"Debía hacer algo, no podía dejarlos destruir la ciudad por diversión, estaban locos, mas de lo que yo pensaba, no sabia como lo haría pero tenia que hacer, no iba dejar que vidas inocentes pagaran por la diversión de ellos, la pregunta era ¿Como lo haría? ¿Podría yo solo contra ellos 5?, era obvio que no podría, entre ellos era el mas débil, pero que tal si era tan divertido como ellos decían, después de todo, se nos había otorgado el poder para hacerlo, en ese momento recordé la sensación de la adrenalina y lo mucho que me encantaba, tal vez seria divertido, ademas esas personas que intentaba proteger no habían hecho nada bueno por mi, es mas, alguien como ellos me había abandonado, ¿Por que debía defender los?, las únicas personas que me importaban estaban muy lejos de donde yo me encontraba así que no corrían peligro, podía divertirme un poco, después de todo era mi bienvenida. —Cuando estén todos listo empezamos —Dijo Naomi muy emocionada— Así que no tarden mucho, en lo que se preparan dividiré las zonas que le tocara a cada uno de los equipos —Al terminar se puso a trazar un mini mapa en una hoja de papel que traía. —¿Nervioso Rue? —Me pregunto Yurick al ver mi rostro. —Realmente si, una parte de mi siente que esto esta mal, pero otra me dice que lo disfrute —Le confesé, el había dicho que podía contar con ellos si lo necesitaba y quería un consejo. —Tranquilo, todos pasamos por eso, ese sentimiento de no saber que hacer, pero te daré un consejo, debes hacer lo que tu sientas que es lo mejor, nunca pienses si esta bien o esta mal, esos son solo prejuicios, has lo que creas que es correcto y nunca te arrepentirás de ello. —Gracias Yurick, tomare tu consejo —Solo debía descubrir que era lo que yo pensaba que era correcto, las únicas personas que me importaban no corrían peligro así que para mi no era una mala decisión— también tengo otro pequeño problema —Le comente al ver que todos extendían sus alas de nuevo— Yo no se como volar —Yurick se comenzó a reír al escuchar eso. —¿Realmente no sabes? —Negué con la cabeza— Eso explica por que Zuyumy te traía del brazo, nosotros ya nos habíamos emocionado de que al fin Zuyumy saliera con alguien, ni hablar, te explicare —Tras una breve charla de como utilizarlas continuo— Es muy sencillo, realmente no tiene mucha gracia, tal vez te cueste un poco al inicio pero le agarraras rápido el ritmo. —Gracias Yurick, eres muy amable —Extendí mis alas y como Yurick me había explicado logre alzar vuelo y mantenerme en el aire. —Progresas rápido —Me dijo Zuyumy al ver que podía mantenerme por mi mismo en el aire. —Ya termine el mapa —Naomi llamo a los 6, al llegar con ella rompió el papel en tres partes iguales y le dio una parte a Zuyumy, otra a Anubis y la ultima se la quedo ella— Cuando se escuche la campanada del reloj de esta ciudad comienza el juego. Pude notar la expresión de ansiedad en cada uno de ellos, estaba nervioso, una parte de mi quería pararlo todo, pero mi otra parte quería empezar cuanto antes, casi podía sentir la adrenalina corriendo por mi cuerpo, tras unos pocos minutos de silencio sonó la campana de la ciudad, había llegado el momento de divertirnos, cada equipo voló en dirección a su destino, nosotros íbamos detrás de Naomi, al llegar a nuestro parte de la ciudad nos dividimos pues según Naomi así destruiríamos mas rápido nuestra parte y podríamos ir a molestar a los demás. Solo podía escuchar los gritos de la gente, mientras la ciudad ardía en un sombrío fuego negro, los vanos esfuerzos de los bomberos por extinguirlo, una diversión muy macabra, el equipo de Anubis había sido descubierto por culpa de Jack, mientras peleaba con Megumi, ella lo arrojo entre los escombros de un edificio y los rescatistas lo sacaron de ahí inconsciente, por fortuna al quedar inconscientes las alas se ocultan automáticamente, así que solo quedaba el equipo de Zuyumy y el nuestro, Naomi y Yurick intentaban con mucho esfuerzo hacer que descubrieran a Zuyumy, mientras yo estaba en lo alto de un edificio en llamas, Megumi al verme se acerco a hablarme. —¿Te pasa algo Rue? —Parecía un poco preocupada— Es tu bienvenida, deberías ser el mas alegre —Me replico. —Algo en mi me dice que lo que hacemos esta mal —Miraba como la ciudad ardía, algo en mi interior me hacia sentir mal por ello. —Puede ser, pero ellos no son nuestra familia, es mas, entre ellos que son familia se matan los unos a otros ¿Por que nosotros no a ellos? —Se comenzó a reír y antes de que siquiera pudiera voltear me sujeto, ella se aventó del edificio sujetándome, trate de librarme pero para ser una chica era muy fuerte, antes de llegar al suelo me soltó y pude mantenerme en el aire. Ella se fue al ver que no había nadie que pudiera verme alrededor, descendí al suelo y oculte mis alas, observaba atento como peleaban Yurick y Naomi contra Zuyumy y Megumi, la estructura del edificio no aguantaría mucho tiempo, el fuego también consumía los cimientos, ademas de lo dañado que estaban estos, al caer el edificio llamaría la atención de las personas, por lo tanto si queríamos ganar debíamos alejarnos de ahí, mientras me alejaba caminando evitando que las personas me vieran escuche un llanto, me acerque a la fuente de este y encontré dos niños, uno ellos estaba sangrando, y el otro estaba inconsciente, el que sangraba intentaba hacer reaccionar al otro para poder alejarse lo mas que pudieran del edificio, quise seguir mi camino, pero en ese momento me di cuenta de que el edificio había empezado a caer, mi mente trato de ignorarlo, mas gente había perdido la vida esa noche, pero ¿Por que me importaban esos niños?, la vida era injusta, debían aprender a vivir con ello, mas no pude ignorar ese sentimiento, debía ayudarlos y no tenia mucho tiempo, si no actuaba rápido... Esos niños morirían"
"El silencio reinaba en el lugar, se podía escuchar cada paso que el daba hacia nosotros, la pregunta era ¿Quien era el? ¿Por que teníamos que estar de pie cuando el llegara?, mis dudas serian respondidas en breve, en cuanto pudiera ver su rostro, tras unos segundos pude verlo al fin, era un joven de no mas 25 años, su aspecto era un poco descuidado, estaba despeinado y parecía que no tenia ni idea de que el evento fuera formal, hasta cierto punto me recordaba a mi y parecía una broma que tuviésemos que estar de pie delante de el, antes de que el pudiera decir una palabra Zuyumy lo saludo. —Te estábamos esperando, ¿Se puede saber por que has tardado tanto? —¿Lo estaba regañando?— Y tampoco vienes vestido para la ocasión, te dije que era un día especial —Si, definitivamente lo estaba regañando como si fuera su madre. —Por que no me interesa —Realmente se notaba el bajo interés— No soy como ustedes, me da igual —Me miro, al verme detenidamente pude notar una pequeña expresión de asombro en su rostro— ¿Así que tu eres el nuevo? —Se acerco a mi. —Si, me llamo Rue —Lo mire seriamente— ¿Y tu eres? —Al terminar mi pregunta pude notar como su expresión cambio, sin previo aviso comenzó a reír. —Me agrada, yo soy Anubis el mayor de esta familia —Me extendió la mano— Bienvenido a la familia Rue. Nos dimos la mano y en ese momento sentí algo extraño, el no era normal, o al menos no era como los demás, podía sentir un gran poder en el, un poder asombroso, tan grande que podía sentirlo al contacto, tal vez por eso era el respeto hacia el, conocían su poder, estaban conscientes de ello, realmente era alguien de quien debía tener cuidado. —No lo espantes —Le reclamo Zuyumy al ver mi rostro lleno de asombro— No creas que es tan poderoso como aparenta, nunca me ha podido ganar, ni siquiera en un mano a mano —Zuyumy se empezó a reír y los demás también mientras observaba como Anubis se molestaba un poco, mi preocupación bajo al escuchar esas palabras, pero aun así, si Zuyumy era mas fuerte que el, eso significaba que ella era muy poderosa. —Dejen de pelear —Interrumpió Jack— Vinimos a celebrar ¿Recuerdan? —Se volvió a sentar en el sofá— Así que Zuyumy, dinos como celebraremos la bienvenida de Rue. —Realmente no tengo idea de como lo celebraremos, tiene que ser especial, recuerden que el es el ultimo —Ella les sonrió y pude ver como todos pensaban en algo, de mi mente no salia su comentario, "es el ultimo" ¿Que quería decir con eso? —Podríamos ir a comer pizza, eso hicimos cuando yo llegue —Comento Jack algo resentido. —Lo hicimos por que prácticamente era lo único que podíamos hacer, después de todo solo eras un mocoso cuando te uniste a nosotros —Le respondió Megumi en tono