El golpe hizo bastante daño a Terrakion, pero fue capaz de mantenerse en pie por el momento. Con ira en la mirada, lanzó una Avalancha contra su nuevo rival. TERRAKION: Roca/Lucha Justiciero: fuerza +20 al recibir un golpe tipo siniestro Salud: 32/182 Fuerza: 201 Resistencia: 160 -20 Agilidad: 0/3 (108 de Velocidad) Movimientos: -A Bocajarro (90 Potencia, Lucha, baja en 20 la resistencia propia (Base 70, +20 STAB)) -Espada Santa (75 Potencia, Lucha (Base 60, +15 STAB)) (Usos: 2/4) -Avalancha (75 Potencia, Roca, el rival lanza un dado de 5 caras, si sale 1, retrocede (Base 60, +15 STAB) (Usos: 1/3) -Protección (Se protege) (Usos: 2/2) RATIO DE CAPTURA: 40
Alpha Xenodis. —¡Elude eso! Gliscor evitó las piedras lanzadas por el enemigo y con eso logró conseguirme el suficiente tiempo como para poder recoger un esférico de mi mochila y lanzarlo de inmediato hacia el rival para poder capturarle. Chocó en él y empezó a girar... GLISCOR: Tierra/Volador (Resistente) Antídoto: el envenenamiento y envenenamiento grave cura PS en lugar de restarle. Toxisfera: envenena gravemente, dos puntos de agilidad para esquivarse; el rival pierde 1/16 Ps en el primer turno, 1/12 PS en el segundo turno, 1/8 Ps en el tercer turno, 1/5 ps en el cuarto turno, 1/3 Ps en el quinto turno, y 1/2 de ahí en adelante. Salud: 150/150 [ENV] Fuerza: 140 Resistencia: 260 (60) Agilidad: 2/3 (105 de Velocidad) (10) Movimientos: -Terremoto (65 Potencia, Tierra (Base 50, +15 STAB)) (Usos: 3/4) -Lanzamiento (Lanza el objeto que lleve puesto, causando un efecto variable según este. -Acróbata (50/100 Potencia, Volador; la potencia será el doble si el usuario no lleva objeto (+10/+20 STAB, Base 40/80)) (Usos: 4/4) -Despejar (elimina el efecto de los siguientes movimientos si ya se encuentran en efecto: reflejo, pantalla luz, velo sagrado, neblina, trampa rocas, púas, púas tóxicas y red viscosa) (Usos: 2/2)
Alpha Xenodis. La pokéball hizo click rápidamente. Manaphy y Némesis se habían esforzado lo suficiente en el combate como para poder debilitar al legendario y que se uniese a mi equipo sin rechistar. Tras eso, salí de la cueva y utilicé Vuelo con Rayquaza.
Nikolah Cruz Ingresé a la cueva e inspiré fuertemente el olor a humedad. Ese lugar ya se estaba volviendo bastante familiar. Rengueando, saqué a Mimo, para que disfrutara una vez más de lo que había sido su antiguo hogar. Este inmediatamente se subió a mi cabeza, y le hechó una mirada curiosa a Pupper, que le dedicó una de sus clásicas miradas molestas. Mimo estuvo el resto del camino intentando imitar esa mirada, cosa que se le complicaba por sus expresiones faciales. Le indiqué a Devan que se diera prisa, pues estaba empezando a sentir como mi estómago se estaba consumiendo a sí mismo. Quería devorar algo, lo que fuera. Contenido oculto Y arriba mío está Alpha, atrapando a Terrakion y saliendo de la cueva montado en Rayquaza. Y yo con Mimo y Pupper. Me siento como un baby xD
La Caverna Témpera se había hecho ya familiar y el sacar a Noibat de su Pokéball nada más entrar, también. Podía distinguir a Nikolah un poco más adelante haciéndome señas para que me diera prisa, pero si no se veía el camino era una tarea bastante complicada. Quién hubiera podido llegar a la ciudad volando... Contenido oculto Tal cual. Al final se terminarán los legendarios y nos quedaremos sin (?)
