respiró profundo, ¿sonaría como excusas? No lo sabía, pero estaba seguro de que le agradaba el sentimiento de simplemente explotarle con eso y de que no tardaría absolutamente nada en arrepentirse porque sabía que por mucho que no hubiera querido que fuera Emi, no se lo hubiera deseado a nadie. Pero si hubiera pasado, tan siquiera sabría que no le hubiera tenido el mismo interés de ayudarla. —No se porqué no me llamó, quizás porque sabía que era muy probable que no escuchara mi pokedex una vez más, pero maldición, Mimi... no me molesta que te hubiera llamado, ¿me duele? ¡Muchisimo! No te lo voy a negar, pero joder, la salvaste... la salvaste... —mordió su labio inferior, Emily seguro sabía que no podía contar con él y no podía culparla ni un poco, pero había logrado estar a salvo, eso era lo importante —¿Por qué tenías que ser tú? ¿Me estás diciendo eso en serio? ¡Eres su amiga maldición! Eso hacen los malditos amigos, estan allí, ¿crees que yo no estuve allí antes? ¿Cuando se sentía mal? ¿Las veces que dormí a su lado para que no tuviera pesadillas? ¿Las veces que la abracé cuando se desmoronaba? ¡Lo hiciste porque es tu amiga! No es un trabajo exclusivo de una pareja. Pero ojalá hubiera sido yo, porque yo no estaría quejandome de eso con otra persona, habría estado feliz por la confianza. Realmente se sentía pequeño, sentía que sus palabras tampoco harían ninguna diferencia, pero allí estaba como un tonto diciendolas. —¡Lo estoy intentando! —Tuvo que aclararse la voz cuando notó que estaba algo rota ya ni siquiera se molestaba en mirarla —L-lo intento, estoy aquí en esta isla que detesto, vestido de una forma ridícula, yendo a la maldita torre aunque sea un completo desastre y lo único que puedo decir que he ganado por los malditos default... lo estoy...lo estoy intentando, ella será la jueza de mis intentos, no tú, por Arceus... —Mimi no decidiría, por suerte, porque seguro con ella ya habría estado perdiendo desde el minuto que abandonó su casa —, y para mi es válido... es válido porque sé que es verdad, no estamos juntos pero sé que la quiero, ¿de acuerdo? Pero tú...¿tú que vas a saber? —Se atrevió a mirarla de nuevo —, no conoces nada de lo que hubo atrás y jamás lo harás, así que...¿por qué te crees con el derecho de decirme todo esto como si pudieras decidir qué es lo mejor para ella cuando solo Emi tiene ese derecho? Contenido oculto: (? y un cute gif porque este post es todo menos cute (?)
Mimi Honda "¿por qué te crees con el derecho de decirme todo esto como si pudieras decidir qué es lo mejor para ella cuando solo Emi tiene ese derecho?" —Porque yo la quiero de la misma forma que tú. No sé de dónde salieron esas palabras y el tono tan seguro que impuse en ellas. Estábamos allí, frente a frente, y mi mirada ni siquiera vaciló esta vez. No aparté la vista. Solo me mantuve allí, mucho más seria de lo que alguna vez recordaba. ¿Me hicieron daño sus palabras? Joder, sí. Yo no hice nada por evitar que la secuestraran. Y me había martirizado con esa idea, culpándome, incapaz de perdonarme a mí misma si a Emily le pasaba algo horrible. Pasé todo aquel caso histérica, porque yo me había prometido a mí misma que protegería su felicidad a toda costa. Solo me distraje unos segundos... ella me dijo que se iba a Udan. ¿Debí detenerla entonces? Nunca tuve ese derecho. No iba a impedirle hacer las cosas que quería hacer porque era su amiga y no su madre. Y ella se fue. Y la secuestraron. Y nunca me lo perdoné. Ni siquiera ahora lo había hecho. Era algo que arrastraría conmigo a dónde fuese. Por mis miedos y mis traumas pasados la dejé sola en la Mansión abandonada cuando sabía que aquel sitio la aterraba. Me separé de ella para hablar con Ellie McRoy durante la masacre en la prisión. No pude salvarla de Tau. No podía protegerla de todo. No tenía poderes como mis pokémon solo era una chica humana... un amasijo de energía vital. Como Emily. —Yo no sé lo que es mejor para ella—respondí—. No sé que necesita, no sé si va a estar mal o estar bien. ¡No lo sé! ¿de acuerdo? Solo intento ayudarla. Solo intento... estar ahí para ella como ella lo estuvo para mí. ¡Solo intento devolverle una ínfima parte de todo lo que me ha dado en estos años! Yo no puedo devolverle el mismo nivel de cariño. No puedo aparecer de la nada y abrazarla como ella. ¡Pero también lo estoy intentando! ¡Por eso quiero protegerla! ¡Porque no puedo demostrarle de otra forma lo mucho que me importa y todo lo que significa para mí!