Chad Redflame —Dile adiós a tus usos. >>Dusknoir, te toca. DUSKNOIR: Fantasma (Resistente) Presión: cada vez que el oponente use un movimiento que afecte a éste pokémon, gastará 2 usos del movimiento en vez de 1. Salud: 95/115 (25) Fuerza: 184 (19) Resistencia: 330 (60) Agilidad: 1/1 (50 de Velocidad) (5) Movimientos: -Puño Sombra (50 Potencia, Fantasma; ineludible (Base 40, STAB +10)) (Usos: 3/3) -Rayo Confuso (confunde al oponente) (Usos: 0/2) -Bola Sombra (75 Potencia, Fantasma (Base 60, STAB +15)) (Usos: 2/4) -Juego Sucio (50 Potencia, Siniestro, ataca aplicando la fuerza del rival para el cálculo de daño) (Usos: 0/4)
—Je. Chico... deberías de saber que aquí la reina del desgaste soy yo. ¡Usa Deseo! BLISSEY: Normal (Muro) Cura Natural: cualquier problema de estado o efecto nocivo de este pokémon se ve eliminado al cambiar de pokémon. Restos: en cada turno propio, cura en 1/16 los PS. Salud: 600/600 (90) Fuerza: 85 Resistencia: 180 (25) Agilidad: 2/2 (60 de Velocidad) (5) Movimientos: -Viento Hielo (30 Potencia, Hielo, baja en 1 la agilidad del rival) (Usos: 0/3) -Deseo (Cura 1/2 de los PS totales del usuario al turno siguiente al pokémon que esté en el campo) (Usos: 1/3) -Tóxico (Envenena gravemente. El rival perderá 1/16 Ps en el primer turno, 1/12 PS en el segundo turno, 1/8 Ps en el tercer turno, 1/5 ps en el cuarto turno, 1/3 Ps en el quinto turno, y 1/2 de ahí en adelante. ) (Usos: 1/3) -Movimiento Sísimico (Resta tantos PS como puntos extra totales tenga el usuario) (Usos: 1/3)
Chad Redflame Blaziken regresó entonces al campo luego de que Dusknoir hubiese cumplido con su cometido. MEGABLAZIKEN: Fuego/Lucha (Asesino) Impulso: Aumenta en 10 su velocidad por cada turno propio. Salud: 176/176 (16) Fuerza: 319 (54) Resistencia: 165 (25) Agilidad: 3/4 (135 de Velocidad) (25) +10 Movimientos: -Patada ígnea (70 Potencia, Fuego (Base 55, STAB +15)) -Relevo (Cambia de pokémon, pasándole al relevo cambios de estadísticas y otros valores) (Usos: 2/2) -Golpe Aéreo (40 Potencia, Volador; Ineludible) (Usos: 2/3) -Protección (se protege sin gastar un punto de agilidad) (Usos: 2/2)
—Jejeje... Te avisé, no digas que no te avisé. Drifblim, sal tú, es hora de curarte con ese Deseo. DRIFBLIM: Fantasma/Volador (Muro) Liviano: su velocidad aumenta en 20 cuando uno de sus movimientos se queda sin usos y cuando pierde su objeto. Baya Zidra: +25% de sus PS cuando sus PS bajan del 50%. Un solo uso. Usado. Salud: 320/320 (20) Fuerza: 270 (90) Resistencia: 98 Agilidad: 0/3 (90 de Velocidad) (10) Movimientos: -Impresionar (25 Potencia, Fantasma, el rival lanza un dado de 5 caras, si sale 1, retrocede (Base 20, +5 STAB)) -Rayo Carga (30 Potencia, Eléctrico, sube en 10 su fuerza) -Golpe Aéreo (50 Potencia, Volador, ineludible (Base 40, +10 STAB)) (Usos: 0/3) -Protección (Se protege) (Usos: 0/2)
Chad Redflame —¡Patada ígnea! MEGABLAZIKEN: Fuego/Lucha (Asesino) Impulso: Aumenta en 10 su velocidad por cada turno propio. Salud: 176/176 (16) Fuerza: 319 (54) Resistencia: 165 (25) Agilidad: 3/4 (145 de Velocidad) (25) +20 Movimientos: -Patada ígnea (70 Potencia, Fuego (Base 55, STAB +15)) -Relevo (Cambia de pokémon, pasándole al relevo cambios de estadísticas y otros valores) (Usos: 2/2) -Golpe Aéreo (40 Potencia, Volador; Ineludible) (Usos: 2/3) -Protección (se protege sin gastar un punto de agilidad) (Usos: 2/2)
—Hehehe... ¡Hehehehehe! ¡Te tengo! ¡Wobbuffet, sal y esquiva! WOBBUFFET: Psíquico (Muro) Sombra Trampa: el rival no puede ser relevado. Salud: 380/380 Fuerza: 66 Resistencia: 116 Agilidad: 4/5 (153 de Velocidad) (120) Movimientos: -Manto espejo (Devuelve el daño causado por un movimiento especial por duplicado al rival) (Usos: 3/3) -Contador (Devuelve el daño causado por un movimiento físico por duplicado al rival) (Usos: 3/3) -Mismodestino (Si el pokémon se debilita por un ataque del rival en el turno inmediato al uso de este movimiento, ambos pokémon caen debilitados) (Usos: 2/2) -Otra Vez (obliga al rival a usar el mismo movimiento durante 3 turnos) (Usos: 3/3)