Por desgracia, Noivern ya no cabía en algunos de los recovecos por los que me había guiado en alguna otra ocasión antes, así que no le quedó más remedio que llevarme por el camino largo pero ancho. Al menos aún podía servir de guía...
La Caverna Témpera seguía tan oscura como siempre. Tuve que bajarme de Noivern ya que no cabíamos los dos en el lugar al estar el techo demasiado bajo, pero eso no fue impedimento para que el Pokémon dragón me guiara por el lugar como solía hacer hasta salir de allí...
Nikolah Cruz Sonreí con ternura mientras me dejaba que Talía volviera a aplicar aquellos pañuelos mojados en agua para limpiarme la sangre que había vuelto a surgir. Me reí por dentro al ver como inflaba las mejillas enojada, y como había comenzado a caminar, cruzada de brazos, mientras decía que lo más importante era curarme las manos. Sinceramente, a pesar de que me odiaba por resultar tal carga para mi hermanita, el hecho de que alguien se preocupara de esa manera por uno se sentía tan bien que no me molestaría volver a golpearme para recibir esos cuidados nuevamente. Suspiré, y con una sonrisa traviesa, troté a su lado y la alcé, a pesar de sus quejas, para ponerla en mis hombros. — Tenemos un largo camino por recorrer, Tali.— dije, sonriendo.— Todavía tengo fuerza para llevarte, vos quedate tranquila. No quiero que te canses. Además, ni te cuento sobre los otros golpes que tuve. Estos son nada. Solté una risotada y seguí caminando por la Pradera, hasta llegar a la entrada de la caverna que conectaba la llanura con la ciudad. Saqué a Mimo de su pokéball. Nos iba a servir de guía, este había sido su hogar antes de que se volviera mi amigo, después de todo. Mimo se estiró, bostezó como si recién se acabara de despertar, y luego nos miró a Talía y a mí con curiosidad. Estuvo así unos segundos, y luego comenzó a trepar por mi espalda, para luego entrar a mi mochila. Estuvo ahí buscando cosas, tarareando canciones que yo había tarareado antes, y sacó un muñeco. ¿De dónde había conseguido ese muñeco? Era simplemente una figura humanoide de trapo, sin ninguna facción reconocible. Pestañeé confundido unos segundos, y luego me encogí de hombros. No iba a cuestionar al enano. Mimo se puso el muñeco sobre los hombros, de la misma manera en la cual yo llevaba a Talía, y se dispuso a caminar hacia el frente, internándose en la caverna. Ya estaba en territorio conocido. Solté una pequeña risa, y yo también entré, siguiéndole sus pasos. — Cuidado con la cabeza, Tali. Esta cueva es oscura y puede que haya estalactitas en el techo lo suficiéntemente bajas. Más teniendo en cuenta que por ahora debes estar a más de dos metros de altura del suelo.— le dije, bromeando.— Tenemos que atravesar esta caverna sí o sí para llegar a Témpera, pero no te preocupes. Mimo se conoce el camino a la perfección.
