Daniel Brown Tras el desayuno, o más bien tras la manzana, me levanté de la mesa y pasé de largo del resto de mis compañeros de mesa, a excepción de un par de ellos, también del primer año. Mi vista se clavó en ellos y, al ver que todavía ni habían empezado no pude evitar llevarme las manos a la cabeza. —Si yo fuese vosotros me daría prisa, no querría llegar tarde a la primera clase. Y los pasillos... En fin, más os vale aligerar —finalicé volteándome y dirigiéndome a los corredores de la escuela.
Kara Willson "El placer es todo mío, señoritas." dijo en un tono exagerado con un curioso acento inglés, lo cual me hizo reir levemente "Claro, ustedes guían" Y ante su última afirmación solo pude sonreír un poco más, Andrew comenzaba a agradarme mucho. Aunque de pronto comenzó a sacar el periódico del profeta debajo de su brazo y me mostró la primera plana del periódico donde mencionaban a Azkaban, donde Elizabeth Zabini había donado gran cantidad de dinero al ministerio para reforzar la seguridad allí, me acerqué un poco más a él, como si se tratara de un secreto entre nosotros. — Mis abuelos me han dicho que Azkaban es una prisión para la comunidad mágica, dicen que es un lugar horrible por sus guardias... no recuerdo muy bien, pero estoy segura que ni tu ni yo queremos saber con exactitud que pasa adentro — murmuré escondiendo nuestros rostros con el periodico, cuando finalicé bajé el periodico y le sonreí antes de alejarme y volverle a dar su espacio mientras nos dirigiamos al los pasillos de Hogwarts.
Andrew Una prisión, ¿eh? A pesar del comentario de Kara, me generaba mucha curiosidad saber qué pasaba dentro y quienes eran sus "horribles guardias". Con mi pregunta respondida y las demás interrogantes que generaron, Kara y las otras dos chicas se dispusieron a dejar el Gran Comedor. Dejé mis dudas de lado y las acompañé. Me pregunto qué clase de seres mágicos albergará Azkaban...
Hikari Por suerte si me dejaron ir con ellas, era una gran suerte ya que si me llegara a perder no estaria sola. Al parecer alguien mas se unio al "grupo", el chico albino de aquel bote y al parecer la respuesta de Kara incluia un deseo de perdernos en este gran castillo. Me asuste un poco al pensar que eso de verdad podia pasar, aunque, realmente seria algo agradable una pequeña travesia para llegar al salon que nos tocaba. Me gire hacia el porton del comedor y le di una mordida a la mitad de la tosatada que me quedaba en espera a que nos fueramos, queria llegar lo mas rapido posible para poder tomar un asiento cerca de la puerta de entrada al aula, aunque la verdad, seria lindo intentar pasar tiempo con mis compañeros y quien sabe, hasta podia tener nuevos amigos, jamas eh sido buena en ello. Me adelante un poco y me adentre en los pasillos de hogwarts. —Me pregunto que tan grande sera el castillo por dentro—Murmure terminandome la tostada. Contenido oculto @Liza White @Nekita @Hey Miguel los espero en los pasillos c:
Contenido oculto Aclaro esto porque ahora siento que debí haberlo avisado, sobre todo para aquellos que participaron del rol de HP anterior; no es 100% necesario tener que pasar por los Pasillos para llegar al aula, es opcional. Si quieren rolear que suben escaleras por ahí, pueden hacerlo tranquilamente, pero también quien quiera poner que sale del Gran Comedor tras desayunar y rolea directamente en el aula poniendo que entró ahí tras subir las escaleras, puede hacerlo. Repito. No es obligación pasar por los Pasillos para llegar al aula, es opcional. Así, quienes quieran ahorrarse el post y subir directo al aula sin pasar por el tema de Pasillos, puede hacerlo. Y para los que ya están en los Pasillos, no hay nada de malo; simplemente cuando terminen de rolear ahí, entren al aula. La clase comenzará en cuanto empiecen a llegar ustedes; si pasados varios días no han llegado todos, pues bueno, comenzaremos con los que estén allí XD Aquí el aula, para el que no la vio (?): Aula de Encantamientos
