Me levanté de la mesa al terminar de comer y salí de allí muy enfadada. Una se escapa y el otro se va sin avisar. Paseé por las calles de la ciudad sola mirando al suelo y con un humor de perros. A lo lejos vi a Destiny pero no me inmuté y seguí mi camino.
Me levanté de la mesa al terminar de comer y salí de allí muy enfadada. Una se escapa y el otro se va sin avisar. Paseé por las calles de la ciudad sola mirando al suelo y con un humor de perros. A lo lejos vi a Destiny pero no me inmuté y seguí mi camino.
Salí de la sede algo aburrido, ya no tenia nada que hacer así que fui al centro pokemon donde la enfermera Joy los curo de inmediato y le pedi que si venian un par de niños llamados Emily o Ukita les diera una nota que decia "Me adelantare, a fin de cuentas no podremos hacer mucho si Ukita y yo no nos hablamos y en lo que concierne a Starly pídele a Joy que lo envié al sig. C.P o si llegamos a verno s me lo das" — Bueno Cyndaquil...Duskull vayamos a la ruta 305 a explorar un poco
Llegue nuevamente a Tempera y empecé a buscar una casa amarilla con el recien capturado Azurril en brazos, la encontre y toque la puerta — Disculpen... ¿hay alguien en casa? — pregunté
Una niñita con dos lacitos azules sonrió al ver al pokémon bebé que tanto ansiaba fuera su compañero. --¡Ay, muchas muchas gracias! --dijo con una linda sonrisa de oreja a oreja--. Pensé que nadie leería el anuncio que colgué en InterDex. ¡Gracias de verdad! --agarró el pokémon en brazos y lo acarició--. Hola, pequeñín. ¡Encantada! Mi nombre es Gala --se le presentó al pokémon, sonriente. Luego se dio cuenta de algo, soltó al pokémon en el suelo (que comenzó a dar saltos a su alrededor) y hurgó en sus bolsillos hasta sacar cuatro botecitos--. Ten. Los cogí de la farmacia de papá. Son tuyos, como prometí --sonrió. ¡"¡Captúralo! 1" finalizada! Obtienes: Máx PS, Ginseng, Carburante, Hierro.
— Muchas gracias — le dije con una sonrisa — Espero que te diviertas con el pequeño — añadí y volví a mi camino hacia la ruta 305
En ese instante recordé que Destiny tendría mi mochila con todas mis cosas, al final tendría que ir hacia ella... Di media vuelta y me acerqué. --Dame mi mochila. --le dije de mala gana.
--Anda, eres tú... Toma.-- Le dije entregándosela. --Lo siento...-- Bajé mi cabeza, haciendola entender que me resignaba. --Hay veces en las que me paso bastante, y creo que esta fué una de ellas...--
Cogí la mochila y me la coloqué. La miré y sonreí disimuladamente. Di media vuelta y caminé hacia la sede del torneo. Seguro que ya me había retrasado... Pero paré en seco. ¿Por qué soy tan blanda...? --¿No vienes? --le pregunté muy seria.
--No, yo no voy. Estoy nerviosa por cosas. Mañana será un día especial para mí, pero tambien triste...-- Me di media vuelta, ahora hay que dejar que mi impulso me lleve a donde quiera.
Suspiré y me lo pensé dos veces, pero la seguí. Me daba igual llegar tarde al torneo. Me senté en un banco cercano y le señalé que se sentara. --Aún estoy mosqueada contigo, eso que te quede claro, pero... ayyy, dime que te ocurre anda. --le sonreí. ¡Soy demasiado blandaa!
No sé si hacerle caso... ¿Y si me ataca? Bueno, da igual. Me senté a su lado, al fin y al cabo, era la única a quien se lo prodría contar. --Es que... mañana es mi cumpleaños y, será el primer año sin mi madre, peeeeeero...-- Después me puse a pensar... ¡¿A quién le importa eso?! --Son cosas sin importancia, no te preocupes.--
Me recosté en el banco y acto seguido le sonreí. --Osea, haber si lo he entendido, ¿estas triste porque mañana es tu cumpleaños? Des... --en ese instante me crucé de piernas para su lado.-- ¿No superastes ya eso? Además, si estas así no te daré regalo de cumpleaños ¡eh! --reí. --Bueno... --me levanté del banco. --creo que ya va siendo hora de ir al torneo. ¡Nos vemos luego! Y me fui corriendo a las instalaciones.
--Superarlo lo superé, pero eso no es lo mismo...--Susurré cruzando mis brazos. --Espera... ¿Regalo de cumpleaños?-- ¿¡Me va a regalar algo!? Sorprendente, asombrosamente sorprendente...
Salí de la sede del torneo con mi primer combate completado de una forma exitosa- ¡A comer!- mis estomago era pequeño por lo cual me daba hambre seguidamente, empece a caminar hacia el centro pokémon con ganas de comer.
Jo... ¿Ahora que hago? Miré a Charmander, y empecé a acariciarle. --Creo que soy la más débil de todos... Yo, y mis estúpidas fantasías de querer tener el equipo de mi padre... Ni siquiera he podido evolucionar un solo pokémon. Esto es muy difícil...--Me quejé mirando hacia el frente. --Y encima mañana es un día especial... Voy a odiar este año, en serio.-- Me puse en pie, y cogí a Charmander. No podía hacer otra cosa, con lo que esperaré a White, frente al C.P. Me senté por el lado derecho de la puerta, a ver si mi compañera salía pronto. Empecé a jugar con Charmander para disimular un poco, pero no se me daba bien, así que no sé si se notará.
Había llegado al centro pokémon, ciego por el hambre solo pude entrar corriendo- ¡Comida!- exclame ya en el comedor buscando algun asiento y un poco de comida.
Dios santo... ¡Me aburroooo! Esto sin White es igual que un día sin reírse. --¿Tanto se tarda? Jo...-- Charmander empezó a hacer el tonto por ahí, pero no se alejaba mucho de mí. Y si... Puede ser una tontería pero... Ahora que caigo, si el Garchomp de mi padre estaba suelto, ¿significa eso que los demás andaran por ahí? Espero que sí, echo mucho de menos a esos pokémon... Y si no me equivoco, tal vez, consiga volver a ver a su Charizard ¡Su Charizard negro!
30 minutos después de entrar al centro pokémon salí de el junto con mi Charmeleon. --Bien es hora de entrenar para la segunda ronda-- Junto con Flame nos fuimos corriendo a la mitad de la ciudad.
En eso, empiezo a oír ruidos provenientes de enfrente de mí. Sólo vi a Alpha, una cara conocida ahora, pero ahora me sentía demasiado tímida como para levantarme y acercarme, con lo que sólo contemplé desde lejos. Saqué a Poochyena de su Pokéball, para que también jugara junto a Charmander. Es la única manera de que los pokémon cachorros se entrenen sin ser demasiado duro.