Gemelos en las canchas

Tema en 'Prince of Tennis' iniciado por Hikaruu Love, 12 Junio 2008.

?

¿Cual es tu tenista favorito? OwO

Poll closed 19 Septiembre 2008.
  1. Ryoma x3

    36.8%
  2. Eiji

    36.8%
  3. Tezuka

    5.3%
  4. Momoshiro

    0 voto(s)
    0.0%
  5. Fuji

    15.8%
  6. Kawamura

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    0.0%
  7. Oishi

    0 voto(s)
    0.0%
  8. Kaoru

    5.3%
  9. Inui

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  1.  
    ~Gris Ootori Fuji~

    ~Gris Ootori Fuji~ Usuario popular

    Acuario
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    Re: Gemelos en las canchas

    Karuu-chan!!!!!!! ya terminé de leer y la historia
    está sugoi, sugoi *O*... A mi me encantó la
    historia´está realmente sugoi, aunque confieso
    que hubieron partes donde me enredé @.@
    porque cambias del pasado al presente cuando
    describes o de primera te pasas a tercera persona
    demo... a pesar de todo es genial!!! Me encanta
    esadescripción detallada de cada uno de ellos
    ...
    Lo que no me gusta es el Momo xAnn... odio a esa
    pareja ¬¬ ... uhmm que más... ah!!!!!!!!!!Eiji y Hitomi
    son una linda pareja ... a mi me gustó omg!! y no dejes a
    mi Syusuke solo, si no tiene pareja aquí estoy yo
    ok ignórame!!!!!!!!!!!!
    que más... me dio risa Ryoga y la leche jajja pobre Hitomi
    no alcanzaba la leche ToT pero medio risa.. gomen ._.
    y tendría para comentarte muuuchas cosas.. en fin
    la cosa es que me gustó.... y mi seguirá leyendo xD
    ...
    espero el capítulo con ansias xD
    ...
    ...
    Bueno, bueno,Nos vemos!!!!!!
    Pórtese mallllll;)
    Gambatte ne!!!!
    y obviamente espero el siguiente capítulo^^

    *¡Sayonara minna ~~!*
     
  2.  
    Hikaruu Love

    Hikaruu Love Guest

    Re: Gemelos en las canchas


    es como una costumbre que tengo, xD
    pero para que no esten taaan fuera del tema, con eso del pasado y todo el enriiedo ese, en el quiiinto cap. vooi a poner "todo" el pasado de Hitomi, en especial de Hitomi ii Eiji
     
  3.  
    ~Gris Ootori Fuji~

    ~Gris Ootori Fuji~ Usuario popular

    Acuario
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    Re: Gemelos en las canchas

    Ok... demo... no me refería al pasado de Hitomi
    sino al describir la historia, es decir en tu descripción...
    mejor agrégame al msn para explicarte xD
     
  4.  
    Ayumi

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    Re: Gemelos en las canchas

    PARECEN HERMANAS LAS DOS ¬¬

    siento que me reemplazan ToT
    Ok no ._.
     
  5.  
    Sakura_112

    Sakura_112 Usuario popular

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    Re: Gemelos en las canchas

    Me gustó mucho el capi, pero ya quiero que lo continues porque me parece sospechoso que justo la personas que faltan son Ryoma y Sakuno.
    Bye...................
     
  6.  
    Hikaruu Love

    Hikaruu Love Guest

    Título:
    Gemelos en las canchas
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Ciencia Ficción
    Total de capítulos:
    14
     
    Palabras:
    3920
    Re: Gemelos en las canchas

    Yaa volvii!!... por favor, disculpen mi retraso, es que estoy teniendo un monton de problemas familiares, mi abuelo esta muy mal de salud y mi familia esta pensando en ir a visitarlo la semana que viene...eso nos trae el problema de que estare ausente dos semanas a partir del viernes de la semana proxima...T-T
    Pero no se preocupen por eso... ya que estoy preparando todo para inspirarme en ese hambiente campestre xD...

    buenoo noo quieroo hablkar mas del temaa... ya por fiin he terminado mii "fantastiico" RyoxSaku... no se me mueran pliiz... xD... espero que lo disfruten

    - ¿no será que...?

    - ¿Sucede algo, Hitomi-san? – preguntó intrigado Momoshiro-san

    -----------------------------------
    Capitulo 4° “Buscando tu piel” ~ Segunda parte
    -----------------------------------


    Me dí vuelta para verlo, me estaba mirando con una pequeña sonrisa en su rostro, al igual que todo el resto, por un momento pensé que estaba viendo mal, pero parpadeé un par de veces y parecía que no estaba tan mal de la vista como pensé. Me están ocultando algo.

    - Donde... ¿donde están Ryoma-niisan y Sakuno-san? – interrogué

    - quédate tranquila Hitomi-san – expresó Ann, mientras que Tomoka se reía disimuladamente al lado de esta.

    La gente que estaba a mí alrededor empezó a desaparecer, a excepción de Tomoka, Ann, Momoshiro, Fuji y por supuesto Eiji-kun, quienes siguieron ocultándome algo, que realmente interesaba. Parece que por fin cesaron y me dejaron descubrir lo que tenían entre las manos. Empezamos a caminar, por donde la mayoría de las personas estaba Ann me explicó que Sakuno tenia que ir a hacer unos cuantos mandados de parte de la entrenadora, pero, el paradero de Ryoma-niisan todavía se desconoce...

    - seguramente la acompaño – expresó Eiji con una expresión picara en su rostro.

    - no lo creo, Sakuno ya se sabe por lo menos las calles por donde su abuela le envía a hacer los mandados – explicaba Tomoka

    - en ese caso... ¿Dónde esta Ryoma-niisan?

    - que lenta eres, Hitomi-chan – parando en seco con el resto, yo me quedé unos pasos mas atrás.

    - seguramente Echizen ha estado siguiendo a Ryusaki – comentó Syusuke con esa típica sonrisa suya.

    Los miré a todos, uno por uno, y me dí cuenta que todos tenían la misma expresión que hace varios minutos atrás, esperando que yo misma diera en el clavo, sabiendo la respuesta, pero mirarlos a todos, parados con la misma expresión, era como ver un cuadro, todos con una sonrisa medio tétrica, ocultando algo. Dejé de pensar en eso, y me quedé viendo un punto blanco, pensando en las opciones que tenía, me quedé con la más obvia de todas ellas, tenían toda la razón del mundo, era realmente lenta, Sakuno mostraba todo el tiempo que sentía algo por mi hermano, seguramente Ryoma también por ella, solo que su maldito orgullo, muchísimo mas avanzado que la ultima ves que lo vi, lo tenia opacado y distanciado de sus sentimientos.

    - que tonta soy – me dije a mi misma.

    Me di la vuelta y empecé a caminar hacia la próxima cancha, donde todo el mundo estaba mirando aquel partido, el cual yo no sabía nada de nada, no me importó y solo seguí hacia delante, sintiendo cada paso que daban las chicas detrás mío y cada grito y suplica para que parara, por unos segundos pensé que Eiji también estaba gritando paré y los mire como si fuera que en el día no los hubiera visto, las chicas estaban a unos pasos míos todavía caminando hacia mí, mientras que los demás estaban casi en el mismo lugar que antes.

    - no me digas que te enojaste

    - para nada – contesté con una ligera negación.

    - ¿entonces por que no paraste cuando te lo pedimos?

    - simple costumbre – dije dándome vuelta, pero sin dar un solo paso – mi hermano siente algo por Sakuno.

    Más que una interrogación fue una afirmación, Ryoma siempre acepta los sentimientos de los demás, claro que sin darse cuenta, es como un espejo, refleja lo que nosotros le mostramos, por lo menos, de pequeño, ese espejo estaba tan reluciente, que parecía que te veías a ti mismo cuando te mostrabas ante este.

    - ¿y tu como sabes eso?

    - simple costumbre– empecé a caminar, a paso lento

    /○/○/○/ Ryoma /○/○/○/○

    Narrador: Hikaru ((o sea... ¡yo! ^^))

    Había visto como un cabello rojizo desaparecía entre la multitud de jóvenes que estaba viendo el partido de su hermana, su incógnita era la razón de su salida en ese momento y con aquella expresión de duda en su rostro, ¿le habrá pasado algo? Sin pensarlo dos veces hizo que sus compañeros le dieran paso para que el pudiera salir y se dirigió hacia donde la joven de ojos carmín se había ido. No tardo mucho en encontrarla, charlando con la entrenadora, y por la expresión medio rojiza de la joven en su rostro, seguramente estarían hablando de él. Ya conocía sus sentimientos, desde el año pasado ((N/A: ¡¡¿¿AÑO PASADOO??!! ¡QUE LENTO ERES, ECHIZEN!)).

    Pudo escuchar salir de la boca de la profesora aquella información que él necesitaba saber, Sakuno iría a hacerle unos mandados a su abuela, esperaba ser llamado por esta para que acompañé a la joven, así no se perdería tan fácilmente como solía hacerlo, pero no recibió ningún llamado, cosa que despertó un sentimiento de desesperación nuevo en él, al separarse las dos él decidió seguir a Sakuno, aunque sea de lejos, y lo hizo. Salio del instituto unos segundos después que ella para tomar distancia y luego la siguió lentamente, escondiéndose en cada lugar que podía.

    - ¿Qué demonios estoy haciendo? – escondiéndose en un angosto callejón, vigilando detenidamente como ella esperaba a que la luz del semáforo cambiara.

    Por fin la luz cambio, la gente empezando a caminar alrededor de ella fue lo que la hizo relacionar, se encontraba en sus sueños, pensando que alguien la estaba siguiendo y observando constantemente, sus piernas empezaron a moverse sin que ella se diera cuenta, caminando cabeza baja guiada por la gente que la rodeaba, sus pasos eran lentos y la gente al rededor empezaba a empujarla sin que ella pueda saber el motivo. La gente empezaba a desaparecer, dejándola a ella casi a la mitad de la calle y por fin pudo entender el motivo de las corridas y de los empujones, aquella luz del otro lado de la calle estaba a punto de cambiar de color, anunciándole que pronto los automóviles empezaran a moverse sin mucha piedad.

