No me creía lo que hacía. Decidí salir y apoyarme en el bordillo ser a de ella. Seguidamente sonreí ampliamente. -- ¡Qué rápido te rindes!-- exclamé intentando no reírme --. Tranquila, te lo recompensaré. Salí del agua con un poco de ayuda por parte de la lengua de mi pokémon rana. Espeon no tuvo problemas en salir, y al hacerlo, se sacudió quedando completamente seco. Yo, por mi parte, me escurría el pelo para librarme de las molestias del agua.
Lancé un suspiro de agobio mientras repetía una y otra vez el escurrirme el agua del pelo y la ropa y miré a Samurott, quien se encontraba a mi lado. Este me miró esperando algo y yo asentí, y de un momento a otro el pokémon majestuoso lanzó un acua cola leve a Destiny, Espeon y Greninja devolviéndolos de un golpe de nuevo al jacuzzi sin sufrir ningún daño o golpe. ¿Se creía que se iba a ir de rositas? Si me mojan, ataco. Lancé una leve risa maliciosa mirando como los tres me miraban en ese momento y me dirigí a la puerta devolviendo a mi pokémon agua a su ball para marcharme no sin antes decir. —2-1, gané. —tras decir eso, sonreí ganadora y cerré la puerta tras de mi para volver al cuarto de Destiny y volver a probar aquella cama de agua tan genial.
Sonreí. --No te vas a salir con la tuya guapita...--me dije mientras salía del agua, y tocaba un botón de una de las paredes. Ese botón llamaba a Black y White, los cuales acudieron rápidamente, y pararon a Liza. Ambos cruzaron los brazos, y miraron a la joven a través de sus gafas de sol. El primero en hablar fue White. -- Què li fas a la nostra petita?--preguntó el rubio Volviendo conmigo... Me senté en una de las hamacas cuando tomé una de las toallas que tenía el Spa. Empecé a secarme el pelo. Cuando acabé, sequé a mi pokémon psíquico. A Greninja no le hacía falta, ya que su propia piel era húmeda. --Genial... Ahora se me marcarán...-- dije tocándome la parte superior de los pechos
Subí las escaleras tranquilamente y llegué al pasillo que me llevaba directa al cuarto cuando de repente vi acercarse a los dos guardaespaldas de Des y no pude evitar murmurar por lo bajo. —La chica no sabe perder...—dije antes de que los hombres llegaran y cambié mi expresión a una sonrisa forzada. —Hola chicos... Escuché que uno de ellos me hablaba raro y una gota de sudor apareció en mi rostro. ¿Es que aquí nadie hablaba español? —Oye, a mi habladme en español que si no no me entero, eh. —les respondí aparentando tranquilidad y pasé por su lado dándole un toque en el hombro al rubio y luego al otro. —Bueno, Copito de nieve, Conguito, tengo un poco de prisa así que...¡hasta luego! —exclamé girando una esquina hasta que los perdí de vista pero sabía que eso no era suficiente por lo que corrí como alma que lleva el diablo y me encerré en el cuarto de Destiny intranquila.
Salí de ese tranquilizante spa con la toalla en mi cuello y junto a mi Espeon. Había devuelto a Greninja a su ball, porque si no lo empaparía todo. --Espero que Black y White no se pasen con ella... Hablando de ellos. Si había algo que se les daba bien, era rastrear, pero eran un equipo de tres... Llamaron a un tercer guardaespaldas. Este era más grande y más tocho que Black y White juntos. Él era mulato con ojos aceituna. Sí, lo sé... Tengo a personas con tonos de piel distintos trabajando para mi, y entre ellos estaba el tío bueno de mantenimiento... Lo amo... Black, White y el otro compañero, Rocky (Soy cruel XD), se dirigieron a por Liza. Al descubrir donde estaba, tocaron la puerta. --Obre la porta!-- ordenó Black un poco brusco
Contenido oculto ¿¡Me quieres matar acaso!? D: Durante unos minutos solo fue paz, tranquilidad y la cama de agua...estaba super relajada tumbada en ella, pero tenían que volver...¿por qué a mi? Me levanté de inmediato y empecé a corretear buscando un buen escondite por la habitación, hasta que vi un armario. Me metí y encerré en el y descubrí que era mucho mas espacioso de lo que creia pero ahora no importaba, ¡debia correr por mi vida! Me escondí donde guardaba Destiny los abrigos y chaquetas de invierno y ahí me quedé callada, totalmente asustada de lo que fuera a pasarme.
