Alpha. —No se me ocurre otro lugar, pero creo que se podría interrogar aún más al breakcancer que habló conmigo—Comencé a buscar entre mis esferas por si me pedían ir pronto al Edificio.—; le costó hablar sobre lo que pasó ahí. Entonces Emily dio un toque a mi hombro y posteriormente el aviso de que se retiraría y volvería en cuestión de poco, además de pedirme que le constase si algo pasaba. —Nos vemos.—Me despedí con la mano de ella. >>Bien, ¿qué debería hacer, Señor Fearrow?
Contenido oculto Sí, lo googleé y me apareció que es básicamente negocios corruptos, supuse que era eso XD —¿A su propia hija? Vaya… —musité; esta podía ser información muy importante después de todo—. Señora, yo estoy ayudando en la investigación del CSG, intentaremos llegar al fondo de esta cuestión, por eso si quiere que lo arresten y lo encierren, tiene que decirme todo lo que sepa al respecto de esto… >> ¿Hay algo más que pueda decirme al respecto de la contaminación? ¿O del hospital? ¿Algo más que recuerde del hospital durante el tiempo que su pequeño estuvo allí? ¿O algo más que recuerde acerca de algún otro chanchullo del alcalde? Cualquier detalle que recuerde puede servirnos para encerrarlo, recuerde…
—Eh... NO LO SÉ. Preguntar a los breakdancers. O no. Quizá ir al edificio. No lo sé. ¿Qué crees tú, JOVEN? —Mi hijo era enfermero. Oh, lo despidieron sin previo aviso para poner a esa chiquilla. De eso hace un año y algunos meses. ¡Fue poco después de llegar ella cuando pasó lo del la contaminación, y cuando el hospital cerró! Estoy seguro de que tiene algo que ver en todo esto, esa chica.
Alpha. —¿Qué tal si voy con alguien al Edificio y otro investigue con ellos?—Pregunté.—No creo que me quieran responder más a mis preguntas... Y tampoco tengo más ideas para preguntar.—Di una pequeña risa y pasé mi mano por mi nuca.
Esa ultima respuesta podía ser muy util.—Muchísimas gracias por su tiempo, señor. Espero que Nicky se mejore—me despedí, y salí corriendo hacia donde se encontraba el detective. Apenas llegué a su lado, le conté lo que había descubierto—Al parecer, lo que sea que haya contaminado la ruta 300 es completamente transparente e indetectable, tanto asi que ni siquiera un pokemon puede advertir la presencia de esto—expliqué—y esto me hace pensar en que justamente "transparente" e "indetectable" son dos habilidades que se esperan de un veneno perfecto, además del hecho de que la sustancia encontrada en la ruta 300 tiene el poder de envenenar de una forma que un simple antídoto no es capaz de revertir. >>El hecho de que un antídoto no surta efecto en ese estado me hace pensar que no es un veneno de algún pokémon, sino un veneno creado por personas—terminé. El problema era, ¿quien seria capaz de algo así?
El criminal empezaba a responder. Era divertido esto, a Archeops le gustaba asustar a la gente. ¿Qué más podría preguntar? Humm... ¿Oh, espera, qué está diciendo esa señora? ¿He oído bien, el alcalde ha enchufado a su hija? —¡Chanchullos! —grité cuando por fin llegué a una conclusión—. ¡Dime, por qué se dejó de financiar el hospital, por qué se abandono!
—¿Sabe algo acerca de por qué cerró el hospital? Dice que fue poco después de que llegara esa chica… ¿sabe algo más al respecto?
—Hum, a ver... Recapitulemos —en mi memoria empezaron a pasar todas y cada una de las respuestas, como si se tratase de un libro que estaba leyendo. Y de repente eso—. ¿¡QUÉ!? ¡Espera un momento, qué hacías tu entrando al edificio ese! ¿¡No irías a robar, verdad!?
—¡Solo entré a curiosear, vale! Allí no hay más que algunas mierdas inservibles de cuando aún era un hospital, ¡pero casi todas las salas están cerradas! Tché, medicinas y trastos antiguos de la Compañía Óleo, ¿¡para qué quiero yo eso!?
—¿Seguro que solo ibas para curiosear? Porque entonces me parece tonto que entrases con frecuencia, como has afirmado antes... Dime, qué es lo que había allí que te llamaba tanto la atención.