    Ahora sus piernas se tensaron y no respondían a las ordenes que su cerebro intentaba enviar, su pulso se acelero y por fin se movió, pero sus piernas seguían tensas, ¿entonces como era posible que ella este a unos pasos de la calle? Sintió unos brazos tomarla por la cintura y llevarla hacia el otro extremo de la calle, al abrir sus ojos, su mirar fue deslumbrada con un sorprendentemente conocido cabello negro verdoso un poco alborotado.

    - Ry... ¿Ryoma-kun? – logro pronunciar con un sonrojo notorio.

    - hmmp... ten mas cuidado la próxima vez – decía empezando a caminar sin un rumbo fijo.

    - ¡Ryoma-kun! – lo sostuvo del brazo para detenerlo, cosa que logro, pero él no le dirigía la mirada – que... ¿que haces aquí?

    Simplemente no respondió, él también se preguntaba lo mismo pero por más que intentara buscar esa respuesta no existía. Sakuno fue soltando el brazo de Ryoma lentamente, hasta que por fin él quedo libro, pero aun así, la misma pregunta se formulaba en su cabeza una y otra vez, como un eco que se podría decir que nunca terminaría. Llevó sus manos a ambos bolsillos del pantalón escondiéndolos de la vista y empezó a caminar a paso lento dejando atrás a una joven con las mismas interrogantes. Sin pensarlo, sus piernas nuevamente actuaban en contra de su voluntad caminando por el mismo camino que segundo atrás había tomado Ryoma, su rostro se torno de un color rojizo de solo pensar en lo que había pasado. Echizen Ryoma le había salvado la vida y ella todavía no le daba las gracias, levanto su mirada y estaba él frente a ella, caminando desinteresadamente por las calles llenas de locales deportivos los cuales parecían mirar de vez en cuando. Paró delante de ella, la cual por instinto también se detuvo, y se dio la vuelta mirándola fijamente a los ojos, con aquella expresión tan seria que lo caracterizaba.

    - ¿Qué quieres? – pregunto

    - e-etto... yo... –ocultando sus ojos tras su flequillo- te... quería... te quería agradecer por lo de hace... un rato – mostrando nuevamente sus ojos carmines con aquel toque infantil lo que provocó un sonrojo en el poseedor de aquellos ámbares, pero fue ocultado por su fiel gorra.

    - hmmp... no hay de que... – expresó.

    Sakuno empezó a dar tímidos pasos hacia donde estaba Ryoma, tambaleando de vez en cuando, bajó su vista para no encontrar la suya en ningún momento y no perder el control, lo pasó de largo y siguió caminando unos pasos más adelante que Ryoma. Esté solo se dedicó a mirar la espalda de la joven que se alejaba lentamente, hasta que se decidió y empezó nuevamente la persecución, empezó a caminar, ahora un poco más rápido, por el mismo sendero que había dejado Sakuno. Su imagen había desaparecido al atravesar una de las tantas puertas de un local renombrado de la zona.

    La observo desde afuera, a trabes del umbral de vidrio que mostraba una gran variedad de raquetas y todo el equipo deportivo necesario para jugar tenis, la vio hablando con el vendedor, bastante joven, un tanto animada, hasta que este se fue desapareciendo detrás de una puerta que se suponía conducir a la bodega del local. No lo pensó, solo actúo, entro al local llamando la atención de Sakuno, quien se dio vuelta para ver quien entraba al lugar.

    - ¿Qué haces aquí, Ryoma-kun? – interrogo con un fuerte rubor en su rostro.

    - hmmp... acompañándote.

    El sonrojo de la joven aumento hasta tan limite que sus mejillas le ardían de la sangre que circulaba por todo su rostro, desvío su mirada hacia la puerta por la cual minutos antes había desaparecido aquel vendedor. El lugar quedo en un silencio bastante perturbarte, creando un aura distante entre Sakuno y Ryoma.

    - aquí tienes – apareció el vendedor con unas cuatro bolsas en las manos – todo esto es para tu abuela, ¿segura que puedes llevarlo todo?

    - si, claro.

    Sostuvo dos bolsas, las cuales intento acomodar en sus manos como para que no les pese, pero al momento de agarrar las otras dos bolsas, ya no estaban en el lugar que ella las había dejado, empezó a buscar con la vista aquello que había “perdido”.

    -hmmp - expresó una voz detrás de ella – vamos

    Sakuno se dio vuelta y encontró la figura de Ryoma en la puerta del local con las otras dos bolsas que ella no encontraba. Salieron del local, como siempre Ryoma delante de Sakuno, y esta a paso lento, siguiéndolo.

    - ¿Tienes otra cosa para hacer? – interrogó aun caminando y sin dirigirle la mirada.

    - n-no...

    - hmmp... entonces, volvamos a Seigaku.

    - h-hai – murmuro.

    Sakuno estaba levemente sonrojada, y su respiración no ayudaba tanto que digamos, pensar que Ryoma la había seguido solo para acompañarla, haberle salvado la vida y luego haberla ayudado a llevar los pedidos de su abuela, era algo que no caviar en su mente. Dirigió su mirada hacia la espalda del joven, observándolo como siempre lo hacia cada vez que estaban cerca. Nuevamente él se detuvo, al frente de una pequeña heladería, la miro por unos segundos y luego desvío su mirada hacia Sakuno, quien lo miraba dudosa.

    - ¿quieres tomar algo? – interrogo con una pequeña sonrisa en su rostro.

    - e-etto... s-si... – pudo sacar esas palabras de su boca con un poco de inseguridad.

    Su pulso se acelero desbocadamente ante las pregunta reciente del joven, ¿será esto... una cita? Se cuestionó cada segundo que pasaba, y con cada pregunta que se hacia en su mente su alegría aumentaba hasta el punto de borrar toda esa inseguridad y cambiarla por una agradable sonrisa que al darse cuenta, hizo sonrojar al joven tenista, quien desvío la mirada.
    Esperaron a que la orden les llegara, cosa que no tardo mucho, ya que no había tanta gente prefirieron sentarse en uno de los bancos desocupados del lugar, a uno de los lados se podía ver la calle con poca gente a inundada por aquel tono medio anaranjado, que mostraba que ya era tarde. Se sentaron enfrentados, con ambas bolsas en el piso, intentaron desviar las miradas para no ocasionar mas sonrojos, pero aun así seguían mirándose de reojo, esperando a que el otro no se diera cuenta.

    - Go... gomenasai Ryoma-kun – expresaba con dificultad.

    El aludido la miro y pudo ver que ella formaba una falsa sonrisa intentando mantenerla.

    - ¿por que te disculpas? – debiendo la mirada, nuevamente se había sonrojado.

    - p-porque seguramente... mi abuela t-te dijo para q-que me si-siguieras – inquirió agachando la cabeza.

    - hmmp... yo... vine por mi cuenta – confesó

    Sakuno se sorprendió, levanto su mirar para encontrar aquellos ojos gatunos que tanto la hipnotizaban, esperando que estos le respondieran o por lo menos le dieran una señal para conocer aquellas palabras que tanto ansiaba escuchar. Al encontrarlos se quedó pegada a aquella mirada, no movió ningún músculo, y en parte se estaba olvidando de que necesitaba oxigeno, su pulsó se acelero más de lo normal, todo en ella daba brincos, pero de una alegría profunda. Estuvieron intercambiando miradas por un par de segundos, esperando que alguno de los dos diera señales de vida, y por arte de magia y por primera vez en toda la vida, Sakuno observó como Ryoma le dedicaba una sonrisa excesivamente amable.

    - vamos – aun sin quitar la sonrisa de su rostro

    Sakuno por unos segundos se quedó estática, intentando descubrir que era lo que pasaba en esos momentos, pero luego siguió a Ryoma con las bolsas en manos, siguieron caminando un par de minutos por las calles desoladas de la cuidad alumbrándoos por la luz anaranjada del ocaso, que cubría gran parta del cielo. Llegaron hasta la esquina del instituto en un profundo silencio el cual era un poco incomodo, viendo detenidamente cada paso que daba el otro aunque ninguno se diera cuenta de eso. Sakuno levanto su mirar para intentar divisar las puertas del Seigaku, al ver al frente encontró los portones abiertos mostrando una reacción tranquila en su rostro, que no paso desapercibido por el de mirada ámbar.
    Entraron tranquilamente en el campus del Seigaku y se dirigieron hacia las pistas de este, esperando encontrar a la entrenadora y en parte, la causante de todo eso. Se percataron que aquel lugar estaba desierto, no había rastro de vida en ninguna parte, las canchas estaban desiertas, todavía iluminadas por esos reflectores ubicados en cada esquina, en lo más alto de estas. Siguieron caminando en un silencio tétrico, como si de película de terror se tratara, lo único que escuchaban eran sus pasos y el respirar agitado de Sakuno, quien al ver una simple sombra se asustaba, Ryoma estaba al tanto de eso, viendo cada acción de esta apegándose a su cuerpo en busca de protección.
    Se dirigieron a la sección de estacionamientos, encontrando la conocida camioneta roja de Sumire, la cual parecía estar guardando algunas cosas en la baúl de esta, se detuvieron ante de llegar a ese lugar, alrededor de los árboles, los cuales le otorgaban una oscuridad pacifica para que Sumire no se diera cuenta de su presencia. La joven de mirada carmesí bajo la mirada a ver que aquel maravilloso día había llegado a su fin, que su amado príncipe se iría y posiblemente no tendrían mas tiempo para estar juntos, los dos solos.

    - Ryoma-kun... – murmuró lo bastante audible para los oídos del ámbar -... creo... creo que seria mejor que te fueras... muchas gracias por todo

    - ¿me estas... echando? – apareció de improvisto susurrando a unos centímetros de la oreja de la joven.

    Debe ser una ilusión, un espejismo, era imposible que Ryoma le estuviera hablando tan provocativamente, era demasiado torturante, además de un cambio total en su forma de ser ¿estará enfermo?

    - Ry... Ryoma-kun – susurro, al mismo tiempo que este iba recorriendo a su mejilla.

    Estaba paralizada, sus músculos no se movían, pero tampoco quería moverse, por favor... si esto es un sueño, no quiero despertar nunca... Su mano derecha recorrió su cintura, atrayéndola más hacia él, mientras que la otra mano se iba deslizando por el hombro hasta la mano de Sakuno, la cual tenía las dos bolsas juntas ahí. En un acto inesperado, Ryoma atrapó los labios de la poseedora de los carmines, quien estaba totalmente paralizada y no podía creer lo que estaba ocurriendo, Ryoma-kun... me esta... besando... correspondió lentamente el beso. El ambarino sujetó la mano de Sakuno y le sacó lentamente las bolsas que tenia esta en mano y haciendo desaparecer aquel mágico momento, separando sus labios.

