Ritchie Todo estaba normal por los momentos, pero luego de eso, sintió a unas cuantas personas mas unirse al viaje al bosque, volteó, y miró a una muchacha pálida del miedo, a un niño y a una chica de pelo morado, a lo que recordó haberla avistado en Alemania, así que preguntó algo en lo único que recordaba de alemán —Ich bin ein Berliner? —era la única frase que recordaba— Luego echó el ojo al niño, que parecía de once años, por su rifle y el lugar de donde venía, parecía ser un niño soldado de algún grupo guerrillero —Un AK... Ponle el seguro, niño —dedicó una pequeña sonrisa, la seguridad era lo primero— Luego miró a la joven alta que estaba justamente detrás de él, con su ametralladora, debería ser de Apoyo —Esto, disculpa... ¿Eres de clase Apoyo? A juzgar por la M240... —hizo la pregunta, con tranquilidad intentando calmarla— Tranquila, tranquila,,,
Edward. Tras "organizar", pues simplemente las dejó tiradas encima de una mesa, las cosas que había traído para vivir en Chernoby salió de su nuevo hogar. Al hacer eso se escuchó el cerrar de una puerta, un aviso por megáfono y finalmente se vio como un tipo extraño bajaba a toda marcha hacia otro piso del lugar. —Then... What should i do...?—Se preguntó sin haber entendido del todo el anuncio que daba el Doctor.—. Well... He said "Toyota" it should be a car waiting for us. Con su sable colgado a su cinturón con una pequeña anilla, cual caballero de antiguas películas, y su no muy querida Five-Seven en su funda, lista para el combate, comenzó a bajar rápidamente por las escaleras del lugar, llegando en un par de minutos hasta la base del edificio. El lugar no estaba muy lleno, pero las afueras eran el objetivo de Anderson. —Wow! I like it, Doc.—Exclamó cuando en sus ojos dos camionetas se manifestaron, una donde la gente ya comenzaba a entrar y otra vacía. Motivado como siempre se aceleró en subir a la vacía, tomando de inmediato el puesto de chófer. Encendió el motor en seguida, esperando que más gente se subiera y dejando su pistola entremedio de los dos asientos del frente.
Cuando spenas partiamo un tipo nos grita ESPEREN!!! Y luego saludo subiendo hola y pregunto si podía ir con nosotros y yo le dije Claro mientras más seamos más posibilidades tendremos de sobrevivir Ahora siendo 4 iríamos arranco el auto. yo le saludé diciendo Me llamo Jesús Manuel Dije alegre Esperen tengo 11 años pienso que soy el menor no? Cuando supe sus nombres dije Aver tu eres Kisa tu rosslyn y tu ritchie que nombres más poco comunes Ritchie me dijo que ponga seguro a mi akm y lo hago y les preguntó De que clase son y qué armas tienen? Yo dije Yo soy asalto y tengo una Katana,akm y un five seven Les dije sonriendo pero tardaron en responder
Mientras el motor calentaba, la camioneta se iba llenando, ya eramos cinco personas. El que iba a mi lado parecía echar en falta un ojo, y se veía emocionado. En los asientos de atrás se habían sentado un par de chicas y...¿un niño? ¿Que mierda hacía un niño con una pistola en estos lares? Al lado, otra persona decidió hacer de chofer de la camioneta siguiente. Recordando que de todas formas ya iba una tercera camioneta en camino, decidí que eramos suficientes y bajé la palanca de freno, empezando la marcha hacia el este. Siempre me había gustado la forma en que uno se podía adaptar a manejar un vehículo, como si fuera una extensión de tu cuerpo. Manejar me relajaba. —Muy bien, soy Reyk y soy el médico a bordo—comenté, presentandome.—No estoy para nada familiarizado con los dardos regenerativos que me han entregado hoy, pero estoy seguro de que sabré usarlos llegado el momento—carraspeé. >>Siguiente parada, Bosque Rojo.
