-La "plata" se gasta --dijo, con una gota de sudor en la frente--. Me rindo, para ti. --Pues, ¡vendida por 1500 a este joven! --exclamó el montañero ofreciéndole la piedra.
Tomé la piedra con gozo, mientras la contemplaba detenidamente. --¡Muchas gracias por la venta! --agradecí al señor, para luego mirar a Ethan--. Pues ojalá consigas pronto más dinero, por cierto ¿De donde conseguiste el MT Treparrocas para conseguir a Gible?
Ethan se encogió de hombros. --Secreto, amigo. ¡Hasta la vista! Y saludos a tu abuelo --y dio media vuelta, comenzando a andar.
--Bueno, pues, ya que no tengo nada más que hacer aquí, yo también me voy; hasta la vista señor montañero. --dije agitando la mano en señal de despedida.
Me asomé por el marco de la puerta y vi que ya habian acabado, por lo que me tocaba entrar. --Esto... ¿Hola? --dije indiferente y con Pika alerta.
Pika calló de espaldas de el susto y fui a recogerle escapándoseme una pequeña risita. Me di la vuelta con el pokemon en brazos y miré al montañero. --Tiene alguna piedra trueno? --pregunté seria.
--Sí, claro, aunque, lamentablemente... no hay nadie acá para hacer la subasta contigo. Bueno, ¿cuánto estarías dispuesta a ofrecerme?
Pensé durante un rato, hasta que se me ocurrió la cantidad. --Bueno, es una piedra evolutiva, y no tengo mucho, asi que, 1000?
--Muchas gracias. -- le agradecí y cogí la piedra para arrodillarme junto a mi pokemon. --Al fin evolucionaras Pika, listo? este asintió y cogió la piedra decidido. Un manto blanco lo envolvió y comenzó a brillar. Al instante un gran Raichu me miraba fijamente y le abrace feliz. --Genial! --exclame soltandolo y mirandolo de arriba a abajo. --Ahora estas listo. ¡Vamonos! --le dije a mi pokemon y juntos nos fuimos de alli.
--Uf, esos objetos se venden caros, muchacho. Casualmente, solo tengo algunos, pero aún me quedan. ¿Cuánto me ofreces?
Entré a la casa y quedé sorprendido al ver numerosas piedras y reliquias... Ahora entendía perfectamente el nombre de ese lugar. --¿Hola?