Para problemas del corazón, escapar es la única solución

Tema en 'Fanfics Abandonados de Naruto' iniciado por WindGirl, 28 Febrero 2009.

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    WindGirl

    WindGirl Entusiasta

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    Re: Para problemas del corazón, escapar es la única solución

    Konnichiwa Cemzoolectores

    Aquí WindGirl reportando directo desde Venezuela

    En primer lugar con la intencion de agradecer a todos por leer
    Y por comentar

    Y en segunda para traerles el fic
    No los entretengo más eh.




    Capítulo 5: Las estrellas de la Noche.


    -Es su elección –dijo finalmente la Hokage- pero deben saber que a ellos les gustaría escucharlas.

    Y las dejo solas, ellas asimilaban lo que acababan de oír y las imágenes de lo vivido ese día les pasaron rápidamente por la mente.

    Quizás debieran cantar, no solo para probarles a esas arpías chupa sangre que podían, sino para que esos chicos a los que amaban las escucharan, así que se dirigieron a prepararse…

    Ya había terminado el concurso y anunciaron al ganador, la ganadora era una chica que después de una brillante interpretación se quedó con el trofeo, de ojos marrones y cabello verde fluorescente, extraño color… en fin todo estaba saliendo a la perfección, Tsunade tomó el micrófono haciendo que todos centraran su vista en el centro del escenario:- Ahora… acerca del grupo que iba a cantar, me temo que no podrán –Tsunade paró, se escuchó un “Aaahhhh” por parte del público- pero en cambio vamos a recibir a estas chicas, que tienen mucho talento para mostrar, conozcan al recién formado grupo “Las Armas de Suna” –ante este anunció Gaara volteó precipitadamente hacia el escenario, Shikamaru también y el tercero fue Neji, quien al escuchar la palabra arma había pensado en Tenten inmediatamente- en asociación con el también recientemente formado grupo “Flor blanca de Konoha” –a los otros tres el nombre no les llamó la atención- y les dejo con este grupo de chicas; escuchemos primero a “Flor blanca de Konoha”, el grupo conformado por Ino Yamanaka, Sakura Haruno y Hinata Hyuuga –ante estos nombramientos Sai, Sasuke y Naruto voltearon a ver al escenario, casi provocándose una tortícolis, atónitos, era imposible que ellas fueran a cantar- ¡Háganse escuchar!

    Comenzó a sonar la música, y todos centran su vista en el escenario, las voces no se hacen esperar:


    Sakura: Al momento de ser realista
    Nunca me considere una especialista
    Y sin embargo algo en mi cambio
    Sé exactamente como sucedió
    Ino: Mi corazón palpitaba
    Cada vez que ese hombre se me acercaba
    Y con el tiempo me empezó a gustar
    Debo decir que no me fue tan mal
    Coro
    Sakura: Como de repente todo es ordenado
    Ino: Desde que he llegado mi vida cambió
    Hinata: Ya no soy la misma que tú conociste entonces
    Las tres: Ahora estoy mucho mejor
    Hinata: Porque me doy cuenta que tuvo sentido
    Sakura: Haber recorrido lo que recorrí
    Ino: Si al final de cuentas él era mi recompensa
    Las tres: Qué suerte que nunca me fui
    Hinata: Yo nunca fui muy afortunada
    Mis anteriores novios no me cuidaban
    Sakura: Me maltrataban y me hacían llorar
    Ino: Y nadie me venía a consolar
    Hinata: Ahora estoy como loca
    Pensando que voy a comerle la boca
    Quiero besarlo hasta sentir dolor
    Ino: Y someterlo al más hermoso amor
    Coro
    Sakura: Como de repente todo es ordenado
    Ino: Desde que he llegado mi vida cambió
    Hinata: Ya no soy la misma que tú conociste entonces
    Las tres: Ahora estoy mucho mejor
    Hinata: Porque me doy cuenta que tuvo sentido
    Sakura: Haber recorrido lo que recorrí
    Ino: Si al final de cuentas él era mi recompensa
    Las tres: Qué suerte que nunca me fui
    Las tres: Como de repente todo es ordenado
    Desde que he llegado mi vida cambió
    Ya no soy la misma que tú conociste entonces
    Ahora estoy mucho mejor
    Porque me doy cuenta que tuvo sentido
    Haber recorrido lo que recorrí
    Si al final de cuentas él era mi recompensa
    Qué suerte que nunca me fui (Bis)
    Qué suerte que nunca me fui (bis)
    Qué suerte que nunca me fui
    -¡Gracias Konoha! –dijo Ino al finalizar, solo por decir algo para dejar salir la gran emoción que sentía.
    Nayoko, Kokoro y Yuina querían morirse ¿Cómo era posible que esas estúpidas cantaran así? Ya era suficiente haber visto a sus novios mirándolas de esa manera mientras bailaban, porque ellos eran suyos; eran suyos desde que ellas habían muerto y ahora se venían a aparecer de esa manera, a quitarles a sus novios, y a querer superarlas, pero no, no lo iban a lograr.

    Naruto estaba estupefacto, sabía que Hinata era hermosa, pero casi se muere cuando la vio entrar al escenario, ataviada con ese hermoso vestido blanco, y cuando la escuchó cantar… debía haberse equivocado, había entrado al cielo por error porque así debía escucharse cuando los ángeles entonan sus canciones, tenía a Nayoko, su novia Nayoko, sentada al lado y sin embargo en su mente estaba a solas con la Hyuuga y ella prestaba su voz única y exclusivamente para los oídos del rubio, estaba decidido, tenía que cortar con Nayoko y recuperar a su verdadera amada, Hinata.

    Entre tanto Sasuke no estaba menos sorprendido, en el tiempo en que Sakura había estado lejos, había evolucionado, sin duda lo que a él le encantaba de ella era su personalidad, esa personalidad alegre que era tan típica de su adorada pelirosada, pero en ese día se dio cuenta de dos cosas, la primera que Sakura era demasiado, no podía darse el lujo de perderla, tenía que recuperarla ¡tenía que! y eso lo llevaba a la segunda, Kokoro se estaba convirtiendo en un obstáculo para sus objetivos, y cuando algo obstaculiza la solución es simple, hay que quitarlo del camino y para quitar ese objeto de su camino había algo simple que debía hacerse, abandonar a Kokoro.

    Sai estaba atónito, a punto de desmayarse de la impresión, sin duda no se había equivocado cuando escogió a su musa inspiradora, bailaba de un manera simplemente maravillosa, pero al verla allí, de pie en el escenario, cantando… era definitivamente como las musas de las leyendas, era demasiado, más de lo que podía precisar, era una chica demasiado impresionante, Yuina habló, sacándolo de sus pensamientos, pero él apenas la oyó, había dejado de pensar y solo se concentraba en aquella hermosa canción, o mejor dicho en la hermosa chica que cantaba esa canción, la miraba y recordaba cada buen momento que había pasado con ella, momentos felices, momentos hermosos, definitivamente en una comparación Ino superaba a Yuina por mucho, y él deseaba quedarse con lo mejor así que Yuina debía irse y punto.

    La emoción era indescriptible, el público gritando, no era posible que apenas hubiesen interpretado una canción y ya tuvieran fans, Hinata estaba al borde del desmayo, si bien se había atrevido a cantar no se esperaba que la gente tuviera esa reacción, sintió que iba a desmayarse de verdad cuando vio a Naruto mirándola, fijamente y solo a ella, eso era demasiado… demasiada emoción, Ino estaba demasiado feliz también, era tan bueno, la energía que tenía el público era tan positiva que ya las adoraban, era tan emocionante, era tan feliz y fue aún más feliz cuando vio a Sai mirándola, tenía esa misma mirada embobada que mantenía cuando ellos dos estaban juntos, esa mirada que indicaba que solo la miraba a ella, era tan infinitamente feliz. Sakura estaba igual y es que no era para menos, primero el público las adoraba, y segundo el Uchiha la estaba mirando de una manera… que hacía rabiar a Kokoro y que a ella solo podía hacerla sentir bien.

    Terminaron su canción y bajaron del escenario, ahora se los dejaban a sus amigas, esperaban que les fuera tan bien como les había ido a ellas.

    El público estaba expectante y las próximas cantantes más nerviosas que la palabra, respiraban hondo intentando calmar los nervios, dándose ánimo entre ellas, intentando con toda la fortaleza de su alma no escapar del lugar en que se encontraban, salieron al escenario, e inmediatamente los nervios desaparecieron, y los reemplazó una casi asfixiante emoción, ver al público aplaudir como si fueran estrellas les dio mucha más seguridad, comenzó a sonar la música y era la hora de cantar:

    Temari: Es dolor el saber que lo nuestro se puede terminar
    Porque simple y sencillamente
    Nunca he sabido actuar
    Matsuri: Y sé que mueres por mí
    Vives por mí y nunca me has dejado atrás
    Aunque sabes que a veces yo soy solo miedo
    Tenten: Pero vives de mí
    Junto a mí
    En mi interior en este corazón confundido
    Por eso te pido por favor
    Coro
    Las Tres: Enséñame
    Temari: A quererte un poco más
    Y a sentir contigo
    Tenten: El amor que tú me das
    Desvanece el frío
    Matsuri: Quiero verte ya
    Las tres: Enséñame
    Temari: A quererte un poco más
    Y a vivir contigo
    Tenten: Que no aguanto la ansiedad
    De saberte mío
    Matsuri: Quiero ir donde vas
    Matsuri: Lejos de pensar que me estoy haciendo mal
    Tengo que reconocer que todo esto me ha salido mal
    Temari: Por eso
    Voy a aprender
    Voy a vivir
    Tenten: Voy a abrazarte más y más
    Y no quiero, y no debo y no puedo
    Dejar de verte
    Matsuri: Porque vives de mi
    Junto a mí
    Tenten: En mi interior
    Matsuri: En este corazón
    Confundido
    Temari: Por eso te pido por favor
    Coro
    Las tres: Enséñame
    Matsuri: A quererte un poco más
    Y a sentir contigo
    Temari: El amor que tú me das
    Desvanece el frío
    Tenten: Quiero verte ya
    Las tres: Enséñame
    Tenten: A quererte un poco más
    Y a vivir contigo
    Temari: Que no aguanto la ansiedad
    De saberte mío
    Matsuri: Quiero ir donde vas
    Tenten: Es dolor el saber que lo nuestro se puede terminar
    Porque simple y sencillamente nunca he sabido actuar
    Coro
    Las tres: Enséñame
    El público: A quererte un poco más
    Tenten: Y a sentir contigo
    El público: El amor que tú me das
    Temari: Desvanece el frío
    Matsuri: Quiero verte ya
    Enséñame
    Temari: A quererte un poco más
    Y a vivir contigo
    Matsuri: Que no aguanto la ansiedad
    De saberte mío
    Tenten: Quiero ir donde vas
    -Gracias Konoha –dijo Tenten sosteniendo en alto el micrófono-.

    -Nosotras somos ¡Las Armas de Suna! –dijo Temari y el público enloqueció, o por dios era tan bueno el ambiente.
    -Gracias por escuchar…-dijo Matsuri- denles un aplauso a nuestras mejores amigas, las integrantes de ¡Flor blanca de Konoha!

    Todas estuvieron de acuerdo en hacer ese nombramiento, pues el público estaba tan intenso que sería lo más justo que la gloria se la llevaran las seis, todas habían hecho el trabajo, si la primera interpretación hubiese sido mala el público las hubiese abucheado, y si la segunda hubiese sido mala ya las habrían sacado a patadas del escenario; las otras tres chicas salieron y el público enloqueció, gritando:-Otra, otra, otra –coreaban todos al mismo tiempo- otra, otra, otra.

    -¿Quieren otra? –Decía Temari animando al público-.

    -Sí, sí, sí, si –decían gritando-.

    -No los oigo –decía Tenten por el micrófono haciendo que el público gritara más, eso la hacía feliz, escucharlos gritar, era tan feliz que no sintió la mirada de Neji sobre ella, reflejaba que él estaba contento con que ella estuviera feliz, no la había visto tan feliz desde hacía mucho tiempo- ¿Qué dicen?

    -Otra, otra, otra –coreaban los del público emocionando a las Kunoichis demasiado, era tanta la emoción, que se estaban ahogando, era una cosa asfixiante-.

    -¿Qué dicen chicas? –Dijo Matsuri- ¿Les damos otra?

    -Yo creo que si –dijo Hinata olvidándose por completo de su timidez y caminando hacia el centro del escenario- ¿Qué dice el público?

    -¡Otra! –dijeron los del público al unísono dejándose casi sordos entre ellos mismos-.

    -Les daremos lo que piden –dijo Ino saliendo del casi vicioso trance en el que se encontraba, disfrutando del público, era tan divertido-.

    -Vamos chicas –dijo Sakura- a darles lo que piden.

    El público volvió a enloquecer ante ese comentario, ellas caminaron hasta el fondo del escenario, allí bajo una especie de telón, este estaba hecho de una tela casi transparente, empezó a sonar la música y subió la especie de telón, era una cosa tan rara, porque no tenían la misma ropa que antes, no claro que no, tenían ropa de cuero negra, muy ajustada, corta y sensual, sí los chicos casi se caen de su sillita cuando las escucharon cantar, ahora estaban al borde de sufrir un colapso nervioso, era tan impresionante ¿Cómo no se habían dado cuenta de que estaban con chicas tan talentosas? No pudieron encontrar la respuesta a esa pregunta, pues la música sonó, y como principiantes cantantes semi-profesionales que eran no podían retrasarse ni una milésima de segundo; así que ellas empezaron a cantar, y de alguna manera los seis chicos sentían que la canción que ellas cantaban estaba dedicada hacia ellos:


    I know you like me (I know you like me)
    I know you do (I know you do)
    That’s why whenever I come around she’s all over you
    And I know you want it (I know you want it)
    It's easy to see (it's easy to see)
    And in the back of your mind
    I know you should be home with me
    [Chorus]
    Don’t cha wish your girlfriend was hot like me?
    Don’t cha wish your girlfriend was a freak like me?
    Don’t cha, don’t cha
    Don’t cha wish your girlfriend was raw like me?
    Don’t cha wish your girlfriend was fun like me?
    Don’t cha, don’t cha
    Fight the feeling (fight the feeling)
    Leave it alone (leave it alone)
    Cause if it aint love
    It just aint enough to leave a happy home
    Let's keep it friendly (let's keep it friendly)
    You have to play fair (you have to play fair)
    See, I don’t care
    But I know she aint gon' wanna share
    [Chorus]
    Don’t cha wish your girlfriend was hot like me
    Don’t cha wish your girlfriend was a freak like me
    Don’t cha, don’t cha , baby
    Don’t cha wish your girlfriend was raw like me
    Don’t cha wish your girlfriend was fun like me
    Don’t cha, don’t cha
    I know I'm on your mind
    I know we'll have a good time
    I'm your friend
    I'm fun
    And I'm fine
    I aint lying
    Look at me, you aint blind [2x]
    [Chorus]
    Don’t cha wish your girlfriend was hot like me?
    Don’t cha wish your girlfriend was a freak like me?
    Don’t cha, don’t cha
    Don’t cha wish your girlfriend was raw like me?
    Don’t cha wish your girlfriend was fun like me?
    Don’t cha, don’t cha
    La canción terminó y ellas salieron del escenario y una vez más el público enloqueció, estaban tan emocionadas… todo eso era tan… tan irreal.

    Los chicos estaban sentados en sus lugares y después de esa presentación, como si estuviesen conectados, les dijeron al mismo tiempo a sus novias “Tenemos que hablar”, era algo que tenían que hacer, tenían que dejar a esas chicas, y querían hacerlo antes de que estas se ilusionaran más.


    Fin del capi

    Las canciones que usé fueron: Enamorada de Miranda; Enséñame de RBD y Don’t Cha de Pussycat Dolls
    A las canciones les puse el formato de guión para que sepan quien canta cada parte
    A esa última canción no le puse quién canta cada parte por una razón
    Lo dejo a su criterio/ imaginación.
    Ya sé que le falta una parte a la canción
    Pero la traducción estará en mi blog a la brevedad posible (en cuanto descubra como subirla)
    Así sabrán por qué ellas no cantan esa parte de la canción
    Es por su significado.
    No sé cuando pueda volver a publicar y el capítulo seis ya estaba listo.
    Así que aquí se los traigo.





    Capítulo Seis: La amas a ella


    La canción terminó y ellas salieron del escenario y una vez más el público enloqueció, estaban tan emocionadas… todo eso era tan… tan irreal.

    Los chicos estaban sentados en sus lugares y después de esa presentación, como si estuviesen conectados, les dijeron al mismo tiempo a sus novias “Tenemos que hablar”, era algo que tenían que hacer, tenían que dejar a esas chicas, y querían hacerlo antes de que estas se ilusionaran más.

    El rubio llevó a Nayoko a afuera del teatro, aún la gente no salía así que tendrían bastante privacidad:-Oye Nayoko… -dijo él rascándose la cabeza, nunca había cortado con una chica, su ruptura con Hinata fue un caso aparte, se pelearon, pero en esos momentos tenía que romper con esa chica y sin razón aparente.

    -Naruto… -ella lo miraba a los ojos y él intentaba evitar su mirada- tú me amas ¿verdad?

    -Bueno… -dijo el rubio desviando su mirada de la de Nayoko- yo…

    -Porque yo sí te amo, y moriría si tú me abandonaras, moriría ¿sabes? –Dijo ella abrazándose al rubio- moriría si me dejaras.

    -Yo… -el rubio ya no sabía qué hacer, no podía romper con ella en ese momento, al parecer estaba algo sensible por lo sucedido con Hinata esa tarde, y él no la amaba pero aún así no deseaba que Nayoko sufriera, así que pensó que podría mentirle ahora y ver cómo romper después- Nayoko… no te preocupes por eso, yo te amo, te amo más de lo que he amado a nadie en toda mi vida.

    El rubio miró a Nayoko y le dio un beso breve, para luego acompañarla hasta su casa, se sentía mal por mentirle de esa manera, pero ella no estaba lista para la verdad, eso la destruiría.

    La escena había pasado desapercibida por todo el mundo, nadie la había visto, excepto por una chica de cabellos azules y ojos aperlados que sentía su mundo demolerse a su alrededor, las lágrimas salían de sus ojos por sí solas, todo producto de la gran tristeza que la embargaba ¿Por qué? ¿Por qué Naruto la había reemplazado? Ni siquiera la había reemplazado, amaba más a esa chica de lo que la había querido a ella, las lágrimas salían sin control de esos ojos albinos y la chica solo corrió, corrió sin tener pensado un destino siquiera, continuó corriendo, hasta que inconscientemente llegó hasta su casa, entró por la ventana de su habitación, no quería que su padre la viera en ese estado, era algo vergonzoso para una Hyuuga, pero ella no podía evitarlo, estaba tan triste, tan desolada, lloró un rato muy largo hasta que el cansancio pudo más que ella y se quedó dormida.