Chad Redflame —¡Patada ígnea! MEGABLAZIKEN: Fuego/Lucha (Asesino) Impulso: Aumenta en 10 su velocidad por cada turno propio. Salud: 176/176 (16) Fuerza: 319 (54) Resistencia: 165 (25) Agilidad: 4/4 (155 de Velocidad) (25) +30 Movimientos: -Patada ígnea (70 Potencia, Fuego (Base 55, STAB +15)) -Relevo (Cambia de pokémon, pasándole al relevo cambios de estadísticas y otros valores) (Usos: 2/2) -Golpe Aéreo (40 Potencia, Volador; Ineludible) (Usos: 2/3) -Protección (se protege sin gastar un punto de agilidad) (Usos: 2/2)
—Hehehe... esquiva y usa otra vez. WOBBUFFET: Psíquico (Muro) Sombra Trampa: el rival no puede ser relevado. Salud: 380/380 Fuerza: 66 Resistencia: 116 Agilidad: 3/5 (153 de Velocidad) (120) Movimientos: -Manto espejo (Devuelve el daño causado por un movimiento especial por duplicado al rival) (Usos: 3/3) -Contador (Devuelve el daño causado por un movimiento físico por duplicado al rival) (Usos: 3/3) -Mismodestino (Si el pokémon se debilita por un ataque del rival en el turno inmediato al uso de este movimiento, ambos pokémon caen debilitados) (Usos: 2/2) -Otra Vez (obliga al rival a usar el mismo movimiento durante 3 turnos) (Usos: 2/3)
Chad Redflame —Esquiva y repite Patada ígnea. MEGABLAZIKEN: Fuego/Lucha (Asesino) Impulso: Aumenta en 10 su velocidad por cada turno propio. Salud: 176/176 (16) Fuerza: 319 (54) Resistencia: 165 (25) Agilidad: 3/4 (165 de Velocidad) (25) +40 Movimientos: -Patada ígnea (70 Potencia, Fuego (Base 55, STAB +15)) -Relevo (Cambia de pokémon, pasándole al relevo cambios de estadísticas y otros valores) (Usos: 2/2) -Golpe Aéreo (40 Potencia, Volador; Ineludible) (Usos: 2/3) -Protección (se protege sin gastar un punto de agilidad) (Usos: 2/2)
—Hum... veamos cuánto puedes aguantar. Esquiva y Otra Vez de nuevo. WOBBUFFET: Psíquico (Muro) Sombra Trampa: el rival no puede ser relevado. Salud: 380/380 Fuerza: 66 Resistencia: 116 Agilidad: 3/5 (153 de Velocidad) (120) Movimientos: -Manto espejo (Devuelve el daño causado por un movimiento especial por duplicado al rival) (Usos: 3/3) -Contador (Devuelve el daño causado por un movimiento físico por duplicado al rival) (Usos: 3/3) -Mismodestino (Si el pokémon se debilita por un ataque del rival en el turno inmediato al uso de este movimiento, ambos pokémon caen debilitados) (Usos: 2/2) -Otra Vez (obliga al rival a usar el mismo movimiento durante 3 turnos) (Usos: 1/3)
Al recibir aquel último golpe, el Feraligatr de Karina fue derrotado... y, con ese movimiento, Gamma, finalmente, fue vencida. Suspiró, y, pese a que trató de ocultarlo, no pudo esconder del todo la pequeña sonrisa de alivio que se dibujó en su rostro. Regresó a su ball a su pokémon, y, con cuidado, pasó la mano por encima de la máquina que había amenazado con activar. —... he sido derrotada, ¿eh? —miró a Ian—. Has logrado tu venganza, chico. Enhorabuena. >> Sé que no confiaréis en absoluto en mí, pero... soy alguien de palabra. He sido vencida, por lo que me retractaré de mis planes y no pulsaré ese botón. El mundo está a salvo, por el momento, holders. He sido derrotada... de modo que es lo justo. Aún conservo algo de honor, aunque no lo creáis. Tras quedar unos instantes en silencio, caminó hacia una pared, y, al pulsar un botón oculto, una puerta igualmente oculta se abrió en el lugar. —... seguidme —le dijo a todos—. Quiero que... entendáis qué es lo que el Equipo Gamma realmente pretendía. El motivo por el