Escuché con atención al hombre que decia llamarse Chuma, luego de saludar a Emily y presentarle a Rowlet. Ya el profesor me había comentado el añadido del traductor, así que con solo dejar el Pokegear en el bolsillo de la camisa ya tenía el medio para entendernos. En cuanto Chuma dejó de hablar y agradecí por los cebos, entré a su casa a buscar ropa, siempre ante la atenta mirada de su extraño Scizor. Adentro encontré, mas que nada, pantalones. Y como había dicho Chuma, todos me quedaban demasiado grandes. Tuve que solucionar el problema con una cuerda de cáñamo que al parecer aquí usaban como cinturón. Con respecto a la camisa, solo habían ejemplares parecidos a los que Chuma estaba usando en ese momento, y con el tamaño de esas cosas era algo impensable. Luego de meditar mucho, decidí que lo mejor era darle un estilo mas Udanico a mi propia camisa. Así, arranqué las mangas sin cuidado y me deshice de aquellos botones que me delataban como un extranjero en esta región. Luego de una leve vacilación, rompí el bolsillo en donde había estado guardando el Pokegear y lo ajusté en mi cintura, bien sujeto por la cuerda que estaba usando de cinturón. Me deshice por fin de toda marca que evidenciara que aquella camisa tuviera algun tipo de lujo, como el cuello o las costuras de abajo, y lo que quedó al final fue una especie de chaleco de quinta mano. Me la puse entonces, y cambié mis botas por un par de sandalias iguales a las que Chuma tenía puestas. Extrañamente, me sentí bien con mi nueva apariencia, a pesar de que seguramente parecía un sin-techo. Me sentía más ligero. Dejé el resto de mi ropa en aquella casa, imaginando que Chuma a lo mejor le iba a prender fuego. Bueno, yo no iba a poder llevarmela, apenas tenía espacio para las cosas que obtuviera en aquella región. Salí de la casa entonces, encarando a Chuma y su intimidante Scizor.-- He visto otras posibles salidas de esta ciudad. ¿Debería seguir alguna, o que me aconseja usted? Podría volver de donde vine y practicar para captu... eh... hacerme amigo de los pokémon que vea, pero de los que encontré a pocos le caía bien, y de todas formas, volver sobre mis pasos podría ser una perdida de tiempo.
Le miró al llegar, y sonrió. —Mejoraste muchísimo tu ropa, sin duda. >> ¿Salidas? Hm. Esta ciudad es la más grande y capital de Udan, y es el punto de salida para alcanzar el resto. Si quieres un camino largo hasta la siguiente ciudad, ve al norte; te encontrarás con la Colina Kilima, un lugar algo complicado de atravesar; no es mi recomendación ir allá tan pronto, desde luego, aún sois muy débiles por aquí. Al oeste se encuentra las famosas Charcas Mabwawa, un lugar donde hay multitud de pokémon, ¡pero asegúrate de llevar algún anzuelo para pescar! Y al este te encontrarás el Desierto Jangwa, extenso, inhóspito, pero con varios pokémon interesantes y posibilidades de exploración para un extranjero como tú.
Lo pensé. El mejor camino que se me ofrecía era el oeste y las Charcas Mabwawa. Además, podría encontrar buenos pokémon allí. El problema era simple: no tenía ninguna caña, ni joyas para comprarla. --Supongo que tendré que buscar un trabajo primero para comprar una caña--deduje.--Gracias por la información y por la ropa. Visitaré el mercado.
—¡Por cierto! —exclamó Chuma, antes de que Drake se alejase—. Podríais participar en el Desafío de las Marcas, también. A estas alturas, hasta los capitanes menores os darían una paliza, claramente... pero sus pruebas quizá sí que sean más de vuestro nivel, y superarlas es una manera espléndida de entrenar y ganar joyas. Si os interesa, en esta ciudad se encuentra uno de los capitanes, Rahisi. Preguntad por él en el centro de la ciudad.
Emily Hodges Hum... así que los pokémon de aquí tenían diferentes personalidades y según eso había una manera u otra de atraparlos, siendo que los cebos eran la manera más efectiva. Perfecto, con eso entonces teníamos toda la información que necesitaba para seguir adelante. Escuché también la conversación entre Drake y Chuma, conociendo así que teníamos tres posibles salidas desde la ciudad y que podíamos hablar con Rahisi, uno de los capitanes, para hacer su prueba. Miré a Litten con un sonrisa. —Entonces nosotros pasaremos por el mercado y después hablaremos con el capitán~ ¡Gracias por todo, Chuma! —y con esas palabras me alejé junto al tipo fuego, en busca del mercado.