burlón. —Cálmense, no empiecen de nuevo —Dijo Yurick un poco molesto, me volteo a ver y continuo— Y tu Rue, ¿Que te gustaría hacer?, después de todo esta es tu bienvenida. —Yo realmente no esperaba nada, así que no sabría decidir a donde ir o que hacer —Estaba un tanto nervioso, pues realmente era algo que no esperaba— La pizza estaría bien. —Y yo que pensé que eras divertido —Naomi se estaba estirando del aburrimiento— Pero eres un aburrido, yo digo que hagamos lo mismo que cuando yo llegue, ¿Que dices Zuyu? —Podría ser buena idea, ese día fue muy divertido, aunque solo eramos 3, podría ser mas divertido ahora —Lo pensó por unos segundos— Esta bien haremos lo mismo que en tu bienvenida y después comeremos pizza, ¿Les parece bien? Todos asintieron con la cabeza y Jack se volvió a levantar, mientras todos caminaban a la puerta Anubis me detuvo, pude ver como Zuyumy camino mas rápido al ver que el me había detenido, cuando estuvimos completamente solos comenzó a hablar. —Disculpa lo de hace rato, solo quería probarte —Se empezó a reír— No soy de los que piden disculpas pero eres el nuevo y me siento mal por eso, entre todos nosotros tu eres el mas interesante y eres mas fuerte de lo que crees, con el tiempo aprenderás mucho, solo no te alejes de tu familia. Continuamos con nuestro camino y nos encontramos con los demás fuera de la mansión, todos extendieron sus alas, Zuyumy me tomo del brazo y nos elevamos también, todos observaron a Zuyumy mientras ella me sostenía, al darse cuenta que todos la veían se sonrojo completamente, sin darle importancia continuamos nuestro camino, Naomi iba adelante de todos, ella conocía perfectamente el lugar al que nos dirigíamos, después de casi media hora ella empezó a decender y los demás hicieron lo mismo, llegamos a un callejón de la ciudad, todos guardaron sus alas y yo hice lo mismo. —Bueno lo que haremos sera esto —Comenzó a explicar Naomi— Nos dividiremos en 3 equipos, por que somos muchos, así que elijan su equipo —Megumi tomo a Zuyumy del brazo, Jack y Anubis se juntaron y yo me quede con Yurick— Perfecto los equipos están balanceados, yo iré con Yurick y Rue. ahora lo que haremos sera lo siguiente, destruiremos lo mas que podamos de la ciudad sin que nos vean —Por un segundo pensé que había escuchado mal pero al ver la cara de emoción de los demás y escuchar a Naomi repetir lo que había dicho me di cuenta de que no era así— Y como ahora somos mas, pueden hacer que descubran a los demás, el ultimo equipo en ser descubierto gana una pizza entera. Todos estaban emocionados y yo estaba preocupado, ¿Cuantas vidas inocentes se podrían perder esa noche? ¿Acaso no les importaba en lo mas mínimo lo que le pasara a los demás? ¿Todo era diversión para ellos? ¿Debía dejarlos continuar? ¿Debía detenerlos?, o ¿Debía unirme a ellos?, No, no podía permitir que llevaran acabo tal atrocidad debía detenerlos... antes de que fuera tarde"
"Mi decisión era obvia, la elegía a ella, pasaron 2 meses, Jack iba a visitarme de vez en cuando, Melody y yo íbamos muy bien, no hacia falta tiempo para estar juntos, siempre sentíamos que las horas se pasaban como segundos, seguía trabajando con doña Amira, realmente mi vida iba regresando poco a poco a la normalidad, o eso creía yo, un día después de despedirme de Melody, mientras caminaba en dirección a mi motocicleta para ir de regreso a mi hogar apareció Zuyumy delante de mi, me miro fijamente. —Es hora —Me sonrió, su rostro estaba lleno de alegría, algo bueno había pasado. —¿Hora de que? —Pregunte algo confundido mientras la observaba, iba vestida mas formal de lo habitual, la misma ropa negra de siempre, pero se veía mas arreglada de lo normal. —De que conozcas a toda la familia, me han pedido que viniera a buscarte —Me explico muy alegre— Estoy muy emocionada, sabia que este día llegaría, aunque esperaba que fuera un poco antes, pero bueno el punto es que debemos darnos prisa —De la emoción hablaba muy rápido y parecía que no le daba tiempo ni de respirar. —Supongo que no tengo alternativa —Me reí, estaba emocionado por conocer a los demás al fin, pero no podía dejar que Zuyumy se diera cuenta así que actué lo mas normal posible. —No, no la tienes —Extendió su mano— Dame la mano, yo te llevare con ellos. Sujete su mano, las alas de Zuyumy aparecieron y se extendieron, en ese momento descubrí que las alas no eran solo de adorno, sus alas empezaron a moverse para volar, mientras ella me llevaba volando pude ver toda la ciudad, era una vista impresionante, realmente hermosa, debía aprender a volar para poder disfrutar de esa vista cada vez que quisiera. —Aerolíneas Zuyumy le comunica a su exceso de equipaje que hemos llegado a nuestro destino —Me dijo en tono burlón mientras descendíamos a lo que parecía una mansión— Gracias por viajar con nosotros y le sugerimos que deje de comer tanto —Efectivamente era mansión, al estar ya en tierra me soltó— Por cierto aqui debes usar tus alas, es una regla. —Se me olvido como usarlas —Por mas torpe que sonara era verdad, había olvidado o mejor dicho nunca había aprendido a como usarlas— Tendrás que enseñarme. Después de una clase rápida de 15 minutos aprendí a usarlas, ella realmente no podía creer que no supiera hacerlo, mientras caminábamos a la puerta de la mansión note que mis alas eran un poco mas pequeñas que la primera vez, no sabia si era bueno o era malo, al llegar Zuyumy toco el timbre y tras unos segundos Jack fue quien nos recibió. —Al fin llegaron, pensamos que habían muerto, tardaron demasiado —Era la primera vez que veía las alas de Jack, eran de un tamaño mayor a las mías pero menor que las de Zuyumy, el también iba vestido de una manera formal, mientras lo observaba nos invito a pasar, al entrar note que la casa era mucho mas grande de lo que parecía— Hola Rue tiempo sin verte —Me saludo mientras yo observaba la casa. —Hola Jack, tienes razón, tiempo sin vernos —Lo salude mientras continuaba observando cada detalle, era una mansión muy bonita. —Los demás los están esperando —Jack nos guió hacia la sala, mientras caminábamos no pudo evitar comentar— Vaya, tus alas son mas pequeñas de lo que pensé, se nota que eres el menor de nosotros. —Si, pero crecerán mas rápido que las tuyas —Le respondió Zuyumy sin darme oportunidad de decir algo— Después de todo soy yo quien lo cuida. Llegamos a la sala, había solo otras 3 personas en ella, por lo cual sabia que faltaba alguien, todos iban vestidos muy formalmente, había dos mujeres y un hombre, el hombre tendría a lo mucho 30 años, se veía joven, pero no tanto, una de las mujeres parecía tener 18 y la otra 28, los 3 al igual que Zuyumy, Jack y yo tenían el cabello negro y los ojos rojos, Zuyumy fue alegre a saludarlos, Jack se sentó en un sofá que había a un lado de el. —Bueno se los voy a presentar —Zuyumy se acerco con los otros 3 hacia mi— El es Rue, el nuevo no tan nuevo integrante de la familia. —Me llamo Megumi, mucho gusto —Se presento la joven de 18, era muy parecida a Zuyumy solo que con el cabello corto, ademas no parecía tan orgullosa como ella— Zuyumy nos ha hablado mucho de ti, de hecho no habla de otra cosa —Megumi se comenzó a reír mientras Zuyumy se molestaba. —Yo soy Yurick, es un gusto conocerte —Se presento él mientras Megumi y Zuyumy peleaban, el tenia el cabello largo y lacio, era de un poco mas alto que yo, su tez era blanca y parecía alguien serio— Si necesitas algo sabes que podrás contar con nosotros. —Y yo soy Naomi, eres mas joven de lo que imaginábamos —Naomi me miro detenidamente al igual que yo a ella, era la que tenia el cabello mas largo, su tez era blanca como la de todos nosotros, también era mas alta que Megumi y Zuyumy— Aun así, bienvenido a la familia. —Bueno ya solo falta uno —Me dijo Zuyumy en cuanto llego a mi lado, todos tomaron asiento, cada uno era muy parecido y muy diferente al mismo tiempo, se podía notar en la forma en la que se sentaban— Siéntate tu también, no creo que crezcas mas. Tome asiento mientras los observaba a cada uno, parecían muy normales, claro si olvidaba el hecho de que cada uno de ellos tenia alas negras en su espalda, por unos segundos el silencio domino el lugar, hasta que se escucho el ruido de la puerta de la entrada, el que faltaba había llegado, todos se pusieron de pie, hasta Jack, el cual parecía que no se movería de su relajado asiento por nada, Zuyumy me hizo ponerme de pie también, ¿Que clase de persona debía ser él para que todos nos tuviéramos que poner de pie?... ¿Y que clase de poder tendría?"