Contenido oculto No mujer xD Rocky se hartó de esperar, y el mismo abrió la puerta de una manera bestial. Al llegar, me temí lo peor. Corrí hasta mi cuarto, y los detuve de inmediato. --¿¡Pero qué hacéis bestias!?--Pregunté al llegar "pensàvem que volies que pegáramos a la noia" contestó White al verme. Yo llevé mis manos a la cabeza --¡Animales! ¡No quería que le pagarais a Liza, ¿¡Estáis locos!? ¡Sólo quería que la retuvierais! --Exclamé regañándoles
Aún en mi escondite del armario me alejé de los abrigos y me senté en el suelo mientras que escuchaba los gritos con la puerta cerrada. ¿Los guardaespaldas incluso me querían pegar? Ahora sí que me iba de aquí. Abrí la puerta del armario de golpe y salí de la habitación sin mirar a ninguno de los presentes a la cara para disponerme a salir de la mansión o al menos alejarme de esos psicópatas que se hacian llamar guardaespaldas.
Al ver a Liza salir de ahí, me dnfadé bastante con ellos. --¡¡¡MUCHO MÚSCULO PERO POCO CEREBRO!!!--Les grité a los tres--Id a por ella y dadle el tesoro más preciado que tiene esta casa Inashu ahora mismo ¡SI NO ESTÁIS DESPEDIDOS! Me sentía rara. Le estaba gritando a tipo que me sacaban 20 cabezas, pero sin más dilación, me hicieron caso. Gracias a dios para que la valla se abra por dentro, hay que llamar a Alfred... --Me va a matar...--me dije llevando las manos a la cabeza
Bajé las escaleras con el ceño fruncido mientras rogaba no volverme a encontrar con ninguno de esos tres en toda mi vida o juro que sacaba a Slaking para que los mandara bien lejos con un puño dinámico. Logré salir por la puerta y dirigirme a la valla que me electrocutó hacia un buen rato y miré todos los dispositivos. —Si saco a Sigiliph también podría electrocutarnos...pero...ya sé. —mi Rhyhorn hizo acto de presencia y tras explicarle lo que quería hacer asintió y se quedó en su sitio indicado. Monté en el pokémon volador/psíquico y comenzamos a ascender hasta el punto más alto de la valla y así poder sobrepasarla. Cuando estábamos a punto, un rayo emanó de uno de los dispositivos y fue directo a nosotros pero gracias a la habilidad pararrayos de Rhyhorn, el rayo se desvió hacia él causándole un daño nulo. Finalmente logré traspasarla y al tocar el suelo devolví a mis dos pokémon y miré un último segundo la gran mansión. Pude ver en una de las ventanas como los tres gorilas esos me buscaban a lo que respondí sacándoles la lengua de manera infantil. —Iros a tomar por saco. —y tras decir eso me di media vuelta para caminar en dirección a lo que vine a hacer en un principio a la ciudad; comprar una mochila nueva. Una vez tuve la compra echa decidí ir un segundo a por alguien con la mentalidad de que volvería a hablar con Destiny, yo no estaba enfadada con ella, solo con sus estúpidos guardias. Una vez monté en Sigiliph me marché de una buena vez de allí.
Me encontraba desahogando me de la única manera que me funcionaba: en el gimnasio dándole a algo, en este caso, a un saco. Los guantes de lucha ya a penas me hacían falta, pero son por si las moscas. Noté llegar a el trío aquel... Al final los tendría que mandar a Kalos... Me lo contaron todo, y al hacerlo, no sé como, pero por instinto propio le di fuertemente al saco, rompiéndo la tela, la cual, al estar abierta, esa especie de arena que contenía se empezó a derramar. --¡Otro!--grité esperando a que me lo cambiaran De manera veloz, me lo cambiaron entre los tres. Mejor... Porque si lo cambiaba yo les lanzaría el saco. Me quité los guantes, ya no los necesitaba, y volví a lo que estaba haciendo antes. Mientras me seguía desahogando, aquellos tres se intentaban excusar. Me da que la teoría sobre el hombre y la fuerza es cierta. Me fijé mejor en el saco que me pusieron, era el negro, el más duro que tenían. Aquellos tres me seguían hablando mientras yo estaba con lo mío, y en uno de esos momentos, no sé como, pero saqué fuerzas para rajar más la tela, algo complicado ya que este era más duro. Pasó lo mismo que con el otro. La arena empezó a derramar, pero más que el anterior. Me miré ambas manos por la parte de arriba. Las tenía completamente rojas. --Me da que me rompí algo...-- murmuré, pero no le presté atención Decidí marchar,e para buscar a una persona, y no era a Liza. De cajón esa no me va a querer hablar. Me vestí con mi ropa habitual, pero no me puse los guantes, con. Lo que los guardé en la mochila. Una vez lista, Espeon y yo nos dirigimos a la salida. --Yo me los cargo... -- dije mosqueada mientras liberaba a Noivern. Dejé a los tres un ultimátum bastante jodido. Una vez preparado todo, salimos de la casa en general, me monté en mi pokémon volador con Espeon, y nos marchamos de allí, no sin antes colocarme las gafas de vuelo como de costumbre.
