Solo ropa elegante de hombre y mujer se encontraba en esos cajones, presumiblemente serían de Dimitry y su mujer.
—Bien, bien. Sólo tengo una pregunta más que hacer. ¿Cómo era la personalidad del jefe?, ¿Cómo se comportaba con sus empleados y su esposa? Y más aún, ¿Sufrió algún cambio en su comportamiento antes del incendio, o permaneció siempre impasible? Contenido oculto Se que dije una pregunta, pero bueh xD
Agradecí la respuesta del fantasma y seguí mirando el despacho hasta que noté muchos papeles rotos en el suelo y me agaché a ver, quizás se podría entender algo.
Contenido oculto Al fin alguien da con algo importante, Liza xD Al reconstruir los retazos de papel, Liza encontró un dibujo, un dibujo de una chica atada a una cama, y, a su lado, un fuego. En el reverso, podía verse dibujada una botella de alcohol, y un bebé. Algo estaba escrito por todas partes, pero el lápiz estaba emborronado y resultaba ilegible.
—Ya veo... —dije, cerrando los ojos y asintiendo con la cabeza—. He visto que el posible origen del incendio haya sido aquella habitación ¿Te encontrabas sola en aquel momento? ¿O notaste otra presencia antes de la aparición del fuego?
Kevin se dio media vuelta, quedando flotando bocabajo. —Buuu, ya ve ¡usted! El señor no era malo, pero tampoco empatizaba mucho. Era un típico señor. Un señor normal. Ya ve usted. Y con su mujer se llevaba bien, ya ve usted, el señor no hubiese soportado que ella le dejase. Sabe usted, buuuuuu, el dinero y la fortuna de Dimitry, ya ve ¡usted!, procedía todo de su mujer. De haber roto.... ¡buuuuuuu! Podría perderlo todo, ya ve ¡usted!
Evelyn desvió su mirada vacía. —Claro que no estaba sola, y... no noté "presencias". Sabía muy bien quién estaba ahí. Parecía que iba a ser como todos los días. Pero no.
—Gracias Kevin, tal vez saque algo de tu "declaración" —me alejé lentamente en dirección a Hubert—. ¿Conseguiste algo bueno? —le pregunté.
—Buuuu, blurulurulurluu... ¡usted! ¡uuuusted! —y tras esas palabras, Kevin se desvaneció. Se ve que el estado de soledad extrema de un fantasma le había pasado factura psíquicamente.
Me acerque a Hubert e Ian y me dispuse a conversar con ellos todo lo encontrado intentando llegar a una solucion en lo que esperabamos a Liza.
(Podéis entrar en el baño alguno, ya que Alpha está inactivo. Cuando creáis saber qué ha sucedido planteadle vuestra teoría a Jeremy. Él os hará una serie de preguntas, debéis saber responderlas todas, si no, tendréis que investigar más)
Me aclaré un poco la garganta. Si Hubert no diría nada, pues yo sí. —Disculpe señorita, ¿Pero que pasaba con exactitud "todos lo días? Pero sobre todo, ¿Qué pasó ESE DÍA?
—La respuesta a esa pregunta... es algo que no os daré. A una no le agrada hablar de cosas que le duelen. De errores que cometió en su vida y que ahora la atormentan después de muerta, ¿sabe?
Le dije a Ian en el oído: —Evelyn me dijo que el dueño de esta casa la "utilizaba". La habitación en la que estaba fue, al parecer, el origen del incendio. Le pregunté si estaba sola cuando la mansión empezó a incendiarse y, textualmente, me respondió: Sabía muy bien quién estaba ahí. Parecía que iba a ser como todos los días. Pero no. Miré primero a Evelyn-Misdreavus y después a Duskull. —Gracias a los dos, yo seguiré investigando un poco más los sitios. Ian —me dirigí al entrenador—, si quieres hacerle más preguntas a Evelyn, estaría encantado de me contarás después que te dijo. Dicho esto, me fui al salón.
—Entiendo. De hecho, me ha dicho mucho más de lo que creé con sus palabras. Sólo una cosa, ¿Tiene alguna idea de porqué la señora no estaba en la casa el fatídico día?
—Viaje de negocios —afirmó tajante ella—. De hecho, llevaba varias semanas fuera. De haber seguido ella aquí, yo probablemente no hubiese muerto en la habitación, sino en el despacho...
Aquel dibujo hizo que un escalofrío recorriera mi espalda, pero por lo menos esta era una buena pista. Tomé todos los trozos y los coloqué en mi bolsillo con cuidado de no romper nada y llamé a Samurott para que se acercara. Solo me quedaba una cosa por aclarar y una vez llegué con lo demás y les enseñé el dibujo y demás pistas, me contaron lo suyo. Entonces busqué con la mirada a Duskull y traté de aclarar mis últimas dudas. —Jeremy, hay algo que no entiendo, ¿la mujer en algún momento notó lo del embarazo de Evelyn?
—Ella era muy desconfiada, señorita. No sería de extrañar que sospechase algo así, sea o no cierto. Además, viendo la creciente barriga de la señorita Evelyn... era ya algo difícil de ocultar para ella. No sabría decirle más.
—Así que por eso... el doble seguro, ¿Cierto? —pregunté, rememorando la excesiva seguridad del despacho. ¡¿Cual excesiva?! Era lo justo apenas para ocultar sus "actividades"—. Gracias por todo... Evelyn. Comencé a andar hacía otra zona, hasta que me decanté por el baño. No importaba que estuviera sucio o no... yo necesitaba ir.
[Salón] Entré al salón seguido por Serperior y Gardevoir, pues Maractus se había quedado baialando con Shuppet y Chandelure en algún punto de la mansión. Lo primero que se me ocurrió revisar fue aquel jarrón en mal estado.