El médico del camión miro atrás y me miro raro con cara de que hace un niño acá? Yo no le presté atención el luego dijo que se llamava reyck yo le respondí Mucho gusto reik Todos los nombres de ustedes no son nada comunes de donde vengo Respondí yo y viendo que ya nos movimos comense a cargar mi pistola y ponerme las katanas en la espalda como deadpool
Al parecer me acogieron con los brazos abiertos, menos mal. Una pregunta me sacó de mi comodidad y mi cuerpo se tensó al instante, sin embargo, al darme cuenta de lo que realmente había dicho no pude evitar soltar una pequeña risa. —¿No fue eso lo que dijo el presidente Kennedy? —respondí a su "pregunta" No pude evitar observar su ojo herido al levantar la cabeza de la parte baja de mi asiento, pude notar como mi rostro se ensombreció un poco. Era un grupo dispar, pero parecía que cada uno tenía sus problemas, me alegraba no ser la única "persona extraña" del grupo. Tras eso, reparé en, al menos, aprender las caras de quienes presumía serían mis compañeros de misión. No pude evitar sorprenderme al oír la presentación de aquel niño. ¿Once años? ¿Qué clase de circunstancias llevan a un niño de esa edad a empuñar un arma de fuego con tal manejo y embarcarse en una misión suicida como esta? Aunque, pensándolo bien, a su edad yo hubiera hecho lo mismo de saber la existencia de este lugar. Mi mente comenzaba a ensombrecerse con tales pensamientos, no tuve la mejor de la infancias, pero al menos nunca me vi obligada a usar un arma de fuego o a herir a alguien con ellas. Copié los movimientos de aquel chico y de algún modo cargué mi pistola, era más sencillo de lo que parecía después de todo. El motor del vehículo comenzó a tronar definitivamente y quien pilotaba se presentó. —No queda más remedio supongo —susurré en voz baja, para convencerme a mi misma del siguiente paso a seguir—. M... Mi nombre es Rosslyn, elegí ser una berserker ya que no sé cómo empuñar armas de fuego. Mordí mi labio inferior inmeditamente después, ¿les habría dado demasiada información sobre mí misma? —Pero no se preocupen por mí —Añadí—. Puedo defenderme sola con armas de este tipo. Mostré la katana que recién había comprado al resto, su filo resplandecía con la luz y parecía realmente afilada. No es que tuviera entera confianza en mis capacidades de lucha, las peleas callejeras no podían compararse a lo que nos enfrentaríamos... fuese lo que fuese; y tampoco es que hubiera andado con una espada cortando personas desde mi niñez, pero sabía manejar una espada y esa katana era definitivamente más liviana que aquellas.
Ritchie El tuerto asintió con una ligera sonrisa, calmo y sereno, si no moría hoy, moriría dentro de poco, la solemnidad de su personalidad resultaba cuanto menos, un poco impactante, ¿Como podía estar tan tranquilo y calmado en una situación de vida o muerte? Sencillo, tenía sus días contados, literalmente En cuanto escuchó a la joven berserker presentarse, no le quedaron mas dudas de que por lo menos, estaba bien acompañado, para luego mirar de reojos al médico —Usar los dardos es sencillo, pon el selector en el símbolo de la cruz roja, y dispara, eso es todo... Seguido de eso, procuró recargar su Glock y luego la AA-12, la que hizo mas ruido por todo el traqueteo del tambor y el cerrojo
Y bueno ustedes como llegaron a esta misión pregunté Yo pues fue que estava en casa de mi amigo me resbale con una pizza desperte en un lugar que una nota que habitaba de chernobyl y con una bolsa con 10 000 $ y acepte como si meterse en una misión suicida fuera cosa de todos los dias pues quien no sóño con disparar o luchar contra mutantes Ahora cual será el nombre de nuestro escuadrón Escuadrón suicida Escuadrón caza mutantes Equipo X O que vamos hablen no sean callados si somos un equipo devemos conocernos bien
Anna White El chico había comenzado a retroceder, retroceder de la manera mas torpe que yo haya visto en mi vida, pero tan siquiera después de eternos segundos él se había marchado, tomé una gran bocanada de aire y ahogué un grito de frustración, el día había comenzado tan tranquilo y ahora pasaba esto. Me acerqué a mi ropa y con rapidez me coloqué mis shorts cortos, tomé mi blusa de tirantes roja y me la coloqué antes de mi chaqueta y abrocharla. "¿Cómo la gente podía ser tan paranoica como para entrar a las habitaciones de esa forma?" Acomodé mi cabello y me hice una coleta de lado para terminar mi "arreglo" y finalmente, me dejé caer en mi cama por unos largos minutos, esperando a que se diera algún aviso y... sí, apareció el aviso que estaba esperando. Me levanté de mi cama y nuevamente volví a colocarme mis armas para salir de la habitación, no se veía rastro de ese tipo y lo agradecía, por ahora prefería evitar nuevos... problemas. Así que sin perder más tiempo bajé con velocidad todas las escaleras que me separaban de la salida, y una vez allí vi las dos camionetas a nuestra disposición, una bastante llena y la otra... apenas tenía una persona, así que esperanzada por un poco de tranquilidad terminé subiendo en el asiendo del co-piloto. Dejé mis armas apoyadas en la puerta y miré al conductor ¿se molestaría porque había dejado su arma recargada también para yo poder sentarme en ese asiento?, ignoré ese detalle por ahora y simplemente me limité a saludarlo con un pequeño movimiento de mano. ¿A donde se le ocurriría ir a ese chico?