    - vamos... – dijo sujetándola de la mano y arrastrándola hasta el auto estacionado.

    Se dispuso a acomodar todas las cajas llenas de papeles que tenia en el auto para poder esperar a Sakuno mientras terminaba te hacer los mandados que ella misma le había pedido. Acomodó la última caja en el fondo del baúl, sorprendiéndose del enorme espacio que tenía en este y ella ocupándolo todo con cajas desordenadas. Un par de pisadas la alertaron de que no estaba sola, levando la mirada, encontrándose con un par de ojos carmines realmente conocidos y otro par de ojos ámbares.

    - ¿Sakuno... Ryoma? ... ¿Qué hacen juntos a estas horas? – interrogó al ver las manos unidas de ambos jóvenes. Quedaron unos segundos en silencio, todoos se preguntaban lo mismo. – Bien, en ese caso, no importa mucho – agarrando las bolsas que tenia Ryoma – muchas gracias por tu ayuda Ryoma.

    Cerró el baúl y empezó a caminar hacia la puerta del conductor, sin esperar mas, abrió la puerta y se introdujo en el vehiculo.

    - hasta luego, Ryoma-kun – dijo dando la vuelta para escapar a sus penetrantes ámbares.

    Ryoma sujeto el delicado brazo de Sakuno, haciendo que esta se diera la vuelta para enfrentar el mirar del joven, el cual empezó a dibujó una sonrisa picara solo para la carmín. Se acercó nuevamente hacia la oreja de Sakuno provocativamente haciendo que a esta se le subiera toda la sangre a sus mejillas.

    - hasta luego – empezó a susurrar a centímetros de su oreja – mi querida Sakuno

    Continuara...

    Prox Cap.

    Hola! Aquí les habla Ryusaki Sakuno, hoy fue el mejor día de toda mi vida, Ryoma-kun me ha besado, y no solo eso, también, por primera vez desde que lo conozco, me ha llamado por mi nombre y no por mi apellido.
    En el próximo capitulo estará aquella cita pendiente de Hitomi y Eiji, todo lo que ocurrió entre ellos mientras yo estaba con Ryoma-kun, según lo que me comentaron, estuvieron hablando mucho del pasado... ¿Podremos saber lo que pasó hace muchos años entre ellos? ¿De que enfermedad estará hablando Hitomi?
    Los estaremos esperando... hasta la proxima!

    --------------------------------------------------------------------------------------------
    Espero que les haya gustado...
    a mi me tembló la mano en cada palabra que estaba escribiendo...xD... muchas gracias por todoo ii hasta luego!!


    Hikaru-chan!
     
  7.  
    Hikaruu Love

    Hikaruu Love Guest

    Título:
    Gemelos en las canchas
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Ciencia Ficción
    Total de capítulos:
    14
     
    Palabras:
    3920
    Re: Gemelos en las canchas

    Yaa volvii!!... por favor, disculpen mi retraso, es que estoy teniendo un monton de problemas familiares, mi abuelo esta muy mal de salud y mi familia esta pensando en ir a visitarlo la semana que viene...eso nos trae el problema de que estare ausente dos semanas a partir del viernes de la semana proxima...T-T
    Pero no se preocupen por eso... ya que estoy preparando todo para inspirarme en ese hambiente campestre xD...

    buenoo noo quieroo hablkar mas del temaa... ya por fiin he terminado mii "fantastiico" RyoxSaku... no se me mueran pliiz... xD... espero que lo disfruten

    - ¿no será que...?

    - ¿Sucede algo, Hitomi-san? – preguntó intrigado Momoshiro-san

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    Capitulo 4° “Buscando tu piel” ~ Segunda parte
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    Me dí vuelta para verlo, me estaba mirando con una pequeña sonrisa en su rostro, al igual que todo el resto, por un momento pensé que estaba viendo mal, pero parpadeé un par de veces y parecía que no estaba tan mal de la vista como pensé. Me están ocultando algo.

    - Donde... ¿donde están Ryoma-niisan y Sakuno-san? – interrogué

    - quédate tranquila Hitomi-san – expresó Ann, mientras que Tomoka se reía disimuladamente al lado de esta.

    La gente que estaba a mí alrededor empezó a desaparecer, a excepción de Tomoka, Ann, Momoshiro, Fuji y por supuesto Eiji-kun, quienes siguieron ocultándome algo, que realmente interesaba. Parece que por fin cesaron y me dejaron descubrir lo que tenían entre las manos. Empezamos a caminar, por donde la mayoría de las personas estaba Ann me explicó que Sakuno tenia que ir a hacer unos cuantos mandados de parte de la entrenadora, pero, el paradero de Ryoma-niisan todavía se desconoce...

    - seguramente la acompaño – expresó Eiji con una expresión picara en su rostro.

    - no lo creo, Sakuno ya se sabe por lo menos las calles por donde su abuela le envía a hacer los mandados – explicaba Tomoka

    - en ese caso... ¿Dónde esta Ryoma-niisan?

    - que lenta eres, Hitomi-chan – parando en seco con el resto, yo me quedé unos pasos mas atrás.

    - seguramente Echizen ha estado siguiendo a Ryusaki – comentó Syusuke con esa típica sonrisa suya.

    Los miré a todos, uno por uno, y me dí cuenta que todos tenían la misma expresión que hace varios minutos atrás, esperando que yo misma diera en el clavo, sabiendo la respuesta, pero mirarlos a todos, parados con la misma expresión, era como ver un cuadro, todos con una sonrisa medio tétrica, ocultando algo. Dejé de pensar en eso, y me quedé viendo un punto blanco, pensando en las opciones que tenía, me quedé con la más obvia de todas ellas, tenían toda la razón del mundo, era realmente lenta, Sakuno mostraba todo el tiempo que sentía algo por mi hermano, seguramente Ryoma también por ella, solo que su maldito orgullo, muchísimo mas avanzado que la ultima ves que lo vi, lo tenia opacado y distanciado de sus sentimientos.

    - que tonta soy – me dije a mi misma.

    Me di la vuelta y empecé a caminar hacia la próxima cancha, donde todo el mundo estaba mirando aquel partido, el cual yo no sabía nada de nada, no me importó y solo seguí hacia delante, sintiendo cada paso que daban las chicas detrás mío y cada grito y suplica para que parara, por unos segundos pensé que Eiji también estaba gritando paré y los mire como si fuera que en el día no los hubiera visto, las chicas estaban a unos pasos míos todavía caminando hacia mí, mientras que los demás estaban casi en el mismo lugar que antes.

    - no me digas que te enojaste

    - para nada – contesté con una ligera negación.

    - ¿entonces por que no paraste cuando te lo pedimos?

    - simple costumbre – dije dándome vuelta, pero sin dar un solo paso – mi hermano siente algo por Sakuno.

    Más que una interrogación fue una afirmación, Ryoma siempre acepta los sentimientos de los demás, claro que sin darse cuenta, es como un espejo, refleja lo que nosotros le mostramos, por lo menos, de pequeño, ese espejo estaba tan reluciente, que parecía que te veías a ti mismo cuando te mostrabas ante este.

    - ¿y tu como sabes eso?

    - simple costumbre– empecé a caminar, a paso lento

    /○/○/○/ Ryoma /○/○/○/○

    Narrador: Hikaru ((o sea... ¡yo! ^^))

    Había visto como un cabello rojizo desaparecía entre la multitud de jóvenes que estaba viendo el partido de su hermana, su incógnita era la razón de su salida en ese momento y con aquella expresión de duda en su rostro, ¿le habrá pasado algo? Sin pensarlo dos veces hizo que sus compañeros le dieran paso para que el pudiera salir y se dirigió hacia donde la joven de ojos carmín se había ido. No tardo mucho en encontrarla, charlando con la entrenadora, y por la expresión medio rojiza de la joven en su rostro, seguramente estarían hablando de él. Ya conocía sus sentimientos, desde el año pasado ((N/A: ¡¡¿¿AÑO PASADOO??!! ¡QUE LENTO ERES, ECHIZEN!)).

    Pudo escuchar salir de la boca de la profesora aquella información que él necesitaba saber, Sakuno iría a hacerle unos mandados a su abuela, esperaba ser llamado por esta para que acompañé a la joven, así no se perdería tan fácilmente como solía hacerlo, pero no recibió ningún llamado, cosa que despertó un sentimiento de desesperación nuevo en él, al separarse las dos él decidió seguir a Sakuno, aunque sea de lejos, y lo hizo. Salio del instituto unos segundos después que ella para tomar distancia y luego la siguió lentamente, escondiéndose en cada lugar que podía.

    - ¿Qué demonios estoy haciendo? – escondiéndose en un angosto callejón, vigilando detenidamente como ella esperaba a que la luz del semáforo cambiara.

    Por fin la luz cambio, la gente empezando a caminar alrededor de ella fue lo que la hizo relacionar, se encontraba en sus sueños, pensando que alguien la estaba siguiendo y observando constantemente, sus piernas empezaron a moverse sin que ella se diera cuenta, caminando cabeza baja guiada por la gente que la rodeaba, sus pasos eran lentos y la gente al rededor empezaba a empujarla sin que ella pueda saber el motivo. La gente empezaba a desaparecer, dejándola a ella casi a la mitad de la calle y por fin pudo entender el motivo de las corridas y de los empujones, aquella luz del otro lado de la calle estaba a punto de cambiar de color, anunciándole que pronto los automóviles empezaran a moverse sin mucha piedad.

    Ahora sus piernas se tensaron y no respondían a las ordenes que su cerebro intentaba enviar, su pulso se acelero y por fin se movió, pero sus piernas seguían tensas, ¿entonces como era posible que ella este a unos pasos de la calle? Sintió unos brazos tomarla por la cintura y llevarla hacia el otro extremo de la calle, al abrir sus ojos, su mirar fue deslumbrada con un sorprendentemente conocido cabello negro verdoso un poco alborotado.

    - Ry... ¿Ryoma-kun? – logro pronunciar con un sonrojo notorio.

    - hmmp... ten mas cuidado la próxima vez – decía empezando a caminar sin un rumbo fijo.

