Asentí ante el comentario de Effy, posiblemente, Mankey daría problemas, pero con un buen entrenamiento, dejaría de darlos, tras guardarla, pensé que podría hacer aquí en la arboleda
Me desperte y ya no me encontraba en la isla sino en la Arboloda Lapiz --Wow, que sueños--Dije mientras bostezaba y me ponia de pie y vi a Rojo y a Effy a lo lejos por lo que decidí acercarme --Hola chicos--Dije sonriendo
Miré a Mizuki y sonreí un poco para luego saludarla —Hola —saludé sonriendo, estaba feliz, ya que había expandido mi equipo Pokémon—
¿Porqué tanta alegria?--pregunte sonriendo al ver a Rojo tan contento mientras Quilava se acercaba a nosotros
Saqué las tres PokéBalls —Por que la familia sigue creciendo —sonreí, haciendo alusión a la reciente captura de Heracross, Mankey y Pinsir—
Tras guardar a los tres me senté en el suelo, pensando que hacer —A ver, ¿Qué podemos hacer? —pregunté con una leve sonrisa— Que me aburro
—Hasta que despiertas —comenté al ver a la chica amanecer finalmente—. Hemos venido hasta aquí a capturar algunos pokémon, y Rojo recién acaba de atrapar a un Mankey salvaje que nos estaba robando… con un poco de entrenamiento, esperemos que se le vaya ese hábito...
Sonreí--Bueno tenia bastante sueño--le dije para despues soltar una leve risa Pues no lo se--Le dije a Rojo
—¿Qué les parece un poco de entrenamiento? —propuse, optimista—. Tranquilos, no digo batalla esta vez… haganme caso, esto fortalecerá a sus pokémon. Liberé a Tepig y a Alakazam para que me ayudaran a explicarme, quizás sería bueno si les ayudara a entrenar a estos dos...
Mire a Effy y sonrei con una sonrisa desafiante --Claro, vamos Quilava y Gligar--Dije mientras estos se ponian delante mia preparados para entrenar
Asentí, mandando a Blastoise y Kirlia a donde estaba Alakazam cuando veo a un Tepig bebé —Aw, que ternura —murmuré enternecido al verlo, se veía tan adorable aquel cerdito de fuego—
Tepig miró al extraño de arriba abajo, y volteó la cabeza con desinterés tras analizarlo. Saltó de regreso a mis brazos, el único lugar donde se sentía cómodo al parecer. —Bien, el entrenamiento es sencillo. Alakazam lanzará Psíquicos y Tepig utilizará Lanzallamas, intenten que sus pokémon esquiven, así trabajan en su agilidad. ¿Listos? ¡Comiencen! Tepig saltó de mis brazos y se colocó junto a Alakazam, que unió sus cucharas para atacar con el Psíquico a los pokémon de Rojo, a la vez que el tipo fugo abría su boca y una ráfaga de fuego escapaba para ir hacia los pokémon de Mizuki.
Una potente rafaga de fuego iba directamente hacia mis dos pokemons Quilava lo esquivó fácilmente, pero a Gligar casi le da, pero no le dio ya que Quilava utilizo nitro carga para destruir la rafaga de fuego para proteger a su compañero
Asentí ante lo que dijo Effy —Bien Blastoise... ¡Esquiva y usa Rayo Hielo en Alakazam, y tú Kirlia, Confusión en Tepig! —ordené—
Alakazam teletransportó a Tepig y a él mismo fuera del rango de ataque de los pokémon de Rojo, y ambos fulminaron con la mirada al entrenador que ordenó los ataques. —¿Acaso eres idiota? —le pregunté al chico con sinceridad, pues no podía creer que no había sido capaz de seguir una instrucción tan simple—. Dije que esquiven los ataques, que practiquen agilidad… ¿qué parte del entrenamiento no entendiste que ordenaste contraatacar?
Intenté espabilar —Lo siento, no tengo idea de lo que hago —dije, dejando entrever una fuerte fatiga — No he dormido bien en esta última semana, una vez más, disculpas
—Se nota… —dije, mirando al chico con ojo crítico—. ¿Por qué no descansas un poco? Te vendría bien y seguro a tus pokémon también. Mizuki y yo seguiremos aquí practicando para cuando despiertes...
Cierto, podria ser malo, tu descansa alli y despues entrenamos contigo--Le dije sonriendo mientras mis pokemons esperaban el siguiente ataque
Asentí, para luego irme a la sombra de un árbol y dormir un poco, estaba completamente fatigado, tras acostarme a dormir, Blastoise se sentó en el suelo a ver el entrenamiento, acompañado de Heracross, y el inicial saludó al tipo Bicho/Lucha recién capturado