Y poco a poco se van aclarando algunas cosas para mí, por ejemplo el título de la historia, que fue parte de las palabras del Gran Duque. Creía que tenía relación con Santiago y su hermana, pero ya veo que eso va más allá. Que por cierto el nuevo personaje Friedrich será muy, pero muy importante en la historia. De acuerdo no te presiono, continua poco a poco de la historia. Por ahora eso de que cambio la escena con nuevos personajes me saco de onda, pero nada grave. Ahora, solo me queda decir: Quiero conti, que esto se torna más y más intrigante. Hasta la próxima
La loca y la niña En un bar de mala muerte se reúne una gran multitud, un grupo de oficiales allí reunidos y medio bebidos parece celebrar la victoria de uno de sus oficiales superiores, mientras que una joven recluta de uno 20 años parece algo atormentada por la situación. –Líder de Escuadrón Zaia, estoy segura de que nos harán corte marcial si se enteran de que estamos aquí! –¡No me molestes niña que estoy en racha! ¿Mira que pareces una monja mojigata, ya en serio cuántos años tienes Iria?, ¿90? ¡Disfruta de la vida y bebe un poco de cachaza y déjame en paz, mirá que está bien fría! Se nota que los reguladores de clima hoy están en alta. Iria observó a si líder de escuadrón realmente enfadada. “¿Como puede ser tan fresca? Cuando me enlisté en su escuadrón me dije a mi misma que ¡sería afortunada de servir bajo las ordenes de la líder de escuadrón más condecorada de toda la flota!, la gran Carla Zaia do Santos, pero nunca me imaginé que su personalidad fuera así, ¡bebe, juega, apuesta todo en horas de trabajo! Es más el uniforme lo lleva mal puesto con el escote bien abajo, y ahora el colmo ¡¡fumando un habano importado de Licaón!!”. Carla levantó su rostro bellamente cuidado mientras observaba a su rival, estaban terminando una partida de billar a tres bandas con una apuesta bastante jugosa, su contrincante que era el mejor jugador del lugar se había confiado debido a que en la primera partida Carla se dejó ganar fácilmente y adicionalmente se habia hecho la damisela en peligro actuando de manera más femenina que Iria, pero en la segunda partida se bajó el escote y se puso a beber como una loca, pero eso no pareció afectar su precisión. –Vamos papi, estoy esperando a que termines de pensar, ¿o es que deseas hacer esperar a una dama?. Y todos pensaron al instante “solo tú piensas que eres una dama”. El juego del contrincante fue perfecto, así que era el último turno de Carla, el juego era suyo si hacia la última de tres bandas, de lo contrario quedarían empatados y tendría que pagar una larga suma de dinero que no tenía. Pero justo en el momento en que se preparaba para dar su májico toque un oficial de alto rango se aparición en el lugar, uno de los subordinados de Carla gritó de manera vivida. –¡Atención! ¡Oficial en el área! Todos incluyendo Carla se pusieron firmes no sin que antes su taco golpeara levemente la bola. Sus ojos casi lloran al ver la esfera moverse pero no tenía más opción que saludar. –¡Comodoro da Silva! Dicho esto todos los militares en el lugar hicieron sonar sus botas juntándolas. El comodoro observó todo el lugar y simplemente suspiró exasperado, Carla era definitivamente una estrella perdida. Luego se dirigió a Carla. –Oficial do Santos se le ordena a usted y a su escuadrón presentarse en el puente estelar 000 a las 1500 terrestres con uniforme de gala y presentable, el señor presidente ha ordenado que los mejores escuadrones tácticos estén presentes para la recepción de los invitados de Belka y para mi desgracia usted es mi mejor líder de vuelo, trate de no fastidiarme. Dicho esto el comodoro dio la vuelta, pero antes de partir dio media vuelta como si hubiera recordado algo. –Y algo más, si no paga sus deudas en esta ocasión me encargaré de que su sueldo sea embargado totalmente, no deseo que nuestra respetada institución siga siendo manchada por su actitud. Y luego con una sola mirada dejo a Iria pasmada –Teniente II Pereira, no pensé que asumiría tan rápido las actitudes de la líder de escuadrón do Santos. Iria se quedó pasmada con esas palabras. “No, no, no he decepcionado al señor Lula!, porque, porque, que hago, que le digo, como me disculpo” Justo cuando iria se sumía en pensamientos de desesperación, la mano firme de Carla la tomó por el hombro. –Es un pusilánime, dice eso siempre. Muchachos paguen y vámonos. Iria estaba exasperada, pero la gota que rebasó la copa fue lo que Carla le susurró al oído. –Por cierto, ¿me prestas dinero?, anda di que si, tu eres hija de un ministro rico, anda, no seas tacaña ayuda a tu amiguita en apuros, ¿sí? Unas horas más tarde Iria se presentó al punto de encuentro y quedó pasmada. “¿Esa es la líder de escuadrón?, solo han pasado unas horas y es como si no hubiese bebido nunca, su piel castaña está lisa, tersa y brillante, su cabello brilla como el ébano y está perfectamente recogido en una trenza, su uniforme está impecable, que hermosa” –Teniente II Pereira, llega justo a tiempo, parece que los altos mandos están bastante preocupados por dar una buena impresión. –Líder de escuadrón do Santos, usted luce bastante animada con este evento. –¿Lo notaste? – Carla se puso roja y puso una expresión de quinceañera – sí, si, la verdad es que es difícil encontrar marido para una larguricha como yo, todos se intimidan, pero los Belkanos son todos altos, fortachoes y buenos partidos, espero poder salir de parranda con alguno de ellos. “Por un momento pensé que se había arreglado solo por el deseo de cumplir su deber”. –Niña, niña, ¡tú sí que eres una lindura! – Carla le agarró los cachetes a Iria como si se tratara de un bebe, y esta última no sabía cómo responder, después de todo Carla era su oficial superior –tu sí que eres linda, una muñeca pechocha, mira no más cabello castaño claro y una piel que con solo rosarla se pone rojita, estoy seguro que esos aburridos belkanos nos verán y se volverán locos. –Por cierno mi niña, puedes llamarme Carla, pero eso sí, nunca me llames por ese feo apodo que me pusieron, la verdad esos desgraciados que se creyeron, deberían notar lo hermosa, frágil y femenina que soy, no se me deberían haber llamado princesa, o reina, ángel malditos brutos. “La mejor piloto de toda la flota de Labriz, por su comportamiento impulsivo y hábiles maniobras contra unidades enemigas que muchas veces rebasan el termino de temerarias todos la han llamado Carla “La Loca” Zaia do Santos, claro está que casi nadie se atreve a llamarla de ese modo de frente, incluso su casco no tiene tatuado su apodo de batalla, como si lo aceptan la mayoría de los pilotos, por mi parte aun no me han dado el mío, y solo me llaman niña, es algo molesto, por eso creo entender cómo se siente la líder de escuadrón”. –Espero que sea rubio, de dos metros, con ojos azules o verdes, debe ser un Von, ya sabes un aristócrata, que emoción. “(…) realmente está emocionada”. En eso el comodoro da Silva llegó con gran pompa, ante lo cual todos los oficiales cerraron filas en torno a sus escuadrones. Después de que su discurso pasara por los protocolos respectivos se dirigió al grano. –Señores el día de hoy tendremos la visita no nada menos que el Gran Duque Eduard Ferdinand Eizen Von Bismark líder del alto consejo del Sacro Imperio de Belka, amigo y aliado de nuestra gloriosa nación. No está demás que le debemos recibir con los más altos honores que un dignatario de este calibre merece. En este orden de ideas cada uno ha recibido a través de sus comunicadores el plan de la ceremonia de recepción que deberá ser cumplido a cabalidad, en esta ocasión la disciplina será severa y cualquier desviación será castigada con un juicio militar. “El Sacro Imperio de Belka, desde que los extranjeros intervinieron en nuestro conflicto hace más de 200 años tuvimos que arrodillarnos a estos arrogantes aristócratas en busca de armas y entrenamiento. Es aborrecible que debamos tratar a Bismark de este modo”. –Me pregunto ¿qué deseará el gran Duque aquí? Iria observó a Carla mientras hacia su monologo frente a los miembros de su escuadrpon en un susurro. –La mente de un zorro, el puño de hierro del imperio, hijo de la familia de los centauros de cuernos de acero, el gran Duque nunca hace un movimiento que no beneficie a belk de un modo o de otro. A iria le impresionaba el modo en que Carla se expresaba, era una mezcla de alegría, admiración y envidia. Sin duda Carla era irresponsable, pero se podía dar ese lujo ya que era un genio táctico y estratégico, no sería por habilidad la mejor piloto del sistema del Lobo, pero sus tácticas y liderazgo eran un problema serio una vez que dejaba de lado su actitud infantil en el campo de batalla. Lamentablemente Carla solo se ponía seria si había algún enemigo digno y eso era raro.
La loca y la niña, me quede pensativa, de que va el cap esta vez. Carla sí que se ve que es una problemática, como muy despreocupada, mira que quiere salir de parranda con uno de Belka. A lo contraste que es Iria, la que se ve que es más centrada. A Carla tal como la describes que se pone muy seria cuando debe pelear con alguien que sea digno, ¿pocas veces? Debe ser muy buena, espero que muy pronto pueda ver qué tal se le dan sus planes y que pueda encontrar a ese alguien digno. Me pareció divertido, de principio a fin, le diste un toque muy agradable de leer y me gusto, es más, creo que es mi capítulo favorito, La loca y la Niña, me gustara ese dúo. Espero la próxima actualización. Eso sería todo por mi parte. Hasta otra.