    El Hyuuga había llevado a Kuromi a la parte de atrás del edificio, estaba meditando como hacerlo, cómo romper, por un lado él era un Hyuuga y por sobre todas las cosas los Hyuuga tienen modales perfectos y definitivamente en la lista de buenos modales no figuraba “Destruir el corazón de una chica”, pero por el otro lado tendría que estar loco, falto de instituto psiquiátrico para preferir a Kuromi antes que a Tenten.

    Kuromi era dulce, y linda y hermosa, y todo eso, pero Tenten era como su media naranja, lo complementaba perfectamente; porque Tenten era hermosa, dulce, linda, alegre… esa última característica era su favorita, esa alegría, esa jovialidad que resplandecía en su mirar, si le gustaba tanto quizás fuera porque era algo de lo que él carecía por completo, y en cambio Kuromi podía ser un poco depresiva, era algo raro lo diferentes que eran esas dos, él se paró frente a ella:-Kuromi… -él no había terminado de hablar cuando Kuromi empezó a llorar- ¿Qué te…?

    -Vas a terminar conmigo ¿verdad? –El Hyuuga no sabía qué hacer, sí quería terminarla pero no tenía idea de cómo, ella estaba llorando, allí enfrente de él y por el dios del cielo, él es un Hyuuga ¡No sabe cómo tratar con sentimientos!-.

    -Kuromi… -él estaba algo confundido, dos sensaciones chocaban en su interior, por un lado el deseo de romper con ella para volver con Tenten, pero por otro, la compasión o quizás la lástima que le provocaba el ver a la chica llorar de esa manera- yo…

    -La prefieres, la quieres más que a mí –el Hyuuga seguía estático, su rostro seguía inexpresivo, pero en su cabeza todo era un desorden ¿Qué hacer? ¿Qué? Dios si existes este es el momento de ayudar- está bien –ella sacó un kunai de su bolsillo y lo puso frente a ella- si tú me abandonas… entonces no tiene caso que viva.

    Ahora sí el Hyuuga estaba estático ¿Cómo había podido estar con ella? Estaba loca, suicidarse solo porque él no la quería era algo desquiciado, al Hyuuga solo se le ocurrió quitarle el kunai de la mano y abrazarla:-No te preocupes Kuromi –el Hyuuga hablaba mientras aún tenía abrazada a la pelinegra- yo nunca te abandonaré, yo te amo, te amo más de lo que he amado a nadie nunca.

    -Yo creía que… -decía la pelinegra- creí que a ti te gustaba esa chica.

    -¿Hablas de Tenten? –dijo el Hyuuga mintiendo con todos los dientes- Claro que no.

    -Pero… -dijo la chica intentando entender- Ella era tu novia ¿no?

    -Las cosas no funcionaron entre nosotros –dijo el Hyuuga mintiendo aún más, no quería que Kuromi se suicidara, y daba igual, de todos modos nadie lo escuchaba, buscaría un modo de terminar con ella sin que se matara pero por el momento era importante mantenerla contenta- ella no era mi tipo.

    -Gracias Neji –Kuromi lo besó- y ¿yo si soy tu tipo?

    -Sí.

    Se volvieron a besar y ambos se fueron, Neji no lo había notado pero Tenten estaba escuchando y mirando la escena, por desgracia solo había alcanzado a llegar para escuchar a Neji decirle a Kuromi que la amaba, en ese momento ella deseó haber muerto, su vida estaba hecha pedazos; era como si alguien hubiese metido su corazón en un procesador de alimentos, estaba despedazado, molido en montones de pedazos y ella estaba peor, salió corriendo, solo corrió, dio la vuelta por dentro del teatro solo para no ver a Neji, verlo con Kuromi por segunda vez y después de escuchar que él la amaba, eso no lo soportaría, había acabado de atravesar el teatro y se aproximaba a la salida, chocó con alguien:-Tenten ¡estuvieron geniales! Mis felicitaciones –el chico de traje verde sonreía mucho y hasta le hizo una pequeña reverencia, pero la chica de los moñitos mantenía la cabeza gacha y no lo miraba.

    -Arigatoo –dijo ella sin levantar la cabeza- escucha Lee, sé que mañana teníamos misión, pero… creo que algo que comí me hizo daño, pídele a Gai-sensei que me disculpe.

    -Tenten ¿estás bien? –Dijo el chico de corte de coco, su amiga le preocupaba, no se veía bien, parecía algo alterada, eso era inusual, acababa de tener un súper triunfo con su grupo musical; no había razón para que estuviese así-.

    -Hai –dijo la castaña y alzó su rostro, regalándole a Lee una sonrisa, más fingida que las luchas profesionales pero una sonrisa al fin- adiós Lee.

    Y se fue corriendo, corrió a su casa y se encerró en su cuarto ignorando por completo las felicitaciones de su madre, una vez allí se derrumbó, lloró como una loca, lloró hasta que se quedó dormida.

    El Nara había llevado a Wakane a la azotea, la miraba mientras pensaba en Temari, ella adoraba los lugares altos, donde la brisa pegaba delicioso, porque era un alma libre y el viento estaba en su corazón, pero aquella chica tan superficial lo sacó de sus pensamientos con una frase muy poco alentadora:-Odio esto –dijo ella mirándolo a la cara, pero no a los ojos- la brisa no me deja en paz y el cabello se me vuelve un desastre.

    -Wakane… -dijo el Nara, lo había pensado, que ella se parecía a Temari, pero su amada nunca habría dicho una tontería de ese tamaño, su cabello… ¡Su cabello! Hacía una noche preciosa y la tarada esa solo podía pensar en su cabello, eso era demasiado, parecía imposible que una persona fuese tan superficial, pero ella lo era- esto se acabó.

    -¿Qué? –La del cabello marrón estaba como quien no quiere creer lo que le está sucediendo- ¿Qué? Espera… no creo haberte escuchado bien, creí que habías dicho…

    -Wakane… –dijo el Nara evitando mirarla, le recordaba tanto a Temari que le resultaba difícil hacer lo que estaba haciendo- espero que puedas entenderme, se acabó.

    -Es por Temari, –dijo la castaña buscándose las ganas de llorar, al final su primita siempre tenía que superarla, pero esta vez no, ya no, le había quitado el prestigio y la gloria de la noche, pero no la iba a dejar quedarse con su Shika-kun, era suyo, totalmente suyo y su prima lo había perdido, encontró sus ganas de llorar e inmediatamente puso en práctica las clases de actuación- es por ella –dijo a modo de afirmación.

    -Wakane… –intentó calmarla el Nara como buscando qué decir, efectivamente era por Temari, pero aunque él no supiera toda la historia sabía de la rivalidad entre ambas primas y ahora él quedaba en medio, prefería a Temari, sin duda prefería a Temari pero no podía decírselo, eso sería algo malvado, y para mala estaba Temari, él era el bueno- es que…

    -Está bien –dijo ella haciendo un súper fingido llanto- siempre la han preferido a ella, ya me acostumbre de todos modos.

    Y rompió a llorar, de una manera más fingida imposible, pero si había algo que era digno de reconocerse es que la chica era buena actriz, lista para el Oscar, el Nara como cualquiera lo creyó e intentó consolarla:- Wakane ¿Qué te…?

    -Es que me ha pasado toda la vida –la chica rebuscaba en los recuerdos de su mente, intentando localizar cualquier momento triste, pero no consiguió uno en el que no se sintiera la estrella de todo, así que prefirió decir todo lo contrario a lo que había sido su vida, se imaginaba que eso sería una existencia deprimente- nunca me prestan atención, siempre quieren a alguien más, nunca puedo ser el centro.

    -Wakane… -decía el Nara pero la chica no lo dejo terminar la oración.

    -Siempre Temari, siempre Temari –dijo la chica refunfuñando- suenas como mi madre Temari es la mejor, Temari es una niña modelo y ¿Por qué no puedes ser como Temari? –Decía ella sollozando y sobre todo mintiendo, la verdad era que en cada reto de “señoritas” que a los adultos se les ocurriera ella superaba a Temari, porque su prima decía que eran tonterías- que tonta soy, pensar que por una vez, por una sola vez –dijo haciendo énfasis en la palabra una- alguien me quería a mí, que alguien me apreciaba por quién soy, pero no, nunca es por mí –dijo la castaña dándose vuelta- siempre es por Temari.

    -Wakane ¿qué estás haciendo? –Dijo el Nara un poco preocupado ya que la chica llorosa se acercaba peligrosamente al borde-.

    -Incluso esta noche la gloria se la llevó Temari –dijo subiendo un poco al muro, que era bastante bajo, quedando agarrada con una mano de una columna, ese truco siempre funcionaba-, vi como la mirabas, tú solo me pediste ser tu novia porque me parezco a ella, solo soy un sustituto –dijo poniendo un pie en el vacío y el Nara estaba dudando si salvarla o no- será mejor que me muera ¿No?

    La chica iba a dar el otro paso pero de repente sintió que no podía moverse, contra su voluntad se dio media vuelta y bajo del muro, solo para ver que su truco había funcionado, el Nara la había atrapado con su técnica para que ella no pudiese saltar, ahora estaban frente a frente, muy cerca el uno del otro, Shikamaru no quería que se suicidara solo porque prefería a Temari; al parecer la chica estaba traumada con su prima, y no era justo que él acrecentara ese complejo de inferioridad:-No hablaba de eso… -dijo el Nara intentando remediar lo dicho- me refería a ese complejo que tienes por Temari, yo te quiero a ti y no me gusta que te compares con ella.

    -¿De verdad? –Wakane abrazó a Shikamaru dado que estaba libre de la técnica, abrió los ojos y vio a Temari de pie, acabando de abrir la puerta, sorprendida, inmóvil, la chica sonrió ante aquello, por fin su primita le pagaría todas las que le debía- ¿Me amas?

    -Si –dijo el Nara sin inmutarse ni alterarse, ya había aprendido como mentir-.

    -¿Tanto como amaste a Temari? –Dijo la chica disfrutando que su prima estuviese allí en ese momento- ¿O me amas más?

    -Te amo mucho más –dijo de nuevo sin inmutarse- Temari no era mi tipo.

    -¿Cuál es tu tipo? –dijo ella disfrutando de la expresión en el rostro de su prima, pensaba cobrárselas todas-.

    -Como tú –dijo Shikamaru-.

    -Enserio; y… ¿Qué te desagradaba de Temari? –dijo la castaña y sonrió aún más al ver una mueca de algo parecido a tristeza en el rostro de su prima.

    -Su actitud –dijo Shikamaru y la chica, ya que Shikamaru no podía verla sonrió de una manera casi perversa-.

    -¿A qué te refieres? –Dijo Wakane cambiando su cara por una de total inocencia para poder mirar al chico a los ojos-.

    -Ella es muy… -dijo el Nara cerrando los ojos, como quién intenta recordar algo, pero en verdad era para que Wakane no se diera cuenta de que mentía, para evitar que mirase sus ojos- no sé… a veces parece una camionera, se pone al nivel de un hombre común, además… su apariencia… no cubre lo de su actitud.

    -Entonces… ¿Por qué salías con ella? –Dijo fingiendo inocencia y sintiéndose dichosa al ver la cara de tristeza de su prima-.

    -Bueno… -Shikamaru buscaba una excusa, habían mil razones para que le gustara Temari, él la amaba y eso era suficiente para salir con ella, pero ahora debía buscar una excusa lo menos sentimental posible- piénsalo un poco, ella es embajadora, hermana del kazekage, una mujer bastante influyente, si me lograba casar con ella y divorciarme no tendría que volver a trabajar en mi vida.

    Wakane sonrió ante eso, de una manera maliciosa y para completar solo pudo decir:-¿Ah? Hola Temari –saludó la chica amistosamente y fingiendo una total inocencia acerca de la presencia de su prima mientras el Nara quería que se lo tragara la tierra, y que lo masticara, para asegurarse de nunca jamás volver a salir en lo que le restase de vida- ¿Podrías volver después? Estábamos en medio de algo.

    -Claro… -dijo ella mirando a los dos, estaba tan triste, tan decepcionada, pero ella era una shinobi, no debía mostrar sus sentimientos- Wakane, si Gaara me busca dile que ya me voy, estaré en casa de Tenten hasta mañana temprano, luego vuelvo a Suna, y lo mismo si mis amigas preguntan por mí –y la ojiverde sonrió, a pesar de todo el dolor que sentía… la chica sonrió- adiós.

    Y arrancó a correr, pasándolos de largo a los dos y llegando hasta el muro que no debía medir más de un metro, y para sorpresa del Nara con todo el impulso que traía de su carrera saltó hacia el vacío, sin siquiera intentar llegar a otro tejado, saltando hacia el vacío con los brazos abiertos y los pies juntos, como quién salta en bengy pero sin la cuerda, él se apresuró a mirar seguido por Wakane y vio a la chica poner un kunai contra el muro a unos tres metros del suelo, cambiando de posición y quedando sus pies a menos de un metro del piso, deteniendo por completo su caída, soltó el kunai y el Nara solo la miró correr, alejarse.

    En ese momento deseó con todas las fuerzas de su alma que Temari fuese una chica más expresiva, así sabría lo que estaba sintiendo o pensando, pero no; esa chica nunca mostraba lo que sentía y aquello resultaba difícil, para empeorar las cosas Temari si era influyente, no era de chicas que lloran así que podría… uno perjudicar su carrera shinobi o dos pedir su cabeza en una bandeja de plata, de cualquier modo ella podría hacerlo, pero en el fondo Temari no era una chica vengativa ¿o sí?

    Mientras la kunoichi de la arena corrió hasta que se alejó lo suficiente, habiéndose adentrado en el bosque, comprobó que su pensamiento era correcto, Shikamaru se había quedado con Wakane, no había intentado seguirla; lo cual indicaba que todo lo que había escuchado era cierto, se sentó en el césped con la cara entre las rodillas, ¡Maldito Shikamaru! se había jurado a sí misma que no sufriría más por él ¿Por qué lo había hecho? ¿Por qué había jugado con ella? Y por el puesto de su hermano, y el suyo propio ¡Otro más! Le había pasado tanto, cuando era niña, gente que solo se le acercaba por el puesto de su padre, cuando este apenas y le dirigía la palabra.

    Así se había criado y por eso era como era, creció sin nadie que cuidara de ella, y con montones de gente falsa a su alrededor, jurándose a sí misma que jamás sufriría por ese tipo de gente, por eso se había creado una coraza, para ya no ser herida, para no dejar a nadie entrar, solo pocas personas lo habían logrado, Shikamaru había sido una de esas personas; y sin embargo había actuado como el caballo de Troya, había entrado como algo bueno, algo que la hacía tan feliz y solo pudo destruirlo todo, desde adentro…

    Y ella lloró, lloró porque no era de piedra, tenía sentimientos, a pesar de que no lo pareciera la chica sentía, pensó por un momento, si alguien la viera sería un problema, así que solo para serenarse; encerró su rabia y su dolor dentro, no era expresiva con su sentir y definitivamente ese no era un buen momento para empezar; salió del bosque, llegó a casa de Tenten y se acostó a dormir, apenas rayara el alba se iría a casa, lejos de Konoha, lejos de los recuerdos dolorosos y lejos de esa persona, de su caballo de Troya, de la cruz de su sufrimiento, de su amor, Nara Shikamaru…

    Sasuke había llevado a Kokoro a un rincón lejos de la gente, cortarla le sería fácil, él era un Uchiha, no se dejaba engañar por estupideces, y si había tenido el coraje para abandonar a sus amigos, siendo que de verdad los apreciaba, dejar a Kokoro sería como un paseo por el parque; se acercó a ella, la miró a los ojos y cuando estuvo a punto de decir algo la chica le dijo:-¿Terminarás conmigo?

    -Hmp… -el Uchiha solo soltó su típica expresión, como si no fuera la gran cosa, pero deseaba terminar con eso lo más pronto posible.

    -Contéstame… -dijo bajando la mirada, para que el poseedor del Sharingan no pudiese ver sus lágrimas- es por ella, es por la chica del pelo rosado, tú me usaste, me usaste para olvidarte de ella y ahora que volvió me vas a hacer a un lado, –la chica alzó el rostro, dejando ver las lágrimas que lo bañaban- está bien, está bien.

    -… -el Uchiha se quedó callado, eso era algo común en él, pero no se había quedado callado como una afirmación, pensaba, recordaba, la imagen que tenía de ella en ese momento… se parecía tanto a… Sakura, cuando la abandonó, ella derramaba lágrimas y él sencillamente hizo caso omiso de su llanto, siguió su camino sin mirar atrás, Kokoro se le parecía tanto… lo pensó, había prometido que no haría sufrir a Kokoro, que no se repetirían los errores que cometió con Sakura.

    El Uchiha la abrazó, pegándola a su cuerpo, y luego le dijo casi en un susurro:-No, solo quería quedarme a solas contigo.

    -Pero… -dijo Kokoro algo confundida, pero al ver por detrás del Uchiha vio a la pelos de chicle, al parecer los había estado siguiendo, sonrió, si esa tarada creía que le iba a quitar a su novio estaba muy equivocada, decidió que era mejor que Sasuke mismo lo admitiera; la prefería por ser mejor y esa era la realidad- tú…

    -¿Qué ocurre? –Dijo el Uchiha mirándola, algo andaba mal, parecía concentrada en otra cosa-.

    -Nada… solo pensaba –dijo y miró a la ojijade, si ella quería saber era mejor que se despejaran sus dudas en ese momento- ¿Qué sentiste cuando te dijeron que estaba muerta?

    -Sentir… -El poseedor del Sharingan recordaba todo el sentir como si lo hubiese vivido el día anterior apenas, la tristeza, el dolor, y aún así en el exterior todo parecía estar bien, pero no podía decirle eso a Kokoro, había jurado sobre la tumba de sus padres que no la dañaría- una especie de… alivio

    -¿A qué te refieres? –Dijo la chica de ojos color olivo-.

    -Ella me asfixiaba –mintió el poseedor del Sharingan-, nunca me dejaba en paz, pensé que si la hacía mi novia se le bajaría un poco, pero solo se volvió aún más molesta, pero sí la cortaba yo, nunca dejaría de fastidiar… era tan molesta; hasta que creo que captó el mensaje y nos peleamos, se fue de vacaciones con sus amigas y luego nos dijeron que ellas se habían muerto, me sentí bien, al fin me había librado de ella.

    -Ya veo… -dijo Kokoro mirando hacia atrás-.

