--No, no creo. Me bajé de Greninja, y me acerqué a él. Luego lo abracé por el cuello no sin antes subir mis gafas a la cabeza de nuevo. --Y algo me dice que voy a tener que enseñarte modales para cuando estés delante de una chica
Negué con la cabeza. --No un mayordomo, si no alguien un poco más formal en los momentos de estar a solas... -- Le expliqué.
--Creo que te costará...-- le dije dando un pequeño saltito para agarrarme a su cintura con las piernas. --Aprovecha ahora que dentro del agua no peso.
Antes de que pudiera contestar a Alpha, algo viscoso, húmedo y caliente pasó por mi mejilla, dejándomela pegajosa. Yo respondí con un escalofrío. Al darme cuenta, vi que fue Greninja, quería que le diera un poco de atención. --Aaaagh...
Empecé a secarme la mejilla, pero después decidí contestar a lo que dijo Alpha. --Puede... Greninja se acercó a mi lado, y cuando estaba lo suficientemente cerca, le besé el hocico a mi pokémon. --Ya está
Greninja se puso contento, por eso, según quise volver a abrazar a Alpha, saltó a mi, me separó del entrenador. Sólo para que jugara con él. --¡Tranquilo Greninja!-- le dije riendo
Greninja miró a Alpha, para a continuación agarrarlo con su lengua y acercarlo a él. a continuación lo lamió. --¿Qué tal si te arregla el pelo ya que está? -- le dije riendo.
Lentamente abrí los ojos. Me encontraba en... ¿una isla? Lo último que recordaba era la batalla contra esa entidad oscura, y luego hubo una explosión y al parecer había caído inconsciente al suelo, por lo que, a diferencia del resto, no pude ver a Lugia irse. —¿D-dónde estoy? —susurré. Me levanté con cuidado, y vi a Raikou, Blaziken y Scizor dormidos por el agotamiento, así que los regresé a sus respectivas pokébolas. Y, paralelo a esto, el travieso de Piplup salió de su pokébola.
--Yo le metería la tijera... -- le dije. A continuación, abracé a mi pokémon, y luego le hablé. --Vete con Charizard Greninja. Mi pokémon primero lo pensó, pero luego, salió a la superficie.
Contenido oculto Yo ando muuuuy desorientado con respecto a lo que pasó, debido a que borraron la Plataforma, así que no tengo idea de nada y voy a hacer esto que se me acaba de ocurrir para tener un poco de continuidad (?), justificando la tardía reacción de Steve El travieso pingüino estaba tratando de subirse a una palmera, cuando escuché un estruendoso ruido. —¡Piplup...! Piplup, con una risita nerviosa, se me acercó como si nada... Necesitaba saber dónde me encontraba, así que revisé el mapa de mi Pokédex. —"Isla Artistas". No hay ningún pokémon en la zona... ¿Cómo rayos llegué aquí? Creo que necesito ir a casa para tomar reposo... Me dolía todo el cuerpo; y pude ver que estaba lleno de raspones... ¿Qué había pasado?