Edward Anderson. El tiempo continuó pasando mientras él esperaba por más gente para ir a alguno de los destinos indicados por el mapa que se encontraba en el asiento del conductor. Ahí mostraba como llegar a dos lugares: bosque rojo y las cercanías de la central, siendo el último lugar señalado con una tonalidad rojiza; era el más peligroso, obvio. Se le sacó de su concentración cuando un golpe de puerta sonó; de inmediato se puso en guardia. A su lado una chica se había unido al "pelotón" que iría para acompañarle en la expedición hacia algún infestado lugar. La chica había colocado sus armas en la puerta, al igual que la pistola del chico. Saludó con su mano entonces. —Hi.—Saludó, bajando su guardia con la mano en alto, agitándola. Tras eso simplemente colocó sus manos en el volante, impaciente por más personas.
Cerró la puerta a su espalda, en silencio, y estaba por empezar a caminar hasta el diminuto cuartucho para reposar cuando los altavoces del complejo transmitieron un mensaje del Doctor Degtiyarev. Se trataba de un aviso de suma importancia. Un aviso que les daba acceso a los liquidadores a las zonas afectadas, el Bosque Rojo y las afueras de la Central de Prypiat; el lugar donde empezó todo, el inicio del infierno. Escuchó todo el mensaje hasta el final sopesando sus posibilidades, y después abandonó calmadamente el apartamento. Irina conocía un sinfín de datos sobre la tragedia de Chernóbyl y los mutantes que asediaban la zona, entre otras muchas cosas que había aprendido en los libros. Pero aquello, en cierta forma... sembraba su corazón de inquietud. No era un juego de niños, literalmente se estaban jugando la vida allí. Y ella era perfectamente consciente de eso. Si no morían a manos de los mutantes, criaturas horrendas y deformadas despojadas de su humanidad, encontrarían la muerte a causa de la altísima radiación, que se había hecho con kilómetros cuadrados a la redonda. El aire se sentía cargado. Cuando acabó de descender las escaleras y alcanzó la calle, sólo quedaba una camioneta estacionada. Podía escuchar el ruido del motor. Un tipo de cabello azul se encontraba al volante, acompañado en el asiento del copiloto por una muchacha joven, quizá de su edad. Puede que un poco mayor. Sus ojos nostálgicos transpasaron a ambos ocupantes con una mirada calma. No le era grato tener que compartir el viaje y verse obligada a socializar, pero no tenía más remedio. Se preparó a consciencia para ello, y con su Dragunov SVD ajustado por la correa del portafusil se acercó al coche. —Irina también— dijo con parsimonia, alzando ligeramente la mano en un intento muy burdo por saludar.— Yo también iré con vosotros. Contenido oculto I'm so hype. I wanna kick some mutants ass! c:<
Asalto [Estacionamiento] Una vez estuvo el otro guiso listo, comencé a comer en compañía de Ryuk, quien alegremente se llevaba bocanadas grandes a la boca. El frío comenzó a sentirse en la habitación, así que desde la cocina apunté con el mando al aire acondicionado y elevé el termostato a unos veintiún grados. Luego de haber comido, me dirigí al salón y me recosté sobre el mueble, mientras Ryuk terminaba su guisado, que irónicamente seguía comiendo. Miré al techo de la habitación y recordaba los años de estudio en la biblioteca, cuando de pronto un altavoz se dejó escuchar claramente dentro de la habitación. "Dentro de poco se abrirán los accesos al Bosque Rojo y a las Afueras de la Central, se les dispone una cantidad de Toyota Land Cruiser para que puedan desplazarse rápidamente, son camionetas a prueba de todo, pero procuren mantenerlas en buen estado, también en breve recibirán los detalles de su primera misión" Miré a Ryuk sorprendido