"(La hoja esta incompleta)... Estaba dispuesto a dar el siguiente paso, habíamos pasado muchas aventuras juntos, lo habíamos superado todo, era el momento, eso no quitaba el hecho de que estuviera nervioso, no quería que fuera algo simple, quería que fuera algo muy especial, algo que ninguno de los dos olvidara, lo pensé mucho, hasta que llegue a la conclusión de cual seria la forma perfecta, así que puse en marcha los preparativos, le pedí un poco de ayuda a doña Amira, al estar todo listo, fui por ella para llevarla a ese lugar. —¿Que es eso que tienes que mostrarme con tanta urgencia? —Me pregunto curiosa cuando llegamos al parque a donde siempre íbamos. —Es algo que tienes que ver con tus propios ojos. —Le mencione mientras caminábamos. —Esta bien —Continuamos caminando hasta llegar a un viejo árbol. —Es aquí —Le dije señalando el árbol. —Es el mismo árbol de siempre —Me dijo un poco decepcionada. —No es así, tienes que verlo bien —Ella empezó a ver detenidamente el árbol. —No encuentro nada diferente —Continuaba buscando. —Es que no lo estas viendo bien —Me reí. —¿Como se supone que debo verlo? —Me miro un poco molesta. —Debes verlo desde un poco mas atrás —Dimos unos pasos para atrás— Así veras la imagen completa. —No veo nada... —Lo miro mas detenidamente— ¿Enserio hiciste esto para mi? —Al fin lo había notado, la sombra de varios arboles escribían la palabra 'AMOR' me había tomado mucho tiempo pero lo había logrado hacer, solo a esa hora se formaba la palabra. —Es de mi para ti, por que hoy es un día muy especial —La abrace. —No me digas que olvide nuestro aniversario de novios —Estaba apenada. —No, esta vez no es eso —Me comencé a reír. —¿Entonces que día especial es hoy? —Me miro muy curiosa. —Hoy es un día especial por esto —La solté, la mire a los ojos y después de tomar valor, me arrodille ante ella, metí la mano en mi bolsillo y saque una cajita— Melody, te amo y hay una pregunta que quiero hacerte —Estaba nervioso, le mostré la cajita, pude ver su rostro de emoción y sonrojo— ¿Quieres casarte conmigo? —Si, si quiero —Me respondió muy emocionada— Te amo Rue, te amo demasiado. Le puse el anillo y cuando me levante ella me abrazo y me beso, ella me había hecho el hombre mas feliz del mundo, durante los siguientes meses estuvimos planeando la boda, estábamos muy emocionados, lo que ganaba no era la gran cosa, pero mientras ella estuviera a mi lado, yo sabia que podríamos salir adelante, ya lo habíamos hecho antes pero esta vez seria diferente, pues realmente estaríamos juntos para siempre... (La hoja esta incompleta)"
"No había marcha atrás, la pregunta estaba hecha, estaba nervioso y ansioso por su respuesta, Melody estaba completamente nerviosa, quería saber que pensaba, quería una respuesta y también le tenia miedo a la misma, los segundos corrían y ella estaba en silencio, sin decir nada ella me abrazo y en tono alegre respondió. —Si —Se escuchaba muy contenta— Si quiero. —¿Es enserio? —Yo no podía creer su respuesta, después de todo ella me conocía. —Por supuesto, no hay otra persona con quien yo quiera estar —Aun me abrazaba. —Te quiero Melody —Era la primera vez que le decía eso a ella. —Yo también te quiero Rue —Cuando Melody lo dijo la abrace un poco mas fuerte. Ambos estábamos felices, al menos yo en ese momento era feliz, Melody había aceptado estar conmigo, yo quería llegar a mas con ella y poder estar siempre juntos, pero aun era muy apresurado pensar en ello, ella tomo mi mano, el cielo brillaba con intensidad, era la noche mas bella que había tenido, nada podía arruinarlo, seguimos charlando un buen rato, hasta que nos dimos cuenta que era muy tarde, ninguno de los dos quería irse, pero teníamos que, al día siguiente ella presentaba examen y yo tenia que trabajar, la despedida tomo varios minutos, ella se retiro y yo hice lo mismo, realmente no quería irme, quería seguir con ella. Mientras iba rumbo a mi casa pensaba en ella, realmente no podía creer que hubiese dicho si, me preguntaba también si ella estaría tan feliz como yo, muchas cosas revolvían mi mente hasta que a lo lejos vi que había luz en casa, lo cual solo significaba una cosa, Zuyumy me estaba esperando ahí, al llegar abrí la puerta y sin buscarla con la mirada dije en voz alta. —Ya llegue —Me quite la chaqueta y la aventé al sofá, no hubo respuesta lo cual llamo mi atención— ¿Zuyumy? —La llame, pero después de unos segundos en silencio alguien mas respondió. —Ella tuvo que salir, pero me dejo a cargo de ti —Era la voz de un joven, su voz venia de la cocina— también me pidió mantenerte despierto hasta que ella regresara, por cierto ¿Gustas un emparedado? yo ya me comí dos, puedo hacerte uno si quieres —Me dirigí a la cocina. —Esta bien, aceptare tu oferta —Al entrar a la cocina vi a un joven de no mas de 15 años, su cabello era de color negro y sus ojos al igual que los míos y los de Zuyumy eran rojos. —Debo presumir te que mis emparedados son los mejores —Me dijo mientras lo preparaba. —Eso es bueno, yo soy pésimo en la cocina —No tardo mucho en terminar de prepararlo. —Por cierto me llamo Jack, soy el mas joven de todos pero no el mas nuevo, un gusto —Se presento mientras me daba el emparedado. —Yo soy Rue, soy el nuevo —Empece a comer el emparedado. —Si lo se, Zuyumy no para de contarnos de ti, así que quise ser el segundo de nosotros en conocerte —Me contó mientras me veía comer. —Zuyumy también me cuenta de ustedes —Parecía sorprendido ante mi comentario— aunque nunca menciona sus nombres —Note una pequeña sonrisa en su rostro mientras terminaba de comer. —¿Y que tal estuvo el emparedado? —Se veía ansioso por saber mi respuesta. —Muy bueno, realmente me gusto. —Te lo dije soy el mejor —Se notaba orgulloso. Estuvimos un rato platicando en la cocina, me contó sobre el y su relación con los demás, parecía que todos se llevaban bien entre ellos, después de todo eran una familia, Zuyumy tardo mas de una hora en llegar desde que empezamos a charlar, ella se mostraba muy emocionada y contenta de que Jack y yo nos empezáramos a llevar bien, él se tuvo que ir, pues solo había ido a cubrir a Zuyumy, pero prometió que regresaría otro día para prepararme otro emparedado, Zuyumy me pregunto como me había ido y le conté todo, no parecía muy contenta con el resultado, lo cual no me sorprendió, pero al final era decisión mía, también me pregunto sobre Jack, le comente que hacia buenos emparedados y que me había agradado, ella se alegro al oír eso, ella también tenia que retirarse pero antes de irse me dijo —Rue, nosotros jamas te abandonaremos, somos tus hermanos —Me miro a los ojos y continuo— te apoyaremos y respetaremos tus decisiones, pero al final tendrás que elegir... Ella o nosotros."
"...era hora de partir, no podía seguir ahí, sería la última noche que estaría en esa vieja casa, la cual una vez había llamado hogar, tantos recuerdos, podía recordar cada momento de un pasado distante, era casi hora de dormir, me encamine a mi cuarto, antes de llegar entré al cuarto de ellos, me senté en su cama, observe su habitación detenidamente, pude ver que había un escrito en el escritorio de el, no recordaba haberlo visto, me levanté de la cama y fui al escritorio, era la letra de él, era una nota para mi y decía así: 'Para mi pequeña Nanary, antes que nada si estas leyendo esto significa que ni tu madre ni yo estamos más contigo, espero un día puedas perdonarnos por haberte dejado antes de tiempo, te amamos más que a nada en este mundo, cada uno te ha hecho un escrito de nuestra vida, y juntos hicimos otro donde contamos nuestra vida juntos y contigo, puede que esa historia no tenga un final feliz, pero es hora que tu escribas la tuya, nuestra historia término, la tuya apenas empieza, has que esa historia sea mucho mejor que las nuestras, vive de tal manera que cuando leas tu historia te sientas orgullosa de ella, nosotros no te abandonáremos en tu camino, aunque no puedas vernos estaremos siempre a tu lado. -Te amamos, M&R."
"Con el pasar del tiempo mi relación con Zuyumy fue avanzando a tal punto que yo la veía como una hermana mayor realmente, siempre que necesitaba un consejo acudía a ella y aunque no le agradaba la idea de que saliera con Melody ella trataba de apoyarme en lo mas que podía, habían pasado ya 4 meses desde que me había dado la oportunidad de aceptar la familia que me habían ofrecido, me sentía preparado para cometer la mayor de todas mis locuras, Zuyumy y yo nos dirigíamos a la ciudad mientras le contaba lo que pensaba hacer. —¿Estas seguro de esto? —Zuyumy me pregunto un poco preocupada— Lo que están a punto de hacer no tiene marcha atrás. —Lo se, pero si no es ahora no sera nunca, ademas estoy decidido —Estaba un poco nervioso. —No hay remedio, solo me queda apoyarte en esto —Ella se empezó a reír. —Si no lo hago ahora estoy seguro que perderé el valor para hacerlo —Admití. Al llegar a la ciudad ella me deseo suerte en mi locura y me dijo que cualquier cosa yo sabia donde encontrarla, le di las gracias y me despedí de ella para dirigirme a mi trabajo. En el trabajo fue un día muy productivo, hubo muchas ventas, la gente iba y venia, casi nos quedamos sin recursos para vender, doña Amira estaba muy contenta, mientras nos preparábamos para cerrar como era costumbre doña Amira me pregunto por Melody, le conté todo lo que el día anterior había pasado, cada vez que le contaba sobre mis encuentros con Melody algo le causaba gracia, fuera mi torpeza o la de ella. —Me alegra saber que se la pasan bien los dos juntos —Comento después de reírse. —Yo a su lado me siento feliz. —Podría apostar a que también es feliz a tu lado, es lo que siempre me das a entender cada vez que me cuentas sobre ella —Doña Amira continuaba guardando las cosas del local. —Ojala sea así, por cierto doña Amira, tengo algo que contarle —Doña Amira debía saber la locura que iba a cometer. —¿Que sucede Rue? —Le conté con lujo de detalle lo que planeaba hacer— ¿Enserio planeas hacerlo? —Si, ya es hora —Le sonreí. —Me alegro de escuchar eso hijo —Doña Amira me devolvió la sonrisa— De corazón espero que todo te salga bien. —Muchas gracias. Terminamos de cerrar el local, yo me apure pues tenia un par de cosas que hacer antes de ver a Melody, al terminar de hacer todo lo necesario alcance a Melody en el parque de siempre, al llegar ella me saludo muy alegre, me sonrió, amaba ver esa sonrisa, me hacia sentir feliz, ella se veía mas bonita ese día, comenzamos a caminar y a platicar, ella me contó su día en la escuela y yo le conté mi día en el trabajo, mientras caminábamos ella me miro por unos segundos y me pregunto. —¿Te ha pasado algo bueno hoy? —Continuaba mirándome. —Digamos que ha sido un buen día, aunque aun puede ser mejor —Le conteste con una sonrisa, me sentía muy feliz. —Me alegro mucho por ti —Me regreso la sonrisa. —Melody, hay algo que quiero decirte —Me empezaba poner nervioso. —¿Que cosa? —Me miro y ella también parecía un poco nerviosa. —Pues es algo complicado de decir —Continuábamos caminando mientras hablábamos— Pero es algo que debo decirte —Estaba completamente sonrojado. —Si tienes que decírmelo, solo dilo —Pude ver como ella también se sonrojaba un poco, nos detuvimos. —Melody... —No pude evitar tomar sus manos, cosa que nunca había hecho— Tu... —Me temblaba la voz, siento que parecía un completo tonto— Tu... —Ella casi no podía mirarme de lo apenada que estaba, es algo que nunca olvidare, ese momento que para mi fue eterno, pero no había marcha atrás era en ese momento o nunca— ¿Quisieras... ser mi novia?"
