— Entonces que nos diriga a "es..— al verlo correr Gyarados subio a Destiny sobre el y empezo a perseguir al Piplup con cara de pocos amigos
("Pocos amigos", que cruel con el pobre pequeñito xD Gyarados está levitando en la tierra o qué onda? .__.!) Piplup, luego de correr y correr, llegó donde su insconciente entrenador. El pequeño pingüino respiró para recuperar al aliento y luego exclamó para llamar a los entrenadores: —¡Pi, Piplup!
(xDD asi es Gyarados, no me culpes que tenga hambre e.e y recuerda que es una serpiente .3. puede andar por la tierra sin problema) Gyarados lo empezo a aclanzar con mucha velocidad...habia usado Danza Dragon para aumentar su agilidad..
Al llegar, me acerqué al entrenador, el cuál me sonaba... --¡Ah! ¡Steve! -- Exclamé asustada. Me arrodillé a su lado, y elevé su cabeza. --Está mal herido...
— Entonces tenemos que llevarlo a algun lugar— le dije guardando a Gyarados que estaba a punto de comer al pequeño Piplup.— Lo mas cercano es Lienzo
—¡Piplup! —asintió el pingüino, y luego éste se subió a la cabeza de Destiny; al parecer le había inspirado confianza al saber que conocía a su entrenador.
Negué. Noté que el pingüino subió a mi. Yo simplemente lo acaricié. --Primero hay que curarlo... O mejor, despertarlo... Aunque tendría que hacerle lo que le hice a Yair... A no ser de que quieras hacerlo tú.
(Nou! Mandenlo a ciudad Aerosol con algun pokemon... Saquen a Noivern de su pokébola y le dicen lo ocurrido) Piplup, al ver que el par de chicos había cambiado de planes, se interpuso y le negó a Destiny con la cabeza, y le explicó que necesitaba ir a un hospital.
(No, quiero hacerlo XD) Lo miré con duda, pero luego me encogí de hombros. --Está bien. Bajé a Piplup de mi cabeza, y cuando lo hice, abrí la boca de Steve. --Veamos si despierta... -- dije, para continuación hacerle el boca a boca, pero Piplup lo impidió. (Tómaloooooo!)
Contenido oculto Aers... haremos esto, que me envién a Aerosol para tener un emotivo encuentro con los padres de Steve (?) Y luego voy a la Isla Caballete xD) Piplup, al ver que no le entendian, se le ocurrió una idea. Buscó entre la mochila de Steve cierta pokébola, y la arrojó esperando que hubiera elegido la acertada. Afortunadamente salió Noivern, así que el pingüino le explicó lo ocurrido; y el dragón rápidamente puso a Steve en su lomo. Piplup tomó las cosas de Steve, y se subió al lomo de su compañero, y se fueron rumbo a Ciudad Aerosol.
Decidí irme rápido a cambiarme, algo que nunca le ha pasado a una chica. Normalmente tardamos dos horas o así para prepararnos. Cuando estuve, me fui acercando a Alpha dando saltos con una pierna, ya que me estaba colocando la bota derecha. --¡Vamos!
--¡Me da igual! -- le repliqué. Me di cuenta de que le grité y suspiré. --Alpha... es mi mejor amigo, y tengo miedo a que le pase algo... Quiero ir a verlo ahora... Por favor.
Devolví a Greninja y al recién llegado Charizard a sus pokéballs. A continuación miré a Alpha, y tomé su mano para subir. --Rápido, por favor.
— Vale, vale— comente mientras le hacia una seña a Skarmory para que empezara a volar. De paso pase regresando a mis pokemon que estaban en la playa para finalmente tomar rumbo a Aerosol
Llegué a este antiguo sitio para descanso, pero a lo lejos, vi otra isla... Devolví a Noivern a su ball, y liberé a Greninja en la orilla del lugar, y sin demora, subí sobre él junto a Espeon. A continuación, Greninja empezó a nadar.
Finalmente, tras una intensa carrera, había sido la primera en llegar a la Isla Artistas… pero por poco. Justo cuando Blastoise cayó sobre la arena blanca con pesadez, sus cañones descargándose y dejando de expulsar agua, pudimos ver que Chad llegaba a bordo de su Lapras, prácticamente al mismo tiempo. Parecía imposible discernir quien de los dos había llegado primero a la isla; podría haber sido cualquiera de los dos. ¿Eso significaba que era un empate? Mientras esperábamos a que llegaran finalmente Hubert y Mitsuki, que se habían quedado detrás de nosotros dos, me acerqué a Chad; al mismo tiempo, vislumbramos a Skarmory, que descendía junto a nosotros, portando todas nuestras pertenencias; bolsos, morrales, abrigos, y demás.