Talía Wells~ [1/10 :'<] La frustración no cabía en mí, y parecía que lo demostraba a la perfección porque en ningún momento dejé de fruncir el ceño ni desinflé mis mejillas, que ya estaban rojizas por el leve esfuerzo que me suponía aquello. ¡Pero me resultaba imposible no hacerlo, Nikolah era demasiado terco! Me tocaba cuidarlo, pero solo me hallaba una y otra vez encima de sus hombros. Y me encantaba, que sí, pero no cuando estaba así, lastimado. Y no sabía qué hacer para que lo entendiese. De soslayo vi cómo Mimo subía por la espalda de Nikolah, y estaba a puntito de regañarlo cuando lo vi sacar algo de la mochila y bajar después. Ver aquello hizo que soltase el aire que retenía en mis mejillas y sonriese levemente, pues me dio cierta ternura. “Cuidado con la cabeza, Tali. Esta cueva es oscura y puede que haya estalactitas en el techo lo suficiéntemente bajas. Más teniendo en cuenta que por ahora debes estar a más de dos metros de altura del suelo. ” Tras escuchar sus palabras me agaché lo más que pude, pegando mi cabeza a la suya, nerviosa y con miedo. Ya era suficiente que el lugar estuviese casi oscuro, ¿acaso quería asustarme? —Cre-creo… Creo que tú y yo estamos de acuerdo en que lo mejor será que me vuelvas a bajar. Y no lo digo solo por tus manos, pero no quiero toparme con una estalactita de esas de la nada y hacerme un chichón o algo peor —murmuré con mi barbilla pegada a su frente, con la espalda doliéndome de lo doblada que estaba. Podía ser un viaje corto, ¡pero ya estaba siendo peligroso! — ¡Venga, Nikolah, bájame y no te fuerces! Yo puedo caminar, no estoy cansada, lo prometo. Si quieres... podemos ir de la mano. ¡No, no, del brazo!
Nikolah Cruz Suspiré ante las palabras de Talía. Sí, tal vez lo mejor fuera que caminara a mi lado, teniendo en cuenta que ahora se encontraba a bastante altura. Simplemente no quería que se cansara o se tropezara, porque el camino de verdad era oscuro y traicionero, pero supongo que si íbamos de la mano no iban a haber demasiados problemas. — Muy bien, ¡tú ganas!— le dije, bajándola de mis hombros.— Pero no te alejes de mí, ¿sí? El camino puede llegar a ser peligroso, y hay varios pokémon que no estarían especialmente felices de que alguien entre en su territorio. Como confirmación de mis palabras, un leve temblor se pudo sentir en todo el lugar, como si una gran criatura se estuviera desplazando justo debajo nuestro, excavando en el suelo rocoso. Vaya, al parecer el Ónix de la otra vez seguía aquí. Eso era bueno. Supongo. La verdad que no tenía idea. La cabeza ya me estaba doliendo, no tenía sentido pensar en esas cosas, con las pocas fuerzas que tenía. Mimo, al darse cuenta de que ya no estaba llevando a Talía en los hombros, sino que la había tomado de la mano, hizo lo propio con su muñeco, bajándoselo de encima y llevándolo a rastras por el suelo. Miré a Talía sonriente, y le apreté levemente la mano, como para que supiera que estaba allí, a pesar de la oscuridad del lugar. >> Bueno, ¿continuamos? Todavía nos queda un trecho para llegar a Témpera.— dije, sonriente, mientras comenzaba a caminar.
Talía Wells~ [2/10 *sips juice*] El temblor en el suelo hizo que el estómago se me revolviese con cierto miedo al no saber qué había más allá de la oscuridad que nos rodeaba. ¿Había allí pokémon que los observaban, para nada felices? ¿Que podían atacarlos en algún momento? ¿Quizá...? Tan metida estaba en aquellos pensamientos que no noté la presencia que había detrás de mí, y acabé soltando un grito aferrándome con fuerza al brazo de Nikolah, lágrimas a punto de salir, cuando escuché el sonido de una piedra, que acabó golpeándome levemente el tobillo. ¿Un pokémon furioso se hallaba a mi espalda? ¿Era nuestro fin? ¿Acabaría con nosotros antes de podernos defender? ¡Aún teníamos que ver a Lizzie! —¡Psy~! (?) Giré la cabeza con estupefacción viendo cara a cara a un Psyduck que parecía curioso con nuestra presencia, pero al que no parecía importarle en lo más mínimo. Moviendo su cabecita de un lado al otro me estuvo mirando de arriba a abajo, y yo no sabía bien cómo reaccionar, siendo que mi corazón latía a mil por hora del susto que me había llevado. Pero poco tuve que pensar, pues pronto el Psyduck siguió su camino ignorándonos por completo. —E-era solo un Psyduck, vaya —comenté nerviosa, aferrándome con fuerza al brazo de Nikolah—. To-todo estará bien, estoy segura de que nada pasará, pero avancemos rápido. Este sitio me va a acabar dando pesadillas.