Ery Colle Había descansado como nunca; la cama era tan cómoda que se quedó un par de minutos más, para después levantarse de golpe pues no se podía permitir llegar tarde a su primera clase. Ya en el comedor se volvió a impresionar de la abundante comida pues había pensado que el festín de la noche pasada era sólo por aquella ocasión; pero al ver un desayuno tan basto como aquel la convenció de que aquí jamás podría pasar hambre; tomó dos jugos antes de elegir su comida, un poco de cereal con leche. Mientras que esperaba a que Ricky también terminara de comer; pues ya se había hecho la costumbre de hacerlo, a pesar de que el comedor comenzaba a vaciarse pues la mayoría no querían llegar tarde confiados en que encontrarían el Aula de Encantamientos rápidamente —Encantamientos...— decía para si misma mientras miraba los horarios con una mano y levantaba la cuchara con ceral con la otra —... nuestra primera clase en Hogwarts; seguro que no la olvidaremos nunca—
Lumi. Me levanté un poco tarde de la cama, era un lugar nuevo y me costó conciliar el sueño, pero, gracias a lo esponjoso que era Daiki pude dormir. Llegué al comedor y vi de nuevo bastante comida en la mesa como la noche anterior; me serví un jugo de naranja, pan tostado y unos huevos con su tocino a un lado. Tenía hambre y me concentré en comer. Mientras disfrutaba de la comida pude oír como la profesora se acercaba a nosotros y nos daba el horario de las clases, lo observé detenidamente... "Encantamientos", se veía tan interesante esa clase, ahora lo que faltaba era llegar a esa aula. Levanté la vista y me di cuenta que mis compañeras ya no estaban, ahora yo era la que se encontraba en un dilema. Giré mi cabeza al rededor para ver si había algunos alumnos aparte de mí al rededor que estuvieran en el mismo lugar. Busqué con la mirada a Ery y a Ricky, los pude vislumbrar sentados en su mesa. Terminé mi desayuno sin prisa, al acabar me puse de pie y me acerqué a ellos. —Hola... —saludé un tanto tímida—, ¿puedo sentarme con ustedes mientras terminan? —pregunté mientras dirigía mi vista a Ery.
Ricky Moorse Ingresó al comedor limpiándose el ojo derecho con su puño; bostezó largo y tendido mientras arrastraba con la otra mano su túnica de mago, dejando a la vista su camisa blanca y arrugada y sus pantalones. Se sentó junto a Ery y luego de volver a bostezar, la saludó. —Creo que me quede dormido sentado... —balbuceó con la voz ronca; no le gustaba levantarse temprano. —Y con la ropa puesta... —miró sus ropas arrugadas y se encogió de hombros. Se colocó su túnica de mago que por supuesto, estaba sucia. —Por suerte no está mi mamá para regañarme, si esto es vivir solo... ¡Me encanta! —luego desvió la mirada hacia Lumi, sonriéndole. —¡Sí! Siéntate y come rápido, que creo que estamos llegando tarde —Ricky rió y comenzó a comer rápidamente, ignorando su boletín de horarios.
Jane Aoyama. Se levantó perezosa y estirándose, recapitulando todas las emociones juntas y revueltas que sintió el día anterior y súbitamente se acordó de que estaba en Hogwarts, escuela de Magia y Hechicería y por un momento se sintió sola. Estaba en un lugar donde no conocía a nadie, donde sus padres no estaban con ella para infundirle calidez y apoyo... De todas formas, la idea de poder llegar a ser más independiente de sus familiares la hizo sentir más adulta a pesar de sus apenas once años. Llegó al Gran Comedor y se sentó en su respectiva mesa tras saludar con una afable sonrisa a aquellos que giraron la cabeza hacia ella. Se sirvió un humilde desayuno, ya que a pesar de tener gran estómago normalmente, ese día no se sentía con hambre. Entonces, llegaron las lechuzas sobrevolando la sala y lanzando sin cuidado aquellos paquetes a los alumnos. Jane recibió su horario, y su primera clase del día y el curso era "Encantamientos". Algo asustada, en cuanto vio a otros chicos de su edad encaminarse a la clase, ella recogió sus cosas con prisa y los siguió.
