--Todo tuyo. --le pasé el bocadillo y cogí el otro para sentarme bajo la sombra de una palmera de allí. Los pokémon se acercaron y les puse sus respectivos cuencos para empezar a comer tranquilamente.
--De nada. --sonreí y seguí comiendo. Pero ahora que lo pensaba...¿cómo estaria Samurott? Espero que Ukita esté cuidando de el bien.
Al acabar de comer, guardé los papeles y desperdicios mios en una bolsa para luego buscar por ahi una papelera y me acerqué a Ray, quien había acabado de comer también. --¿Estaba rico? --el pokémon asintió alegremente y no pude evitar sonreir.
Comencé a recoger los cuencos de los pokémon que iban acabando hasta terminar de recoger y miré a Alpha. --Come, come, come, come! --le metí prisas bromeando.
Me giré aver al giarados, el cual parecia tener muy mala uva, y me acerqué un poco a la orilla de la playa para verlo mejor. Se veia un pokemon fuerte. Ray se acercó para protegerme por si acaso.
De repente y tras su último comentario, me había empezado a poner incómoda la presencia de la serpiente marina. Preferí estar lo más lejana posible de el pokémon acuático y me alejé de la orilla, temerosa.
-- ¿Sabes que con un ataque eléctrico podrías derrotarlo?-- pregunté al ver su reacción mientras regresaba a la serpiente
-- Miedosa-- reí mientras de mi bolso sacaba un mapa de la región-- Ciudad Aerosol es la mas cercana...