    El Uchiha quiso saber que era lo que miraba Kokoro y se dio media vuelta, y la vio, de pie, a Sakura, se avecinaba una tormenta en aquellos ojos color jade, no sabía qué hacer, ahora sí que había hecho algo malo, intentó decirle algo pero ella solo sonrió y dijo:-Sasuke-kun, dile a Naruto y a Kakashi-sensei que me disculpen, pero no voy a poder ir a la misión de mañana, me siento un poco mareada –dijo con una sonrisa, sus ojos cerrados y un dolor tremendo en el corazón- lamento haber interrumpido.

    La Haruno se dio media vuelta y comenzó a correr, las lágrimas salían de sus ojos verdes sin que ella pudiera evitarlo, no era justo, no era justo que le hubieran hecho eso a ella ¿Qué le había hecho de malo al Uchiha para que la tratara así? Para que la dañara de esa manera, corrió, corrió y corrió, ella y sus amigas llevaban diez días viajando sin descansar, no habían tenido tiempo de dormir todavía, estaba tan cansada que en algún punto de la aldea cayó profundamente dormida… con sus ojos y rostro empañados en lágrimas.

    Mientras Sai estaba siendo arrastrado por Yuina a algún lugar del teatro, la chica lo estaba planeando desde esa tarde, desde que vio como esa tarada de pelo amarillo miraba a su Sai, estaban detrás del telón, Sai iba a hablar pero la chica no lo dejó, la pelirroja dijo:-Sai-kun… tú sabes que yo te amo, sabes que sí, pero necesito que me digas –la chica se le acercó- que tú sientes lo mismo.

    -… -el pelinegro se quedó en silencio, como buscando que decir, no le gustaba mentir, pero ¿Cómo podía decirle? “No, no te amo, prefiero a Ino”, buscaba una manera más… digamos más suave de decirlo, no quería herirla, ella lo quería y eso lo apreciaba, pero no la amaba, no podía, su corazón ya tenía dueña.

    -Sino moriré, me quitaré la vida si tú no me amas –dijo la chica pelirroja- me mataré por eso, o sea que será todo tu culpa…

    Esta mujer estaba loca, loca de verdad, prácticamente lo estaba forzando a decirle que la amaba, pero no era tanto ¿o sí? Nadie lo iba a escuchar decirle eso a la lunática que tenía enfrente así que ¡Qué más da!

    En ese momento Yuina pisó un botón en el suelo y se encendieron todos los micrófonos, así que todo el auditorio había escuchado a Sai decirle “Yuina yo te amo” luego ella preguntó “¿Más que a Ino?” y él pensó que no era la gran cosa sí que dijo “Sí, más que a Ino”, todo el auditorio escuchó eso, incluyendo a Ino, que estaba a punto de salir buscando a Sakura, la había visto correr y no se veía nada bien, su amiga lloraba.

    Yuina le dio un beso a Sai, así que estaban ambos besándose detrás del telón, la pelirroja pisó con su pie otro botón y aquella cortina se abrió de par en par, dejando ver a los dos besándose allí, luego de que se separaron Sai miró el auditorio y obvio se sintió un poco apenado.

    Aquella pena se le olvido por completo cuando al consultar con la mirada a ver quién estaba allí encontró a una rubia con sus ojos anegados en lágrimas de dolor, Sai se quedó mirándola pero ella no enfocaba nada, ni tenía la fuerza para mirar a Sai y a Yuina, se sentía destruida, no pensaba que Sai la hubiese cambiado pero ahora los hechos demostraban lo contrario, incluso lo había hecho en el escenario, al parecer quería restregárselo en la cara, Yuina tomó un micrófono y dijo a través de este:-Hicimos esta presentación para que todos se den cuenta que no hay pareja más feliz en toda Konoha que nosotros, él me ama y yo lo amo, me ama más que a nadie, que a nadie.

    Todo el auditorio aplaudió, les parecía bonito que dos personas no sintieran vergüenza de decir que se amaban, y mientras todos aplaudían la rubia se fue corriendo, llorando, pero no fue a su casa, allí la buscarían, no quería ser encontrada, quería estar sola, corrió a otro lugar, no supo exactamente a donde porque en medio de su carrera se sintió algo mareada, la falta de sueño más el cansancio de las cosas que hizo ese día y más la carga emocional que llevaba era demasiado, su cuerpo no podía soportarlo, se reclinó de un árbol y se dejó resbalar por el tronco, y su cuerpo cedió; cayó profundamente dormida.

    Gaara había llevado a Nanami a su casa, cuando estaba en frente de ella estuvo a punto de cortarla, pero no pudo, al mirarla a los ojos no fue capaz de hacerle semejante maldad, así que solo le dijo “Te amo” y la dejó sola, Matsuri que venía pasando cuando ellos iban de salida no pudo resistir la tentación, los siguió y lo escuchó, era tan horrible su sentir, porque ella sabía que Gaara la quería, cuando estaban juntos él se lo demostraba de mil y un maneras, pero nunca se lo había dicho, nunca le había dicho que la amaba y a ella sí, a esa otra si, si se lo había confesado, estaba sumergida en esos pensamientos cuando la chica la llamó:-Si, lo que escuchaste –dijo volteando a ver a Matsuri- él me ama, me ama a mí y a ti no.

    -… -en los ojos de aquella castaña amenazaba con formarse una tormenta, pero ella no se lo iba a dejar ver, su cabeza estaba baja, miraba el suelo.

    -¿No lo notaste? –Dijo burlonamente- solo eras un estorbo para él… tan torpe, tan indefensa, siempre en peligro, incapaz de cuidarte sola, no lo dejabas seguir con su vida, se alegró cuando te moriste, y no le agradó nada que volvieras, ya me lo dijo, me ama a mí y solo a mí, no tendría razones para quererte a ti, así que ¿Por qué no le haces un favor y lo dejas en paz? Después de todo, mírate, eres tan… ¿cómo explicarlo? Eres violenta, y tan tonta, y ¿Qué no te has visto en un espejo? Es obvio que se quedó con lo mejor.

    En otras circunstancias Matsuri le habría callado la boca a cualquiera que se atreviera a insultarla de ese modo, pero en ese momento… se sentía tan mal que solo pudo correr, corrió, solo corrió, no quería creerlo, pero los sucesos de ese día le decían lo contrario, si Gaara había preferido a Nanami por algo sería ¿no?, corrió hasta que su cuerpo demandó descanso; su cara bañada con sus propias lágrimas, se dejo caer en el suelo, y siguió llorando, paso caminando junto a ella una chica de pelo rojo y gafas, al parecer venía meditando sobre algo pero el sonido del llanto de la chica la sacó de sus pensamientos:-Matsuri… Matsuri ¿Eres tú? Matsuri, Matsuri ¿Qué te ocurre? –La chica de las gafas estaba un poco preocupada, ver a su hermana así, llorando, y arrodillada en el suelo nunca la había visto así, se arrodilló para quedar a su altura-.

    -Onee-chan… -la llorosa chica abrazó a su hermana mayor, estaba tan destruida, no quería que le preguntaran nada, el solo mencionarlo la ponía aún peor-.

    -Ya, ya… todo está bien –dijo Karin intentando apaciguar el llanto de su pequeña hermana, era obvio que lo necesitaba- ven a quedarte conmigo, no tienes que contarme si no quieres.

    La chica se levantó guiada por la mano de su hermana, se fue a quedar a su casa, lloró por horas y horas, lloró hasta que el cansancio fue más fuerte que la tristeza y solo pudo dormir.

    A la mañana siguiente Sakura e Ino fueron encontradas por Kiba y Chouji, en ese orden, las llevaron a su casa y ellas se quedaron allí, Temari se fue a Suna desde antes de que amaneciera, una pesadilla la había despertado.

    Y así pasaron dos semanas, Matsuri no había vuelto a la aldea, no quería volver a pisar Suna en su vida, allí habían mil y un recuerdos del pelirrojo, además de el mismo.

    Estaban muy mal, ninguna salía, no comían, ni dormían, ni iban a sus misiones, la depresión les estaba ganando la batalla, Tsunade estaba preocupada…

    Nunca creyó que les afectase de esa manera, pero se equivocó, ya había pasado la primera vez, pero en ese momento fue diferente; comenzaron a fallar en sus misiones, su desempeñó cayó y se distraían por cualquier cosa, pero ahora parecían estar a punto de morir, como si fueran a dejarse morir solo porque aquellos chicos no las quisieran, o porque prefirieran a otra chica, la Hokage recordaba lentamente cuando ella estuvo en una situación así, cuando Dan murió se sintió destruida, como estaban ellas en ese momento.

    Justo allí decidió que ellas debían ir a un lugar especial, el mismo lugar al que había ido después de que Dan muriera, donde le habían enseñado que no se necesitan hombres para sobrevivir, y que estos son solo basura, ellas lo necesitaban, al parecer ellos las habían lastimado tanto… pero tanto, que el único modo de que pudieran volver a vivir sin ellos, era odiándolos, no quería llegar a eso pero parecía la única salida…


    Fin del capi


    ¿Qué tal?
    Espero les haya gustado
    Si he fallado en algo por favor hágenmelo saber
    Ya que yo solo quiero mejorar cada día


    Espero que les haya gustado
    Gracias por leer

    Se despide

    WindGirl

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  2.  
    Kaori

    Kaori Usuario común

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    Re: Para problemas del corazón, escapar es la única solución

    esas son unas basuras,
    me dio más rabia Wakane,
    en realidada todas,
    todas son unas...
    unas...
    unas...
    ustedes saben ¬¬
    quiero que pongas tu siguiente cap. ^^
    espero que lo pongas pronto
    como ,me encanta tu fic
    bye bye ;)
     
  3.  
    Butterfly

    Butterfly Entusiasta

    Capricornio
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    Escritora
    Re: Para problemas del corazón, escapar es la única solución

    Aaaaaaaashh!!!
    De veras que se pasan!!
    Esas Disque-Noviesitas ya me estan hartando ¬¬
    Me dio tanto coraje; y lo peor fue que ellos siguen atados a esas arpias.
    Creo que yo tambien tendre que ir a ese lugar al que fue Tsunade...
    Aparte de eso... ¡Men encantaron los capis! (Wow! Que rapido se me quita la rabia!)
    Esperare anciosa el proximo...
     
  4.  
    Baldur Prime

    Baldur Prime Fanático

    Sagitario
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    Pluma de
    Escritor
    Re: Para problemas del corazón, escapar es la única solución

    buena continuacion de tu fic
    me gusto mucho tu trabajo, te felicito sigue asi
    es una pena que ella pasaran por eso
    espero que Tsunade-chan no tenga que usar ese metodo
    como me gustaria ayudar a las chicas
    sigue asi, estoy ansioso por saber que pasara ahora
    n_n
     
  5.  
    Gretchen

    Gretchen Usuario común

    Leo
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    22 Julio 2008
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    Pluma de
    Escritora
    Re: Para problemas del corazón, escapar es la única solución

    Aaaaaaaaaaaaaaaahhh!!!
    Como es que esas asd"df#$ se salieron con la suya :mad:
    no lo puedo creer :nop:, pobre de las chicas
    estan sufriendo muchisimo :sip: y todo por esas
    DisqueNoviesitas, y si las chicas llegan a odiar
    a los chicos por esas asd#12"as juro que me vengare :mad:,
    bueno aunque si los llegaran a odiar los seguirian amando :o
    ¿Seguiran sufriendo nuestras protagonistas? o ¿Llegaran el extremo de odiar a los chicos?
    Me ya quiere saber :sip:
    esperare la conti con ansias :--:
    Sayonara!!!
     
  6.  
    WindGirl

    WindGirl Entusiasta

    Leo
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    Para problemas del corazón, escapar es la única solución
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    Re: Para problemas del corazón, escapar es la única solución

    Konnichiwa:Hi:
    Les traigo el capi






    Capitulo Siete: La solución a los problemas: El Escape.



    Y así pasaron dos semanas, todas habían vuelto a casa, menos Matsuri que no quería volver a pisar Suna en su vida.

    Estaban muy mal, ninguna salía, no comían, ni dormían, ni iban a sus misiones, la depresión les estaba ganando la batalla, Tsunade estaba preocupada…

    Nunca creyó que les afectase de esa manera, pero se equivocó, ya había pasado la primera vez, pero en aquel momento fue diferente; comenzaron a fallar en sus misiones, su desempeñó cayó y se distraían por cualquier cosa, pero ahora parecían estar a punto de morir, como si fueran a dejarse morir solo porque aquellos chicos no las quisieran, o porque prefirieran a otra chica, la Hokage recordaba lentamente cuando ella estuvo en una situación así, cuando Dan murió se sintió destruida, como estaban ellas en ese momento.

    Justo allí decidió que ellas debían ir a un lugar especial, el mismo lugar al que había ido después de que Dan muriera, donde le habían enseñado que no se necesitan hombres para sobrevivir, y que estos son solo basura, ellas lo necesitaban, al parecer ellos las habían lastimado tanto… pero tanto, que el único modo de que pudieran volver a vivir sin ellos, era odiándolos, no quería llegar a eso pero parecía la única salida…

    Las llamó a su despacho, incluyendo a Temari que por cuestión de dar y recibir apoyo moral estaba en la aldea; sin embargo no se encontró con esas Kunoichis poderosas que no se dejaban intimidar, no se encontró con esas mismas chicas alegres y vivaces que disfrutaban de la vida, no.

    Se encontró con algo totalmente diferente, eran seis chicas: cabello desvaído, su piel pálida, demasiado delgadas, como si llevasen días sin comer, varias tenían ojeras, como si llevaran muchas noches sin dormir.

    No era un panorama favorable, era deprimente para los que las conocían verlas en ese estado, y ni siquiera tenían la misma mirada, sus ojos carecían de brillo, a pesar de eso la Hokage las miró solo un momento y luego habló:-Las he llamado aquí porque quiero que hagan algo –lo dijo sin inmutarse, regia, pero sin embargo en su interior estaba muy preocupada, no creyó que la situación se hubiese agravado así.

    -Con todo respeto Tsunade-sama –dijo la kunoichi de las armas- no estamos de ánimos.

    -Es algo que las ayudará con el tema de los chicos… es importante que lo hagan, no por mí –la quinta Hokage hablaba sin levantar la voz- sino por ustedes.

    -Tsunade-sama… -habló la Hyuuga con una voz apenas audible, si normalmente casi susurraba con esa depresión casi no se le oía-.

    -Es por su bien –La princesa de las babosas intentaba convencerlas por las buenas, aunque si era necesario se los ordenaría en calidad de Hokage, no estaba dispuesta a permitir que ellas se dejaran morir por unos idiotas que no las valoraban-, para poder sanar el dolor, para olvidar, solo para acabar con el dolor…

    -Yo iré –dijo Temari, pensaba… quería hacer lo que fuera para arrancarse ese dolor del corazón, si escapar era lo que debía hacer; entonces abandonaría su código de honor y por primera vez escaparía de sus problemas-.

    -Yo también –hablaba la rubia ojiazul, con una voz fuerte y sin embargo la tristeza se podía apreciar claramente- “Quiero que desaparezca, solo quiero que el dolor se vaya”.

    -Quiero ir también –la ojinegra miraba el suelo, pensando en lo que quería, quería matar ese dolor, quería arrancarlo de su pecho, quería dejar estar triste, eso era lo que deseaba-.

    -Yo… quiero ir –la Hyuuga habló con una voz más fuerte, sonaba decidida, pero deprimida igual-.

    -Yo voy –dijo la kunoichi de las armas, intentado que su voz sonara lo más fuerte que su estado de ánimo le permitió, pero quizá eso sería lo mejor, tener algo que hacer, alejarse, escapar de sus problemas…-.

    -¿Cuándo partimos? –Preguntó la pelirosada, fingiendo una sonrisa e intentando que su tristeza se notara lo menos posible, no quería que su maestra se decepcionase de ella, ponerse así era decepcionante, pero no podía dominarse a sí misma, no en ese sentido al menos, quizás escapar era la solución-.

    -Excelente –dijo la Hokage al tiempo que asintió suavemente y las miró una vez más, no parecían ni remotamente las mismas Kunoichis a las que había conocido hace tiempo, parecían muertas, muertas de verdad- me comunicaré con Suna para avisarles, mientras tanto empaquen sus cosas y despídanse de quién se tengan que despedir… partirán mañana, pero deben saberlo; es muy probable que nunca regresen.

    -Hai –dijeron las seis al unísono-.

    Quizás así sería mejor, si acaso no volvían al menos esos chicos que ellas tanto amaban podrían estar en paz, y si vivían al menos los habrían olvidado, después de todo eso era lo que querían ¿no? Matar el dolor, arrancarlo del pecho, dejar de sentirlo o al menos aprender a soportarlo.

    Cada una se dirigió a su lugar de residencia, empacaron todo en vista de la posibilidad de alargar su estancia, cada una en una lucha contra sus propios demonios.

    Al último momento Matsuri miró la pequeña arma que colgaba de su cuello, recordó el momento en el que su en ese momento sensei le había dado esa arma, recordó involuntariamente y con mucho pesar a su sensei, furiosa tomó el arma y la lanzó contra una de las paredes; iba a irse pero… no soportaba dejar aquel recuerdo de su amado atrás, así que lo recogió del suelo y lo miró largamente, concluyó que lo mejor sería dejarlo atrás, pero no lo dejaría en casa de su hermana, se lo dejaría a la Hokage, porque si ella no regresaba le gustaría dejarle a Gaara algo para recordarla, seguro que él ni siquiera leería la carta.

    Temari no tuvo problemas para empacar, no quería llevarse mucho, daba igual, solo puso especial atención en empacar todas sus herramientas ninja, lo demás solo lo llevó por hábito, empacó todo, puso su abanico en su espalda y salió, miró hacia atrás y lo vio, sobre la mesa, un pequeño colgante con el símbolo de Konoha, regalo de Shikamaru. Ella solía poseer uno igual, solo que con el símbolo de Suna, de un mineral especial que había desaparecido de la tierra, un mineral que absorbía la esencia de quien lo llevara, eso incluía tipo de chakra y todo lo demás, cada uno llevaba el del otro, y así hablando de una forma sumamente literal siempre tendrían una parte del otro, sin embargo y aún después de todo lo que pasó ella no era capaz de deshacerse de ese colgante, no lo era… así que se conformó con irse y decirle a la Hokage que mandase a alguien a recogerlo, porque sí lo tomaba no iba a ser capaz de dejarlo atrás, iba a decirle que se la entregara junto con una carta a Shikamaru en el caso de que… ella no pudiese regresar.

    Cada una dejó una carta, no querían hablarles, sería mejor que fuera una ruptura limpia, así sería más sencillo al menos para ellas, el pensar que ellos se culparían si no volvían… no querían que hicieran tonterías movidos por la culpa, sobre todo Hinata y Temari ya que ambas tenían hermanos, celosos, muy celosos y fuertes, estos que no se lo pensarían dos veces para eliminar al causante de la marcha si se llegaban a enterar de que no habría vuelta; esa era la mejor forma de hacerlo.