y le dije -Me prepararé, nos vemos abajo luego. —me dirigí al baño mientras me quitaba la ropa. Comencé a ducharme, el agua estaba bastante fría, pero amaba el agua de esa manera, pues despertaba todos mis nervios. Luego de varios minutos refrescantes, salí de la habitación, me puse mi bóxer Calvin Klein y me cepillé la boca con Colgate. Lavé mi rostro y procedí a salir del baño. Una vez al frente del armario buscaba que ropa colocarme, decidí por algo sencillo, un jean con una camiseta sin mangas, una chaqueta de cuero blanca por encima y una cadena alrededor del cuello, que me regaló mi padre antes de morir. Otra alerta se escuchó en el edificio. "Aventureros, acaban de llegar sus vehículos, así como también he abierto los accesos al Bosque Rojo y a las Afueras de la Central, cada Land Cruiser puede llevar hasta diez personas, hasta ahora he traído dos de ellas y están en el estacionamiento, una extra viene en camino, recomiendo ir en vehículo para cubrir mas terreno, si desean ir a pie, también es válido, pero procuren ir en grupos, o si van en solitarios, estar mas que pendientes, estas criaturas andan al acecho cual depredador buscando su presa... " La transmisión había terminado y dirigí mi vista a mi M16 y la Katana, sonreí y antes de salir de la habitación acomodé mi cabello, me coloqué un poco de perfume, cogí un libro y abrí la puerta de mi habitación. Comencé a bajar el ascensor y al llegar hasta abajo, solo quedaba una camioneta con dos personas a bordo. Pensé que eran dos camionetas, ¿enserio se fue una ya? —pensé, mientras me acercaba poco a poco a dicha camioneta. Observé al chico de piloto y de co-piloto una chica, ambos totalmente callados y yo no era la excepción. Del otro lado se encontraba una chica algo reservada. Miré al edificio esperando ver si venía Ryuk, me monté la parte trasera de dicha camioneta y dejé las puertas abiertas, para dar a entender que faltaban personas por montarse. Solo esperen un poco más— dije sin más, expirando un bostezo y sacando el libro de uno de mis bolsillos y comenzar a leer. Contenido oculto @Nekita @Gold-Kun @Raiven @Noir
Edward Anderson. Seguido a la primera apareció una segunda rubia, más joven y al parecer mucho más indiferente que la que se encontraba a su lado. Ella habló en el idioma que Anderson no dominaba mucho, pero al menos entendió lo que quería decir. Fijó sus ojos grises en ella y apuntó hacia atrás, donde las puertas cerradas esperaban más tripulantes. —Get in, little girl—Habló mientras miraba a su lado, fijando la mirada en su copiloto.—. Well, now I have two blondes with me. >>We'll go to the central. There could be the most dangerous mutants. Habló en voz alta cuando dio esos avisos, esperando ser entendido por sus acompañantes.
Anna White No había respondido el saludo del chico porque no lo creí muy necesario, pero para mi suerte el silencio no duró demasiado ya que una pequeña niña rubia, Irina se adentró a la camioneta, siendo recibida por nuestro compañero... ¿ingles? ¿estadounidense?, después se adentró otro, un chico de pelo blanco alegando que teníamos que esperar un poco más, no es como si nadie de aquí tuviera prisa, los mutantes no se irían a ningún otro lugar o tuvieran algo más interesante que hacer. — Yes, you have two blondes with you like partners, do not get excited little boy. — murmuré girando un poco para mirar a nuestros nuevos compañeros, terminando arrodillada en el asiento del co-piloto extendiendo ambas manos hacia la rubia y el chico de extraño cabello, creo que se sentirían tranquilos si realmente supieran que les dedicaba una pequeña sonrisa debajo de mi bufanda pero...eso no iba a poder ser. — Anna White, un placer.