Talía y Nikolah pronto, en medio del silencio de la cueva, pudieron escuchar una serie de pasos. Pasos lejanos que se fundían gracias al eco del lugar, confundiéndoles acerca de su verdadera procedencia. Pronto, la luz de una suave antorcha en la distancia les sorprendió. Un niño de la edad de Talía, de cabello albino y mirada triste caminaba junto a un Lampent, que flotaba a su alrededor proporcionándole la luz suficiente como para alumbrar su camino. Conforme se acercaba, Talía pudo reconocer su rostro. Ambos se habían cruzado con anterioridad, pero esta vez era diferente. Esta vez... Una enorme G decoraba su pecho en un extraño uniforme que nunca había visto antes. El niño se detuvo, sorprendido ante aquella presencia, y clavó sus ojos grises en la pequeña. Una breve sonrisa dibujó en sus labios. —¿Talía, eres tú? Oh, cielos... Quién diría que nuestro reencuentro estaría mucho más cerca de lo que pensábamos —detuvo sus pasos, manteniendo una distancia prudencial entre la pareja y sus pokémon. Lampent revoloteaba con curiosidad y cierta malicia en la mirada. Kai alzó la mirada, apesadumbrado, y asintió solemne a modo de saludo hacia Nikolah, para volver a poner toda su atención en Talía—. Hubiese preferido que fuese de nuevo en la torre, donde simplemente era un entrenador más, como tú. Pero me pillas de servicio, y las órdenes de nuestro comandante son estrictas: enfrentarnos a todos los entrenadores que nos encontremos. Una pokéball relució en su mano a la luz de la antorcha, y un brillo triste se formó en sus orbes grises cuando volvió a dirigirle la mirada. La sonrisa aún permanecía con esfuerzo en sus labios. —...¿Volverías a demostrarme todo tu potencial, Talía? Estaré encantado de averiguarlo. Y liberó a un malicioso Banette de la pokéball. BANETTE: Fantasma (Potente) Insomnio: No puede quedar dormido. Salud: 128/128 Fuerza: 198 Resistencia: 128 Agilidad: 2/2 (65 de Velocidad) Movimientos: -Protección (se protege) (Usos: 2/2) -Pulso Umbrío (60 Potencia, Siniestro) (Usos: 4/4) -Sombra Vil (30 Potencia, Fantasma; para esquivarlo, se necesitan 2 puntos de agilidad) (Usos: 5/5) -Espacio Raro (Se invierten los puntos de agilidad de ambos pokémon: 0 puntos pasan a ser 5, 1 punto pasa a ser 4, 2 pasan a ser 3. El efecto perdura mientras el pokémon siga en pie, pero si el pokémon que lo usó se retira, durará 3 turnos activo; tendrá que volver a salir al campo antes de que acaben los 3 turnos para “renovar” el efecto) (Usos: 1/1)
