—Ahora no, luego de haber luchado con Alpha mis ánimos de combate andan por el suelo —añadí decaído, sin ganas de pelear— (Lo siento, pero ahora no ando en condiciones de luchar en el móvil xD)
Miré a Mizuki —A veces se pierde y a veces se gana, sólo es cuestión de que lo demuestre el tiempo —sonreí mientras miraba a los otros Pokémon dormir—
Sonrei --Exacto--Dije sonriendo--Yo tambien luche contra el, pero por lo menos venci a uno de sus pokemon--Le dije sonriendo
Empezaba a bostezar —Genial, tratándose de Alpha derrotar a uno de sus Pokémon ya es algo considerable —sonreí un poco cansado—
Sonreí mientras sacaba a Aerodactyl, me subía en él y le tendía la mano a Mizuki —Vamos a la Pradera Arte —le dije—
Tomé la mano de Rojo para subirme a Aerodactyl--Genial, pues vamos--le dije sonriendo mientras me agarraba a Aerodactyl
Tras vagar un rato más por ahí luego de que se marcharan Rojo y Mizuki, terminé aburriéndome, de modo que salté sobre Skarmory y me marché rápidamente del lugar donde me encontraba… los había escuchado hablar sobre la pradera arte, y ya que no tenía nada mejor que hacer decidí dirigirme hacia allí.
Después de conversar un poco con Rojo -nombre algo extraño- decidí seguir con mi camino, regresano a la isla caballete a ver si había algo más que hacer allí.
Salí del Centro Pokémon, lugar en el que Pidgeotto me dejó luego de nuestra batalla en Isla Caballete. Completamente repuesto, Serperior, silencioso, majestuoso y leal como siempre, iba junto a mí, mientras que del otro lado Maractus saltaba. No estaba tocando sus maracas (en realidad, ni siquiera sabía dónde las escondía), pero tarareaba algo. —Dejemos que Pidgeotto descanse un rato. Vayamos por los caminos terrestres —dije, luego de que traspasamos la puerta del centro de sanidad. Nos internamos en la Ruta 301.
Llegamos a la ciudad de nuevo, donde Blastoise y Wobbuffet repusieron energías -más Wobbuffet que Blastoise-. Después salimos a dar na vuelta por el lugar hasta llegar a las afueras de la ciudad. —Bueno, tal vez caminar nos venga bien —me dije a mi mismo, dirigiéndome a la ruta 301.
Ciudad Lienzo, tan blanca y límpida como siempre. El sol brillaba en lo alto y se respiraba un ambiente de tranquilidad, donde el silencio era interrumpido apenas por la risa de unos niños jugando en el parque, o por el griterío de vendedores callejeros. Mas, Serperior y yo fuimos rápidamente al Centro Pokémon, donde confié las pokébolas de Maractus y Tentacruel a las manos de la enfermera Joy. En tanto cumplía su trabajo y Serperior disfrutaba una comida ofrecida por los trabajadores del lugar, me dirigí a la máquina de café que se encontraba junto a las puertas de entrada. Deposité una moneda y seleccioné el café más cargado disponible. Al tiempo que se llenaba el vaso de plástico, unas entrenadoras charlaban no muy lejos y alcancé a escuchar algo interesante: Torneo en Ciudad Acrílica. Oía que sólo se podrían usar los mismos dos pokémon a lo largo de la competencia (ya me veo comiéndome la cabeza por este asunto). Pero no sólo eso: los cruces consistirían en combates cooperativos… Pero no sólo eso: Las parejas serían determinadas por el azar. Un sonido de maracas me impidió seguir escuchando la conversación. Maractus, ya recuperado, bailaba sobre el pupitre de recepción, captando la atención de los presentes. Me acerqué con el café en la mano, seguido por un Serperior que ya había saciado su apetito. Joy me devolvió la pokébola de Tentacruel y me ofreció las llaves de una habitación. Sí, por qué no. Con un movimiento de cabeza, indiqué a Maractus que nos siguiera. Sin dejar de tocar sus maracas, el nopal se bajó del escritorio y dejó atrás una multitud que bailaba su música. *** Una vez en la habitación, abrí la ventana y me quedé contemplando el exterior, dando leves sorbos a mi café. Maractus saltó un rato en la cama hasta que se quedó dormido. Serperior se ubicó a mi lado, para acompañarme en la contemplación. —Sí —dije al cabo de un rato—: nuestro próximo destino es Ciudad Acrílica.