La recepción La colonia espacial de Seopol se encontraba orbitando en uno de los 5 puntos de estabilidad gravitacional llamado L3 alrededor de la luna más grande de un gigantesco mundo de gas llamado Crassodon. La colonia de Seopol era inmensa, su capacidad era de 10 millones de habitantes que obtenían sustento de granjas que eran alimentadas por radiación artificial obtenida de reactores de hidrógeno ubicados cerca de la superficie de la luna. Aun así el lugar era habitado por más de 30 millones de habitantes. Lo mismo le sucedía a las colonias menores que conformaban la república de Labriz, tres colonias más alrededor de la luna mayor de Crassodon y otras 7 distribuidos en el sistema lunar o planetario. Y debido a que la humanidad había perdido la capacidad para construir nuevas colonias espaciales, el espacio disponible era competido con otras naciones. Más de 200 años antes solicitaron a Grada-an acceso a territorios en el planeta terraforme de Licaón, pero estos se negaron rotundamente aun cuando la mayor parte del planeta estaba libre para colonizarla. Sin embargo lo que en verdad rebazó la copa fue que unos años antes los habitantes de Licaón comenzaron a extraer riquezas naturales del planeta dañando su ecosistema para venderlos a precios cómodos a los comerciantes de Solaris. Con la Ayuda del Sacro Imperio de Belka los Labrizianos decidieron tomar el planeta para ellos y evitar que siguiera siendo lastimado, aun cuando ellos mismos también le vendían a los Belkanos productos extraídos de sus lunas. Ninguna de las potencias estaba dispuesta a iniciar una guerra entre sistemas solares por un solo planeta terraforme, aun cuando estos mundos fueran de los objetos más preciados en toda la galaxia, así que se limitaron a vender armas y a entrenar en su empleo, mientras que las repúblicas de Labriz y Grada-an se sumían en un conflicto interminable. Hoy después de casi 200 años de guerra arribaba por primera vez el gran Duque Bismark, el mismo que había firmado la alianza hacía 200 años atrás “de hecho aliarse con Labriz fue de las primeras decisiones que realizó el gran Duque después de cortarle la cabeza a su predecesor”. Muchos decían que era Bismark quien decidía las elecciones de Labriz y tenían razón en parte, muchos de los presidentes de Labriz fueron aconsejados por el gran Duque, pero el presidente actual Héctor Monteiro tenía el honor de ser el segundo presidente en casi 200 años en reunirse personalmente con el gran Duque en territorio de Labriz. Cuando la pequeña flota ingresó a los hangares de carga todos los miembros del comité de recepción las observaron con gran entusiasmo. Belka se había convertido en el referente cultural de Labriz, así que muchas de las leyendas de los campos de batalla belkanos eran también transmitidos a la milicia y a los civiles de Labriz como un mecanismo de propaganda por parte de sus gobernantes. Los únicos que saldrían de sus naves seria parte de la tripulación del Tiberius, la nave personal de gran Duque. Esta nave procedió a acoplarse al hangar 000 que era exclusivo para la nave presidencial y otras de altos dignatarios. Unos minutos después las compuertas se abrieron mientras que una procesión de unos 40 infantes espaciales todos cubiertos con una armadura negra y una máscara de respiración salían en perfecta formación. Al llegar al centro del cuadro formado por la infantería espacial de Labriz compuesta por unos 500 hombres, los soldados de Belka se dividieron en dos grupos en filas dobles para saludar a los oficiales que venían marchando. Inmediatamente irrumpieron tres filas de 6 hombres, el primero de cada fila portaba las banderas de su unidad. La primera bandera tenía un zorro de nueve colas con actitud de ataque, en un escudo circular, con bordes rojos, con el nombre en letras de imprenta “Rot”. La segunda bandera una ballena del espacio sobre un escudo rectangular, y un blasón con el nombre Blau en cursiva. Y finalmente la tercera dos osos blancos combatiendo sobre dos escudos redondos superpuestos y arriba una manta con el nombre del escuadrón en gótica y el número 2004. Después salió el gran Duque, caminaba con gran tranquilidad, su traje era blanco, una casaca de falda larga que llegaba a la rodilla, debajo unos pantalones blancos algo holgados enmarcados por un par de botas negras. En la parte derecha de su pecho portaba una serie de insignias y medallas militares que había ganado en su tiempo como caballero de las estrellas, y un casco de acero con una característica pinta de lanza en la corona. –Es extraño, ¿no le parece líder de escuadrón? Iria estaba realmente extrañada, por lo general los políticos de Labriz eran rodeados por un escuadrón de fuerzas especiales en cualquier ocasión de este tipo por temor a francotiradores ocultos, pero el gran Duque Bismark parecía estar completamente despreocupado. El problema para Iria es que Carla estaba más preocupada por el portador de estandarte del escuadrón Rot. –Es ¡DI-VI-NO!, pensé que los belkanos eran todos unos clones, ¡pero él es completamente encantador, tengo que conocerlo! –Olvídalo, jamás podrás obtener la atención de la líder de vuelo en este momento. Iria observó al joven que se dirigía a ella con tanta familiaridad, se trataba del teniente I Tomé Sousa, después de Carla era el mejor oficial perteneciente al escuadrón Fulcrum. Siempre la abordaba con demasiada familiaridad y eso la incomodaba. –Iria, que tal si vamos a tomar algo después del evento y luego… –Teniente I Sousa, ¡cómo se atreve a hacerle esa clase de proposiciones a Iria! –Lo siento Lider de vuelo Zaia. Tomé se puso rojo de la vergüenza, aunque casi nadie lo notó debido a que el tono de piel era relativamente oscuro. –Por otra parte ella me va acompañar a la recepción mientras que todos ustedes estarán en el perímetro vigilando, son ordenes de arriba. Todos los miembros masculinos del escuadrón Fulcrum pusieron el grito en e cielo, pero al final ya no pudieron hacer nada. El gran Duque se reunió con el presidente Héctor y luego dieron la orden para que los oficiales seleccionados se dirigieran a la sala de recepciones donde el gran banquete iba a dar inicio. –Valla, las oficiales de aquí son bastante hermosas, y sonríen por todo, es apasionante, pero realmente la más hermosa es esa de allá, me recuerda a mi hermana. –Ya cálmate Molke, recuerda que estamos aquí para estrechar lazos de amistad, no para salir con oficiales nativas. –¡Porque tienes que ser siempre tan aguafiestas!, después de esto no sabemos que es lo que nos esperará. Sabes muy bien que cada misión puede ser la última, aun aquellas que parecen fáciles. Al escuchar esas palabras Fried se puso pálido luego miró a Molke con una mirada penetrante, ante la cual su hermano se quedó paralizado, solo era necesario mirar su cara para darse cuenta que no sabía como disculparse por lo que le acababa de decir. Fried dio un suspiro, toco suavemente el hombro de su hermano y se dirigió al balcón más cercano. –Eres libre de hacer lo que desees hermanito, pero creo que para poder salir con una nativa tendrás que poder engatusarlas en bolfiniano porque creo que ninguna de las linduras de aquí habla en belkano. –Pero tú hablas la lengua nativa, ¡lo sé muy bien! –No me interpondré en tus intenciones, pero tampoco seré tu alcahuete. Dicho esto Fried se retiró. Cuando llegó al balcón pudo observar con mayor tranquilidad el jardín que se presentaba ante él, era un lugar hermoso, lleno de plantas exóticas de las que se dan en las regiones ecuatoriales de los planetas terraformes. Fried siempre se había preguntado porque las diferentes colonias tenían configuraciones de clima tan diferentes unas de otras, eso en realidad no tenía mucho sentido si se lo pensaba con detenimiento. Según las enseñanzas de la Iglesia del Apeiron las colonias habían sido creadas por el Emperador Blanco con la ayuda de Dios, estructuras divinas que se autorregulaban, pero él era un belkano y como tal había dejado de creer en las enseñanzas de la Iglesia del Apeiron desde que el imperio se hizo independiente. –Se ve nostálgico señor. Fried escuchó esa frase en un perfecto dialecto belkano de las naciones del núcleo, pero era el de una mujer y ningún oficial de las tres naves de la 2da flota autónoma era una mujer. Fried giró su rostro rápidamente y se encontró con una belleza morena, su piel de color canela resaltaba sus labios rojos como el fuego, pero lo que más lo impresionó fue su mirada, una mirada llena de seguridad que combatía con la suya. –Quién es usted señorita. Ante esas palabras la mujer se sorprendió. –Usted habla un bolfiano muy fluido, algo arcaico como el de los poetas aunque eso lo hace aún más encantador –la oficial se acercó a Fried – mi nombre es Carla y pues quería saludarte. Fried estaba un poco confundido. –Señorita… Carla, ¿que desea?. Carla observó a Fried y se puso a reír, luego caminó hasta el balcón. –Yo deseo estar con tigo. La mirada de Carla era de fuego y sus palabras muy directas, lo cual hacia que Fried no supera que hacer o que responder, lo cual indujo a Carla a reírse aún más duro. –Estaba bromeando, pero ya en serio el señor Bismark te manda esta carta. Fried la recibió y quedó absolutamente sorprendido de lo que decía: “Por la madre de Odín, ¡el gran Duque no puede estar hablando en serio!”.
¿Te lo he dicho? Me gusta la manera en como estas llevando la historia, saltas de escena a escena (lo que normalmente me molesta) pero tú las estas llevando muy bien. Esa Carla, picarona… la historia en este volumen ha tomado un poco de comedia con ambas, eso es bueno, relaja la tensión del escrito. Muy buena continuación, espero muy pronto actualizes, porque esto se pone interesante... Carla y Fried (?)...
Verguenza Los duelos de Gears eran algo ritual en Belka donde se realizaban como actos de honor entre oficiales, en Labriz la cosa era más laxa y podían rondar entre cuestiones de honor hasta mero entretenimiento. En Labriz se los llamaba justas y se empleaban modelos viejos MS-10 Titán fabricados por la ensambladora de Gears de Belka Atlas hacía más de 300 años. Los labrizianos habían comprado armamento a Belka por siglos, por lo que los modelos Titán eran empleados como máquinas de entrenamiento y para las justas. Las justas eran eventos públicos a los cuales asistía una gran cantidad de público y sobre las cuales tendían a realizarse apuestas ilegales con gran desfachatez. “Mi nombre es Friedrich August Darmstadt Von Stradoniz y me encuentro iniciando algo muy extraño. Todas las batallas de mi vida fueron a muerte, pero en esta ocasión no es así… aunque resulta extraño el modo en que termine metido en todo este enredo, creo que todo comenzó esa noche hace dos días cuando conocí a esta extraña mujer Carla Zaia do Santos”. Hace dos días… –No pareces tan entusiasmado como tu hermano, o como los miembros de tu unidad. Carla se acercó a Fried mientras bebían un poco de aguardiente, Fried lucía raro, algunos momentos parecía ceder ante las insinuaciones de Carla, pero en otras se abstenía como si estuviera sometido a algún voto de castidad. El lugar en el que estaban era sin duda muy alegre, una discoteca concurrida por altos oficiales de Labriz así como por jóvenes ricos de la colonia de Seopol. Por su parte Molke y el resto de los oficiales de los escuadrones Blau, Grau y Rot parecían bastante alegres, todos habían tenido facilidad para encontrar pareja, pero el baile local no parecía ser su fuerte, los hombres de Belka eran rígidos de cintura por así decirlo. –Lo siento, en verdad, es solo que estaba pensando en el modo en que terminé en este lugar. –¿Y que tiene este lugar? –No, no tiene nada de malo, ¡es solo que jamás pensé que el gran Duque nos permitiera una licencia de 5 días! Del él se dice leyendas, leyendas no muy santas. –¿En serio? A mí me pareció un viejito de lo más agradable, un encanto de verdad. –En serio, dicen que una vez eliminó a un escuadrón por no haber permanecido en la posición que él les había encomendado, aun cuando habían ganado la batalla. –¿Por qué crees que lo ha hecho? – Carla tomó una copa a fondo haciendo una cara de alegría y resistencia al ardor, ya llevaba como siete vasos mientras que Fried llevaba uno y medio – ¿me refiero a estas vacaciones? –Si yo estuviera en sus zapatos, diría que porque la misión que nos espera no es fácil. Carla interrumpió la idea diciendo. –Y desea que disfruten sus últimos momentos de vida con las bellezas locales – al decir esto Carla acercó su rostro al de Fried, pero este retrocedió un poco, aunque no sin mostrar una sonrisa de gentileza, realmente había algo en su comportamiento que demostraba una gran contradicción interna. –No, no es eso señorita Carla, nosotros somos los caballeros de las estrellas los SternRitter, la verdad es por otra razón creo yo. La mayoría de los de acá son oficiales de Labriz, mi hipótesis es que desea que estrechemos lazos de hermandad con ustedes, para que de este modo desarrollemos todo nuestro potencial en la batalla. –¿Todo su potencial? No te entiendo bien. Fried se levantó y le tedió la mano a Carla, parecía que deseaba salir a tomar un poco de aire fresco. Unos minutos más tarde en uno de los jardines exóticos cercanos a la discoteca Fried y Carla caminaban sin decir cosas, Fried se la pasaba mirando el cielo impresionado en como a pesar de estar en un sistema tan alejado del suyo las estrellas del cielo se veían de algún modo tan semejantes, tan tranquilas, tan hermosas. Carla por su parte veía a aquel hombre y se impresionaba con la sencillez con la que se expresaba y la gentileza de sus acciones, era todo lo que describían las novelas románticas que había leído durante toda su adolescencia, el problema es que ella se reconocía a sí misma y sentía algo de vergüenza al no ser como las damas puras de esas novelas. De pronto Fried rompió el silencio de la noche mirando a Carla directamente a los ojos. –Nosotros los caballeros de las estrellas de Belka podemos enlazarnos con el apeiron y ser uno con él, el fluye a través de nosotros y fortalece nuestras emociones, al mismo tiempo nuestras emociones fortalecen nuestro enlace al apeiron, esto hace que podamos realizar hazañas que otros no pueden. Fried sonaba bastante formal y grandilocuente, Carla se sorprendió de la seriedad con la que Fried tomaba todas sus acciones, cada movimiento, cada palabra, cada gesto estaban fríamente calculados. Aquello la molestaba y la atraía tal vez porque era un contraste completo de sí misma, pero al mismo tiempo era un complemento. –Las emociones los hacen más fuertes, ¿eso es lo que quisiste decir? –Algo parecido. En esos momentos llegó Manfred uno de los oficiales bajo las ordenes de Fried jadeando. –Señor, ¡Molke está como loco, le pegó a Wesles y a un joven del escuadrón de la Capitán do santos! Las palabras de Manfred fueron dichas en un dialecto de belkano que Carla apenas pudo entender, se demoró unos instantes en procesar la información y cuando fue a ver a Fried el ya no estaba, había salido disparado a una velocidad sorprendente, sorprendente en verdad para un ser humano. La situación era un poco enredada, al parecer Molke había querido pasarse de lujurioso con Iria, esta se había defendido con la ayuda del teniente I Tomé, cuando Molke se llevó la situación a los puños el SterRitter del escuadrón Rot llamado Wesles Aumeier intervino a favor de Iria y Tomé. Molke le pegó a Wesles y los dos se enfrentaron, pero Fried llegó en un instante. –¡Hermano!, esos… Molke se llevó las manos al cuello como tratando de quitarse algo invisible que lo asfixiaba, con terror observó los ojos de su hermano completamente fríos mientras este apuntaba con sus dedos índice y anular de la mano derecha hacia él. El aire poco a poco dejaba de pasar a su cabeza mientras caía de rodillas al suelo. –Me avergüenzas hermanito. Fueron las frígidas palabras de Fried quien bajó su mano un instante mientras caminaba para ponerse en frente de Molke, este solo podía ver las botas remachadas de aleación de fibra de carbono de su hermano, estaba temblando de pánico y no se atrevía a verlo a los ojos. –Hermano, yo, yo, ellos son solo unos salvajes que nos deben obediencia, ¿no es así? –Debería matarte ahora mismo por decir esas cosas, pero lamentablemente te necesito en el campo de batalla así que te perdonaré la vida. Fried se arrodilló y tomó a su hermano por el mentón con fuerza para que este le diera la cara. –Yo me haré cargo del desastre que has realizado el día de hoy asumiré toda la responsabilidad y toda la verguenza, pero te aseguro por la memoria de mis ancestros que tu castigo será ejemplar. Ahora largo. Tomé e Iria observaron todo pero no entendieron una sola palabra de lo que habían hablado los hermanos, Fried y Molke se levantaron y este último se retiró, cosa que irritó a Tomé. –¡Malditos arrogantes!, no se pueden ir de este modo, demando un duelo, yo me enfrentaré a ese maldito. Molke por un instante sintió la tentación de volverse cuando escuchó por parte de aquel ser inferior la palabra en belkano para duelo de caballeros, pero se quedó petrificado cuando Fried repitió su nombre con cierta suavidad siguiendo su camino de regreso al Tiberius. Luego Fried se dirigió a Tomé y comenzó a hablar en bolfiano para que todos lo entendieran, mientras que al mismo tiempo Manfred y Carla llegaban. –Es mi hermano querido y por lo tanto mi responsabilidad, yo aceptaré el duelo con el joven caballero. Tomé estaba a punto de aceptar, pero Carla lo interrumpió. –Si va a haber un duelo será con migo. Tomé intentó replicar las palabras de Carla pero esta lo amilanó con una mirada, mientras que volvía la cara a Fried con una sonrisa de oreja a oreja. –¿Te parece un duelo de honor entre oficiales?, después de todo la niña que querían deshonrar no es cualquiera, es mi responsabilidad, algo semejante a la tuya con tu hermano… yo la quiero como mi hermanita aunque no compartamos la misma sangre. –Señorita Carla yo…. –Capitán líder de escuadrón do Santos en este contexto señor Stradoniz, ¡quiero ver de que estas hecho, quiero ver como mueves tu espada! “El duelo se organizó dos días después y aquí me encuentro, en medio de la cabina de un viejo Gear, tan solo espero no hacerle daño”.