    Llegó el momento de la verdad…

    La Hokage las esperaba en su oficina mientras ellas llegaban allá con una mezcla aguda de distintos pesares, incertidumbre, al no saber a ciencia cierta a dónde se dirigían, angustia, al no estar seguras de sí regresarían, y la tristeza tan deprimente que ya se les había hecho habitual, entraron a la oficina de la Hokage, y esta estaba de espaldas a ellas, aparentemente mirando por la ventana, apenas hubieron entrado la quinta se volvió hacia ellas, las miraba con una especie de contradicción en su mirada, ellas se acercaron al escritorio tras una señal de la quinta.

    Apenas se habían alejado lo suficiente de la puerta cuando apareció por ella una mujer, de cabello largo castaño oscuro, recogido en una coleta alta, vestía una especie de armadura, extremadamente corta, provocativa, cualquier sujeto se le lanzaría encima si no fuera por la apariencia fuerte que tenía, pero no era por la armadura, era algo en su mirar, como si pudiese destruirte con un movimiento o algo parecido, miro a las chicas largamente, de arriba abajo:-Veo que no exagerabas Hypatia –dijo la mujer recién llegada-.

    -Te lo dije –comentó Tsunade a la mujer- ¿Crees que podrán?

    -Si –hablaban acerca de las chicas pero no con ellas directamente, la sensación de incomodidad no se hizo esperar, dándose cuenta de ello la mujer las miró- Hola, mucho gusto, me llamo Axelia y las guiaré al lugar donde entrenarán.

    -¿Qué lugar? –Dijo Matsuri-.

    -Lo sabrán en cuanto lleguen –repuso la Hokage- Axelia te las encargo mucho.

    -No te preocupes Hypatia… o creo que… ¿Aquí te llaman Tsunade verdad? –La Hokage asintió- perdón, es que me cuesta acostumbrarme…

    -Está bien –la quinta Hokage se levantó y se posó enfrente de las chicas, estas estaban en fila de manera involuntaria, por lo que Tsunade no tuvo problemas para presentarlas- estás son Hinata, Matsuri, Sakura, Tenten, Ino y Temari.

    Las chicas saludaron y sonrieron, sin embargo la alegría no les llegó a la mirada, Axelia no dijo nada más y se limitó a encaminarse hacia la puerta, las chicas la siguieron.

    -Tsunade-sama –dijo Sakura- esto es para…

    Sakura se calló de repente, el solo pensar en el Uchiha le dolía en sobremanera, la Hokage observó su expresión y no necesitó nada más, asintió y preguntó:- ¿Alguien más? –todas las demás chicas se volvieron hacia la Hokage y le entregaron cada una un sobre amarillo, la Hokage escribió encima de los sobres- Se los daré.

    -No se vaya a precipitar –dijo Ino-.

    -Onegai Tsunade-sama –musitó la ojiblanca en voz baja-.

    -Solo entrégueselos si… -dijo la ojinegra pero se quedó a mitad de frase- solo si…

    -Solo si considera improbable que vayamos a volver –completó la frase la ojiverde, ocultando la incertidumbre en su voz, en cierto modo sentía que sus amigas necesitaban de su fuerza, o mejor dicho de su habilidad para ocultar sus sentimientos- y en mi apartamento… también deje algo que va con la carta ¿Podría…?

    -No se preocupen –Axelia abrió la puerta y salió, las chicas la siguieron- buena suerte –murmuró Tsunade al momento en que la puerta se cerró detrás de ellas- la van a necesitar.

    La mujer de nombre Axelia no dijo nada en el camino, nada en absoluto y no es que ellas sintieran deseos de hablar, llegaron hasta una ciudad, una especie de puerto pesquero; allí tomaron un barco, el viaje duró una larga semana, una semana en la que todas tuvieron que resistir la tentación de lanzarse por la borda, pero no se detuvieron en ningún puerto, en medio del océano Axelia las llamó, subieron a un bote más pequeño que parecía esta esperándolas.

    Sabían por el idioma del capitán y por palabras de uno de los pasajeros que se dirigían a Grecia, pero no les importaba, solo querían llegar.

    Al pasar unas horas de navegación llegaron a una isla, con espesa vegetación y solo un camino a través del bosque que parecía más una selva que lo que era, un simple bosque, seguían a Axelia de cerca, pues ellas eran shinobi y a pesar del deteriorado estado en el que se encontraban una selva no les iba a ganar.

    Llegaron a una muralla, parecía una muralla de guerra, con centinelas y toda la cosa, todas mujeres; al verlas abrieron las puertas, las requisaron y luego las dejaron pasar, la ciudad era hermosa, al estilo griego antiguo, a simple vista se notaba la riqueza del lugar, “marfil puro” pensó Temari al observar la ciudad.


    -¿Dónde estamos? –Inquirió Matsuri-.

    -En Capadocia –contestó Axelia- la ciudad de las Amazonas.

    -¿A… amazonas? –Preguntó Hinata-.

    -Guerreras –dijo Temari-, viven en su propia sociedad para deshacerse de los hombres, de su control, no viven en sus ciudades.

    -Y no permiten que ellos vivan en su sociedad –puntualizó Tenten-.

    -¿Cómo…? –preguntó Matsuri, curiosa de saber cómo demonios sus amigas sabían eso-.

    -Mitología Griega –dijo Tenten encogiéndose de hombros-.

    -Estudiamos un poco hace unos años –continuó Temari-.

    Después de eso las chicas fueron guiadas a través de la ciudad, en un tour para conocer la historia del lugar, les dieron ropa nueva y comenzaron su entrenamiento…



    Seis meses después

    Ya habían pasado seis meses y las extrañaban mucho, Tsunade ni siquiera había dicho a dónde demonio las había enviado, solo había dicho “Fue por su bien” ¡como si sabiendo que fue por su bien se iban a quedar en paz! Nadie sabía dónde estaban, o si estaban bien.

    Esa mañana la Hokage los llamó a su despacho, fueron rápido, incluso Gaara que no tenía razones para obedecer, se dirigieron pesadamente hacia el lugar, Tsunade los miró y luego dijo:-No creí que tuviera que hacer esto… -habló, suspiró y luego metió una mano en el cajón de su escritorio, sacó unos sobres amarillos, cada uno con los nombres de cada uno de ellos escritos en letras enormes en la parte delantera- Hay uno para cada uno, ábranlos, pero aquí no, medítenlo un poco.

    -¿Quién…? –intentó decir sin éxito Naruto, Tsunade lo interrumpió-.

    -Lo dejaron antes de irse –solo de ver su mirada comprendieron a lo que la Godaime se refería- querían dejárselos, pero no querían que se los diera hasta que…

    -¿Hasta que qué? –Preguntó Sai dubitativo con esa sonrisa falsa enmarcando su rostro-.

    -Hasta que no estuviera dudosa acerca de si iban a volver –dijo la Hokage después de unos momentos de reflexión-.

    Todos se miraron entre ellos, sorprendidos, anonadados, algunos catatónicos, sin decir nada, solo viéndose entre sí:-Pero… volverán ¿Verdad… vieja? –Habló Naruto sorprendido de que sus cuerdas vocales decidieran colaborar- ¿Volverán?

    -No estoy segura –dijo la Hokage mirándolos con los dedos entrecruzados frente a su cara, y los codos apoyados en el escritorio- lo mejor será que se vayan, abran los paquetes cuando mejor les parezca.

    Todos salieron por la puerta como autómatas, simplemente obedeciendo la orden de comando recibida, cada quién se fue a su casa y una vez allí se dedicaron a debatir consigo mismos si deberían, o no deberían de abrirlos.

    Fin del capi


    Hablaría màs pero están cerrando el ciber




    Sayo!!!!:ANYWORD:
     
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  7.  
    Laile

    Laile Usuario común

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    Re: Para problemas del corazón, escapar es la única solución

    bueno soy nueva en tu ff pero
    te digo es lindi me encanto
    bueno dire algunas cosas q lei
    en todos los capi
    sasuke q malo como le hizo
    eso a sakura
    qqqqqqqq no
    van a volver
    espero leer la conti esta muy buena
    chao
     
  8.  
    Kaori

    Kaori Usuario común

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    Escritora
    Re: Para problemas del corazón, escapar es la única solución

    wow sorprendente *0*
    sugoi!!!!!!!!!!!! >.<
    bueno, esta muy interesante
    espero que las chicas se recuperen :)
    ya que los chicos no valen la pena ¬¬
    bueno, y tambn espero que vuelvan pronto ^^
    espero tu conti pronto ^^
    sayo ;)
     
  9.  
    Baldur Prime

    Baldur Prime Fanático

    Sagitario
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    Re: Para problemas del corazón, escapar es la única solución

    buena continuacion de tu trabajo
    sigue asi, muy buen fic
    estoy ansioso por saber que pasara ahora con nuestras heroinas
    ¿y que haran los chicos ahora?, muero por saber que ocurrira ahora
    buena historia, espero aqui la conti de tu fic
    n.n
     
  10.  
    sakura ale

    sakura ale Guest

    Re: Para problemas del corazón, escapar es la única solución

    me encanto tu fic esta muy linda tu historia aunque me uno a blackrose18 separa los primeros capitulos nadamas ponle en responder y editalo asi como diria una amiga para las futuras generaciones nos vemos


    p.d:yo tambien soy neofita en esto de los foros
     
  11.  
    Gretchen

    Gretchen Usuario común

    Leo
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    Escritora
    Re: Para problemas del corazón, escapar es la única solución

    Holaaaaaaaa
    Por fin aparecí xD,
    Estuvo muy bueno el capi :Ojitos:, de verdad me encanto, cada vez tu ff se pone mas interesante :sip:, ¿Los chicos leerán las cartas?, ¿Si las leen, Como reaccionaran?, hay tantas preguntas, quiero conti :--:, se que eso de que estaban cerrando el cyber era una excusa para dejarme con la intriga cierto T-T, bueno sin mas que decir me despido :*//*:
    Bye bye
     
  12.  
    WindGirl

    WindGirl Entusiasta

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    Para problemas del corazón, escapar es la única solución
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    Re: Para problemas del corazón, escapar es la única solución

    Konnichiwa:Hi:

    WindGirl se reporta

    No tengo excusa porque siempre aunque sea por unos días me acabo atrasando

    No tengo perdón
    Pero espero que ustedes me lo encuentren
    Les prometí un capi
    Y como lo prometido es deuda y a mi no me gustan las deudas aquí se los dejo



    Capítulo Ocho: Las cartas.



    Naruto llegó a su casa y abrió el sobre, impaciente, todo el contenido cayó al suelo debido a que el chico rubio destruyó el contenedor, encontró sin problemas el pequeño sobre de color blanco y acto seguido comenzó a leer.

    Querido Naruto-kun:


    Es probable que no regrese, si estás leyendo lo más seguro es que así sea, así que… solo te pido que sigas leyendo por favor.

    Me gustaste desde el primer día que te vi, no sé exactamente que me gusto pero solo entiendo que había algo encantador en ti, algo que no conseguía identificar, pero ese “algo” me encantaba, no sé si sería tu rubio cabello, o esos ojos tan azules como el cielo, pero me gustaba.

    No me enamoré de verdad hasta que te conocí, hasta que te conocí de verdad Naruto-kun; tu determinación y ese afán tuyo de nunca rendirse, me enamoró eso porque yo era muy débil, yo me rendía y permitía que los demás me hicieran sentir mal, tú me cambiaste Naruto-kun, me hiciste valorarme, me hiciste feliz, lamento no haber podido hacer lo mismo, lamento no haber sido suficiente para ti, no haber sido valiente para consolarte cuando te vi sufrir, no haberte acompañado cada vez que te vi solo, te pido perdón por eso.

    Recuerdo que sentí envidia de Sasuke-kun una vez, cuando te besó ese día… fue un accidente pero aún así no dejó de provocarme celos, también los sentía de Sakura-chan, ella estaba en tu mismo equipo, ella podía pasar mucho tiempo en tu compañía y yo apenas y te veía, aparte de que tú la querías, y a mí ni siquiera como una amiga me veías.

    Pasé mucho tiempo sin verte, hasta la primera prueba de los exámenes chunnin, tú y Kiba-kun parecían a punto de iniciar una pelea, recuerdo que le dije algo y que luego tú me volteaste a ver, me dio pena y bajé la mirada. No me sentía con la capacidad de mirar esos hermosos zafiros azules, me daba mucha vergüenza.

    En el examen escrito estábamos sentados uno al lado de otro, tú no me notaste, no me viste, mientras hacíamos la prueba yo te veía ahí, confundido, sin saber que hacer; te ofrecí copiar, yo podía ver la duda en tu expresión, al final si ibas a copiar, pero te retractaste en el último momento, me pareció algo extraño porque tu prueba estaba vacía, pero supuse que ya habrías encontrado un modo de pasar, luego me metiste en un aprieto, no sabía si decirte la verdadera razón por la que te dejaría copiarme, el hecho de que me gustabas siempre había sido mi secreto, mi demonio personal, no sabía qué responderte así que solo dije la verdad “no quisiera que tuvieras que irte” pero luego me expliqué y me alegró que me creyeras, siempre he sido pésima para mentir.

    Todos los novatos pasamos a la segunda prueba, cuando llenábamos los formularios yo intenté darte un ungüento curativo que yo misma había preparado, pero me ignoraste… después de que mi equipo pasó vi a Gaara-sama ejecutar un asesinato en el bosque, temíamos por nuestras vidas; la suerte fue que no nos hizo nada, antes y después de esa experiencia yo solo podía pensar en ti, ansiaba saber cómo estabas, si ya habías pasado… o al menos si estabas con vida.

    Cuando llegó el día de la tercera prueba me alegré de verte allí, cuando me tocó pelear… sentí que no podría, sabía que no podría contra Neji-niisan, porque yo sabía de la magnitud de su fuerza y de la mía, la diferencia era enorme, y sin embargo cuando me animaste… dejó de importarme, quería callarle la boca, quería asegurarme de no decepcionarte; pero perdí, no pude ganarle… recuerdo que te pregunté si cambié, tú no me contestaste.

    La siguiente vez que te vi fue poco antes de la fase final de la tercera prueba, para serte sincera esperaba a Kiba-kun, ambos íbamos juntos al torneo, cuando te vi pasar, te vi tan triste, tan inseguro… algo raro debía de pasarte y que normalmente no eres así Naruto-kun, me alegró saber que pude animarte, me invitaste a ir a verte, y luego dijiste que te gustaba la gente como yo; no entendí bien las implicaciones de la palabra, me sonrojé y me quedé allí, viendo el lugar por el que acababas de irte.

    Me avergüenza admitir que no vi todo tu combate, a media batalla pensé que Neji te ganaría, pensé que te mataría Naruto-kun, tuve miedo, me habían dicho que no tuviera emociones fuertes, los médicos decían que eso me podría matar; en ese momento tuve una recaída, tosí y al ver mi mano había sangre; me desmayé y cuando me desperté solo supe que Suna había atacado a Konoha y que habíamos ganado, no supe cómo estabas y me dio pena preguntarle a alguien; tuve que esperar a verte en el velorio del tercer Hokage, te veías tan triste… no sabes cómo deseé abrazarte para consolarte en ese momento… pero no lo hice.

    Uno de los siguientes momentos que más recuerdo es cuando volviste a Konoha después de tu entrenamiento con Jiraiya-sama, sí me desmayé fue porque no esperaba que me salieras de repente, me iba a ir porque no me sentía preparada para hablarte, y cuando me saliste estabas… demasiado cerca. Y luego cuando me dijiste que dejara todo y me fuera contigo… yo lo tomé en el sentido literal, y si me desmayé en ese momento fue porque… bueno fue porque… me dieron vergüenza mis propios pensamientos, no rechazaba en absoluto la idea, solo pensé que era demasiado repentino, pero la idea en absoluto me desagradaba, me parecía algo grandioso, escapar contigo… una idea hermosa.

    Cuando me ibas a decir que te gustaba… la verdad yo creía que buscabas una cita con Sakura, o con Ino, o con cualquiera que no fuera yo; por eso lloré y corrí, me acordé de mi padre, y lo hice con mucho pesar porque el siempre me hacía sentir menos.

    Cuando me dijiste lo que pensabas de mí yo me desmayé de la pura felicidad, el tiempo que estaba contigo era feliz, a tu lado era completamente feliz, tan feliz que creo que nunca comprendí que tú no lo eras, que tú no me querías tanto como yo a ti, o quizás al revés… supongo que después de todo no estábamos hechos el uno para el otro.

    Me alegro de saber que encontraste alguien para ti, alguien que no era yo, alguien a quién amas más de lo que amaste a nadie, más de lo que me amaste a mí, pero da igual, me conformo con saber que estas bien Naruto-kun y quizás a lo mejor haya alguien para mí allá afuera, aún no sé si podré encontrarlo, pero espero poder hacerlo.

    Naruto-kun, si no es demasiado te quiero pedir un favor; yo sé de esa costumbre que tienes de echarte la culpa de todo así que te pido que no te culpes por esto, ni por mi primera marcha, ni por esta, ni por el hecho de que no vaya a volver; nada es tu culpa Naruto-kun, es solo que soy demasiado débil para aguantar tu rechazo, eso es todo, más que nada gracias, porque tú me hiciste una persona más fuerte, físicamente hablando, solo me marcho para ser mejor emocionalmente, ser fuerte para olvidarte.

    Hasta siempre Naru-kun.
    Hinata
    P.D. Intenta no provocar a Neji onii-san ¿de acuerdo?

    El rubio se arrodilló de la impresión mientras sentía que una punzada de dolor le atravesaba el corazón, Hinata no volvería… esa carta era claramente una despedida, ¿Cómo había podido ser tan idiota? ¿Cómo no se había dado cuenta de que su amada sufría? ¿Acaso no le había demostrado nunca cuánto la quería? Al parecer no lo había hecho correctamente.

    Tomó entre sus manos la carta y fijó su atención en una frase “alguien a quién amas más de lo que amaste a nadie” pensó un poco ¿De dónde pudo haber sacado Hinata semejante estupidez? La frase le resultaba familiar… y entonces le cayó como un rayo; aquella noche… eso era lo que él había dicho a Nayoko “yo te amo, te amo más de lo que he amado a nadie en toda mi vida” o por dios ¡Hinata lo había escuchado! Ella lo había oído hablar con Nayoko ¿Cómo era posible ser tan patán? La estaba haciendo sufrir de nuevo ¡Debería parar de una maldita vez! ¿Cuánto habría sufrido? ¿Cuánto habría llorado? ¿Tanta era su tristeza como para marcharse de nuevo? ¿Cómo para macharse para siempre? Pero esta vez no se dejaría llevar por el orgullo y no se cruzaría de brazos, esta vez iría hasta donde ella estuviera y le pediría perdón, sí eso haría; pero ¿y si estaba muerta? ¿Qué haría si ella estaba muerta?