Airin Scott. Tras el desayuno me levanté de aquella mesa, para después estirar mis brazos al aire mientras daba un pequeño bostezo. ¿Por qué parecía que había pasado una eternidad? Con esa pregunta vi como los chicos de mi edad iban a un aula, por lo que sin saber qué pasaba empecé a seguirles. Tras varios minutos andando al fin llegamos a una clase, la cual parecía ser la de encantamientos. —Uhm… ¿ya empezaron las clases?—Murmuré algo pensativa, pero al ver a los chicos y chicas entrar me respondió la pregunta, por lo que sin hacer más preguntas, entre en aquella aula, esperando a que empezara las clases.
Lumi Kyllikki. "¡Sí! Siéntate y come rápido, que creo que estamos llegando tarde." Ricky me sonrió mientras me contestaba, no pude evitar devolverle la sonrisa. —¡Gracias! —agradecí mientras tomaba asiento a su lado. Me serví otro poco de jugo. Los vi comer y volteé a ver mi pequeño reloj que estaba casi en la hora limite para poder llegar al aula de "Encantamientos". Me paré rapidamente y me dirigí tanto a Ery como a Ricky. —Tenemos que irnos, si no nos apuramos llegaremos tarde —les dije con un tono de voz un poco preocupada. Con mucho pesar por interrumpir sus alimentos tomé del brazo a ambos y casi, de alguna manera los arrastré fuera de sus lugares. Ellos no opusieron resistencia. Vi la cara de ricky, su boca aún estaba llena de comida y no era para menos los había interrumpido cuando apenas iban deleitándose. —Lo siento —me disculpé y proseguí—, por pararlos de esa manera tan abrupta. Nos dirigimos fuera del gran comedor y con paso veloz nos apresuramos para llegar a la clase de "Encantamientos". Contenido oculto @rapuma @Amelie ¡La clase ya empezó! Los veo directamente en el aula de "Encantamientos"
Melinda Desde que el banquete de bienvenida había terminado no volví a emitir palabra alguna, porque no lo consideré relevante al haber conocido a casi todos mis compañeros y porque, debía admitirlo, me sentía algo cansada; no deseaba comenzar una conversación que no llegaría a terminar por mi urgencia de irme a la cama, así que sólo seguí a nuestro prefecto en silencio y, una vez en la Sala Común de Ravenclaw, me fui directo a mi cuarto. Allí me encontré con mis pertenencias, que reposaban junto a una cama que poco tenía que envidiarle a la de mi hogar. En el alféizar de la ventana me pareció ver a Snow, pero cuando enfoqué bien los ojos, la lechuza nevada ya había desaparecido entre unas nubes; tal parece ser que quiso corroborar que yo estuviese bien. Me puse un largo camisón de seda negro, solté mis cabellos y, tras limpiarme los dientes, me recosté. Me dormí enseguida, confiada en que éste iba a ser un año diferente. En el buen sentido. *** Durante el desayuno encontré un lugar que quedaba algo apartado de mis compañeros de primer año. De todas maneras, me fue indiferente, pues sabía que nos veríamos en alguna clase. Degusté tostadas con mermelada y jugo de naranja, cuando unas cuántas lechuzas ingresaron por alguna abertura del techo para dejar caer correspondencia sobre los estudiantes… Algunas de las cuales iban a parar entre la comida. Era otra de las características de Hogwarts que despertaba las quejas de mis egresados hermanos. Aquella vez no recibí nada. Apenas tuve en mis manos los horarios repartidos por la profesora McGonagall, me levanté delicadamente de mis silla para no sobresaltar a nadie y, excusándome con los estudiantes más próximos a mí, me fui con paso elegante en dirección al aula de Encantamientos.