que existimos, en primer lugar. Y se adentró en la sala. Aunque dudaron unos instantes, terminaron por seguirla... y se adentraron en un extraño pasillo oscuro, caminando tras Gamma. Conforme iban andando, las luces se encendían... revelando todo tipo de extrañas criaturas deformes, durmiendo dentro de tanques de cristal a ambos lados del pasillo, todos ellos llenos de un líquido verdoso extraño que parecía mantener en suspensión a aquellas criaturas. Los extraños seres, sin embargo... tenían todos la misma cara. Una cara magullada, a veces deforme, otras incluso sin ojos, o con notorios defectos... pero siempre era el mismo rostro. El rostro de una niña. Algunas criaturas, sin embargo, tenían tentáculos, surgiendo desde su torso; otras, patas de araña, largas y oscuras. Todas eran aberraciones... horribles aberraciones. —... vamos camino a la Sala del Reposo —explicó Karina, mirada siempre al frente—. Una sala a la que prácticamente nadie tiene acceso... solo yo y otra persona más. >> Todos estos seres que veis... son intentos infructuosos de utilizar la energía vital para crear vida. Clones producidos por la máquina de Kappa de un mismo ADN, imbuidos por la energía vital que obtuvo Iota, usando las técnicas de creación de vida de Ómicron. Todos ellos tienen vida, por lo que, en cierto sentido, es un logro: hemos creado vida, sí. Pero no son muy distintas a la forma de vida que creo por su cuenta Ómicron, a Entidad... en tanto que no tienen conciencia, no tienen inteligencia. Diríase que carecen de... alma, en cierto sentido. Por más que lo intentamos, y pese a que logramos crear vida, no logramos restaurarla a como era antes. Y ese es nuestro objetivo. Finalmente, unas escaleras decoraban el final del pasillo. Escaleras que, al final, tenían una puerta de metal, y entre las rendijas de esta manaba un vaho helado. El frío podía sentirse desde fuera... al subir las escaleras, Gamma tecleó en el seguro de la puerta, y esta reaccionó, abriéndose. Miró hacia atrás, y dijo: —Hará mucho frío ahí dentro, y lo que veréis no será agradable, pero... quiero mostrároslo. Así fue como, al cruzar la puerta de aquel lugar, que era, a todas luces, una cámara frigorífica, vieron la horripilante imagen: colocado encima de una especie de altar yacía, colgado por los brazos, el cuerpo mutilado de una niña pequeña, carente de vida y completamente congelado, conservando sus rasgos y previniendo la descomposición de su cuerpo. Solo tenía la mitad superior del cuerpo, sin embargo... y su rostro, marcado con el horror, era el mismo que el de las criaturas que habían ido viendo en el camino hasta allí. Karina la miró solo por un instante. Luego, apartó la mirada, como si no pudiese soportar verle los ojos. —Esta es... la verdad del Equipo Gamma. Ella es... era Melissa. La pequeña niña inocente que murió a manos de mi Eelektross... el pokémon al que no supe controlar. >> Conservamos su cuerpo tras suceder aquella desgracia... y el equipo Gamma se constituyó, poco a poco, en torno a ella. Todos los intentos, todas las hazañas científicas que hemos perseguido en el Equipo... tenían como fin último una única cosa, a cualquier precio, de cualquier forma: imbuir de vida, de nuevo, a Melissa. Resucitarla. >> No podíamos perder su cuerpo, así que realizamos ensayos continuos con clones de su ADN, y... el resultado fue todo lo que habéis visto. Y esas criaturas, os lo aseguro, no son ni una cuarta parte de todas las que hemos creado. No, es imposible... y hemos intentado todo. Incluso hemos intentado buscar por todas partes al pokémon que concede deseos, a Jirachi. Todo, con tal de recuperar a Melissa. >> Cuando la catástrofe sucedió, todos quedamos destrozados. Especialmente... Irvine. Y