Di unas laaargas vueltas por la arboleada, pero si quería dejar en mensaje a Steve, sería mejor detener el entrenamiento e ir a buscarlo.--Umh... me pregunto donde estará, quizás si voy a una Ciudad céntrica pueda hayarlo, como Barniz. Con ayuda de Natu nos elevamos todos y volamos hasta la susodicha Ciudad
Miraba atento el bosque esperando a que el pokemon que quería apareciera... no tardo mucho en aparecer un Heracross, liberé a mi quilava para que le atacará y poderlo capturar... La pelea no duró mucho tiempo por el golpe directo de mi pokemon fuego. -- Vaya.. -- dije después de recoger la pokebola del noqueado Heracross y acariciaba a mi inicial, hacia mucho que no la veía -- Ya tendremos tiempo de hablar.. ahora hay que ir a casa...-- dicho esto la guarde en su pokebola y staraptor pasó por nosotros para llevarnos a lienzo [ @Fabian a casa xD]
Así que esta era la Arboleda Lápiz... debía ponerme a buscar a Dante y Ukita, si es que seguían aquí, aunque no pude evitar notar que había muchos pokémon salvajes por aquí...
Un alegre Kriketune pasó por mi lado, y me dediqué a ignorarlo olímpicamente y continuar con mi camino.
Un Spinarak se veía en lo alto de un árbol, armando su telaraña... me preguntaba si cazaría algo con ella...
Un Skitty juguetón comenzó a seguirme, hasta que eventualmente se aburrió y se puso a perseguir su propia cola... reí un poco ante ello, pero rápidamente lo dejé atrás...
Un elegante Glameow pasó por delante mío... me dirigió una mirada y la apartó rápidamente, como si no quisiera verme, antes de alejarse por su cuenta.
El mismo Kriketune seguía danzando por ahí... me pregunté si quizás él había espantado a todos los pokémon...
Un Aipom saltaba de rama en rama con su característica sonrisa picarona, hasta que se cruzó con un Ariados y se echó a correr asustado.
Un enjambre de Ledyba pasó cerca nuestro, liderados por un Ledian, y se alejaron rápidamente hacia lo más profundo de la arboleda.
Había un Farfetch'd volando por el cielo, agarrando su palo con la boca, y me pregunté si era posible salir de la arboleda volando en la misma dirección en la que iba ese pokémon.
Un imponente Heracross voló cerca nuestro hasta que dio con un árbol, y de inmediato se puso a succionar su sabia...
"Comienzo a pensar que estoy en la arboleda equivocada..." me dije mientras avanzaba completamente sola.
Una gran variedad de pokémon que ya había visto desfilaron entonces delante de mí... pero ninguno de ellos atrapó mi interés, así que seguí con mi camino.
Los pokémon seguían paseando frente a mis ojos, pero por más que mirara, no encontraba aquello que el pokedex me indicaba que podía hallar aquí...
Glameow, Heracross, Meowth... todos los pokémon que indicaban la pokedex estaban allí, menos el que buscaba yo...
Los pokémon eran en general amables... con la excepción de un Mankey que comenzó a arrojarme bananas desde un árbol, y me vi obligada a huir hasta perderlo de vista.
Un pokémon que no había visto antes pasó entonces... un Cubone. No era el pokémon que venía a buscar, pero lo que sí era uno de mis pokémon favoritos de todos los que existían... y simplemente tenía que tenerlo en mi equipo. Liberé a Blastoise y atacamos con Surf, no quería dañarlo tanto... pero Cubone al ser golpeado por mi ataque se puso a llorar, y traté de acercarme para calmarlo... pero me atacó con su hueso, y por poco y me golpea. Arremetió contra Blastoise de inmediato; el pequeño tenía agallas. Ahora más que nunca lo quería en mi equipo.
Blastoise lanzó una Hidrbomba que Cubone no pudo esquivar, y lo debilitó lo suficiente como para que tampoco esquivara un Puño Hielo... el cual congeló al pokémon salvaje. Lancé una pokebola y tras un exageradamente largo período de tensión, la bola hizo clic y capturó al pokémon.
Tomé la pokebola de Cubone y la guardé junto con las demás en mi cinturón. Genial, ¡había capturado un Cubone!