    - ¡Ryoma-kun! – lo sostuvo del brazo para detenerlo, cosa que logro, pero él no le dirigía la mirada – que... ¿que haces aquí?

    Simplemente no respondió, él también se preguntaba lo mismo pero por más que intentara buscar esa respuesta no existía. Sakuno fue soltando el brazo de Ryoma lentamente, hasta que por fin él quedo libro, pero aun así, la misma pregunta se formulaba en su cabeza una y otra vez, como un eco que se podría decir que nunca terminaría. Llevó sus manos a ambos bolsillos del pantalón escondiéndolos de la vista y empezó a caminar a paso lento dejando atrás a una joven con las mismas interrogantes. Sin pensarlo, sus piernas nuevamente actuaban en contra de su voluntad caminando por el mismo camino que segundo atrás había tomado Ryoma, su rostro se torno de un color rojizo de solo pensar en lo que había pasado. Echizen Ryoma le había salvado la vida y ella todavía no le daba las gracias, levanto su mirada y estaba él frente a ella, caminando desinteresadamente por las calles llenas de locales deportivos los cuales parecían mirar de vez en cuando. Paró delante de ella, la cual por instinto también se detuvo, y se dio la vuelta mirándola fijamente a los ojos, con aquella expresión tan seria que lo caracterizaba.

    - ¿Qué quieres? – pregunto

    - e-etto... yo... –ocultando sus ojos tras su flequillo- te... quería... te quería agradecer por lo de hace... un rato – mostrando nuevamente sus ojos carmines con aquel toque infantil lo que provocó un sonrojo en el poseedor de aquellos ámbares, pero fue ocultado por su fiel gorra.

    - hmmp... no hay de que... – expresó.

    Sakuno empezó a dar tímidos pasos hacia donde estaba Ryoma, tambaleando de vez en cuando, bajó su vista para no encontrar la suya en ningún momento y no perder el control, lo pasó de largo y siguió caminando unos pasos más adelante que Ryoma. Esté solo se dedicó a mirar la espalda de la joven que se alejaba lentamente, hasta que se decidió y empezó nuevamente la persecución, empezó a caminar, ahora un poco más rápido, por el mismo sendero que había dejado Sakuno. Su imagen había desaparecido al atravesar una de las tantas puertas de un local renombrado de la zona.

    La observo desde afuera, a trabes del umbral de vidrio que mostraba una gran variedad de raquetas y todo el equipo deportivo necesario para jugar tenis, la vio hablando con el vendedor, bastante joven, un tanto animada, hasta que este se fue desapareciendo detrás de una puerta que se suponía conducir a la bodega del local. No lo pensó, solo actúo, entro al local llamando la atención de Sakuno, quien se dio vuelta para ver quien entraba al lugar.

    - ¿Qué haces aquí, Ryoma-kun? – interrogo con un fuerte rubor en su rostro.

    - hmmp... acompañándote.

    El sonrojo de la joven aumento hasta tan limite que sus mejillas le ardían de la sangre que circulaba por todo su rostro, desvío su mirada hacia la puerta por la cual minutos antes había desaparecido aquel vendedor. El lugar quedo en un silencio bastante perturbarte, creando un aura distante entre Sakuno y Ryoma.

    - aquí tienes – apareció el vendedor con unas cuatro bolsas en las manos – todo esto es para tu abuela, ¿segura que puedes llevarlo todo?

    - si, claro.

    Sostuvo dos bolsas, las cuales intento acomodar en sus manos como para que no les pese, pero al momento de agarrar las otras dos bolsas, ya no estaban en el lugar que ella las había dejado, empezó a buscar con la vista aquello que había “perdido”.

    -hmmp - expresó una voz detrás de ella – vamos

    Sakuno se dio vuelta y encontró la figura de Ryoma en la puerta del local con las otras dos bolsas que ella no encontraba. Salieron del local, como siempre Ryoma delante de Sakuno, y esta a paso lento, siguiéndolo.

    - ¿Tienes otra cosa para hacer? – interrogó aun caminando y sin dirigirle la mirada.

    - n-no...

    - hmmp... entonces, volvamos a Seigaku.

    - h-hai – murmuro.

    Sakuno estaba levemente sonrojada, y su respiración no ayudaba tanto que digamos, pensar que Ryoma la había seguido solo para acompañarla, haberle salvado la vida y luego haberla ayudado a llevar los pedidos de su abuela, era algo que no caviar en su mente. Dirigió su mirada hacia la espalda del joven, observándolo como siempre lo hacia cada vez que estaban cerca. Nuevamente él se detuvo, al frente de una pequeña heladería, la miro por unos segundos y luego desvío su mirada hacia Sakuno, quien lo miraba dudosa.

    - ¿quieres tomar algo? – interrogo con una pequeña sonrisa en su rostro.

    - e-etto... s-si... – pudo sacar esas palabras de su boca con un poco de inseguridad.

    Su pulso se acelero desbocadamente ante las pregunta reciente del joven, ¿será esto... una cita? Se cuestionó cada segundo que pasaba, y con cada pregunta que se hacia en su mente su alegría aumentaba hasta el punto de borrar toda esa inseguridad y cambiarla por una agradable sonrisa que al darse cuenta, hizo sonrojar al joven tenista, quien desvío la mirada.
    Esperaron a que la orden les llegara, cosa que no tardo mucho, ya que no había tanta gente prefirieron sentarse en uno de los bancos desocupados del lugar, a uno de los lados se podía ver la calle con poca gente a inundada por aquel tono medio anaranjado, que mostraba que ya era tarde. Se sentaron enfrentados, con ambas bolsas en el piso, intentaron desviar las miradas para no ocasionar mas sonrojos, pero aun así seguían mirándose de reojo, esperando a que el otro no se diera cuenta.

    - Go... gomenasai Ryoma-kun – expresaba con dificultad.

    El aludido la miro y pudo ver que ella formaba una falsa sonrisa intentando mantenerla.

    - ¿por que te disculpas? – debiendo la mirada, nuevamente se había sonrojado.

    - p-porque seguramente... mi abuela t-te dijo para q-que me si-siguieras – inquirió agachando la cabeza.

    - hmmp... yo... vine por mi cuenta – confesó

    Sakuno se sorprendió, levanto su mirar para encontrar aquellos ojos gatunos que tanto la hipnotizaban, esperando que estos le respondieran o por lo menos le dieran una señal para conocer aquellas palabras que tanto ansiaba escuchar. Al encontrarlos se quedó pegada a aquella mirada, no movió ningún músculo, y en parte se estaba olvidando de que necesitaba oxigeno, su pulsó se acelero más de lo normal, todo en ella daba brincos, pero de una alegría profunda. Estuvieron intercambiando miradas por un par de segundos, esperando que alguno de los dos diera señales de vida, y por arte de magia y por primera vez en toda la vida, Sakuno observó como Ryoma le dedicaba una sonrisa excesivamente amable.

    - vamos – aun sin quitar la sonrisa de su rostro

    Sakuno por unos segundos se quedó estática, intentando descubrir que era lo que pasaba en esos momentos, pero luego siguió a Ryoma con las bolsas en manos, siguieron caminando un par de minutos por las calles desoladas de la cuidad alumbrándoos por la luz anaranjada del ocaso, que cubría gran parta del cielo. Llegaron hasta la esquina del instituto en un profundo silencio el cual era un poco incomodo, viendo detenidamente cada paso que daba el otro aunque ninguno se diera cuenta de eso. Sakuno levanto su mirar para intentar divisar las puertas del Seigaku, al ver al frente encontró los portones abiertos mostrando una reacción tranquila en su rostro, que no paso desapercibido por el de mirada ámbar.
    Entraron tranquilamente en el campus del Seigaku y se dirigieron hacia las pistas de este, esperando encontrar a la entrenadora y en parte, la causante de todo eso. Se percataron que aquel lugar estaba desierto, no había rastro de vida en ninguna parte, las canchas estaban desiertas, todavía iluminadas por esos reflectores ubicados en cada esquina, en lo más alto de estas. Siguieron caminando en un silencio tétrico, como si de película de terror se tratara, lo único que escuchaban eran sus pasos y el respirar agitado de Sakuno, quien al ver una simple sombra se asustaba, Ryoma estaba al tanto de eso, viendo cada acción de esta apegándose a su cuerpo en busca de protección.
    Se dirigieron a la sección de estacionamientos, encontrando la conocida camioneta roja de Sumire, la cual parecía estar guardando algunas cosas en la baúl de esta, se detuvieron ante de llegar a ese lugar, alrededor de los árboles, los cuales le otorgaban una oscuridad pacifica para que Sumire no se diera cuenta de su presencia. La joven de mirada carmesí bajo la mirada a ver que aquel maravilloso día había llegado a su fin, que su amado príncipe se iría y posiblemente no tendrían mas tiempo para estar juntos, los dos solos.

    - Ryoma-kun... – murmuró lo bastante audible para los oídos del ámbar -... creo... creo que seria mejor que te fueras... muchas gracias por todo

    - ¿me estas... echando? – apareció de improvisto susurrando a unos centímetros de la oreja de la joven.

    Debe ser una ilusión, un espejismo, era imposible que Ryoma le estuviera hablando tan provocativamente, era demasiado torturante, además de un cambio total en su forma de ser ¿estará enfermo?

    - Ry... Ryoma-kun – susurro, al mismo tiempo que este iba recorriendo a su mejilla.

    Estaba paralizada, sus músculos no se movían, pero tampoco quería moverse, por favor... si esto es un sueño, no quiero despertar nunca... Su mano derecha recorrió su cintura, atrayéndola más hacia él, mientras que la otra mano se iba deslizando por el hombro hasta la mano de Sakuno, la cual tenía las dos bolsas juntas ahí. En un acto inesperado, Ryoma atrapó los labios de la poseedora de los carmines, quien estaba totalmente paralizada y no podía creer lo que estaba ocurriendo, Ryoma-kun... me esta... besando... correspondió lentamente el beso. El ambarino sujetó la mano de Sakuno y le sacó lentamente las bolsas que tenia esta en mano y haciendo desaparecer aquel mágico momento, separando sus labios.

    - vamos... – dijo sujetándola de la mano y arrastrándola hasta el auto estacionado.