Y tan lindo que se estaba poniendo la cosa entre Fried y Carla caminando fuera de los jardines y luego los interrumpe, por algo que hizo su hermano. ¡Ah! Ahora van a enfrentarse ellos dos, y quiero saber cómo va a terminar todo, es pero que todo vaya bien y por eso, entre los Belkanos y los Labrizianos no se vuelvan rivalidad. Es pero que no. Esa extraña mujer, como lo dice Fried, siento que lo meterá en varios problemas y que por eso, para él eso sea esa “emoción” que lo haga más fuerte en una batalla :D Espero el próximo capítulo, la pelas. ¿Cómo terminara esta?
Duelo Fried observaba su cabina, los mandos y el sistema de interfase era antiguo pero reconocible pues había sido creado por la ensambladora de armamento imperial Electrónicas Atlas la misma fábrica que había diseñado su Gear, lo que si era arcaico era el sistema operativo que le permitía a su mente sincronizarse de forma directa con la máquina, por lo que tendría que combatir empleando una mayor cantidad de mandos manuales. En eso la radio se activó con su típica voz artificial con algo de interferencias. [¿Señor está seguro que desea hacer esta charada?, ¿no basta con que su señoría se disculpe y hubiera humillado de esa manera al señor Molke?] Manfred se escuchaba algo preocupado por el radio. “Molke había sido golpeado brutalmente por parte de Fried en una ceremonia formal de disciplina militar aristocrática liderada por el Harl del escuadrón Rot el Conde Hugges August Weismaann Von Benden y posteriormente asignado a la misión más humillante de una nave de Belka, limpiar las letrinas de la nave cada 24 horas terrestres. Este procedimiento que era automático en la mayoría de las naves de la milicia plebeya podía convertirse en manual en las dedicadas a escuadrones aristócratas para poder ser un mecanismo de humillación disciplinaria” Fried activó la radio mientras inspeccionaba uno por uno los protocolos y rutinas automáticas del sistema operativo. –Es una costumbre local según me dijo la capitán do Santos, si no lo hacemos humillaríamos a la persona que se encuentra responsable de la integridad de la dama que estuvo a punto de ser deshonrada por mi querido hermano, es como un lavado de honor abstracto o algo así. [Señor, sigo insistiendo que participar en algo así es humillante]. –Necesitamos aliados, mi maestro siempre insistía en que la razón de muchas guerras civiles en nuestro imperio era la actitud arrogante de nuestra parte. Seguir la costumbre de nuestros aliados no es una humillación, es algo necesario para mostrar nuestros respetos, y ya no permitiré más cuestionamientos hacia mis acciones. [Disculpe señor, no se repetirá]. Dicho esto Fried ejecutó el comando de activación, la pantalla en frente de él se puso azul, mientras la voz mecánica de la computadora comenzaba a decir: [Todos los sistemas operando… activando secuencia básica sistema operativo Neuro Glied Geist… versión 1.FC]. Desde el exterior pudo verse como la cámara principal de la máquina comenzó a brillar y a moverse, esto era un resultado secundario de la sincronización de la mente del piloto con la máquina, sin embargo como pudo notarlo Fried lograr este truco era un poco más complicado en esta reliquia de museo que en su propio Gear. La máquina de Fried había sido acabada de pintar con un rojo intenso y en su hombro derecho se encontraba el símbolo de su escuadrón, un zorro de nueve colas con actitud de ataque, en un escudo circular, con bordes rojos, con el nombre en letras de imprenta “Rot”. Manfred observaba en un pasillo a la altura de la camara principal del Gear cuando este avanzó caminando a través de un largo pasillo de metal que terminaba en una gran compuerta iluminada, al principio Fried no pudo ver nada hasta que modificó la configuración de la cámara, y entonces lo vio. Los duelos entre oficiales se realizaban en lugares especiales llamados “plazas de toros”, aunque ya no había ningún toro en alguna colonia cercana, los animales de este tipo y de muchísimos otros eran resguardados en colonias denominadas Arcas Noah, en los planetas terraformes o terraformados, sin embargo la cultura de Labriz alguna vez se había basado en el combate entre hombres y bestias como un mecanismo de diversión. Cuando los toros desaparecieron del mercado por la guerra con Grada-an se reconstruyeron nuevas plazas de toros, esta vez para que se enfrentaran los gladiadores titánicos. La tradición establecía que los luchadores debían combatir con las mismas máquinas y únicamente dos espadas de plasma; solo tenían permitido un breve espacio de tiempo para personalizar los protocolos y rutinas básicas del sistema operativo. Cuando Fried salió al campo la sensación fue sobrecogedora, el lugar tenía capacidad para unas 35 000 personas, no solo había oficiales, o soldados sino personas del común que disfrutaban de los combates entre oficiales. A pesar de que existían torneos locales de entretenimiento, un combate entre verdaderos guerreros siempre tenía un aire romántico que ningún deportista podía igualar fácilmente. Entonces la máquina de Carla apareció, un idéntico Ms-010c Tiitan pero con un esquema de color completamente distinto, era de dos colores azul y blanco que alternaban en una configuración semejante al de un camuflado, en el hombro derecho se encontraba el símbolo del escuadrón de Carla, una doncella sosteniendo la bandera de Labriz con el nombre Fulcrum en letras góticas. –¡Damas y caballeros en el día de hoy tenemos un combate por el honor de los subordinados de dos valientes oficiales, a la derecha tenemos a la doncella radiante de la flota de Labriz ¡¡Carla Zaia la Loca do Santos!! Carla casi se atraganta de cólera al escuchar su apodo, pero al público parecía gustarle. –En el otro lado tenemos al galante oficial de la segunda flota autónoma de Belka, nuestro honorable aliado aliado el Conde Friedrich August Darmstadt Von Stradoniz. Por otro lado Fried recibió varios abucheos, aunque la recepción del público no parecía afectarle en lo más mínimo. El presentador dio señal de inicio con una bengala roja, con lo que ambas máquinas encendieron sus propulsores, las armas elegidas ara este duelo eran las espadas de plasma. Ambas máquinas desenfundaron sus armas con la mano derecha y comenzaron a moverse en espiral una sobre la otra tratando de flanquear la posición enemiga e impactar en una posición vulnerable. A pesar de que los movimientos parecían sincronizados y parejos Fried se dio cuenta unos instantes antes del primer choque que Carla tenía una capacidad de maniobra superior a la suya. El primer impacto fue parejo, y allí Carla se dio cuenta de que lo que le sobraba de maniobra le faltaba en otra cosa. La conexión de Fried con el generador T3.5 de su máquina le permitía desarrollar más potencia efectiva, por lo que su máquina era más potente en los impactos cuerpo a cuerpo. Carla salió hacia atrás por el impacto, pero se recuperó con bastante eficiencia y aprovecho el impulso para dar un largo giro mientras que Fried apenas si podía segur sus movimientos. Los siguientes enganches Carla los realizó de modo que evitara los contactos basados en fuerza, su objetivo era poner en movimiento al más lento Fried para encontrar aberturas de su defensa a largo plazo. Y en un estoque fallido de Fried, Carla logró encontrar la abertura, su hombro izquierdo quedó expuesto para cortarlo, sin embargo su alegría se convirtió en sorpresa cuando vio como a pesar de que la cuchilla de plasma había penetrado de lleno en el blindaje del hombro esta no penetraba más. Fried se había atravesado el interior del blindaje con su propia espada y detenido a la de Carla antes de llegar a los mecanismos de movimiento. La interacción con las barreras de energía externas del gear hacía que Fried pudiera sentir una sensación incómoda en su cabeza describible como dolor, pero nada que no pudiera soportar. Fried en su cabina se encontraba con los ojos cerrados como si se hubiera dado por vencido en algo, como si hubiera tomado una decisión importante, mientras que su rostro mostraba una actitud jovial, era como si este evento le recordara algo que ya había visto en su pasado, solo que esta vez no tenía el mismo ego que lo había hecho perder antaño. –Eres buena, mujer, demasiado buena… Entonces los ojos de Fried se abrieron con actitud concentrada, un tono completamente diferente, eran azules, pero de una forma diferente, brillaban como si corrientes de luz muy finas, como fueran circuitos que encendían y apagaban constantemente. Carla quedó estupefacta, la eficiencia y perfección de los movimientos de Fried eran avasallantes, en tan solo un parpadeo paso de tener su sable enterrado en el hombro de la maquina enemiga a ver como piezas de los brazos de su propia unidad salían por los aires, al mismo tiempo que su cámara principal era cortada y luego el sable de plasma quedaba apuntando a su cabina. Los sables para duelos se apagaban automáticamente una vez que cortaban el blindaje cercano a la cabina, lo cual marcaba el fin del duelo. Pero Fried no lo hizo, en lugar de cambió de posición su sable y lo apuntó a su propia cabina, y cuando la cuchilla de luz cortó su blindaje levemente esta se apagó marcando la victoria en nombre de Carla. Todos los oficiales de los escuadrones Fulcrum y Rot quedaron pálidos ante aquella situación, ¿Cuál era el significado de las acciones de Fried?, ¿Cómo lo iban a tomar Carla y los espectadores?
Otro buen capítulo. Por fin tengo oportunidad de comentar. Responde preguntas: ¿Cuál era el significado de las acciones de Fried? Excelente pregunta!!! No tengo ni la más minima idea y quisiera saber, porque debe haber alguna razón muy, pero muy importante. ¿Cómo lo iban a tomar Carla y los espectadores? Pienso que Carla lo tomara no muy bien, mal. Yo me sentiría molesta y realmente herida de mi orgullo, ¿acaso no soy rival para él/ella? De verdad, ni me imagino como lo tomara Do santo. Ahora, ¿Qué fue lo que sucedió a Fried en medio de la batalla? Sus ojos cambiaron y extrañas luces en ellos, ¿Cuál es el significado? Me recordó a Santiago, cuando entro en esa especie de trance. ¿Algún don que tienen? Noté varios errores de dedos, palabras de más o menos. Nada que no se arregle con re-leer el capítulo. Espero leer pronto el próximo capítulo. Hasta el próximo.