    De pronto todo estuvo claro para él, no tenía sentido vivir sin ella, así que haría lo que no tuvo el valor de hacer la primera vez que la creyó muerta, si Hinata estaba muerta… si su amada Hinata estaba muerta él simplemente acabaría con su vida y rogaría a Dios que llevase su alma al mismo lugar donde estaba la de ella.

    Mientras tanto…

    Neji abrió el suyo lentamente, esperando el arrepentimiento, y ya que a este no le daba la gana de llegar el Hyuuga decidió apresurarse, habían dos cartas dentro, junto con varias otras cosas, el Hyuuga no prestó atención a lo demás y presurosamente abrió la primera carta, en la hoja dentro del sobre de color albino había una pulcra y estilizada caligrafía, reconoció la letra inmediatamente:

    Querido Neji-niisan:

    Si estás leyendo esto significa que probablemente no vaya a volver sé que requieres muchas explicaciones pero desgraciadamente eso es algo que no puedo darte; la carta solo es para pedirte que no te enojes con Naruto-kun, yo estoy bien, espero que entiendas que el que no vaya a volver no significa que mi vida haya terminado, significa que comienza otra vez.

    Te pido que cuides muy bien a Hanabi-chan, aún es pequeña y necesita guía, ella te admira muchísimo, no dejes que se salga de control; vigila a todos por mí ¿de acuerdo? Cuida mucho de ti también, no te pongas en peligro nii-san que yo sé lo temerario que eres, y no te preocupes por mí, creo que estaré bien.

    Hasta pronto Neji-onii-san.
    Hinata


    Neji sintió que quizá no podría cumplir con el pedido de Hinata, pues en esos momentos tenía unas enormes ganas de hacer daño a Naruto, pero eso no era lo más importante, no en ese momento, miró el otro sobre, de color rubí, lo sujetó con ambas manos y lo abrió lentamente, reconoció la caligrafía.

    Estimado Neji:


    Quizá habría sido lo mejor no haberte escrito, haberme ido sola y no atormentarte más tiempo, pero necesitaba que supieras, que supieras como me he sentido.

    Me sentí la chica más feliz del mundo cuando me dijiste que te gustaba, era como si de pronto todo en mi vida hubiese sido reparado, como si todo mi universo se reparara para mejor.

    Me alegro por ti, ahora debes sentirte como yo me sentía, ahora sabes cómo se siente cuando tienes a alguien con quién eres compatible, ahora tienes a alguien que es tu tipo, aunque me entristezco de saber que yo no lo era, estás mejor ahora, o eso supongo. Al menos supongo que estarás mejor que yo.

    Lo más probable –si estás leyendo esto- es que no vuelva y eso significa que tendrás que decir adiós a todos de mi parte, dile por favor a Tsunade-sama que ella era mi ídolo; a mi hermanita dile que la quiero mucho y a mi mamá… a ella mejor no le digas nada, después de todo lo mejor será que ella crea que estoy de misión, podría creer eso eternamente y así tarde o temprano me olvidara, pues desde un accidente que tuvo hace años no recuerda ni mi nombre, sabe que soy su hija pero no sabe nada de mí, era algo que quería que supieras, para que no te lamentes por mi familia.

    Cuida de Gai y de Lee, tú sabes que los dos están locos, muy locos, y siempre están con eso del poder de la juventud; pero ellos son buenos, necesitan cuidado, cuida que no se excedan, para que no se hagan daño. Y deja en paz a Lee, tú sabes que él es un buen amigo. No dejes que tu familia te haga sentir mal, eso de las ramas es solo basura y no te vas a sentir menos, nuncalo hagas, porque yo sé que tú eres un genio.

    Lo supe desde que te vi, desde que me ayudaste en la academia porque nadie entendía una sola palabra de lo que decía “esa rara chica china”, recuerdo que tú hiciste mi examen de historia el primer día porque yo no sabía nada, y mi nota fue la mejor, mejor que la tuya, lo cual debo decir me sorprendió, también recuerdo que todas las niñas te perseguían y que ellas me odiaban porque tú pasabas mucho tiempo conmigo, pero solo me ayudabas a aprender japonés, decías que no ibas a hacer mis exámenes siempre.

    Tengo que confesarte que entendí muy rápido pero no quería que me dejaras de ayudar, me gustaba pasar el tiempo contigo, así que fingía no entender, hasta que no pude más.

    Me alegré de estar en tu mismo equipo y aún más cuando Gai-sensei nos dijo que no presentaríamos el examen de chunnin, estaba segura de que pasarías y conociéndote probablemente ni siquiera viviendo en la misma aldea nos hubiéramos seguido viendo, quería ser tu amiga porque algo dentro me decía que sufrías mucho.

    Me acuerdo que entrenaba contigo porque eras más consciente que Gai y Lee, pero más que todo porque deseaba acercarme a ti; tú me ayudabas mucho, me aconsejabas cada vez que me atoraba con algo y yo intentaba hacer lo mismo contigo, cuando peleaste contra Naruto no creí que fuera posible que perdieras, yo sabía por experiencia propia lo fuerte que eras y lo mucho que te esforzabas, yo misma te vi entrenar hasta desfallecer, literalmente, cuando caíste al suelo ese día… creía que te excedías; pero no me atrevía a decírtelo, adoraba esa arrogante sonrisita tuya, aunque fuese un poco desagradable, pero me encantaba cuando se la dirigías a los demás, me hacía reír, me habría hecho sentir muy mal el que fuera burlándote de mí que te viera reír.

    Cuando le contaste a Naruto lo de tu padre me sentí un poco mal, fuera de tu familia yo era la única que lo sabía, nunca he llegado a entender por qué me lo dijiste a mí ¿Por qué justamente a mí? Supongo –porque no estoy segura solo supongo- que no te quedó de otra, yo te había visto llorar por tu padre, en la academia ¿Recuerdas? Procuraba no mencionarlo pero me alegraba de ser una persona en la que confiabas, una de las pocas personas, eso me hacía sentir especial para contigo; cuando se lo dijiste –y no puedo creer lo que estoy admitiendo- me sentí celosa.

    Poco a poco nos fuimos acercando, nos hicimos los mejores amigos, pero yo sentía –y sabía- que tú eras algo más para mí, la forma en la que mi corazón se aceleraba cuando me mirabas fijamente, o la forma en la que me sentía cuando sonreías mirando al cielo… pensando… soñando, a veces parecía que ni te dabas cuenta de que te miraba, o eso creía yo, al menos eso creía hasta que volteabas a verme y decías “Tenten… ¿Qué haces?” En ese momento me daba cuenta de que estaba sonrojada, y volteaba la cara para que no lo notaras, nunca supe si te dabs cuenta o no.

    A ciencia cierta solo sé una cosa, que tú me gustabas y el periodo en que te gustaba o yo creía que te gustaba fue genial, aún si no fuera cierto me hiciste muy feliz.

    Aparte solo te diré que no te culpes, me voy para mi bien, y si no vuelvo significa que allá estoy mejor… o que morí, de cualquier modo no importa, por toda la felicidad que me diste te agradezco mucho.

    Arigatoo Neji.
    Tenten


    Neji terminó de leer la carta y no pudo evitar la sensación que lo embargó ¿Cómo ella pudo tomar su muerte a la ligera? No era posible ¿Muerta? ¡Otra vez no! Releyó rápidamente la carta y se enfocó en una parte ¿su tipo? Recordaba haber usado esas palabras la noche en que Tenten cantó en el karaoke, lo que había dicho a Kuromi…


    Flashback
    -No te preocupes Kuromi –el Hyuuga hablaba mientras aún tenía abrazada a la pelinegra- yo nunca te abandonaré, yo te amo, te amo más de lo que he amado a nadie nunca.

    -Yo creía que… -decía la pelinegra- creí que a ti te gustaba esa chica.

    -¿Hablas de Tenten? –dijo el Hyuuga mintiendo con todos los dientes- Claro que no.

    -Pero… -dijo la chica intentando entender- Ella era tu novia ¿no?

    -Las cosas no funcionaron entre nosotros –dijo el Hyuuga mintiendo aún más, no quería que Kuromi se suicidara, y daba igual, de todos modos nadie lo escuchaba, buscaría un modo de terminar con ella sin que se matara pero por el momento era importante mantenerla contenta- ella no era mi tipo.

    -Gracias Neji –Kuromi lo besó- y ¿yo si soy tu tipo?

    -Sí.


    Fin del Flashback

    Entonces cayó en la cuenta, Lee lo había mencionado, que Tenten estaba rara, y ella había usado la misma expresión que él había usado con Kuromi esa noche, Kuromi no se lo diría, no tenía el valor para eso, además Tenten no le creería, entonces… ¡Entonces Tenten lo había escuchado! Ella lo había oído y por eso faltó a la misión, ella había lo había escuchado decirle a Kuromi que la amaba, ella se había ido por… su culpa, realmente por su culpa, había faltado a su promesa, la había hecho sufrir de nuevo; el Hyuuga maldijo por lo bajo.

    Pensó un momento, esta vez no, esta vez no lo dejaría así, esta vez iría tras ella, ya que el que no fuera a regresar no significaba que estuviera muerta.

    Entre tanto Shikamaru acababa de llegar a un sitio seguro para abrir el sobre, lo más probable es que fuera una trampa, quizás el interior estaría cubierto de algún tipo de veneno, o eso pensaba el Nara; y sin embargo contra todas las probabilidades era sola y simplemente un sobre normal, metió la mano dentro y lo primero que encontró fue otro sobre, pequeño, de color negro, que tenía escrito en letras de color blanco “Para Shikamaru”, lo abrió y se puso a leer la carta.


    Shikamaru:


    Sé que esto no es lo que esperabas de mí, a decir verdad ni siquiera yo me lo esperaba, pero lo necesitaba, solo para que entendieras, para que me entendieras.

    A ver… ¿por dónde comenzar?

    Supongo que por el principio, la primera vez que me fije en tu persona fue cuando te escuche mientras peleaba con Tenten, era sorprendente que no actuarás como los demás neófitos que te rodeaban, simplemente te quejaste de que volveríamos a ganar, me pareció algo inusual, aunque no lo suficiente como para distraerme del combate; aunque me avergüenza decirlo yo podía haberla acabado mucho más rápido, su técnica me venía como anillo al dedo, una victoria fácil; pero yo adoro el teatro desde niña, cuando hay gente observando la batalla me esfuerzo por dar un buen espectáculo.

    Bueno… luego vino el combate donde nos enfrentamos, debo decir que cuando Naruto te tiró desde el lugar donde nos situábamos los que íbamos a pelear yo pensé que jugabas, que te burlabas de mí o algo así, enfurecí, como quizá hayas notado ese día; recuerdo cuando me ganaste, porque realmente hablando tú me ganaste, y yo nunca entendí tu rendición, porque yo era una persona que no estaba dispuesta a retroceder jamás, enfrentar los problemas de frente era uno de mis principios, nunca dejar una batalla era otro.

    Recuerdo que cuando terminó la batalla y volvimos a Suna todo anduvo bastante confuso durante un tiempo, hasta que nos enteramos de que Konoha tenía problemas, nos mandaron a buscarlos a ustedes, no quería tener ninguna deuda con Konoha por haberlos atacado, la culpa por haberlo hecho me atormentaba, tampoco quería una deuda contigo por el combate que me dejaste ganar, sentía un extraño deseo de no dejar nada pendiente, nada que me atara a tu persona.

    Llegué y estabas en apuros, recuerdo que evité que esa chica te atravesara, recuerdo que la mandé a volar y luego me coloqué instintivamente frente a ti, para protegerte, parecías haberlo pasado mal; cuando dije que solo por una orden estaba allí mentí, cuando estaba con mis hermanos sabíamos hacia donde estaba cada uno de los que necesitaban ayuda, sabíamos quién era cada cual, pero yo quería saldar mi deuda así que pedí ir a buscarte.

    No sé si lo notaste pero me burlaba de ti cuando hablé de tu fuerza, te pedí una descripción de los hechos porque no quería que te sintieras inútil y por desgracia la necesitaba, luego vino tu odioso comentario, me caíste muy mal en ese momento, no quería que me subestimaras, eso era lo que más odiaba en cualquier persona; además de que no tenías derecho a hacerlo, tú, un chico que no entendía el poder de una mujer enojada, lo que dijiste me hizo enojar, por eso la acabé de un solo ataque, y debo admitir me agradó la sonrisa que pusiste en ese momento, como si todo estuviese en paz entre nosotros.

    Pero luego apareciste durante el rescate de Matsuri, me salvaste de lo que probablemente hubiese sido una muerte segura, me alegró ver que hacíamos buen equipo, saber que aunque sea congeniábamos para algo, pero había un problema, volvía a quedar en deuda contigo.

    Luego, lo que te dije en las puertas de Konoha no era una broma, de verdad si tenías problemas hubiera aparecido lo más rápido posible, para saldar la deuda y zanjar el asunto.

    Recuerdo también cuando me volví embajadora, la cara que pusiste cuando te presentaron a la nueva embajadora de Suna era extraña, una mezcla de confusión, perplejidad y una incomprensible alegría, me enseñaste tu aldea con un poco de flojera, pasábamos mucho tiempo juntos.

    Ino te saludaba diario, y les llevaba comida a ti y a Chouji, extraña e inexplicablemente sentía celos de ella, porque con ella pasabas tu tiempo por gusto, y no porque te obligaran; y porque a ella la tratabas bien por cariño y no porque la Hokage te hubiera amenazado de muerte si llegabas a dañar los tratos con una aldea aliada.

    Recuerdo cuando me dijiste que te gustaba, estaba petrificada de gusto, no entendí en qué momento me había ocurrido pero de alguna manera me habías empezado a gustar y debo decir que mucho, llorabas como un niño cuando te dije que me gustabas también, me pregunté donde estaba la tragedia, y luego entendí que llorabas de felicidad, también habría llorado de no ser tan insensible como soy…

    Me encantaba pasar mi tiempo contigo, aunque fuera viendo las nubes, que debo admitir que yo nunca veía, me entretenía mirando el cielo, pensando en lo divertido que sería poder volar, pero por tu compañía mi imaginación en esas ocasiones no funcionaba tan bien como el resto del tiempo, cuando estaba contigo yo era feliz.

    Es difícil pensar que todo fue un engaño, no creí que fueras tan buen actor, pero no te preocupes, estoy acostumbrada a la gente que solo me busca por interés, no les guardo rencor a ninguno, cuando me decías que me amabas ¿sabes algo? Yo te creía, te creía de verdad; supongo que ahora te respeto un poco, no creí que tuvieras la habilidad para manipular a la gente de esa manera, debo admitir que mereces mérito por eso, me engañaste de verdad, creía que me querías pero solo buscabas dinero, solo eso.

    No te preocupes, no voy a mandar a buscar tu cabeza en una bandeja de plata ni nada parecido, todo lo que yo deseo es tu felicidad, por eso es el resto.

    En tu casa, detrás de tu cama hay un sobre del color de la pared, allí dentro hay un documento que redacté antes de irme, si se comprueba que no volveré el documento establece que todas mis posesiones pasaran a ser tuyas, incluyendo las cosas que me dejaron mi padre y madre, que son antiguas reliquias que valen una fortuna; las cosas que le gané a Kamatari en aquel fortuito juego de de cartas en el que se volvió mi mascota, que son cosas antiguas y valiosas; por supuesto el dinero también, toda mi cuenta de banco quedará a nombre tuyo, mi dinero y la parte que me toca de lo que dejó mi padre.

    Espero que con eso seas feliz, no te preocupes de que vuelva porque no planeo hacerlo, buscaré una oportunidad para dejar este mundo, no lo haré tan obvio por supuesto, pero los viajes y las tierras lejanas suelen ser peligrosos, podría pasarme cualquier cosa, así ambos estaremos bien, tú serás feliz, aunque sea al lado de Wakane, y yo dejaré de sufrir, por fin podré acabar con el dolor, una vez que todo haya terminado estaré en paz y seré feliz. Pensándolo bien… supongo que no tendré paz, creo que yo iré al infierno… pero busqué tu felicidad al final, eso debe contar ¿no?

    No me arrepiento de nada de lo que hice, ni de haberme enamorado de ti aunque me duela hasta el alma tu rechazo, ni de enterarme que tú no me quieres ni me quisiste y que además me usaste aunque eso me mate más a cada segundo, no me arrepiento de nada, en absoluto, espero que seas feliz.

    Con mucha admiración.
    Temari
    P.D. Pórtate igual que siempre con Gaara, pero no le des motivos para matarte, si llegas al infierno te mato de nuevo por idiota.


    Shikamaru releyó la carta una y otra vez sin comprender nada, él la había usado y herido y sin embargo ella no parecía mostrar rencor alguno, la carta reflejaba algo hacia él, algo que no era rencor, pero ella parecía sufrir, ciertamente sus palabras reflejaban profundo sufrimiento.

    La carta era inquietante en todo sentido, porque parecía segura de su decisión, segura de acabar con su vida; ¿Entonces era verdad? ¿Se habría suicidado enserio? Una punzada de dolor le atravesó el corazón de solo pensar en la posibilidad, Temari no asesinada, sino suicidada y todo por su causa, tenía deseos de darse de topes contra un muro ¿Cómo había sido tan estúpido? Debió haberla seguido esa noche, demasiado preocupado porque Wakane acabara con su vida no se dio cuenta de que conducía a Temari a ese oscuro camino, no se dio cuenta del daño que le había hecho, hasta ahora, cuando quizás era demasiado tarde.

    Pero esta vez no actuaría como la primera vez que la perdió, no se quedaría viendo el pasto crecer, iría hasta donde estuviera ella y le rogaría por su perdón; solo esperaba que no fuera demasiado tarde…

    En otra parte Gaara estaba abriendo el sobre de color amarillo lentamente, dentro había varias cosas, lo primero que decidió ver Gaara fue un sobre más pequeño de color azul rey, lo abrió y dentro había una hoja.

    Querido Gaara:


    Escribo esta carta con la intención de contarlo todo, para que sepas mis razones.

    La primera vez que te vi fue en las clases de la academia, tú y tus hermanos habían ido a dar una clase, me inquietaba un poco tu presencia, debo confesar que me asustabas igual que a todos, y sí te elegí como sensei fue porque sentí que habías intentado enseñarme algo, no me importó la reacción que tuvieron mis compañeros, que no me hablaban porque pensaban que te iba a hacer enojar y que destruirías Suna.

