Daniel Brown ¡Vaya, había estado a punto! Pronto lo conseguiría, yo sabía que debía faltar poco. Las chicas, por su parte también lo intentaban, pero sin éxito igualmente. —Alohomora
Victoria Stone Miré a ambos lados. Sí, Eve y Daniel seguían intentándolo y casi lo conseguían, al igual que yo. Hice una leve mueca de pensamiento antes de volver a alejarme un paso. — ¡Alohomora!
Evelyn Holder —¡Vamos, Alohomora! —exclamé de nuevo entre risas, porque ninguno de los intentos surtía efecto del todo.
Victoria Stone Bueno, al menos estaba siendo una manera más interesante de aprender un nuevo hechizo. Con ese pensamiento en mente y una leve sonrisa volví a intentarlo. — Alohomora
Evelyn Holder Esta vez no vibró demasiado, algo estaba haciendo mal. Volví a empuñar con fuerza la varita en mis manos, decidida a lograrlo. —¡Alohomora una vez más!
Daniel Brown Otra vez fallamos. Por otra parte, tenía sentido. Sin un profesor que nos enseñase no nos iba a salir tan fácilmente. —Chicos, tenemos que salir sea como sea... Si nos viese el profesor, haciendo el ridículo de esta forma. Alohomora
Victoria Stone ¿Dónde estaban los profesores cuándo hacían falta? Además, ¿era normal que el poltergeist encerrara a los alumnos en los aulas? — En fin... ¡Alohomora!
Evelyn Holder —¡Vamos, vamos, vamos! ¡Alohomora, tú puedes candadito! —volví a intentarlo una vez más!
Victoria Stone Nuevamente estuvo a punto. — Lo bueno es que cuando lo dominemos será un hechizo muy útil. Alohomora~
Daniel Brown El candado seguía moviéndose, pero no se abría. Ya estaba cansado, lo haría a lo bruto. —Apartaos, voy a explotar la cerradura. ¡Bombarda! —el cerrojo tembló y la explosión fue considerable, pero seguía aguantando—. ¡¿Pero cómo es posible?! Aaaagh, alohomora.
Evelyn Holder Suspiré indignada: no pasó nada de nada. Ni yo ni mis amigos lo habían logrado aún, pero sabía que faltaba poco. —¡Alohomora!
Daniel Brown Todos fallábamos. ¿Qué hacíamos mal? Nadie podría averiguarlo, pero mientras seguiríamos intentándolo. —Alohomora, ¡ábrete ya, leñe!
Victoria Stone — Parece que al ser cerrado con magia, solo puede abrirse con este hechizo... y nos hubieran regañado mucho si hubiéramos explotado la cerradura del todo — dije en una leve risa — Alohomora
Evelyn Holder —Esto me está poniendo nerviosa, ¡Alohomora! —lo intenté de nuevo una y otra vez. A ver si esta vez era la buena.
Victoria Stone Volví a girarme para leer la pizarra nuevamente. No parecía que hiciésemos nada mal y aun así... — ¡Alohomora!
Daniel Brown —Oye, ¿soy el único al que le apetece hacer un poco el tonto por la clase? No me digáis que no sería genial subirse a la mesa y saltar... ¡Ser libres! ¡Y libres seremos, alohomora!
Daniel Brown —¡Genial Victoria, lo has conseguido! Somos libreees —grité mientras corría hacia afuera, pero cuando ya estaba por los pasillos me giré... ¿debería salir así por las buenas? El conjuro parecía muy útil... Bah, qué narices—. No, no me pienso ir sin conseguirlo, alohomora.
Evelyn Holder Y la puerta se abrió. Miré con los ojos brillando de emoción si acaso fui yo la que lo había logrado, pero ese no fue el caso: Victoria lo había logrado con éxito. —¡Bien hecho, Vic! —la abracé con alegría a pesar de la ilusión que me hubiese hecho. ¡Pero qué más da! Podía seguir intentándolo, ¿no? —A pesar de que ya seamos libres, voy a seguir intentándolo. ¡Alohomora!
Daniel Brown —¿Pero por qué no funciona? ¿Qué hago mal, Victoria? En teoría el movimiento de mano es el mismo que has hecho tú, ¿no? Mira, alohomora.