Luego de que aquel adorable Rockruff se uniera a nuestro pequeño grupo, nos apresuramos en dejar atrás el paso sinuoso entre los acantilados y adentrarnos más en el territorio de la isla de Udan. Y ahora, al parecer, habíamos llegado a lo que parecía ser la civilización… una auténtica ciudad udaniense. Cuando me encontré dentro de la ciudad, decidí que era hora de contactar al profesor Abeto, por lo que saqué la Pokégear y llamé al número del laboratorio. Menuda fue mi sorpresa cuando la voz que me respondió fue otra totalmente diferente a la del profesor… ¡era Maji! ¡Finalmente había podido hacer funcionar aquel aparato traductor! Pude hablar finalmente con Maji, esta vez sin señas mediante, y entre él y Abeto me enteré de lo que había descubierto Emily, así como de unas pocas cosas más. Siguiendo instrucciones de Maji, logré localizar a Chuma y le solicité ropas de Udan. Ingresé a su hogar y me cambié a las ropas que él dijo pertenecían originalmente a su hermana; me coloqué un bikini celeste, y sobre éste una camisa blanca (totalmente desabotonada para mayor comodidad) y una falda corta también blanca. Unas sandalias chatas hechas de madera completaban aquel atuendo; era bastante playero, pero a juzgar por lo poco que había visto por aquí eso era exactamente lo que se usaba por estos lugares, de modo que no tenía queja alguna. Tras agradecerle a Chuma, éste me contó algo que Abeto no había mencionado; el Desafío de las Marcas. Despertó mi interés, ciertamente, pero… primero debía volverme más fuerte aún, eso estaba claro. Miré a Rowlet y Rockruff y les sonreí; era hora de continuar con la exploración.
Volvía al fin a Ciudad Mkuu luego de un largo rato afuera, con un pokémon acompañante más y un trabajo ya hecho. ¿Como sabria quien me había encomendado el trabajo cuantos Pyukumuku había salvado y cuantos no? Esperaba no tener problemas con aquello. Me dirigí entonces directamente al mercado, dispuesto a resolver aquello lo antes posible.
El regreso a Ciudad Mkuu (como la había llamado Maji la última vez que hablamos a través de la Pokégear) fue bastante más rápido de lo esperado. Rowlet miraba a su alrededor con fascinación; se notaba que su personalidad curiosa simplemente quería volar alrededor del lugar y examinarlo todo. Rockruff, por su parte, parecía tan alegre como siempre; daba saltitos mientras caminábamos, contento de que habíamos llegado bien a destino. No nos costó demasiado volver a hallar el mercado, pues aún recordaba las instrucciones de Chuma. Una parte de mi quería ir a buscar a ese tal capitán Rahisi… pero sabía que debía hacer esto primero. Por lo tanto, ingresé al mercado sin pensarlo dos veces.
Lucas Diamond Al acabar con Rockruff Liza y yo avanzamos hacia el poblado que se encontraba frente a nosotros, ya que Dante nos había dicho que se tomaría su tiempo allí. Qué raro, ¿le pasaría algo...? Ya en la ciudad quedé sorprendido por su estética. No parecía nada urbanita, ni la mitad que las ciudades de Galeia. No sabía qué hacer o adónde ir, así que llamé a Abeto, y en poco tiempo nos puso al corriente de todo, tanto a mí como a Liza. El pokegear llevaba ya un traductor incorporado y debíamos buscar a Chuma para que nos dejase algo de ropa y nos diera más información Así nos dirigimos hacia su casa. Una vez allí nos prestó algunas de las vestimentas más comunes por Udan. Una ropa algo peculiar, a decir verdad, pero servía para pasar desapercibido. Yo tomé una camiseta playera suya, de color verde, y unas bermudas azules. No era nada especialmente "fashion", pero me agradaba. Los pies iban mínimamente protegidos por unas chanclas de lo más rudimentarias, pero suficientes igualmente. Nos informamos acerca de la "captura" de pokémon, del mercado, y lo más importante: de la prueba de Rahisi. ¡El reto de las marcas parecía estupendo! Entusiasmado le agradecía a Chuma toda su ayuda y fui en busca del capitán, para comenzar ya cuanto antes. —¡Qué guay el reto de las marcas! ¿No crees, Liza? La prueba parece de lo más interesante, ¡apúntate conmigo! —le propuse—. Vamos a conseguir el reto y a conseguir una audiencia con el hombre inmortal. Tras el pequeño diálogo, nos pusimos a buscar al capitán. Contenido oculto Liza White cuando estés etiqueta a GL y empezamos ><