yo no pude evitar sentirme culpable. Era la principal culpable de todo esto. Por eso, decidí cargar yo con todo el peso de la responsabilidad, y me hice la líder de este equipo. Con la fortuna que tanto Irvine como yo teníamos acumulada por nuestras victorias como Campeones, logramos los recursos para crear el equipo, las instalaciones, todo... y yo lo gestioné todo como líder del mismo. Pronto nos encontramos realizando actividades... ciertamente inmorales. Y me vi sumida en esta espiral de locura. Es... imposible, ya lo hemos comprobado. Despertar el Núcleo y utilizarlo en nuestro favor, ¿qué conseguirá? No se puede recuperar una vida que se ha perdido, no... no es posible. Melissa nunca volverá a ser la misma. Al fin, suspiró muy hondamente, tiritando por el frío, y miró a Ian. —... por eso os llamé. Y por eso te agradezco que me hayas vencido. Necesitaba... de veras necesitaba una excusa para parar todo esto. Así que... gra- Pero no pudo terminar la frase. Unos aplausos, provenientes desde la puerta, se oyeron, sarcásticos, lentos. Al mirar hacia atrás, los holders vieron aquella figura que ya conocían, con ojos llenos de desdén, de desesperación. Era Irvine. —... vaya, vaya. La líder del equipo Gamma, la villana más villana de Galeia... desesperada por evitar hacer la única maldita cosa que se suponía que debía hacer. —I-I-Irvine —tartamudeó ella—. Y-Yo... ¡es una locura, y lo sabes! —¡¡No lo sé!! ¡No puedo saberlo! —dijo él, golpeando con el puño, cargado de rabia, la puerta de la cámara frigorífica—. ¡¡Tenías una puta misión!! ¡Darle a un jodido botón! ¡Una! Y no lo haces... no, te rindes. ¿¡Eso es lo que te importa mi hermana!? ¿Eso es lo que te arrepientes? ¿¡Eso es lo que quieres ayudarme!? —¡No se trata de eso! —se excusó Karina, desesperada—. ¡S-Se trata de que... el riesgo que corremos es muy grande! El mundo podr- —¡¡Me importa un carajo el mundo!! —exclamó Irvine, completamente fuera de sí—. No hay mundo para mí... si es sin ella. ¡¡No hay mundo!! Haré todo lo posible, ¿me oyes? Todo... y si no puedo confiar en ti... —agarró entonces la puerta, y, antes de cerrarla, quedando él fuera y los holders y Karina dentro, dijo, en un tono cargado de una mezcla de tristeza, odio y rabia—. ... lo haré yo mismo. Así, Karina, desesperada, se acercó a la puerta, golpeándola. —¡No! ¡No, Irvine, no! Pudo verse, a través del cristal que tenía la puerta, cómo Irvine, conforme recorría el pasillo, iba pulsando los botones de los tanques. Poco a poco, el líquido se vaciaba y las criaturas despertaban. —¡M-Maldita sea...! ¡Tyranitar, sal! ¡Feraligatr, también! ¡Romped esa puerta, ya, rápido! Así lo hicieron: sus poderosos ataques acabaron con la puerta, pero... pronto, las criaturas, aberrantes, con rostro humano pero cuerpo casi demoníaco, saltaron sobre ellos. Karina liberó entonces a Weavile y a Gliscor, que empezaron a luchar contra las criaturas. Miró a los holders. —¡Deprisa! ¡Detenedle! ¡Y-Yo contendré a estas criaturas! ¡Vamos, no hay tiempo que perder...! ... no hubo más remedio que dejarla atrás y correr hacia la sala de la máquina. Pero, cuando entraron... Irvine tenía la mano puesta sobre el botón, y una ráfaga de golpes atacaron a los holders, haciéndoles chocar contra la pared. Eran Gallade y Lucario, obedeciendo a su entrenador. —... no os metáis en esto —dijo el Campeón—. No es asunto vuestro. Y, así, pulsó el botón. La tierra comenzó a sacudirse... el mundo entero parecía temblar. E Irvine, con tranquilidad, comenzó a caminar hasta marcharse de la Guarida. Sus pokémon le siguieron después, dejando a los magullados holders allí. El suelo seguía temblando... como si algo terrible... estuviese sucediendo. Continuamos en la Pradera Arte.