Talía Wells~ Había deseado que el camino fuese rápido y sin ningún otro ruido que llegase a asustarme, teniendo miedo de qué tipo de pokémon vivirían en ese lugar oscuro y frío. Tampoco pensaba en ningún momento soltar el brazo de Nikolah, al que me aferraba con gran fuerza para sentirme algo más segura. ¡Pero yo debía ser quien le protegiese! Pe-pero... quizá dejaré eso para otro momento. Y sí, aunque había deseado todo eso y más, claramente no me esperaba que alguien conocido se presentase frente a nosotros de la nada. —¿K-Kai? —Murmuré sorprendida al verlo. Sin darme cuenta mi agarre sobre el brazo de Nikolah se aflojó, y una gran sonrisa se instaló en mi rostro, encantada por verlo de nuevo—. ¡Hola! Ciertamente no esperaba verte aquí. ¡De hecho íbamos para Témpera, y estaba pensando en ir a la Torre para verte y retarte otra vez! "Hubiese preferido que fuese de nuevo en la torre, donde simplemente era un entrenador más, como tú. Pero me pillas de servicio, y las órdenes de nuestro comandante son estrictas: enfrentarnos a todos los entrenadores que nos encontremos." Me sentí confundida ante sus palabras, no comprendiendo a qué se refería. ¿De servicio? ¿Comandante? ¿Por qué debía enfrentarse con los entrenadores? Lo peor de todo era que parecía igual que la última vez que lo vi, con aquella mirada triste. —Kai... ¿recuerdas qué me dijiste la última vez que nos vimos? Me dijiste que si te concedía un combate a tu altura, te desahogarías conmigo. Que me contarías qué es eso que, al parecer, sigue dejándote así de triste— lo miré lo más seria que pude, cogiendo una pokéball y agarrándola contra mí, tratando de llenarme de confianza—. Porque más te vale haberlo dicho en serio, ¡ya que voy a ganarte! Lancé el esférico entre mis manos y apareció Gengar frente a mí, con su típica sonrisa burlona. Miró con curiosidad la situación y parecía querer comenzar el combate ya. No sé qué tenía este pequeñajo-no-tan-pequeñajo, pero parecía amar las peleas. —Ah, por cierto, este de aquí es Nikolah, es como un hermanito para mí —dije al acordarme que estaba allí con nosotros, señalándolo con el dedo con una sonrisa. Acto seguido hice lo mismo con el albino, queriendo presentarlos debidamente—. Y él es Kai, es con quien combatí en la Torre, pero tenemos un pequeño asunto pendiente. Así que... tú quédate a un lado, ¿sí? ¡Observa cuánto he aprendido hasta hoy! GENGAR: Fantasma/Veneno (Asesino) Levitación: Inmune a tipo Tierra. Salud: 120/120 Fuerza: 195 Resistencia: 135 Agilidad: 3/3 (110 de Velocidad) Movimientos: -Puño Sombra (50 Potencia, Fantasma; Ineludible (Base 40, STAB+15)) (Usos: 3/3) -Protección (Evita un ataque sin gastar puntos de agilidad) (Usos: 2/2) -Bomba Lodo (75 Potencia, Veneno; el rival lanza un dado de 5 caras. Si sale 1, queda envenenado (Base 60, STAB +15)) (Usos: 3/3) -Hipnosis (Duerme. En el primer turno, habrá que lanzar un dado de 6 caras; en el segundo, de 5, en el tercero, de 4, en el cuarto, de 3, en el quinto, de 2, y si llegase a un sexto turno, se despertará automáticamente. En todo caso, se despertará el pokémon en cuanto salga un 1) (Usos: 2/2) Contenido oculto Dios tengo que ganar para fucking saber más de Kai sufro aquí y si cometo algún error me dices (?