Orgullo y humildad “¿Por qué nuestro imperio debe pelear tantas revoluciones y guerras civiles?, ¿nunca se han preguntado si peleamos por lo que es correcto? Yo sí”. El casco de Carla salió volando apenas pudo ver la silueta de Fried asomarse sobre la mano de su máquina, sin embargo no lo golpeó, lo cual era extraño ya que ella tenía siempre muy buena puntería, en especial cuando estaba molesta. Mientras gritaba improperios un grupo de oficiales de Belka se encontraba analizando toda la situación. –¿Así que ese es el niño prodigio? Es impresionante sin duda, pero ¿Por qué hizo ese ridículo?, se humilló a sí mismo y a su oponente. –Tu nunca entenderías a un poeta Ben, solo piensas en términos de la conquista y al destrucción. –Por eso poseo uno de los records de combate más altos de mi generación Conde Udet. –Y también uno de los registros de muertes más altos en una unidad, no Ben, no todos somos como tú. El Harl Udet observó entonces hacia atrás, en silencio completo se encontraban el gran Duque y el líder del escuadrón Rot a su diestra, uno de los hombres de mayor confianza en el imperio. –Su alteza, ¿piensa que el niño es débil por lo que ha hecho? El gran Duque sonrió, aunque el único que pudo notarlo debido a su espeso bigote fue Udet, luego se dirigió al Harl del escuadrón Rot. –Me recuerda a como era mi hermano mayor, uno de los hombres más poderosos que he conocido en mi vida, si no el mas, lamentablemente tendía a realizar acciones como las de tu niño. Dicho esto el gran Duque se levantó, no sin antes susurrarle al Harl del escuadrón Rot –Si va a seguir haciendo tonterías de estas en el campo de batalla asegúrate que sea lo suficientemente poderoso para respaldarlas, en ese caso no me importará su heroísmo, pero si no lo es que las evite (…) los héroes mueren muy rápido, y nos dejan a nosotros que no tenemos sus ideales o su voluntad la carga de este mundo. El Harl del escuadrón Rot asintió, mientras el Harl Udet y el Hral Ben observan el desarrollo de la situación. Las manos de los dos gear se alinearon permitiendo que Carla entrara en contacto con Fried, sus ojos estaban rojos de la ira, pero Fried parecía muy calmado, de hecho procedió a arrodillarse ritualmente. Haia algo que tenían los nobles de Belka que aun cuando asumían una actitud humilde transmitían todo lo contrario, la posición de Fried era completamente gallarse, estaba arrodillado como lo hacían los antiguos guerreros samurái de la Tierra cuando estaban dispuestos a sacrificar su vida, de hecho Fried sacó su espada y la ofreció a Carla. De alguna forma la mirada de Carla se concentró en el escudo de armas tallado en alto relieve en la base de la cuchilla de la espada, era el símbolo de uroboros un dragón enroscado que se mordía la cola. –No te entiendo… –Si hubiera sido mi hermana o una mujer bajo mi responsabilidad (…) La voz de Fried temblaba, temblaba con miedo, sus ojos se encontraban perdidos. –Si hubiera sido una mujer bajo mi protección le hubiera cortado la cabeza al agresor en el acto. Es por esto que te ofrezco mi vida. “¿Este tipo habla en serio?, eso es muy estúpido, y al mismo tiempo muy sexy, y por otro lado la niña Iria cuando bebe le gusta calentar a los jóvenes, si supiera las cosas que he visto y escuchado” –¿Porque aceptaste la pelea? –Los duelos son algo sagrado para nosotros, si se nos reta debemos pelear peleamos, y debemos pelear en serio aun cuando tengamos en mente perder. –Haber, déjame ver si te entiendo, ustedes en lugar de decir “juez, juez me rindo” lo que hacen es pelear, ganar y luego si decir ¿me rindo? –Básicamente esa es la idea. Carla tomó la espada, era bastante liviana para su grosor, sin duda se trataba de una espada de apeirita, un arma que en las manos de un “iniciado” era capaz de hacer “milagros”. Carla se miró a sí misma en el reflejo de la espada y dio un profundo suspiro recordando, recordando el tiempo en que un hombre tuvo esa mirada hacia ella. –Papá. Los labios de Carla se movieron, pero Fried no pudo escucharla. –¿Puedo tomar tu vida dices? –Es lo mínimo que puedo ofrecer por la transgresión que deseaba hacer mi hermano, no estoy dispuesto a tomar algo que no esté dispuesto a ofrecer (…) debí matar a mi hermano ese día, pero le prometí a nuestra madre que lo protegería de sí mismo. Carla presionó la cuchilla de la espada contra el cuello de Fried hasta que salió un hilillo de sangre, pero este no se inmutó. –Tu vida me pertenece, me pertenece desde ahora. –Eso me pondría en aprietos, tú no eres una… –¿Un princesa?, ya sé que soy hija de unos deportistas, pero… –No me refería a eso, me refería a que no eres de Belka y tendría un problema de lealtades. Carla no soportó más mantener la farsa y estalló en carcajadas mientras se llevaba la espada a su pecho, tocando la cuchilla con su mano izquierda y acercando el filo ensangrentado a sus labios. –No seas tontito, eres mío mientras no estemos en servicio, de esa manera me pagarás por la ofensa, ¿de qué me sirve cortarte la cabeza cuando se ve también sobre tus fuertes hombros? Carla intentó limpiar la espada con sus manos, pero solo manchó la cuchilla. –No deseo manchar mis manos de manera inútil, ¿me entiendes? Fried asintió y se levantó en el momento en que Carla le ofreció la espada nuevamente. –Es extraño que un piloto porte una espada milagrosa. –Eso es porque no todos saben cómo causar un milagro. Dicho esto Fried tomó la mano de Carla y la besó. –Gracias por entender mis costumbres. –Bueno, conocer nuestras costumbres era parte del plan de estos días, o eso me dijo en viejito tan amable con el sombrero de punta y el bigote cuidado jajajaja. “Está hablando el gran Duque? Esta mujer es muy extraña” Unos minutos más tarde Fried se encontraba en el baño, se había lavado la cara y Manfred ingresaba al lugar, al ver a su oficial superior se puso firmes y realizó el saludo militar. –Hail SternRitter. –Hail – contestó Fried, pero su respuesta era algo débil. –Señor, omitiendo lo final debo decirle que ha demostrado nuestra superioridad, es un honor pelear bajo su mando. –Es un honor pelear con ellos… Esa mujer es mejor que yo. Manfred no entendía las palabras de Fried hasta que vio su rostro, su nariz estaba sangrando profusamente. –¡Señor! –No hay problema, solo lo hice por 3 segundos, mi maestro me ha dicho que podría soportarlo por 1 minuto antes de quedarme paralítico, como un vegetal, con el sistema nervioso frito o como mínimo ciego, pero aun así por un corto periodo de tiempo puede lastimar mi cuerpo. Ella es definitivamente mejor que yo y tuve que hacer uso de las artes del apeiron. Dicho esto el sangrado de Fried pareció detenerse. –Ahora, ¿cuáles son las órdenes? Manfred se sorprendió. –¿Sabía usted? –Para nada, pero es que siempre pones esa cara cuando traes órdenes del señor “Goto” Manfred asintió y luego en un tono ceremonioso. –En dos días a las 0850 terrícolas debemos estar en la sala de notificaciones del Tiberius, con este documento memorizado. Dicho esto, Manfred le entró a Fried una carpeta en papel con el título “Operación Messias”
Buen capítulo, me ha encantado *-* todo de él, me imagine las escenas (y un poco de más imaginación) y Fried se me hizo todo un amor y la reacción que tuvo Carla no estuvo tan mal como pensaría que reaccionaria. Deseo (exijo) saber más sobre eso. Y quiero saber que más sigue, como continuaras. Quesera esa operación. Hasta otra. Bye ^^
Operación Messias Esa noche el gran Duque recibió a Fried en sus aposentos. En el momento en que la compuerta se abrió Fried ingresó con gran decoro y procedió a arrodillarse como un caballero. No había guardias, ni sistema de defensa, estos detalles para un extranjero serian raras, sobre todo para un líder tan odiado por muchos y amados por tantos. Sin embargo esa era la tradición de los señores de Belka. –Conde Stradoniz, es una sorpresa que solicite tan vehementemente una cita con migo. –Mi señor, sé que la solicitud que haré podría calificarse como una traición, sin embargo después de la guerra civil pasada siento en mi corazón que es mi deber. El gran Duque se levantó, sus ojos en algún momento azules se encontraban cubiertos por unas pesadas cataratas, y a pesar de que la tecnología médica le hubiera permitido reemplazarlos no lo hacía, pero independientemente a eso era capaz de ver el mundo, de una manera diferente y posiblemente más profunda. –Todos los Harls y SternRitters han recibido la misma información que usted Conde Stradoniz, todos, y nadie se ha presentado aquí para cuestionarme. –Lo se mi señor, pero aun así, es mi deber. –Deseas saber cuál es el objetivo. –Si mi señor. –Y si en el objetivo le planteara que todos nuestros aliados morirán, incluyendo a la señorita do Santos. –Yo me quedaría con ellos peleando, moriría en la batalla antes de dejarlos atrás. El gran Duque suspiró, sentía haber tenido esa misma conversación varios siglos atrás. –Es lo que diría mi hermano si estuviera vivo – luego le dio la señal a Fried para que se levantara – eres franco joven Conde, uno de los hombres que nuestro imperio ya casi no produce dirían algunos académicos burgueses – luego le ofreció a Fried una copa de licor, Fried la tomó con algo de vergüenza, los rumores nunca indicaban que el gran Duque se comportara de ese modo. –Tu maestro te mencionó el significado de la expresión “anomalía”. Fried frunció el señor, la expresión la había escuchado en leyendas antiguas sobre la fundación del imperio. –Una anomalía es alguien que posee un nivel inusitado de sincronización con la energía del universo, y pueden manifestar la capacidad de modificar la realidad misma con sus voluntad. Ellos son los elegidos de la familia Hohenzollern, los fundadores del imperio. Se dice que el primer emperador podía materializar toda clase de armas desde el apeiron hiperespacial, y hacerlas aparecer desde pequeñas “puertas al hiperespacio” desencadenando una lluvia de lanzas, espadas, dagas, hachas sobre sus enemigos, muchos académicos piensan que es un mito ya que muchas de las artes del apeiron son demasiado sutiles para lograr esos efectos tan severos sobre el tejido de la realidad. Mientras el gran Duque escuchaba las palabras de Fried sonreía sarcásticamente. –El poder es el fundamento de nuestro imperio, pero, ¿Qué dirías si la leyenda de la bendita familia Hohenzollern es una farsa? Fried cerró los ojos. –No le entiendo. –Solo responda la pregunta. –Mi lealtad es con el imperio, no con una persona o una familia. Aunque la familia o la persona sea una farsa, mientras mantengan la unidad y prosperidad del imperio, yo lucharé por ellos. El gran Duque sonrió ante la respuesta. –Las anomalías nacen aleatoriamente en el universo, y ellas no son ninguna farsa, es solo que pocas logran sobrevivir lo suficiente para que sus hazañas sean registradas por alguien – comenzó a decir el gran Duque sentándose nuevamente – de vez en cuando uno de nosotros es capaz de verlo en sueños, cuando lo hacemos es nuestro deber encontrarlo y educarlo como el siguiente emperador bajo el pretexto de ser un enviado divino de la familia Hohenzollern – luego terminando la copa de licor y con un fuerte suspiro dijo –y yo he visto su potente espíritu, el espíritu de quien será nuestro próximo gobernante. La cara de Fried se puso pálida. –¿En realidad cree en eso? –Ya te lo había dicho, el propósito de este viaje es por nuestro futuro, y créeme niño, si no encontramos al portador de la anomalía el imperio de Belka no tendrá ninguno –el gran Duque bebió un sorbo más – mi muerte está cerca y ningún miembro del concejo es lo suficientemente fuerte, habrá una guerra civil masiva y nuestros enemigos carean como buitres. Por siglos los líderes del concejo han sido reemplazados por alguien más fuerte que logra matarlos en combate, así es como yo adquirí mi puesto, pero en 320 años no ha nacido nadie más fuerte que yo que hubiera sobrevivido hasta alcanzar mi conocimiento. –Solo una pregunta más. El gran Duque le permitió con un gesto. –¿Que ganarán los de Labriz al apoyarnos?, nuestra pequeña incursión dañará a sus enemigos solo tras sus líneas de defensa principales, pero no hay nada en la misión que altere el estado de estancamiento de su conflicto. –Ellos pelearan por la codicia de sus gobernantes, sin embargo para que te sientas mejor te dejaré el mando general de las unidades aliadas, si no quieres que mueran muchos, comándalos adecuadamente, y si deseas morir con ellos me aseguraré que tus restos sean tratados con los mismos respetos que le hubiera dado a un hijo de mi sangre y carne. –Gracias mi señor. “Operación Messias. Las ordenes son simples, una vez salgamos del hiperespacio barreremos a la 12ava flota de defensa de Grada-an, luego avanzaremos al anillo orbital y haremos lo mismo con la 37ava flota de defensa. Luego el Tiberios ingresará en la atmosfera para realizar la misión secreta, mientras que los labrizianos realizan un reconocimiento estratégico, cumplidas 48 horas máximo el Tiberius saldrá del planeta por uno de los pilares del anillo orbital y nos retiraremos”. Fried se encontraba sentado mientras observaba su unidad de combate, el Ms-072c Panzer MkIV, una unidad de ataque, especializada en misiones ofensivas fuera de las fronteras del imperio. Como todas las unidades fabricadas por Electrónicas Atlas su cámara principal se asemejaba a un cíclope con una sola lente, que brillaba dependiendo de su enfoque y el nivel de sincronización del piloto con el generador. Los propulsores vectoriales le otorgaban a estas máquinas una gran maniobrabilidad para poder llevar a cabo