Tuve que dormitar en el pequeño sofá de la habitación ya que Maractus había llenado la cama con sus espinas, pero fue un descanso reparador. Serperior y yo fuimos despertados por sus maracas. Como no quería problemas en mis próximas visitas al Centro Pokémon de Lienzo, me encargué de retirar cada uno de los pinchos dejados por Maractus en las frazadas. La tarea me habría llevado alrededor de media hora, pero Shuppet y Shinx salieron de sus esféricos para ayudarme; tardamos la mitad del tiempo estimado. Cuando la cama estuvo en perfectas condiciones, dejamos la habitación. Di gracias a la enfermera Joy por sus cuidados y devolví las llaves. Salimos a la calle. Esta vez tenía más ganas de caminar, por lo que nos fuimos por la Ruta 301.
Al despertar me percaté de un gran silbato de un llamativo color rojo, no tenía idea de quien me lo había dado pero aún así lo conservé. —¿Madre? ¿Y Dante? ¿Dónde está?—preguntaba bajando de mi habitación sin embargo ni mi madre ni el chico estaban. Contenido oculto @Nekita
Después de no encontrar nada que hacer en óleo llamé a Staraptor nuevamente para que me llevara a Lienzo, tenía que ver un par de cosas allí y dejar de intentar dejarlas para otro día además que tenía que ver donde se había ido Nicole ¿su madre se habrá arrepentido de incitarla a conocerme? — Staraptor puedes bajar allí — le indiqué para que aterrizara en una pequeña plaza
Me decidí por salir a cercanías de allí por si veía a alguien. Al caminar ahí estaba él. —¿Dante?—pregunté dirigiéndome a pasos acelerados.
Vi como Yair se iba en Pidgeotto y saqué a Aerodactyl y regrese a Typhlosion --Rojo te espero en oleo--Le dije a Rojo y Aerodactyl empezó a volar
Una voz familiar llegó hasta mi y me giré rápidamente a asegurarme que era la persona que creía que era — Hola Nicole.. tiempo sin verte — le saludé con una sonrisa (@GalladeLucario y aquí es donde aparece un personaje tuyo para retar a caro en una batalla (?
Un chico de pelo alborotado y rubio, con una gorra y un Aipom sobre ella llegó entonces al lugar. —Hey, hola, ¿sois nuevos? Yo soy Luke, y acabo de comenzar mi viaje pokémon —se rascó la nuca—. ¿A alguno le importaría tener una batalla para que ensayemos lo básico? No quiero liarla en los torneos.
De repente, apareció un chico que quería pelear, no conocía nada de esto pero se me hizo una buena oportunidad para demostrarle a mi hermoso Dante que puedo. —Hola Luke, ¡Yo peleo! Aunque tendrás que tenerme paciencia puesto a que soy nueva en el esto—dije contenta pero nerviosa.
—¡Genial! —los ojos azules del chico se posaron entonces en una libreta, la cual pasó rápidamente hasta leer—. A ver... ¡aquí! "comenzará el combate quien comiece sacando pokémon", huh. Entonces, saca pokémon tú primera, esto, aún no sé tu nombre —dijo, rascándose de nuevo su nuca.
—¡Nicole! Puedes llamarme así—dije alegre al chico —Bien, entonces aquí vamos, ¡ve Chiko!—dije lanzando la pokebola, logrando que Chikorita saliera un poco distraída.
CHIKORITA: Planta (Resistente) Espesura: potencia de movimientos tipo planta x2 cuando sus PS bajan de 1/3 Salud: 110/110 (20) Fuerza: 100 (2) Resistencia: 150 (20) Agilidad: 1/1 (45 de Velocidad) Movimientos: -Placaje (20 Potencia, Normal) -Gruñido (Baja 5 fuerza rival) -Hoja Afilada (30 Potencia, Planta) -Síntesis (Recupera 1/3 PS; la mitad de éstos con día soleado, nada con lluvia) (Usos: 2/2) Contenido oculto Mi internet está del asco
—Mmm, bien. Aipom, ve tú. Al parecer, Nicole, debes poner en cada post que hagas durante una batalla la ficha de tu pokémon... mmm, que instrucciones más extrañas. En fin, ahora te tocaría atacar a ti. AIPOM: Normal (Agil) Encadenado: aumenta en uno los usos y las veces que aplica el daño movimientos múltiples como Doblebofetón, recurrente, doble golpe... Salud: 110/110 Fuerza: 130 (20) Resistencia: 110 Agilidad: 3/3 (90 de Velocidad) (5) Movimientos: -Doblebofetón (15 Potencia, Normal, golpea tres veces) (Usos: 3/3) -Acróbata (55 Potencia, Volador) -Rapidez (30 Potencia, Ineludible) (Usos: 3/3) -Maquinación (Sube 20 Fuerza Propia) (Usos: 5/5)