(Pide cualquier cosa, digamos ¡Una piedra! xD) (No hablo de las evolutivas, sino de una común y corriente xD)
--Umh, creo que es mucho para un electrizador--No me llamaba la atención, Electrabuzz siempre me pareció genial.--Umh, no no me interesa... pero que otra cosa me puede ofrecer señor?
(¿De verdad no quieres el electrizador? Si no evolucionas a Electabuzz se te va a quedar mierdecilla comparado con otros pokémon, por mucho que te guste...) --¿Y qué me dices si te lo dejo por 1000?
(Solo quería que me bajes el precio xDD y lo logré -lol, mierdecilla xd- Pero aun asi dame surf :c) --Umh, eso me parece mejor.... es un trato?--Me gusto la rebaja que le hizo.--Sip, acepto
(xD Sí, Surf, es regalo de la casa xD) --Pues aquí tienes tu objeto, ¡y esto de regalo, chico! (Obtienes electrizador y Surf)
(Vivan las rebajas :'D) Natu abrió los ojos, al parecer estaba esperando esto, y por eso despertó justo antes de que llegue al desierto--Buena onda! Muchas gracias señor! Le di las gracias y sali hacia el Gran desierto
Ingresé primero a la cabaña que lucía abandonada, internamente preguntándome que clase de persona sería este montañero... —¿Hola? ¿Hay alguien en casa? Contenido oculto @LucarioErmitaño @Liza White @GalladeLucario te necesitamos para rolear en este parte :D
Entre a la casa y parecia que no habia.nadie... --Al parecer no hay nadie--Dije mirando a todos lados--
—¡Togepi, espera! —lo llamé, pero el pokémon hada no se detuvo. Sin más opción, me adentré en la casa tras ella.
La pokemon se metió en una de las habitaciones, creyendo que jugaban con ella al escondite, y se subió a una mesa para saltar y esconderse dentro de un armario, metida entre mucha ropa.
—Creo que entró aquí —murmuré, ingresando a una habitación que estaba semi-abierta. No había mucho que ver en la habitación, estaba a oscuras y no podía encontrar el interruptor de luz, aunque pensándolo bien no creía que hubiese luz eléctrica ya que nos encontrábamos en el Gran Desierto después de todo. Me dirigí a tientas a un armario hacia el fondo de la recámara, el cual no se encontraba del todo cerrado. Lo abrí de par en par y encontré al pokémon bebé oculta bajo un montón de ropa sucia. —Togepi, no es de buena educación meterse entre la ropa de extraños —le dije, intentando contener una sonrisa ante tan cómica imágen frente a mis ojos.
Togepi empezó a reir y le tiró una camiseta sucia a la cara de Effy juguetonamente para saltar y salir de ahí.
—Maldi- Me quité la (por cierto, muy sudada) camiseta de la cara y me dí media vuelta, justo a tiempo para ver a Togepi marcharse riendo. Salí de la habitación y comencé a perseguirla de nuevo. También había perdido a Yair de vista, supuse que se había ido por otro lado a buscar al montañero, pero la prioridad ahora era atajar a Togepi, que parecía estar jugando a un juego que sólo ella comprendía. —¡Ven aquí, Togepi!
La pequeña frenó en seco al escuchar que la llamaba Effy y dio media vuelta para verla llegar donde ella. —¿Chuki? —preguntó la bebé pokémon mirándola inocentemente.