Kai no pudo evitar sonreír débilmente ante sus palabras, enternecido. Esa determinación... Era la misma que había demostrado durante su primer encuentro, allá en la Torre Desafío. Al fin había llegado el momento de comprobar cómo se desenvolvía verdaderamente en combate aquella entrenadora que había captado su atención. —Nunca olvido una promesa, Talía. Puedes estar tranquila —concedió con calma, asintiendo ante sus palabras—. Siendo así las cosas... Demuéstrame de qué eres capaz. Banette, Sombra Vil. BANETTE: Fantasma (Potente) Insomnio: No puede quedar dormido. Salud: 128/128 Fuerza: 198 Resistencia: 128 Agilidad: 2/2 (65 de Velocidad) Movimientos: -Protección (se protege) (Usos: 2/2) -Pulso Umbrío (60 Potencia, Siniestro) (Usos: 4/4) -Sombra Vil (30 Potencia, Fantasma; para esquivarlo, se necesitan 2 puntos de agilidad) (Usos: 4/5) -Espacio Raro (Se invierten los puntos de agilidad de ambos pokémon: 0 puntos pasan a ser 5, 1 punto pasa a ser 4, 2 pasan a ser 3. El efecto perdura mientras el pokémon siga en pie, pero si el pokémon que lo usó se retira, durará 3 turnos activo; tendrá que volver a salir al campo antes de que acaben los 3 turnos para “renovar” el efecto) (Usos: 1/1)
Nikolah Cruz Talía se había aferrado a mi brazo cuando sintió las vibraciones que el Ónix había causado, al mismo tiempo que Psyduck perdido hacía acto de aparición. Le sonreí con ternura, mientras le arremolinaba el pelo. Iba a decirle que no se preocupara, que no nos iba a pasar absolutamente nada, cuando una luz pudo vislumbrarse a la distancia, junto con pasos que retumbaban por todo el lugar, haciendo difícil saber de donde provenían. Me puse al frente en Talía, en posición defensiva, mientras ella se mantenía aferrada a mi brazo. No hubo que esperar demasiado para encontrar al causante de todo eso, pues un muchacho con un Lampent aparecieron al frente nuestro. Lo observé curioso, mientras parecía dirigirse hacia Talía, simplemente dando un asentimiento de cabeza como saludo, que respondí con la mano, extrañado. ¿Al parecer ya se conocían, desde la Torre? ¿Era otro entrenador? Pero ahora llevaba un traje raro con una G enorme en el pecho, y hablaba de misión y un tal comandante. ¿A este niño también le gustaba hacer cosplay, como aquellos que nos atacaron en...Óleo había sido? ¿O Témpera? Cuando estaba con Devan. Talía habló, confirmando que ambos se habían conocido en la Torre, y sobre una...¿promesa? Vaya, todo esto era muy interesante. Sin embargo, lo que más me llamó la atención fueron las reacciones de Talía. Se había soltado de mi brazo y miraba con una ancha sonrisa al chico. Un segundo... Obviamente que la iba a dejar pelear a ella. Era más que capaz de valerse por sí misma en un combate, y estaba orgulloso de ella. Sin embargo, había algo que no lograba cerrarme. Una sensación en mi nuca. Una especie de instinto de hermano mayor. Y el sentimiento no hizo más que incrementarse cuando pude ver la sonrisa de aquel niño, y el interés con el que miraba a...Oh....OH. Oh no. Nada de eso. No iba a detener la batalla por Tali, pero tampoco podía dejar a ese achicado impune. Así que simplemente apoyé la pared contra la pared de piedra, mientras miraba a Kai con los ojos entrecerrados, de forma fija. Que no se te ocurra nada raro, pigmeo. Gengar, ¿eh? Muy buena elección. Me alegraba que hubieran comenzado a llevarse mejor entre sí. Devan había sido muy genero dándonos a su equipo, para que lo cuidáramos. Hey, hey, hey. ¿Qué estás mirando, petizo? — Eh, eh, los ojos en el combate, no en mi hermanita, alfeñique.— le gruñí a Kai, desde mi posición. ¿Qué se creía el alcornoque? Contenido oculto Sí, obviamente Nikolah está celoso.