Al terminar de comer Cuando james entró a bañarse salí de la habitación observe que una camioneta salía volando. Rayos Olvidé mis gafas.Salí corriendo a mi habitación para serlo más rápido tome el ascensor. Al llegar a mi habitación abrí la puerta y me dirigí al ordenador estaba alado del teclado, Algo agitado me dirijo a la puerta de salida y se trabó por una extraña razón. Mmmmmm joder joder!!!! Ábrete bale que se pudran. que me lo descuenten si quieren debo irme. Lo dije total mente desesperado, con tres patadas hacia la puerta pude romperka por la mitad y salir. Bajando noté que James ya no estaba a si quee baje hasta la camioneta que tenía una puerta abierta. Uuuuuf gracias por esperar me olvide mis gafas Les molesta si Fumo?? Alguien quiere?. Oye James que lees?? Llega algo nervioso portando todas sus armas que a comprado. Mmmmm No da Miedo la chica del 10., comprobare QUE TAL Mirando a la chica Rubia serio pero amigable. - Hola que tal? Soy Ryuk. Y el es amigo??? James. Lo dice simpáticamente. Quien Falta? Baja la ventanilla de la camioneta
Llegada al bloque de departamentos —Mierda, gracias Mike ahora por tu culpa fui la ùltima —dije furiosa mientras me bajaba de un gran salto del vehículo corriendo hacia el edificio. —Suerte y que los mutantes no te coman— gritò el conductor, Mik, que me trajo hasta el complejo donde recidirìa hasta acabar con las misiones. —¡Preocupate màs por tu cerebro, Mike! —Grite desde la puerta el complejo. —Esto no puede ser peor, encima llego tarde, si no me apresuro me dejarán, no es que me importe mucho, ¿verdad? — no podía pensar nada más que llegar a un departamento y salir corriendo de nuevo. Al llegar al ascensor vi una lista, eran los pisos y los departamentos que habían ellos, al parecer el 8 no lo habían ocupado todavía. Anoté mi nombre en el departamento 2 del piso ocho, si yo era la última entonces estaba bien, no quería compañia ni vecinos usmeadores por las noches. Tal vez no quería que nadie viera mi debilidad nocturna. Piso 8, y las puertas se abrieron, corrí e introduje la llave, ¿acaso era una llave universal la que me habían dado? Eso no, hablaría con algún encargado después. Se suponía que envié mis armas con la tropa de abastecimintos porque la llanta del vehículo donde venía se ponchó, por eso me demoré. Pero si iba a preguntar por ellas sería todo un relajo. El espacio era amplio, lindo de cierto modo y se veía cómodo. Dejé el equipaje por todos lados, pues solo traía dos maletas y una mochila. Con la última aún en mis hombros busqué un garfio y le amarré una cuerda. Viviría o moriría en el intento al llegar a la primera misión... Sin más con dos guantes en cada mano abrí la ventana tiré una MP44 y una M4 Carbine, sujeté el garfio y literalmente salí volando, y cuando tuve el equilibrio me deslicé por la cuerda. —Mierda, no medí bien la cuerda, aún me quedan tres metros y... ¡Qué mierda, saltaré! Sin un hueso roto, el corazón lo tenía a mil por hora, aún no había empezado la primera batalla y ya tenía la adrenalina en mi cuerpo. Levante mis dos armas y corrí hacia el último vehículo que quedaba, llegando jadeando y exhausta, mientras unos extraños me miraban desconcertado, como bicho raro. —Lamento llegar tarde soy Lena Kotova. Empecé a alistar el armamento de mi mochila, solo contaba con dos Steyr M-1A ¿Saldría viva de esto? PD: llegue tarde asdfghjklñ y para aclarar subí al vehículo donde e encuentran @Nekita @Gold-Kun @Raiven @Noir
Asalto [Estacionamiento] Comencé a leer el libro y entre en concentración casi de inmediato si no es porque la copiloto se voltea y me saluda. "Anna White, un placer" —observé a la chica y le devolví la sonrisa. James, James Sirgolep; el placer es mío —le respondí. En algunos libros que leí mientras estaba encerrado en la biblioteca, decía que a las chicas les agradaba la amabilidad y cordialidad. Volví mi mirada al edificio y no llegaba Ryuk -Este pendejo se va a ir caminando —pensé mientras volvía mi mirada al libro y continuaba leyendo. Las puertas traseras abiertas se vieron agitadas por Ryuk y casi de infarto me sacó de concentración. Uuuuuf gracias por esperar me olvide mis gafas ¿Les molesta si Fumo?? Alguien quiere?. Oye James ¿que lees? — Ryuk tenía el nerviosismo a mil, como si el guisado que le dí tuviera alguna droga alucinógena o un chute de adrenalina. -Hola ¿que tal? Soy Ryuk. Y el es amigo James. ¿Quien falta? —se sentó y bajo la manilla de la venta del vehículo. Mi cara se sonrojo al mirar a Anna y ver su reacción ante Ryuk, aparte que dijo que soy su amigo. Por primera vez me sentía avergonzado delante de una dama, así que le di un cogotazo a Ryuk y le dije -Eres un imbécil... —mis mejillas rojas hicieron que bajara la vista de todos y me concentrara en volver a mi lectura, pero no podía, la vergüenza me desconcentraba, justo de que llegara una chica nueva.