—Ay, está bien... Supongo que ya me has servido mucho, ¡que no te vea haciendo maldades! —Archeops soltó al sospechoso, dejándolo caer al suelo, para regresar luego a mi lado—. Anda, cuanta gente junto al detective, ¡vayamos a ver que pasa, corre Archeops!
Caí sobre mi trasero y Fósforo cayó a un par de metros a mi lado. Cuando abrí los ojos pude ver a Effy, a Alpha y a otras personas reunidas. Me puse de pie algo adolorido y me sacudí el polvo. Al parecer había llegado a la Isla Caballete. —Chicos, ¿qué pasa? —saludé naturalmente acercándome al grupo—. ¿Quién es éste señor? —pregunté señalando al hombre que iba vestido de detective.
Mimi Honda Cruzar el ancho mar a lomos de un pokémon volador era una experiencia realmente fascinante. Aún más de noche. La luna llena se reflejaba como un espejo en las blandas olas, que se mecían con un murmullo suave y burbujeante. La brisa marina llenaba mis pulmones y dejaba un regusto salado en mi paladar. Que paz se respiraba... Cerré los ojos e inspiré profundamente. Siempre me había gustado el mar. Desde niña. Mis problemas se veían dimitunos en comparación. Todo parecía tan insignificante si lo equiparabas a la inmensidad del océano... Si alzaba la vista, todo un manto de estrellas cubría la estampa nocturna y amenizaba nuestro viaje. Si miraba hacia abajo, sólo podía deleitarme con el ir y venir de la marea. Apoyé la cabeza en la espalda de Emily y sencillamente me quedé allí, esperando que el viaje no se alargase demasiado. —''¿Quién será esa persona que no me agrada ver...?''— me cuestioné a mí misma, inquieta y confusa. Sin embargo, no volví a hacer la pregunta en voz alta. Apenas faltaban unas horas para el amanecer cuando al fin divisamos tierra. Isla Caballete. ¡Isla Caballete en todo su esplendor! Era una isla tropical de tamaño medio, recogida y exótica. Aterrizamos junto al grupo de personas que estaban congregadas allí, en distintos grupos... supuse que con el mismo propósito que nosotras. ¿Pensaban quedarse aquí hasta el amanecer? *** —Así que esta es Isla Caballete, ¿no?— musité una vez toqué tierra, echando un vistazo a mi alrededor. No había mucho que destacar en realidad, era una isla habitada. ¿Y todas aquellas personas habían venido por el mensaje del CSG? El tipo estaba allí, no lejos de donde nos encontrábamos nosotras. Y ese... ¿era Chad? ¿Lucas? ¿Effy? Y... ¡¿Eeeh?! Mientras analizaba la situación y al grupo de personas congregadas, mi corazón dio un vuelco y los colores se subieron de súbito a mi rostro. No pude evitar enrojecer hasta la punta de las orejas, impactada en todos los sentidos de la palabra. ¡Oh no! ¡Nonono! ¡Que horror! ¿¡Alpha?! Desvié rápidamente la mirada, tratando de cubrirme vanamente con la mano para evitar ser detectaba. — ¿Qué está haciendo él aquí?—gruñí entre dientes—. Oh, rayos... Vine para olvidarle, no para esto... ¡Maldito karma del demonio! ¿Por qué Emily no me avisó?
Una vez alcanzamos la isla, bajé de Tranquill con un salto y éste empezó a volar, como era costumbre, por todo el cielo. Me sorprendía como a pesar de estar siempre en lo cielos, estaba preparado para que me montase ne cualquier momento. Realmente sorprendente... Miré a Mimi. Miré a Alpha. — Lo siento, Mimi. Sé que no estás a gusto con él pero... piensa que venimos a ayudar~ — dije poniendo una mano sobre su espalda — Si quieres, ven conmigo a preguntar. Personalmente, le pedí que me contara si pasaba algo en mi ausencia pero... también está Effy o Lucas. Haz lo que veas conveniente — y tras darle una leve caricia me acerqué al chico . >> Perdona... — murmuré tirando levemente de su camiseta para que me prestara atención — ¿Puedes decirme que habéis descubierto en mi ausencia? — pregunté con una tímida sonrisa.