Mimi Honda Todo ocurrió muy deprisa. Escuché las palabras de Hubert explicándome la identidad de Mike y Melanie pero no entendí demasiado de todo eso. Tenían objetivos completamente opuestos que versaban en torno a universos paralelos... ¿universos paralelos? Miré a Hubert si entender, con cierto escepticismo y extrañeza. Pero no tuve demasiado tiempo de hacer preguntas o de darle vueltas porque entonces Gamma habló. Ian había ganado su batalla y aquella mujer que luego descubrí que se llamaba Karina nos dijo que cumpliría su palabra. No activaría aquella suerte de máquina. En su lugar observé, algo apartada, como pulsaba un botón oculto en la pared decidida a relevarnos el porqué de la existencia del equipo Gamma. Un escalofrío me recorrió la espalda, gélido, y aquel mal presentimiento que me había acompañado desde mucho antes de mi batalla con Rhyme se hizo más fuerte. Entramos en un pasillo frío, muy oscuro, pero a medida que lo hacíamos las luces se encendían y se revelaban ante nosotros unas suerte de compartimentos que... que... ¡¿qué demonios eran esas cosas?! La primera vez que la luz se encendió y mis ojos se cruzaron con una de esas cosas chillé. Fue completamente inesperado. La sorpresa, impresión y repugnancia que me generaron totalmente genuina. No tenían realmente una forma definida. No eran pokémon pero tampoco eran humanos... aunque compartían rasgos de ambos. Algunas de esas cosas tenían cola una alargada que nacía desde la mitad de la espalda, como una suerte de feto sin formar. Otros patas de insecto, tentáculos, extrañas extremidades alargadas terminadas en garras.... pero todos compartían algo. El rostro deformado y desdibujado de lo que parecía ser una niña. Mi cuerpo, mientras paseaba por aquel extraño pasillo de laboratorio de los horrores, se acercó aún más al de mis compañeros como buscando algún tipo de protección en medio de todo ese horror. Estaba asustada, contrariada... una gran cantidad de sentimientos contradictorios se mezclaban en mi interior. ¿Realmente el equipo Gamma estaba en la misión de crear vida? ¿Con qué fin? ¿Qué pretendían conseguir con todo eso? Karina nos explicó que aquellas malditos seres habían sido creados usando las distintas aportaciones de Kappa, Iota y Ómicrom. Y estaban... vivos. Pero si aquello no fue impacto suficiente, Karina nos llevó hasta una sala al final del pasillo. Y lo que vimos allí... el horror que presenciamos dentro de aquella cámara frigorífica... no solo me hizo olvidar por un instante el frío gélido de aquella sala. Me hizo cubrirme instintivamente la boca con la mano para evitar gritar o vomitar o ambas. Mis ojos se abrieron de la sorpresa, desencajados. Y el terror que experimenté me recordó al cuerpo de Nina, destripado, sobre aquella mesa de metal durante el caso de los McRoy. Porque lo que había allí era... un cuerpo. El cadáver partido por la mitad de Melissa, la que hacía tan poco tiempo descubrí que era la hermana menor de Irvine. No pude mirarla durante demasiado tiempo. Sentía los ojos aguados y mi estómago retorcido por la impresión, tanto, que sentí que terminaría devolviendo lo poco que había comido ese día. Tosí, controlando las naúseas, la impresión, las ganas de llorar... mientras Karina nos explicaba lo que había sido su plan. Lo que era el plan de los Gamma desde el principio. Querían resucitar a Melissa. Los eventos después de aquello se precipitaron. La aparición de Irvine, los golpes que recibimos a manos de Lucario y Gallade, el terremoto que casi me hace caer al suelo... Con dificultad, magullada por los golpes me incorporé, apoyando mi espalda en la pared. —Cómo si no tuviese razones suficientes para odiar a Lucario...