"Yo estaba de pie sin poder decir ni hacer nada, observe la situación, Zuyumy continuaba sonriente y doña Amira la miraba fijamente, el momento pareció congelarse, incluso veía mas lento todo, sentía que el tiempo había cambiado, como si alguien estuviera alterando mi percepción del tiempo, después de unos segundos doña Amira rompió el silencio. —Mucho gusto, me llamo Amira y soy la dueña de este humilde local —Se presento muy cordial. —El gusto es mio, soy Zuyumy, la hermana mayor de Rue —Zuyumy aun sonreía alegre— Me alegra que mi hermano trabaje con una persona tan amable como usted. —Gracias, Rue nunca me había hablado de ti, llevo años de conocerlo y no sabia que tuviera una hermana —Doña Amira la miro seriamente. —En total contando a Rue somos 7 hermanos en la familia —Le explico Zuyumy. —¿7? —Doña Amira estaba sorprendida— Son muchos. —Si, se que estuvimos muchos años lejos de Rue, pero no pensamos dejarlo solo a partir de ahora —Zuyumy parecía un poco triste al decir eso. —No es tu culpa niña —Doña Amira intento animarla— Se ve que quieres mucho a Rue. Yo no sabia que pensar, no parecía que Zuyumy estuviera fingiendo esa tristeza, pero tampoco sentía que ella estuviera completamente triste por no haber estado para mi, también sentía que doña Amira dudaba de las palabras de ella, como si no estuviera convencida de lo que le decía, hablaron un poco sobre mi, de cosas graciosas que doña Amira sabia que me habían pasado, estuvieron riéndose un rato y al despedirse Zuyumy se retiro alegre, después de un rato en silencio doña Amira me pregunto. —¿Y tu como te sientes con tu nueva hermana? —Me miro a los ojos. —Yo no se que pensar de ella, es algo tan repentino —Realmente pensaba eso. —Se ve que es una buena chica, deberías dar le una oportunidad, parece que ella realmente quiere recuperar el tiempo perdido —Me aconsejo. —Tal vez, creo que si lo haré, con el tiempo, por ahora tengo otras cosas en que pensar. —Y el nombre de esas cosas es Melody —Doña Amira se empezó a reír. —Si en ella —estaba completamente apenado— Aunque hoy no podre verla, —¿Por que? —Me pregunto algo extrañada. —Tenia asuntos importantes que atender, parecía un poco molesta por ellos. —Seguro estaba molesta por que no podría verte hoy —Me sonrió— Aun tienen mucho tiempo para estar juntos. —Lo se y no quiero perder ninguno de esos días —Le sonreí. El día había finalizado y el sol empezaba a ocultarse, cerramos el local y me despedí de doña Amira, había sido un día muy interesante, mientras caminaba de regreso a casa y me desvié un poco para poder despejar mi mente, tal vez doña Amira tenia razón y debía darle una oportunidad a mi "familia", no tenia mucho que perder, si todos mis demás "hermanos" eran como Zuyumy, podría funcionar, lo único que no me agradaba era Él, algo me hacia dudar de él, camine sin prestar atención, cuando reaccione el cielo estaba lleno de estrellas, la luna brillaba intensamente, definitivamente era una noche hermosa. —La señora Amira es muy amable —Mis pensamientos y tranquilidad fueron interrumpidos por Zuyumy. —Si lo es, por eso decidí trabajar ahí —La busque con la mirada y la encontré sentada en la rama de un árbol— ¿Siempre buscas lugares altos para espiar a la gente? —Eso me ofende —Se bajo del árbol— Te dije que mi trabajo es cuidarte por eso te sigo. —Lo se y es un poco molesto —La mire— aun que es un gesto lindo de tu parte. —Gracias —Parecía sorprendida ante mis palabras. —Ojala mis demás hermanos sean como tu, si es así me agradaran —Le sonreí. —No todos son tan buenos como yo, yo soy la mejor de todos —Me respondió orgullosa— Pero de que te querrán como yo, lo harán, somos una familia —Parecía que quería llorar— Cuando los conozcas te darás cuenta —Se aguanto las ganas de llorar y solo me miro contenta. —Cuéntame mas de ellos, se que me los describiste, pero dime como se llevan entre ustedes —Yo quería saber que era tener una familia. Continuamos caminando, ella me fue contando un poco mas de cada uno de ellos, me contó como se llevaban entre ellos, de nuevo omitió decirme sus nombres pues ella creía que debían presentarse cada uno conmigo, también me contó de algunas momentos graciosos, el que mas risa me dio fue el del cumpleaños de Zuyumy, donde había terminado bañada en pastel por culpa de el mayor de los 6, así fuimos caminando hasta regresar a la moto, una vez ahí ella se despidió de mi y me dijo que me cuidara, estaba dispuesto a dar le una oportunidad a esa familia, después de todo, era algo... Que siempre había soñado."
"Después de una noche de insomnio a causa de mi confusión, me levante, aun me sentía agotado, mire por la ventana y me di cuenta que era bonito día, pues llovía y la niebla era densa, cuando termine de arreglarme para ir a trabajar, tome mis cosas y justo al cruzar la puerta escuche su voz. —¿Vas a ir a verla otra vez? —Era la voz de Zuyumy. —¿Acaso te importa? —Pregunte sin buscarla con mirada, seguí caminando. —Realmente si, debo cuidarte y ella no es una buena persona— Su comentario había llamado mi atención. —¿Por que lo dices? —Empece a buscarla con la mirada, después de unos segundos la encontré, estaba en el techo de mi casa— ¿Que haces ahí arriba? —Estaba esperando a que salieras, además es un día muy bonito y quería disfrutarlo —Salto y cayó a un lado mío— Tu no vez lo mismo que yo, ella no es para ti, consejo de hermana mayor. —No eres mi hermana, no tengo por que escucharte —Cuando iba a continuar mi camino ella se puso enfrente de mi. —Entonces no te dejare que vayas —No me miraba, su expresión había cambiado. —Intenta detenerme —Si ella quería pelear, yo no estaba en condiciones de pelear, aun estaba agotado y adolorido de la noche anterior. —No me dejas opción —Parecía dispuesta a pelear— Iré contigo —Su respuesta me tomo por sorpresa era demasiado rara y me confundía, yo realmente no entendía que pasaba— debo cuidarte de ella, tranquilo no me meteré en sus asuntos —Lo ultimo llevaba un tono burlón, nunca había tenido un hermano o una hermana, pero estaba seguro que de haberlos tenido, hubiesen sido como ella. —Has lo que quieras solo no me molestes —Seguí avanzando hacia mi moto, al llegar a ella, la encendí y acelere a toda velocidad. Ella se quedo de pie mientras yo me iba a la ciudad, ya en la ciudad me dirigí a mi trabajo con doña Amira, al verme me pregunto que si había pasado una mala noche, me dijo que se notaba mi cansancio, le conté que había tenido una noche un poco pesada pero que no se preocupara que yo estaría bien, no muy convencida me dijo que es lo que tenia que hacer, mientras trabajaba poco a poco el cielo se fue despejando hasta quedar completamente soleado, como era costumbre doña Amira me pregunto por Melody, el resto del día le conté como habíamos pasado la tarde, ella se alegro que Melody y yo pasáramos mucho tiempo juntos. —¿Y cuando planeas pedirle que sean mas que amigos? —Me pregunto mientras atendía. —Yo... realmente no lo se, soy nuevo en ello, supongo que esperare a que las cosas se den —Conteste un poco sonrojado. —No esperes a que se de, si quieres que algo pase debes hacer tu parte —Parecía un regaño. —En eso tiene razón, aunque siento que aun nos falta mucho —Estaba un poco indeciso. —El que no arriesga no gana —Me dijo seria— Así que arriésgate. Después de esa charla seguimos trabajando para finalizar, al terminar me senté para ver a la gente pasar, era algo que me gustaba hacer, los demás dueños de algún local en el mercado eran muy amables, parecía que la mayoría se conocía, al llegar y al irse se saludaban, era algo que a mi me sorprendía, también al ver a la gente pasar sonrientes me hacia una idea de lo que yo podría lograr si seguía por el buen camino, incluso cuando veía a las parejas comprando, pensaba que tal vez un día Melody y yo podríamos ser ellos, me gustaba pensar en ello, pero, mis pensamientos fueron interrumpidos al ver a Zuyumy parada frente al local. —Hola de nuevo Rue, no sabia que trabajabas aquí —Estaba asombrado, ¿Como demonios había dado conmigo? ¿Me habría seguido? ¿Habría estado buscándome todo el día? —Jovencita, ¿Puedo ayudarle en algo? —Doña Amira la estaba atendiendo. —No se preocupe muchas gracias, solo estoy viendo —Respondió Zuyumy con una sonrisa. —Parece que conoces a Rue, ¿Acaso son amigos? —Doña Amira parecía algo curiosa. —No, no somos amigos, de hecho yo... —Me levante y la mire, casi podía saber lo que diría, yo esperaba que no lo dijera, pero estaba seguro de que lo haría, no podía detenerla— ...soy su hermana."