    Se dispuso a acomodar todas las cajas llenas de papeles que tenia en el auto para poder esperar a Sakuno mientras terminaba te hacer los mandados que ella misma le había pedido. Acomodó la última caja en el fondo del baúl, sorprendiéndose del enorme espacio que tenía en este y ella ocupándolo todo con cajas desordenadas. Un par de pisadas la alertaron de que no estaba sola, levando la mirada, encontrándose con un par de ojos carmines realmente conocidos y otro par de ojos ámbares.

    - ¿Sakuno... Ryoma? ... ¿Qué hacen juntos a estas horas? – interrogó al ver las manos unidas de ambos jóvenes. Quedaron unos segundos en silencio, todoos se preguntaban lo mismo. – Bien, en ese caso, no importa mucho – agarrando las bolsas que tenia Ryoma – muchas gracias por tu ayuda Ryoma.

    Cerró el baúl y empezó a caminar hacia la puerta del conductor, sin esperar mas, abrió la puerta y se introdujo en el vehiculo.

    - hasta luego, Ryoma-kun – dijo dando la vuelta para escapar a sus penetrantes ámbares.

    Ryoma sujeto el delicado brazo de Sakuno, haciendo que esta se diera la vuelta para enfrentar el mirar del joven, el cual empezó a dibujó una sonrisa picara solo para la carmín. Se acercó nuevamente hacia la oreja de Sakuno provocativamente haciendo que a esta se le subiera toda la sangre a sus mejillas.

    - hasta luego – empezó a susurrar a centímetros de su oreja – mi querida Sakuno

    Continuara...

    Prox Cap.

    Hola! Aquí les habla Ryusaki Sakuno, hoy fue el mejor día de toda mi vida, Ryoma-kun me ha besado, y no solo eso, también, por primera vez desde que lo conozco, me ha llamado por mi nombre y no por mi apellido.
    En el próximo capitulo estará aquella cita pendiente de Hitomi y Eiji, todo lo que ocurrió entre ellos mientras yo estaba con Ryoma-kun, según lo que me comentaron, estuvieron hablando mucho del pasado... ¿Podremos saber lo que pasó hace muchos años entre ellos? ¿De que enfermedad estará hablando Hitomi?
    Los estaremos esperando... hasta la proxima!

    --------------------------------------------------------------------------------------------
    Espero que les haya gustado...
    a mi me tembló la mano en cada palabra que estaba escribiendo...xD... muchas gracias por todoo ii hasta luego!!


    Hikaru-chan!
     
  8.  
    Ayumi

    Ayumi Entusiasta

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    Re: Gemelos en las canchas

    Gomen nee-chan
    tu conti la lei ayer,
    pero no tenia mucho tiempo
    aso que no pude postear
    pero ahora si
    estuvo.....
    ..............
    ................
    GENIAL...
    realmente tierno Ryoma...
    cuando la ayudo con las bolsas,
    y cuando fueron a la heladeria,
    y LO DEL BESO
    y lo ultimo que dijo
    "Hasta luego... Mi querida Sakuno"
    KKKKKYYYYAAAA!!!!!
    que lindo

    emmmmm... creo que me pase
    Bye... te cuidas
    y espero conti
     
  9.  
    Hikaruu Love

    Hikaruu Love Guest

    Re: Gemelos en las canchas

    De veras te gusto?... T-T....
    no sabes la alegria que me das...
    me ha costado bastante decidirme
    por como hacer ese RyoxSaku...
    me encanta esa pareja
    pero no se como adaptarla a la
    manera en la que escriboo... x3...

    Buenoo ahoora tengoo vastante tiempo
    para escribir el proximoo cap. ya que como
    mañana entro mas tarde al colegioo
    podré quedarme unos minutos más aqui... =D

    Beshoos ii cuidense!
     
  10.  
    Sakura_112

    Sakura_112 Usuario popular

    Sagitario
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    Re: Gemelos en las canchas

    Me encantó mucho el capi, en especial cuando Ryoma la siguió , cuando la besó y cuando se despidió de ella, en realidad me encantó todo.
    Hasta la próxima ok bye............ ;)
     
  11.  
    Hikaruu Love

    Hikaruu Love Guest

    Título:
    Gemelos en las canchas
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Ciencia Ficción
    Total de capítulos:
    14
     
    Palabras:
    3253
    Re: Gemelos en las canchas

    WIII!!! he regresado, gente! y con la primera parte del cap!!... justo a tiempo =D... que biien,,, bueno... muchas gracias a todas las personas que apoyan este fiic!! beshootes a todoos ii a leer!

    Narrador: Hitomi

    - ¿lista?...

    - si... supongo... – respondí un poco confusa, mientras buscaba con la mirada a alguien alrededor mío.

    -----------------------------------
    Capitulo 4° “Del presente... al pasado” ~ Primera Parte
    -----------------------------------


    Ya había pasado más de media hora de la “misteriosa” desaparición de Ryoma y Sakuno, la mayoría ya echaron sus conclusiones y todas con la misma rama, y yo creo darles la razón. Las campanas ya han sonado, anunciando el final del día escolar, con ella, la avalancha de joven apareció, saliendo rápidamente del edificio, como si fuera que este se caería en cualquier momento. Me había distraído mirando a toda la multitud de gente, pero volví a la realidad cuando Eiji me llamaba.

    - entonses... ¿A dónde quieres ir, Hitomi-chan? Nya – interrogo con esa cara tan infantil únicamente suya.

    - sabes... mis gustos no han cambiando ni un poco a como era hace tiempo - ¿adivinara o no adivinara lo que le dije?

    - hmmp... – se quedó pensando con un dedo en su mandíbula – entonses te llevaré a la mejor heladería que conozco – ¡bingo! adivino.

    Me reí por lo bajo, ninguno de los dos habíamos cambiado ni un poco en todo este tiempo que paso, claro, hablando de las personalidades, él seguía teniendo aquel carácter tan infantil que, junto con aquel rostro que tenia, era imposible no derretirse. Mientras que yo, bueno... sigo estando atada a los dulces, en especial a los helados, al parecer Eiji todavía se acuerda de eso. Salimos del Seigaku y empezamos a caminar por las calles hasta llegar a una enorme avenida, llena de centros comerciales, iluminada por millones de carteles de distintos colores fosforescentes, que llamaban la atención a kilómetros de distancia, restaurantes y... ¡ropa de marca!.... de no haber sido por que estaba con compañía, yo ya estaría babeando en frente de la vidriera. Miré a Eiji, tenia la mirada tranquila pero con un toque de nerviosismo en sus labios, se dio cuenta de que lo estaba mirando, y me miró por lo bajo, luego me esbozó una sonrisa, por la cual me ruborice al instante.

    - esta cuidad, ha cambiado mucho desde la ultima vez que vine – comente.

    - ¿de veras? Pues yo la veo igual que siempre – comentó mientras me agarraba de la mano – ¡vamos, es por ahí!

    Me dejé llevar por él, siguiéndolo unos pasos mas atrás, miré atentamente nuestras manos unidas, hace tiempo que no me llevaba de esta manera a algún lugar o sitio. Entramos en por una calle que, para mi era como el paraíso, lleno de locales de cosas dulces, uno de ellos era al que Eiji me estaba llevando, una pequeña heladería bastante hermosa, los adornos rústicos y las flores de distintos colores que adornaban cada rincón del pequeño local le daban un aire bastante romántico. Pedimos nuestra orden la cual era un helado de vainilla y otro de chocolate, por su puesto, el de chocolate era todo mío ((N/A: gorda...)). Miré a Eiji por lo bajo, mientras estábamos esperando los pedidos.

    - ¿sucede algo, Nya? – decía sorprendiéndome.

    - n-na-nada.... – tartamudeaba, se me era difícil auricular palabras en un momento como ese – es solo que... has cambiado – intenté buscar una buena escusa, al final, esa era la única que encontré.

    - ¿de veras crees eso? – Mirándome fijamente, logrando causarme un sonrojo – no creo haber cambiado mucho – decía mientras agarraba los pedidos – toma – entregándome mi helado con una tierna sonrisa en su rostro.

    Tomé el helado y sonreí en forma de agradecimiento, tuvimos que apartarnos de la fila y al salir de esta nos dirigimos al primer lugar disponible que encontramos, una pequeña mesa cuartada, cubierta con un mantel de colores pastel con una gran flor en el centro y el borde estaba con decorados de distintos tipos de flores. Nuestra mesa estaba a una esquina del gran ventanal del lugar, era un sitio perfecto, la sombra nos protegía pero aun así nos dejaba ver un poco del sol que intentaba alumbrar la calle.

    - ha pasado mucho tiempo, Hitomi-chan, Nya... – decía mientras degustaba el sabor de su helado – has crecido bastante.

    - ¿Cómo no iba a crecer?... me habías conocido cuando era apenas una niña – paraba para probar un poco del helado que tenia en mano – tenia que crecer.

    - ¿recuerdas el día en el que nos conocimos, Nya?

    - fue hace...

    - casi seis años – termino de decir.

    •○•○•○•○• Flash Back •○•○•○•○•

    /○/Narradora...Hitomi, Eiji y por supuesto Hikaru ((xD))/○/

    Creo que recuerdo ese día, estaba lloviendo tanto que casi se inunda la carpa del circo, Nya... – si, creo que fue por que por primera vez en mi vida mi hermano me había echo caso y me llevó a la practica – ajá, ese día estábamos todos emocionados, por que era la primera vez que habíamos invitados al publico a hacer una practica con nosotros...

    Una gran carpa en el horizonte era la señal para que aquella niña empezara a gritar, una gran carpa de distintos colores, todos tan llamativos y elegantes que le daban aquella aura de alegría y diversión que todo chico presiente. Aun siendo un día lluvioso como ese estaba levantada, mostrando bolsas de agua cargarse sobre los espacios y hundiendo gran parte de la carpa. Un taxi estacionó justo en la entrada del sitio, dejando ver a los pasajeros los cuales eran un joven de aparentemente diecisiete a dieciocho años de edad, de cabello negro verdoso descuidado y unos ojos ambarinos bastante atractivos, y al lado de este, una niña de pequeña estatura, de unos seis a siete años, que dejaba ver una gran sonrisa en su rostro, camuflado por su extravagante cabello castaño oscuro atado en dos pequeñas coletas que lo dejaban a la altura de los hombros y unos ojos medio marrones pasando a un tono más claro.

    - Ryoga – llamaba la chica empezando a caminar a paso rápido – vamos o se nos va a hacer tarde – la única respuesta que recibió fue un suspiro de resignación por parte del mayor.