Alexis Jellalvic Eleji el piso 3 y corri rapidamente mientras armaba mis pistolas escondidas —Mierda,demonios como pude haber tardado tanto bueno almenos con mi velocidad podre alcanzarlos Veo que todos ya partieron bueno no importa de todas formas los seguire de lejos hasta nuestro siguiente punto de encuentro,sin embargo aun quisiera saber que nuevas tecnicas de asesinato deberia usar Parece que ya llegue,todos aqui lucen diferente de lo que esperaba bueno durante unos minutos a recargar mis pistolas y afilar mis cuchillas,es extraño me llama demasiado la atencion. —Parece que tenemos una pareja aqui con Anna y James, jaja tranquilos no traten de matarme pero no puedo evitarlo hola soy Alexis siempre soy asi no se sorprendan Espero que no me maten por esto aunque sera divertido jugar con ellos Despues de terminar de armarme y afilar cuchillas pude ver directamente a los demas, es extraño parece que nunca hubieran visto a una chica osera por mi extraño traje ya que llevaba una falda con shorts debajo que no estaban a la vista y mi blusa morada con moños en la espalda,bueno sera mejor continuar
Anna White Ignorando que la mini-rubia me había ignorado un poco podía decirse que eso había sido lo más normal que había ocurrido, puesto que entraron dos personas un poco... fuera de lo común, el primero parecía que la adrenalina se le escapaba del cuerpo, ofreciendo cigarrillos y fumando mientras que la otra tenía el arte de emparejar a personas completamente ajenas. ¿Costos de ser "amable"?, si eso era así, comenzaba a entender a Irina. — No se fuma dentro del auto — dictaminé mirando al amigo de James, indicandole con una mirada que apagara esa cosa o se fuera a pie —. Y no tenemos tanta confianza como para que me incluyas en tus bromas, si quieres emparejarte con tu amigo, bien, hay diez pisos con los cuales pueden ser felices. — Me volví a girar para darles la espalda y poder acomodarme en el asiento nuevamente. >> Traten de divertirse con los mutantes o lo que sea que hay allá a fuera, es solo un consejo. Contenido oculto Les aseguro que cuando se lleva bien con alguien deja de ser tan intensa xD
Asalto [Estacionamiento] Luego del momento incómodo, me senté y me dispuse a leer el libro. Pero las personas comenzaban a llegar como harina en Venezuela, es decir, de sorpresa. - Parece que tenemos una pareja aqui con Anna y James, jaja tranquilos no traten de matarme pero no puedo evitarlo hola soy Alexis siempre soy asi no se sorprendan —quedé totalmente pasmado ante su declaración y no pude evitar responderle sinceramente. Oye Alexis, ¿cuando conoces a una persona llegas, saludas y ya tienes algo con esa persona? — hice una pausa, cerré mi libro y lo miré directamente. -Supongo que no, al menos de que seas una persona bastante extrovertida, pero estarías soltero siempre —casi me río de lo dicho -¿estas soltero?, digo, no muchas aman a los patanes. —terminé, volteo y le quito el cigarro a Ryuk y lo tiro por la ventana. Deja las pendejadas, ese humo se concentra dentro del vehículo y no todos comparte tu gusto por el tabaco -le reproché a Ryuk y me volví a acomodar en mi asiento, haciendo mejor espacio para que entraran los que faltaban por montarse. Volví a abrir mi libro y comencé nuevamente la lectura.