sus misiones de ataque, además de ser su principal atributo, por eso muchos soldados de la galaxia los denominaban ángeles de la muerte. –Hola mi caballero. Fried tardó un instante de salir de su concentración cuando se dio cuenta que Carla se estaba sentado junto a él. Su uniforme de gala era bastante ceñido, un traje de color café y una falda que llegaba hasta la rodilla. Sus piernas estaban cubiertas por unas mallas ceñidas a la piel, pero que eran capaces de desviar cuchillas hechas de metales comunes. El rostro de Carla también era diferente, estaba perfectamente peinada, por lo que podía verse su frente brillante y sin ninguna arruga, sus ojos oscuros penetraban en la mirada de Fried y sus labios rojos como una fresa madura no podían evitar sonreírle. –Te ves preocupado mi caballero. Fried dio un suspiro. –Me dices que tú serás el comandante general de todos los escuadrones que apoyarán esta operación, he venido en representación de todos los líderes de escuadrón para ofrecerte nuestra total disposición en la batalla. Esas palabras hirieron a Fried, el gran Duque no esperaba que esta gente saliera viva, lo cual le creaba a Fried una gran sensación de culpa. –Nosotros peleamos para ganarnos la vida, los que nos hacen pelear puede que por razones que no entendamos o incluso no estemos de acuerdo. Te preocupa que nuestros superiores y los tuyos nos usen como cebo?, es obvio que nuestros números superiores hacen que los Labrizianos enfrentemos el mayor peso de la batalla – luego Carla observó al Panzer MkIV – ustedes sin embargo tiene la capacidad para cambiarlo todo. Por siglos hemos peleado y no hemos sido capaces de pasar del cinturón de asteroides – luego Carla abrazó a Fried y le susurró –procura que mis compatriotas no te vean así, los insuoltarás si creen que te preocupas de ellos. Fried observó sorprendido a Carla. –¿No piensan en ustedes mismos? –Claro que sí, pero al igual que tu nosotros también tenemos costumbres y cosas por las cuales valen más el orgullo que nuestra propia seguridad. Los soldados de Labriz somos orgullosos de nuestro deber, trata de honrarnos y te aseguro que no te fallaremos. Fried cerró los ojos por un instante. –Moriré con ustedes de ser necesario. –Mi caballero, lo que necesario es que vivamos, ¿esa es la primer regla de los pilotos no? A demás tu vida me pertenece, solo puedes morir si yo te doy esa orden. –Dijiste que no podías darme órdenes mientras estuviera en servicio. –Lo sé, pero aunque sea por poco tiempo he aprendido a conocerte, a saber que eres perfectamente capaz de hacer actos heroicamente imprudentes con tu vida. Dicho esto Carla le entregó a Fried un cristal de información de formato universal. –¿Qué es eso? –Toda la información de combate de mi unidad y otras con las que he peleado lado a lado estos 5 años, es mi archivo personal, estoy segura que un líder necesita la mayor cantidad información posible de sus propias tropas tanto o más de lo que necesita conocer a su enemigo –luego Carla besó a Fried en la boca –confiaré en ti, mi caballero. Todos los operarios que se encontraban allí seguían sus labores como si nada, pues los asuntos de los nobles eran de ellos y de nadie más. Todos se encontraban en sus posiciones de batalla, la ruta que había trazado el gran Duque los llevaría justo debajo de la posición de la 152ava flota de defensa de Grada-an. “El Gran Duque es un maestro de las artes externas del Apeiron, y entre ellas su tecnopatía y percepción del espacio-tiempo no tienen comparación. Aunque nadie sabe cómo exactamente, él es capaz de conectarse con la computadora principal del Tiberios y crear puertas al hiperespacio” Fried se encontraba en el interior de su máquina mientras observaba un pequeño rosario que Carla le había regalado el día anterior el cual estaba adornado con un pequeño círculo de plata, al verlo Fried no podía evitar sentirse nervioso, esta situación era muy parecida al día en que había perdido a su primer esposa. –Aquí el Harl Gottfried Dainher Freiherr von Banfield, para lo nuevos pueden decirme Gotto, como todos saben la puerta al hiperespacio se abrirá justo debajo de la posición de la flota enemiga, por lo que nosotros seremos lanzados poco antes de salir del hiperespacio. Solo los pilotos de Belka y algunos ases de Labriz serán lanzados en el primer momento de la operación, pues los debiluchos serían aplastados por la presión del hiperespacio, una vez en el espacio normal ubiquen sus blancos y luego retornen a la posición de las naves que estarán saliendo del hiperespacio para protegernos del contraataque. Todos los miembros del escuadrón Rot asintieron. –Conde Stradoniz, esa será su primer misión como como comandante, aunque sea de unidades extrajeras y de menor capacidad esperamos mucho de su liderazgo, tenga en mente que si esta misión es un éxito lo recomendaré personalmente para ser un Harl con el gran Duque en persona. –Entendido señor. Según los cronómetros de la 12ava flota del imperio serían las 0300 del 15 de julio de 2345 cuando de la nada una puerta al hiperespacio no registrada se abrió de par en par. Las puertas al hiperespacio eran estructuras extremadamente hermosas de ver, eran estructuras circulares hechas de energía y apeirita muy brillantes, con una gran cantidad de símbolos alquimistas, sus tamaños podían varía entre unos cuantos metros hasta quilómetros. Normalmente algunas puertas podían abrirse con cierto sistema almacenado en las naves de largo alcance como los cruceros comerciales o de batalla. Los hombres de Grada-an no tenían registrado en su historia ningún evento en que una puerta al hiperespacio de abriera en un lugar no registrado por la iglesia del Apeiron de Solaris, por eso cuando los operadores y los soldados que pasaban por los corredores externos de sus naves observaron la puerta solo se quedaron pálidos, con los ojos como platos. Lo primero que atravesó la puerta fue un proyectil de plasma de alta densidad que hundió inmediatamente a uno de los cruceros que portaba una de las más nutridas unidades de trajes de batalla de Grada-an. La operadora dio la orden de despegue para los miembros del escuadrón Rot, y el segundo turno era para Fried. –Rot-Drako, unidad 02 escuadrón Rot, despegue – dicho esto los alerones de los propulsores vectoriales y accesorios del Panzer MkIV de Fried brillaron a su máxima intensidad mientras que la catapulta lineal aceleraba su máquina lo suficiente como para que su cuerpo experimentara cerca de 13 veces la aceleración terrestre. Fue lanzado en primera instancia al hiperespacio, un lugar extraño, pues no era como la realidad del espacio normal, todo se encontraba distorsionado como sombras de una pesadilla sin siluetas, borrones sin tiempo. Lo único que podía verse con claridad era la gran puerta que recibía cañonazos por parte de los cruceros de batalla de toda la flota de ataque. Detrás se encontraba lo desconocido.
La caída de la flota número 12 Carla se encontraba frustrada, a pesar de ser una excelente piloto su nivel de sincronización era muy bajo, esto hacía que no pudiera generar una barrera lo bastante fuerte como para protegerla de la distorsión que encontraban en el hiperespacio. –Capitán, debe calmarse, ¡entraremos en el campo de batalla en solo 5 minutos! Iria se encontraba revisando la información de su máquina mediante una tabla tridimensional junto con su mecánico, frente a ambas se encontraban dos MS-020a Panzer. La unidad era robusta y su cámara principal era semejante a la del Panzer MkIV, haciendo que el rostro pareciera un ciclope amenazante. Solo la unidad de Carla portaba los colores distintivos, blanco y azul en un patrón de camuflaje. –¡No puedo evitarlo! Es demasiado tonto, me preocupa que intente hacerse el héroe. –Él es un as, si ha sobrevivido lo suficiente para reclamar ese título significa que es lo bastante hábil como para sustentar sus palabras – dijo Tomé pasando por el pasillo del hangar mientras se ponía su casco – capitán, por favor recuerde cual es nuestra labor en esta operación. La nave en la que se encontraban era El Federico un crucero de batalla UB-02 clase Otto MkII, esta era la nave más importante de toda la flota de Labriz, su nave capitana en quien habían invertido más para su manutención y mejoramiento, pero aun así no era la nave capitana en esta recientemente formada coalición, no, el Federico no era quien se encontraba en la parte central de la formación. El capitán del Federico era un viejo “dragón del vacío” el condecorado teniente-coronel Martin Sierra do Carmo Galliazi, y no se encontraba particularmente feliz ante la actual situación. –Casi una semana en el hiperespacio al mando de estos belkanos, ¡y se creen ahora con el derecho de darnos ordenes! –Capitán ¡recibimos órdenes directas del Tiberius!, ¡preparen estaciones de combate, el punto de llegada será en T- 4 minutos 30 segundos! Y contando. El coronel Martin observó a sus hombres en el puente, todos se encontraban esperando sus órdenes, al menos en la cadena de mando las suyas seguían siendo las órdenes a respetar. Lamentablemente las órdenes del presidente eran absolutas y debía obedecer. –Preparen estaciones de combate, carguen los silos Salmo del 1 al 4 con ojivas C-130 de antimateria, al 4 y 6 con cebos térmicos, conecten los conductores de energía para los cañones Ballaena, cuando salgamos por la puerta descarguen todo lo que tengan sobre la primer nave que encuentren. ¡Que los gears estén en espera, a penas lo suficiente de nuestra proa esté en el espacio ordinario lancen! Todos asintieron y comenzaron las operaciones de combate. Los cañones pesados de tipo Ballaena consumían buena parte de la energía disponible de los tres reactores T2 del Federico, por lo que el plan sería disparar esperando que aun el efecto sorpresa fuera lo bastante efectivo. Mientras tanto los escuadrones Rod, Blau, Grau y la élite de Labriz avanzaron directamente hacia los escombros de la nave de la 12ava flota de defensa de Grada-an ocultándose de los radares enemigos que se encontraban casi en total alerta. Otros proyectiles de plasma empezaron a penetrar desde la gran puerta, pero ninguna acertó en el blanco. –¡Le temes a la muerte hermano? –Molke, no debe dirigirse así a un oficial superior – repuso Manfred mientras que todos los miembros del escuadrón Rot se agazapaban, sus sensores analizaban el campo de batalla tanto como podían. –No olviden cual es nuestra misión – repuso el Harl Gotto. Todos sintieron a medida que los vapores y escombros se empezaban a dispersar más y más. El tiempo pasaba a medida que el intercambio de disparos entre ambas flotas arreciaba, un tipo de batalla tan raro que nadie sabía que hacer realmente, de hecho la única persona en aquella batalla que aun recordaba parcialmente la época de los combates únicamente entre cruceros era el gran Duque Bismark. El Tiberius fue el primero en atravesar la gran puerta, un minuto antes de llegar el capitán de la nave el Tribuno Militar Hans Helmut un plebeyo que se había enlistado en la flota desde que tenía 14 años dio la orden por instrucciones directas del gran Duque que aún se encontraba en el cuarto de meditación mediante el enlace tecnopático acelerar al máximo. –¡Apunten! –Señor, al frente tenemos al FLM-Co2g239 Tesalónicos, la nave capitana de la 12ava flota de defensa enemiga. –Physalus, ¡fuego! –Contactando, cañones pesados de 937mm Physalus, ¡Fuego! – dijo el oficial de armamento con un rugido ensordecedor. Los cañones más grandes del Tiberius eran dos baterías de doble boquete de 937mm que se encontraban flanqueando la torre de vigilancia sobre la cual se posicionaba el puente de mando, por lo que el capitán y los miembros de la tripulación podían ver claramente cuando los cañones disparaban con gran potencia. Los proyectiles de plasma podían ser evitados por dos formas, la primera es mediante la intercepción mediante proyectiles de defensa CIWS, y la segunda mediante la proyección de una barrera generada por placas de tipo antena en el fuselaje de los cruceros. Al parecer los miembros de la tripulación del Tesalonicos confiaron en su barrera, pero justo cuando el Tiberis lanzó su ataque, tres de sus antenas fueron destruidas con gran precisión. –¡Misión cumplida! –¡Es la señal! Larguémonos antes de terminar como estas ratas – interpuso Molke por el comunicador mientras aceleraba los propulsores vectoriales de su maquia al máximo. Mientras los proyectiles de los cañones Physalus impactaron de lleno en el costado del tesalónicos, justo en la sala de máquinas haciendo reaccionar a nivel crítico uno de sus generadores T2. La explosión resultante destruyó la nave en un espectáculo de luz y calor. Todos los miembros de los escuadrones de Belka se habían aproximado a varias naves enemigas por una ruta que evadía todos los sensores visuales, usando sus impulsores para modificar su movimiento, pero desplazándose la mayor parte del tiempo por inercia. Debido a que todos esperaban a las unidades enemigas proceder desde la puerta del hiperespacio los sensores laser empleados para detectar objetos pequeños en movimiento no estaban activos, aunque esto había sido una apuesta muy grande por parte del Harl Gotto. Una vez en posición se plantaron granadas de antimateria para destruir las celdas o placas de la armadura que sirven como proyectores de la barrera de energía que protegen a las naves de los proyectiles de plasma. Después de aquella explosión, las unidades de Belka se aproximaron hacia las naves restantes de la 12ava flota de defensa quienes ya habían hecho despegar