--Pronto sabrás--le dije sonriendo levemente a rojo mientras mawile sonreia alegre ya que esta soňaba bien--
--Pues ya ni se Jaja--le dije sonriendo levemente a rojo mientras veia a mawile dormida con su sonrisa--
Mawile dormía profundamente pero aun asi sonreia por su sueňo feliz --Aww--Dije sonriendo mientras veia a mawile--
A Mawile le picaba un poco la cabeza, y no era enano precisamente, medía la mitad que Lopunny o Lucario, y se rascó con sus manitas —Bueno, pero no te fíes mucho
—Hmm, está bien... —añadí, hasta que sentí a Sylveon montarse a mi hombro— Estás pesadita Sylveon se enojó un poco, soltando un gruñido para demostrarlo —No estás gorda...
Mawile se desperto sonriendo un poco y esta bostezo --Hola mawile--le dije sonriendo levemente a mawile y esta solo trato de dormir--
Sylveon gruñía con fuerza, mirándome con rabia desde mi hombro —Dije que no estás gorda, si no que me duele cuando te subes de golpe...
Al escucharme a mi y a Yair, Sylveon se calmó, y comenzó a lamerme la cara —Jaja, a veces pienso que es bipolar
--pero aun asi es genial--Le dije sonriendo a rojo mientras mawile se despertaba otra vez y es ponia en mi cabeza--
Sylveon no se molestó por lo que dije —Aún así esta cosita es adorable.., —sonreí y la cargué frente a mí, sonriendo alegre—
--Porque todos los pokemon se suben a mi cabeza--pregunte sonrieendo mientras mawile se reia un Poco--
Me había quedado dormido, con Sylveon durmiendo sobre mi pecho, roncando un poco, bostecé un poco, mientras me estiraba
Habíamos llegado finalmante al complejo vacacional, y observé todo con ilusión; ¡éste lugar era una maravilla! Echamos a correr Glaceon y yo, recorriendo con la mirada algo embobadas todas las cosas que había para pasar el rato. Entonces recordé en dejarles disfrutar también a todo mi equipo, y todos aparecieron frente a nosotras para, en cuestión de segundos, dispersarse por el lugar con completa libertad. Decidí dejar libres a Lugia y Suicune también para que pudieran divertirse por igual y ambos se fueron por su lado, con la diferencia de que Lugia se fue a volar por los alrededores. Miré a todos con una sonrisa y luego recordé algo, a lo que suspiré con molestia. —Ya me dejó solita...—comenté para mi misma y junto a Sylveon y Glaceon, fuimos a buscar al entrenador. Fue cuestión de minutos verlo junto a Yair no muy lejos de mi posición. Me acerqué al primero e inflé mis mofletes a modo de berrinche al estar frente a él. —Gracias por irte y dejarnos solas, eh. —dije no muy molesta, y esbocé una sonrisa dejando eso de lado para revolverle el cabello a Yair de forma juguetona. —Cuanto tiempo sin verte Yair, ¿cómo has estado?