—gruñí con aspereza frotándome el labio inferior para descubrir un pequeño rastro de sangre fresca. Debíamos detener a Irvine. Por Karina, que se había quedado atrás para salvarnos de aquellas criaturas. Por el mundo. Por Galeia.—Debí ir con Emily a luchar contra unos enmascarados desharrapados en aquella isla tercermundista... Dos pokémon de mi región me habían dado una paliza. En medio del terremoto que se apoderó del edificio, busqué la pokédex que papá me regaló dentro de mi bolso. —¡Dex, rastrea el paradero de Irvine!—le pedí, mi cuerpo temblando de la misma forma que lo hacía el suelo y las paredes. Maquinaria cayó y se partió en pedazos a causa de las vibraciones. Mi pokédex-Holomisor respondió con estática, como los hizo en La Mansión Abandonada. Su voz robótica e interpersonal me respondió de forma entrecortada. —Ajakajdk... Señorita Honda... askjdlp... peligro... peligro... —¡Ya sé que estamos en peligro maldito cacharro!— le espeté apretándolo con fuerza entre mis manos—. ¡Date prisa! Tardó algunos segundos en reaccionar. Como si estuviese sufriendo interferencias, como si el terremoto perjudicase de alguna forma su campo magnético, su voz se deformó. Las interferencias y la estática, en medio de aquel terremoto y de todo lo que habíamos visto, no hicieron nada por calmar mi agitación. Pero finalmente nos dio un paradero. La pradera Arte. Miré al entrenador de Flame. Tan pálido, tan cadavérico... tan cansado. —Alpha, llévanos con Shen—le pedí— ¡Tenemos que ir, maldita sea! ¡No hay tiempo que perder!
Hubert Ian venció a Karina, poniendo punto final a aquella batalla y a mi oportunidad de actualizar a Mimi sobre el encuentro con Mike y Melanie. La líder del equipo Gamma parecía aliviada de no tener que oprimir el botón que estaba cerca de ella, pero nos pidió que la siguiéramos hasta el otro lado de una puerta. Hasta un pasillo donde Serperior (que me acompañaba como siempre) y yo fuimos testigo de un escenario nefasto que ni la más retorcida imaginación podría haber concebido. Pese a la perturbación que sentía mientras caminaba con los demás, mis ojos no podían apartarse de aquellas cámaras de cristal donde flotaban aquellos seres de pesadilla, todos compartiendo el rostro de la misma niña. Aunque no la reconocía, sabía de quién se trataba, porque me habían hablado de ella hacía no muchos minutos. Pero más impactante que aquellos horrores fue presenciar el auténtico cuerpo de Melissa. Ver su cadáver, la última expresión que tuvo antes de morir, me hizo comprender la forma en que se comportó Irvine conmigo, en la Prisión Boceto; la manera en el campeón de Galeia cambiaba de personalidad cuando se tocaba el tema de su hermana pequeña. ¿Por qué tenía que estar escuchando las palabras de Karina frente al cuerpo destrozado de una niña? No lo sabía. La única certeza era que Karina nos estaba contando sobre el origen y objetivo del equipo Gamma y el papel que ella había cumplido. Que todo por lo que estuvimos pasando a lo largo del tiempo fue para traer a Melissa de vuelta a la vida… Que era justamente lo que temía. Era un alivio que Ian hubiera convencido a Karina de lo contrario, de no liberar el núcleo. Alivio que duró más bien poco, ya que en escena apareció un Irvine fuera de sí, el otro cerebro detrás de todo. Tras retenernos por unos minutos en aquella sala, Irvine oprimió el bendito botón. “Demonios” Todo alrededor comenzó a temblar. Pero no era un terremoto común y corriente. Había algo en este temblor que era distinto, como si el mundo entero se estuviese estremeciendo… En ese momento, a mi lado, Mimi había sacado un híbrido de Pokédex y Holomisor para rastrear la ubicación de Irvine. Apenas escuché que había tomado rumbo hacia la Pradera Arte, corrí en dirección a la salida, liberé a Reshiram tras guardar a Serperior, y volamos a toda velocidad. Mientras bajo nuestros pies, el mundo se desmoronaba.
