Ya muy dañado, y envuelto en un manto de agua, Suicune embistió contra su rival con su Furia de Neptuno, aniquilándolo SUICUNE: Agua (Legendario) Salud: 20/200 Fuerza: 165 Resistencia: 230 Agilidad: 0/2 (85 de Velocidad) Movimientos: -Hidrobomba (70 Potencia, Agua) (Usos: 2/3) -Ventisca (70 Potencia, Hielo) (Usos: 2/3) -Paranormal (40 Potencia, Psíquico) -Mantoespejo (Devuelve por duplicado ataques especiales) (Usos: 1/2) TURBO: 0/75 -Furia de Neptuno: Fulminará con un potentísimo placaje bañado en agua al enemigo, ineludible. RATIO DE CAPTURA: 40
Devolví a Gengar a su pokeball y saqué rápidamente una vacia para capturar a la leyenda. --¡Adelante pokeball!
(Ah, fiu, menos mal n.n) Al ver que la pokeball se paró, no dudé en ir a cogerla. ¡Capturé a Suicune! Suspiré aliviada y monté en Sigiliph para localizar a Ukita y volver con el.
Casi muerta, llegué cerca de la Casacada. Era un lugar digno de ver, pero yo ya estaba demasiado cansada. Me recosté sobre una roca, devolví a Staravia a su pokéball y decidí dormir una siesta.
El lugar era tan hermoso como lo había imaginado… el lago, las rocas, la catarata, todo ello. Sencillamente magnífico. Liberé a Blastoise y a Togepi para sentirme acompañada, y los tres nos sentamos en unas rocas junto al lago para admirar un poco más el hermoso escenario. Contenido oculto @Ashareen
La roca era demasiado dura, mi estómago gruñía como si no hubiese comido en días. Me costaba mucho descansar un rato, así que me incorporé y me froté los ojos. De seguro debía tener unas ojeras súper marcadas. Me levanté de la roca y tomé mi bolso. —Tendré que caminar un poco y buscar algún sitio mejor para dormir—dije en un bostezo. Comencé a andar a paso lento, hasta que me encontré con una persona sentada entre unas rocas. Parecía un lugar muy cómodo, así que me paré atrás suyo y le pregunté: —¿Puedo sentarme contigo?
—Claro, no hay problema —respondí con cortesía, aunque sin voltearme. Blastoise se había zambullido al agua y ahora nadaba por el lago bajo mi atenta observación, mientras Togepi reía desde la comodidad de mi regazo.
Me derrumbé en el lugar y cerré los ojos. Una suave brisa corría y suspiré tranquila, era bastante relajante. —Mmmm... por cierto, ¿cuál es tu nombre?—Pregunté un tanto dormida mientras me apoyaba en una roca, aun con los ojos cerrados.
Estaba por decirle a la desconocida que no tenía porque decírselo, pero al girar para hacerlo me di cuenta que no era una desconocida. —Ah, eras tú Pauline… —dije, observando a la chica que había rescatado del Arrecife Plateado junto con Blastoise.
—Sí... qué casualidad, yo también me llamo Pauline—dije distraída. ¡¿Eh?! ¿Qué cosas estoy escuchando? Abrí los ojos y me incorporé rápidamente. A mi lado estaba Effy—. ¡Hey, Effy! Perdón, estoy muy dormida. ¿Cómo has estado?
—Se te nota, en cualquier momento caes desmayada al lago —repliqué sarcásticamente, mirando a la chica que había tomado asiento a mi lado—. He estado bien, entrenando duro, ¿verdad, Togepi? Le sonreí al tipo hada que se encontraba sobre mi falda, y Togepi soltó un simple "Chuki prii" emocionada, asintiendo con mi comentario.
—Es que... no sé, hace mucho que no descanso—dije ahogando un bostezo. Miré a su Togepi y sonreí, era muy tierno—. Suertudas ustedes, yo no he tenido casi tiempo de entrenar.
—Puedes entrenar con nosotras —le propuse con una sonrisa—. ¿Qué dices? Una batalla de dos o tres pokémon… ¿te apuntas? Me debes la batalla de la última vez después de todo...
Pauline decidió que estaba muy cansada para entrenar ahora, y la comprendí; la pobre parecía exhausta. Me puse de pie, troné los dedos y Blastoise regresó a mi lado desde el lago. Lo regresé a su pokebola y me monté en Skarmory tras liberarlo, había un lugar más que quería visitar nuevamente...