Contenido oculto Pls, esto me salió en medio de la clase de Ética y Matemáticas, por eso su rareza (? ;___; /n\ @Noir come on, que me muero de vergüenza <3 Emma Tyler~ Estaba cansada. Tenía sueño. No pensé que sí habría un cambio notorio a pesar de estar con él en la misma Casa. "Adam y yo ya no vamos a dormir juntos, ¿eh?" Suspiré. Es cierto que cuando nos enfadábamos ni miradas nos dirigíamos. Había veces que llegábamos al punto de no querer dormir juntos. Adam, casi siempre, era el que dormía en el cuarto de invitados. Ocurrían ciertas ocasiones en las que él volvía a nuestra habitación en medio de la noche. Yo, al principio, me hacía la dormida, al notar su presencia no me animaba a abrir mis ojos. Pero él seguía tan cálido conmigo. Se tumbaba con cuidado a mi lado, me arropaba bien y me susurraba un dulce "Buenas noches, Em". Aunque... no, no hay ningún parecido con lo actual. Suspiré de nuevo. Miré a Adam, que bostezaba a mi lado. "Tantas peleas, pero siempre unión." Gemelos. Me agrada. Sonreí y miré el montón de comida en la mesa. Sí, tal como ayer. "Ya nos acostumbraremos a ello. A todo, estoy segura." Empecé a beber una taza de leche, en lo cual un montón de lechuzas entraron en el comedor. Miré a todas alternativamente, y no pude evitar preguntarme cómo estaría Eira. Seguí su vuelo hasta que se marcharon, y observé a los alumnos que recibieron cartas. —Adam... ¿crees que mamá y papá nos escribirán algún día? La profesora McGonagall nos entregó el horario antes de irse del comedor. "¿Encantamientos?" Miré a Raven, que al parecer ya se iba, y sonreí. "¡Encantamientos! Menuda suerte... ¡Oh! Y quedan sólo quince minutos." Adam seguía comiendo como si nada, y vi como algunos de mis compañeros ya iban saliendo. Acabé mi taza de leche de un sólo trago y encaré a mi reflejo. —¡Venga, tenemos que irnos ya! No permitiré que lleguemos tarde el primer día. "Además... la cámara..." Hinché mis mejillas y, decidida, cogí la mano de Adam y tiré de ella para obligarlo a levantarse, tomando mi mochila con la otra. —Según Raven, está en el tercer piso, junto a las escaleras... ¿Dónde estarán esas escaleras?—indagué, arrastrando a Adam fuera del comedor, algo desorientada. A pesar de ello, estaba ilusionada.
Victoria Stone Y las escaleras me dejaron finalmente delante del Gran Comedor. No cuestioné nada. Con toda la tranquilidad que me caracterizaba empecé a caminar hacia el interior del enorme salón, encontrándome con la imagen de un chico de Slytherin sentado solitario en su mesa. No supe porque pero quería acercarme y saber qué sucedía. Sin embargo, una parte de mí me recomendó que lo mejor debía ser esperar a que alguien más apareciese para hablar con él. Presentía la aproximación de algo grande. Así pues, me senté en la mesa que correspondía a mi mesa para después empezar a picotear algo de lo que me servían.
Contenido oculto Las puertas al Gran Comedor están abiertas de par en par. Por suerte, si tenías hambre las mesas mágicas de comedor podían darte de comer, así que entre sin vacilar. Ya lo he visto anteriormente, pero me sigue sorprendiendo lo grande que es el lugar. Y ahora, sin gente, se ve incluso más grande. Levanto la vista para quedarme embobado mirando el cielo, el techo encantado del salón que te deja ver el aspecto exterior junto con alguna viga de madera que desaparece en el cielo. Me equivocaba. No estoy solo. Cuando bajo la mirada, veo un chico a lo lejos en la mesa de Slytherin, con aire taciturno. Y no solo él, sino que en la mesa de Griffyndor hay una chica preciosa atareada en lo que tiene delante. Comida probablemente. La mesa de mi casa está vacia, no hay ningún compañero, y a mi no me gusta comer a solas. A riesgo de llevarme una regañina por parte de Filch o alguien de Hufflepuff, me acerco a la mesa de la chica. La elijo a ella antes que al chico, porque esa casa me da miedo. Es pasar al lado de uno de Slytherin y recordar a los matones del barrio que se metían con los chavales más indefensos. La verdad, no he hablado aún con ningún Slytherin, pero no me atrevo a probar. —Hola. ¿Puedo sentarme contigo? —camino con ligereza hasta la chica. Antes de que me conteste, me siento a su lado y agarro un plato de fruta que tengo delante. Me meto la comida a la boca y mientras mastico, le sonrío. —yo soy Kyle, de Hufflepuff —señalando mi bufanda.— No nos conocemos, pero no me gusta comer solo. Espero que no te importe. Contenido oculto @Amane
Victoria Stone Mientras seguía comiendo trozos de alimentos no muy suntuosos, me encontraba sumida totalmente en mis pensamientos, como era costumbre. Entonces, de la nada, un alegre chico se sentí a mi lado, hablando rápidamente mientras comía, diciendo que era de Hufflepuff y que no le gustaba comer solo. — Claro que no me importa, compañero de Hufflepuff~ — dije sonriente tras acabar el bocado que me estaba tomando — Victoria Stone, de Gryffindor — extendí la mano como señal de saludo — Encantada de conocerte.