Liza White ¡Ciudad Mkuu, aquí estamos! Adentrarnos en el primer núcleo de población de Udan supuso un gran cambio en todo cuanto había visto del lugar hasta ahora. Pude ver las casas de lo más rústicas, las vestimentas de las personas y cómo estas parecían observarnos tanto a Lucas como a mí con miradas extrañadas. Ciertamente era incómodo llamar tanto la atención, pero el profesor Abeto y Maji ya nos informaron a todos sobre lo que debiamos hacer ahora: ir a casa del amigo de Maji, quien nos aguardaba sin problemas, y utilizar su ropa para pasar desapercibidos en este nuevo ambiente. ¡Y dicho y hecho! Aceleramos el paso atravesando calles menos transitadas, con Umiko y Kiba (pues así había apodado al nuevo integrante del equipo) correteando a mi lado, ajenos a la situación. Me alegró ver que se llevaron bien, al menos sería más divertido así. —Es aquí, ¿verdad, Lucas? —le pregunté al chico, justo frente a la puerta que creía la indicada. Y antes de poder asentir como respuesta, el hombre nos dejó pasar para ir a cambiarnos cuanto antes (¡había dicho que nuestras ropas eran horribles! ¿Pero a qué viene eso ahora?) No tardé demasiado en escoger entre la ropa que la hermana del dueño del hogar me proporcionó, tomando un top o camiseta corta de color azul turquesa y unos shorts para mayor comodidad. No me entusiasmaba la idea de llevar sandalias, pues eran algo incómodas a la hora de correr, pero debía usar la ropa del lugar así que será cuestión de acostumbrarme. Así, tras soltarme el cabello, bajé rápido hasta encontrarme con Lucas y los pokémon, y agradecimos toda la información recibida para ponernos de nuevo en camino. Al parecer, tanto a mí como a Lucas nos había entusiasmado la idea del reto de las marcas. Observé en silencio a Kiba, quien aún era muy débil para enfrentarse a oponentes demasiado fuertes, y a Umiko, quien podía defenderse al menos. Aún así, sabía que su espíritu era fuerte: no perdíamos nada intentándolo. —¡Adelante con ello entonces! —asentí ante Lucas, determinada, y ambos nos pusimos en camino hacia el centro de la ciudad. Allí, puse en marcha el traductor que el profesor Abeto nos había proporcionado, y me acerqué a una mujer para preguntar—. Disculpe, ¿sabe dónde podemos encontrar a Rahisi? Tenemos intención de iniciar el reto de las marcas.
En el centro de la ciudad había un escenario circular hecho de madera, sobre el cual había un par de hombres charlando. Se giraron al ver llegar a Liza y Lucas. —Vaya, ¿quiénes sois? No me suenan vuestras caras, debéis de ser nuevos en la ciudad. El que habló era un hombre de cabello rubio y puntiagudo, apuntando hacia el frente, salvo por un mechón que caía sobre su frente. Tenía ojos marrones oscuros y varias pulseras en ambas muñecas, además de una especie de túnica de color marrón claro atada por una cuerda a la cintura. Dicha túnica dejaba al aire uno de sus brazos, flacucho y con un tatuaje excéntrico en el hombro. El otro hombre, por su parte, era mucho más forzudo y moreno de piel, tenía unos cabellos oscuros, con un tono azulado, y llevaba una especie de cinta sobre su frente, manteniendo los cabellos alejados de la frente. Las cejas de éste eran hoscas, y los ojos morados, y llevaba pintado en el lado izquierdo de la cara un par de líneas de color azul celeste. Frunció el ceño al verles aparecer. Llevaba una suerte de camiseta con un gran cuello en forma de pico, de color negra, que dejaba entrever prácticamente todo su pecho. Como pantalones llevaba unos harapos azules, e iba descalzo. Alzó la mirada, colocó la mano en el hombro del rubio y dijo: —Bueno, Rahisi... seguiremos hablando en otro momento. Estos chicos... parecen buscarte. Rahisi asintió. Con un silbido, el otro hombre llamó a un pokémon, una especie de loro o tucán con un pico colorido, que se posó en su hombro mientras se alejaba caminando. Por desgracia, no tuvisteis tiempo de distinguir qué especie era. —¿Venís a superar el Desafío de las Marcas? ¡Excelente, pues! Mi nombre es Rahisi, y soy uno de los diez capitanes, concretamente, uno de los cinco menores. Si queréis obtener la Marca Blanca, primero debéis superar mi prueba. ¿Listos para escucharla? >> ¡Visitad la ciudad Mkuu, el paso sinuoso y la playa del sur! En esos tres sitios, habrá esperándoos uno de mis compañeros, que os desafiará a un combate uno contra uno o dos contra dos, y os hará una pregunta sobre estas zonas de Udan y su fauna. Si conseguís derrotarles y contestar satisfactoriamente, deberéis acudir a la playa del sur, donde mis ayudantes irán cuando sean derrotados. Allí os darán el certificado que demostrará que habéis vencido la prueba, ¡y con él podréis acudir a mí para desafiarme y ganaros mi Marca Blanca! ¡Venga, vamos! Corred, no hay tiempo que perder. ¡Comienza la prueba!