Alpha Xenodis. El cansancio me estaba comiendo vivo. Sentía que no podía quedarme mucho tiempo con mis ojos abiertos, que necesitaba simplemente dejarme caer en la espalda de Flame para simplemente adentrarme al mundo de los sueños. Digo, ¿cuánto tiempo llevaba yo sin dormir bien? Un mes o poco menos... Poco más quizás, ¿quién cuenta los días realmente que pasan desde que te enteras que tu amigo no murió por una caída infinita y atrapas al responsable de ello? Supongo que yo no. Pero la realidad es que no quería dormirme por otra razón: Observaba al entrenador número uno de Galeia frente a mis ojos luchar contra la primera campeona regional. La persona a la que consideraba mi rival y mayor motivación para pasar la mayor parte de las horas de mi día en campos de entrenamiento o en búsqueda de ideas para aumentar la fuerza de mi equipo. Sin embargo, lo que estaba viendo no me hacía completamente feliz. Me di cuenta de la diferencia entre nosotros. La gran brecha entre una persona que lanza mil golpes con tal de acertar unos cien y alguien que solo necesita lanzar veinte golpes, pues está seguro que los atinará todos... La diferencia entre un aprendiz y un maestro. ... Já, pensar que lo alcanzaría con un par de meses aquí fue una idiotez. De todas maneras, fue Hubert quien había llegado a sacarme de mis pensamientos. Ni me preocupé de donde estaba, la verdad. Dijo algo sobre Mike y Melody... Oh, sí, los chicos que me dieron dolor de cabeza por sus extrañas frases de que habían más Alpha que no eran Alpha. Al final había logrado entender más o menos el significado de esas palabras... Habían otros mundos, pero en cada uno existíamos de alguna manera. Y supongo que eso del quiebre espacio-temporal... Uhm... ¿Haría que el tiempo se detenga o el espacio se distorsione? Uhm... Supongo que eso último ha de ser como en los espejos raros de las típicas ferias o circos. Ni idea. Ojalá no me agotase mucho hablar. De hecho, solo asentí hacia el moreno. Y luego... Acabó el combate con él ganando. Ahí fue cuando la campeona comenzó a hablar: Nos explicaría todo lo que el equipo Gamma planeaba. Vaya, un secreto que ni siquiera a mí se me permitió saber pese a mi posición... No es que me emocione, yo quiero ir a dormir. Bueno, ignorando mis deseos... La cosa es que le seguimos. Tuve que regresar a Charizard a su esférico debido a que él no podía pasar por la puerta, así que simplemente dependí de mi debilitado cuerpo para mantenerme en pie dentro del lugar. Mis ojos se abrieron de inmediato ante tal espectáculo. Tubos llenos de distintas especies de... ¿Pokémon? No... Eran humanos... O intentaban serlo. Algunos con tentáculos, otros tenían patas semejantes a las de un Ariados. Se me subió un nudo hasta la garganta. No podía evitar mirarlos, atemorizado... O incrédulo. En realidad no lo sé. Cuando me levanté en la mañana no pensé que algo así pasaría Ella se dedicó a explicarnos que aquellos eran intentos de crear vida con la intención de resucitar a Melissa. No tengo idea de quién era ella, pero supongo que puedo hacerme una idea mental de ella gracias a los distintos rostros que podía observar en aquellas cosas. Tranquilo, Alpha, no tendrás que hacerte una idea errónea. Seguimos a Karina un poco más adentro de la guarida, hasta una bóveda congelada y cuando la abrió nos dejó observar el fondo de ésta. Ahí se encontraba la mitad de una niña... Una niña que tenía el cuerpo desgarrado a la mitad por lo que parecía ser una mordida. Había un poco de sangre en ella, en su congelado cuerpo. Cerré los ojos de inmediato. Mi ritmo cardíaco se aceleró demasiado, el nudo en mi garganta