Contenido oculto La chica me saludo con una sonrisa. Victoria, un nombre muy bonito. —Me alegro de conocerte Victoria. Jo, la verdad es que llevo aprendiendo un montón de cosas hoy, he ido de aquí para alla por la escuela, he descubierto muchos sitios que no conocia, ¿Sabes que una voz me habló en Defensa contra Las Artes Oscuras? Un ente gamberro seguro, pero no estuve mucho allí, pues debía ir a las demás salas, la sala multiproposito es genial, tantas butacas y libros y espejos, A, y loss bichos esos tan feos, que estan bien para entrenar pero como te salten un ojo la has liado, no se como lanzaras un hechizo sino... —para cuando me doy cuenta, le he dicho todo mi día de una tirada, a veces no tengo remedio. >>Ai perdona... A veces me emociono más de la cuenta. Sin más, he venido a comer que me llamaba el hambre ¿Tu andas con algo interesante por aquí? — ya más calmado, me hago un sandwich de mermelada de mango y me lo como, pringándome entero la boca. — Oye, ¿Y ese chico solitario? A mi me dan miedo los de Slytherin, no me atrevía a acercarme.
Contenido oculto La actividad está ya en curso oficialmente a partir de ahora. Quienes deseen participar, dirigirse a este lugar; mi recomendación sería que participasen todos, no sólo porque creo es interesante sino porque es muy importante para el desarrollo de la trama del rol :3 @Amane @LuKe @Liza White @Bruno EVF @Nekita @Void Izumi @Steve Yops @Graecus @EliLover @GalladeLucario @Lucas Diamond @Hey Miguel @Noir @SweetSorrow La campana de la escuela sonó, con tal fuerza que se pudo sentir en todo el castillo, marcando oficialmente la hora de la cena. Ya era de noche, y los alumnos comenzaron a llenar el Gran Comedor, ocupando asientos a lo largo de las cuatro mesas de las casas. En general, todo el mundo se sentaba en la mesa de su correspondiente casa, pero no había ninguna regla que los obligara a hacerlo. Por lo tanto, había también algunos alumnos ubicados en mesas que no correspondían a sus casas. Raven Clearwater, por ejemplo, se encontraba sentada en la mesa de Gryffindor charlando animadamente con Elijah Zeller. En la mesa de Slytherin, en un extremo, se encontraba Wolfgang Zeller sentado en soledad, comiendo un poco de carne asada con puré de patatas, en silencio y al parecer disfrutando de su momento a solas…
Victoria Stone Un ente gamberro ¿eh? Creo que me recordaba a cierto poltergeist que seguía haciendo de las suyas. Escuché el resto de lo que decía con real interés y calma, hasta que no pude evitar sonreír al escuchar su disculpa. — La verdad es que me dejé guiar por las escaleras — respondí únicamente antes de dirigir la mirada hacia le susodicho chico. En menos de lo que quise darme cuenta, el comedor se había llenado de alumnos deseos de probar buena comida. Pero por lo que a mi respecta, ya había satisfecho mi apetito. Me puse en pie. >> Siento que debo hablar con él — expliqué a Kyle — Si quieres puedes venir, no creo que los de Slytherin te muerdan — sentencié finalmente antes de acercarme a la mesa de las serpientes, posicionando mi cuerpo en la banca enfrentada al joven — ¿Disfrutando de la soledad? — dije a modo de saludo con una sonrisa amistosa.
Daniel Brown Corrí durante diez minutos para conseguir unas buenas escaleras que me pudiesen traer lo antes posible. Se ve que deben tener un patrón de movimiento y que si vas en el momento exacto puedes llegar muy pronto a tu destino. ¡Y yo que pensaba que solo se quitaban cuando ibas a pasar! Tendré que estudiar los horarios... Al fin llegó el momento de comer algo en el comedor. En mi mesa había muy poca gente, nadie del primer año a excepción de Zeller. Y junto a él Victoria y un chico que no conocía. —Buff, qué pocas ganas de hablar ahora... —pensé mirando el asiento más lejano de donde se encontraban los tres—. Ese será una buena elección, sí. Me acerqué a la silla y tomé algo de carne.