--Por cierto, chica --dijo el montañero poco después de que Joel saliese del lugar--. Ten este regalito por haberme hecho compañía en mis subastas. Toma, también tengo para tu amigo y... --miró a lo lejos, donde una somnolienta chica se estaba casi recién despertando--. ¡Y tú, chica! Ten, para ti también. (Alpha, Destiny y Liza obtienen la MO Surf. Surf (50 Potencia, Agua))
--Vaya... ¡Gracias!--Le dije contenta. Ya sabía a quien dárselo Luego miré donde estaba esa chica. --Ah... Ella...-- Dije recordando lo que me hizo. --Spark, Froaxy, entrenad un poco mientras espero a que Alpha acabe.--
Dirigí mi mirada al hombre de antes, que me ofrecía una mo y bajé del árbol para acercarme. --Muchas gracias, señor. --sonreí educadamente y lo guardé en mi mochila. Miré a Dewott que se acercaba a mi y me decía algo al oido. --Esta bien... Gracias Dewott... --agradecí por lo que me dijo con una cara comlétamente diferente y eché a correr hacia cualquier otro lugar, no me iba a quedar en un lugar donde no me quieren ni me necesitan.
(Maldita cobarde....) --Mejor me voy... Oye Alph, cuando acabes búscame ¿vale?--Le dije al chico, entrando a Froaxy a su Pokéball y a Spark también --Ciao!--
-- Vale-- Le afirme y tome la Mt-- a ver......creo que para Basculin-- confirme a quien ponerle el objeto y salí del lugar.
Entré a la casa sin tocar, algo muy extraño en mí; aunque lo duden. --Buenas tardes --saludé, buscando señales de vida--. Me preguntaba si tendría alguna Piedra Día. --le hablé al vacío, esperando que "mágicamente" alguien apareciese de repente; tal vez me estaba volviendo loco, o, porque no, quiza ya lo estaba.
Llegué a la puerta de la casa y vi que estaba abierta, con lo que entré y esperé a que el montañero ruidoso saliera a dar su espectáculo apoyada en el marco de la puerta de brazos cruzados y Pika soltó un bostezo de aburrimiento.
--¡¡Hola hola, HOLA!! --gritó el Montañero, apareciendo de repente de quién sabe donde--. ¿He oído piedra día? ¡Piedra día, claro que sí! --pero, antes de que terminase de hablar, un joven apareció corriendo, con un Togetic volando a su alrededor. --¡¡Espereeee!! --gritó Ethan, que se colocó al lado de Ian, jadeante, y dijo--. Yo... yo también... quiero la piedra día.
Miré al chico de reojo y le comenté, sin mucho interés: --¿No fuiste tu quien se enfrentó a mi abuelo en el Torneo Témpera pasado?
--¡Oh! --dijo Ethan-- Eres el nieto de aquel señor tan raro, ¿eh? Encantado, mi nombre es Ethan, ¿cómo está tu abuelo? Es un gran entrenador.
--Si, claro, está bien, de hecho ahora está en Ciudad Barniz dando tours a los entrenadores novatos de la ciudad --dirigí mi mirada al dueño de la casa--. Creo que ya podemos empezar con la subasta, señor.
--Ejem --dijo el montañero--. ¡Pues empezamos la puja en...! Pero Ethan le interrumpió. --¡600! Ofrezco 600, para empezar.
--Vaya, hombre, y decías que mi abuelo era el extraño --dije rascandome la nuca--; en fin, yo la subo a 700. --ofrecí.
Ethan miró de reojo a Ian, mientras su Togetic se posaba sobre su cabeza. --Lo siento, amigo, necesito esa piedra. ¡900!
Reí un poco ante su afirmación. --¿Qué la necesitas? Amigo, mi abuelo lleva 40 años tratando de evolucionar a su Roselia, y ahora seré yo quien cumpla su sueño ¡1200!
--1500 --exclamé muy seguro-- ¿Donde quedó la plata que tenías para evolucionar a Gabite y luego usar el Shinyficador?