"La lluvia aun caía con fuerza, el momento parecía eterno, yo aun me sentía muy agotado, me costaba respirar, ellos aun estaban delante de mi, acaso debía aceptar lo que ellos me decía, yo nunca había tenido una familia y la que tuve fue borrada de mis recuerdos cuando era un niño, podría ser una buena idea aceptarlo... ¿En que estaba pensando? No podía aceptarlos, ellos habían pensado en matar a Melody, ademas él había borrado a mi familia de mis recuerdos, no podía callar mas, mientras mas lo pensaba mas me enfurecía la idea, nunca aceptaría esa familia. —Deja de decir eso —Me faltaba aire, pero no pensaba quedarme callado. —¿Que cosa? —Él me miro confundido. —No soy de su familia, así que no me des la bienvenida —Cada palabra me agotaba mas. —Eres de nuestra familia ahora, entiendo que estés confundido, todos pasan por ello —Me miro sonriente. —Yo, no quiero nada con ustedes —Había llegado a mi limite, no podía hablar mas. —Me recuerda a ti —Dijo él mientras la miraba a ella. —¿A mi? —Se sorprendió— ¿Por que dices eso? —A ferrado a la idea de no aceptar su destino, si no te molesta, lo dejare a tu cargo —El parecía dispuesto a marcharse— no me decepciones —Pude ver como los ojos se tornaron rojos por unos segundos. Ella retrocedió un poco, parecía asustada, ¿acaso le tenia miedo?, el siguió caminando, hasta desaparecer de mi vista, la lluvia poco a poco fue alejándose también, mientras el se alejaba pude notar como ella se iba tranquilizando, ella mi miro unos segundos, se agacho hasta estar a mi altura, parecía que algo le preocupaba. —Así que te llamas Rue ¿Verdad? —Me sonrió— Me llamo Zuyumy y soy tu hermana mayor. —No eres nada mio —Estaba harto de escuchar eso— jamas seremos hermanos, no soy como ustedes. —Eso es por que aun no entiendes, lo que significa pertenecer a nuestra familia —No dejaba de sonreírme. —¿Y que significa? —Por alguna extraña razón verla sonreír calmaba mi ira. —Que nunca mas estarás solo —Me ayudo a ponerme en pie— La familia jamas te abandonara. —Aun así no pienso, unirme a ustedes —Una vez de pie me di cuenta es que ella era un poco mas bajita que yo. —Al final te unirás a nosotros, no tendrás opción. —Dudo que eso llegue a pasar —Me di la media vuelta, pensaba irme. —No podrás llegar a tu casa en tu estado —Se empezó a reír. —Claro que si, así que déjame en paz —Solo pude dar dos pasos antes de caer al suelo como piedra, a Zuyumy le dio un ataque de risa. —Te lo dije —Sonaba feliz por el resultado— Déjame ayudarte, mi ayuda no te matara. Después de mucho pensarlo, al final accedí a que me ayudara, ella me llevaba casi cargando, la mayoría del camino me fue intentado convencer de que aceptara a la familia, me contó que eran 6 miembros en la familia sin incluirlo a él, no me dio nombre pero los describió perfectamente, parecían personas normales pero algo en mi me decía que no podía fiarme de ellos, cuando llegamos a mi casa me explico como ocultar las alas, lo cual es lo único que le agradecí. —Te estaré vigilando, así que pórtate bien —Me dijo Zuyumy al despedirse. —Estaré bien —Por accidente le sonreí. Me quede pensando todo lo noche por que había sonreído, no era normal en mi, no entendía el motivo, ella no era alguien en quien podía confiar, aun así me sentía seguro con ella, muchas cosas habían pasado en una sola noche, debía procesarlo todo, pero mientras mas lo pensaba mas me confundía, pero algo era seguro... Eso iba a ir de mal en peor."
"Mis ojos no me engañaban, realmente esa chica tenia alas, cuando la puede ver claramente, pude notar como era, no se veía tan grande, tendría unos 23 años a lo mucho, su complexión era delgada, el color de su cabello y sus ojos eran iguales a los míos, su vestimenta era negra, una gabardina casi hasta el suelo, un pantalón y blusa negra, sus alas eran algo impresionante, eran enormes, parecían las alas de un ángel, pero su color no coincidía con el de un ángel pues sus alas eran negras, por un segundo me olvide de mi dolor. —¿Que quieres decir con nuevo hermano? —De pronto el dolor volvió a mi. —Si, ahora somos hermanos, bienvenido a la familia —Me sonrió, como si fuéramos amigos. —Yo no quiero nada con ustedes —Mi sangre aun hervía en odio, intente ponerme en pie pero el dolor no me dejo. —Como bien se te dijo antes, no es cuestión de que quieras —Se empezó a reír, volteo a verlo a él— Me agrada, seguro en un futuro nos llevaremos bien, solo es cuestión de que se acostumbre. Sentía como si mi espalda se fuera a partir, el dolor era insoportable en ese punto, ellos me miraban como si mi dolor les causara placer, o quizás esperaban algo, el dolor aumentaba cada vez mas, al punto que no pude resistirlo y solté un grito de dolor, mi espalda se estaba partiendo, en ese momento note que de mi espalda estaba surgiendo algo, un par de alas negras como la de esa chica habían surgido en mi, un poco mas pequeñas pero con el mismo color oscuro, en ese momento el dolor se detuvo, yo no entendía que estaba pasando, tal vez solo era un mal sueño. —Aun les falta crecer —Dijo él mientras observaba mis alas— Así no me sirves de mucho. —Son las alas primerizas mas grandes que he visto —Admitió ella algo asombrada. —Serian mas grandes si ella no estorbara —murmuro él. —¿Quieres que me haga cargo de ella? —Le pregunto sonriente. Estaban hablando de Melody, eso no había duda, no entendía bien de que estaban hablando pero no pensaba permitir que le hicieran daño a Melody, ella era muy buena y pensaba defender la sin importar a que me tuviera que enfrentar, me puse en pie, aun que aun estaba algo débil. —Yo que tu no me esforzaría tanto —Me dijo ella sonriente— o sino mañana no te podrás levantar. —No dejare que le hagan daño —Mi sangre hervía cada vez más de odio— Si le ponen una mano encima los matare a ambos. —Quiero ver que siquiera lo intentes —Sonaba confiada, sus alas se extendieron y se veían mas grandes. —No me importa que seas una chica, no pienso contener... —No pude terminar lo que pensaba decir pues él me había dejado sin aliento de un golpe, caí al suelo arrodillado de nuevo. —Nunca me dejas divertirme —Le replico ella— No pensaba en lastimar lo demasiado, solo noquearlo así como tu. —¿Que clase de bienvenida a la familia seria esa?, debes ser mas amable, el aun esta confundido —Le explico él con una sonrisa— ademas logre lo que quería al provocarlo, mira sus alas. —Cierto, sus alas crecieron un poco mas —Dijo después de observarme detenidamente— ¿Solo buscabas eso? —Si, sino ¿Por que hacer enojar a nuestro nuevo integrante? —Él me miro— Bienvenido a la familia Rue. Era imposible, ¿Como sabia mi nombre?, solo Melody y Doña Amira lo sabia, mi nombre lo había escogido después de perder la memoria sobre mi nombre real, pero aun así el sabia mi nuevo nombre, ademas sabia sobre Melody... y lo que yo sentía por ella."
"Mientras caminaba de regreso a mi casa empezó a llover, pero esa lluvia era diferente, algo no estaba bien, parecía como si el cielo sufriera, como si la naturaleza estuviera agonizando, una sensación que ya había tenido yo antes, me detuve y mire al cielo, él estaba cerca de eso no había duda, pero, ¿Por que la naturaleza sufría cuando el rondaba cerca?, fuera cual fuera la razón, no pensaba quedarme a averiguarlo, cuando iba a continuar mi camino, pude sentirlo, era demasiado tarde, él estaba detrás de mi. —Tiempo sin verte —Sonaba como si estuviera feliz de verme. —Pensé que jamas volvería a verte, pero parece que me equivoque. —Voltee lentamente, cuando pude verlo completamente confirme mi sospecha, era él y no había cambiado en lo absoluto, era el mismo que recordaba de mi niñez.— ¿Que te trae por aquí? —Vaya que rudo, ¿No estas feliz de verme? —Se empezó a reír— A mi me alegra ver que aun estas vivo como te lo indique, ya casi es hora. —¿Hora de que? —Pude notar como mi pulso se empezaba a alterar, mi sangre comenzaba a hervir. —De que cumplas tu propósito, no tienes ese poder de a gratis. —Yo no sigo ordenes de nadie —No te estoy preguntando —Podía sentir como si todo mi cuerpo se alterara, no era normal— ¿Puedes sentirlo verdad?, como si todo cuerpo estuviera cambiando. —Pude notar como en su rostro se dibujaba una sonrisa macabra, como la sonrisa de un maníaco, algo definitivamente no estaba bien. —¿Que me hiciste? —El aire empezaba a faltar me como la primera vez, caí de rodillas al suelo, lo mire y mi sangre hervía cada vez mas, estaba furioso ¿Por que justo ahora que todo empezaba a ir bien? ¿En verdad yo no merecía ser feliz? —Solo te ayudo a explotar tu verdadero potencial, siempre tan mal agradecido —Soltó una risa un poco macabra, mi espalda ardía, sentía que se quemaba, pero en ella no había fuego— Pero, un día me lo agradecerás —El dolor era inmenso, apenas y podía mantenerme arrodillado— ¿Así que has venido aunque te dije que no hacia falta? —Agacho la mirada mientras sonreía, al parecer ya no me estaba hablando a mi. —¿Que tiene de malo?, quería conocer a nuestro nuevo hermano personalmente —La voz pertenecía a una chica, levante la mirada, pude ver como se iba acercando, pero algo estaba mal, o tal vez mis ojos me engañaban, era una chica... ¿Con alas?"