    Siguió a la pequeña que ya estaba a pocos pasos de la entrada de aquel enorme lugar. Unos pasos antes de entrar una chica, un poco mas joven que Ryoga los había saludado cordialmente, y abriendo la enorme puerta de aquel sitio dando paso a una expresión de asombro por parte de Ryoga y la niña que lo acompañaba.

    En ese momento me pareciste realmente extraña, por el simple color de tu pelo – si yo era extraña, tu lo eras peor, tenias el cabello tan rojizo que se lo confundía con el fuego – ¡que mala eres, Nya! – ja, no te pongas así, solo era una broma.

    - Niños y niñas, me presentaré - decia una sombra, proveniente del centro del escenario, rodeado de humo, lo cual hacia mas interesante aquella aparicion - soy el anfitrion, animador y comandante de este hermoso y reconocido circo internacional, Daniel Shirtsuka, y les voy a presentar a las personas que les enseñaran las dansas y acrovacias que los ayudaran a ganar, a sus sempais, ellos los guiaran en rodo momento – explicaba un hombre de avanzada edad,



    De cabellos totalmente negros y ojos serios en un tono negro, llevaba una garbandina negra que le llagaba a los pies y un sombrero negro con toques rojos.
    Justo en el centro del escenario, estaban la mayoría de niños que había venido, los cuales superaban el numero de treinta, delante de estos estaba aquel hombre que supuestamente era el anfitrión del siguiente espectáculo, el cual irradiaba plena confianza y dedicación a su tarea. Detrás de él había toda una fila de los acróbatas y ayudantes, la mayoría tenia una sonrisa en sus rostros, haciendo que los jóvenes aspirantes que estaban frente a estos empezaran a tener un poco menos de nerviosismo. Habían explicado que solo tres personas de toda la multitud que había allí podrían quedarse en el circo, claro, con el permiso de los adultos a cargo de este, los cuales estaban sentados en las butacas para los espectadores del espectáculo.

    En los siguientes minutos fueron presentados cada personaje del circo que estaba presente en ese lugar, fueron también presentados cada niño que con nerviosismo respondían las preguntas que el anfitrión le hacia.

    Recuerdo que cuando les tocó elegir a su alumno, tú gritaste que querías estar conmigo – me parecías tan extraña, que quería saber más de ti, Nya - ¿solo por eso? – bueno...

    Cada uno de los sempais fue enseñándoles a sus respectivos alumnos los trucos más comunes y simples como para ser realizados por los jóvenes. Cada acto, movimiento o palabra que emitían era simplemente asombroso para los padres de todos los niños que estaban atentamente vigilando a sus hijos, sacando fotografías y videos para recordar aquellos momentos como ellos decían. Aquel chico de cabellos negro verdosos ya había desaparecido del lugar hace bastante tiempo, yéndose a su mundo de ensueños, mientras aunque se podía observar que estaba todavía recostado en una de las butacas.

    - baka, te quedaste dormido... – musitaba una pequeña.

    - ¡Hoi hoi! – Expresaba un joven de unos nueve o diez años detrás de ella, de cabellos rojisos brillantes y ojos azules, haciendo que esta se asustara un poco – así que tu serás mi alumna en este tiempo, O’chibi – comentaba alegre – soy Kikumaru Eiji

    - etto... soy... Echizen... Hitomi... – intentaba auricular las palabras-

    •○•○•○•○• Fin del Flash Back •○•○•○•○•

    - eras mala en ese momento, me habías ordenado –recalcando la ultima palabra – que te mostrara primero los trucos.

    - ¿de veras te habia dicho eso?

    - claro que sí – dando un brico en el asiento, haciendo que me sorprendiera.

    - ja, recordé algo... ese día me habías asustado mucho... y lo peor de todo, ¡es que lo sigues haciendo! - expresé con un poco de ironía en mis palabras mientras iba degustando las ultimas gotas de mi helado

    - ¿eh?... ¿de veras te sigo asustando?

    – Pues claro... me asustaste muchísimo ayer... no pensaba que estuvieras justamente en Seigaku

    – nya, yo también me asusté mucho al verte ayer... – decía con aquella expresión alegre en su rostro.

    Me quedé mirando un punto neutro de la pared ubicada justo detrás de Eiji, creo que me quedé así por unos minutos, pensando en algo que no creía tener sentido. Al estar en ese mundo, un sentimiento de tristeza y culpa me invadió, intenté buscar la razón por la que tenia ese sentimiento, pero por más que revolvía mi mente no la encontraba, no llegaba a ver la justificación para aquel sentido de culpa que tenia.

    - ¿en que piensas, nya? – preguntaba curioso, despertándome del trance en el que estaba.

    Lo miré directamente a los ojos, sonrojándome por verme descubierta, desvíe la mirada lo más rápido que pude hacía el ventanal, aun sintiendo toda la sangre en mis mejillas haciendo que estas ardieran. Río por lo bajo ante mi reacción.

    - en... nada.

    - me acorde de algo... –comentó – el momento en el que te entregaron la medalla, por haber ingresado al circo...

    •○•○•○•○• Flash Back •○•○•○•○•

    ... habías hecho la misma mueca que recién... ¿recuerdas?

    Unas horas luego de haber empezado las practicas, los pequeños niños habían caído exhaustos al suelo del escenario intentando recuperar el aliento. La mayoría de estos no había logrado llegar ha hacer la gran parte de las acrobacias que mostraban, pero con gran esfuerzo salieron igualmente con un gran premio, garantizando una entrada gratuita por todo un mes a toda la familia de los pequeños. Había llegado la hora de coronar al mejor de todos los niños de halan participado de aquel evento, los acróbatas y asistentes que habían participado en el evento fueron acomodando a sus alumnos frente a un gran escenario secundario, en el cual, el anfitrión había aparecido como por arte de magia, dejando una pequeña nube de humo que le salía por debajo de los pies.

    - niños y niñas, damas y caballeros de la tribuna – anunciaba – he visto cada una de las excelentes acrobacias que han hecho los jóvenes aquí presentes – moviendo una mano señalando a los niños que habían en el escenario principal – lastimosamente solo pudimos elegir a tres de todos ellos, los mejores de los mejores... los que estarán en cada acto en el que participemos – sacando un pequeño sobre blanco con toques dorados.

    Estabas sumamente nerviosa en ese momento... – pues claro, quería quedarme en el circo el tiempo que fuese necesario como para alejarme de mi hermano – ...si no fuera por Daniel-buchou no me habrías soltado más...

    - los tres jóvenes aspirantes que se podrán quedar son... Milenys Schert...

    Una niña fue alumbrada por uno de los reflectores, los cuales dieron el privilegio de mostrar a la niña recientemente nombrada. Una joven de unos 8 años, de cabellos ligeramente rubios llegando a los codos, con un ligero corte en V, y unos grandes y expresivos obres de un extraño color gris. Una sonrisa invadió su rostro al escuchar su nombre salir de la boca del anfitrión, fue llevada de la mano hasta el escenario por su maestra de acrobacias, hasta quedar justo frente a aquel anfitrión.

    - te mereces llevar esta medalla – colocándole una medalla de bronce alrededor del cuello – felicitaciones, pequeña... en el segundo lugar, esta... Ryo Miyabutsuki.

    Esta vez fue el turno de un joven, de la altura de un niño de casi diez años, de cabellos negros azabaches, y ojos azules como el cielo.
    Fue y se ubicó justo al lado de Milenys, recibiendo otra medalla.

    - felicitaciones, y ahora es el momento, de saber quien es... el jovencito, o jovencita... que ganó el primer lugar en el numero de acrobacias y una entrada especial para participar en el torneo nacional de salto... – dando una pausa para mirar a cada uno de los niños que estaban en el escenario, haciendo que la tensión aumentara...

    Detesté ese momento, nya, me estabas arañando tanto el brazo - ¿de veras?... ¿me perdonaras? – mmm... ¿Justo a estas alturas me pides perdón?... – como dicen... “es mejor tarde que nunca”

    -... la ganadora es, la jovencita Echizen Hitomi – anuncio finalmente

    •○•○•○•○• Fin del Flash Back •○•○•○•○•

    - fue en ese momento en el que me quedé totalmente blanca... – comente, mientras miraba fijamente su expresión - al igual que tu ahora... ¿Qué estas mirando?

    - mira, es el O’chibi – señalando al exterior del ventanal

    Miré hacia la parte en donde Eiji estaba apuntado, y como había dicho, Ryoma estaba pasando justo por en frente de donde nosotros estábamos, pero no estaba pasando solo, esta... ¡¿ACOMPAÑANDO A SAKUNO?!
    Estuve parpadeando un par de veces hasta que reaccioné, si nos veían juntos él me delataría, miré a Eiji, se podría decir que estaba pegado al vidrio, le agarre de la cabeza y lo obligue a que mirara hacia el lado contrario del ventanal. Por suerte, o eso parecía, no nos habían visto, seguían caminando, para mi gusto, demasiado cerca, es la primera vez que veo caminar a Ryoma con otra chica tan cerca, casi siempre la deja medio metro atrás, pero estos iban tan cerca...

    - ¿Por qué has hecho eso, nya? – interrogó mirándome, cuando ya lo había soltado.

    - por el simple hecho de que hubiéramos arruinado la magia si nos hubieran visto – mentí, Ryoma, supuestamente, no sabia que yo estaba con Eiji, seguramente se habrá olvidado de mi.

    – tienes razón...

    - siempre tengo razón

    - ¡hay que seguirlos! – gritó haciendo que casi me cayera del susto que me provoco.


    ¿Seguirlos o no seguirlo?... ¿¿quieren saber que pasaraa??...
     
  12.  
    Hikaruu Love

    Hikaruu Love Guest

    Título:
    Gemelos en las canchas
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Ciencia Ficción
    Total de capítulos:
    14
     
    Palabras:
    3253
    Re: Gemelos en las canchas

    WIII!!! he regresado, gente! y con la primera parte del cap!!... justo a tiempo =D... que biien,,, bueno... muchas gracias a todas las personas que apoyan este fiic!! beshootes a todoos ii a leer!

    Narrador: Hitomi

    - ¿lista?...

    - si... supongo... – respondí un poco confusa, mientras buscaba con la mirada a alguien alrededor mío.

