"Niña" fue lo que dije, pero sin mi tono característico, esta vez era mas grave para llamar su atención Krokoorok abrió su boca
--Ajá...-- Dije intentando orientarme. --No tengo ni la más remota idea de donde estamos.-- Spark gritó asustado. --Pero hay que ir hacia el norte. La pregunta es... ¿Dónde está ahora mismo?--
-- ¿Que ves?-- pregunte y este hundió su cabeza para que yo sacara la mía-- Liza, esto se pondrá bueno-- Reí
Me quedé pensando. --En estos momentos... Una brújula no vendría mal...-- Spark se cansó, y saltó a mis brazos, con lo que no me quedaba otra que llevarlo. --Seguiré mi instinto.--
Libere a mi Skarmory y este me elevo un poco tomado de sus patas mientras mi Krokoorok creaba un terremoto.
-- Me pregunto si.......-- solté a Claydol mientras mi pokémon creaba otro temblor y este cayo en el acto al suelo.
--¡Se acabó! ¡Paso de continuar si esto sigue así!-- Me senté en el suelo, para al menos no perder equilibrio. Spark hizo lo mismo cuando se soltó de mi agarre. --Que paré pronto...--
-- Bueno, vuela mas alto compadre, quiero ver si hay mas gente aquí-- El ave de acero se elevo mas, yo por mi parte empece a buscar a alguien
Pasó un tiempo, y no noté nada, con lo que me confié poniéndome en pie lentamente. --¿Ya?--Me pregunté.
Lo primero que noté al entrar en el desierto fue sin duda su calor abrasador, nunca antes había sentido nada igual. --Vaya --dije algo asombrado--, si no consigo agua pronto voy a desmayarme.....otra vez. Y así comencé mi pesado trayecto en el interior del sofocante páramo desértico, a la espera de encontrar alguna veta de agua que saciara mi enorme sed, aunque era probable que no existiera tal cosa...
Al estar en altura note cinco siluetas, pero ya sabía de quien era una por lo cual pedí a Skarmory que me acercara y este cumplio
Al estar en altura note cinco siluetas, pero ya sabía de quien era una por lo cual pedí a Skarmory que me acercara y este cumplio
Me levanté del suelo al notar que el temblor había acabado y me intenté situar. --Mmmm a ver... el...el norte esta... ¿allí? --decía señalando la nada. --¿O estaba allí? Algo si estaba claro, me había perdido en un gran desierto, sola y lo peor, sin agua.
Paré de pensar en tonterias y decidí sacarle partido a la situación. --Aquí deben haber pokémon muy fuertes, me ayudarán a mejorar mi equipo. --miré a Pika y este asintió. --¡Pues vamos! --sonreí decidida y empezamos a rebuscar por la zona. De repente un pequeño Sandrew perdido apareció delante nuestra y al vernos huyó. --Oh, espero que pueda encontrar a su grupo... --comenté preocupada por el pokémon y seguí la búsqueda.
--Pika, creo que no es nuestro dia de suerte... --le dije a mi pokemon, caminando lentamente muy acalorada y sudando a mares. En ese momento algo salio del suelo haciéndome caer de espaldas al suelo, adolorida. Me fijé en que era un sandlash y me lo quedé mirando. Siempre quise uno, pero no sabía si capturarlo... --Bueno, por probar. --me dije en alto a mi misma y le lancé una pokeball para capturarlo. Listo, otro amiguito en el equipo.