Liza White Finalmente, acabamos por llegar al lugar indicado, justo frente a una especie de escenario circular colocado en el centro de la ciudad. Avanzamos hacia el lugar, curiosos, sin saber que uno de los dos hombres que se encontraban charlando se trataba del mismísimo líder de la prueba, Rahisi. Le sonreí a Lucas, entusiasmada cuando escuché su nombre, y ambos nos acercamos a este para escuchar con todo lujo de detalles sobre en qué consistía la prueba. Nos explicó que esta prueba se dividía en tres partes, y se llevarían acabo justo en las tres zonas que habíamos descubierto y transitado con antelación; en ese sentido no había pérdida. Por último, al acabar con los combates que nos esperaban contra los compañeros de Rahisi, deberíamos volver aquí y enfrentarnos a él. —Así que tres combates, ¿no es así? ¡De acuerdo! Entonces yo comenzaré aquí, en ciudad Mkuu —dirigí mi atención hacia mis dos compañeros de equipo, quienes asintieron con ganas de comenzar, y me alejé de ambos chicos no sin antes despedirme de Lucas—. Ya sabes, mucha suerte. ¡Nos vemos en seguida! Y tras despedirme con un rápido movimiento de mano, no tardamos mucho en echar a correr en busca del compañero de Rahisi encargado de aguardar en la ciudad.
Tras buscar por un momento, no tardó en encontrar al susodicho, que parecía estar ganduleando. Se sobresaltó al ver llegar a Liza. —¡Oh, uh... eh! ¡Tú debes de ser la... uhm, aspirante! Pues, eso, tienes que combatir contra mí, y... bueno, no será difícil, ya que yo soy el más débil de los tres y... en fin. S-Será un uno contra uno, ¿vale? Silbó. Pero no acudió nadie. —¡E-Ey, Piki! ¿Piki? Volvió a silbar. Al parecer, sobre el tejado de paja de una casa cercana había un pajarito, que aleteó un par de veces al fin, reaccionando ante el tercer silbido. —Ya era hora —le reprochó el ayudante—, estás hecho todo un vago. ¡En fin, elijo a Pikipek! PIKIPEK: Normal/Volador Vista Lince: la prioridad de este pokémon no bajará. Salud: 70/70 Fuerza: 105 Resistencia: 60 Agilidad: 2/2 (75 de Velocidad) (10) Movimientos: -Ataque Ala (40 Potencia, Volador (Base 30, +10 STAB)) -Golpe Roca (20 Potencia, Lucha) -Eco Voz (50 Potencia, Normal (Base 40, +10 STAB)) -Gruñido (-10 Fuerza rival)
Liza White Debo admitir que la primera impresión que me dio aquel compañero de Rahisi no fue la mejor. Cuando llegamos junto a él, lo encontramos aparentemente descansando sin hacer nada, y no veía a ninguno de sus pokemon por ninguna parte. Aún así, no dudaba en que las apariencias engañaban, por lo que opté por aparentar no haber visto nada. —Sí, así es, yo soy tu oponente —le sonreí algo nerviosa, pues parecía no saber cómo llevar la situación. Tardó unos minutos en hacer que su pokémon llegase, y finalmente nos enfrentó un pequeño pajarito que se hacía llamar Pikipek—. ¿Uno contra uno? Bien, pues tú te encargarás por ahora, Umiko. La Popplio se colocó al frente llena de energía y Kiba, mientras tanto, se sentó junto a mis pies, moviendo la cola animado ante el combate que estaba a punto de iniciar. —Observa bien, Kiba, cuando entrenemos contigo será tu turno de combatir. Mientras tanto... ¡buena suerte! POPPLIO: Agua (Equilibrado) Torrente: x2 movimientos tipo planta si los ps bajan de 1/4. Salud: 100/100 Fuerza: 129 (9) Resistencia: 123 (3) Agilidad: 1/1 (43 de Velocidad) (3) Movimientos: -Destructor (20 Potencia, Normal) -Pistola agua (40 Potencia, Agua (Base 30, +10 STAB)) -Gruñido (-10 fuerza rival) -Ojitos tiernos (-10 fuerza rival, dos puntos de agilidad para esquivarse) (Usos: 5/5)