    Recuerdo que tú me sugeriste mi arma, y lo que más recuerdo es que era mala con ella, pésima, pero entrené, y mientras lo hacía me secuestraron porque creyeron que estaba relacionada contigo, era traumático verlos seguir a esos sujetos y saber a la trampa inminente a la que ustedes se dirigían, saber que estaban ahí por mí, saber que era débil y que por eso estaba en esa situación; situación de la que me salvaste, me hiciste admirarte mucho, sobre todo porque tú podías desearle bien a la aldea a pesar de lo mal que te habían tratado, y de lo mal que en ese momento te trataban.

    He de decir que nadie –excepto quizá tú- se alegró más por tu nombramiento a Kazekage, era genial ver tu sueño hecho realidad, mi admiración se había vuelto en algo más, era algo más fuerte, algo que me asustaba, pero no me asustaba el sentimiento, me asustaba tu reacción hacia él, porque el que yo sintiera algo tan fuerte no significaba ser correspondida; eso no me dejaba dormir en las noches.

    Me gustabas demasiado, y casi me da un colapso nervioso cuando te lo dije, pero es que no podía aguantarlo más, verte y saber que tú solo me veías como tu indefensa alumnita, para mí era como una pesadilla de la que no podía despertar… creí que moriría cuando me abrazaste, hubiera creído estar soñando si no te hubiera sentido, hubiera creído estar muerta si mi corazón no estuviese latiendo de esa forma, veloz, desaforado, descontrolado; con el beso empeoró, latió más y más hasta casi salírseme del pecho; me desmayé según recuerdo.

    Al despertar pensé que lo había soñado todo, que estaba alucinando o que había tenido un accidente tan grave que mi cerebro estaba creando esas imágenes para mantenerme feliz; pero no, era real, me habías besado de verdad, no lo supe hasta que te vi y repetiste la escena, por desgracia Temari nos interrumpió, no tuvo la reacción que yo esperaba debo admitirlo, creí que enloquecería o que se sorprendería, pero ella solo sonrió y dijo “Sabía que lo harías tarde o temprano hermanito” y luego le echó el pestillo a la puerta “Para que no los interrumpan” fue lo que la escuché murmurar mientras cerraba la puerta.

    Me quedaba en tu oficina todo el tiempo, todo el que podía, me encantaba estar ahí aunque fuera solo para verte firmar papeles, y me divertía ver la cara que ponías cuando volteabas y me tenías allí, mirándote fijamente; como si no quisieras que me fuera pero a la vez te perturbara mi presencia.

    He de confesarte que me sentía horrible conmigo misma, porque tú me dabas demasiado y yo no tenía manera de corresponderlo, me dabas cada cosa que quería y más, mucho más, y yo no tenía manera de devolvértelo, era muy frustrante.

    Sin embargo y a pesar de todo lo que me dabas nunca me dijiste que me amabas, era raro que me hablaras de tus sentimientos, y mucho menos de tus sentimientos hacia mí, era como un amor en silencio. Aunque nunca te lo haya dicho no me bastaba con las demostraciones, a pesar de que fueran algo grandioso, no me bastaba, no me bastaban tantas demostraciones porque yo quería escucharte decirlo, así dejaría de temer que me abandonases, porque así sabría a ciencia cierta de tus sentimientos hacia mí, estaría segura de tu amor.

    Pero nunca me lo dijiste, nunca te escuché decirlo, me fascinaba oír tu voz, porque tú casi nunca hablabas, escuchar el melodioso sonido de tu voz y además saber que estaba dirigido hacia mi… era comparable a casi rozar el cielo con una mano, y sin embargo el nunca escuchar las palabras que yo necesitaba desesperadamente oír era como después de haber casi tocado el cielo ser arrastrada violentamente a tierra.

    Y ahora sé por qué nunca me lo dijiste; no es fácil decir algo como eso si no se siente, y tú no lo sentías por mí, nunca lo sentiste, si lo hubieras sentido alguna vez me lo habrías dicho como se lo dijiste a esa odiosa de Nanami.

    Esa noche, cuando estaba cantando y te vi… mirándome fijamente, ignorando por completo las palabras de esa odiosa arpía y fijando tu atención solo en mí, lo sentía de nuevo, como se debe sentir cuando estás a punto de tocar el cielo, al ver algo en tus ojos lo toqué, toqué el cielo de verdad; una emoción oculta en ese rostro inexpresivo, silenciosamente puesta en esos ojos color verde, era el deseo, tú me deseabas ¡Qué cosa tan rara! Teniendo a esa chica a tu lado (debo admitirlo, es preciosa, ya veo por qué la amas) y tú solo fijabas tu atención en mí… era una sensación tan deliciosa, así se sentía tocar el cielo enserio.

    Me controlé lo más que pude para poder seguir bailando, pero me estremeció la sola idea del deseo reflejado en tu mirada, cuando saliste los seguí a ti y a Nanami, lo hice con el propósito de hablar contigo, tenía tantas preguntas… la que encabezaba la lista era algo así como ¿¡Qué demonios haces con esa arpía chupa sangre!? Y ¿Cómo me olvidaste? o ¿Por qué me reemplazaste? Serían algunas de las próximas.

    Y fue entonces cuando se me vino el mundo encima, cuando te escuché decirle a esa chica que, que… tú la amabas. Sentía el espacio demolido a mi alrededor, sentí ganas de correr, de llorar, de gritar, de morirme, sobre todo de eso último, me maldije a mi misma por creer tontamente que tú me seguías queriendo teniendo a ese “sex symbol” contigo, después de eso todo se vuelve borroso… el dolor lo empaña todo, solo recuerdo que corrí, que corrí hasta que mis piernas cedieron y solo me quedé ahí, llorando desconsolada, recuerdo después que abracé a mi hermana mayor y que me levanté a la mañana siguiente, igual o peor que la noche anterior, me comuniqué con las demás solo para descubrir que todas estaban igual o peor que yo, no volví a la aldea porque no quería volver a verla.

    No quería volver a verla porque allí había pasado cada buen momento contigo, mis tardes, mis días, las noches en que no podía o no quería dormir… me sentía cada vez peor, era tan horrible.

    Lo peor del caso es que en ese momento comprendí la razón por la que tú te habías fijado en mi; era una chica cercana, me relacioné contigo debido a que tú fuiste mi sensei, sabías que estaba loca por ti, igual que toda la aldea; la única diferencia es que yo no era especialmente obsesiva como todas las demás, comprendí que me hiciste tu novia para alejar a las admiradoras, así tú ya estarías ocupado, ellas se resignarían y yo quedo como la tonta en medio de todo, hasta que encontraras a tu amor de verdad, que suerte que fue cuando yo estaba lejos de allí, sino me habría muerto del dolor, me habría muerto en el momento en que me dijeras “Amo a otra”, me alegro de no haberlo oído de tu boca dirigido hacia mí, habría saltado de algún edificio de ser así.

    Por ahora te voy a comunicar personalmente que me marcho, me voy a algún lugar lejano, y si llego a regresar –lo cual si te entregaron esta nota debe ser improbable- quisiera puntualizar algunas cosas en nuestro trato, solo como un pequeño favor, espero que no sea demasiado pedir.

    El trato deberá reducirse a lo menos cercano posible, así que a partir de aquí no serás más que el kazekage para mí, no más el jefe de una aldea la que debo mucho y que lamentablemente no puedo dejar permanentemente, así pues Kazekage-sama le pido cordialmente que se mantenga lo más alejado que se pueda y que el trato sea total y estrictamente profesional, usted es el jefe de Suna y yo soy ninja de esa aldea así que no puedo evitar por completo su presencia, sin embargo de ahora en más le trataré con el máximo respeto, siendo usted el kazekage y yo una shinobi que le debe el respeto que amerita su puesto; le pido que haga lo mismo, tráteme como un ninja más, como a una extraña si es posible.

    Así pues cordialmente me despido Kazekage-sama, espero que podamos volver a vernos, pero únicamente porque deseo ser útil a mi aldea, y porque si vuelvo será porque esté curada, entonces ya no me dolerá mirarle, y el que me trate usted como una extraña según ha sido mi expresa petición no me dolerá en lo absoluto.

    Con un deseo ferviente de no volver…

    Matsuri


    Gaara leyó la última línea despacio, meditando cada palabra y sintiéndose el ser humano más patán sobre la faz de la tierra ¿Cómo se las había arreglado para meter la pata tan al fondo? No debió haber mentido, ya sabía que las mentiras nunca arrastraban cosas buenas y sin embargo se había empeñado en no herir a Nanami, en mentirle hasta que pudiera aguantar la verdad, pero ahora no podría zafarse del maldito hoyo en el que se acababa de meter, Matsuri lo había oído, lo había escuchado mentir, decir una mentira del tamaño de Júpiter, pero es que ella no lo entendía, no entendía lo fácil que resulta mentir acerca de un sentimiento, pero decirlo cuando se siente de verdad… es otra cosa, algo muy alejado, aún después de que se hicieron novios para él no era fácil estar cerca de ella, sentirla así de cerca y que su propia cordura le impidiera decirle lo mucho que la amaba, besarla, abrazarla y amarla hasta que le doliera, lo cual en su opinión era algo imposible, no pasaría jamás así que sería para siempre.

    Sin embargo esas cosas solo podía pensarlas, pensando siempre en que ella lo sabía ¡Qué equivocado estaba! Definitivamente era un ser humano súper patán, tanto poder, tanta inteligencia y de muy poco le habían servido ¿Por qué no se lo dijo nunca? No debía ser tan difícil, solo eran dos palabras, dos palabras tan sencillas y sin embargo cuando la veía era como si sus tripas se retorcieran, su corazón latía tan fuerte que estaba convencido de que Matsuri lo oiría en cualquier instante.

    Releyó la carta una vez más, se detuvo en la parte donde ella describía su expresión al verla allí, sin duda no había acertado para nada al intentar descifrar su expresión.

    Cuando la miraba se iniciaba inmediatamente una lucha en su interior, uno de los bandos -el que representaba a su alma y corazón- deseaba decirle lo mucho que la amaba, lo mucho que la adoraba, confesarle que ella era lo más preciado en su vida; mientras la otra parte pensaba que no era correcto confesar esa clase de devoción a una chica -este trozo representaba su mente-; y por último surgía una tercera parte, esa era la parte que Matsuri había visto en sus ojos aquella noche -la parte que representaba a su cuerpo-, esa parte que la deseaba, y mucho… mucho más de lo que era debido, esta parte decía que era el mejor momento, que deberían dejar de perder tiempo con palabras y tomarla, ella no se negaría, estaba loquita por él, y aún si lo hiciera él era el Kazekage, nadie se atrevería a… en el momento en que sus pensamientos se desviaban hacia allí se recordaba a sí mismo una frase que había leído en algún lugar “Si el poder corrompe, el poder absoluto corrompe absolutamente” y en ese momento se obligaba a sí mismo a concentrarse en su papeleo.

    Y ella creía que no le devolvía el favor por todo lo que él le daba ¡JA! ¿Cómo que no se lo devolvía? ¿Cómo que no? con una palabra le alegraba el rato, con una mirada el día y con una de sus sonrisas le alegraba la vida entera.

    Releyó la carta una vez más, concentrándose en lo último “Con un deseo ferviente de no volver…” ¿Qué estaba queriendo decir con eso? Se estremeció de sólo pensar en la idea de que ella no volviera, pero ¿Qué debía hacer? Quedarse y respetar sus deseos sería lo más correcto, pero sí lo correcto había dejado de importarle alguna vez era esa, así tuviera que peinar el planeta la encontraría, y callaría a las dos últimas partes que peleaban en su cabeza para poder decirle todo lo que sentía por ella.

    “Estoy enloqueciendo” –pensó el Kazekage mientras una imagen de Nanami pasaba por su cabeza- “No, enloquecí en el momento en que decidí salir con ella”

    Después de esa última aparición Gaara apartó las visiones de su mente, se puso en marcha a ver a Tsunade.

    Sai miraba el sobre expectante, como si esperase que de un momento a otro estallara, como eso no ocurrió lo abrió, había algunos papeles allí dentro, pero solo captó su atención un sobre de color morado oscuro, lo abrió, era una carta, comenzó a leer:

    Querido Sai:


    Solo espero que leas esto, sabiendo el lugar que ocupo en tu vida creo que lo tirarás a la basura sin siquiera mirarlo; pero no importa, me voy sabiendo que tenía toda la firme intención de dejarte enterado.

    Recuerdo cuando Sakura nos presentó, fue algo muy agradable para mí conocerte, sobre todo porque me llamaste preciosa, ahora entiendo… tú solo me llamaste así porque te asustaba que te golpeara como Sakura a Naruto, pero yo no lo habría hecho, me gustaste mucho desde el primer momento en que te vi.

    Me sentía rara al estar cerca de ti, porque tú eras un poco tímido, como si te quisieras acercar a los demás pero te costase trabajo, yo quería más que nada ayudarte a integrarte, a ser uno de nosotros, suponía que te debía costar trabajo, habiendo crecido en raíz, sin emociones de ningún tipo; debe de ser duro hacer amigos así.

    Sé que esto es lo peor que puedo estar haciendo, que debería dejarte ir en paz, ya que ha quedado bien claro que la prefieres a ella; solo quería confesarte algo, varias cosas de hecho.

    1._Siempre me sentí insegura con respecto a ti.

    Me decías que era hermosa, pero solo hablabas de mi físico; decías que te inspiraba pero no decías por qué; siempre pensé que mis esfuerzos no eran notados por nadie, que nadie veía cuánto me esforzaba en lucir bien, pero tú notabas cada cambio en mí, físicamente hablando.

    No notaste cuando cambié abruptamente mi personalidad, mi modo de actuar frente y cerca de ti, yo solo lo hice para probar algo y posterior al cambio lo comprobé con terror que era cierto, yo solo te gustaba por mi físico, solo una rubia más, una figura qué dibujar.

    2._ Aunque fuese solo por mi físico me agradaba estar contigo.

    Es por eso que aunque me pediste mil veces que te dejara hacerme un retrato yo me negué rotundamente, sabía que me dejarías en cuanto tuvieras tu cuadro y aunque me dé vergüenza debo admitirlo, me gustaba sentirme físicamente atrayente, no resultaba tan desagradable pensar en el hecho de que solo te atraía mi físico si consideraba que aunque no te agradara mi personalidad era capaz de retenerte solo con mi apariencia física.

    3._Me aterrorizaba la idea de que me dejaras

    Pensaba en la realidad solo cuando estaba sola, pero cuando estaba contigo me sentía bien, me sentía hermosa, me sentía mujer. No quería perderte nunca, me gustabas mucho.

    Qué curioso cómo pasan algunas cosas, cuando vi a esa chica tan extraña quitar a Hinata y llamarte “amor” sentí como sí me estuviesen clavando un kunai en mi ya bastante destruido corazón, y que lo giraban, y tú dijiste que verme había sido una pesadilla…

    En ese caso no te preocupes, tu pesadilla no se repetirá, no quiero volver, vete con ella ha sido la peor experiencia de mi vida, sobre todo ahora que sé que la amas, que la amas más que a mí.


    Ojalá hayas leído.
    Ino


    Sai soltó la carta de la impresión, la recogió velozmente y la volvió a meter en el sobre; se sentía sucio, asqueroso, como se siente un niño después de hacer algo terrible, se sentó en el suelo y repitió el proceso de la primera vez, deseando con todas sus fuerzas que fuese su imaginación y que la carta cambiara de repente. No lo hizo, la carta no cambió en lo absoluto, excepto en que la examinó más a fondo; reflejaba depresión, dolor, agonía e inseguridades que nunca se hubiese imaginado que Ino tuviera.

    Mientras Sasuke estaba entrando a la zona de los Uchiha cuando decidió que no podía esperar más, se apoyó en una pared cercana y resbaló a través de ella, quedó sentado en el suelo y allí abrió el sobre, dentro habían un montón de cosas; el Uchiha miró, dentro había un sobre más pequeño, de color rosa claro, y en letras color jade decía “Para Sasuke” lo abrió suavemente, ella había dejado un mensaje, tenía algo para decir y él estaba deseoso de escuchar:


    Sasuke:


    Sí, sé lo que debes estar pensando, y también sé que probablemente ni leas esto, pero tengo una conciencia tranquila, no quisiera irme con todo esto que siento dentro acumulado, me pareció lo mejor.

    Cuando te conocí estábamos en la academia, me sentía demasiado extrañada hacia ti, eras un chico algo inhábil al principio, no eras el peor pero ni por asomo te acercabas a ser el mejor, sin embargo eras un niño alegre, un buen niño, me acuerdo que me saludaste un día, y también que fuiste el único que no se rió de mi frente.

    De un día para otro cambiaste, yo no entendía la razón; de repente te volviste el mejor de la clase. Lo bueno seguías sin reírte de mi frente, lo malo, ya no te reías por nada, no había nada que te arrancara una de esas hermosas sonrisas, tu mirada se volvió vacía y ahora no eras solitario porque te costara hacer amigos, parecía que sencillamente no los querías, esa actitud te hizo el niño más codiciado del salón.

    Tú me gustabas mucho, más de lo que debías, era un poco injusto pero yo sentía que tú tenías que ser para mí, porque tú me gustabas más, y porque –pensaba yo- que ninguna de ellas te quería como yo, me peleé con Ino por eso; tú también le gustabas y yo pensaba que ella era mucho más bonita y hábil que yo, que con una chica así tú nunca te fijarías en mí, y como te dije yo quería que fueras todo mío.

    El día en que nos asignaron los equipos te saludé, quería sentarme junto a ti, pero pensaba que te molestaría así que pensé que era mejor preguntar primero; luego estuve a punto de asesinar a Naruto ¿Cómo se atrevía a besarte? Aunque estuvo claro que fue un accidente yo no podía perdonárselo, él te había dado tu primer beso y yo no, todas lo golpeamos durante un rato hasta que entró el profesor, y él acabó sentándose a tu lado ¿Se creía con ese derecho?

    Luego, a la hora del almuerzo yo quería comer contigo, rechacé a Naruto porque todavía le guardaba rencor por lo tuyo, aunque a él parecía habérsele olvidado; el caso es que primero me trataste bien, me mirabas lindo, como nunca me habías mirado, fue genial, me hiciste preguntas sobre Naruto, yo respondí con toda la sinceridad de la que fui capaz, confesé mis sentimientos, estábamos a punto de besarnos… y corriste, dijiste que volverías, solo ahora sé que ese no eras tú, era Naruto transformado; luego llegaste tú y me preguntaste por Naruto, yo te respondí y luego… dijiste cosas confusas, me insultaste y te fuiste.

    Cuando el sensei nos preguntó yo no respondí mucho, la razón era esta, si hubiese dado una respuesta sincera habría ido más o menos así: Mi nombre es Sakura Haruno, me gusta Sasuke Uchiha, mi pasatiempo es observar a Sasuke y clasificar sus expresiones, mi sueño para el futuro es ser la señora de Sasuke Uchiha y tener muchos hijitos que se parezcan a mi amado Sasuke, y lo que me disgusta es Naruto porque le dio un beso a mi bello Sasuke. Así funcionaba mi mente.