Talía Wells~ Fruncí mi ceño y lo más rápido que pude cambié a Gengar por Eevee, comenzando a sentir cierta presión ya desde el comienzo. Pero esto solo estaba empezando, y aún tenía mucho que mostrarle a Kai, o eso era lo que esperaba. Solo tenía que mantener la calma. —Oye, Kai, ya que estamos, ¿tienes algún pokémon favorito? En realidad tenía mejores preguntas que hacer, pero quizá fuese mejor dejarlo para cuando le ganase. Porque iba a ganarle. (?) EEVEE*: Normal (Resistente) Adaptable: movimientos de su mismo tipo tienen potencia +20 Salud: 110/110 Fuerza: 100 Resistencia: 130 (15) Agilidad: 2/2 (60 de Velocidad) (5) Movimientos: -Mordisco (30 Potencia, Siniestro) -Ataque Rápido (60 Potencia, Normal, se necesitan dos puntos de agilidad para esquivarse (Base 30, STAB +10)) (Usos: 5/5) -Alivio (Cura cualquier problema de estado) (Usos: 2/2) -Ojitos Tiernos (Baja en 10 la fuerza del rival, se necesitan dos puntos de agilidad para esquivarlo)
Kai abrió los ojos, confuso. ¿Qué había sido esa reacción por parte de aquel chico? No obstante no añadió nada, dejándolo estar con una breve sonrisa nerviosa. Su atención se enfocó ahora en aquel pequeño Eevee que había inutilizado el ataque. —¡Vaya, ese ha sido un buen cambio! Claro que también podrá inutilizar ataques de su tipo, pero estoy seguro de que me sorprenderás, ¿no es así? —Kai cruzó los brazos, expectante, mientras su Banette atacaba con Pulso Umbrío. Escuchó con curiosidad la pregunta de Talía, y permaneció un tiempo en silencio, procesándola—. No sabría decirte. Nunca he tenido la oportunidad de explorar el mundo pokémon, por lo que no conozco muchas especies. Solo las de los pokémon que me han prestado, o a los que me he enfrentado. Pero quizás... Diría que mi pokémon favorito es Ninetales. Recuerdo que mi padre me hablaba mucho de él cuando era pequeño. >>¿Alguna vez has escuchado acerca de su leyenda, Talía? BANETTE: Fantasma (Potente) Insomnio: No puede quedar dormido. Salud: 128/128 Fuerza: 198 Resistencia: 128 Agilidad: 2/2 (65 de Velocidad) Movimientos: -Protección (se protege) (Usos: 2/2) -Pulso Umbrío (60 Potencia, Siniestro) (Usos: 4/4) -Sombra Vil (30 Potencia, Fantasma; para esquivarlo, se necesitan 2 puntos de agilidad) (Usos: 4/5) -Espacio Raro (Se invierten los puntos de agilidad de ambos pokémon: 0 puntos pasan a ser 5, 1 punto pasa a ser 4, 2 pasan a ser 3. El efecto perdura mientras el pokémon siga en pie, pero si el pokémon que lo usó se retira, durará 3 turnos activo; tendrá que volver a salir al campo antes de que acaben los 3 turnos para “renovar” el efecto) (Usos: 1/1)
Talía Wells~ ¿Sorprenderle? Lo dudaba mucho, pero iba a esforzarme por darle un buen combate a Kai. Aún estaba aprendiendo, y aunque su Banette se veía realmente fuerte no iba a permitir que lastimase a mis pokémon tan rápido. Por ello, volví a llamar a Gengar, que esquivó el ataque antes de que pudiese dañarlo. —¿Pokémon que te han prestado? ¿No tienes pokémon propios? Por alguna razón, cada vez que Kai decía algo me daban más ganas de preguntar sobre él, sobre su familia, y conocerlo más. Me causaba curiosidad, y de alguna forma me fascinaba lo fuerte que era teniendo prácticamente mi edad. ¡Yo también debía practicar mucho y superarlo, es una buena meta! —Nunca escuché leyendas sobre ningún pokémon, así que me gustaría mucho que me contases la de Ninetales. ¡Soy toda oídos! GENGAR: Fantasma/Veneno (Asesino) Levitación: Inmune a tipo Tierra. Salud: 120/120 Fuerza: 195 Resistencia: 135 Agilidad: 2/3 (110 de Velocidad) Movimientos: -Puño Sombra (50 Potencia, Fantasma; Ineludible (Base 40, STAB+15)) (Usos: 3/3) -Protección (Evita un ataque sin gastar puntos de agilidad) (Usos: 2/2) -Bomba Lodo (75 Potencia, Veneno; el rival lanza un dado de 5 caras. Si sale 1, queda envenenado (Base 60, STAB +15)) (Usos: 3/3) -Hipnosis (Duerme. En el primer turno, habrá que lanzar un dado de 6 caras; en el segundo, de 5, en el tercero, de 4, en el cuarto, de 3, en el quinto, de 2, y si llegase a un sexto turno, se despertará automáticamente. En todo caso, se despertará el pokémon en cuanto salga un 1) (Usos: 2/2) Contenido oculto Sé que me amas y que por eso no usarás Sombra Vil, ¿verdad? ¿Verdad? (???????)
