—Bien..y de paso capturo otro pokemon mas—dije mientras caminaba y buscaba a un aipom, cuando de repente uno salta a mis brazos--....O genial, que suerte la mía--dije al ver al aipom.
Genial--le dije sonriendo mientras me ponia a buscar un Aipom y vi que lo encontró--Que suerte--le dije sonriendo
Golpee levemente a ese aipom con la pokeball capturandolo—Genial...creo que vi un cubone...necesito un pokemon de tierra—dije mientras buscaba.
—Donde habrá uno—murmure mientras buscaba junto a mizuki, cuando logro ver a uno--que suerte tengo hoy--dije mientras lanzaba la pokeball y sorprendía al pokemon, logrando capturarlo--genial.
Miré a Mitsu la cual habia encontrado uno--Mitsu.....¿que te pasa hoy con los pokemons?--le dije sonriendo
—Jaja, pues si ¿volvemos?—le dije mientras miraba a los dos nuevos—Al aipom lo llamare ataro y al cubone...cupeon—murmure sonriendo.
Todos se habían marchado a Ciudad Oleo por lo visto, de modo que partí hacia allí sobre Skarmory yo también...
Serperior y yo empezamos a explorar la arboleda apenas Pidgeotto aterrizó y regresó a su pokébola. Sabía que aquí se encontraban dos pokémon que me vendrían bien. —Llegó el momento de seguir completando el equipo —miré por sobre mi hombro para decirle ésto a Serperior, que avanzaba detrás mío. En Ledyba pasó volando cerca de nosotros.
Tras encontrarnos con una serie de pokémon entre los árboles, un Heracross salvaje apareció ante nuestros ojos, concentrado en la savia de un árbol. Me sentí tentado de capturarlo, pero Serperior me hizo recordar, con una negación de cabeza, que ese no era el tipo bicho que pensaba capturar. —Te doy la razón —le dije a mi inicial—. Nosotros vinimos a por un Pinsir. Dejamos a Heracross alimentarse en paz.
Serperior, de repente, usó Drenadoras contra un pokémon que intentó pasar desapercibido. Cuando me di cuenta, un fuerte Pinsir se estaba debilitando, casi sin poder sostenerse en pie. —Fantástico, Serperior —dije, lanzando un pokébola a los cuernos del tipo bicho. Capturado, fue...
—Ahora nos queda el segundo —dije, frotándome las manos. Buscamos y, tras hallarnos con tres pokémon que no eran el que buscábamos, un Snubull se acercó caminando. Al parecer le caímos bien, porque se auto-capturó: entró por sí mismo a la pokébola que hacía girar en mi de índice.
Serperio, disgustado, regresó a su pokébola porque vio que había sacado a Pidgeotto. Nos fuimos volando de la Arboleda.
Aterrizamos tras un corto trayecto en la Arboleda Lápiz. Fui la primera en descender del lomo de Skarmory, y apenas lo hice Togepi saltó de mi bolso al suelo… —Que recuerdos, ¿verdad, Togepi? Aquí fue donde nos conocimos —le sonreí a la tipo hada, que rió y me devolvió la sonrisa. Me volteé a los otros dos pasajeros de Skarmory—. Bien gente, ¡bienvenidos finalmente a la arboleda! Contenido oculto @Dark-chan @Rojo FireRed