sus propios trajes de batalla, pero justo cuando el primer proyectil de plasma de aquella pelea de perros fue disparada, varias explosiones de granadas de antimateria hicieron rugir su esplendor en más de la mitad de las naves restantes. Más lentas en detectar las posiciones y la ruta segura pero igual de efectivos los soldados de Labriz habían cumplido sus misiones. –Rot 1 a todas las unidades del campo, retírense a sus naves respectivas para recargar sus baterías y municiones. –¡Señor! Solicito permiso para quedarme y dirigir la batalla! – Fried había almacenado la mayor parte de su batería realizando su misión sin movimientos innecesarios – yo soy el comandante táctico de los escuadrones aliados y es mi deber guiarlos en la batalla. –Como guste Conde, pero recuerde que la sola voluntad no puede mover un gear cuando se queda sin energía, no olvide que comandar y combatir son misiones muy diferentes, no pueden realizarse de forma simultánea sin la adecuada experiencia. En cualquier caso tiene mi permiso. –¡Gracias señor! La batalla arreció, pero la hola estaba a favor de los aliados al mando del Tiberius, sin poder generar las barreras contra proyectiles, los cruceros de Grada-an no tenían medios para mantener un combate a largo plazo, mientras que las naves aliadas no recibían daño alguno. El ataque por sorpresa había hecho que la respuesta de la 12ava flota fuera anormalmente lenta, eso sin contar con la temprana destrucción de su nave capitana el Tesalonicos. La pelea de perros entre los trajes de batalla de Grada-an y los gear de Labriz también fue dispareja debido a una serie de movimientos tácticos brillantemente ejecutados. En el puente del Tiberius el tribuno Helmut no podía más que admirar la situación, las ordenes enviadas desde la unidad del conde Stradoniz se realizaban como si el pudiera ver todo el campo de batalla desde fuera, como si fuera consciente de cada fragmento de espacio a su alrededor. Sin embargo en una serie de maniobras Fried empezó a perder conciencia de su espacio cercano, tratando de ver con su mente más allá. Varios proyectiles de plasma impactaron directamente en su espalda, aunque él era un piloto con una sincronía casi perfecta y podía generar el manto de protección incluso sobre su espalda, la energía de los proyectiles reaccionó con el enlace psíquico de sincronización, lo cual hacia que los pilotos experimentaran terribles dolores cuando eran impactados por proyectiles. Hacía muchos años que Fried no era alcanzado por un proyectil enemigo y el impacto le sacudió el cerebro como si fuera una especie de pandereta. Sus movimientos fueron lentos por lo que una espada de plasma procedente de un TBF-16 Falco aparecido como de la nada estuvo a punto de cortar el pecho de su máquina, pero varios disparos de proyectil le salvaron el pellejo. –¡Te dije que tu vida me pertenece! Se trataba de Carla quien se acercaba seguida de los miembros del escuadrón Fulcrum, aunque era no era la misión que les había encargado Fried en un mensaje de texto. –Tu unidad no debería estar en esta posición! –Fried refunfuñó en la lengua de Carla. –Que tonto! Si derriban al oficial al mando que cree que va a pasar, ¿¡señor!? – interpuso Tomé quien tomó posición cubriendo la espalda de Fried con su escudo, mientras que Iria estaba a la izquierda y Carla a la derecha. Los restantes miembros del escuadrón Fulcrum tomaron posiciones en el perímetro superior e inferior. –¡El comandante debe seguir impartiendo ordenes! – dijo Gotto seguido por los escuadrones de Belka quienes se habían reintegrado al combate. Y así fue como no quedó rastro de la 12ava flota de defensa, cuando toda la flota aliada terminó de salir del hiperespacio no quedaba más que un cementerio espacial, chatarra y cuerpos muertos cristalizados por el frio o calcinados hasta la evaporación por las explosiones. La mayoría de las naves de salvamento fueron capturadas y su tripulación enviada a los calabozos respectivos. Ahora el objetivo era tomar posición sobre una de las torres del anillo orbital de Licaón, y para eso deberían enfrentarse directamente con la 37ava flota de defensa y entrenamiento, pero esta vez no contarían con el factor sorpresa.
Cacería de lobos parte I, caos. La batalla por el anillo orbital de Licaón apenas había comenzado, ahora la flota aliada comenzaba a dirigirse a la posición donde se encontraba la 37ava flota de defensa y entrenamiento. Dado que su objetivo era alcanza el pilar ubicado sobre la zona equivalente del Amazonas, hubieran podido optar por tratar de evitar a la 37ava flota de defensa, agruparse en torno al pilar y resistir a ultranza el cumplimiento de la misión. Sin embargo el gran Duque deseaba un espectáculo para satisfacer los intereses de sus aliados, además embestir al enemigo antes de que este se reagrupara les permitiría alcanzar su verdadero objetivo con mayor tranquilidad. Sin embargo, antes de alcanzar el segundo punto de combate los pilotos tendrían alrededor de 5 horas para descansar. Fried estaba agotado, física y mentalmente, pero su primer orden después de ingresar al Tiberius fue entrevistarse con el gran Duque. –Disculpe su señoría, no he tenido tiempo para ponerme algo más adecuado – Fried estaba apenado, pues no era costumbre que un caballero se presentara ante un político de alto rango con el traje de combate. –No hay problema, además creo que debería ocupar su tiempo en descansar más que en conservar la etiqueta. Lo que quería era comunicarle que estoy complacido con el desempeño que ha tenido como comandante táctico, pero me preocupa su falta de concentración. –Señor, le asuguro… –Joven, he peleado por siglos, se lo que le pasó, el camino interno del Apeiron, si esa es la cuestión – dicho esto el gran duque se acercó a Fried con gran amabilidad – no debe temer joven caballero, a diferencia de nuestra contraparte no considero que emplear ambos caminos sea algo aborrecible, de hecho es una ventaja ya que nuestro objetivo es el poder, venga de donde venga – luego el gran Duque dio la orden para que a Fried y a él les sirvieran unas copas de brandi – lo que me preocupa es que aparentemente usted no controla del todo sus habilidades, o incluso me temo no es consciente de que ha usado una, cierto? –Fried estaba confundido. –Dígame, si es que me equivoco, en la batalla usted sintió como si conociera todo lo que pasaba en el campo de batalla, ¿me equivoco? –No señor – Fried bajó la mirada, había hecho eso, pero no se había percatado conscientemente de ello sino hasta que el gran Duque se lo dijo. –Estoy seguro de que usted conoce una habilidad del Apeiron denominada “enfoque”, sus ojos brillan y sus movimientos se hacen más precisos, ¿me equivoco? –No señor – Fried en ese caso se sintió un poco alarmado, se decía que aquellos que empleaban el camino interno del Apeiron no eran bien vistos entre la élite de Belka, en especial entre los miembros “del Culto al Primer Emperador”. –La habilidad que acaba de usar se denomina dispersión de la conciencia, su mente se conecta con las corrientes de apeirita del hiperespacio, y está a las mentes de cierto número de individuos alrededor suyo en el espacio real. Su mente percibe intenciones y sucesos como si fuera un observador externo, es como tener un radar en el centro de los ojos. A medida que el gran Duque describía lo que le había sucedió Fried se estremecía. –Porque no estoy… –¿Con el cerebro frito como una salchicha de Viena? – en eso el gran Duque rompió en carcajadas – estoy seguro de que su maestro le debió decir que todas las técnicas del camino interno dependen de la concentración y la meditación, forzarlas es lo que genera daños en el sistema nervioso central. Si usted pudo dispersar su conciencia por tanto tiempo significa que estaba concentrado en el combate lo suficiente, asumo que fue un proceso gradual, sin embargo eso no significa que no le hubiera traído consecuencias, por su aspecto puede ver que está muy agotado. Es por eso que he decidido retirarle el comando de las tropas aliadas en la siguiente fase de la operación. Fried trató de protestar, pero un intercambio de miradas fue suficiente para que se quedara callado. Sin embargo el gran Duque siguió hablando, algo que no era normal, no era un hombre que fuera famoso por explicar las razones de sus decisiones con los subordinados. –Joven Conde, deseo que sobreviva a la siguiente batalla y eso no sucederpá si vuelve a bajar la guardia como sucedió hace solo unos momentos. –¿Quién estará en mi lugar? –Le preocupa que alguien a quien no le interesa la vida de aquella chica esté al mando, ¿no es así? –Señor, yo, no. Otra vez el gran Duque estalló en carcajadas. –El diablo sabe más por viejo, joven Conde, he visto muchas veces lo que puede causar un sentimiento como ese. Pero no ponga esa cara, yo también lo he sentido, al igual que su padre o su abuelo. Nosotros los caballeros de las estrellas de Belka obtenemos nuestro poder en el Apeiron por nuestros sentimientos, odio, desesperación, amistad o amor. ¿Cree usted que es el único entre mis leales 18 caballeros en tener una amante entre las filas de los aliados? Luego, en una de las paredes de la oficina del gran Duque se proyectó la imagen de Licaón el planeta capital de Grada-an. –Yo comandaré las tropas aliadas en su lugar, y me aseguraré dentro de lo posible que su nueva amante sobreviva, pero a cambio usted deberá convertirse en uno de mis aprendices. El trato era realmente extraño, en casi 150 años el gran Duque no había enseñado a nadie. –Sería un honor ser su aprendiz, es como si me hiciera dos favores señor. Aunque debo recalcar que ella no es mi… –Ya, ya, ya basta de cursilerías, ambos sabemos que tarde o temprano terminarán en eso, así que no me venga con inocentadas. –Lo siento señor – Fried respondió como un niño de cuatro años que agachaba la cabeza después de tratar de decirle una mentira muy mal argumentada a un adulto muy astuto. –En fin está decidido, ahora valla a descansar soldado, la próxima batalla no será sencilla. Dicho esto el gran Duque le dio la orden a Fried de retirarse. Así fue que cuando se encontraron con la 37ava flota de defensa, Fried fue desplegado junto a los miembros de su unidad. El despliegue sería el de una superficie de falange típica, el objetivo sería hacer que la formación homologa enemiga perdiera cohesión, y hacerlos retirarse hacia las naves, liego la flota envestiría junto con algunas unidades de asalto dispersando a los enemigos, enviándolos al planeta o destruyendo sus naves. Fried avanzaba en su unidad a una velocidad relativamente lenta cuando recibió una llamada de Carla. –Fulcrum 1 a Rot 2, me escuchas Fried? –Fuerte y claro Fulcrum 1. ¿Qué sucede? –Los lobos, los lobos están en la formación enemiga, debes tener cuidado, te enviaré la información. Fried leyó tanto como pudo del informe de Carla, los lobos era el nombre clave que ella le había puesto al 66avo escuadrón de línea Fenris, todos piloteaban trajes de producción en masa sin muchas modificaciones tipo TBF-16 Falco, por lo general ellos se encontraban adscritos a la 6ta flota de choque en la fortaleza de Geri ubicada en el anillo de asteroides. Eran la unidad mas aguerrida, y varios de sus oficiales habían estado a punto de matar a Carla en más de una situación y viceversa, se podía decir que el escuadrón Fenris y el escuadrón Fulcrum habían combatido por décadas siempre llegando a un estado de tablas, en los que algunos de sus miembros morían, pero otros como Carla siempre sobrevivían. “Así que los lobos, es interesante”. –Hace años que no cazo ningún lobo, no es así ¿hermano? La unidad Panzer MkIV de Molke movió su brazo para asentir con el dedo la llamada de Fried. Dicho esto, justo cuando ambas formaciones se detenían para combatir individualmente con sus escudos, las 18 máquinas de Belka aceleraron al máximo abatiendo a varios enemigos y sembrando el pánico entre las líneas de Grada-an. Solo los lobos de Fenris realizaron un combate digno. De un momento a otro Iria interrumpió en la radio. –¡Tomé!, ¡Tomé está muerto! Iria había visto de forma impotente como una unidad del escuadrón Fenris designada con el número 66-06 había derribado a Tomé. Toda la acción fue rápida, precisa y limpia, la máquina del escuadrón Fenris 66-06 había abandonado su rifle de plasma para echar mano de la espada de plasma que estaba montada en su hombro derecho, mientras que al mismo tiempo lanzaba su escudo justo hacia la cámara principal del Panzer de Tomé. Tomé por su parte había desenvainado su propia espada de plasma golpeando el escudo sin dueño que salió despedido con una gran grieta brillante como la lava de un volcán, mientras que la unidad del piloto del escuadrón Fenris aparecía por su flanco clavando su espada justo en el torso del Panzer. Tomé murió instantemente sin oportunidad siquiera de gritar evaporado por el calor de la cuchilla de luz, sin que el resto de su máquina recibiera mayores daños. Iria gritó desesperada, y aprovechando que el asesino de su gran amigo había abandonado su escudo empezó a disparar como una loca. El ataque evidentemente por sorpresa al piloto enemigo, quien solo pudo cruzar sus brazos para protegerse de los impactos de los proyectiles de plasma. Lamentablemente cuando Iria intuía que el blindaje y la barrera de enemigo estaban a punto de quebrarse otro miembro del escuadrón Fenris apareció disparando ráfagas de proyectiles de plasma junto con otras tropas de apoyo, por lo que Iria tuvo que retirarse para reagruparse. Iria estaba enfadada, pero esto no se quedaría así.