    El día de la prueba con Kakashi-sensei yo sabía que si fallaba sería separada de ti, por lo tanto para mí pasar la prueba era una manera de probarte mi afecto; sin embargo no hice nada para intentar pasar, solo me pasé el día siguiéndote… cuando Kakashi-sensei me encontró me hizo un genjutsu; al levantarme lo que vi fue mi peor pesadilla manifestándose en frente de mi, allí estabas tú, herido, sangrando profundamente y yo solo pude gritar y llorar, para luego desmayarme.

    Me levanté y te encontré, pensé que solo eras una cabeza en el suelo, o sea que lo que había visto anteriormente era cierto, fue aún peor que antes, me desmaye de nuevo y cuando desperté ahí estabas tú, sano, vivo, te abracé pero tú me apartaste, así eras tú, frío e indiferente; intenté convencerte de que abandonaras cuando supe lo cerca que habías estado y que yo ni lo había intentado, no te rendiste y volviste a decir cosas extrañas y muy confusas.

    Después vino el almuerzo y me culpaste por el hecho de no haber tenido otro enfrentamiento con Kakashi-sensei, dijiste que habías perdido tu tiempo conmigo, eso me dolió.

    Tú le diste comida a Naruto, yo no dude en darle pero solo fue por ti, si hubiese sido por mi Naruto se muere de hambre, aunque pasamos gracias a ello.

    Siempre… en cada situación de riesgo yo no podía hacer nada por ustedes, solo me quedaba allí y era protegida, pero nunca podía proteger; nunca sentí ayudarte, ni a ti ni a nadie, cuando estábamos en el bosque y tú y Naruto estaban dormidos yo no pude protegerlos, tuvieron que venir muchas personas para evitar que salieran dañados Naruto y tú; al final los derrotaste tú, por más que me esforcé solo conseguí lastimarme, no había sido útil.

    Ni siquiera logré pasar las preliminares e la tercera prueba, ni ayudarlos a ti o a Naruto con su entrenamiento, fui a verte un día al hospital pero tú te habías escapado recién, pensé que te habías ido con Orochimaru, y me alegré cuando, durante la prueba comprobé que estaba equivocada, estabas haciéndolo tan bien -peleando- que no creí que fueras capaz de perder, pero entonces fue la invasión de Suna y todo se puso confuso, nos mandaron a seguirlos a ti y por lo tanto a Gaara-sama y a sus hermanos, nos retrasamos un poco pero logramos llegar, Gaara-sama estaba medio convertido en el Shukaku e iba a atacarte ¿Qué hice yo? Me puse en medio solo consiguiendo salir herida y aparte dejar a Naruto peleando solo.

    Poco después de eso ocurrió uno de los peores momentos de mi vida, Naruto y tú, en el techo del hospital, a punto de matarse los dos, fue horrible, pero por suerte Kakashi-sensei llegó y los detuvo.

    Luego otro de los peores momentos en mi escala, cuando dejaste Konoha, aquella vez ¿recuerdas? Cuando llorando te pedí que te quedaras o que me llevaras contigo y tú solo me agradeciste por solo dios sabe qué y me dejaste inconsciente, desperté y le dije a Naruto que te trajera de vuelta, era demasiado débil para hacerlo yo.

    En cierto modo tu partida me hizo bien, en el tiempo que no estuviste me hice una mejor ninja, la aprendiz de la Godaime Hokage, pero yo solo quería ser más fuerte para poder hacerte regresar, aunque tuviese que ser por la fuerza, aunque muriera en el intento; cuando te hallamos en aquella especie de escondite me quería morir, ahí estabas tú, más guapo que antes, más rápido que antes, más fuerte, mucho más poderoso, pero también más distante, tu mirada más gélida que nunca y tu hermoso rostro curvado en una expresión rara, como quién lleva ya demasiado tiempo sin soltar siquiera una pequeña sonrisa; mis ojos derramaron lágrimas de tristeza al ver eso ¡eras peor que antes! y al regresar a casa lloré aún más, Naruto no se enteró nunca, pero mis lagrimas de tristeza e impotencia me hacían sentir ligeramente mejor ante la idea de tu indiferencia, aunque solo fuese a intervalos, además noté otra cosa, yo aún era débil.

    Luego tú volviste solito a la aldea, no hubo nadie que te trajera, nada de lo que hiciéramos o dijéramos logró traerte en el pasado y un día yo solo entré a la oficina de mi maestra y ahí estabas tú, parado frente a ella, como quién resuelve un asunto de suma importancia, al principio no te reconocí, porque estabas de espaldas; solo cuando mi maestra me miró y tú volteaste lo comprendí, se me cayeron los papeles que traía en las manos mientras luchaba porque no se me escapasen las lágrimas, de ira, de odio, de tristeza, de todo un poco la verdad.

    Y sin embargo no lloré, no enfrente de ti al menos, recogí los papeles, se los entregué a Tsunade-sama y me fui, como si no te hubiera visto, recuerdo que antes de salir te escuché murmurar “sigue igual que siempre” si, seguía igual de débil que siempre “tiene razón” pensé, así que apenas se cerró la puerta empecé a correr, me encerré en mi habitación en cuanto llegue a casa y lo dejé salir todo; lloré durante horas y horas, según recuerdo no dormí esa noche.

    Fui al día siguiente a entrenar y ahí estabas tú, hablando con Naruto en sus típicas peleítas, me horroricé ¿Cómo podía él perdonarte tan fácilmente? Yo no podía; así que solo saludé a Naruto y actué como si no estuvieras ahí. Y sin embargo Kakashi-sensei llegó y te hizo notar, pidiéndonos que no te guardáramos rencor, Naruto dijo que te perdonaba por todo, en cambio yo solo me mantuve cordial, ni alegre ni triste, ni nada, como si tu regreso fuese algo tan trivial como leer un anuncio en el periódico, después entrenamos todo el día, al final me fui yo sola despidiéndome únicamente de Naruto, no sé qué habrás pensado, seguro que pensarías que estaba loca o algo así.

    Naruto te presentó a Sai unos días después, supongo que la situación debió de ser algo tensa, dado que Sai había entrado en nuestro equipo para reemplazarte, sin embargo parece que se llevaron bien, o algo parecido, y aunque fingía que no me importaba la verdad era todo lo contrario, quería hablar contigo, había demasiadas cosas que quería preguntarte, la primera era ¿Por qué demonio quisiste volver? Sin embargo no podía preguntarte, porque tenía orgullo y éste no me permitía perdonarte, no sin escuchar una disculpa de tu parte, o mil disculpas quizás… no lo sé.

    Y al final todo pasó demasiado deprisa, no sé en qué momento comencé a verte, cuando me regresaron las ganas de hablarte, pero el caso es que de repente me pasó, estaba de nuevo enamorada de ti, ese sentimiento me oprimía el pecho, me hacía sentirme mal conmigo misma, porque mi corazón me decía que debería darlo todo para que tú me quisieras, pero el resto decía que el simple hecho de pensar en perdonarte era una traición a mí misma, que no era justo que tú me hubieras hecho tanto y que yo siguiera persiguiéndote, así que callé a mi corazón y me volví aún más dura que antes contigo.

    Lloré cada noche después de eso, lloraba por lo mal que me hacía sentir el hecho de ignorarte, cada segundo que estaba sola lo pasaba llorando, hacía todo por obligación, aunque habían cosas que hacía por gusto, como entrenar, me gustaba ir a entrenar porque eso significaba verte, y saber que estabas ahí me daba gusto, pero luego de verte sufría más, porque sabía lo cerca que estaba de ti, en ese momento era plenamente consciente de que estábamos en el mismo equipo y que podría hablarte en cualquier instante, que estaba muy cerca de decirte que te perdonaba y además que te amaba; pero el orgullo seguía allí, refrenándome de hacer algo que yo sabía podría lamentar la vida entera, estaba consciente de que tú no me amabas y que para ti contaba apenas un poco menos que una cucaracha, pero el que tú me lo dijeras… con esa mirada fría y ese modo de hablar tuyo… tan distante… eso me habría hecho demasiado daño como para soportarlo, no era justo torturarme aún más.

    Me iba a dar un ataque al corazón cuando me pediste que te perdonara, cuando me dijiste que me amabas, sentí que mi corazón se saldría de mi pecho, me sentía tan consternada, tan contrariada, sólo salieron lágrimas, las palabras tuvieron que esperar.

    Era dichosa cuando estábamos juntos, aunque por supuesto no éramos del tipo que se paran en la calle a andarse besuqueando enfrente de todos… a mí no me habría importado pero yo sabía de sobra que a ti te daría pena hacer eso, porque sabía que me amabas y que me lo decías y demostrabas a cada segundo… a cada segundo que estuviéramos solos por supuesto, el resto del tiempo que estábamos juntos no dábamos demostraciones públicas de afecto, nadie que nos viera diría que éramos más que amigos, eso sería una vergüenza para tu orgullo, nunca me lo dijiste pero yo lo sabía; y no quería forzarte, temía volver a perderte.

    Entiendo todo ahora, yo me daba cuenta que ignorándote dificultaba el trabajo en equipo, pero no me importaba, tú me dijiste todas esas cosas porque querías que yo dejara de traer dificultades al equipo; no querías demostraciones públicas, así no tendrías que dar demasiadas explicaciones cuando me dejaras; quizás lo mejor que ocurrió fue nuestra pelea, así ya no estás atado a mí.

    Me alegro de lo que pasó, ya no tengo más esperanzas de que me quieras… ya sé que nunca lo hiciste ni lo harás, ya sé que te asfixiaba, que me odiabas, que te sentiste aliviado cuando pensaste que estaba muerta, no quites ese alivio de ti, vuelve a sentirlo, pues pronto saldré de este mundo, espero que no sea doloroso morir, nunca lo he pensado, al menos se debe sentir mejor que como me siento ahora, voy a estar bien sabiendo que tú lo estás, ya lo he aprendido, la culpa no te perturba así que no me preocupa decírtelo, Te amo, Te amo demasiado como para odiarte, o como para estar enojada contigo, o como para desear otra cosa que tu felicidad, espero que esa chica te haga feliz, y que estés con ella por amor y no por lo mismo que estabas conmigo, no le hagas eso a ella también, es demasiado doloroso, no puedo aguantarlo… deseo desaparecer.

    Amándote profundamente.
    Sakura


    Sasuke se quedó estático leyendo la última parte ¿Así era como se sentía ella realmente? No era justo, no era justo lo que él le había hecho a ella, si tan solo… si tan solo él nunca se hubiera enredado con ella, si la hubiera dejado en paz, si se hubiera mantenido alejado de ella.

    “vuelve a sentirlo, pues pronto saldré de este mundo” Ella no lo haría, ella no acabaría con su vida simplemente por… “es demasiado doloroso, no puedo aguantarlo… deseo desaparecer” Entonces el dolor que él le había provocado era la razón de… eso la había empujado a… ella se iba a… No podía siquiera pensarlo, el simple pensamiento de que ella muriera se le manifestaba como una horrible pesadilla, una que pesadilla que si se realizaba él se suicidaría.

    Porque cada día, cada día de los que estuvo con Orochimaru, cada día que estuvo con el resto de los miembros de Hebi, y luego de cumplir cada objetivo lo único con la suficiente fuerza para mantenerlo con vida era el recuerdo de Sakura, y luego al creerla muerta solo lo mantenía con vida la promesa a sus padres -la de no lastimar a Kokoro- y la perspectiva de que Sakura podría seguir con vida, pero ¿Ella quería suicidarse? No lo permitiría, se dirigió a ver a Tsunade en ese momento.


    Fin del capi


    No tengo tiempo para decir nada más

    Hablen ustedes ¿De acuerdo?


    Sayo!!!:ANYWORD:

    P.D: En verdad estaban cerrando el ciber ¡En serio!
     
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  13.  
    Baldur Prime

    Baldur Prime Fanático

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    Re: Para problemas del corazón, escapar es la única solución

    excelente continuacion de tu fic
    muy triste lo que paso con ellas
    ojala puedan recuperarse de lo que sienten
    si puediera las ayudaria a todas ellas, no me gusta verlas tristes
    sigue asi, es un excelente trabajo el que haces
    n.n
     
  14.  
    Gretchen

    Gretchen Usuario común

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    Re: Para problemas del corazón, escapar es la única solución

    Hola!!!!!!!
    Wow :Ojitos:
    de verda el capi te quedo EXELENTE,
    La forma en que lo redactaste y lo Narraste simplemente me encanto :*//*:, Pero cadavez me dejas con mas intriga, ¿A que irian los chicos a Hablar con Tsunade?, ¿Que paso con las chicas, De verdad lograran Olvidar a los chicos?, ¿Despues de todo eso, los chicos terminaran con las arpias?, Tengo tantas preguntas :--:, De verdad eres una exelente escritora, espero que sigas poniendo contis asi de buena y que nunca dejes de escribir :Ojitos:, Bueno ya no tengo mas que decir, haci que me voy.
    Bye~ Bye~
    :)
     
  15.  
    Butterfly

    Butterfly Entusiasta

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    Re: Para problemas del corazón, escapar es la única solución

    Hoolaaa!!
    Llevaba tiempo sin pasarme por aquí
    Me encanto la carta de Hinata, la de Ino, y la de Temari, estuvieron muy interesantes (Aunque me costo bastante leer la carta de Sakura sin cerrar la pagina web de un solo tiro)
    "si hubiese sido por mi Naruto se muere de hambre" Wow! Se nota el cariño que Sakura le tiene a Naruto
    algo si queda claro, ODIO a esas dizque-noviecitas ¬¬
    Hehe Shikamaru si Gaara no te hace sufrir lo suficiente al matarte, lo hará Temari en el infierno xD
    Me encanto el capi Temari-san ^^
    Esperare el próximo con ansias

    Bye~
     
  16.  
    Hotaru Uchiha

    Hotaru Uchiha Entusiasta

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    Re: Para problemas del corazón, escapar es la única solución

    hola!!! WindGirl ToT
    tardaste bastante en subir conti crei que no volverias ToT pero bueno ammm... estubo muy interesante lo de las cartas *_* es increible todo lo que les pusieron y ahora si despues de todas las estupidecez que hicieron y despues de leer las cartas ahora iran por ellas hasta la luna verdad?? bueno no importa jajaja espero pronto tu conti estara mucho mejor que esta verdad??? pro bueno sin mas que decir me voy y no tardes tanto que me dejas intrigada jajaja adios cuidate :) xD :D
     
  17.  
    WindGirl

    WindGirl Entusiasta

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    Para problemas del corazón, escapar es la única solución
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    Re: Para problemas del corazón, escapar es la única solución

    Que onda gente!!!
    Lectores, posteadores, fans de Naruto de todo el mundo
    Para todas las edades
    Para todas las generaciones
    Aquí está WindGirl

    Público: SSSSIIIIIIIIIIIIIIIIII

    Es broma

    Ya hablando enserio
    Hola
    Después de una larga desaparición
    Aquí WindGirl
    Para justificar mi prolongada ausencia desafortunadamente solo tengo otra disculpa trivial

    Ya saben: Colegio, padres, profesores, compañeros locos... aunque esa no es la ùnica razón

    Estuve súper trabada con este capi, es algo difícil para mí porque mi cerebro ha estado bloqueado con mis torpes problemas y no había podido traerles el fic.

    Eso es algo malo

    No tengo perdón

    Espero que ustedes lectores me disculpen y no se pierdan el próximo capi

    Sin más que decir

    Aquí está:



    Capítulo Nueve: Buscando a las chicas



    La Hokage se encontraba leyendo unos informes, los meditaba y luego los sellaba, sí, esa era la parte más fácil de su trabajo, sólo debía –por decencia- leer los informes y sellarlos; de repente se vio rodeada por chicos que al parecer entraron sin tocar, la Godaime apenas los miró y dijo:-Si esperan una respuesta a sus preguntas será mejor que toquen antes de entrar –dijo sin levantar la mirada de sus papeles-.

    Con un gigantesco deje de impaciencia los chicos salieron, cerraron la puerta, tocaron y Tsunade dijo “Pase”; ellos entraron y la Godaime levantó la vista de su papeleo:-¿Si?

    -Explíquese –dijo el Uchiha-.

    -¿Qué quieren que explique? –Dijo la Godaime con expresión indiferente y un tono de voz que expresaba gran falta de interés-.

    -Las cartas –espetó el Hyuuga con impaciencia-.

    -Las escribieron ellas –dijo Tsunade- ni siquiera sé lo que dicen, me las dejaron antes de irse…

    -¿A dónde? –Preguntó Sai-.

    -No se los diré.

    -Por favor vieja –dijo el rubio en tono suplicante, pero al pronunciar la última palabra una venita apreció en la frente de la Hokage- dinos… necesitamos saber.

    -Lo siento pero… -comenzó la Hokage pero fue bruscamente interrumpida-.

    -Lea las notas –la interrumpió Shikamaru- y luego nos dice si no es para preocuparse.

    Tsunade tomó las notas de manos de los chicos y las leyó una por una, si estaba o no preocupada en ese momento, la quinta Hokage no lo demostró, se limitó a mirarlos por encima de sus manos entrelazadas y decir:-Lo admito, es preocupante –dijo la Hokage de una manera seria y aburrida, como quién anuncia el resultado del bingo de una casa de ancianos o algo así-.

    -¿Nos dirá dónde están? –dijo Gaara hablando de forma seria, aunque sonaba preocupado-.

    -No –decía Tsunade mirando sus uñas, parecía que lo único que le faltaba era sacar una lima y pintura para hacerse la manicura-.

    -¿¡Por qué no!? –Dijeron varios al unísono a punto de un colapso nervioso-.

    -No las habría mandado allí si no creyera que es lo mejor –dijo la Hokage-.

    -¿¡Cómo sabes que eso era lo mejor!? –Gritó Naruto perdiendo toda la paciencia-.

    -Naruto… -La Hokage dio media vuelta a su silla, quedando de vista a la ventana- ¿Viste a Hinata antes de irse?

    -¿Ah? –Naruto se quedó parado un momento- Yo… mmm…

    -Eso pensé –musitó Tsunade- me alegro de que no la hayas visto Naruto, eso te habría deprimido mucho.

    -¿De qué hablas? –dijo Naruto mientras se inclinaba sobre el escritorio- Vieja…

    -No me digas vieja Naruto –dijo la Hokage en total calma, pero seguía con la vista fija en la ventana- pregúntenle a alguien que las haya visto los últimos días, y luego vengan.

    -Demo… -comenzó Neji pero fue interrumpido-.

    -Considérenlo una orden –dijo Tsunade- aunque es un consejo; Váyanse.