—casi grité con los ojos empañados en lágrimas. La voz se me quebró como a él—. No sé nada de relaciones humanas, toda mi vida fui una princesita encerrada en una jaula de oro. Tener a Emily a mi lado, dándome un cariño que rara vez había sentido y llenando el vacío que mamá y papá me dejaron era casi una bendición. Lo sigue siendo. Hay veces en las que ni siquiera me siento digna porque soy un desastre de persona... y aún así Emily se quedó. Se quedó conmigo cuando todos los demás se fueron. >>Porque ella es... tan brillante. Es alguien que te da luz solo estando contigo. Te hace desear ser mejor persona. Te hace desear cruzarle la cara de una patada a todo aquel que quiera dañarla porque... ¿quién demonios querría dañar a Emily? Es amable y cariñosa con todos. Tiene un corazón puro. Quiero que sea feliz. Merece serlo. De verdad dolía. Era como si mi corazón se quebrase con cada una de esas palabras. Porque yo... había estropeado todo eso. Había cruzado la línea sin saberlo. Y cuando me di cuenta de ello ya era demasiado tarde para volver a atrás. ¿La amaba? Sí, probablemente. De todos modos no sabía nada del amor. No sabía lo que Dante podía saber o lo que Alpha podía haber sacado de su relación con Destiny. No lo sabía... porque iba dando palos de ciego por un terreno desconocido que me asustaba y me hacía dudar de cada uno de mis pasos. Tenía miedo. Tenía miedo de que mis sentimientos estropeasen nuestra amistad. De que ella se alejase. De que yo misma me alejase. No quería que cambiase nada entre nosotras porque todo era perfecto como estaba y al mismo tiempo ya no podía conformarme con ser solo una amiga más. Y seguía dando vueltas y vueltas buscando a quien culpar. Cuando no había realmente ningún culpable. Tenía miedo de sufrir de nuevo y de hacer sufrir a Emily. Tenía mucho, muchísimo miedo... porque no quería perderla de nuevo. La había recuperado tantas veces que con mi suerte sabía que tendría que fallar alguna vez. En algún momento nuestra relación dejaría de ser lo que era... y aquello me daba pavor. —¿Era eso lo que querías oír?—pregunté apretando los dientes. Sentía mis propias lágrimas deslizarse por mis mejillas— ¿Que estoy jodidamente celosa de ti? ¿Qué no entiendo cómo Emily pudo salir contigo? ¿Que me duele que tú sientas lo mismo que siento yo cuando la dejaste y no hiciste nada? Aunque te parezca increíble yo también tengo sentimientos. Y son mucho más frágiles de lo que todos piensan. No es fácil ganar mi confianza ni mi respeto... pero ella lo tiene. Lo tiene porque poco a poco y no sé si pretendiéndolo o no, logró descongelar un corazón que estaba helado. Me devolvió sentimientos que creía perdidos. Mi felicidad plastificada no era nada al lado de la alegría que Emily me hacía sentir cuando estábamos juntas. Que aún me hace sentir. >>Solo quiero... devolverle esa felicidad de alguna forma. Pero sigo sin saber cómo. Y cometo errores y meto la pata cientos de veces... ¡Lo siento! ¿De acuerdo? No me crearon para ser perfecta. Solo tomaron un puñado de energía y me hicieron cumplir una misión. Solo para eso estaba aquí. Y aún así logré echar raíces, forjarme un pasado... quiero forjarme un futuro donde Emily siga conmigo. ¡No quiero que cambie nada! ¡No quiero sentirme como me siento! ¡No quiero tenerla en mi cabeza cada maldito segundo del día y desear que duerma conmigo todas las noches porque la cama parece enorme y está helada sin ella! Contuve un sollozo. —No quiero eso... n-no quiero... ¿por qué tenía que pasar? ¿por qué tenía que enamorarme de ella?
