Solte a Lucario en el suelo--¡¿Que realidas!? ¡la realidad esta clara, eres un malisimo padre, esa es la realidad! --le grite enojada
--Tu sabes cual es! La forma en que actua contigo, la forma en que te mira, esta todo claro! Y tu lo sabes!--Grita mi padre-)
Yair, tranquilo nunca creere a tu padre se que tu amas a Mitsuki--le dije sonriendo aunque por dentro estaba enojada aún
Levante la mirada y la veo --Casi todas las cosas que dijo eran reales...--Le respondi mientras bajaba la cabeza de nuevo--
Tras levantarme y acercarme a Mizuki y Yair pude entender el por qué éste estaba tan triste —Su padre ya está aquí...
Me senté en el suelo, luego empecé a leer relatos sobre apariciones y otros sucesos paranormales en ciertos lugares de Galeia —Hm, interesante
—Muy bien, el Claro Pincel… Skarmory, ¡¿por qué demonios me trajiste aquí?! —le pregunté a mi pokémon de acero apenas descendimos sobre el claro. El tipo acero me ignoró y se dedicó a seguir comiendo sus bayas… debía haberlo imaginado, este condenado siempre iba a donde crecían las bayas más ricas. Sin más que hacer, me eché sobre el césped a observar un poco el cielo, admirando su extensión mientras esperaba a que mi pokémon terminara su aperitivo.