    -----------------------------------
    Capitulo 4° “Del presente... al pasado” ~ Primera Parte
    -----------------------------------


    Ya había pasado más de media hora de la “misteriosa” desaparición de Ryoma y Sakuno, la mayoría ya echaron sus conclusiones y todas con la misma rama, y yo creo darles la razón. Las campanas ya han sonado, anunciando el final del día escolar, con ella, la avalancha de joven apareció, saliendo rápidamente del edificio, como si fuera que este se caería en cualquier momento. Me había distraído mirando a toda la multitud de gente, pero volví a la realidad cuando Eiji me llamaba.

    - entonses... ¿A dónde quieres ir, Hitomi-chan? Nya – interrogo con esa cara tan infantil únicamente suya.

    - sabes... mis gustos no han cambiando ni un poco a como era hace tiempo - ¿adivinara o no adivinara lo que le dije?

    - hmmp... – se quedó pensando con un dedo en su mandíbula – entonses te llevaré a la mejor heladería que conozco – ¡bingo! adivino.

    Me reí por lo bajo, ninguno de los dos habíamos cambiado ni un poco en todo este tiempo que paso, claro, hablando de las personalidades, él seguía teniendo aquel carácter tan infantil que, junto con aquel rostro que tenia, era imposible no derretirse. Mientras que yo, bueno... sigo estando atada a los dulces, en especial a los helados, al parecer Eiji todavía se acuerda de eso. Salimos del Seigaku y empezamos a caminar por las calles hasta llegar a una enorme avenida, llena de centros comerciales, iluminada por millones de carteles de distintos colores fosforescentes, que llamaban la atención a kilómetros de distancia, restaurantes y... ¡ropa de marca!.... de no haber sido por que estaba con compañía, yo ya estaría babeando en frente de la vidriera. Miré a Eiji, tenia la mirada tranquila pero con un toque de nerviosismo en sus labios, se dio cuenta de que lo estaba mirando, y me miró por lo bajo, luego me esbozó una sonrisa, por la cual me ruborice al instante.

    - esta cuidad, ha cambiado mucho desde la ultima vez que vine – comente.

    - ¿de veras? Pues yo la veo igual que siempre – comentó mientras me agarraba de la mano – ¡vamos, es por ahí!

    Me dejé llevar por él, siguiéndolo unos pasos mas atrás, miré atentamente nuestras manos unidas, hace tiempo que no me llevaba de esta manera a algún lugar o sitio. Entramos en por una calle que, para mi era como el paraíso, lleno de locales de cosas dulces, uno de ellos era al que Eiji me estaba llevando, una pequeña heladería bastante hermosa, los adornos rústicos y las flores de distintos colores que adornaban cada rincón del pequeño local le daban un aire bastante romántico. Pedimos nuestra orden la cual era un helado de vainilla y otro de chocolate, por su puesto, el de chocolate era todo mío ((N/A: gorda...)). Miré a Eiji por lo bajo, mientras estábamos esperando los pedidos.

    - ¿sucede algo, Nya? – decía sorprendiéndome.

    - n-na-nada.... – tartamudeaba, se me era difícil auricular palabras en un momento como ese – es solo que... has cambiado – intenté buscar una buena escusa, al final, esa era la única que encontré.

    - ¿de veras crees eso? – Mirándome fijamente, logrando causarme un sonrojo – no creo haber cambiado mucho – decía mientras agarraba los pedidos – toma – entregándome mi helado con una tierna sonrisa en su rostro.

    Tomé el helado y sonreí en forma de agradecimiento, tuvimos que apartarnos de la fila y al salir de esta nos dirigimos al primer lugar disponible que encontramos, una pequeña mesa cuartada, cubierta con un mantel de colores pastel con una gran flor en el centro y el borde estaba con decorados de distintos tipos de flores. Nuestra mesa estaba a una esquina del gran ventanal del lugar, era un sitio perfecto, la sombra nos protegía pero aun así nos dejaba ver un poco del sol que intentaba alumbrar la calle.

    - ha pasado mucho tiempo, Hitomi-chan, Nya... – decía mientras degustaba el sabor de su helado – has crecido bastante.

    - ¿Cómo no iba a crecer?... me habías conocido cuando era apenas una niña – paraba para probar un poco del helado que tenia en mano – tenia que crecer.

    - ¿recuerdas el día en el que nos conocimos, Nya?

    - fue hace...

    - casi seis años – termino de decir.

    •○•○•○•○• Flash Back •○•○•○•○•

    /○/Narradora...Hitomi, Eiji y por supuesto Hikaru ((xD))/○/

    Creo que recuerdo ese día, estaba lloviendo tanto que casi se inunda la carpa del circo, Nya... – si, creo que fue por que por primera vez en mi vida mi hermano me había echo caso y me llevó a la practica – ajá, ese día estábamos todos emocionados, por que era la primera vez que habíamos invitados al publico a hacer una practica con nosotros...

    Una gran carpa en el horizonte era la señal para que aquella niña empezara a gritar, una gran carpa de distintos colores, todos tan llamativos y elegantes que le daban aquella aura de alegría y diversión que todo chico presiente. Aun siendo un día lluvioso como ese estaba levantada, mostrando bolsas de agua cargarse sobre los espacios y hundiendo gran parte de la carpa. Un taxi estacionó justo en la entrada del sitio, dejando ver a los pasajeros los cuales eran un joven de aparentemente diecisiete a dieciocho años de edad, de cabello negro verdoso descuidado y unos ojos ambarinos bastante atractivos, y al lado de este, una niña de pequeña estatura, de unos seis a siete años, que dejaba ver una gran sonrisa en su rostro, camuflado por su extravagante cabello castaño oscuro atado en dos pequeñas coletas que lo dejaban a la altura de los hombros y unos ojos medio marrones pasando a un tono más claro.

    - Ryoga – llamaba la chica empezando a caminar a paso rápido – vamos o se nos va a hacer tarde – la única respuesta que recibió fue un suspiro de resignación por parte del mayor.

    Siguió a la pequeña que ya estaba a pocos pasos de la entrada de aquel enorme lugar. Unos pasos antes de entrar una chica, un poco mas joven que Ryoga los había saludado cordialmente, y abriendo la enorme puerta de aquel sitio dando paso a una expresión de asombro por parte de Ryoga y la niña que lo acompañaba.

    En ese momento me pareciste realmente extraña, por el simple color de tu pelo – si yo era extraña, tu lo eras peor, tenias el cabello tan rojizo que se lo confundía con el fuego – ¡que mala eres, Nya! – ja, no te pongas así, solo era una broma.

    - Niños y niñas, me presentaré - decia una sombra, proveniente del centro del escenario, rodeado de humo, lo cual hacia mas interesante aquella aparicion - soy el anfitrion, animador y comandante de este hermoso y reconocido circo internacional, Daniel Shirtsuka, y les voy a presentar a las personas que les enseñaran las dansas y acrovacias que los ayudaran a ganar, a sus sempais, ellos los guiaran en rodo momento – explicaba un hombre de avanzada edad,



    De cabellos totalmente negros y ojos serios en un tono negro, llevaba una garbandina negra que le llagaba a los pies y un sombrero negro con toques rojos.
    Justo en el centro del escenario, estaban la mayoría de niños que había venido, los cuales superaban el numero de treinta, delante de estos estaba aquel hombre que supuestamente era el anfitrión del siguiente espectáculo, el cual irradiaba plena confianza y dedicación a su tarea. Detrás de él había toda una fila de los acróbatas y ayudantes, la mayoría tenia una sonrisa en sus rostros, haciendo que los jóvenes aspirantes que estaban frente a estos empezaran a tener un poco menos de nerviosismo. Habían explicado que solo tres personas de toda la multitud que había allí podrían quedarse en el circo, claro, con el permiso de los adultos a cargo de este, los cuales estaban sentados en las butacas para los espectadores del espectáculo.

    En los siguientes minutos fueron presentados cada personaje del circo que estaba presente en ese lugar, fueron también presentados cada niño que con nerviosismo respondían las preguntas que el anfitrión le hacia.

    Recuerdo que cuando les tocó elegir a su alumno, tú gritaste que querías estar conmigo – me parecías tan extraña, que quería saber más de ti, Nya - ¿solo por eso? – bueno...

    Cada uno de los sempais fue enseñándoles a sus respectivos alumnos los trucos más comunes y simples como para ser realizados por los jóvenes. Cada acto, movimiento o palabra que emitían era simplemente asombroso para los padres de todos los niños que estaban atentamente vigilando a sus hijos, sacando fotografías y videos para recordar aquellos momentos como ellos decían. Aquel chico de cabellos negro verdosos ya había desaparecido del lugar hace bastante tiempo, yéndose a su mundo de ensueños, mientras aunque se podía observar que estaba todavía recostado en una de las butacas.

    - baka, te quedaste dormido... – musitaba una pequeña.

    - ¡Hoi hoi! – Expresaba un joven de unos nueve o diez años detrás de ella, de cabellos rojisos brillantes y ojos azules, haciendo que esta se asustara un poco – así que tu serás mi alumna en este tiempo, O’chibi – comentaba alegre – soy Kikumaru Eiji

    - etto... soy... Echizen... Hitomi... – intentaba auricular las palabras-

    •○•○•○•○• Fin del Flash Back •○•○•○•○•

    - eras mala en ese momento, me habías ordenado –recalcando la ultima palabra – que te mostrara primero los trucos.

    - ¿de veras te habia dicho eso?

    - claro que sí – dando un brico en el asiento, haciendo que me sorprendiera.

    - ja, recordé algo... ese día me habías asustado mucho... y lo peor de todo, ¡es que lo sigues haciendo! - expresé con un poco de ironía en mis palabras mientras iba degustando las ultimas gotas de mi helado

    - ¿eh?... ¿de veras te sigo asustando?

    – Pues claro... me asustaste muchísimo ayer... no pensaba que estuvieras justamente en Seigaku

    – nya, yo también me asusté mucho al verte ayer... – decía con aquella expresión alegre en su rostro.

    Me quedé mirando un punto neutro de la pared ubicada justo detrás de Eiji, creo que me quedé así por unos minutos, pensando en algo que no creía tener sentido. Al estar en ese mundo, un sentimiento de tristeza y culpa me invadió, intenté buscar la razón por la que tenia ese sentimiento, pero por más que revolvía mi mente no la encontraba, no llegaba a ver la justificación para aquel sentido de culpa que tenia.