Dante Miles Sus palabras le cayeron como un balde de agua fría. Estaba siendo todo eso porque ella también estaba enamorada de Emily, estaba haciendolo sentir de esa forma, solo porque compartían los mimos sentimientos. Y aún así, sabía que no tenía derecho alguno. —¿En serio no lo sabes? Porque parece que sí, has estado actuando como si supieras que es correcto y que no.—Toda esa conversación era exactamente eso y no lo podía sentir de otra forma. —¿Entonces porqué tus intentos son válidos y los míos no? ¿Es porque no he podido estar allí reemplazandote? ¿Es porque quizás no sientes que lo que estoy haciendo no tiene nada que ver? ¿Qué pasaba si terminaba siendo verdad y lo que estaba haciendo era prácticamente inútil? No sabría que hacer entonces... Todo estaba basado en lo que había dicho hace tiempo y quería confiar en eso. Se sentía harto, pero aún así, su voz solo reflejaba tristeza más que cualquier otra cosa que hubiera sentido en ese momento. —¿Si se hubiera ido todo habría cambiado entonces? ¿Te habrías enfadado porque lo que está llenando se fue o hubieras agredecido el tiempo que llenó todo? —Porque él no había tenido esa suerte, pero eso tampoco cambió nada. Que desapareciera junto con Ukita a la mañana siguiente jamás cambió la forma en la que la quería, que los demás se le desaparecieran a veces, dejándolo solo, tampoco cambiaba nada, cuando él insistía en que se fueran, tampoco cambiaba nada. Claro que Emily era todo lo que mencionaba y más, su mera presencia a su lado le había ayudado en muchas cosas y se lo agradecía, una mera sonrisa hacia que todo se sintiera mucho mejor, claro que ella merecía ser feliz. Y quizás, no se habría sentido tan mal si no hubiese visto como lloraba de repente mientras le hablaba, porque si se tenía que apuntar con un dedo al que pudo haber sido en parte culpable, lo apuntarían a él. Y detestaba eso. La odiaba, sí, pero tampoco quería que llorara. Aunque seguro a ella no le importaría que él hiciera lo mismo, que simplemente dejara de reprimir eso y llorara también por lo que seguía escuchando. Porque sus sentimientos también eran frágiles, Inestables, porque en ese momento solo podía preguntarse lo mismo, ¿por qué había aceptado en salir con él? ¿Le había podido ofrecer algo? La forma en la que le estaba hablando tan solo lo hacía sentir como la persona menos apta, como si todo él hubiera sido reducido a un "indeseable". De nuevo. —... Los sentimientos de los demás también son importantes, ¿sabes? Sí, bien, los tuyos son frágiles, pero también pudieron ser los de Astrid cuando la atacaste, los de Alpha cuando te veía hacer todo lo que le hiciste, y seguramente muchos más, pero eso... Jamas te importó —No se iba a incluir, por supuesto, porque todo lo que él hiciera directamente no importaba —. Es lindo, saber que ella te ha dado todo eso, pero de nuevo, no eres la única... Que Emily te cause todo eso no excusa todo lo demás y lo sabes... Porque él jamás hubiera ido saltando en persona en persona gritándoles e hiriendolas porque su presencia allí podía ir dañando la felicidad de él con Emily, porque quizás pudieran alejarla y con eso se iría esa burbuja de felicidad. Y si el tema era complicado de por si, no logró entender nada. ¿Forjarse un pasado? ¿Cumplir uns misión? ¿No ser creada para ser perfecta? —Bien, tienes razón Mimi, no te crearon para nada de eso y lograste hacer... Lo que dijiste, entonces, te preguntaré de nuevo. ¿Por qué tú si puedes cometer errores? —¿Por qué él era inválido? ¿Por qué tenía que hacerlo sentir que estaba siendo un completo inútil indeseado por sus errores? —, ¿por qué si tu cometes errores puedes intentar regresarle toda esa felicidad? ¿Por qué a mi eso me convierte en una estúpida escoria? —Tuvo que dejar a Budew sobre uno de sus brazos par poder pasar una mano por su rostro, frustrado, cansado, triste. —Según me has dicho, la conoces de maravilla, más que yo incluso, y... Es raro, porque si lo hicieras, sabrías que no importa que tus sentimientos puedan fallar, su relación no va a cambiar, ella no es esa clase de persona. —No era como él, que estaba seguro de que su relación no iba a cambiar hasta que tuvo ese percance con Mimi frente a ella y herir a una amiga suya sí, eso sí podría haber cambiado su relación y eso lo aterró a horrores. —Tendrás que acostarte, no vas a morir porque ella no está a tu lado en las noches, porque Emily adora viajar y si la quieres tanto, vas a dejarla hacer eso, vas a tener que dormir sola y esta bien, porque sabrías que en un punto volverá. No puedo contestar ni quiero pensar en respuestas a tus preguntas, solo pasó. Pero claro, tú si puedes tener ese miedo... ¿No? >> Amar da muchísimo miedo porque es un maldito azar, pero la persona tampoco te va a apartar de golpe si no tiene los mismos sentimientos, solo tienes que lanzarte muchas veces a averiguar que es lo que puede pasar. Contenido oculto Disculpenlo, esta muy triste y harto (?