Yair, que nombre más peculiar... pero dejé eso de lado para hacer la pregunta que me carcomía desde que lo vi. —Dime Yair, ¿vas a contarme qué hacías desmayado en el medio del camino?
—Oh —dije, preocupada. Nunca pensé que podría ser algo tan serio como una enfermedad o algo así—. ¿Y te sucede muy seguido? Debe ser bastante problemático...
Ugh, la conversación se estaba tornando triste y lúgubre... detestaba este tipo de conversaciones. Entonces fue cuando noté que él no estaba desarmado. —¿También eres entrenador pokémon?
—Oye, oye, ¿a dónde vas? —lo detuve antes de que se alejara solo—. No puedo dejarte marchar así solo, quién sabe lo que te puede pasar. Yo iba al Centro Pokémon, ¿quieres venir conmigo?
Regresé a Squirtle a su respectiva pokebola y me puse a caminar con el tal Yair, el cual ahora sonreía. Bueno, por lo menos no seguía con esa mirada triste que parecía que iba a caerse al suelo y nunca levantarse, eso debía ser algo bueno. —Yo acabo de comenzar mi viaje, éste es recién el primer lugar que visito, ¡ni siquiera he tenido una batalla pokémon hasta ahora! —comenté para impedir que se formara un silencio incómodo—. Por eso me dirigía al Centro Pokémon, tal vez ahí podía ver que hacer a continuación.
Me quedé pensativa ante su pregunta, realmente no había pensado tanto, por ahora sólo iba a ir al Centro y ver desde allí que hacía... —No lo sé —confesé, algo nerviosa pero refusándome a admitirlo—. Iba a averiguar acerca de las medallas, pero supongo que antes debería entrenar un poco, obtener práctica... quizás atrapar nuevos pokémon también...
—Sí tu lo dices... —repliqué sin mucha convicción. Seguimos avanzando, supuse que el Centro no debía estar muy lejos ya—. ¿Y tú hacia dónde te dirigías antes de desmayarte?
--Pues estaba buscando a unos amigos pero descubri que se habian ido... asi que no tenia rumbo-- dije sonriendo--
"Huh. Menudos amigos deben ser si te abandonaron aún sabiendo de tu enfermedad..." me dije para mis adentros, preguntándome que tipo de personas eran estos amigos de él. —Ya que estás sin rumbo, ¿quieres acompañarme a entrenar a mis pokémon? Aún soy nueva a todo esto y me vendría bien la ayuda de alguien con experiencia —le sonreí, quizás así lograría convencerlo...
—Espera, ¿por cuál camino? —pregunté, curiosa—. Supongo que para entrenar deberíamos salir de la ciudad, ¿cierto? Tú eres el experimentado, ¿qué ruta sugieres que tomemos?
--Mira aqui puedes entrenar hay varias rocas con las cuales tus pokes tienen que romperlas con sus ataques eso es lo que hacia yo para empezar--le dije apuntando una roca--Esa roca estaria bien para romperla intentalo--