"En medio de la noche escuche que alguien tocaba el piano que había en el piso de abajo, se escuchaba una melodía que yo conocía perfectamente, pero yo no podía creerlo, mientras más me acercaba más quedaba en claro que era la misma melodía, pero eso era imposible, no había forma en que alguien supiera de ella, él la había escrito para ella y sólo nosotros tres sabíamos de ella, fue de los últimos regalos que el había hecho para ella, nadie más la había escuchado, continuaba acercándome al piano de manera sigilosa pues quería saber quien estaba tocando, al llegar a la puerta la abrí lentamente para no advertir a quien estuviera allí, más me quede atónita a lo que pasaba, el piano se estaba tocando sólo, como si estuviera poseído, me acerque lentamente, la música seguía sonando, entonces recordé el nombre de esa melodía y su significado... "Para sanar el alma herida" Al recordarlo no pude mantenerme en pie y caí de rodillas, mis lágrimas caían al suelo, él estaba ahí tocando para mi, para sanar mi alma herida así como ella había sanado el alma de él, la melodía seguía y pude sentir un abrazo, un abrazo que casi había olvidado, ella solía abrazarme así cuando estaba triste, no había otra explicación, ellos estaban ahí conmigo. Cuando la melodía término pude dejar de llorar y ponerme en pie, entonces me acerque al piano y volví a tocar esa misma melodía. Cada nota traía un recuerdo a mi mente, cada momento vivido con ellos estuvo en mi mente mientras tocaba, cuando termine la pieza las lágrimas volvieron a mis ojos, a pesar de los años que habían pasado... ellos no me habían olvidado"
"Al día siguiente la volví a ver, me contó sobre como le había ido en la escuela y me volvió a preguntar sobre mi, yo no tenia nada interesante que contarle, me sentía algo incomodo por eso, la tarde paso y anocheció, ella se retiro con una sonrisa nuevamente, el día siguiente de ese fue lo mismo, me contaba su día y preguntaba sobre el mio, con el pasar de los días se fue haciendo costumbre, no nos veíamos todos los días pues ella también tenia cosas que hacer, decidí buscar trabajo, debía empezar a ganarme la vida de manera honesta, ademas así tendría algo que contarle cuando la viera, así que un poco apenado fui a pedirle trabajo a doña Amira, era la única persona que conocía que me aceptaría en mi situación, ademas así podría pagarle por todo lo que había hecho por mi, doña Amira acepto darme empleo siempre y cuando le contara todo sobre esa chica que para mi era especial, algo sonrojado acepte mientras ella se reía, realmente le importaba a doña Amira, el día que empece a trabajar le conté a ella lo sucedido, obviamente evitando contarle las condiciones de doña Amira, ella se emociono mucho por mi y me pregunto como era, le conté que trabajar de comerciante era algo un poco mas pesado de lo que había pensado, pero valía la pena pues siempre tenia algo nuevo que contar. Ya había pasado un mes y yo aun no sabia el nombre de esa joven, llegue a la conclusión que el día que ella confiara mas en mi me lo diría, yo no pensaba presionarla, me sentía tan a gusto que incluso olvidaba ese detalle. Un día mientras cambiamos en el parque como de costumbre, después de contarme su día me miro por unos segundos y después de pensarlo dijo. —Creo que podrás empezar de cero. —¿Empezar de cero? —Le pregunte un poco confundido. —Si, empezar de cero —Asintió con la cabeza y después me explico— ahora vives de una manera correcta, si te mantienes así, podrás comenzar otra vez, ya sabes, dejar todos tus crímenes en el pasado. —No creo que sea tan fácil —Le sonreí— pero suena bien eso de empezar de cero —No sera fácil, pero yo estaré para apoyarte —Me regreso la sonrisa de manera tierna. No pude evitar sonrojarme después de escuchar esas palabras, algo en mi sabia que ella no estaba mintiendo, ella pensaba apoyarme, no deje que mis pensamientos viajaran muy lejos, así que no me emocione tanto, ella siguió dialogando lo que tenia que hacer con mi vida si es que realmente quería comenzar de nuevo, sonaba una vida muy aburrida, pero, era la única manera de tener una posibilidad de estar a su lado y no pensaba desperdiciarla. —Por cierto, ay algo que no te he dicho —Ella se detuvo frente a mi y me miro detenidamente. —¿Que? —La mire a los ojos. —Me llamo Melody —Desvió la mirada— mi nombre es horrible lo se. —Claro que no, tienes un nombre muy bonito —Realmente tenia un nombre muy bonito. —Gracias —Pude notar que su rostro se sonrojo un poco— eres el primero que me dice eso. —Es la verdad, me gusta tu nombre —Al decirlo me di cuenta que se podía mal interpretar— digo, tienes un nombre bonito, no me mal interpretes, solo me gusto tu nombre... —Seguía cometiendo el mismo error. Ella solo se rió de mi torpeza al hablar, después de eso seguimos hablando de como limpiar mi historial, cuando llego la hora de despedirse ella me abrazo, me quede inmóvil, no sabia como responder y solo la abrace, fue lo único que se me ocurrió, era algo nuevo para mi, mientras veía como se perdía de mi vista a lo lejos, me di cuenta de algo, ella poco a poco y sin darse cuenta... Estaba cambiando mi vida."
"Ella quería caminar y me pregunto si conocía un buen lugar, después de pensármelo un poco me acorde que había un parque muy bonito cerca de ahí, fuimos caminando y mientras caminábamos me conto su dia en la escuela, realmente ella se veía feliz, aunque era extraño que platicara tan tranquila con un extraño y mas aun con un extraño que era un criminal, pero no podía quejarme, yo me sentía feliz. —Por cierto Rue, gracias por la fruta. —Me dijo sonriente mientras aun caminábamos rumbo al parque. —No me lo agradezcas, dale las gracias a doña Amira, ella te la envió. —Le dije un poco apenado. —Gracias por dármela, después le agradeceré a doña Amira en persona. Ella continuo contándome su día en la escuela hasta que llegamos al parque, en lo personal ese parque me gustaba mucho, de niño me encantaba pasar las tardes ahí, era como mi segundo hogar, enormes arboles que daban sombra, un sitio que parecía apartado de la ciudad, un lugar donde cualquiera podia relajarse, me trai recuerdos estar ahí, hacia mucho tiempo que no iba, pero mis recuerdos fueron interrumpidos por ella. —Creo que he hablado mucho de mi, cuéntame sobre ti. —Me miraba con curiosidad. —Pues no se. ¿Que quieres saber de mi? —No sabia que decirle sobre mi. —Todo —No parecía estar bromeando— Claro si no te incomoda. —Pues hay muchas cosas que no recuerdo de mi vida, perdí la memoria cuando era niño, ya sabes como me gano el pan de cada día y tengo un perro de mascota. —Fue lo único que se me ocurrió decirle. Ella se sentó en una banca del parque y me hizo señas para que yo también me sentara, al tomar asiento me miro y después miro hacia otro lado, cuando ella hizo eso pensé que tal vez debí decir mas, tal vez ella se estaba aburriendo, había metido la pata, eso era seguro, pero, ¿Que podía hacer?, era la primera vez que platicaba con una joven, no era lo mismo que hablar con doña Amira, estaba nervioso. —Es muy agradable estar aquí. —Me dijo mientras miraba los arboles. —A mi me gusta mucho, cuando era mas niño venia casi todas las tardes aquí, no lo se, estar aquí me hacia sentir feliz. —Le comente mientras miraba al cielo que poco a poco se iba tornando oscuro. —Entonces ¿Este es tu lugar favorito? —Me pregunto sonriente. —Podría decirse que lo es. —Es un parque muy bonito. —Se veía feliz de estar ahí. Después de unos segundos ella se puso de pie, me dijo que quería conocer todo el parque así que seguimos caminando, era un parque grande así que solo pudimos darle una vuelta antes de que terminara de anochecer, cuando le dimos la vuelta ella se despidió de mi y me dijo que si al día siguiente podíamos vernos en el parque, obviamente acepte, no podía decirle que no, nada había salido como yo hubiese querido pero parecía que ella se había divertido, lo cual era lo mas importante y mientras veía como se iba a lo lejos, recordé que había olvidado algo importante, se me había olvidado.... preguntarle su nombre."