    Ellos salieron muy confundidos de allí, pero como no tenían una idea mejor fueron a ver a personas que tenían posibilidades de haberlas visto en los últimos momentos Naruto –por consejo de Neji- fue a buscar a la hermanita de Hinata, una niña de unos doce o trece años, según Neji estaría en el parque hasta tarde, así que Naruto se dirigió allí, divisó a la niña sentada a la sombra de un árbol con un libro en una mano y un helado de chocolate en la otra, comía su helado tranquilamente, parecía que su vista estaba fija en el libro, sin embargo sus ojos no se movían, el rubio intentó averiguar la trayectoria de su mirada; al parecer los orbes blanquecinos de la pequeña Hyuuga estaban fijos en un punto detrás del libro, específicamente en un chico que jugaba con su perro, con un perro enorme, el chico tenía cabello castaño corto, su tez era ligeramente oscura y tenía dos rayas rojas en la cara.

    Después de ver esto el Uzumaki se acercó lentamente a la pequeña Hyuuga, de más cerca se apreciaba un leve y casi invisible rubor en sus mejillas; el Uzumaki se le paró a un lado y le dijo:-¿Hanabi-chan? –Dijo Naruto-.

    -¡Uh! –se sobresaltó la pequeña Hyuuga- Naruto-kun –dijo ella suspirando- pensaba que eras Neji-niisan.

    -¿Por qué? –dijo el Uzumaki sin tener un interés real, sólo pensando en la mejor manera de preguntar lo que quería preguntar-.

    -Bueno… -dijo la ojiblanca- Onii-san dice que es descortés mirar a las personas desde lejos –dijo ella- dice que es una mala educación observarlos sin que ellos lo noten –ella adoptó una pose y mirada desafiante- pero él no puede hablar, estoy casi segura de que la mitad de su tiempo la pasaba observando a Tenten-san, como si no supiera lo que es estar enamorado… y temer que no te corresponda…

    Después de mencionar a Tenten la pequeña Hyuuga habló tan bajo que Naruto no estuvo seguro de sí ella quería ser oída; sin embargo su mirada se ensombreció y su susurro se quebró al decir lo último, luego suspiró y apoyó la mejilla en su mano que a su vez estaba apoyada en sus piernas cruzadas:- La vida no es justa ¿sabes? –dijo ella-.

    -¿Lo dices por Kiba? –dijo el rubio señalando al castaño que ahora estaba sentado acariciando a su perro-.

    -¡No lo señales! –Dijo ella halando al rubio de la mano y pegándosela del suelo-.

    -¿Por qué? –Preguntó Naruto-.

    -No sé si lo hayas notado Naruto-kun –dijo ella mirando al castaño de nuevo- pero él es de tu edad, de la edad de mi hermana, me lleva cinco años ¡Cinco! Debe pensar que solo soy una niña-.

    Naruto la miró, la pequeña Hyuuga miraba a Kiba con expresión anhelante, pero con tristeza en su mirada, ella de verdad estaba enamorada del chico Inuzuka, no entendía que se sintiera de esa manera, Kiba no era un mal chico, era amable con la niña y nunca la trataba mal; después intentaría hablar con Kiba para ayudar a la Hyuuga pero ahora necesitaba otra cosa:-Hanabi-chan –dijo el ojiazul- ¿Puedo hacerte una pregunta?

    Ella volteó a verlo ligeramente sorprendida y luego con una sonrisa dijo:-Claro.

    -¿Cómo estaba Hinata… antes de marcharse? –dijo él mirándola fijamente-.

    Hanabi desvió la mirada hacia el suelo y lo pensó un momento, luego musitó en voz casi inaudible:-No es algo que me guste recordar –dijo la pequeña Hyuuga con mirada baja y ensombrecida- ni tampoco creo que a ella le gustaría que te lo dijera.

    -Onegai Hanabi-chan –suplicó el rubio- necesito saberlo.

    -Bueno… -cedió la Hyuuga- ella estaba… muy deprimida… todo comenzó la noche del karaoke, yo creí que estaría feliz porque su show fue de lo mejor, bailaron y cantaron excelente, a mi me pareció genial, una razón para estar contento… demo…

    -¿Qué? –Dijo el Uzumaki-.

    -Llegué a mi casa –dijo la castaña- y ella ya estaba ahí… la oía llorar desde mi habitación; lo hacía en silencio para que nadie lo notase pero yo la conozco demasiado… sé cómo suena cuando ella llora… A la mañana siguiente mi hermana no bajó a desayunar, intenté llevarle comida pero se negó rotundamente a salir a buscarla o a dejarme entrar.

    La Hyuuga soltó un suspiro

    -No dormía en las noches y seguía rehusando a comer, era buena suerte que papá no estuviera en casa, en vez de animarla lo habría empeorado todo; duró así algún tiempo –su voz se había quebrado y hablaba con dificultad- a veces comía, pero solo cuando su debilidad la hacía dormirse, entonces pensaba que comer era mejor que dormir, ella tenía pesadillas cuando dormía, no salía de su cuarto, excepto cuando bajaba a buscar un analgésico o algo para el dolor físico, nunca decía qué tenía, sólo que le dolía, y bajaba solo por unos minutos, lo que le tomara encontrar las pastillas, estaba… destruida.

    EL Uzumaki asimilaba todo lo que acaba de oír con un vacío en el estomago, ¿Estaría así de mal realmente?

    -Hanabi-chan… -dijo intentando atraer la atención de la pequeña Hyuuga, que tenía su mirada en el suelo y secaba caprichosas lágrimas que asomaban a sus perlados ojos- ¿Sabes por qué estaba así?

    La Hyuuga se lo pensó un momento

    -En sueños… -dijo ella con un deje de tristeza en su voz- te mencionaba Naruto-kun… ella preguntaba… ¿Por qué? Y luego mencionaba a alguien… a una chica llamada Nayoko…

    Naruto se quedó helado… Nayoko…

    -Cuando le pregunté ella no me dijo –dijo Hanabi- pero cuando dormía le preguntaba, parecía más reacia a hablar mientras dormía; decía que tú querías a Nayoko, más que a ella, le pregunté por qué pensaba eso y ella dijo que… te había oído.

    El rubio se quedó estático, perdido en sus pensamientos, todos teniendo que ver con Hinata, entonces ella lo había escuchado decirle eso a Nayoko; pero él nunca le dijo que la quería más que a Hinata, solo le había dicho que… que la amaba más de lo que había amado a nadie en toda su vida; maldijo por lo bajo, ya sospechaba que ella lo había escuchado pero ahora lo sabía a ciencia cierta, y eso le había hecho daño, le había hecho mucho daño.

    De repente se levantó, dejó sola a la pequeña y se encaminó a la torre Hokage, sin saber muy bien para qué; fuese como fuese, él seguiría buscando… aún sabiendo que su amada había sufrido tanto por su culpa ¿O no?


    El Uchiha no sabía a quién preguntarle, después de todo por lo que él sabía Sakura había pasado sola esos últimos días, no dejaba acercarse a nadie ¿Así de mal estaría?

    Lo único que podía hacer era esperar que su madre no lo odiara lo suficiente como para no contarle lo sucedido con su hija, su bella hija.

    Se dirigió a la casa de los padres de Sakura –donde ella estuvo esos días-, llegó a la casa, y tocó la puerta, su madre abrió, se parecía a Sakura, excepto en el color de los ojos, los de ella eran color marrón, Sasuke suponía que esos ojos jade debían de venirle de su padre, la mujer lo vio, al reconocerlo, el plato que traía entre las manos sonó, se había roto, luego Sasuke notó que la mujer no lo había dejado caer de la sorpresa; lo había aplastado entre sus manos, de la furia.

    -Señora… -intentó comenzar el Uchiha de modo amable, pero fue bruscamente interrumpido-.

    -¿Se puede saber qué demonio haces aquí? –Dijo la mujer a punto de agarrar a ese niño por el cuello y… pero no, no, no debía matarlo-.

    -Vengo a hablar con usted –dijo el Uchiha-.

    -¿No te bastó con arruinar la vida de mi hija? –Dijo la Señora Haruno- ¿Qué más quieres hacer ahora?

    -Yo…

    -¡Cállate! –Dijo la mujer- no te haces una idea de lo que ha tenido que pasar mi pequeña por tu culpa –estaba perdiendo el control- mi niña… nunca te has cansado de dañarla… ¡Nunca te has cansado de hacerla sufrir!

    -Yo… -Sasuke fue bruscamente interrumpido por tercera vez, quizá esta mujer no entendiera cuanto le lastimaban sus palabras, no había un día en que no se sintiera culpable por lo que hizo con Sakura-.

    -¿Sabes algo? –dijo la mujer, los ojos se le estaban llenando de lágrimas- tú siempre le gustaste, cuando era pequeña solo llegaba de la academia a decir que tú le preocupabas, que sufrías, y que le daba miedo no ser tan bonita… que creía que Ino era más linda que ella –ella rió con amargura- llegó aquí saltando cuando quedó en el mismo equipo que tú, dijo que ahora tenía oportunidad; y cuando te marchaste… lloró durante varios días. Luego Tsunade-sama la hizo su aprendiz, pero tardó meses en volver a ser esa persona alegre y vivaz que ella siempre había sido…

    »Y aún así seguía sufriendo, sobre todo después de encontrarte, en aquella guarida de Orochimaru… – en ese instante, al enterarse del efecto que tuvo en ella; el Uchiha hubiera dado su alma y vida enteras por borrar ese momento- lloró mucho, y luego… parecía que volvía a ser feliz, se había resignado.

    El Uchiha respiró hondo, dolorosamente.

    -Y tú decidiste volver –dijo ella, poniendo sus ojos llenos de odio en la cara de Sasuke- y ella se volvió triste otra vez, decía que no podía seguir ignorándote porque eso le hacía mal, y tú no se lo hacías más fácil, siempre tan frío Uchiha; luego… cuando se hicieron novios… yo no aprobé que te le acercaras tanto, nunca lo hice, pero ella estaba feliz, así que yo la dejé… y un día… yo estaba en la cocina… y mi niña volvió con el corazón destrozado… ese negro día que se peleó contigo… y luego de un tiempo de sufrir y llorar ella empacó una maleta de viaje y se fue… cuando me dijeron que había muerto quería pedir tu cadáver, pero me dije que no era justo; ella todavía podía estar viva y no me perdonaría que te eliminara.

    »Hace seis meses cuando ella volvió, dispuesta a ignorarte, estaba razonablemente feliz, y tú tuviste que echárselo a perder, nunca la había visto así, tan destruida, su alma estaba hecha pedazos… no quería comer y si la obligaba lo vomitaba, no dormía y no veía ni siquiera la luz del sol, a veces me parecía que si ella te tuviera sería feliz, y entonces recordaba que tú eras el causante de todo eso, espero que tengas la suficiente decencia para dejar en paz a mi hija ¡Ahora vete y no vuelvas en lo que te quede de vida! Que no será mucho…

    Había una amenaza de muerte en las palabras de la señora Haruno, pero Sasuke no le prestó atención; el Uchiha se alejó lentamente, pensando en Sakura ¿Realmente ella estaría así de mal? No había habido el menor atisbo de broma en los ojos de la señora Haruno, Sakura realmente había estado así… y varias veces… él no tenía idea de lo mal que ella había estado ¿Cuánto más podría hacerla sufrir? ¿Estaría bien que la buscara?

    Neji decidió hablar con la hermana de Tenten, su madre era una persona rara… así que él decidió ir a buscar a su hermana, la cual no se había regresado a China porque mantenía una relación con Lee, le divertía pensar en lo que diría Tenten si lo supiera, después de todo ella le había advertido a su compañero que se alejara de su hermana, varias veces.

    Sabía dónde estaría, afuera del campo de entrenamiento a esperar que Lee saliera, allí estaba, moviéndose de atrás hacia adelante con gesto de impaciencia, al parecer solo se llevaban uno o dos años –Neji no lo sabía con exactitud- y aún así Tenten era mucho más madura que ella, a veces se comportaba de una manera muy infantil.

    -Tendashi –dijo Neji brevemente al encontrarse lo suficientemente cerca-.

    -¿Ne… ji-san? –ella lo miró con los ojos abiertos como platos, se parecía mucho a Tenten, solo que su cabello era negro en vez de marrón y ella llevaba sueltos los dos moñitos, el cabello amarrado de esa manera le llegaba a la altura de los codos- ¡Hola! ¿Viniste a entrenar?

    -En verdad, vine a hablar contigo –intentaba mantener sus emociones bajo control- Sobre tu hermana.

    -Si quieres saber, en verdad no sé donde está –dijo ella, bajó la mirada al suelo, triste, eso pareció afectarla- de verdad.

    -No era eso –dijo el Hyuuga- quería saber ¿Cómo estaba… antes de irse?

    Hubo un silencio en el que Neji pensaba y Tendashi igual, ambos tenían la vista fija en el suelo, sin decir palabra.

    -¿De verdad quieres que te lo diga? –Ella no levantó la vista del suelo-.

    -Te lo agradecería –dijo él, casi suplicando, aunque eso no se reflejaba en el tono de su voz-.

    -En una palabra… Mmm –se quedó pensando- yo diría que… destruida.

    -¿A qué te…? –El ojiblanco no pudo terminar la pregunta-.

    -Lloraba, –con eso él se paralizó, Tenten nunca lloraba- lloraba demasiado; a cada rato, no comía, ni dormía, ni nada; me costaba trabajo verla así, ella me decía que no era tu culpa, que simplemente no era tu tipo –suspiró- no me imagino de donde habrá sacado semejante estupidez; a mí me parecía la idea más insulsa que a cualquiera se le pudiera ocurrir, pero ella decía que sabía que era verdad, y que tú la habías reemplazado con la tarada del pelo negro… no sabes cuánto daño le hacía eso.

    Neji se quedó helado…

    -Gracias –dijo el pelilargo procurando mantener el tono y el nivel de su voz, para no reflejar la pena que lo embargaba- por decirme.

    -De nada –dijo Tendashi, luego pareció pensar algo, porque preguntó- Neji-san ¿Cómo supiste que estaba aquí?

    -Desde hace semanas que te paras aquí a esperar que Lee salga –dijo Neji con una sonrisa- era algo predecible.

    Hubo un silencio, Neji se dio media vuelta y dio un paso, Tendashi lo llamó.

    -Neji-san –ella lo dijo lento, sopesando cada palabra, él se detuvo pero no se volvió- ¿Irás a buscar a Onee-chan?

    -No lo sé –dijo él sinceramente- ¿debería?

    -Sí, –la chica lo dijo muy segura, lo que tomó por sorpresa a Neji- ella te ama, le dará gusto, aunque no lo demuestre, pero no quererte o incluso el fingir que no te quiere la lastima terriblemente y no tenerte también cerca le hace muy mal, me preocupa.

    -¿No crees que ya la he hecho sufrir lo suficiente? –preguntó Neji, en un tono irónico.

    -Tú también sufres –dijo ella, segura de sí misma, sorprendiendo por segunda vez al Hyuuga- el saber que la lastimaste te reconcome por dentro, sufres porque crees que ella te odia, y sufres porque sabes que debería, pero yo sé que no es así, ella no debería odiarte, ya pagaste tu deuda, lo digo porque aunque sea de manera diferente tú sufres tanto como ella, solo que eres mejor actor que mi Onee-chan –sonrió- por eso no se nota.

    -No… -Neji iba a decir que no entendía, pero fue interrumpido, aún así estaba impresionado, Tendashi había sabido interpretar su pena correctamente.


    -Ve a buscarla –dijo ella- será lo mejor para los dos.

    Neji se marchó de allí hecho un lío ¿Debería hacerle caso a Tendashi y seguir buscando a Tenten? ¿O hacer algo por ella y dejarla en paz?

    La mayoría de los resultados fueron iguales, todas estaban igual de mal, sino es que peor, con muchas dudas y sus esperanzas resquebrajadas se dirigieron a ver a la Hokage, y en el ambiente solo había una pregunta ¿Para qué?


    Fin del capi





    Espero les haya gustado

    Gomen de nuevo por tardar
    Me esforzaré por no hacerlo en el futuro ¿Okey?

    Bueno no me guarden rencor, espero
    No tengo más que decir así que me despido


    Sayo!!!:ANYWORD::ANYWORD::ANYWORD:
     
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  18.  
    Hotaru Uchiha

    Hotaru Uchiha Entusiasta

    Libra
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    14 Agosto 2008
    Mensajes:
    177
    Re: Para problemas del corazón, escapar es la única solución

    hola!!! estoy aqui de nuevo :)
    A Hanabi le gusta Kiba O.O no lo podia creer :D jajaja
    pero bueno la noticia de estos muchachos pobres pero así es la vida :\ con altas y bajas :\ no me gusto que la Madre de Sakura le gritara >.< pero ni modo eso debe de sentir una madre en ese tipo de casos :\, pfffff.... la hermna de Ten Ten entiende a Neji jaja pero bueno esperemos que vayan y que todo se resuelva pronto y para ver el cambio de la muchachas cuando vuelvan por que volveran verdad??? O.O eso espero yq ue vuelvan pronto nos vemos y una vez mas me encanto tu fic adios :) =D :D xD
     
  19.  
    SabakuNoNara

    SabakuNoNara Entusiasta

    Géminis
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    29 Marzo 2009
    Mensajes:
    88
    Pluma de
    Escritora
    Re: Para problemas del corazón, escapar es la única solución

    ohayooo!!!
    soy nueva en tu fic y creeme
    que me estoy quedando sin unas por leerlo
    esta buenisimo
    cada parte y cada capitulo me esperaba una cosa
    y tu ponias algo mejor o lo contrario que yo pensaba
    y creeme no eh dormido por leerlo...
    voy a tener sueno luego.... Vah que importa!!!
    estado gritando como loca en mi casa bueno me aguante las ganas por que si no despertaba a todos
    pero no me puedes dejar aasi voy a sonar con tu fic
    primero: Ahhhh mugrosas oficiales como?...cuando??...donde??? aaa me desesperan
    segundo: como se atreben a mentir chicos!!! y para acabar ellas escucharon
    tercero: deben ir tras de ellas pero antes corten a las oficiales y si se matan pos ni modo XD
    espero con intriga la contiii
    sayoooo!!!!
     
  20.  
    Gretchen

    Gretchen Usuario común

    Leo
    Miembro desde:
    22 Julio 2008
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    218
    Pluma de
    Escritora
    Re: Para problemas del corazón, escapar es la única solución

    OMG!!!!!
    ¿De verdad me queréis matar? ToT
    La conti estuvo tan WOW :Ojitos:, Eres una excelente escritora :*//*:, ¿Que harán los chicos? ¿Irán en busca de sus amadas o las dejaran en paz?, ¿Que hará la Hokage si deciden ir a buscarlas?, Tantas preguntas sin respuestas :.(:, bueno esperare la conti con ansias :--:
    Bye~ Bye~
     
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