Daniel Brown —¿Así no es? Hum, veamos qué tal si lo hago de esta otra forma... De nuevo hice un gesto inventado, buscando la posición correcta para salir exitoso.
Victoria Stone — Vamos, vamos~ — canturreé moviendo la varita al azar, quizás el conjuro era algo más libre de lo que en el libro ponía — Periculum~
Daniel Brown Otro intento, otro movimiento. Esa era la rutina, pero la paciencia se agotaba y estar relajados no parecía la solución, al contrario que con el Wingardium Leviosa. —¡Periculum! —exclamé más alto que las demás veces, cansado ya de lo mismo.
Ricky Moorse Respiró hondo y siguió parado, con la varita sostenida con la punta de sus dedos; entonces la movió, fue un movimiento casi delicado, poético. —¡Periculum!
Victoria Stone — Pues no, así no es — murmuré haciendo un mueca. Me eché hacia atrás, señalando al techo aún con la varita. >> Periculum
Ricky Moorse Viendo que la delicadeza no funcionaba y tampoco la fuerza bruta, se cansó. Se sentó enojado, con el mentón apoyado en una de sus manos y con la otra moviendo la varita ya sin energías. —Periculum...
Quirrell. —Cla-claro que s-s-sí; sólo los muggles dudan de la e-ex-existencia de la-las criatu-turas má-má-mágicas —replicó el profesor con calma (o bueno, lo que el llamaba calma)—. Aunque ser u-un hombre lo-lo-lobo no es na-nada genial, es u-una maldición, no se lo de-desearí-ría a na-na-nadie. A-ahora, a-a-apresúrese a la Bibliote-teca, señor Tyler, sus co-compañeros y-ya se fueron… Y era cierto. Sólo Adam quedaba allí parado junto al profesor; los otros cinco ya habían salido hacia la Biblioteca, con Kara y Ery a la cabeza del grupo. Tras decirle esto al muchacho y que éste partiera hacia la biblioteca, el profesor volvió a pasarse entre los alumnos, observando su progreso.
Victoria Stone — Vosotras os vais a cansar antes que yo, así que podemos seguir aquí hasta que queráis. ¡Periculum!
Ricky Moorse —¡Profesor! —llamó con una mano levantada, mientras seguía practicando el conjuro. —¿Por qué no logro el hechizo? —preguntó triste, moviendo la varita de un lado a otro.
Victoria Stone Hum... no era de las personas que se aburrían con facilidad pero aquello llegaba a ser agotador. — Periculum — volví a repetir, cambiando la entonación.
Ricky Moorse —¡Periculum! ¡Periculum! —repitió una y otra vez, apuntando al techo, al pizarron y hasta a su propia nariz, con el afán de que por lo menos una chispa salga de la punta de su varita.
Contenido oculto Por favor daditos, que tengo deberes que hacer y estudiar :c Victoria Stone Y una vez más lo intenté... y otra... y así hasta que lo consiguiese. — Ya habría muerto hace tiempo si esto hubiera sido real — murmuré antes de pronunciar nuevamente el "Periculum"
Ricky Moorse Cerró los ojos, intentando sentir alguna vibración; algun indicio de que lo que estaba haciendo estaba en lo correcto. No sintió el hormigueo subir por sus dedos, pero de todas formas lo dijo; ya no tenía nada que perder. —Periculum
Victoria Stone En cierto modo me aliviaba que hubiera aún gente que lo siguiera intentando, pero también me daba pena al saber que estaría sintiéndose igual que yo o peor. — Bueno, periculum.
Daniel Brown —¡Argh, maldición! ¿¡Pero qué hago mal!? No lo entiendo, vamos chispas, salid ya de una vez, ¡periculum!
Daniel Brown Empezaba a ver destellos rojos por todos lados. ¿¡Tan complicado era al jodido hechizo!? Ya estaba muy harto de repetir la acción tantas veces. A lo mejor no fue buena idea venir aquí si no tenía claro lo de la magia. —¡Venga ya chispas, esto no tiene gracia! Periculum.
Daniel Brown —Me rindo... Esto no va conmigo, paso —pensé ya exhausto. Me senté (o más bien dejé caer) en la silla y me olvidé de todo lo que me rodeaba. En el fondo sabía que no me iba a rendir, pero necesitaba tomar aire, una bocanada de vez en cuando no venía mal. —Periculum.
Daniel Brown Me dejaba escurrir por la silla, llegado al punto de estar más tumbado que sentado. Esto empezaba a ser aburrido. MUY aburrido. Tenía que buscar algún truco para avanzar más rápido, pero estaba aquí encerrado. Este hechizo lo tendría que aprender por el método lento. —Periculum
Daniel Brown El profesor se giró y me miró. Me recompuse rápidamente y me senté como era debido, no fuera a ser que se enfadase por cualquier tontería como la indisciplina y le hiciese perder a mi casa cinco de sus "valiosos puntos". —Pe-periculum
Lumi~ Está bien, lo admito, ya me estaba desesperando de intentarlo sin lograr ni un avance y si lograba el avance volvía a retroceder. —¡Ah! —exclamé un poco fastidiada—, ¡Periculum!