Mimi Honda Y entonces sentí la mano de Emily en mi espalda. Fue tan repentino que, sumado a su voz sólo logró sobresaltarme. ¡Menudo susto! ¿Cómo podía esperar que apareciese en ese preciso momento? Una vez logré recuperarme de la impresión, sin embargo, le dirigí una mirada de soslayo. Me sentía molesta con la situación en sí. —¡Lo sé, lo sé!— le respondí con el ceño ligeramente fruncido, antes de bajar la vista hasta mi regazo. Sentía una sombra de pesar. Habíamos venido a ayudar, de hecho... ¿Pero por qué en un momento como este? ¿Qué había hecho yo para merecer una suerte tan condenadamente mala? —. Sé perfectamente a lo que hemos venido. Es sólo... No es... No es justo. Apenas sí musité. Escuché las palabras de Emily, pero no les presté atención. ¿Que hiciera lo que viese conveniente? ¿Qué veía conveniente? No podía pasarme eternamente intentando huir de los problemas. ¡Era absurdo! ¿Qué pretendía lograr con eso? Los problemas había que afrontarlos, no evadirlos. Plantarles cara. Eso decía papá. Sentirme débil y vulnerable no era excusa alguna para huir de ellos. Dejando el tema de mis sentimientos de lado y pateando lo más lejos posible mi orgullo, estaban la culpa y el remordimiento agazapados en algún lugar. Sabía que había hecho mal. ¡Lo sabía, no era tan inconsciente! Era yo quien había actuado sin pensar, dejándome guiar por las acusaciones de un completo desconocido. Y algo como eso no era propio de mí. Mi juicio solía nublarse con excesiva facilidad y perdía los estribos en un parpadeo pero sabía que cosas creer y cuales no. Si los celos me cegaron en aquel momento la culpa no era más que mía. Si había logrado disculparme con Noah sólo porque Emily era importante para mí... ¿Por qué no hacerlo con Alpha? Independientemente de todo, no podía seguir así. Ya no se trataba de nada más que eso. Porque quisiera o no admitirlo, él también era importante para mí. Miré a Emily, y apreté los puños antes de girar mis talones. No iría a preguntarle a Lucas, porque no era Lucas con quien tenía que hablar. Era Alpha. Con Alpha tenía un problema que enfrentar. Algo que resolver. Así que aparté el orgullo de una patada, serené mi expresión y me encaminé con paso firme hacía él... Mas no pude evitar que las manos me temblasen cuando aferré mi agarre en su chaqueta. Se encontraba de espaldas. Mi mirada se mantuvo fija en mis zapatos un par de segundos, mientras pensaba que decir. Y entonces, cuando los rayos del alba ya mostraban sus primeros retazos, alcé la mirada con determinación. —Alpha— le llamé con la voz más firme que pude lograr. Hubo un breve silencio—. ¿Qué... qué tal la investigación? ¿Habéis logrado algún avance?— fruncí el ceño con molestia al no obtener respuesta alguna por su parte—. ¡Oye, sé que no quieres hablarme, pero olvida el rencor que me tienes por un momento y préstame atención! ¡También estoy aquí para ayudar! ¿Entiendes?
Y volví a taparme el oído, aturdidísimo. Ya había escuchado por un buen rato los gritos del don super detective que deja sus informes en casa, y ahora Mimiko apareció de la nada y habló con sus decibeles propios de ella. Suspiré. Se supone que había salido a despejarme un poco por lo sucedido con Liza, y luego surgió una misión muy tentativa en la que había que resolver un misterio... pero no sabía que esto significaba estar en riesgo de contraer una otitis o algo por el estilo. Suspiré, y silenciosamente saqué mis grandes audífonos de la mochila y me los puse sin mirar a nadie. ¿Alguien podría verme extrañado? Quizá, pero bueh... primero está la salud antes que los prejuicios sociales. Es un refrán que acabo de inventar... creo. —Entonces... ¿necesita más datos antes de ir al edificio, Farrow?
—¡OH! ¡Cuántos JÓVENES y cuánta información! Se ve que la sociedad está creando a jóvenes comprometidos con la justicia. Eso es bueno. El Gobierno lo está haciendo bien. Aunque, ¿cómo funciona el Gobierno? Nunca me lo he planteado: en el mundo pokémon, ¿hay elecciones...? ¿Monarquía? ¿República? ¡BUENO, NO IMPORTA! ¡Sí, sí, quiero que respondáis a DOS preguntas! >>¡1!: ¿Qué sitios deberíamos investigar, sólo el edificio, o algún lugar más? >> ¡2!: ¿Sobre qué deberíamos seguir interrogando a los sospechosos, sobre qué aspecto deberíamos extraer información?