creció y simplemente sentí las ganas de vomitar. ¿Más cadáveres? Diablos, no estaba listo para eso. ¿Cuánto había sido de lo ocurrido en la Prisión? De ver a tanta gente ponerse loca y comenzar a darse de tiros en frente de nosotros. No más, no se me antoja. Y cuando no podían haber más sorpresas desagradables... ¡Irvine! ¡El otro campeón de la región hizo acto de presencia! Él iba a llevar su plan a cabo como fuese: Encerró a Karina dentro de la bóveda con esas cosas sueltas... Dudo que ella sobreviva; Son demasiadas. Pero bueno... Creo que había que parar al loco éste, ¿no? Bah, para qué me molesto. Si cuando me di cuenta ya estaba en el suelo, derrumbado por un poderoso ataque de un Gallade y viendo como el tipo escapaba... Mierda, aquí vamos de nuevo... A salvar el mundo, yay... Por favor dejarme dormir. Debí nacer como un Shellder. Alpha, llévanos con Shen. ¡Tenemos que ir, maldita sea! ¡No hay tiempo que perder! Su aguda voz resonó en mis oídos y entonces abrí mis ojos nuevamente. Pude enfocar sus orbes azules por unos segundos... Hermosos. Más hermosos que las miles de veces que observé los de Destiny. —Vamos. Comenté mientras a duras penas me ponía de pie y tomaba el esférico del dragón. Él estaba tan agotado como yo, pero creo que podría pedirle un último esfuerzo. Entonces solo tomé la mano de Mimi y subimos a la cabeza del dragón. Yo temblaba. La situación no me estaba gustando. Tenía asco... Tenía miedo. ... Pero esta es la vida de un holder, ¿no? Ya sabes. ¡A volar!
Steve Stone. Todo pasó demasiado rápido. Gamma fue derrotada y, contrario a lo que yo podría presagiar, se rindió de una manera súper honorable, y decidió no presionar el botón que liberaría, según hemos entendido, el colapso del mundo. Me destensé muy levemente. Aún mantenía el guardia alta, pero no tenía muy claro por qué. No sé si era porque Karina aún no me daba del todo confianza... o había algo más. Tenía una sensación extraña de que algo peligroso seguía al asecho. La acompañamos por una diversidad de cuartos, y traté de tener la mirada al frente todo el tiempo. Cuando recién habíamos entrado y miré a los lados, me perturbé muy fuertemente por las bizarras criaturas que tenía congeladas. Eran realmente terroríficas. Y finalmente... la verdad salió a la luz. El Equipo Gamma tenía como último fin enmendar la tragedia que el Pokémon de la lider había originado: traer a Melissa de vuelta a la vida. Lamentablemente fallaron. ¡Y giro inesperado! Karina sabía de antemano que no era buena idea. Y quería que la derrotaran para tener la excusa adecuada. Pero entonces... "Vaya, vaya. La líder del equipo Gamma, la villana más villana de Galeia... desesperada por evitar hacer la única maldita cosa que se suponía que debía hacer." La nerviosa y muy angustiada voz de Karina me permitió identificar al chico. Era Irvine. Y sinceramente, me causó un escalofrío brusco. Su expresión facial, denotaba dolor pero sobretodo odio y desesperación. El chico estaba fuera de sí. Y luego... la crisis inició. Irvine nos dejó encerrados y las horribles criaturas fueron liberadas. Con la ayuda de Karina intentamos detenerlo. A pesar del temor que tenía, no pensé mucho... estaba en modo automático. Habíamos llegado tan lejos que no podíamos fallar justo ahora. Pero recibimos un fuerte golpe. No era el campeón porque sí. Y luego... temblores. El primer paso de la catástrofe mundial. Agitado, miré para todos lados. Negué con la cabeza. Este no podía ser el fin. No pienso permitirlo. Apenas Mimiko dijo en voz alta el paradero del chico salí de inmediato en el lomo de Togekiss. No había tiempo que perder.