Solo espero que Iria no una locura y se mantenga a salvo. No es tan malo leer dos capítulos seguidos xD Me ha quedado claro de que iba la operación Messias, la que por cierto fue muy riesgosa, pero que bueno que pudieron derribar la flota 12ava de Grada-an (dificultosos nombres :D) Así suele ser Fred… joven, siempre haciendo preocupar a las personas. A veces Friend me resulta como un pequeño. Sele desesperarme, pero me gusta. +1 por el Gran Duque :D En serio de debe ser un gran honor el que el gran Duque enseñe a Fried, contando que el mismo hombre no había entrenado a alguien hacía mucho tiempo. Carla y Fried, ¡claro que son amantes!, ¿no lo sabía? Jajajajaja, -creo que no han llegado a ese punto, pero ah, ¿Cuándo pueden tardar? :)-. Han matado a Tomé :(, que mal, solo espero que Iria mantenga postura y no vaya a hacer alguna locura que pueda poner su vida en riesgo o la de sus camaradas.
Cacería de lobos parte II, tormenta. –Iria, ¡colmaté! Iria estaba fuera de sí, a pesar de haberse reagrupado en tono a Carla, la muerte de Tomé la había afectado bastante, era más agresiva, mas ágil, había derrotado a dos máquinas enemigas, pero a costa de recibir varios impactos que habían afectado su percepción espacial, adicionalmente las máquinas enemigas habían logrado asestarle dos golpes importantes con sus espadas de plasma, uno en el hombro izquierdo, lo cual inhabilitó su escudo, y el segundo en la rodilla derecha, lo cual afectó los propulsores de la pierna respectiva. Había tenido que abandonar su escudo, lo cual la convertía en un blanco fácil, Carla había desplegado a los miembros del escuadrón Fulcrum alrededor de Iria para cubrirla, ya se había cansado de ordenarle regresar al Federico. –Teniente I Pereira esta es la última vez que le daré esta orden, ¡regrese a la base! –Ellos mataron a Tomé, ¡debemos cazar a esos perros! –¡No puedes enfrentar tu sola a los lobos! En eso llegó un mensaje al escuadrón [El escuadrón Fulcrum debe regresar al Federico para reabastecimiento] Carla intentó comunicarse nuevamente con Iria, pero en ese instante varios miembros del escuadrón Fenris atacaron. Iria en lugar de retroceder embistió al comandante. “Carla, no eres rival para el 01!” La máquina de Carla aceleró al máximo, mientras le dio órdenes a los demás miembros de su unidad dirigirse tan rápido como fuera posible al anillo orbital, si los miembros del escuadrón Fenris los seguían les tenderían una emboscada. La máquina de Iria fue empalada con una espada de plasma a la altura del pecho un poco a la izquierda, cercenándole definitivamente el brazo, mientras que el brazo derecho fue hecho polvo con varios disparos a quema ropa con el rifle de plasma. Se trataba de las unidades 01 y 02 del escuadrón Fenris, soldados a los que Carla nunca había sido capaz de matar. Carla sacó uno de los cartuchos de reserva para su rifle de plasma y lo arrojó justo un instante antes de que Iria fuera empalada, y luego empezó a disparar. La explosión resultante iluminó tanto la zona que ambos enemigos tuvieron que retirarse para evitar el riesgo de ser atacados por la espalda. Carla colocó su rifle en la cintura de su máquina donde había un acoplamiento magnético y su escudo lo colocó en el borde del hombro derecho donde se encontraba otro acoplamiento magnético, de este modo sus manos quedaron libres para tomar por la cintura a la máquina de Iria y salir disparada hacia el anillo orbital. Fried se encontraba solo, todos los enemigos con los que se había enfrentado habían caído sido inhabilitados, pero pocos estaban muertos, la ventaja de tener un poder superior es que se puede tener el lujo de ser lo bastante arrogante de derrotar a un enemigo sin matarlo. Entonces una máquina enemiga apareció desde el interior de un grupo de chatarra disparando y con la espada en lo alto, Fried movió sus alerones vectoriales de modo tal que vadió limpiamente todos los proyectiles de plasma sin necesidad de emplear su escudo, incluso pudo usar su propia espada para reflejar uno de los proyectiles contra su atacante, el cual impactó justo en la barrera generada por su escudo. Pero cuando el enemigo pudo ver nuevamente Fried ya no estaba a lo lejos, estaba justo en su flanco derecho. El Falco enemigo abandonó su escudo y con una hábil maniobra evitó terminar cortado a la mitad por Fried, lamentablemente no tomó en cuenta el par de rifles Polux IX anclados en el chasis de la cintura y que podían desplegarse de manera independiente a los brazos. Sin escudo recibió de lleno seis impactos consecutivamente, los cuales quebrantaron su barrera, hasta que el último par detonó directamente en el blindaje, la energía abrió las junturas de la armadura del Falco, para luego crear una reacción en cadena con su propio reactor. El mismo tiempo que ocurría una explosión, Fried atravesaba el torso de un segundo Falco que había intentado acercarse por la espalda, aparentemente había perdido su propio rifle, por lo que solo había dispuesto de su espada, lamentablemente para el Fried era cada vez más consciente de lo que sucedía en el campo de batalla cercano a él. Los ojos de Fried empezaban a mostrar algunas líneas que iban y venían como circuitos brillantes que pulsaban alternativamente, aunque no con todo su poder aún. Cuando Fried sacó su espada de plasma, sus sensores detectaron dos Falcos enemigos que se acercaban a toda velocidad, eran dos miembros del escuadrón Fenris. Los dos enemigos disminuyeron su velocidad de modo tal que los tres se quedaron quietos, había algo en una de esas unidades que inquietaba a Fried. Fried activó rifles Polux ubicados en la cintura de su máquina, los cuales se levantaron de manera perpendicular al torso, disparando proyectiles de plasma, pero las dos máquinas enemigas simplemente posicionaron los escudos reforzando la barrera de deflexión. Fried notó que sus movimientos se hacían lentos, esto solo fue un minúsculo instante, pero lo bastante largo como para que Fried pudiera iniciar el ataque, debido a su sistema de propulsión de alta eficiencia, su aceleración era mucho mayor de lo que cualquier piloto podría esperar. De pronto la intuición de Fried se vio recompensada cuando la máquina que el percibía como rara hizo su movimiento, sacando rápidamente su espada de plasma, ambos quedaron brevemente en una forcejeo cuerpo a cuerpo, mientras que las dos espadas de plasma se tocaban liberando choros de chispas y un campo electromagnético muy poderoso que creaba interferencias en algunos de los instrumentos y en la radio. Fried percibió sin necesidad de leer los instrumentos como la sed de sangre de la segunda unidad enemiga se incrementaba mientras avanzaba para flanquearlo, Fried sonrió pensando en algo rápido, luego activó el sistema de propulsión acelerando al Panzer MkIV fuera del rango de tiro. Las ráfagas de plasma siguieron de frente e impactaron el torso de la unidad Falco extraña. Fried giró nuevamente y embistió al soldado enemigo, un golpe de espada contra espada fue suficiente para alejar a enemigo con su brazo un poco dañado y girando en barrenaa. Ahora sus enemigos estaban a su merced, pero llegó una señal de socorro. ¡El escuadrón Fulcrum estaba siendo acorralado en una de las cuevas del anillo orbital de Licaón! La única lente de la máquina de Fried observó a sus enemigos, uno estaba marcado con el código 66-06 y el otro con el código 66-04, pero luego se enfocó en el anillo orbital acelerando al máximo en su dirección.
Iria, eso era lo que me temía, los Fenris son buenos, sin contar que por nada se habían reagrupado. Para alguien que va sola, es mucho más fácil atacarla, ahora tomar en cuenta que ¡ni Carla podía contra ellos! Qué bueno que la capitana pudo ayudarla, aunque creo que los problemas van en aumento y que no es el final. Eso me lo hace saber Frien con el último mensaje de socorro. ¡Están siendo acorralados! ¿Cómo van a salir de esa? Es arriesgado el poder que tiene Fried, pero es muy útil en las zonas de batalla. Esas corazonadas de mal gusto no me gustan para nada. Espero que Freid pueda llegar a ayudar, si no es que lo detienen. No deseo ser negativa, pero algo me dice que los enemigos querran evitar que él llege. ¿Que sucedera? YA QUIERO SABER. Excelente capítulo. Se me hizo corto :) Gracias por avisar. Hasta el próximo.