"La felicidad no podía durar me tanto, un par de policías me reconocieron a lo lejos, realmente no queria dejarla así, pero tampoco quería que me arrestaran, mientras pensaba en que hacer me dijo en voz baja mientras los policías corrían hacia nosotros." —Parece que te tienes que ir —Me miro— mañana estaré aquí a la misma hora. —Entonces te veo mañana. —No pude evitar sonreír cuando lo dije. —Te esperare. Empece a correr, estaba feliz, pues sabia que ella estaría ahí al día siguiente, ya no tendría que seguirla buscando, el encuentro estaba dicho, no era un sueño y menos una fantasía, era realidad. Mientras corría me di cuenta que un policía se había quedado con ella, seguramente preguntándole sobre mi, me preguntaba que es lo que le habría dicho, ¿Le habría contado sobre mi? ¿Le habría mentido?, solo esperaba que no se metiera en problemas pues al día siguiente quería verla otra vez. Logre escapar de ahí sin ningún problema como siempre. Al día siguiente me desperté temprano, tenia muchas cosas que hacer, para empezar tenia que ir al centro a contarle a doña Amira todo lo que había pasado, seguro estaría feliz de escucharlo, termine con los quehaceres e incluso bañe al perro, tome una ducha, me arregle lo mejor posible y me dirigí al centro otra vez. Al llegar al puesto de doña Amira ella sonrió y me dijo. —Parece que alguien cumplió con mi encargo. —Se veía feliz por mi. —Así es —Asentí con la cabeza sonriente— Y justo a tiempo, la fruta estaba a nada de dejar de ser comestible. —Nunca te había visto tan sonriente en todos estos años. —No había estado tan feliz en toda mi vida y quise venir a compartir mi felicidad con usted. —Muchas gracias niño. —Parecía muy agradecida, yo sabia que ella me estimaba. —Mi nombre es Rue. —Doña Amira no conocía mi nombre —Tienes un nombre bonito Rue —Me miro a los ojos— ¿Y entonces? —Entonces ¿Que? —Me sorprendió su pregunta. —¿Viniste a contarme solo eso? —Se empezó a reír— Venga cuéntale a esta abuela como estuvo todo. —Pues vera, el tiempo corría en mi contra y parecía que la fruta no aguantaría mas días... Le conté con mucho detalle lo que había pasado, solo cambie el final, le dije que ella tenia que irse y me había dicho que me veía al día siguiente, el tiempo paso rápido y había llegado la hora de partir al encuentro con ella. —Suerte niño. —Se despidió de mi. —Muchas gracias doña Amira. Me fui a toda prisa a donde habíamos quedado de vernos, llegue a tiempo, ella aun no había llegado , lo cual hasta cierto punto era bueno. La espere por un par de minutos que parecieron horas para mi, hasta que a lo lejos vi a una chica de cabello blanco corriendo en dirección a mi. —¡Rue! —Grito mientras aun corría hacia mi. No podía creerlo ella había regresado, realmente no tenia mucha esperanza en ver la ahí otra vez, ¿Realmente estaba loca?, ella había visto que la policía intentaba arrestarme, no solo una vez, sino tres veces y aun así había vuelto, mientras mas se acercaba podía notar una sonrisa en su rostro, como si estuviera feliz de verme otra vez, no podía haber otra explicación, definitivamente ella estaba loca y esa locura... Me hacia feliz."
"El tiempo corría en mi contra, parecía que esa fruta no aguantaría mas días y eso que solo habían pasado 2, doña Amira sabia eso y lo había hecho apropósito. Me levante temprano ese día, esta decidido a encontrarla ese mismo día y no regresaría hasta encontrarla, sabia que iba a la escuela, no lucía como una chica muy mayor, mas bien parecía de mi edad así que debería estudiar la preparatoria, había ido ya a varias escuela a buscarla, pero como siempre sin éxito, pero aun así no pensaba dar me por vencido, debía entregar la fruta de doña Amira a toda costa. El día llegaba a su fin, con el sol escondiéndose otra vez y yo con la fruta aun en mi bolsillo, estaba decepcionado, no había podido encontrarla y la fruto no aguantaría mas días, tendría que volver con doña Amira y decirle que no había podido hacerlo, caminaba distraído mientras pensaba en como decirle a doña Amira que la fruta se había echado a perder antes de entregarla, entonces vi a lo lejos una chica con cabello blanco con uniforme de preparatoria, no había duda era ella, corrí hacia donde estaba y cuando la alcance le hable. —Oye, disculpa que te moleste —Pude ver que estaba sorprendida de verme otra vez— pero alguien me pido que te diera esto. —¿Que cosa? —Parecía confundida— ¿Quien? —Doña Amira, una señora de edad avanzada que trabaja en el centro —Saque la fruta de mi bolsillo y se la extendí— Me pidió que te la entregara —¿Doña Amira? Suena a una señora muy agradable —Ella se rió un poco— Muchas gracias. Tomo la fruta y la guardo en su bolsa, lo pensó por un segundo y me miro, para mi parecía una eternidad, estaba completamente nervioso, no sabia que decirle, esta en blanco, nunca me había pasado. Ella solo se rió de mi al ver mi cara de nerviosismo. —¿Eres el que robo el banco cierto? —Me miro un poco seria. —No. —Mentí. —No mientas, te vi ese día y en las noticias. —No parecía molesta ni nada. —Si, pero...— Retrocedí un paso pues tenia miedo que volviera a hablarle a la policía. — No te preocupes no llamare a la policía otra vez. —Se empezó a reír— Pareces una buena persona —Gracias... —Antes de que pudiera preguntar ella me gano la pregunta. —¿Y como te llamas? Amigo de doña Amira y criminal profesional elude policías. —Parecía causarle mas gracia que preocupación, ¿Estaba ella loca? —Me llamo Rue —El nombre parecía llamarle la atención pues me miro a los ojos cuando le dije— Lo se es un nombre horrible. —Para nada —Negó con la cabeza y después sonrió— Es un nombre hermoso. Las cosas parecían empezar bien, menos mal me había bañado peinado y puesto la mejor ropa que tenia para ese día, ella se veía muy alegre y todo estaba pasando como si fuera un sueño, ese parecía el inicio de una historia... la cual yo deseaba no tuviera fin"
"Nunca me había importado mi apariencia, pero desde que la vi, siempre que salía a conseguir mi sustento diario me arreglaba lo mejor posible, incluso fui a una tienda de ropa y me lleve prestada la que pensé que se viera mejor, no tenía mucha experiencia en ese tipo de cosas, pero por ella sería capaz de eso y más, las primeras 2 impresiones no fueron muy buenas, quería demostrarle que no era tan malo como parecía, incluso recogí un perro de la calle para practicar mi interacción social, lo sé, era patético. Cada día pensaba en ella, yo jamás había creído en las deidades pero todas mañanas pedía que si existía alguna deidad que me escuchara, la cuidara y la hiciera feliz, aunque era sólo lanzar palabras al aire, yo sentía que algo me escuchaba y al menos el viento podría llevar mis deseos. Siempre que iba a la ciudad iba con la esperanza de encontrarme con ella, pero por más de 3 meses no tuve la suerte de ver la, bueno Nelivo no era ciudad pequeña, siendo la capital de Solem no se podía esperar menos, más yo nunca perdí la esperanza. Un día en la ciudad, comprando comida con Doña Amira una señora ya de edad avanzada la cual siempre me había tratado bien, me miro a los ojos y sonriente me pregunto. —¿Ha pasado algo últimamente? —Parecía conocerme bien. Ella era una de las pocas mercantes de la ciudad a la cual siempre le pagaba por lo que me llevaba, siempre se había preocupado por mi cuando era más joven y hasta cierto punto la veía como una madre. —No ha pasado nada Doña Amira, sólo...—De pronto y sin aviso me interrumpió. —A mi no me engañas jovencito, te conozco desde que tienes 7 años, anda cuéntale a esta abuela lo que te pasa. —Con una gran sonrisa honesta me hizo confesar. —Bueno es que, el otro día vi a una joven muy hermosa...— Le describí a la joven, le conté todo lo que había sucedido y lo que había sentido yo al verla, obviamente evitando las partes donde la policía me intentaba arrestar. —¿Y qué paso? —Pregunto doña Amira curiosa —No pude decirle nada, no sabía como iniciar una conversación, soy malo para eso de socializar.—Le confesé algo apenado. —Ay hijo, ya te llego el amor —Ella se empezó a reír— creo que esta abuela tiene lo que necesitas.— Me miro por unos segundo y fue a buscar algo en la parte de atrás de su puesto, a los segundos regreso con un fruta. —Cuando la veas le dices que se la mando yo, así podrás iniciar la conversación.— Esa mujer era alguien grandiosa, también por ella no me dejaba atrapar, pues siempre me hacia feliz pasar un rato con ella, podía confiar en ella, siempre me daba buenos consejos y trataba de que me cuidara. Bueno ahora tenía una misión y un tiempo límite, debía encontrarla antes de que la fruta se fuese a pudrir. Tenía unos días solamente... Se había vuelto algo emocionante."
"...¿Así termina?, no es justo, no lo quiero aceptar, ¿Por que?... Teníamos tanto que vivir, no quiero aceptarlo, si existe la forma en la cual ellos puedan estar conmigo otra vez la encontrare, no importa el tiempo que tarde, lo haré.... Ella siempre me dijo que si yo los llevaba en mi corazón ellos jamas se alejarían de mi, jamas los apartare de mi, ellos son todo lo que tengo, no fue justo, pero el siempre dijo que la vida no es justa, entonces nosotros tenemos que dar lo mejor si no viviremos quejándonos solamente, no puedo quedarme a llorar, no puedo, les hice una promesa que no pienso romper ni con el pasar de los años, lo daré todo por esa promesa, por ellos y por mi... Esta es una fecha para empezar otra vez, ellos ya no están así que me toca recorrer todo este camino sola, cada paso sera una aventura y cada día un desafió, no se hasta donde llegare, pero ya no hay vuelta atrás, Mi nombre es Nanary y soy la hija de la Luz y la Oscuridad."