—Muy bien, hum... Supongo que lo mejor es... Es... ¡Usar Ataque Ala, claro! PIKIPEK: Normal/Volador Vista Lince: la prioridad de este pokémon no bajará. Salud: 70/70 Fuerza: 105 Resistencia: 60 Agilidad: 2/2 (75 de Velocidad) (10) Movimientos: -Ataque Ala (40 Potencia, Volador (Base 30, +10 STAB)) -Golpe Roca (20 Potencia, Lucha) -Eco Voz (50 Potencia, Normal (Base 40, +10 STAB)) -Gruñido (-10 Fuerza rival)
Liza White No hizo falta decirle que aguantase el golpe, pues lo recibió bastante bien. Se sacudió guardando la calma y apuntó en seguida contra el Pikipek con un Pistola agua. POPPLIO: Agua (Equilibrado) Torrente: x2 movimientos tipo planta si los ps bajan de 1/4. Salud: 78/100 Fuerza: 129 (9) Resistencia: 123 (3) Agilidad: 1/1 (43 de Velocidad) (3) Movimientos: -Destructor (20 Potencia, Normal) -Pistola agua (40 Potencia, Agua (Base 30, +10 STAB)) -Gruñido (-10 fuerza rival) -Ojitos tiernos (-10 fuerza rival, dos puntos de agilidad para esquivarse) (Usos: 5/5)
El ayudante observó cómo su Pikipek evadía el golpe con un grácil giro en el aire, que probablemente fue más casualidad que una evasión milimetrada. —¡Genial, Piki! ¡E-Eco Voz ahora! PIKIPEK: Normal/Volador Vista Lince: la prioridad de este pokémon no bajará. Salud: 70/70 Fuerza: 105 Resistencia: 60 Agilidad: 1/2 (75 de Velocidad) (10) Movimientos: -Ataque Ala (40 Potencia, Volador (Base 30, +10 STAB)) -Golpe Roca (20 Potencia, Lucha) -Eco Voz (50 Potencia, Normal (Base 40, +10 STAB)) -Gruñido (-10 Fuerza rival)
Liza White —¡Esquiva eso, y Pistola Agua de nuevo! POPPLIO: Agua (Equilibrado) Torrente: x2 movimientos tipo planta si los ps bajan de 1/4. Salud: 78/100 Fuerza: 129 (9) Resistencia: 123 (3) Agilidad: 0/1 (43 de Velocidad) (3) Movimientos: -Destructor (20 Potencia, Normal) -Pistola agua (40 Potencia, Agua (Base 30, +10 STAB)) -Gruñido (-10 fuerza rival) -Ojitos tiernos (-10 fuerza rival, dos puntos de agilidad para esquivarse) (Usos: 5/5)
—¡Aaah! ¡Esquívalo! Fue por los pelos (o, mejor dicho, por las plumas), pero Pikipek logró esquivar ese ataque. Tras eso, revoloteó de forma torpe y, sin recibir ninguna orden, usó Ataque Ala. —¡Ey! ¡Que yo no te he dicho que hagas eso! PIKIPEK: Normal/Volador Vista Lince: la prioridad de este pokémon no bajará. Salud: 70/70 Fuerza: 105 Resistencia: 60 Agilidad: 0/2 (75 de Velocidad) (10) Movimientos: -Ataque Ala (40 Potencia, Volador (Base 30, +10 STAB)) -Golpe Roca (20 Potencia, Lucha) -Eco Voz (50 Potencia, Normal (Base 40, +10 STAB)) -Gruñido (-10 Fuerza rival)
Liza White —Esto... Aguántalo, Umiko —comandé algo insegura, pues la situación se había vuelto realmente extraña. Ese chico... ¿necesitará ayuda con su pokémon?—. ¡Acabemos con Pistola Agua! POPPLIO: Agua (Equilibrado) Torrente: x2 movimientos tipo planta si los ps bajan de 1/4. Salud: 56/100 Fuerza: 129 (9) Resistencia: 123 (3) Agilidad: 0/1 (43 de Velocidad) (3) Movimientos: -Destructor (20 Potencia, Normal) -Pistola agua (40 Potencia, Agua (Base 30, +10 STAB)) -Gruñido (-10 fuerza rival) -Ojitos tiernos (-10 fuerza rival, dos puntos de agilidad para esquivarse) (Usos: 5/5)