Reí un poco ante lo que dijo, realmente no me esperaba esa respuesta pero aun así había empezado a acariciar su cabello como si le diera la razón en lo que me estaba diciendo, aunque tal vez no fuera del todo correcto, bueno.... no era correcto, ya que de igual forma era familia — No lo dudo..
Nicole había quedado dormida después de haber platicado sobre sus padres (aunque prácticamente me centraba en como mi padre la trataba), la tomé en brazos y salí de mi casa para dirigirme a la suya, que mientras platicábamos me había dicho donde se alojaba su madre cada vez que venía a lienzo. Una vez allí toque el timbre con Nicole en brazos, como lo esperaba su madre había atendido con una sonrisa, esperando a que pasara para que me explicara lo que tenía que explicarme, pero a mi realmente no me interesaba, solo le dejé a Nicole con una nota que decía que si quería buscarme solo soplara por el silbato de mi Staraptor y yo vendría a recogerla. Una vez fuera de la casa de esa señora, madre de mi media hermana, esposa de mi "querido" padre, nuevamente me dirigí a mi hogar para realizar uno de mis trabajos nuevamente, pero esta vez no era arreglar la sala (que por suerte ya era una sala común y corriente, no llena de cosas rotas y demás), tomé de uno de los cajones mi caja de herramientas y una cerradura nueva que desde hace mucho tenía la idea de cambiar, desde el incidente de mi hermana mejor dicho, pero nunca había podido hacerlo. Ya hecho los cambios de cerraduras miré la puerta con cierta preocupación, si Ukitashi venía ya no iba a poder abrir, pero la idea de que su papá no se encontraba tan lejos de aquí borró notoriamente la preocupación si él podía volver a entrar a la casa o no; él ya podía cuidarse solo y no tenía que seguir preocupándome, cada uno de nosotros tenía su vida. Llamé a Starptor y le pedí que me llevara a cualquier parte que se le ocurriera en esos instantes.
Llegué nuevamente a lienzo, siempre terminaba aquí cuando estaba al raz de explotar, suspiré bajando de Staraptor que me fue dando leves empujones hasta llegar a casa y salir volando. Tomé la nueva llave del bolsillo y abrí la puerta, al entrar la cerré y deje las llaves encima de una mesa para después irme deslizando por la pared hasta llegar al suelo. — Vaya escena te has montado... — murmuré recordando lo que decía la otra alma que vivía aquí cuando llegaba frustrado a casa, pero ahora, solo podía recordarmelo yo mismo
Siguiendo el rumbo por donde se fue Dante acabamos llegando a Ciudad Lienzo, y fuimos directas a su casa. Bajé al suelo y devolví a Togekiss en su ball para dar toques en la puerta con los nudillos. —Dante, abre, soy Liza...—dije con un hilo de voz.
Estaba en la cocina sirviendo un poco de agua en un vaso para aliviar la garganta seca cuando la voz de liza se hizo presente al otro lado de la puerta y "crash" vaso roto, lo había dejado caer, el temor de que hubiera escuchado algo de la pelea con Destiny me preocupaba bastante, recogí rápidamente los vidrios ignorando las pequeñas punzadas de dolor al sentir que unos vidrios me habían picado y limpie el agua con un trapo. Me acerqué a la puerta solo para que mi voz se oyese — Lo siento Liza.. la casa no esta en las mejores condiciones como para tener visitas..— dije rogando que Liza recordara como estaba la casa de mal cuidada la ultima vez que vino, aunque claro, ahora era completamente diferente
Escuché algo romperse y me preocupé mientras esperaba alguna respuesta de parte de Dante. Al oirla finalmente, lancé un suspiro. —Pero es que yo no vengo para admirar qué tal linda es tu casa ni ver como está, he venido a verte a tí Dante.
— ¿No podría ser esa visita mañana? — le pregunté recargándome justo al lado de la puerta, ¿habrá escuchado lo del bosque?
—No. —me negué rotundamente y suspiré. Pensé en decirle lo del bosque, pero quizás le molestaria por lo que opté por mentir un poco, cosa que no me gustaba pero en este caso me era necesario hacerlo. —Dante... lo que pasa es que al volver a donde estabais tu y Kim después de mi paseo con Togekiss, vi que te fuiste de mala gana en Staraptor y a lo lejos vi a Des. Y me preocupé por ti, solo quería saber si estabas bien...
Suspiré y quite el seguro a la puerta para abrirla y dejarla entrar, me encaminé al sillón y me dejé caer en él para después sonreirle — No tienes nada de que preocuparte, yo sigo intacto.. así que estoy bien