    - ¿en que piensas, nya? – preguntaba curioso, despertándome del trance en el que estaba.

    Lo miré directamente a los ojos, sonrojándome por verme descubierta, desvíe la mirada lo más rápido que pude hacía el ventanal, aun sintiendo toda la sangre en mis mejillas haciendo que estas ardieran. Río por lo bajo ante mi reacción.

    - en... nada.

    - me acorde de algo... –comentó – el momento en el que te entregaron la medalla, por haber ingresado al circo...

    •○•○•○•○• Flash Back •○•○•○•○•

    ... habías hecho la misma mueca que recién... ¿recuerdas?

    Unas horas luego de haber empezado las practicas, los pequeños niños habían caído exhaustos al suelo del escenario intentando recuperar el aliento. La mayoría de estos no había logrado llegar ha hacer la gran parte de las acrobacias que mostraban, pero con gran esfuerzo salieron igualmente con un gran premio, garantizando una entrada gratuita por todo un mes a toda la familia de los pequeños. Había llegado la hora de coronar al mejor de todos los niños de halan participado de aquel evento, los acróbatas y asistentes que habían participado en el evento fueron acomodando a sus alumnos frente a un gran escenario secundario, en el cual, el anfitrión había aparecido como por arte de magia, dejando una pequeña nube de humo que le salía por debajo de los pies.

    - niños y niñas, damas y caballeros de la tribuna – anunciaba – he visto cada una de las excelentes acrobacias que han hecho los jóvenes aquí presentes – moviendo una mano señalando a los niños que habían en el escenario principal – lastimosamente solo pudimos elegir a tres de todos ellos, los mejores de los mejores... los que estarán en cada acto en el que participemos – sacando un pequeño sobre blanco con toques dorados.

    Estabas sumamente nerviosa en ese momento... – pues claro, quería quedarme en el circo el tiempo que fuese necesario como para alejarme de mi hermano – ...si no fuera por Daniel-buchou no me habrías soltado más...

    - los tres jóvenes aspirantes que se podrán quedar son... Milenys Schert...

    Una niña fue alumbrada por uno de los reflectores, los cuales dieron el privilegio de mostrar a la niña recientemente nombrada. Una joven de unos 8 años, de cabellos ligeramente rubios llegando a los codos, con un ligero corte en V, y unos grandes y expresivos obres de un extraño color gris. Una sonrisa invadió su rostro al escuchar su nombre salir de la boca del anfitrión, fue llevada de la mano hasta el escenario por su maestra de acrobacias, hasta quedar justo frente a aquel anfitrión.

    - te mereces llevar esta medalla – colocándole una medalla de bronce alrededor del cuello – felicitaciones, pequeña... en el segundo lugar, esta... Ryo Miyabutsuki.

    Esta vez fue el turno de un joven, de la altura de un niño de casi diez años, de cabellos negros azabaches, y ojos azules como el cielo.
    Fue y se ubicó justo al lado de Milenys, recibiendo otra medalla.

    - felicitaciones, y ahora es el momento, de saber quien es... el jovencito, o jovencita... que ganó el primer lugar en el numero de acrobacias y una entrada especial para participar en el torneo nacional de salto... – dando una pausa para mirar a cada uno de los niños que estaban en el escenario, haciendo que la tensión aumentara...

    Detesté ese momento, nya, me estabas arañando tanto el brazo - ¿de veras?... ¿me perdonaras? – mmm... ¿Justo a estas alturas me pides perdón?... – como dicen... “es mejor tarde que nunca”

    -... la ganadora es, la jovencita Echizen Hitomi – anuncio finalmente

    •○•○•○•○• Fin del Flash Back •○•○•○•○•

    - fue en ese momento en el que me quedé totalmente blanca... – comente, mientras miraba fijamente su expresión - al igual que tu ahora... ¿Qué estas mirando?

    - mira, es el O’chibi – señalando al exterior del ventanal

    Miré hacia la parte en donde Eiji estaba apuntado, y como había dicho, Ryoma estaba pasando justo por en frente de donde nosotros estábamos, pero no estaba pasando solo, esta... ¡¿ACOMPAÑANDO A SAKUNO?!
    Estuve parpadeando un par de veces hasta que reaccioné, si nos veían juntos él me delataría, miré a Eiji, se podría decir que estaba pegado al vidrio, le agarre de la cabeza y lo obligue a que mirara hacia el lado contrario del ventanal. Por suerte, o eso parecía, no nos habían visto, seguían caminando, para mi gusto, demasiado cerca, es la primera vez que veo caminar a Ryoma con otra chica tan cerca, casi siempre la deja medio metro atrás, pero estos iban tan cerca...

    - ¿Por qué has hecho eso, nya? – interrogó mirándome, cuando ya lo había soltado.

    - por el simple hecho de que hubiéramos arruinado la magia si nos hubieran visto – mentí, Ryoma, supuestamente, no sabia que yo estaba con Eiji, seguramente se habrá olvidado de mi.

    – tienes razón...

    - siempre tengo razón

    - ¡hay que seguirlos! – gritó haciendo que casi me cayera del susto que me provoco.


    ¿Seguirlos o no seguirlo?... ¿¿quieren saber que pasaraa??...
     
  13.  
    Ayumi

    Ayumi Entusiasta

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    Re: Gemelos en las canchas

    PRIMERA EN LEER LA CONTI
    (Sera por que tu me dijiste jejeje)
    Que genial conti!!!
    Ahora me esta quedando un poco mas claro lo del pasado de ellos
    y Eiji en realidad nunca cambia
    tenia con salir que los iba a espiar
    HITOMI HASLE CASO!!!
    te daras cuenta de como es tu hermano con Sakuno

    bueno...
    aqui esperare conti ^^
     
  14.  
    Sakura_112

    Sakura_112 Usuario popular

    Sagitario
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    Pluma de
    Escritora
    Re: Gemelos en las canchas

    Me gustó mucho la conti, en especial la manera en como narraron sus recuerdos Eiji y Hitomi. Espero que Eiji y Hitomi sigan a Ryoma y a Sakuno.
    Hasta la próxima ok bye.................
     
  15.  
    ~Gris Ootori Fuji~

    ~Gris Ootori Fuji~ Usuario popular

    Acuario
    Miembro desde:
    8 Marzo 2008
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    529
    Pluma de
    Escritora
    Re: Gemelos en las canchas

    Sugoi, sugoi, kakkoii desu yo, Karu-chan!!!
    Bello, precioso, hermoso, una descripción
    Apasionada, me encanta, tienes una hermosa
    Descripción, aunque mada mada dane!!!
    Pero lo haces interesante, aunque lo admito
    Que mucha descripción sin sentido me aburre
    Demo… me encanta como lo haces y ¡¡¡Kyaaaa!!!
    Fue un RyoSaku, precioso, amé este RyoSaku
    Aunque no soy devota de esa pareja pero bueee
    Uwaaa~~ practica más y te saldrá perfecto xD
    Nee!!! No subas muchos capítulos
    seguidos porque me los perderé y quiero
    estar al corriente…
    Nos vemos!!!!!!!!!!!!
    Y pórtese mal…
    y si hace travesuras invite xD!!!
    Gambatte ne!!!!!!!!
    wii~~
    ~~Dewa Mata
     
  16.  
    Hikaruu Love

    Hikaruu Love Guest

    Re: Gemelos en las canchas

    Muchas gracias a todas las personas que dejan mensajes,
    ^^
    ((ESPEREN!!)) no se desesperen, no traigo todavía el fic...
    pero les prometo que lo publicare tan rápido lo termine
    ((espero que sea pronto T-T))
    solo me vengo a despedir de ustedes, ya que hoy me
    voy de vacaciones, y probablemente no tenga computadora
    para conectarme ii hablar con ustedes
    Pero no se preocupen, ya he planeado todo,
    tengo mi fiel acompañante,
    mi peque cuaderno ^^U xD
    jajaja...

    bueh... saludos a todos ii hasta la proxiima
    beshootttes!! (K
     
  17.  
    ~Gris Ootori Fuji~

    ~Gris Ootori Fuji~ Usuario popular

    Acuario
    Miembro desde:
    8 Marzo 2008
    Mensajes:
    529
    Pluma de
    Escritora
    Re: Gemelos en las canchas

    Oohhhhhhhh ya me castraste,
    ¡Rayos! Tan concentrada que
    estaba leyendo la historia,
    eres la tercera que lo hace y…
    te voy a matar, tan interesante
    que estaba la historia waaa~~~
    bueno, como siempre me encantó
    la historia está realmente sugoi
    sugoi, sugoi… Por cierto, este
    comentario es del capítulo, “Del
    presente al pasado” es que no sé
    si subiste otro capítulo, si lo hiciste
    ya mero la leo… Puesto que ya me
    enamoré de tu historia…Okeh~ y de
    Hitomi y Eiji-kun…kyaaa!! Lindos ^^
    Aunque claro, debo decidirme por una
    Pareja, conozco a otra chica que escribe
    De Eiji y también es sugoi…
    Bueno, bueno, nos vemos y pórtese mal…
    ¡¡¡Gambatte ne!!!
    ~ Dewa mata.
     
  18.  
    mane

    mane Guest

    Re: Gemelos en las canchas

    Esta muy buena tu historia estoy pegada a la copu, quiero saber mas de ryomis y saku y la gran persecucion que se va a montar ahi
     
  19.  
    LucyCullen

    LucyCullen Guest

    Re: Gemelos en las canchas

    hola!!
    soy nueva en tu fic ^^
    escribis muy bien ¡Me encanta!
    segui asi ;)
    me alegro que Ryoma haya besado a Sakuno
    conti prontooo
    suerte
    byes!!



    pd: ¿de que parte de argentina sos? yo las vacaciones las termino recien esta semana xD
     
  20.  
    ~Sunzure Russo~

    ~Sunzure Russo~ Fanático

    Capricornio
    Miembro desde:
    21 Junio 2006
    Mensajes:
    1,167
    Pluma de
    Escritora
    Re: Gemelos en las canchas

    jajajaja!!1
    buenisimo!!!!!
    jajajajaja...
    me quede en shock!...
    caundo ryo hizo eso¬¬....
    OH MY GOOD!!!!
    mi ojos no creian lo que leia!!!!....
    demasiado bueno!!!!!
    y eiji y hitomi!
    ni se diga!!!
    espero conty^^
    bye!!
     
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  1. Ayumi
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