"Mientras mas lo pensaba, mas me daba cuenta de que tal vez en otra vida podría haberla conocido, tal vez podría haber sido su amigo, su compañero de clase, tal vez algo mas. Pero yo sabia que no sucedería, ademas solo la había visto una vez, ¿Como era posible pensar en todo eso si solo la había visto una vez?, no podía entenderlo y tampoco trataba de hacerlo. Como era costumbre tendría que seguir robando para poder sobrevivir, así que tome mis cosas y oculto entre las personas me adentre en la ciudad, policías en todos lados, a veces para hacer las cosas mas divertidas, dejaba que me vieran o incluso los saludaba de manera amable, muchas veces no me reconocían y eso lo hacia aburrido. Mientras caminaba en el centro de esa gran ciudad alguien se tropezó conmigo y ambos caímos al suelo, sin mirar quien era lo primero que dije fue. —Ten cuidado si quieres conser... —No pude terminar la frase, mire detenidamente a esa persona y atónito murmure— ... eres tu... —No podía creerlo, era la misma chica que había visto hace ya hacia mas de dos mes. Podía sentir esas mismas miles de emociones en mi al mismo tiempo, ella me miro detenidamente, como si ella supiera quien era yo, lo pensó por unos segundos y dijo en voz baja. —Eres tu... —Pude ver como si ella hubiese recordado algo, entonces se puso en pie, retrocedió unos pasos y después grito— ¡Policía! —Me miro y me sonrió, algo no encajaba pero no pasaron ni unos segundos para que la policía se acercara a arrestarme. Era hora de correr, me fui de ahí a toda velocidad y logre correr lo suficiente como para despistar a la policía, después de unos segundos de asegurarme que nadie me siguiera me dirigí a mi hogar, una parte de mi estaba molesta por que ella me había causado problemas, pero la otra parte esta agradecida por ver la una vez mas, mi mente ahora tenia una imagen mas clara de esa joven, Un rostro con facciones finas, una sonrisa muy bonita, ojos de color negro como las oscura noche, un cabello blanco como la nieve, de estatura media, su forma de vestir era sencilla pero elegante, sus ojos eran simplemente hermoso aunque parecían esconder mucho dolor. Aunque me había delatado en publico, eso no importaba, sabia que era real, que no solo había sido mi imaginación, era la segunda vez que la veía, estaba emocionado de poder ver la otra vez, quería conocerla, saber mas de ella, ella parecía saber que yo era un criminal, estaba decidido, la próxima vez que la viera, le preguntaría su nombre... aunque eso me costara mi libertad"
"Con el tiempo esas dudas dejaron mi mente, yo seguía creciendo y como hierba mala crecí sin algún propósito, lo único que hacia era sobrevivir como aquel sujeto me había ordenado, hacia lo que quería pues sabia que nadie podía detenerme, todos lo que lo intentaron fallaron. Con 17 años ya era un criminal muy famoso entre la policía, desconocido entre las personas normales, un día decidí ir un poco mas lejos, robar un banco en plena luz del día, parecía divertido, la adrenalina que sentía al huir de la policía era algo que me hacia sentir vivo, en esos momentos dejaba solo de sobrevivir, por unos segundos podía sentir mil emociones, todas al mismo tiempo, amaba sentirme así. Llego el momento, hice explotar una pared del banco y con una sonrisa en mi rostro, una mirada llena de locura y emoción mientras en mi mano sujetaba una bola de fuego negra dije en voz alta. —¡Quien se mueva se muere, esto es un asalto! No paso mucho tiempo para que la policía llegara, como siempre. Rodearon el banco y lo único que hice fue explotar los carros que estorbaban, subí rápidamente a una moto que había robado y me fui a toda velocidad, mientras huía, sentí como el tiempo se detuvo por un instante y pude verla, una joven hermosa que caminaba por la acera, solo la vi realmente por no mas de un segundo pero mi pareció una eternidad, ella volteo la mirada también, por unos instantes nuestras miradas se cruzaron, sabia que me estaba mirando podía sentirlo algo que jamas había experimentado, una emoción mas allá de la adrenalina, algo que no me podía explicar... por distraerme con su belleza no visualice un camión con el cual casi impacto, de no ser por que era bueno manejando. Logre escaparme como siempre, pero esa chica no salia de mi mente, lo cual al inicio era muy molesto, ir siempre pensando en ella, en su rostro y en esa mirada que me había hecho sentir algo inexplicable me molestaba, pero después se fue volviendo algo que yo disfrutaba y cada día antes de acostarme a ver las estrellas, me quedaba pensando si la volvería a ver otra vez, quería conocerla, saber su nombre, pero yo sabia que solo era una fantasía de mi mente, eso jamas podría llegar a suceder, era una ciudad muy grande, la probabilidad era poca, pero aun así, yo no perdí la fe, había encontrado algo que le daba sentido a vivir al fin... conocerla, aunque seria difícil, al fin y al cabo... yo solo era un criminal..."
"La nieve es hermosa, me recuerda a cuando era sólo una niña, ha pasado mucho tiempo ya de eso, pero aún así recuerdo cada Navidad con ellos, poco a poco las Navidades se fueron haciendo tristes, vacías, sin emoción, sin ellos... Aunque ahora es una fecha hermosa para recordarlos, aquellos que lo dieron todo por mi, aquellos a quien les debo demasiado, ahora debo seguir mi camino, esta época es hermosa, me recuerda a ellos... Todo es tan brillante, tan cálido, me hace sentir feliz, veo a la gente feliz, los niños juegan, los adultos festejan y brindan... Y yo... Sigo mi camino, tengo algo que hacer, una promesa que cumplir, sé que un día los veré de nuevo, lo sé en mi corazón. Recuerdo la última Navidad con ellos, esa Navidad mi regalo fue un collar que aún conservo, mi más preciado tesoro pues es lo único que me queda. Sus miradas sonriéndome, el jugando conmigo en la nieve, ella preocupada por que me enfermara, siempre fue así, amaba eso... *Palabras ilegibles, la tinta parece haberse corrido con agua* Esta Navidad será la número 10 sin ellos... Los extraño, pero como ya dije... Les debo una promesa a los dos... Mi nombre es Nanary, la hija de la Luz y la Oscuridad"
"Era sólo un niño de 7 años, huérfano, mi padre me había abandonado y mi madre murió cuando yo tenía 3 años, vivía en un orfanato pero un día escape y sobrevivía en la calle, robaba lo que podía para comer y sobrevivir, paso el tiempo y cada vez era más fácil robar, así pasaron los meses viviendo en la calle hasta que un día, mientras comía pan recién hecho, un extraño encapuchado se acercó a mi. —Te eh estado buscando —El extraño sonrió como sí hubiese encontrado a su hijo perdido—. —¿Quien es usted? -Lo mire fijamente—. —Sólo debes saber que de ahora en adelante me servirás... —Me tomo del cuello— Te necesito, así que no me falles. —Sueltame, me vas a matar... —Podía sentir como mi cuerpo se quedaba sin energías— Te lo supli... —No pude sé terminar la frase por la falta de aire. —No te matare, te necesito vivo —Sonrió— Así que más te vale sobrevivir El extraño me apretó tan fuerte el cuello que me desmaye, cuando desperté me sentía diferente, sentía que no era el mismo, algo en había cambiado, busque en donde reflejarme para ver si algo en mi había cambiando, encontré un charco de agua y cuando me vi en el reflejo me di cuenta que mis ojos eran rojos como la sangre y mi cabello era negro como la oscuridad. Me aterrorizaba mi aspecto, pero algo en mi también lo disfrutaba. Muchos recuerdos de mi mente se perdieron ese día, incluso olvide mi nombre. Pasaron los día y varias cosas cambiaron, la gente me miraba como sí fuera un demonio, yo no había elegido eso, no era mi culpa pero las personas lo veían así, claro me era más fácil robar si me tenían miedo, comía más, entonces empece a ver lo que me habían hecho como una bendición, con el tiempo me fui volviendo más serio en el tema de robar. A los 11 años descubrí que no sólo mi apariencia había cambiado, tenía un don muy especial, no podía controlarlo pero ahí estaba, me pregunte por años ¿Quien habría sido ese Señor que había cambiado mi vida? y ¿Para qué me necesitaba vivo?, esas dudas recorrían mi mente..."
"... bañado en sangre casi ni se puede mover, ella lo toma del brazo y empiezan a caminar a la salida, él tose un poco de sangre. —No mueras, solo resiste un poco mas —Le suplica mientras ella lo lleva casi arrastrando. —Siempre tan aferrada —Le sonríe casi sin fuerza— acéptalo estoy muerto. —No empieces con tus estupideces —Se detiene a tomar aire un segundo— Solo cállate y resiste que ya casi salimos de aquí. El se deja caer al suelo, la mira y le sonríe como era costumbre de él, ella no aguanta más y rompe en llanto. —¿No lo lograremos verdad? —Le pregunta mientras aun llora. — Tu si, en cambio yo..— Tose un poco mas de sangre— lo dudo. —Idiota no tenias que hacerlo —lo abraza y continua llorando— No puedo seguir sin ti, has sido lo que me da fuerza desde que te conocí —¿Quien habría pensado que terminaría así? —La mira débilmente— creo que es hora de contarte algo —¡Cállate! Aun podemos salir de aquí y tendrás tiempo para contarme lo que quieras —Él la sujeta. —Si no es ahora no sera nunca...—La mira a los ojos— Te contare una historia, solo prométeme que no la olvidaras. —Te... —Casi sin poder hablar por el llanto— lo... prometo. —La muerte es el privilegio que todo ser vivo posee, la gente le tiene tanto miedo a lo que le espera mas allá pero, yo sé que hay de aquel lado—Su mirada empieza a perderse— y si tengo que morir aquí en tus brazos, sera un doble privilegio, vivir el mejor momento de mi vida contigo... Esta historia empieza hace 13 años.... y dice así..." ESPERO OS GUSTE, ESTE ES EL INICIO DE UNA HISTORIA, SOY NUEVO EN ESTO ASÍ QUE PERDONEN MIS ERRORES Y REDUNDANCIAS, DARÉ LO MEJOR PARA QUE ESTA HISTORIA SEA ALGO INTERESANTE, SI LO HAS LEÍDO TODO DE ANTEMANO GRACIAS :D