Orgen Entré en la caverna oscura y comencé a caminar hacia la salida que llevaba a la Pradera Arte, si tenía suerte, el transporte seguiría aún en dicho lugar. Con ayuda de mi yesquero podía observar de manera tenue el camino y escuchar algunos Zubat sobrevolando por mi cabeza. Una vez llegué al tope de la salida me dispuse a apagar el yesquero ya que había buena iluminación.
Kai sonrió, sabiendo de antemano que sus palabras despertarían su curiosidad, y mientras Banette usaba Espacio Raro, comenzó a relatar su historia. —Cuenta la leyenda que Ninetales es un Pokémon mítico, casi divino, capaz de vivir durante mil años, y de castigar a los humanos que cometen el error de tocar una de sus sagradas colas. Dicen que surgió de la fusión de nueve humanos con grandes poderes, y por ello porta nueve colas. ¿Lo sabías, Talía? —comenzó a relatar, entrecerrando los ojos con una calma especial en sus facciones. Su expresión triste parecía quedar en un segundo plano mientras mencionaba a aquel Pokémon tan especial para él—. Dicen que hubo una vez un humano que osó tocar una de ellas, movido por el deseo de adquirir su poder. Ninetales enfureció, y deseó maldecir al humano que había cometido semejante osadía. Pero el humano no se encontraba solo: un Pokémon, fiel a su entrenador, le acompañaba. Dicho Pokémon deseó sacrificarse en su lugar y aceptar su castigo, y Ninetales se volvió hacia el humano, deseando saber si con su fiel amigo en peligro habría logrado arrepentirse de sus actos... >>Pero el humano salió corriendo, dejando a su Pokémon a su suerte. Cuando Kai terminó de relatar, abrió los ojos. Los enfocó en Talía, con aquella expresión que le caracterizaba, aguardando una reacción por su parte. —Dicen que ese humano fue castigado convirtiéndose en un Pokémon para toda la eternidad. ¿Te imaginas si llegase a ser cierto? Ese entrenador cegado por las ansias de poder podría ser mi Banette… Podría incluso ser tu Gengar —soltó una suave risa, divertido por tal ocurrencia—. Pero solo es una leyenda, después de todo. BANETTE: Fantasma (Potente) Insomnio: No puede quedar dormido. Salud: 128/128 Fuerza: 198 Resistencia: 128 Agilidad: 3/3 (65 de Velocidad) Movimientos: -Protección (se protege) (Usos: 2/2) -Pulso Umbrío (60 Potencia, Siniestro) (Usos: 4/4) -Sombra Vil (30 Potencia, Fantasma; para esquivarlo, se necesitan 2 puntos de agilidad) (Usos: 4/5) -Espacio Raro (Se invierten los puntos de agilidad de ambos pokémon: 0 puntos pasan a ser 5, 1 punto pasa a ser 4, 2 pasan a ser 3. El efecto perdura mientras el pokémon siga en pie, pero si el pokémon que lo usó se retira, durará 3 turnos activo; tendrá que volver a salir al campo antes de que acaben los 3 turnos para “renovar” el efecto) (Usos: 0/1) Contenido oculto Vivan las referencias :'3 (?)