Cacería de lobos parte III, caos. –Retírense, yo me quedo. Carla observaba su pantalla toda iluminada de rojo mientras ella trataba de cubrir a sus hombres, la batalla se había convertido en una caería al interior de los amplios pasadizos del interior del anillo orbital. Pronto hallaron lo que estaban buscando, un conducto por donde solo podían pasar de uno en uno. La cabina de la unidad de Iria había sido sacada del resto del casis por lo que podía ser transportada fácilmente por una sola máquina. –¡Capitán! –¡Es una orden! La máquina de Carla abandonó su rifle de plasma que ya estaba a punto de quedarse sin municiones, sacó su espada de plasma. Mientras tanto todas las máquinas del escuadrón Fenris aterrizaron para observarla con claridad. “Morir heroicamente rodeada por mis peores enemigos no era precisamente el plan que tenía para mi retiro”. A pesar de que eran más numerosos los miembros del escuadrón Fenris no atacaron en masa a Carla, por el contrario solo el comandante se acercó blandiendo su espada de plasma y su escudo. “66-01, debe ser el, maldito arrogante, exactamente igual a alguien que conozco”. –Aun cuando te derrotara estoy segura de que tus muñecos me atacarían al tiempo – dijo Carla por los canales de comunicación abiertos. –No me ganarás – respondió el piloto de la unidad 01. Dicho una enorme explosión se sintió justo sobre ellos, y una mancha roja emergió del polvo aterrizando de forma violenta. La unidad 01 del escuadrón Fenris solo podía ver el escudo con el emblema de Belka y un par de alas mecánicas, todo el resto del cuerpo de aquella máquina roja estaba oculto por su escudo. –¡Espera! ¡No necesito que juegues a ser el caballero de brillante armadura! – Carla vociferaba por la radio, pero en realidad Fried no podía escucharla, su concentración en la batalla crecía más y más, sus sentidos solo podían enfocarse con aquellos individuos que manifestaban hostilidad y sed de sangre, todo lo demás era secundario. Con los propulsores al máximo la unidad Panzer levantó vuelo acercándose al Falco, este a su vez también se levantó, ambos abrieron sus defensas para realizar el típico choque de espadas de plasma, lo que al parecer el comandante del escuadrón Fenris no percibió fue el par de rifles Pollux montados en la cintura del Panzer MkIV, los cuales se extendieron justo en frente de su cabina. Entonces la unidad 02 se abalanzó sobre los dos combatientes pero era muy tarde, tres impactos de frente inhabilitaron la respuesta del 01, permitiendo de Fried hiciera que su máquina atravesara con su espada de plasma la cabina de su enemigo. Carla interceptó al 02 a tiempo golpeando su escudo contra el de su enemigo, la pérdida de balance impidió que el 02 se pudiera defender adecuadamente, y terminó con parte del pecho de su unidad atravesada por la espada de plasma. En eso los restantes miembros del escuadrón Fenris comenzaron a disparar con empeño, pero tanto Fried como Carla se escondieron detrás de sus escudos. Fried extendió sus alerones vectoriales, lo cual le permitió maniobrar entre sus enemigos, y justo cuando alcanzó una distancia mínima abandonó su escudo, empuñando dos espadas de plasma. Carla pudo verlo en ese instante, a diferencia de la vez en que fue derrotada, sus ojos lograron captar cada movimiento, cada sutil maniobra con la cual la superioridad numérica quedó hecha polvo, la implacable eficiencia y la inmisericorde voluntad con la que un caballero de Belka se desenvolvía en el calor de la batalla. Cuando Carla volvió en sí, solo podía ver restos de metal retorcidos y con los bordes brillantes flotando alrededor de un ángel rojo de la muerte. En eso un movimiento de la unidad 02 atrajo la atención del ojo ciclópeo del Panzer, al parecer su piloto y su máquina seguían vivos y con capacidad de combatir. Pero en lugar de atacar, el Panzer apagó una de sus espadas de plasma y la enfundó sobre su cintura, y rápidamente extendió la mano derecha con la cual detuvo el impacto de lleno de un rife de plasma. –Carla, esta es una orden directa del Gran Duqe Bismark, todo tu escuadrón debe dirigirse inmediatamente al Tiberius. La voz de Fried era sin duda la de él, pero al mismo tiempo transfería una sensación de autoridad irrenunciable, como si fuera la de algún tipo de deidad. Carla sentía como si estuviera ante un gigante. Sus manos temblaban. –¡No temas! He venido para protegerte. En eso, la cámara ciclópea el Panzer MkIV se fijó donde se encontraban las unidades 01 y 02, ¡se estaban levantando! La unidades Falco fabricadas por industrias Grunder eran fabricadas con un sistema electrónico redundante, si atravesabas con una espada de plasma una sección cercana a la cabina la unidad puede seguir funcionando. –¡Prométeme que regresarás! – gritó Carla mientras hacía que su máquina diera media vuelta, al mismo tiempo la unidad de Fried hizo lo propio para darle la cara a sus enemigos, mientras disparos de plasma pasaban a su lado fallando por poco. –Por mis ancestros, estaré en tus brazos, ahora ve! Fried hizo que su máquina extendiera sus propulsores vectoriales acelerando al máximo, la unidad 02 del escuadrón Fenris pareció adaptarse adecuadamente a la aceleración y se puso en disposición para el choque de espadas de plasma, muy mal! En este punto ya debería herse percatado. Fried alteró la posición de sus propulsores vectoriales casi de forma opuesta, los cuales se posicionaron sobre los hombros del Panzer MkIV como si fueran un par de cañones, al mismo tiempo que sus pies se ponían de frente, la desaceleración alteró la posición esperada. Esto no fue todo, rápidamente los alerones vectoriales cambiaron nuevamente de posición permitiéndole seguir justo por el flanco en el que la unidad 02 exponía su espalda, pero no atacó, siguió derecho sobre la unidad 01 que no esperaba una embestida, al estar en la segunda línea de ataque. La cámara de Fried le mostró al piloto enemigo en alta resolución, y especialmente como su cuerpo se vaporizaba esta vez de forma definitiva. La unidad de Fried soltó la espada de plasma que había empalado al 01 y tomó su segunda espada de plasma girando al mismo tiempo sus alerones vectoriales, esto le permitió al Panzer ponerse en posición de clavar por la espalda al 02, pero en ese instante una tercera máquina se aproximó de improviso. Fried recalibró la embestida para chocar con su nuevo atacante. En ese punto la mayor potencia que creaba el generador del Panzer MkIV se impuso sobre aquel Falco que salió despedido junto con la unidad 02 a su espalda. Cuando la imagen en la pantalla de Fried se aclaró pudo darse cuenta de que se trataba de la unidad 04. “Debiste quedarte inconsciente como te dejé en el espacio, si lo hubieras hecho de ese modo hubieras vivido, lo importante ahora es saber dónde está el otro”. Mientras Fried pensaba en eso el 04 se abalanzó sobre él, era un piloto hábil, pero Fried tampoco quería derrotarlo de inmediato, deseaba usarlo para poder atraer a la otra unidad. De un momento a otro el 04 embistió, pero Fried le rebanó la mitad de la cámara principal, el enemigo no se rindió, pero en el segundo embate el Falco terminó con la cuchilla atravesada en el hombro derecho, el brazo mecánico soltó la espada de plasma y quedó moviéndose de forma inerte contra el torso. El enemigo no se rendía, abandonó su escudo y con el brazo izquierdo tomó una espada de plasma de respaldo, algo inusual ya que los Falco eran cargados generalmente con una sola espada de plasma. El tercer ataque terminó con un corte trasversal cerca del torso. En ese instante Fried sintió una extraña sensación, era parecida a la última vez que había enfrentado a un guerrero que había perdido la razón en el campo de batalla convirtiéndose en una Furia o Berserker pero era diferente, la presión era mucho mayor. Fried trató de ubicar la fuente con la cámara térmica, pero no podía encontrarlo. “Debo terminar a este sujeto primero”, Fried decidió empalar al 04 primero, esta vez no le daría la oportunidad de volver para morderle el cuello por la espalda. El panzer se puso en posición para lanzar el último estoque en una posición de esgrima que los antiguos denominaban gatotsu. Al mismo tiempo lo que quedaba del brazo derecho del Falco terminó de separarse del resto de la unidad dejando solo unos bordes al rojo vivo. Los propulsores vectoriales impulsaron a la máquina de Fried mientras que al mismo tiempo una de las paredes del anillo orbital explotaba de forma violenta. Cuando Fried notó que iba a ser empalado, ya había atravesado el blindaje externo donde se encontraba la cabina de mando del 04, cambió de posición justo a tiempo para interceptar a su atacante. Esta vez por alguna extraña razón ambas máquinas forcejearon con igual potencia, el piloto enemigo podía estar piloteando una unidad de menor potencia, pero su gran sincronización hacían que sin importar el nivel tecnológico el generador T4 generara mucho más poder, tanto como para igualar al MkIV de Fried. A pesar de que era la primera vez en el campo de batalla que Fried había encontrado a alguien tan fuerte, su fuerza disminuyó rápidamente, en los siguientes movimientos el enemigo procuró evadirlo, era como si intentara proteger la integridad de su máquina que ya tenía signos de enfrentamiento en varias partes de su fuselaje, especialmente en los brazos. Fried no intentó seguir atacándolo con la espada, en lugar de eso activó los rifles Pollux que se encontraban anclados en su cintura y empezó a disparar. “Es el, ¡el 06!” Fried no podía atinarle!, el enemigo se movía perfectamente, como si supiera cada uno de sus movimientos, lo cual era extraño ya que Fried se encontraba en un estado de total control del Enfoque, sus ojos brillaban totalmente con un azul celeste-metálico como si estuviera lleno de circuitos de neón azul. Podía percibir a su enemigo, pero aun así, ¡estaba siendo superado en las maniobras de la “pelea de perros”! Cuando Fried se devanaba la cabeza perdió la concentración por un instante, cosa que aprovechó su enemigo para desarmarlo en un instante, un parpadeo que el apenas si pudo notar, Fried recobró el enfoque a la fuerza, cosa que su sistema nervioso resintió al instante, pero era eso o la muerte, Fried logró desarmar a su contrincante casi al mismo tiempo. Ambas unidades unieron sus manos en un forcejeo, mientras que los rifles del Panzer comenzaban a levantarse, para ser disparados directamente en el torso de la máquina de 06. Rápidamente, el 06 encendió las turbinas de la espalda y el pie derecho de su unidad, de modo tal que la presión hizo de uno de los brazos de su máquina se destruyeran. Esto le permitió soltarse para evadir los proyectiles de plasma. Fried no se quedó quieto, maniobrando de modo tal que su hombro impactó violentamente sobre el torso de la máquina enemiga. “¡Concéntrate, concéntrate!” Fried empleó una de las artes del apeiron, pero de forma magnificada por el generador T4 de su máquina, concentró sus pensamientos en la espada que se encontraba flotando en el espacio y logró que esta empezara a acercarse, cuando los mecánicos dedos la hubieron tomado, esta se encendió con su prístino brillo de muerte. En el instante en que Fried se disponía a atacar sintió nuevamente esa cólera, pero multiplicada varias veces, era una sensación aplastante, como caminar en un planeta de gravedad superior, y esa sensación emanaba de aquel humilde Falco. Cuando el Panzer lanzó su estocada, se llevó la fea sorpresa de que la unidad 06 que estaba a punto de atravesar también había recobrado el control sobre su espada de plasma y la había interpuesto, ¡Él también podía emplear telequinesis! A pesar de que el único brazo que le quedaba al falco botaba chispas por casi todas sus coyunturas no se destruía. Cuando el Panzer levanto su brazo libre para golpear al falco justo sobre la cabina, una ráfaga de proyectiles de plasma empezaron a impactar a la máquina de Fried. ¡La unidad 02 se había reincorporado a la batalla!. Fried no dudó, se había metido en problemas varias veces en esta batalla por no matar de inmediato a sus contrincantes, por segunda vez emplearía la telequinesis haciendo una técnica llamada “Schwert boomerang” en la cual se empleaba la telequinesis para lanzar la espada encendida por unos segundos girando como si se tratara de una hélice de luz para cortar a la mitad a sus contrincantes, el 02 fue dividido a la mitad, pero eso dejó expuesto al MkIV que ahora solo contaba con los rifles Pollux anclados a la cintura. El 06 avanzó al máximo de potencia que le permitieron sus propulsores, logrando interceptar al Panzer antes de que este recuperara su espada después de aquel anormal lanzamiento giratorio, propinándole un impacto directo desde el hombro hasta la cintura derecha, cortando en el proceso uno de sus rifles Polux. Simultáneamente, el otro rifle pollux logró disparar y el impacto directo destruyó una de las piernas de la máquina del 06. En ese instante varios disparos de rifle de plasma provenientes de un orificio relativamente grande del anillo orbital impactaron en la espalda sobre los propulsores de aquella furia desatada privándolo de todo movimiento. El corte había atravesado las placas de defensa de la cabina de Fried, se había salvado de la muerte gracias a que había generado una barrera de telequinesis justo frente a él y a los mandos de la máquina. La pantalla de cristal líquido estaba derretida, pero las pantallas holográficas aun permitían lectura del campo de batalla. Fried podía ver el exterior con sus propios ojos. El lugar era un desastre, restos de metal y cerámica retorcidos y aun brillantes por el calor de los cortes de espada de plasma, polvo y detritos, la escena era apocalíptica. En lugar de continuar la batalla, retrocedió rápidamente y salió por uno de los múltiples orificios que se encontraban en la cubierta más externa del anillo orbital. El 06 se había quedado sin propulsión. –¡Fried! ¿Estás bien? – era una voz femenina pero debido a la interferencia y a los daños en el sistema de comunicación Fried tardó en reconocer la voz. Era Carla, había regresado junto con Molke para ayudarlo, ella era la que había disparado a la pierna del 06. –¡Yo iré por el hermano! –¡Olvidalo! – dijo Fried– es un Berserker muy anormal, es como un lobo acorralado y muy peligroso pero igual es solo un animal. –Pero por la gloria! –¡Ignóralo! – gritó Fried de forma autoritaria – no puede moverse, igual morirá en unas horas por la sobrecarga en su sistema nervioso, en lugar de eso dime como está la batalla. –Hemos vencido, los cruceros enemigos que quedan están ingresando en la atmosfera del planeta justo en el hemisferio opuesto de nuestro objetivo. –Y Carla, gracias me has salvado la vida – Fried tragó saliva, pero deseaba decirlo antes de que sucediera algo más – te amo. Crala se sobresaltó, mientras que Molke quedó extrañado ¿Qué le había pasado a su hermano? Dicho esto el Mk IV de Fried salió de curso como si nadie estuviera piloteándolo, Carla comenzó a llamarlo desesperada al igual que Molke. Fried se sentía con mucho sueño, las palabras de sus seres amados se hacían cada vez más lejanas.
Que EPICA BATALLA tuvieron Fried y el 06 de los lobos. El último capítulo de este arco…. Me han encantado los enfrentamientos. Me mencionaste que volverás a retomar el arco anterior y que las dudas se irán disipando poco a poco, bien espero con ansias porque a decir verdad ese hecho me intriga, el cómo es que están entrelazados este volumen con el primero, al igual que sus personajes. A mi igual manera me pareció extraño que el enemigo pudiera esquivar los ataques de Freid cuando este utilizaba su habilidad, eso me dio a pensar que tal vez su enemigo tenía alguna especie de habilidad similar, ya que se movía perfectamente adivinando sus movimientos. Lo bueno es que (por una parte, no completamente) la batalla haya terminado. Pero (y un gran pero) ¿Qué sucedió con Fried? Espero que no le pase nada. Joseleg, lo has dejado en un punto en que me intrigo y emociono. Todo este volumen ha sido el mejor a mi lectura. Ambos son geniales, pero este de Freid y Carla me han encantado. Espero con anisas las próximas actualizaciones.